Sociólogo y politólogo. Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)
Artículos propios del año 2025
Con párrafos seleccionados, un breve comentario y la referencia web original. El texto completo pinchando en el enlace. Para acceder a los años anteriores en la entrada correspondiente de la Portada y de Publicaciones.
La incertidumbre sobre el cambio de ciclo. Antonio Antón, en Público (29/12/2025). Reeditado en Voces Críticas (enero, 2026)
Análisis de dos problemas de las izquierdas, difíciles de solventar, para evitar el cambio de ciclo institucional derechista: la necesidad de un impulso reformador gubernamental y el refuerzo y la unidad de la izquierda transformadora. Selecciono varios párrafos:
“Lo que se ventila es el carácter del nuevo ciclo político, aunque se mantiene la incertidumbre sobre su sentido, regresivo o progresivo, con una dura pugna sociopolítica y cultural. Existe una actitud contradictoria en la gente progresista, entre la fatalidad y la esperanza, entre la decepción pasiva y la voluntad democratizadora. Digamos que hay incertidumbre sobre el cambio de ciclo institucional.
A pesar de toda la ofensiva política, judicial y mediática de las derechas contra el gobierno de Sánchez y el desgaste de credibilidad del Partido Socialista por la corrupción y el acoso machista en sus filas, añadida a la escasa gestión transformadora del Ejecutivo, se puede decir que todavía no es irreversible la victoria de las derechas. Hay partido, aunque cada vez más agónico.
El primer factor que puede posibilitar el freno a la ola reaccionaria, conectar con las perentorias demandas sociales y contrarrestar la tendencia de cierta desafección hacia el gobierno de coalición y sus socios, es un impulso reformador, socioeconómico y democrático, del Gobierno. No obstante, esa expectativa es poco consistente ya que mantiene un frágil apoyo parlamentario y está empeñado mayoritariamente en un simple continuismo gubernamental…
El segundo factor capaz de asegurar una nueva etapa de gobernabilidad progresista es el fortalecimiento y la unidad de la izquierda alternativa, en un marco de reactivación cívica de la gente de izquierdas y acompañado de la disponibilidad democratizadora de las izquierdas nacionalistas…
A mi modo de ver, el principal problema a solventar es el de la primacía, el carácter y la orientación estratégica del liderazgo del conjunto estatal, con la particularidad de que se asienta, principalmente, en la representación institucional en esas cuatro zonas, con sus preponderancias orgánicas respectivas…
En definitiva, ambos liderazgos se consideran incompatibles y aspiran a absorber a sus bases sociales. Prevalece la pugna competitiva por la primacía de la orientación política y la articulación orgánica de la izquierda transformadora, sin mucho margen para las mediaciones y los procedimientos compartidos necesarios para el acercamiento y la colaboración. En particular, parece imposible ejercer un liderazgo estatal unipersonal, que concentrase el valor simbólico y representativo del conjunto. Solo podría ser coral y reconstruido.
En este interregno cada parte va a priorizar su reforzamiento particular y la competencia con el adversario, aunque sea a costa de los perjuicios relativos que pueden sufrir sus grupos políticos y, sobre todo, infravalorando los efectos perniciosos para sus bases sociales. Si no hay una reconsideración unitaria de los equipos dirigentes y una complicidad externa -incluida la del Partido Socialista y otras organizaciones sociales-, la dinámica competitiva aboca a ese pronóstico sobre el descalabro representativo de la izquierda alternativa, agudizado por las críticas y responsabilidades cruzadas.
Será el comienzo de otra fase de aprendizaje imperioso de las deficiencias y errores y de recomposición de nuevos liderazgos y estructuras partidarias. Junto con el estancamiento socialista, daría lugar a un nuevo ciclo institucional dominado por las derechas extremas. Todavía hay tiempo para evitarlo.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/incertidumbre-sobre-cambio-ciclo.html
Reeditado en Voces Críticas, nº. 54 - enero 2026:
https://mailchi.mp/330acad21f99/boletn-voces-crticas-enero-2026
El trumpismo somete a Europa. Antonio Antón, en Público (17/12/2025)
Análisis del supremacismo trumpista y su diagnóstico y su emplazamiento a Europa para someterla a su plan neoimperial e iliberal, con el fracaso de la autonomía estratégica europea. Selecciono varios párrafos:
“Con respecto a Europa y tras el diagnóstico de su declive, Trump reclama un doble objetivo: afianzar el soberanismo patriótico de cada país, junto con la mayor dependencia y el seguidismo al nuevo poder imperial trumpista. Ese nacionalismo sería funcional para debilitar la estructura institucional de la UE y su fragmentación serviría para facilitar el hegemonismo estadounidense. No obstante, tiene una incoherencia política y discursiva para articularse y legitimarse. Uno de esos conflictos oscila entre dos polos, autonomía / subordinación.
Por un lado, pretende reforzar la autonomía de cada país y su proteccionismo económico, frente a Bruselas y el aparato de la UE hegemonizado por las élites liberal-conservadoras (y el consenso socialdemócrata), con su modelo social y normativo más abierto y democrático. Pero, por otro lado, persigue la incorporación subordinada de esos países a la estrategia dominadora mundial del trumpismo y de confrontación con China (y sus aliados), junto con la implementación del autoritarismo postdemocrático en lo institucional y regresivo en lo económico y sociocultural…
El pronóstico trumpista es el declive irreversible de Europa, lo que la colocaría, según su opinión, en una situación inservible para colaborar en esa nueva misión histórica del hegemonismo mundial estadounidense: renovar y reforzar la llamada civilización occidental (autoritaria, cristiana y blanca), bajo su liderazgo.
Por tanto, para implementar su estrategia, exige la readecuación europea (y latinoamericana) para cumplir ese destino impuesto, cambiando todo que considera disfuncional para sus objetivos: la reestructuración de sus élites dirigentes, la derechización político-cultural ultraconservadora y postdemocrática, y el refuerzo racista, antifeminista y antiigualitario en las relaciones sociales. Se trata de imponer la adaptación subordinada de las clases políticas europeas (y los pueblos) al nuevo dominio estadounidense (y de su tecnocracia) para reorientarla frente al enemigo principal: China (y los BRICS).
Ante semejante encrucijada, no es suficiente la exclusiva expresión de indignación moral o la simple rabia discursiva antitrumpista. Ambas, junto con un refuerzo de la básica actitud democrática, son necesarias. Pero está en juego el avance -o el retroceso- de la igualdad, la libertad y la democracia. Y es crucial que se resuelva favorablemente porque afecta a las poblaciones europeas y mundiales. Ante ello, las izquierdas y las fuerzas progresistas sociales y políticas tienen la responsabilidad histórica de demostrar su capacidad transformadora, con su propio modelo social, democrático y pacífico.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/trumpismo-somete-europa.html
Referencia web de la versión en Rebelión (20/12/2025)
Conciencia democrática y perspectiva electoral. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (15/12/2025)
‘En el marco de la ofensiva derechista para imponer un nuevo ciclo autoritario y regresivo, conviene analizar dos factores que condicionan el proceso político. En primer lugar, la opinión ciudadana sobre la democracia y el franquismo, o sea, la actitud mayoritaria de freno a la involución política. En segundo lugar, las perspectivas electorales para las izquierdas en esta prolongada campaña preelectoral’. Selecciono varios párrafos:
“Los datos se comentan solos, particularmente en la actitud ciudadana ante la democracia que la prefieren cerca de las tres cuartas partes, con abrumadora mayoría de la base electoral de las izquierdas (y se supone que la de los grupos nacionalistas), y también en la del PP, con el dato preocupante de que no llega a la mitad en el electorado de VOX. Además, una valoración nítidamente antifranquista solo la tiene el 55%, frente al 15% que avala el franquismo -una parte significativa, aunque minoritaria, jóvenes- y el 25% intermedio.
Por otro lado, la mayoría popular es consciente de las lacras persistentes dejadas por el franquismo (algo más de la mitad, según aspectos), cree que se mantuvo la desigualdad de oportunidades entre derechas e izquierdas en la Transición (cerca de la mitad), y que ésta, aunque supuso cambios democráticos positivos, podría haber ido más lejos (70%)…
Sin embargo, parece que la gestión gubernamental actual continuista, con la simple participación en la guerra mediática y la crispación discursiva, no modifica lo suficiente los campos electorales hacia la izquierda, aunque sí se beneficia la ultraderecha.
Por tanto, persiste el reto para las izquierdas de evitar un ciclo regresivo y autoritario, sin muchas soluciones políticas desde la gestión gubernamental y con relativa impotencia estratégica frente a la ola reaccionaria española e internacional y ante los graves problemas que afectan a la mayoría social. Se necesita un revulsivo de expectativas transformadoras creíbles. Es una responsabilidad conjunta de las izquierdas sociales y políticas. Todavía hay tiempo. Veremos.”
Referencia web original:
Incapacidad postmoderna y universalismo. Reflexiones teóricas en torno a lo woke (II). Antonio Antón, en Nueva Tribuna (6/12/2025)
Segunda parte de las reflexiones teóricas en torno a lo woke. Selecciono varios párrafos:
“Ante la amplitud, interés y heterogeneidad de lo woke, la experiencia de la acción colectiva de los nuevos y viejos movimientos sociales, es preciso un esfuerzo crítico y una renovación teórica. En una primera parte he analizado los límites del enfoque liberal contra lo woke y la tradición de las izquierdas y el reduccionismo de clase. En esta segunda parte, me centro en la evaluación del pensamiento postmoderno, incapaz de interpretar y articular el conjunto, así como en la elaboración de un universalismo concreto, emancipador, igualitario y solidario…
Por tanto, es interesante tener en cuenta las críticas apropiadas que, desde el enfoque postmoderno, se realizan a los inadecuados relatos globales o a las prepotentes actitudes hegemonistas de algunos sujetos, discursos y tendencias modernas -de derecha o de izquierda-. No obstante, habrá que superar las dinámicas fragmentadoras o los excesos exclusivistas de un determinado grupo social o élite asociativa, con las pretensiones habituales de cada cual de constituirse en el respectivo eje central de la acción sociopolítica -o diagnosticar la muerte del sujeto-.
La salida, desde una visión más multidimensional e interactiva, es interrelacionar los componentes materiales, sociales y culturales, en cada situación concreta, valorando la experiencia vivida e interpretada de las clases populares, dentro de una trayectoria liberadora e igualitaria…
En definitiva, se abre una pugna inacabada, contrahegemónica y más o menos consensuada, por el sentido y el alcance del universalismo ético y político-cultural que cuestione las situaciones de ventaja posicional y clarifique y favorezca los procesos igualitarios y liberadores. La acción práctica para transformar la realidad desigual, en nuevos contextos, necesita una teoría integradora, realista, social y crítica. Se superará, así, el simple identitarismo particularista, al igual que el universalismo abstracto de un hegemonismo dominador. La respuesta es caminar hacia un universalismo concreto, realista y, al mismo tiempo, emancipador. Se trata de la reelaboración de una teoría crítica para una readecuación estratégica por la igualdad y la libertad.”
Referencia web original:
Mamdani y la izquierda española. Antonio Antón, en Rebelión (5/12/2025)
La experiencia exitosa en Nueva York para aprender y adecuar en España: estrategia de reforma social; políticas de igualdad y reconocimiento, y activación democratizadora y unitaria de las izquierdas sociales y políticas. Selecciono varios párrafos:
“Mamdani y su equipo, con ese doble perfil de socialismo democrático y antirracismo, han superado el equilibrio o alianza alicorta de la mayoría de la dirección demócrata estadounidense entre economía -neoliberal- y cultura -progresista-. Se trata del llamado neoliberalismo progresista, por un lado, con su componente globalizador, desigual e imperial; por otro lado, con cierta inclusión de capas medias afroamericanas o de mujeres en las estructuras de poder hegemónico, con una versión liberal de lo social y moderada de lo woke.
Por tanto, han sabido proponer una nueva combinación entre unas medidas sociales básicas, con una orientación universalista y de clase social, y unas políticas de identidad transformadoras de discriminaciones específicas. Con ello se abordan dos limitaciones claras en el cambio sociopolítico, derivadas del bipartidismo tradicional en EEUU…
Pero, por otra parte, esta interacción de perspectiva social y woke, también permite frenar ciertos aspectos unilaterales o sectarios que tenían algunas actuaciones y discursos identitarios, en una realidad fragmentaria con una cultura corporativa, más o menos postmoderna.
Esas críticas a lo woke han sido sobredimensionadas y utilizadas por las derechas o el liberalismo contra los legítimos derechos y reivindicaciones feministas o antirracistas. Ello dificultaba darle a la lucha feminista y antirracista -o decolonial-, un contenido de cambio sustantivo, redistributivo y de igualdad de estatus y poder, respecto de las situaciones mayoritarias de desventaja relativa, sin quedarse solo en el reconocimiento cultural o en el ascenso de algunas élites representativas.
En consecuencia, con este doble e interseccional plano, los derechos sociales y las políticas igualitarias por raza, origen étnico-nacional o sexo-género, se responde a la larga y profunda frustración de las capas populares derivada de los límites de las transformaciones sociales, culturales y políticas del liberalismo progresista, bajo el imperio del mercado, y afronta la ola reaccionaria que amenaza con su involución autoritaria en los dos ámbitos.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/mamdani-y-la-izquierda-espanola/
Una versión inicial se ha editado en Público (23/11/2025) y Mientras Tanto (1/12/2025)
¿Hacia un golpe de Estado blando?. Antonio Antón, en Público (4/12/2025)
‘La derecha política, judicial, económica y mediática quiere mandar e imponer otra etapa regresiva y de involución política, siendo para ellos un estorbo su falta de legitimidad parlamentaria’. Selecciono varios párrafos:
“Ante la imposibilidad de una moción de censura exitosa para su acceso al poder gubernamental, las derechas están configurando un clima político y mediático que permita articular golpes ‘blandos’ de raíz jurídico-política, para hacer insostenible la gobernabilidad, activar a su base socioelectoral junto con la inhibición del electorado de izquierdas y, así, asegurarse la próxima victoria electoral…
La ofensiva derechista -discursiva, política y judicial-, siguiendo el plan trumpista, va invirtiendo el sentido político e ideológico de ambos bloques, conservador-autoritario y progresista-democrático: El sanchismo y sus aliados, el nacionalismo y la izquierda alternativa, estarían implantando una dictadura; las derechas estarían defendiendo la libertad y el Estado de derecho. Es la versión de la presidenta Ayuso de la Comunidad de Madrid, ante la pretensión de la fiscalía de juzgar a su entorno (su novio como presunto delincuente, con pruebas fehacientes de Hacienda) y su deseo de levantar una alternativa trumpista en España
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El objetivo de las derechas es batir a Sánchez y el gobierno de coalición, debilitar a las izquierdas y neutralizar y revertir este ciclo de progreso. Visto en perspectiva, este cambio progresista ha sido limitado: cierta reforma social y laboral, feminista e institucional/democrática, con la amnistía, la convivencia y la articulación territorial de Catalunya (y plurinacional) como especial revulsivo para las derechas y su nacionalismo excluyente, así como factor decisivo para consolidar la actual mayoría parlamentaria e impedir la investidura de Feijóo tras el 23J y durante esta legislatura.
Para las derechas es insoportable. Persiguen el recambio de poder gubernamental como sea, con la cada vez mayor presión ultra. Pero ante su impotencia para conseguir suficientes apoyos parlamentarios para una moción de censura se encuentran ante dos dinámicas: la frustración total, dependiendo del ritmo y las condiciones decididos por el Gobierno y su -frágil- mayoría parlamentaria; o la tentación de ir hacia un golpe de Estado blando que sea efectivo.
No obstante, la última raya roja que separa la democracia liberal de una dictadura es la legitimidad de unas elecciones generales libres y el correspondiente aval parlamentario. Y dada la mayoritaria conciencia democrática de la sociedad española y el marco europeo, todavía sujeto al Estado de derecho, es difícil que haya suficientes fuerzas autoritarias y estamentos de poderes fácticos con la determinación de imponer un golpe de Estado (político-judicial) exitoso, y que no revierta en su fracaso -incluido para la Corona- y en una reafirmación democrática.”
Referencia web original:
Insuficiencias liberales y economicistas. Reflexiones teóricas en torno a lo woke (I). Antonio Antón, en Nueva Tribuna (1/12/2025)
El debate sobre identidades y movimientos sociales debe reinterpretarse desde experiencias sociopolíticas concretas. En esta primera reflexión teórica se abordan las deficiencias interpretativas y normativas del liberalismo y el reduccionismo de clase de cierta tradición de izquierdas y se resalta la importancia de un esfuerzo crítico y la renovación teórica. Transcribo su introducción:
“El debate sobre la combinación de las distintas identificaciones colectivas, particularmente de los nuevos (y viejos) movimientos sociales o lo woke, y la conformación de los sujetos sociales, muy controvertido en el plano político y filosófico, se debe reinterpretar a partir de las experiencias concretas de la realidad sociopolítica y cultural. Ese análisis lo he realizado en Lo woke y la experiencia española. Se trata de un nuevo marco explicativo que sirva para orientar la tarea transformadora igualitaria y emancipadora. La práctica colectiva suele ir por delante de la teoría social. Supone el reconocimiento del relativo atraso y desconcierto en la intelectualidad progresista y la necesidad de un esfuerzo de realismo analítico, elaboración de teoría crítica y voluntad transformadora.
Tras analizar la experiencia española, valga esta aproximación valorativa para aportar una evaluación sintética de los límites de las distintas teorías sociales y algunos fundamentos para un nuevo enfoque realista, social y crítico. En esta primera parte, me centro en las insuficiencias liberales y economicistas. En la segunda parte, explicaré la incapacidad del pensamiento postmoderno y la necesidad de superar estas teorías a través de un universalismo concreto, igualitario, emancipador y solidario.”
Referencia web original:
Grietas en el Estado de derecho. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 251 (1/12/2025)
Ensayo sobre sus graves deficiencias, el carácter antipluralista de las derechas, los pasos hacia un golpe de Estado blando, la opinión ciudadana sobre la democracia y el franquismo y el PSOE (y todos) en precampaña electoral. Transcribo la introducción:
“Estas semanas se han visualizado las grandes grietas que padece el Estado de derecho en España. Obedece a dos circunstancias. Por un lado, a la persistencia desde la transición política, de grupos de poder derechista y ultraconservadores. Está derivado de los déficits democratizadores de una Transición no modélica, con diversos lastres de la reforma pactada: conservación de los principales grupos de poder del franquismo, en particular el poder judicial, junto con el militar y de seguridad, los grupos económicos oligárquicos, la alta burocracia del Estado y el aparato mediático.
Por otro lado, el bloqueo reformador y legislativo progresista y la impaciencia acosadora de las derechas, en un marco de cierta frustración social por la persistencia de graves problemas socioeconómicos y democráticos, junto con la ofensiva ultra y del aparato judicial.
Está derivado de la encrucijada estratégica en que se encuentra el proceso político, con la primacía gubernamental de un gobierno de izquierda, con apoyo democrático parlamentario a su investidura, y la imposibilidad de una moción de censura derechista. Existe una dinámica de gestión reformadora limitada, menor en esta segunda legislatura dada la composición parlamentaria menos escorada hacia la izquierda, junto con la persistencia de un campo socioelectoral progresista, debilitado en su articulación y con una presencia menor de su izquierda, pero todavía suficiente para contrarrestar el campo social de las derechas.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/251/ensayo/grietas-en-el-estado-de-derecho/
Mamdani y la izquierda española. Antonio Antón, en Público (23/11/2025) y Mientras Tanto (1/12/2025)
‘Sobre el particular carácter y la combinación de los dos ejes fundamentales de la propuesta política del nuevo alcalde de Nueva York: la reforma social y lo woke o políticas de identidad’. Selecciono varios párrafos:
“Mamdani y su equipo, con ese doble perfil de socialismo democrático y antirracismo, han superado el equilibrio o alianza alicorta de la mayoría de la dirección demócrata estadounidense entre economía -neoliberal- y cultura -progresista-. Se trata del llamado neoliberalismo progresista, por un lado, con su componente globalizador, desigual e imperial; por otro lado, con cierta inclusión de capas medias afroamericanas o de mujeres en las estructuras de poder hegemónico, con una versión liberal de lo social y moderada de lo woke.
Por tanto, han sabido proponer una nueva combinación entre unas medidas sociales básicas, con una orientación universalista y de clase social, y unas políticas de identidad transformadoras de discriminaciones específicas. Con ello se abordan dos limitaciones claras en el cambio sociopolítico, derivadas del bipartidismo tradicional en EEUU…
En definitiva, Mamdani y su proyecto apuestan por superar el tradicional neoliberalismo progresista, dominante en el Partido Demócrata -y la tercera vía o nuevo centro europeo-, con sus dos componentes. Por un lado, las políticas económicas e imperiales defensoras del poder establecido (financiero, político-militar, neocolonial), con ligeras diferencias con la derecha reaccionaria del Partido Republicano.
Por otro lado, un progresismo liberal, un wokismo moderado o solo moralizante, inclusivo de algunas élites -de mujeres o personas de color u origen migrante-, para completar la supuesta alianza con las capas medias y trabajadoras blancas. Es lo que está deshaciendo la nueva ofensiva ultra, arrastrando a la derecha tradicional europea -incluso, a algunas izquierdas- con su involución autoritaria, racista y antifeminista y una recomposición de las élites dirigentes occidentales.
El problema es que ese proyecto liberal o centrista está bastante agotado para la izquierda y las mayorías sociales, al no abordar los procesos de transformación necesarios en los dos campos: la perspectiva social para las mayorías populares, y la dinámica específica para reequilibrar las desventajas y sus causas que padecen amplias franjas (mal llamadas minorías) de la población estadounidense y que, en ciudades como Nueva York, son mayoritarias respecto de las clases medias blancas.
En resumen, esta experiencia constituye una fuente de enseñanzas para las izquierdas europeas y, particularmente, españolas, en esta situación difícil y con unas perspectivas problemáticas, si no se acierta con los tres elementos exitosos en Nueva York, con su adecuación respectiva: estrategia de reforma social; políticas de igualdad y reconocimiento, y activación democratizadora y unitaria de las izquierdas sociales y políticas.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/mamdani-izquierda-espanola.html
Referencia de la edición en Mientras Tanto n.º 251 (1/12/2025):
https://mientrastanto.org/251/de-otras-fuentes/mamdani-y-la-izquierda-espanola/
Reflexiones teóricas en torno a lo woke. Antonio Antón, en Rebelión (17/11/2025)
Ante la amplitud, interés y heterogeneidad de lo woke, es preciso un esfuerzo crítico y una renovación teórica, evaluando el enfoque liberal contra lo woke, la tradición de las izquierdas y el reduccionismo de clase y el pensamiento postmoderno incapaz de articular el conjunto, así como elaborar un universalismo concreto, emancipador, igualitario y solidario. Selecciono varios párrafos:
“El debate sobre la combinación de las distintas identificaciones colectivas, particularmente de los nuevos movimientos sociales o lo woke, y la conformación de los sujetos sociales, muy controvertido en el plano político y filosófico, se debe reinterpretar a partir de las experiencias concretas de la realidad sociopolítica y cultural, en un nuevo marco explicativo que sirva para orientar la tarea transformadora igualitaria y emancipadora. La práctica colectiva suele ir por delante de la teoría social. Supone el reconocimiento del relativo atraso y desconcierto en la intelectualidad progresista y la necesidad de un esfuerzo de realismo analítico, elaboración de teoría crítica y voluntad transformadora. Tras analizar la experiencia española, valga esta aproximación valorativa para aportar una valoración sintética de los límites de las distintas teorías sociales y algunos fundamentos para un universalismo concreto, igualitario, emancipador y solidario…
Por tanto, el universalismo debe tener un fundamento realista y social, partir de la situación concreta individual y grupal, con un contenido crítico contra la opresión, la desigualdad y el egoísmo individual. Son realidades incompatibles con los valores antagónicos de la libertad, la igualdad y la solidaridad (fraternidad o sororidad). Conlleva una perspectiva relacional, de reciprocidad de derechos y deberes, de colaboración comunitaria y protección pública. Se configura a través de procesos amplios de participación cívica, una dinámica más o menos tensa y conflictiva y consensos sociopolíticos y culturales de los pueblos, frente a los relatos y doctrinas emanados de los poderes fácticos mundiales, liberales o conservadores, que imponen y avalan la persistencia de su dominación antidemocrática o neocolonial.
En definitiva, se abre una pugna inacabada, contrahegemónica y más o menos consensuada, por el sentido y el alcance del universalismo ético y político-cultural que cuestione las situaciones de ventaja posicional y clarifique y favorezca los procesos igualitarios y liberadores. La acción práctica para transformar la realidad desigual, en nuevos contextos, necesita una teoría integradora, realista, social y crítica. Se superará, así, el simple identitarismo particularista, al igual que el universalismo abstracto de un hegemonismo dominador. La respuesta es caminar hacia un universalismo concreto, realista y, al mismo tiempo, emancipador. Se trata de la reelaboración de una teoría crítica para una readecuación estratégica por la igualdad y la libertad.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/reflexiones-teoricas-en-torno-a-lo-woke/
Sentido y justificación de lo woke. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (5/11/2025)
Las características básicas de lo woke y algunas reflexiones teóricas sobre justicia social, reciprocidad y políticas compensadoras. Selecciono varios párrafos:
“En la realidad estadounidense, más diversa y fragmentaria, así como en la europea, se van formando nuevos movimientos sociales, con una composición popular particular en torno a una trayectoria específica, generalmente de carácter progresista, con puntos semejantes de sus componentes y elementos diferenciados del resto de grupos sociales. A veces se han considerado movimientos identitarios, o basados en la exigencia de políticas de identidad, con valoraciones controvertidas. En todo caso, se justifican en la existencia de discriminaciones específicas con demandas compensadoras de las desventajas, con una finalidad igualitaria. Suponen reconocimiento propio, ‘orgullo’ grupal, frente a la marginación social y simbólica que impone el supremacismo racista o machista.
En esta aproximación inicial, los podemos definir por su acento en sus características grupales diferenciadas, con reivindicaciones particulares y representaciones colectivas específicas. En ocasiones, existe una rigidez exclusivista o corporativa, en tensión con otros rasgos positivos, complementarios y superadores de esa inclinación inmediatista e intolerante: la apertura relacional, la interacción temática interseccional, la relación de cada movimiento con un proyecto y una dinámica más global, así como su carácter movimentista y autónomo dentro de su articulación con la acción político-institucional y su vinculación con un proyecto de cambio más general.
La realidad de estos movimientos sociales o movilizaciones colectivas, dejando aparte las dinámicas reaccionarias, ultraconservadoras o fundamentalistas, han tenido y tienen un carácter progresista aun con sus limitaciones fragmentarias, inmediatistas o corporativas, como ha sido habitual en la acción colectiva popular. En ese sentido, hay que entrar en el detalle de cada situación concreta, tal como se viene haciendo desde la sociología de los movimientos sociales y la acción colectiva.
Las críticas y debates sobre ellos, más generales, son diversos y con distintos enfoques ideológicos e intereses políticos. Solamente hago alusión aquí a las tres concepciones de la justicia, la tradicional, la liberal o formalista y la justicia social, con el marco básico de la solidaridad con el que se justifica lo woke.”
Referencia web original:
Lo woke y la experiencia española. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (19/11/2025) y Rebelión (4/11/2025)
‘En relación con lo woke, para comparar y adecuar las enseñanzas de esa movilización y esa cultura proveniente de EEUU, referida particularmente a los campos antirracista y feminista, es importante tener en cuenta y valorar la especificidad de la experiencia española’. Selecciono varios párrafos:
“Se trata de profundizar en las particularidades españolas, sobre su diversidad social y política, y no repetir esquemas interpretativos referidos a otras realidades. En especial, hay que tener en cuenta la experiencia popular de acción cívica, con sus marcos socioculturales y los procesos democratizadores, junto con algunas particularidades significativas como la incorporación reciente de la inmigración y la articulación territorial y de la plurinacionalidad.
Por tanto, es necesario un doble esfuerzo interpretativo y crítico, desde cierta orfandad teórica, ya que la teoría social está bastante estancada y con diversos sesgos que dificultan el análisis. Y siempre contando con que, en general, la práctica social suele ir por delante de la teoría, y hay que ir planteando problemas y dilemas que, en la medida que son manifestación de amplias experiencias populares, demandan una explicación de conjunto y una orientación transformadora.
En ese sentido, con un enfoque sociohistórico, hago un repaso sintético de la experiencia de los movimientos sociales en España, parcialmente diferente de la de Estados Unidos, desde donde viene la mayor parte del bagaje analítico, teórico y normativo sobre este tema.
Adelanto dos características específicas para tener en cuenta. Aquí la inmigración es más reciente, con un ritmo, dimensión, composición y articulación diferentes y emergente, incluida la actual virulencia de la reacción ultra. Por ello es distinta, respecto de la realidad estadounidense o de los países europeos centrales, la doble dinámica interactiva. Por un lado, el racismo, el llamado supremacismo blanco, autoritario e identitario esencialista, con la creciente reacción ultraconservadora y derechista. Por otro lado, los variados procesos de la integración social y la interculturalidad con la comunidad autóctona, por parte de las distintas partes de la población inmigrante (latinas, magrebís-musulmanas, subsaharianas, del este europeo), incluida la primera generación infantil y juvenil ya nacida aquí y la nacionalizada.
Pero, sobre todo, a partir de esa nueva realidad, hay que valorar la actual conformación de la conciencia social de las desigualdades étnicas y nacionales y las dinámicas neocoloniales, respecto de las poblaciones del Sur global, así como la dimensión creciente de las actitudes de solidaridad y antirracismo -incluida la reciente de la solidaridad propalestina-, entre la población autóctona y, especialmente, el despertar en sus derechos de la propia población de origen migrante.
Igualmente, es singular la conexión interseccional de movimientos sociales -parciales-, iniciativas de acción colectiva, articulaciones asociativas y actividades socioculturales, que tienen distinto impacto sociopolítico y diferente combinación entre ellos pero que, al mismo tiempo, mantienen otras características comunes. Una, la configuración de una base social compartida, que llamo progresismo de izquierdas -rojo, verde, violeta-. Otra, un significativo proceso participativo y democratizador en el cambio sociopolítico e institucional, desde la acción antifranquista y la transición democrática, que ha permitido la configuración de una amalgama de corriente social crítica, con varias oleadas de regeneración juvenil y renovación político-cultural de las élites asociativas y de izquierda. Todo ello, con altibajos en su activación y su impacto sociopolítico y con distintos protagonismos simbólicos y articulaciones representativas -incluidas referencias culturales, artísticas o deportivas-. “
Referencia web original:
https://rebelion.org/lo-woke-y-la-experiencia-espanola/
Referencia web de la versión en Nueva Tribuna (19/11/2025):
Acerca de lo woke: experiencia, identitarismo y universalismo. Antonio Antón, Mientras Tanto nº 250 (1/11/2025)
Ensayo sobre el sentido y la justificación de lo woke, junto con la experiencia española y algunas reflexiones teóricas sobre justicia social, reciprocidad y políticas compensadoras y los fundamentos de un universalismo concreto, emancipador, igualitario y solidario. Selecciono varios párrafos sobre la justicia social:
“Tercero, la justicia social. Parte de la situación desigual de las personas y grupos sociales y la redistribución y la protección pública se regulan de acuerdo y como respuesta a las necesidades sociales. Consiste en un trato ‘compensador’, en los ámbitos públicos y comunitarios, ante situaciones desiguales, una realidad persistente en distintos planos de la sociedad.
Por tanto, son insuficientes la simple equidad meritocrática o el trato igual, haciendo abstracción de la (desigual) realidad social, por origen, estatus y trayectoria. La justicia debe considerar las situaciones personales o grupales distintas. Así, cuando existen necesidades desiguales, la justicia social exige adecuación o compensación de las políticas públicas para reequilibrar esa desigualdad y avanzar hacia la igualdad real. Es el criterio habitual en distintos campos de las democracias sociales avanzadas: desde la fiscalidad progresiva -quien más tiene, más paga-, hasta las prestaciones o subsidios no contributivos -por estado de necesidad y con el derecho a una vida digna-, la educación compensadora -ante mayores necesidades educativas- o la sanidad pública -ante el distinto estado de salud o grado de enfermedad-. La correspondencia redistributiva y protectora pública o de apoyo comunitario no es mecánicamente igual para todas las personas, ni proporcional a la contribución aportada, sino que la justicia (social) exige adecuación a esa necesidad social, derivada de una condición desigual previa.
Es el fondo de la concepción del valor de la solidaridad (fraternidad y sororidad), en las relaciones sociales e institucionales, en el que el contrato social de las obligaciones públicas (o el apoyo mutuo interpersonal o familiar) no derivan de las aportaciones o empleos realizados previamente, sino que, dando por supuesto un pacto global de sociabilidad, ciudadanía o interacción humana e intergeneracional, se atienden las necesidades humanas, según el viejo criterio socialista de ‘cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad’.
Se trata del criterio justificativo de las políticas de igualdad sustantiva, partiendo de la desigualdad real -de estatus, trayectoria, apropiación y dominio-, que está detrás de lo woke, como conciencia y reconocimiento, y las políticas de identidad, distributivas y compensadoras, que responden a las necesidades particulares de grupos sociales en situación de discriminación o dinámicas desventajosas, pero están incardinadas en la finalidad universalista de avanzar hacia la igualdad real.
Es la concepción de una justicia social avanzada contra la que se oponen las fuerzas liberales, conservadoras y ultraderechistas, que consideran estas políticas sociales o culturales reequilibradoras, como inmerecidas e injustas, contraponiendo y haciendo prevalecer las otras dos concepciones, de la equidad meritocrática y la igualdad -abstracta- de trato. La ofensiva práctica e ideológica contra los supuestos excesos de lo woke conlleva el retroceso de la solidaridad pública, el recorte del Estado de bienestar, la anulación de la justicia social según necesidad, consideradas un ‘exceso’ de la normalidad del actual orden neoliberal (capitalista, neocolonial, supremacista y patriarcal). En las democracias sociales avanzadas se trata de acertar con una combinación adecuada de los distintos criterios de justicia y reforzar la ‘solidaridad social’.
No obstante, hay que recalcar que este valor de la solidaridad forma parte, junto con la libertad y la igualdad, del núcleo fundamental de los valores universales. Junto con otros valores decisivos, como el de la democracia y el laicismo, constituyen la referencia universalista de la mejor tradición humana, adecuada a las distintas culturas y realidades mundiales, pero superadora del relativismo cultural o el nihilismo adaptativo al poder. Supone la readecuación del universalismo, con una perspectiva transformadora liberadora.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/250/ensayo/acerca-de-lo-woke-experiencia-identitarismo-y-universalismo/
Reeditado en Voces Críticas nº 53- Noviembre 2025:
https://mailchi.mp/672b146d56de/voces-criticas-53-noviembre-2025
Lo woke y el debate sobre las identidades colectivas. Antonio Antón, en Rebelión (24/10/2025)
Ensayo reelaborado sobre el sentido de la identidad, la conveniencia de la identificación feminista, la relación de la identidad colectiva con la formación del del sujeto social, la combinación entre distintas identificaciones parciales y el significado de la interseccionalidad. Transcribo la introducción:
“Este ensayo trata sobre el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, la conveniencia de la identificación feminista y antirracista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora, la vinculación de la identidad colectiva con la formación del sujeto social, y la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, junto con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal.
En este tiempo que hay una ofensiva ultraconservadora contra las identidades progresistas, descalificadas por las derechas extremas como woke; es imprescindible clarificar el sentido de las identidades, en particular la feminista, y su interacción multidimensional y relacional para reafirmar una dinámica igualitaria y emancipadora y superar el individualismo abstracto.
Por un lado, hay que constatar las desigualdades por motivos étnico-culturales o de raza, con particular impacto en las personas inmigrantes, con un fuerte crecimiento en España, y la necesidad de priorizar la defensa de sus derechos e intereses; se trata de desarrollar una cultura antirracista, decolonial e intercultural, clave para la integración social y convivencia sociocultural en las clases populares españolas y europeas.
Por otro lado, existe una ofensiva política, relacional y cultural de carácter reaccionario y ultraconservador de las nuevas fuerzas de extrema derecha que pretenden hacer retroceder los derechos feministas hacia un modelo tradicional y patriarcal de subordinación femenina; requiere una trayectoria democratizadora y antiautoritaria, común a otras fuerzas sociales.
De ahí, el carácter más multidimensional, interseccional e inclusivo del presente feminismo, abarcando toda la diversidad y complejidad de la acción emancipadora, con la conformación de un proceso unitario y complementario de problemáticas singulares, sujetos colectivos e identificaciones parciales, en una dinámica cooperativa de respuesta y, al mismo tiempo, de conjunción y superación, en un proceso identificador feminista más global e interrelacionado respecto de las especificidades y la diversidad de cada dinámica particular, que evite sus efectos disgregadores.
Se trata de fortalecer el feminismo frente al machismo, de articular procesos identificadores de ese sujeto colectivo, anclados en la realidad de opresión específica pero asociada a la dinámica social y cultural progresista y los valores universalistas de igualdad, libertad y solidaridad, constitutivos del feminismo en estos más de dos siglos. Supone continuidad emancipadora y renovación y adecuación práctica y teórica ante las nuevas realidades sociales.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/lo-woke-y-el-debate-sobre-las-identidades-colectivas/
Ante la estrategia gubernamental. Antonio Antón, en Público (23/10/2025)
‘Es conocido el refrán popular recogido por Lope de Vega “Obras son amores y no buenas razones”. Resume la tradición social realista de valorar el comportamiento de la gente, su compromiso cívico y su lealtad relacional, más que las simples palabras, intenciones o justificaciones’. Selecciono varios párrafos:
“La coalición gubernamental ha ido sacando algunas reformas menores, pero se puede decir que hay un bloqueo de reformas sociales y democráticas sustanciales y un acomodo a cierto continuismo socioeconómico e institucional, en un marco de cierta bonanza macroeconómica e inestabilidad internacional. Ante ese estancamiento en la gestión gubernamental de las políticas públicas y la tarea de afrontar una nueva etapa en el poder institucional y lo que queda de esta legislatura, se refuerza la estrategia de impulsar la acción discursiva frente a las derechas.
La gestión gubernamental se reorienta al emplazamiento, más o menos simbólico y de impacto mediático, pero sin perspectivas de eficacia transformadora inmediata de las relaciones sociales e institucionales. De la necesidad adaptativa al bloqueo del proceso reformador de progreso, se pasa a la virtud de la ofensiva propagandística. Desde luego, siempre es mejor que la pasividad o la rendición. El problema es que puede ser insuficiente sin una credibilidad transformadora de las izquierdas que permita forjar un fuerte contrato social y activar su base socioelectoral.
Se entra en una precampaña electoral prolongada, en la que lo prioritario es el incremento de la legitimidad pública y la confianza de sus bases sociales, con la perspectiva de ganar las elecciones generales que, se insiste, se convocarán en 2027… si no hay condiciones favorables para ganarlas en una convocatoria anticipada o es insostenible la gobernabilidad. Llegados a este punto, está por ver la eficacia de este giro gubernamental hacia la prioridad por la guerra cultural sin cambios sustantivos…
Por el contrario, el factor decisivo es la credibilidad transformadora de las élites políticas democráticas, la mejora con hechos de la situación vital de la gente, particularmente de la más vulnerable. Y, en todo caso, por el fuerte compromiso para ejecutarlos, construyendo las condiciones sociopolíticas e institucionales necesarias para articular ese objetivo de cambio real y sustantivo que beneficie a las mayorías sociales. Y así, especialmente para las izquierdas, con la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, se ganará la confianza popular por una nueva etapa de progreso.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/estrategia-gubernamental.html
¿Sánchez cree al CIS?. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (15/10/2025)
‘Adelanto la respuesta doble, como hipótesis. A Sánchez le viene bien el resultado de la reciente encuesta del CIS, que anuncia una ventaja del PSOE de quince puntos sobre el PP, para legitimarse, pero ese dato no es suficiente para arriesgarse en la convocatoria anticipada de las elecciones generales y poder ganarlas. Vayamos al análisis de su sesgo ventajoso para el Partido Socialista, que hace dudar sobre su rigurosidad’. Transcribo varios párrafos:
“Con estos resultados, Sánchez y la dirección socialista tendrían asegurada la continuidad del gobierno de coalición progresista. Convocar elecciones anticipadas, en el momento adecuado y con posibilidades de ganarlas, es una fuerte tentación para el presidente del Gobierno que, hasta ahora, siempre ha dicho que iba a agotar su mandato hasta 2027. Sin embargo, ese estudio demoscópico tiene algunas deficiencias que hacen dudar de ese diagnóstico.
Como se decía, este estudio sirve para legitimar más al Partido Socialista en su gestión política y su prolongada campaña preelectoral, pero puede ser insuficiente como garantía de una inmediata victoria electoral. Es un riesgo que un Sánchez prudente parece que no quiere asumir… de momento, y ante su expectativa de la mayor consolidación de su gobernabilidad e influencia electoral y el esperado debilitamiento del Partido Popular…
En ese contexto de extrema polarización y posibilidades de cambio de ciclo político, los estudios demoscópicos son presa de utilización por los distintos agentes para promover sus ventajas comparativas en esta dura y prolongada precampaña electoral. Y, en esta ocasión, el CIS -y en menor medida 40dB- facilita la propaganda socialista de aparecer ganador. La cuestión, desde el punto de vista de la deontología analítica, es la pérdida ciudadana en la credibilidad 'científica' de estos muestreos, que ya habían dejado de tener los de la derecha, y su instrumentalización mediática. Se llama 'apagón' sociológico de la realidad, con prevalencia de la guerra discursiva con la realidad inventada... utilizada como argumento para defender la posición política de cada grupo de poder, con capacidad de influencia…
La solución, en todo caso, no es el embellecimiento de la realidad, como motivación, aventurando una remontada virtual. Hay que rechazar la manipulación y la desinformación de los hechos, revalorizar el rigor analítico, particularmente, la metodología demoscópica y afrontar la realidad tal como es… para cambiarla de verdad. Para corregir esta difícil dinámica y apostar por una estrategia transformadora lo primero, para las izquierdas, es contar con un diagnóstico certero de la realidad socioelectoral y política. Luego viene la voluntad y la firmeza para conseguir una remontada político-electoral, en beneficio de la ciudadanía. El análisis optimista sirve para legitimar la gestión política y los discursos gubernamentales actuales, pero no permite abordar mejor las prioridades políticas y asegurar la victoria socioelectoral. Se trata de avanzar en los procesos transformadores que activen y consoliden los electorados de izquierdas y garanticen una nueva etapa de cambios de progreso.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/sanchez-cree-al-cis/20251015094838243207.html
Sesgos demoscópicos y remontada electoral. Antonio Antón, en Rebelión (9/10/2025)
Sobre los sesgos de estudios progresistas, instrumentalizados para aparentar el avance socialista que, sin una firmeza estratégica socialista y la superación de la división de su izquierda, no resuelven la victoria real sobre las derechas. Selecciono varios párrafos:
“La cuestión, desde el punto de vista de la deontología analítica, es la pérdida ciudadana en la credibilidad 'científica' de estos muestreos, que ya habían dejado de tener los de la derecha, y su instrumentalización mediática. Se llama 'apagón' sociológico de la realidad, con prevalencia de la guerra discursiva con la realidad inventada... utilizada como argumento para defender la posición política de cada grupo de poder, con capacidad de influencia.
Este muestreo del ámbito progresista, incluso con este sesgo favorable a los socialistas -al igual que el último de Opina 360, la consultora de Iván Redondo-, y salvo el del CIS, refleja un problema de fondo: las izquierdas, si se mantienen las actuales variables, pierden las elecciones generales, sobre todo, por el estancamiento socialista y la división de Sumar/Podemos, que todos resaltan. Pero, este diagnóstico demoscópico del refuerzo socialista tiene una funcionalidad concreta, no dar por perdidas las elecciones y, particularmente, activar su base social y permitir su consolidación, ahora y en la hipotética oposición, mientras se intenta debilitar al PP.
El marco interpretativo que se vislumbra en la dirección socialista es doble. Por un lado, la confrontación con Vox y el ninguneo del PP, que lo asocia con la extrema derecha, con el estímulo del temor social a la involución derechista, para ver si recupera algún voto centrista y, en todo caso, para activar su propia base social… o explorar operaciones de consenso bipartidista. Por otro lado, la absorción de parte del electorado a su izquierda, sobre todo de Sumar, con algunos discursos de izquierda y, especialmente, con el argumento del voto útil para acceder a escaños -en cuarenta y seis provincias- ya que esa coalición no los podría conseguir más que en cuatro provincias, al igual que Podemos…
Esta encuesta, con el voto estimado de 6,7% para Sumar y el 2,8% para Podemos, se diferencia un poco de la citada de Iván Redondo (5,1% y 3,8%, respectivamente), algo superior en el primer caso e inferior en el segundo, que adjudicaba cinco y tres escaños. Ambas abundan en el difícil panorama electoral y de influencia política para las izquierdas alternativas, con el probable desalojo gubernamental del Gobierno de coalición progresista y una etapa de crisis y recomposición política y orgánica.
La solución, en todo caso, no es el embellecimiento de la realidad, como motivación, aventurando una remontada virtual. Hay que rechazar la manipulación y la desinformación de los hechos, revalorizar el rigor analítico, particularmente, la metodología demoscópica y afrontar la realidad tal como es… para cambiarla de verdad. Para corregir esta difícil dinámica y apostar por una estrategia transformadora lo primero, para las izquierdas, es contar con un diagnóstico certero de la realidad socioelectoral y política. Luego viene la voluntad y la firmeza para una remontada político-electoral, en beneficio de la ciudadanía.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/sesgos-demoscopicos-y-remontada-electoral/
La savia de la movilización propalestina. Antonio Antón, en Público (8/10/2025)
Estas semanas ha cobrado una nueva vitalidad la movilización social solidaria con Palestina y de rechazo al genocidio y la limpieza étnica del gobierno israelí. La protesta ciudadana ha ido creciendo en masividad y capacidad expresiva, con una participación intergeneracional y, particularmente, con una gran presencia juvenil. Transcribo varios párrafos de su valoración:
“Sobre todo, las consecuencias positivas están en la dinámica de la propia sociedad civil, particularmente la española y la europea, que se han movido y han dado un paso al frente en su compromiso cívico. Según distintas encuestas de opinión es muy mayoritaria en estas sociedades la oposición a esta masacre antihumana.
Pero, además de esa conciencia humanitaria y pacifista masiva, bastante transversal, lo específico y lo particularmente positivo a valorar, es la actual ola solidaria de miles de activistas, la mayoría jóvenes e incluida la intelectualidad progresista, que refuerza esa actitud popular en torno a valores éticos, democráticos y antiautoritarios, y que conecta con esa mayoritaria conciencia cívica.
Ello permite una nueva articulación de la ciudadanía crítica, con mayor capacidad expresiva, participativa, unitaria y democratizadora, que permite superar el estrecho marco de la acción política institucional o partidaria, en un contexto de relativa pasividad social y confrontación mediática.
Esta reactivación de la participación cívica es particularmente importante para el impulso de la propia experiencia popular y la articulación sociopolítica y orgánica de la gente progresista y de izquierdas. Conlleva nuevos retos colaborativos en el tejido asociativo, para la promoción y la orientación de esta nueva ola cívica, de carácter netamente solidario y, lo que es más importante, con fuertes valores solidarios y gran firmeza democrática frente a los poderosos.
Además, esta movilización, en la medida que sea sostenida, autónoma y unitaria, introduce una dinámica renovadora para el conjunto de movimientos sociales y las izquierdas alternativas y su trayectoria política. La movilización pro-Palestina incorpora savia nueva al árbol de la ciudadanía crítica.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/savia-movilizacion-propalestina.html
Guerras culturales y cambio sociopolítico. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 249 (1/10/2025)
Transcribo la introducción:
“Este ensayo trata un tema fundamental para las ciencias sociales y la estrategia transformadora de las izquierdas: la relación entre el cambio cultural, ideológico o de las mentalidades de la población y las transformaciones sociopolíticas, institucionales o estructurales de la sociedad. Está compuesto de tres partes. La primera, ‘La ultraderecha y la guerra cultural”, analiza la estrategia ultraderechista y la combinación de su pugna cultural con su acceso a posiciones de poder para modelar los sistemas políticos y las estructuras sociales, en un sentido regresivo y autoritario. La segunda, “Conflicto geopolítico y universalismo moral”, explica, a raíz de un interesante artículo de la politóloga Marian Martínez-Bascuñán, los fundamentos éticos y filosóficos de la tradición occidental y la oriental, en el marco de la reciente escenificación del poderío chino y sus alianzas internacionales. La tercera, “El papel de las ideas en el cambio político”, con ocasión de un ensayo del ilustre pensador británico, Perry Anderson, trata sobre la importancia de la hegemonía cultural en los cambios revolucionarios, en conversación con las distintas tradiciones del marxismo y las izquierdas.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/249/ensayo/guerras-culturales-y-cambio-sociopolitico/
La división de la izquierda del PSOE y su impacto. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (26/09/2025)
Esta segunda parte sobre la incertidumbre política y electoral analiza la división y la transferencia de votos entre las izquierdas, su reducción de escaños, en caso de división electoral, las controvertidas consecuencias políticas y una reflexión final sobre el enfoque interpretativo. Selecciono varios párrafos:
“Además de la incertidumbre sobre la relación de fuerzas entre las derechas estatales y las izquierdas y fuerzas progresistas o democráticas, tratada en la primera parte, existe otra gran dificultad para garantizar la continuidad de la gobernabilidad de las izquierdas: la división de la izquierda del Partido Socialista, particularmente entre Sumar y Podemos, que anuncian su presentación electoral por separado, con pretensiones de su respectiva primacía. Casi todas las encuestas ofrecen un porcentaje, entre ambas formaciones, algo superior al 10%, es decir, solo un poco inferior al conseguido, de forma compartida, el 23J (12,3%); incluso el último CIS les da ese mismo porcentaje.
A pesar de las tensiones y la división en ese espacio de izquierdas diferenciado de la socialdemocracia, y tras los tres millones de votos conseguidos en las últimas generales, a lo largo de estos dos años todavía mantienen, con un nivel de participación similar al de 2023, según el conjunto de encuestas, un suelo de más de dos millones y medio de votantes. Ese campo electoral parece consistente y se resiste a ir hacia el PSOE, la izquierda nacionalista o la abstención, aun con una bolsa significativa de votantes indecisos. La distribución aproximada y duradera de ese electorado básico es de más de millón y medio para el conjunto de Sumar y en torno a un millón para Podemos, o sea, en una proporción de seis y medio a tres y medio, aunque en escaños aumentaría la distancia…
De momento, por lo que se comprueba en estos dos años, en un contexto externo desfavorable, no hay suficientes mimbres políticos y organizativos en los liderazgos del conjunto de la izquierda alternativa, política y social, para evitar su declive representativo y de influencia reformadora, institucional y político-cultural. Son evidentes las dificultades para afrontar los retos políticos, estratégicos y orgánicos para remontar esa dinámica y levantar una trayectoria consecuente en beneficio de la mayoría social y generar nuevas perspectivas de cambio de progreso frente a la amenaza derechista.
Solo cabe, aparte de contar con la débil consistencia de las estructuras orgánicas existentes, la respuesta sociopolítica desde abajo y desde afuera, en la medida que se active una amplia movilización cívica, con el refuerzo de una estrategia transformadora, una regeneración cultural y democrática y la reestructuración plural de las élites asociativas y partidarias. Colectivamente, habrá que aprender de los errores y sus consecuencias, evitar un desgaste mayor y reconstruir el espacio alternativo y su representación. Los liderazgos se generan y se recomponen al afrontar las encrucijadas estratégicas y demostrar su capacidad articuladora. Estamos a las puertas de un cambio de ciclo. Las crisis también constituyen una oportunidad. Veremos.”
Referencia web original:
Incertidumbre electoral y política. Antonio Antón, en Rebelión (24/09/2025) y Mientras Tanto (1/10/2025)
Ensayo sobre la incertidumbre política y electoral, en el que se explica la incógnita del carácter del próximo Gobierno, la necesidad de un impulso reformador, una campaña preelectoral prolongada, la idea de que la derecha creen en su victoria pero las izquierdas pueden ganar las próximas elecciones generales, así como la división y la transferencia de votos entre las izquierdas, su reducción de escaños, en caso de división electoral y las controvertidas consecuencias políticas. Selecciono varios párrafos:
“Hay un hecho, cada vez más trascendente que está condicionando (casi) todo el panorama político-electoral e institucional, presente y del inmediato futuro, en un marco global problemático: el carácter del próximo Gobierno y las estrategias a implementar por las izquierdas. El debate gira en torno al agotamiento del ciclo político e institucional de progreso, el posible cambio derechista y reaccionario y la división de la izquierda del Partido Socialista y su impacto. Se trata de abordarlo con rigor.
Desde prácticamente el primer día, el Gobierno de coalición progresista ha sido desacreditado por la oposición sistemática de las derechas de PP y Vox, que lo han tachado de ilegítimo, contrario a España y su ciudadanía. Pero, además, machacan la idea de que iba a ser breve y, cada poco tiempo, reclaman elecciones generales anticipadas, pensando en ganarlas y abrir una nueva etapa de involución derechista.
Ya se ha pasado la mitad de la legislatura y el presidente del Gobierno insiste en que convocará elecciones en el año 2027, con la consiguiente frustración de las derechas y su ansia de recambio del poder gubernamental, que suponen al alcance de su mano. No obstante, dada la composición parlamentaria, las derechas estatales no tienen capacidad para ganar una moción de censura y los socios de investidura -de momento- tampoco están interesados en hacer caer al Ejecutivo.
La decisión de adelantar las elecciones generales está en manos del presidente Pedro Sánchez. Y éste solo las va a convocar si tiene posibilidades de ganarlas, o si la gobernabilidad se hace insostenible, tal como promueven las derechas políticas, mediáticas y judiciales. Es decir, según indiquen los datos demoscópicos sobre el bloqueo institucional, la (des)legitimación gubernamental y su expectativa electoral, que confluyen en la decisión presidencial de anticiparlas (o no) …
Se dibuja un elemento decisivo para no dar por finalizado este ciclo político y reeditar una etapa progresista: la credibilidad de las izquierdas sobre una agenda transformadora real y su fuerte compromiso para continuarla en la próxima legislatura. Ello permitiría la activación social y electoral progresista y la disminución de la tendencia abstencionista o desafecta de izquierdas, considerando que hay muy poco trasvase electoral hacia las derechas. La cuestión es que esa dinámica de progreso solo va a ser posible si, al mismo tiempo, se genera una amplia reactivación cívica por una agenda social y democrática, como ha demostrado el masivo movimiento solidario con Palestina y contra el genocidio del Estado israelí. La solución vendrá más del campo sociopolítico y cultural, no tanto del ámbito institucional.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/incertidumbre-electoral-y-politica/
Referencia web de la reedición en Mientras Tantonº 249 (1/10/2025):
https://mientrastanto.org/249/de-otras-fuentes/incertidumbre-electoral-y-politica/
El cambio de ciclo político. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (22/09/2025)
Primera parte del ensayo sobre la incertidumbre política y electoral, donde se explica la incógnita del carácter del próximo Gobierno, la necesidad de un impulso reformador, una campaña preelectoral prolongada, y la idea de que las derechas creen en su victoria pero las izquierdas pueden ganar las próximas elecciones generales. Selecciono varios párrafos:
“Hay un hecho, cada vez más trascendente que está condicionando (casi) todo el panorama político-electoral e institucional, presente y del inmediato futuro, en un marco global problemático: el carácter del próximo Gobierno y las estrategias a implementar por las izquierdas. El debate gira en torno al agotamiento del ciclo político e institucional de progreso y el posible cambio derechista y reaccionario. Se trata de abordarlo con rigor…
Los datos expresados en el gráfico reflejan un resultado diferente entre los dos estudios; pero, sobre todo, exponen un panorama distinto al de las agencias privadas de derecha: el CIS refleja la victoria amplia del PSOE respecto del PP, que baja casi nueve puntos desde el barómetro anterior de diciembre pasado. Así, las izquierdas gubernamentales (PSOE-Sumar) suman un porcentaje alrededor del 40% (32,7% + 7,9%), similar al de las derechas estatales (PP-Vox: 23,7% + 17,3%). Aparte quedarían Podemos y los nacionalistas -de izquierda y de derecha-, que dejarían de serles tan imprescindibles para gobernar y estarían sometidos a la conveniencia socialista de los pactos de geometría variable.
Paisaje idílico para Sánchez, si se consolidase esa hipótesis de primacía desahogada; tendría despejada la convocatoria electoral adelantada, de forma inmediata. Pero, como hemos comentado, su base objetiva es frágil y, probablemente, no es suficiente garantía (o sí) para Sánchez como para anticipar las elecciones ahora, sin grandes riesgos de perderlas.
Como se ve, 40dB es más prudente y realista; a esas izquierdas gubernamentales les da algo más del 34% (27,7% + 6,6%) frente a más del 48% de esas derechas estatales (30,7% + 17,7%). O sea, el diagnóstico se acerca más a la experiencia de hace dos años, en el 23/J, con ascenso derechista, especialmente de Vox, pero con posibilidades de victoria de las izquierdas, aunque con su necesidad de alianzas con nacionalistas y Podemos. Todo ello, siempre que los acontecimientos y su estrategia gestora y comunicativa les sean favorables al Ejecutivo, y desfavorables para las derechas. En todo caso, habría partido, cosa que tensa la política, pero abre expectativas para las izquierdas.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/cambio-ciclo-politico/20250920115655242443.html
Hacia las elecciones. Antonio Antón, en Público (19/09/2025)
Una síntesis de una investigación sociológica más amplia sobre esta etapa de incertidumbre política y electoral. Selecciono varios párrafos:
“Existe la incógnita de la duración del actual Gobierno y la posibilidad de elecciones anticipadas. La duda es sobre el sentido de la próxima mayoría parlamentaria y el posible cambio de ciclo político. El clima político es el de una campaña preelectoral prolongada, con su tensión y competencia.
Según los estudios demoscópicos existen lecturas contradictorias. La mayoría de las encuestas de agencias privadas publicadas en medios de derecha ofrecen una amplia mayoría parlamentaria a las derechas estatales (PP y Vox), en torno a 200 escaños. En contraposición, el CIS, más claramente, y 40dB, ofrecen la posibilidad de victoria de las izquierdas estatales (PSOE y Sumar), con apoyo nacionalista.
La idea dominante es que la derecha cree en su victoria en las próximas elecciones generales, que no para de pedir. No obstante, su ansiedad deviene de que las izquierdas pueden ganarlas, si tienen condiciones favorables, aciertan con sus estrategias y, particularmente, si superan la división electoral de la izquierda alternativa.
El debate gira en torno al agotamiento del ciclo político e institucional de progreso, el posible cambio derechista y reaccionario y la división de la izquierda del Partido Socialista y su impacto. Se trata de abordarlo con rigor…
Son evidentes las dificultades para afrontar los retos políticos, estratégicos y orgánicos y poder remontar esa dinámica y levantar una trayectoria consecuente en beneficio de la mayoría social y generar nuevas perspectivas de cambio de progreso frente a la amenaza derechista.
La división se confirma por ambas partes, que se reafirman en sus respectivas hipótesis y estrategias, exigen su primacía política y expresan sus prevalentes expectativas electorales. La demoscopia todavía no aporta suficientes pruebas creíbles, frente a las cerradas opciones. Queda la experiencia de las elecciones autonómicas anticipadas de Andalucía y Castilla León. Los núcleos dirigentes, en todo caso, deberán asumir sus responsabilidades ante los efectos de sus decisiones.”
Referencia web original:
La ultraderecha y la guerra cultural. Antonio Antón, en Público (9/09/2025) y Rebelión (13/09/2025)
Una reflexión crítica a raíz de dos hechos recientes -racistas y antifeministas- que ilustran los objetivos segregadores y reaccionarios de las derechas extremas. La alternativa no solo es cultural sino, sobre todo, sociopolítica, institucional y transformadora de esas relaciones desiguales. Selecciono varios párrafos:
“Por una parte, la ultraderecha lleva su neoconservadora campaña mediática y política basada en el negacionismo de la violencia machista, en la inexistencia de las situaciones de desigualdad, dominio y prepotencia patriarcal… Por otra parte, instrumentalizan un supuesto hecho agresivo poniendo el foco no en la prevención de esa violencia y la protección y el avance de derechos de las mujeres, junto con la individualización del presunto delito, sino en la estigmatización y la represión punitiva a toda una comunidad de jóvenes inmigrantes, particularmente de cultura musulmana.
Su preocupación no es la protección de las mujeres, en particular de las víctimas de violencia machista, que niegan; por el contrario, pretenden esconder las agresiones machistas e impedir el reconocimiento y la reparación de las víctimas frente a los agresores.
Su prioridad es doble. Por un lado, frenar el feminismo, los procesos igualitarios y emancipadores que favorecen a las mujeres, en beneficio de las ventajas y privilegios patriarcales, sin adoptar medidas frente a esa lacra que es el machismo violento, que no sean el tradicional punitivismo legal y represivo. Por otro lado, afianzar el racismo, con las consecuencias de la segregación social y cultural de la población inmigrante, particularmente la racializada y de origen magrebí. Se estigmatiza como amenaza para su plan de orden social y homogeneidad cultural, desde un nacionalismo esencialista y excluyente; por tanto, configuran un enemigo interno a erradicar. Se construye un ‘nosotros civilizado’, en posición dominante, frente a un ‘ellos bárbaro’, en posición subalterna. Las derechas extremas generan un conflicto entre esas identidades, solo resoluble, según ellos, por dos políticas: la asimilación forzada, con sumisión y segregación, o la expulsión del país; y, en la práctica, por una combinación de ambas.
Al mismo tiempo, estas campañas de odio, justificación del machismo y violencia racista, con objetivos e intereses más pragmáticos, pretenden consolidar la segregación social, espacial y cultural de esa población inmigrante, así como la subalternidad femenina. Tratan de conseguir dos objetivos complementarios…
Lo fundamental, desde una óptica progresista o de izquierdas, en consecuencia, no es solo afrontar una acción cultural o ideológica que cuestione la amplia y persistente difusión de ideas y marcos interpretativos reaccionarios. Esa actividad es necesaria. Pero la estrategia ultra busca apoyos sociales y electorales y, al mismo tiempo, incrementa sus posiciones de poder entre los aparatos del Estado, principalmente, fuerzas de seguridad, judicatura y alta burocracia pública, así como su complicidad con los intereses del gran poder económico, no con su pretendido ‘pueblo’.
Su objetivo último es la conquista del poder institucional, para moldear la sociedad a su plan regresivo y autoritario. Es el sentido del trumpismo, las alianzas de las derechas en Europa y las del PP en algunas Comunidades Autónomas. Por tanto, la principal tarea progresista es sociopolítica, en el doble sentido de una acción reformadora político-institucional y una actividad relacional y transformadora directamente en la sociedad. Así, hay que abordar una agenda específica de transformaciones sociales e institucionales, de carácter igualitario y solidario que afronte el cambio de las condiciones vitales y culturales de las mayorías sociales. El reto de la regularización inmigrante es inminente. Para frenar la involución derechista, hay que superar las dinámicas segregadoras y discriminadoras que, desde el racismo estructural, afectan a la población inmigrante y recién nacionalizada, así como garantizar la consolidación y el avance en los derechos feministas frente a la involución machista.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/ultraderecha-guerra-cultural.html
Referencia web de la versión en Rebelión (13/09/2025):
China, Europa y el universalismo moral. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (8/09/2025)
Marian Martínez-Bascuñán, prestigiosa politóloga, ha escrito un interesante artículo (Un funeral en Pekín, El País, 7/09/2025), sobre China y el universalismo ético. Plantea un debate en profundidad sobre los fundamentos éticos y filosóficos de la tradición occidental y la oriental, en el marco de la reciente escenificación del poderío chino y sus alianzas internacionales. Aunque haya también una interpretación sesgada de algunas características de las posiciones ideológico-políticas en liza, es una buena base para el debate de este tema crucial, que impacta en la perspectiva estratégica de las izquierdas. Selecciono varios párrafos:
“A mi modo de ver, China no defiende el relativismo moral; tampoco que solo le guíe intereses pragmáticos (económicos o geopolíticos). Esto último es verdad, pero también aspira a una hegemonía ideológica y moral, que justifique su compromiso histórico por el nuevo orden multilateral y diverso en cuanto intereses nacionales, geoestratégicos, civilizatorios y de legitimidad internacional. Dejando al margen algunas deficiencias del régimen chino y su especificidad histórica, pretende un equilibrio entre el respeto a esa pluralidad de los sistemas políticos y culturales, con la defensa de la soberanía nacional y un reequilibrio de la tradicional dominación occidental, desde la representatividad de los nuevos poderes emergentes.
Por otra parte, en Occidente se ha disociado ese cierto universalismo ilustrado (democracia, derechos humanos…), con un sentido formalista, de la estrategia y la práctica política concreta de dominación imperial, colonialismo y subordinación de las mayorías sociales. De tal forma que, los llamados valores universales (libertad, igualdad solidaridad…), han solido reinterpretarse y utilizarse en beneficio de la hegemonía mundial (o en cada país y estructura social) de sus élites dominantes; es decir, en función de otra finalidad práctica dominadora.
El pensamiento y la ética universalistas deben reforzarse, elaborados de forma socio- histórica, no solo por la llamada razón abstracta (frente a ella y su idealismo, Kant ya escribió la Crítica de la razón pura) de unas élites autonombradas. Esa actitud moral se debe vincular a la experiencia de las condiciones de vida de los pueblos, así como de las características de sus agentes sociales y políticos y su articulación institucional o régimen político. De ahí la importancia de partir de las relaciones de desigualdad y opresión en estos siglos para definir y concretar los valores universalistas vinculados a la acción liberadora práctica.”
Referencia web original:
La claudicación de la Europa liberal. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 248 (1/09/2025)
Ensayo sobre la rendición de las élites europeas ante Trump, la prepotencia imperial trumpista y el supremacismo estadounidense, el fiasco de la autonomía estratégica europea, el soberanismo oligárquico y, frente a todo ello, otra Europa, otro mundo, son posibles. Selecciono varios párrafos:
“Su objetivo está claro: la primacía de EE. UU., la subalternidad de Europa y el control y sometimiento del Sur Global, que se le escapa. Es una dinámica imperial, autoritaria e iliberal que pretende reforzar a las derechas extremas en Europa, cuartear su Estado de bienestar y de derecho y vaciar la democracia representativa. Es el cierre a la Europa liberal progresista, a su modelo social y democrático. Sin que se plantee, de momento, la ruptura de la UE o la salida de la Unión, se acomete una profunda reorientación geopolítica, estratégica y de articulación institucional.
Junto con mayor dependencia de la OTAN y el militarismo, se refuerzan los soberanismos estatales y los nacionalismos excluyentes y antiinmigración, las dinámicas institucionales autoritarias y tecnocráticas y la recomposición de las élites dirigentes, con la colaboración entre las derechas tradicionales, liberal-conservadoras, y las ultraderechas postdemocráticas…
Se trata del gran soberanismo de las élites y grupos de poder de los principales países, en busca del interés de sus oligarquías respectivas y sus elementos comunes frente a sus mayorías sociales y a terceros países más subalternos. En ese camino, las derechas tradicionales se aprestan a colaborar con las derechas extremas, cada vez más potentes e influyentes, seguidistas del reaccionarismo imperial del trumpismo en contradicción con su supuesto nacionalismo como bienestar de sus poblaciones y cada vez más aupadas al argumento esencialista pro-oligárquico. El resultado es neutralizar a las izquierdas y movimientos progresistas y monopolizar el poder institucional y cultural-ideológico. La socialdemocracia europea, particularmente la alemana, la danesa y la británica, con posiciones de gobierno, se va derechizando, en especial con el exclusivismo nacional, el militarismo y la segregación racista…
La reacción popular progresista se construye sobre la base de evidencias sufridas de desigualdades y recortes de estatus, reconocimiento y poder. No son suficientes los discursos preventivos o la denuncia pública; los programas son necesarios para los sectores avanzados o críticos y para la elaboración de línea política partidista, constitutiva del contrato socioelectoral con sus bases sociales. Pero la formación y articulación de un sujeto sociopolítico y un conglomerado electoral de izquierdas o progresista, más con la plurinacionalidad española, con su implementación práctica y su representación pública, es más compleja. Depende de encrucijadas o coyunturas estratégicas donde confluyen relación de fuerzas, legitimidades, actores… y representantes (políticos, sociales e intelectuales) con teoría, organización y discurso.
El futuro está abierto. El ciclo de progreso no está muerto. Hay motivos y condiciones para la pugna democratizadora o, si se quiere, igualitaria y emancipadora. Para avanzar, es insuficiente señalar solo el horizonte o expresar simples gestos diferenciadores. Hay que precisar el camino y concretar la formación de las fuerzas sociopolíticas para caminar. La trayectoria inmediata es difícil, pero al mismo tiempo estimulante para las izquierdas. No es inevitable la salida reaccionaria. En la sociedad siguen vigentes los grandes valores de igualdad, libertad y solidaridad. Frente a la involución social y democrática, otra Europa, otro mundo, son posibles.”
https://mientrastanto.org/248/ensayo/la-claudicacion-de-la-europa-liberal/
El papel de las ideas en el cambio político. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (1/09/2025)
Reflexión a raíz del ensayo del prestigioso intelectual marxista Perry Anderson sobre las ideas fuerza. Selecciono un par de párrafos:
“En definitiva, lo fundamental para el cambio social y político -igualitario, emancipador y solidario-, no es la guerra cultural ni el desarrollo productivo, dicotomía estéril, dominante entre las izquierdas en estas décadas, sino, siguiendo a lo mejor de la tradición crítica de las izquierdas, la experiencia masiva, democrática y democratizadora, por la transformación de las condiciones y derechos de las mayorías sociales, decisivas para el arraigo social de sus organizaciones, con la generación de dinámicas contra hegemónicas y de (relativo) poder popular.
Así, es decisiva la participación mayoritaria en una dinámica transformadora, articulando toda su diversidad y pluralidad. Lejos de ambos determinismos unilaterales, de carácter idealista, se revaloriza el papel sociohistórico de la agencia humana, o sea, la práctica social; o, si se quiere, la acción colectiva sociopolítica y cultural, con los valores de igualdad, libertad y solidaridad.”
Referencia web original:
Referencia web de la versión editada en Rebelión (9/09/2025):
https://rebelion.org/el-papel-de-las-ideas-en-el-cambio-politico/
Hacia un nuevo orden imperial. Antonio Antón, en Público (26/08/2025)
La transición a un nuevo orden hegemónico, con la supremacía estadounidense y la subordinación europea, pero sin legitimidad y consistencia suficiente, y ante el que hay que ofrecer una perspectiva social y democrática. Selecciono varios párrafos:
“Con el trumpismo se está produciendo una reestructuración del orden internacional, de la primacía jerarquizada de la dominación mundial y las normas, con nuevas regulaciones apropiadas al nuevo poder imperial de EE. UU. Se rompe la ilusión de que el orden internacional se debe regir por ‘normas’ consensuadas -ONU y organismos internacionales- y criterios éticos, como los derechos humanos.
Ahora, desde el centro imperial, se dictan nuevas reglas… a beneficio de parte y como castigo político. Se genera el descrédito de la referencia universalista moral o de derecho internacional y derecho humanitario de las instituciones pactadas, con un nuevo reajuste de los grupos de poder dominante. Los derechos humanos y la democracia constituyen una referencia menor para implementar la política… del más fuerte, que es el que impone su ley. El genocidio del Gobierno israelí al pueblo palestino, con la colaboración estadounidense y la complicidad europea, es la expresión más sangrante de este giro estratégico y ético…
Se comienza la transición hacia un nuevo orden hegemónico de la parte occidental (y Japón) y, sobre todo, el reajuste de los sistemas políticos, la democracia iliberal y sus élites, al igual que la propia dinámica comunitaria de la UE. Hay una recomposición de los grupos de poder ultras, la derecha tradicional y la interacción con las oligarquías económico-financieras-tecnológicas. Afecta al tipo de estrategias, cómo se elaboran y ejecutan las normas -órdenes, aranceles, armamento, materias primas-, así como las nuevas relaciones de poder -Oriente Próximo, Centroeuropa… Sur asiático, África, América Latina…
El ultra conservadurismo pugna y se alía con el nuevo neoliberalismo supremacista y neo imperialista, en un nuevo nihilismo moral. Pero no ofrece perspectivas consistentes para resolver los problemas de la humanidad y legitimarse ante sus poblaciones. El poder duro, coactivo y militar, no es sostenible a medio plazo, menos ante las exigencias perentorias de grandes sectores del Sur Global. Es la tragedia de las élites europeas (y estadounidenses), que no pueden consolidar su poder estratégico, en esta fase histórica, y están condenadas al fracaso, no sin provocar, quizá, fuertes sufrimientos humanos.
No todo está perdido para una perspectiva de progreso. Queda una base social y una cultura democrática, pacífica y solidaria en la ciudadanía europea, así como los intereses de las mayorías populares y los proyectos y fuerzas sociopolíticas progresistas y de izquierda. Es necesaria otra Europa: social, democrática y solidaria.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/nuevo-orden-imperial.html
Otra Europa es posible. Antonio Antón, en Público (21/08/2025)
Ante una realidad cruda y cierto aire pesimista en el ámbito progresista este texto, último de la serie dedicada al nuevo orden imperial, pretende remover una subjetividad alicaída y definir una alternativa transformadora. Selecciono varios párrafos:
“La actual reorientación derechista europea, con ausencia de trayectoria autónoma y la adaptación a la subordinación económico-comercial y el interés geoestratégico del dominio de EE. UU., tiene poco recorrido. Es insuficiente y contraproducente su prioridad del poder duro, militar y coactivo. Pretende una nueva hegemonía y la imposición de nuevas reglas económico-financieras-comerciales… con el imperio de la prevalencia estratégica-militar de EE. UU y una tendencia iliberal y neoconservadora. Su poder se pretende reafirmar ante el actual desborde económico y tecnológico chino y la inicial aspiración europea -francoalemana- por potenciar su capacidad comercial y la autonomía de su mercado único…
El actual gobierno de coalición intenta achicar las dinámicas más reaccionarias; no es suficiente. El grueso del impacto regresivo quizá venga con un gobierno de derechas, si ganan las próximas elecciones generales. Para las izquierdas, políticas y sociales, es necesario impedirlo. Mientras tanto, se mantiene una fragmentación y una dificultad articuladora de la izquierda del Partido Socialista, cuya trayectoria es incierta, afectando a la legitimidad social de sus representaciones públicas.
La reacción popular progresista se construye sobre la base de evidencias sufridas de desigualdades y recortes de estatus, reconocimiento y poder. No son suficientes los discursos preventivos o la denuncia pública; menos si solo se utilizan para la pugna competitiva por la primacía representativa en el campo progresista. Los programas son necesarios para los sectores avanzados o críticos y para la elaboración de línea política partidista y base común de un proyecto común de progreso, constitutiva del contrato socioelectoral con sus bases sociales.
Pero la formación y articulación de un sujeto sociopolítico y un conglomerado electoral de izquierdas o progresista, más con la plurinacionalidad española, con su implementación práctica y su representación pública, es más compleja. Depende de encrucijadas o coyunturas estratégicas, donde confluyen relación de fuerzas, legitimidades y representantes políticos, sociales e intelectuales con teoría, organización y discurso. Es cuando se forjan los liderazgos.
El futuro está abierto. El ciclo de progreso en España no está muerto. Hay motivos y condiciones para la pugna democratizadora o, si se quiere, igualitaria y emancipadora. Para avanzar, es insuficiente señalar solo el horizonte o expresar simples gestos diferenciadores. Hay que precisar el camino y concretar la formación de las fuerzas sociopolíticas para caminar. La trayectoria inmediata es difícil, pero, al mismo tiempo, estimulante para las izquierdas. No es inevitable la salida reaccionaria. En la sociedad siguen vigentes los grandes valores de igualdad, libertad y solidaridad. Frente a la involución social y democrática, otra Europa, otro mundo, son posibles. España, a pesar de las dificultades, todavía puede ser un ejemplo transformador de progreso.”
Referencia web original:
Frente al racismo y la corrupción. Antonio Antón, en Público (29/07/2025), Rebelión (2/08/2025) y Mientras Tanto (1/09/2025)
Afectan, respectivamente, a los cimientos de la convivencia intercultural y la institucionalidad democrática. Selecciono varios párrafos:
“La violencia racista es una estrategia disgregadora de grupos poderosos hacia las capas populares, que busca su fragmentación y la mayor subalternidad de los grupos inmigrantes y racializados, más vulnerables. Es una dinámica de dominación y segregación hacia abajo.
La corrupción política y económica constituye una relación social de las élites; está vinculada al sistema capitalista y los grupos de poder institucional. Se necesita, por un lado, control de los recursos económicos y, por otro lado, dominio en la administración pública. El Estado y la regulación pública, en vez de cumplir su función, más o menos neutra, en favor del interés general, se instrumentalizan para ponerlos al servicio privado de unos pocos, para beneficiar ilegítimamente su posición económica o de poder. Solo es corregida por la democracia social y el Estado de derecho…
Las élites políticas (y económicas) necesitan una catarsis para comenzar el curso con las tres misiones fundamentales para asegurar la democratización de las instituciones y su refuerzo ético: regeneración democrática inmediata e ineludible, tras varios intentos fallidos; políticas igualitarias para las mayorías sociales, incluida por sexo/género; articulación de la diversidad cultural y nacional.
Y termino con una concreción que conecta con las tres tareas reformadoras: el incremento redistributivo de la financiación autonómica, junto con el desarrollo territorial federalizante, una reforma fiscal progresiva y una articulación igualitaria de los servicios públicos fundamentales como la sanidad y la educación que, junto con la vivienda y el empleo de calidad, impidan su deterioro privatizador y segregador y el malestar social de fondo. Son políticas clave para facilitar el bienestar colectivo y, particularmente, la integración de la población inmigrante, y son decisivas para fortalecer la cohesión social y la convivencia intercultural en la próxima década.
Quizá sea difícil lograrlo para esta legislatura, que se está agotando, pero debería ser fundamental como plan progresista ahora y para la siguiente, en la que se juega el futuro del país, como contrato social con la ciudadanía.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/frente-racismo-corrupcion.html
Referencia web de la versión en Rebelión (2/08/2025):
https://rebelion.org/contra-el-racismo-y-la-corrupcion/
Se reedita en Mientras Tanto nº 248 (1/09/2025):
https://mientrastanto.org/248/de-otras-fuentes/frente-al-racismo-y-la-corrupcion/
Se reedita en Voces Críticas nº 52 (22/09/2025):
Detener la ofensiva ultra. Antonio Antón, en Rebelión (19/07/2025) y Nueva Tribuna (17/06/2025)
Desde un enfoque democratizador, se trata de explicar la especificidad del ascenso actual de esta tendencia ultraderechista y analizar sus causas, para aportar fundamentos analíticos, teóricos y estratégicos para hacerle frente hoy y superarla. Selecciono varios párrafos:
“El avance de la influencia política, cultural, electoral e institucional de las ultraderechas, en esta última década, es evidente… Avanzo su sentido general, con algunos rasgos comunes: nacionalismo excluyente, autoritarismo institucional, prepotencia económica, dominio neocolonial, militarismo. Supone una involución de los derechos sociales, civiles y políticos, mayor segregación étnico-racial y antifeminista y el negacionismo climático.
El derechismo extremo es, sobre todo, un fenómeno político y social, no principalmente cultural o ideológico, que es lo que se manifiesta mediáticamente. Se trata de una penetración en el Estado, con un cambio de las estructuras de dominación y de poder.
Se modifican las jerarquías de las relaciones sociales en tres ámbitos fundamentales que expresan las mayores fracturas de la sociedad: las brechas por clase social y la desigualdad socioeconómica; las desventajas por sexo/género, incluidos la dominación patriarcal, el reparto desigual de los papeles reproductivos, laborales y de cuidados, así como la intolerancia ante la diversidad sexual y de género, y la discriminación por origen étnico-nacional-racial, incluyendo el campo de las relaciones internacionales, con la dependencia nacional, el neocolonialismo y el imperialismo, así como las actitudes racistas e intolerantes respecto de la inmigración y la diversidad cultural.
Por tanto, estamos ante una reacción profunda ante los avances igualitarios, democráticos y emancipadores de las últimas décadas, con una transformación autoritaria del sistema político liberal, derivada del deterioro de la credibilidad de los grupos de poder y la deslegitimación de las élites gobernantes.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/detener-ofensiva-ultra/20250617094821239450.html
Referencia web de la versión actualizada en Rebelión (19/07/2025):
Frente a la corrupción, ética y democracia. Antonio Antón, en Rebelión (4/07/2025)
Las derechas españolas no pueden liderar la regeneración democrática, el Partido Socialista, por si sólo, es incapaz. Para las izquierdas y la democracia es imprescindible acabar con la corrupción. Es una gran tarea ética y democrática, que necesita la activación cívica. Selecciono varios párrafos:
“Aquí, aparece el dilema de la orientación estratégica de este nuevo periodo, con la pretensión de superar con credibilidad el trauma de la corrupción en el PSOE, arbitrar las medidas regeneradoras imprescindibles y, más en general, profundizar en la democratización del Estado y el poder económico, en beneficio de la mayoría social.
La lucha contra la corrupción es fundamental para la democracia. En ese sentido, es más importante para las izquierdas, con valores igualitarios y emancipadores, que para las derechas, asentadas en los privilegios socioeconómicos y de poder.
Los electorados de izquierda son mucho más críticos con la corrupción de sus representantes, que los de derechas respecto de los suyos. Esta ética de la convicción o, si se quiere, de la primacía de los derechos humanos y los valores universales de libertad, igualdad y solidaridad, deben permear la democracia social, la política y el Estado de derecho.
Esta ética kantiana o weberiana sirve para fundamentar la política institucional y el Estado, que deberían defender el interés general de la ciudadanía, no el beneficio privado de unos pocos. Puede ser interpretada como una desventaja por las personas arribistas, los grupos privilegiados y, en particular, los corruptos. Pero supone una superioridad ética y democrática de las bases sociales de izquierdas. Posibilita la superación cívica de esta fase en la que se venía constatando cierta desconfianza popular por la ausencia de un plan reformador progresista y la pérdida de calidad democrática de sus gestores partidarios.
El sanchismo nació como cierto giro hacia la izquierda en política social y de talante democrático frente a la gestión prepotente y austericida y el descrédito del bipartidismo gobernante. Todo ello derivado de la presión cívica igualitaria y democratizadora de una fuerte corriente social a su izquierda. Ese impulso se ha ido debilitando y el sanchismo como expresión renovadora y de izquierdas se ha ido agotando. La puntilla puede ser la presente corrupción… si la estructura dirigente socialista no demuestra suficiente capacidad regeneradora y democrática…
la corrupción política es un abuso de poder. Supone la instrumentalización de los resortes del Estado para alcanzar ventajas económicas e institucionales ilegítimas, para beneficio propio, de terceros o de un grupo social. Su erradicación es fundamental para la democracia y la supervivencia de las izquierdas. Un plan coherente de regeneración democrática, reforma social y articulación plurinacional es imprescindible para derrotar la involución de las derechas y abrir un proceso democratizador y de progreso. Hay que reiniciar el camino.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/frente-a-la-corrupcion-etica-y-democracia/
La corrupción, incompatible con la democracia. Antonio Antón, en Público (2/07/2025)
Valoración de la corrupción política en el Partido Socialista y su impacto, las críticas y salidas planteadas y la necesidad de un impulso reformador progresista y de regeneración democrática. Selecciono varios párrafos:
“Para las izquierdas, más allá de las convenientes peticiones socialistas de disculpas a la ciudadanía y su electorado, estos acontecimientos tienen un impacto político mayor. Cuestionan la capacidad y la voluntad de la dirección socialista y el liderazgo de Sánchez para guiar la regeneración democrática, la reforma social progresista y la articulación de la plurinacionalidad en España…
A corto plazo, parecen desechadas las opciones de una moción de censura de las derechas, por su impotencia parlamentaria, así como una moción de confianza o una dimisión del Presidente del Gobierno, con una nueva investidura con otra figura socialista. Caben otras fórmulas intermedias, como la planteada reestructuración de la dirección socialista y una remodelación gubernamental. Todo ello para asegurar una similar mayoría parlamentaria que dé cierta estabilidad gubernamental… para continuar con similares procesos continuistas, con leves reformas regeneradoras y esperando ganar confianza ciudadana para disputar con las amenazantes derechas las próximas elecciones. No es suficiente.
Aquí, aparece el dilema de la orientación estratégica de este nuevo periodo, con la pretensión de superar con credibilidad el trauma de la corrupción en el PSOE, arbitrar las medidas regeneradoras imprescindibles y, más en general, profundizar en la democratización del Estado y el poder económico, en beneficio de la mayoría social.
La lucha contra la corrupción es fundamental para la democracia. En ese sentido, es más importante para las izquierdas, con valores igualitarios y emancipadores, que para las derechas, asentadas en los privilegios socioeconómicos y de poder…
En definitiva, la corrupción política es un abuso de poder. Supone la instrumentalización de los resortes del Estado para alcanzar ventajas económicas e institucionales ilegítimas, para beneficio propio, de terceros o de un grupo social. Su erradicación es fundamental para la democracia y la supervivencia de las izquierdas. Un plan coherente de regeneración democrática, reforma social y articulación plurinacional es imprescindible para derrotar la involución de las derechas y abrir un proceso democratizador y de progreso. Hay que reiniciar el camino.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/corrupcion-incompatible-democracia.html
Respuestas a la amenaza ultraderechista. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 247 (1/07/2025)
Ensayo completo en el que explico la involución sistémica, las condiciones político-sociales del ascenso ultra, el contexto europeo ante el avance ultra y la actual dinámica reaccionaria, el descrédito y el reajuste del poder establecido, las estrategias socioliberales fallidas, la ofensiva ideológica ultra y la interacción entre la pugna sociopolítica y la ideológica. Selecciono varios párrafos:
El avance de la influencia política, cultural, electoral e institucional de las ultraderechas, en esta última década, es evidente. Desde un enfoque democratizador, se trata de explicar la especificidad del ascenso actual de esta tendencia ultraderechista y analizar sus causas, para aportar fundamentos analíticos, teóricos y estratégicos para hacerle frente hoy y superarla.
Avanzo su sentido general, con algunos rasgos comunes: nacionalismo excluyente, autoritarismo institucional, prepotencia económica, dominio neocolonial, militarismo. Supone una involución de los derechos sociales, civiles y políticos, mayor segregación étnico-racial y antifeminista y el negacionismo climático…
En definitiva, las fuerzas ultraderechistas, aun con elementos irracionales, idealistas y voluntaristas, tienen un fundamento realista: están incrustados y refuerzan su poder en las estructuras estatales, sociales y económicas, implementan sus políticas reaccionarias, de forma directa o condicionando las instituciones políticas, y utilizan sus guerras culturales para dar legitimidad a sus avances estructurales y ensanchar su representatividad.
La crítica y la oposición democráticas y de izquierdas frente al ascenso ultra o, si se quiere, la resistencia antifascista, se fundamentan en la acción cívica frente al carácter reaccionario de su proyecto y su trayectoria de dominación: regresivo, segregador y antiigualitario en lo social y relacional; ultraconservador en lo cultural; y autoritario y antidemocrático en lo político-institucional.
En consecuencia, la ofensiva ultra no solo, ni principalmente, es cultural, por lo que no es suficiente la prioridad por la pugna ideológica contra ella. Su intensa labor de socialización cultural, con nuevos discursos e instrumentalización de todo un cúmulo de aparatos comunicativos, buscan asentar un nuevo sentido común o hegemonía ideológica. Es imperioso desplegar una actividad de elaboración de pensamiento crítico y una acción divulgativa y de debate público para contrarrestar las falacias y argumentos derechistas.
No obstante, el plan global de las derechas extremas pretende imponer una transformación profunda de las relaciones de dominación en el conjunto de las estructuras sociales hacia: un sistema político postdemocrático, la reducción del Estado social y de derecho, un orden internacional neocolonial con la primacía estadounidense.
La respuesta transformadora, democrática y solidaria sigue estando en la acción cívica de las mayorías sociales, con el ejercicio de su principal arma, la participación democratizadora respecto de las relaciones desiguales y las estructuras de dominación. El problema es, sobre todo, sociopolítico, donde confluyen intereses sociales, sujetos colectivos y agenda de cambio.
La solución pasa, principalmente, por la masiva activación popular y democrática, por la participación activa de la ciudadanía y su reflejo representativo e institucional. El factor clave es la práctica social, la experiencia popular en el conflicto sociopolítico y cultural, con su articulación plural y unitaria frente a las dinámicas de involución socioeconómica, sociocultural e institucional.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/247/ensayo/respuestas-a-la-amenaza-ultraderechista/
La pugna ideológica frente a la ultraderecha. Antonio Antón, en Rebelión (18/06/2025) y en Nueva Tribuna (28/06/2025)
La importancia de la pugna ideológica y cultural, vinculada con la acción sociopolítica y las prácticas igualitarias masivas, como proceso transformador de las relaciones sociales autoritarias y regresivas que promueve la involución ultraderechista. Selecciono varios párrafos:
“Las guerras culturales de las ultraderechas -con sus diferentes medios, fundaciones e iglesias-, asumen la preponderancia del nacionalismo, el supremacismo racista y el machismo, y pretenden reforzar esas bases estructurales de dominación. Se genera una combinación entre, por una parte, un sector de los poderosos, junto con una reestructuración centralizadora del poder ejecutivo y una penetración profunda en los aparatos del Estado -judicatura, fuerzas armadas y de seguridad, alta burocracia estatal…- y, por otra parte, una nueva segmentación de las relaciones sociales, con la adhesión de una parte popular con ventajas comparativas y conservadora.
Su ofensiva ideológica y cultural es complementaria y justificativa de su cambio reaccionario, estructural y sociopolítico, y tiene una función doble. Por un lado, afronta la relegitimación de un poder establecido deslegitimado e incapaz, con una recomposición de las élites partidarias y gestoras. Por otra parte, se produce una rearticulación de su base social ‘populista’, sobre el resentimiento por la pérdida (real o imaginaria) de unas ventajas relativas y la promesa de su restitución…
La crítica y la oposición democráticas y de izquierdas frente al ascenso ultra o, si se quiere, la resistencia antifascista, se fundamentan en la acción cívica frente al carácter reaccionario de su proyecto y su trayectoria de dominación: regresivo, segregador y antiigualitario en lo social y relacional; ultraconservador en lo cultural; y autoritario y antidemocrático en lo político-institucional.
En consecuencia, la ofensiva ultra no solo, ni principalmente, es cultural, por lo que no es suficiente la prioridad por la pugna ideológica contra ella. Su intensa labor de socialización cultural, con nuevos discursos e instrumentalización de todo un cúmulo de aparatos comunicativos, buscan asentar un nuevo sentido común o hegemonía ideológica. Es imperioso desplegar una actividad de elaboración de pensamiento crítico y una acción divulgativa y de debate público para contrarrestar las falacias y argumentos derechistas…
La respuesta transformadora, democrática y solidaria sigue estando en la acción cívica de las mayorías sociales, con el ejercicio de su principal arma, la participación democratizadora respecto de las relaciones desiguales y las estructuras de dominación. El problema es, sobre todo, sociopolítico, donde confluyen intereses sociales, sujetos colectivos y agenda de cambio.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/la-pugna-ideologica-frente-a-la-ultraderecha/
Referencia web de la versión en Nueva Tribuna (28/06/2025):
Causas del ascenso ultraderechista. Antonio Antón, en Público (13/06/2025) y Rebelión (27/06/2025)
‘Análisis de los factores y motivos del ascenso de las derechas extremas desde un enfoque sociohistórico, multidimensional y relacional de las distintas dinámicas e interacciones, superando las versiones más economicistas o más culturalistas’. Selecciono varios párrafos:
"Los tres elementos más significativos y combinados que explican esa reactivación ultraderechista, en esta fase histórica y, al mismo tiempo, permiten reforzarla, son los siguientes.
El reajuste del poder establecido. Primero, la necesidad de (parte) del poder establecido -la presencia de oligarcas tecnológicos en la investidura de Trump es significativa- de implementar una estrategia económica y política que le refuerce en los dos planos: en el interno, su poder y primacía con la garantía de sus ganancias, respecto de su mayoría poblacional; en el internacional, su prevalencia mundial y la correspondiente adecuación jerárquica según el potencial de cada país…
El segundo factor asociado al avance ultra es la recomposición de una base social vertebradora de su apoyo sociopolítico y electoral, sobre el fundamento segregador. Su plan trata de promocionar los sectores populares con ventajas comparativas, en una o varias de sus posiciones sociales, respecto de los grupos con desventajas, aunque sean parciales o solo en algún ámbito situacional específico…
El tercer factor del ascenso ultra es la generación y difusión de una nueva cultura legitimadora de los nuevos ordenes desiguales en esas estructuras sociales -sociolaborales, étnico-raciales-nacionales y de sexo/género-; y en el ámbito internacional, con un nuevo neocolonialismo e imperialismo. Esa dinámica la realizan desde sus fuertes apoyos en el poder económico, institucional y mediático, a veces en connivencia con las derechas tradicionales (y de alguna izquierda) …
La formación del nuevo sujeto ‘populista’ de las ultraderechas estaría delimitado por un ‘nosotros’, basado en un etnonacionalismo identitario y esencialista, frente a los ‘otros’, en posición subalterna o excluyente. Ese supremacismo (¡mi patria, primero y por encima!) tiene cierta apariencia universalista instrumental y un ropaje de innovación tecnológica, pero está impregnado de ultra conservadurismo social y moral, un discurso manipulador, una ética nihilista y un pensamiento irracional.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/causas-ascenso-ultraderechista.html
Referencia web de la versión en Rebelión (27/06/2025):
Europa frente al avance ultraderechista. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (3/06/2025)
La deslegitimación del poder establecido europeo y las estrategias fallidas de las derechas tradicionales y el consenso socioliberal frente a la amenaza ultraderechista. Selecciono varios párrafos:
“El problema de fondo es la falta de confianza de las mayorías ciudadanas en ese poder establecido y su gestión neoliberal y autoritaria favorecedora de las oligarquías financieras, empresariales e institucionales. Al mismo tiempo que se evidenciaba su gestión regresiva y autoritaria, o bien impotente, se ha desacreditado su retórica del bienestar de la sociedad, el interés colectivo o el bien común que, más o menos, había legitimado su gestión estatal en las décadas pasadas. Queda desacreditada su cultura ética de la responsabilidad (Weber) y, paralelamente, su ética de la convicción, de sus principios morales y democráticos.
Junto con dificultades de gobernabilidad, se produce una crisis de legitimidad de las capas gobernantes, de los sistemas de intermediación con la sociedad, los partidos políticos y los grandes medios de comunicación, y de los propios sistemas políticos representativos. O sea, la democracia liberal se debilita como regulación de los conflictos sociales, así como la articulación de los consensos básicos para definir los proyectos de país y del orden internacional…
En particular, hay dos estrategias del centro derecha y el centro izquierda tradicionales, es decir, del consenso socioliberal europeo, que se están demostrando como fallidas. Por un lado, la política de apaciguamiento -dominante en la preguerra mundial- frente a los ataques antidemocráticos provenientes del poder establecido y la presión ultra, particularmente, en los aparatos estatales y grandes medios. Por otro lado, el oportunismo electoralista de esas fuerzas políticas y mediáticas de asumir supuestas banderas mayoritarias de sentido común derechista, promovidos por los habituales grandes poderes mediáticos y culturales de las derechas, para intentar conservar suficiente representatividad electoral y mantener el poder institucional.”
Referencia web original:
Perspectivas de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 246 (1/06/2025)
Ensayo completo donde trato: el declive de la izquierda alternativa, superar el sectarismo partidista, las dinámicas regeneradoras, el riesgo de involución y la voluntad transformadora, desafiar al mal mayor, frente a la prioridad contra el mal menor, preservar las fuerzas transformadoras, enseñanzas históricas y pugna competitiva, el camino hacia la recomposición y las bases para abordar la renovación y la remontada. Transcribo el párrafo final:
“La conclusión es que, frente al declive representativo y de influencia de la izquierda alternativa, la solución vendrá de abajo, y los liderazgos deberán demostrar su capacidad para articular una dinámica transformadora y democrática, en condiciones desfavorables. Su renovación y ampliación procederá de la confluencia de la experiencia de acción popular, la articulación democrática y la cultura crítica de una nueva generación, con los valores de libertad, igualdad y solidaridad. Queda abierta la tarea de la recomposición y la remontada de la izquierda alternativa en la próxima década.”
https://mientrastanto.org/246/ensayo/perspectivas-de-la-izquierda-alternativa/
La ambivalencia europea. Antonio Antón, en Rebelión (27/05/2025)
El doble carácter de Europa, de su historia y la construcción reciente de la UE. Sobre algunas tendencias actuales y sus causas, la subordinación estratégica europea, la crisis y reorientación del europeísmo y la necesidad de otra Europa, democrática, igualitaria y solidaria. Selecciono varios párrafos:
“Estamos en una encrucijada histórica en la que se está redefiniendo el proyecto europeo con la pugna entre corrientes políticas, tendencias sociales y países por su control institucional, su dinámica político-económica, su papel en el mundo y su perfil identificador. Europa está en crisis respecto de su estatus interno y externo y su orientación estratégica y de valores. Europa, incluidos el Reino Unido, Rusia o Turquía, no tiene una identidad homogénea, es diversa y plural. La Unión Europea tampoco ha logrado construir todavía un ‘demos’, un pueblo, base de la democracia europea y la unidad política, además de la coordinación -sobre todo económica- de las soberanías nacionales…
En ese marco de avance derechista, con el refuerzo de una trayectoria dominante reaccionaria, regresiva y autoritaria, se pretende afianzar un proceso de credibilidad de los grupos de poder europeos, de ahí la manipulación de los medios de comunicación e instituciones culturales.
Existe una profunda crisis de legitimidad de las élites dominantes, acentuada por la política de austeridad y su autoritarismo ante la crisis socioeconómica de 2008/2013, con una amplia protesta social progresista y la reactivación de las izquierdas. Tras el desgaste popular sufrido, cierta flexibilidad expansionista con la COVID y los desafíos mundiales (demográficos, geoestratégicos, ecológicos, tecnológicos…), las élites europeas vuelven a intentar una reorientación estratégica, con un nuevo supremacismo oligárquico, interno y externo.
Es también el sentido de la reacción ultra para condicionar y pactar con la derecha tradicional, con recomposición política de las élites dominantes, cambios institucionales derechistas, sin cordón sanitario, y sus prioridades políticas: segregación, antinmigración, antifeminismo, negacionismo climático, ultraliberalismo antisocial, reequilibrio político-social derechista.
Por tanto, desde una óptica democrática o de izquierdas, es coherente la oposición a ese proyecto europeo reaccionario y a los valores sobre los que se pretende legitimar: autoridad y orden postdemocráticos, dominación y división social, individualismo competitivo con regresión de la igualdad real y las libertades y derechos… Tienen el poder y la capacidad para su imposición, pero no la confianza de la mayoría de la ciudadanía, que conserva otros valores democráticos e igualitarios. La dificultad es su articulación cívica democratizadora…
La conclusión es apostar por una Europa con trayectoria democrática, pacífica y social, con refuerzo de las izquierdas, la participación cívica, la solidaridad interna y la colaboración internacional. Hacia un ‘demos’ solidario, democrático e igualitario.”
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La doble Europa. Antonio Antón, en Público (22/05/2025)
El carácter contradictorio de Europa y su proceso de construcción, positivo y negativo, junto con la subordinación estratégica europea y la crisis y reorientación del europeísmo. Selecciono varios párrafos:
“Europa está en crisis respecto de su estatus interno y externo y su orientación estratégica y de valores. Europa, incluidos el Reino Unido, Rusia o Turquía, no tiene una identidad homogénea, es diversa y plural. La Unión Europea tampoco ha logrado construir todavía un ‘demos’, un pueblo, base de la democracia europea y la unidad política, además de la coordinación -sobre todo económica- de las soberanías nacionales. Estamos en una encrucijada histórica en la que se está redefiniendo el proyecto europeo con la pugna entre corrientes políticas, tendencias sociales y países por su control institucional, su dinámica político-económica, su papel en el mundo y su perfil identificador.
Europa ha tenido una doble trayectoria histórica, entre la democracia, sustantiva y participativa, frente al autoritarismo político e institucional y las desventajas de poder real. La construcción europea ha tenido un carácter contradictorio, positivo y negativo, en los tres planos: su articulación institucional interna; su política socioeconómica, y su papel internacional y de defensa…
Ante esa doble tradición europea, reaccionaria/autoritaria y democrática/solidaria, se trata de la readecuación de la mejor trayectoria europea, por la libertad, la igualdad y lo común. Tiene una profunda experiencia popular y un amplio arraigo cívico: antifascismo, democracia y Estado de derecho, modelo social avanzado, solidaridad europea e internacional, derechos humanos, sociales, políticos, feministas, medioambientales...
La conclusión es apostar por una Europa con trayectoria democrática, pacífica y social, con refuerzo de las izquierdas, la participación cívica, la solidaridad interna y la colaboración internacional. Hacia un ‘demos’ solidario, democrático e igualitario. Para ejecutarlo es necesaria una auténtica autonomía estratégica, respecto de EEUU, en una realidad multipolar que exige respeto y negociación, no neocolonial dentro y fuera de la UE, y con seguridad europea, sin rearme ni políticas neoliberales. O sea, otra Europa democrática, igualitaria y solidaria.”
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Crisis y recomposición de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (21/05/2025) y Rebelión (3/06/2025)
Las enseñanzas históricas de la superación del declive y la pugna competitiva de la izquierda alternativa, el camino hacia su recomposición y las bases para su renovación y su remontada. Selecciono varios párrafos:
“En esta etapa de transición por el declive y la fragilidad estructural de la izquierda alternativa, con la hipótesis de su prolongación en la siguiente legislatura, existe un obstáculo a remontar: la polarización sectaria por intereses corporativos de las élites dirigentes respectivas, el fanatismo político particular, en una trayectoria competitiva y destructiva. Es decir, la incapacidad de las actuales élites partidistas para resistir un proceso de mayor fragmentación y destrucción de fuerzas organizadas y la profundización de una crisis representativa, de influencia social y de liderazgo público, mayor si ganan las derechas el poder institucional. Al estancamiento de la acción gubernamental progresista y los límites de la capacidad transformadora de las izquierdas, se añaden sus dificultades articulatorias y representativas…
Podemos resumir los fundamentos para impulsar la recomposición político-organizativa y su remontada electoral y de influencia transformadora. En primer lugar, la activación cívica en el campo sociopolítico, en los movimientos sociales, ante los graves problemas de regresión social y democrática (feminismo, vivienda, servicios públicos como sanidad y educación, desigualdad y capacidad adquisitiva, solidaridad con Palestina, oposición al rearme…). O sea, la colaboración por abajo, el impulso a la actividad reivindicativa, crítica y solidaria, con una perspectiva global. En segundo lugar, potenciar las posibilidades de acuerdos parciales en territorios (Andalucía, Navarra, Extremadura) y sectores, así como en iniciativas políticas y legislativas compartidas. Y evitar mayor división. En tercer lugar, una reflexión y renovación de las estructuras dirigentes y los liderazgos partidistas, desde la pluralidad, la cultura democrática y la colaboración. Y, en ese marco, la clarificación ideológica y la nueva vertebración orgánica…
La conclusión es que frente al declive representativo y de influencia de la izquierda alternativa, la solución vendrá de abajo, y los liderazgos deberán demostrar su capacidad para articular una dinámica transformadora y democrática, en condiciones desfavorables. Su renovación y ampliación procederá de la confluencia de la experiencia de acción popular, la articulación democrática y la cultura crítica de una nueva generación, con los valores de libertad, igualdad y solidaridad. Sin descartar la prolongación y agudización de la crisis orgánica y política de la izquierda alternativa, queda abierta la tarea de su recomposición y remontada en la próxima década.”
Referencia web original:
Referencia de la versión en Rebelión (3/06/2025):
https://rebelion.org/crisis-y-recomposicion-de-la-izquierda-alternativa/
Incertidumbres en las izquierdas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (12/05/2025) y Rebelión (15/05/2025)
Tras la constatación del declive y la fragmentación de la izquierda alternativa, analizo la necesidad de superar el sectarismo partidista, junto con las dinámicas regeneradoras y, frente al riesgo de involución regresiva y autoritaria, la voluntad transformadora; finalmente, expongo las ideas de desafiar al mal mayor, frente a la prioridad contra el mal menor, y preservar las fuerzas transformadoras. Transcribo la introducción:
“A tenor de la últimas encuestas y los resultados de las elecciones europeas, damos por supuesto que Podemos, a pesar de la marginación y el acoso recibidos, ha salvado su mayor peligro de la irrelevancia política y se está recuperando, de momento con ese techo del millón de votantes; y en el caso de Sumar, con amplias posiciones institucionales y apoyo mediático, hay una trayectoria electoral descendente, aunque sigue manteniendo todavía un millón y medio de votantes, más fragmentados en su articulación política.
El hecho decisivo, cuando se pretende formar una fuerza política con una capacidad electoral significativa para tener posiciones institucionales, es alcanzar en el Estado, al menos, una representatividad superior al 10% del electorado, dadas las constricciones de la normativa electoral. Así, el descenso de escaños podría llegar hasta la mitad de los 31 conseguidos, conjuntamente, el 23 J: en torno a 4/6 para Podemos y 9/16 para la coalición Sumar.
Con esa previsión parlamentaria, sin un proceso de reactivación unitaria y remontada electoral, con un estancamiento del Partido Socialista y un ligero ascenso de las derechas (PP y VOX), no se podría conformar, junto con el PSOE y las fuerzas nacionalistas, una alianza de progreso, o simplemente continuista, que impida un gobierno de derechas extremas y la consolidación de un nuevo ciclo reaccionario.
Además, con un posible predominio institucional de las derechas, tampoco se podría condicionar significativamente, desde ese ámbito parlamentario, su anunciada dinámica gubernamental y legislativa regresiva y autoritaria, con una impotencia transformadora mayor de la izquierda alternativa y el conjunto de las fuerzas progresistas y democráticas.
Con esas perspectivas de involución democrática y de condiciones y derechos sociales, así como de frustración ciudadana, el foco principal del activismo político alternativo pasaría a la esfera sociopolítica y cultural y la oposición parlamentaria, para recomponer y ampliar un nuevo campo socioelectoral y político-institucional, como mecanismo para reiniciar otra fase de cambios sustantivos de progreso para las mayorías populares.”
Referencia web original:
Referencia web de la versión en Rebelión (15/05/2025):
El futuro de las izquierdas. Antonio Antón, en Público (2/05/2025)
Análisis del declive de la izquierda alternativa y sus perspectivas, con la necesidad de superar el sectarismo partidista, el riesgo de involución social y democrática y la voluntad transformadora. Selecciono varios párrafos:
“La fragmentación de la izquierda alternativa y su reconfiguración y renovación es un campo complejo y delicado, pero necesitado de análisis objetivo y constructivo para contribuir a su recomposición. Tiene implicaciones para la conformación de las izquierdas y la gobernabilidad progresista del país, en un marco de cierto agotamiento del ciclo de progreso en España. Acabo de publicar un libro, Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo, sobre todo ello. Aquí voy a intentar clarificar los diagnósticos y propuestas existentes para abordar su problemática trayectoria…
Al mismo tiempo que el declive y el desconcierto de las izquierdas alternativas, se abre la oportunidad para otro ciclo de reactivación cívica y recomposición sociopolítica y partidista, para el que se genera una fuerte pugna política y discursiva por la primacía para influir en su nueva dimensión, sus características y su liderazgo.
El reto alternativo es fortalecer una confrontación popular democratizadora, con arraigo social, frente al poder establecido, y rearticular una dinámica colaborativa de base y de proyecto transformador, que constituya el fundamento para ensanchar ese campo sociopolítico y electoral diferenciado.
Se trata de la participación democrática y la pugna ideológica y discursiva por la vertebración y la hegemonía legítimas con procedimientos organizativos desde el respeto a la pluralidad, la democracia y la negociación de acuerdos y políticas comunes en beneficio de las mayorías populares.
La conclusión es que frente al declive representativo y de influencia de la izquierda alternativa, la solución vendrá de abajo, y los liderazgos deberán demostrar su capacidad para articular una dinámica transformadora y democrática, en condiciones desfavorables. Su renovación y ampliación procederá de la confluencia de la experiencia de acción popular, la articulación democrática y la cultura crítica de una nueva generación, con los valores de libertad, igualdad y solidaridad.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/futuro-izquierdas.html
Rearme sin legitimidad. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 245 (1/05/2025)
Ensayo sobre las principales críticas al plan de rearme europeo, sin autonomía estratégica y con menos seguridad, el empate estratégico en Ucrania, las falacias del rearme, su carácter imperial y sin justificación, los límites de la autonomía estratégica y la unidad política, y la trayectoria democrática y pacifista europea. Selecciono varios párrafos:
“En consecuencia, la amenaza de más guerra no es creíble, ni sirve de justificación para el rearme militar de Europa, cuya legitimidad no puede conseguirse ante la ciudadanía europea. Los objetivos inconfesables de la OTAN y, en particular, de su brazo europeo, se harán más evidentes en la medida que se consolide la tregua y, a pesar del gran aparato mediático, se diluya el enemigo ruso y el sinsentido del rearme militar. Se abrirá una oportunidad para la paz…
En definitiva, tras la terrible experiencia fratricida de las dos guerras mundiales, el nazi-fascismo y el colonialismo, el impulso europeo de sus valores democráticos y pacíficos podría constituir una aportación universalista a un mundo más seguro y pacífico. Pero el motor debe ser la propia activación cívica masiva, frente a la degradación autoritaria y regresiva que toma el poder establecido europeo. La población europea -y mundial- tiene la palabra…
Están claros los objetivos geoestratégicos estadounidenses, compartidos por las dos administraciones, demócrata y republicana, y refrendados en la cumbre de la OTAN de Madrid en 2022, es decir, por todos los aliados europeos: el gran rival estratégico es China, calificada de ‘gran enemigo’, la única potencia que puede desafiar a EEUU, que pretende evitar su declive, aunque sea con la fuerza militar. Están definidos los grandes polos geopolíticos, aun con muchas indefiniciones, neutralidades y pragmatismos en países del Sur Global…
Estamos ante el riesgo de la utilización de la fuerza, como último recurso de dominio mundial. Es el peligro real de guerra, aunque su concreción precisa de muchas variables por desarrollar, incluso el desencadenamiento de guerras parciales o periféricas, que modifiquen los equilibrios y la legitimación de las sociedades, antes de llegar a una confrontación -nuclear- general; o sea, no hay que caer en el determinismo de la inevitabilidad de la guerra nuclear mundial o en la instalación de una segunda guerra fría basada en la disuasión de una destrucción mutua asegurada. No es un futuro apetecible para la humanidad y la democracia…
El rearme no tiene justificación, ni es permisible con determinadas condiciones, sea de una limitada autonomía estratégica -siguiendo la pauta otanista- o de una mayor unidad política de las élites, difícil de articular. Este rearme europeo tiene una lógica geopolítica imperial y neocolonial frente al Sur Global y, a nivel interno, refuerza el autoritarismo y la regresión social. La oposición al rearme es justa. Las sociedades europeas prefieren otro orden internacional y democrático.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/245/ensayo/rearme-sin-legitimidad/
RESEÑAde la Federación Española de Sociología (FES), del libro “Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo”. Autor: Antonio Antón Morón. Editorial: Dyskolo (abril)
“Tiene un contenido analítico y valorativo de los hechos sociopolíticos más relevantes, y aborda cuestiones teóricas y estratégicas para la transformación social.
España, Europa y el mundo están viviendo profundas mutaciones, con diversos conflictos y crisis que afectan, sobre todo, a las capas populares. Estamos ante varias encrucijadas de caminos, con distintas y contradictorias tendencias. Para las fuerzas progresistas y de izquierda, particularmente en España, se abren dilemas estratégicos en el objetivo de avanzar en un sentido igualitario, emancipador y solidario y de hacer frente a las dinámicas reaccionarias de involución social y autoritarismo político.
Este libro, digital y de acceso libre, explica ese contexto socioeconómico, cultural y político. El texto se centra en el impacto social de esas dinámicas globales y los desafíos para el sistema democrático, las izquierdas sociales y políticas, especialmente la izquierda alternativa y, en particular, para el feminismo, como movimiento social y corriente cultural progresista y transformadora. El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social y la sociología del género. Todo ello con un enfoque realista, relacional y sociohistórico.”
Referencia web original:
Un rearme injustificado. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (29/04/2025)
Crítica sintética al plan de rearme europeo, en el marco del reequilibrio geopolítico derivado de la estrategia trumpista. Selecciono varios párrafos:
“El plan de rearme aprobado por la Unión Europea supone una militarización urgente que no facilita la autonomía estratégica europea respecto del poderío militar estadounidense y su complejo militar industrial, del que dependen dos tercios de sus armas y su adquisición inmediata. No tiene suficiente legitimidad social…
El discurso actual de la autonomía estratégica europea responde al objetivo de justificar más rearme y militarismo, no al distanciamiento respecto de los intereses imperiales de EEUU y la OTAN, con otro modelo de paz y seguridad. Se trata de una involución histórica que desacredita a las élites dirigentes europeas y que se podría agravar en la medida de que se ejerciese un autoritarismo agresivo.
El riesgo es el de mayor inseguridad mundial, más a medio plazo, con el refuerzo y el reequilibrio de poder de los imperios y con la posibilidad de una confrontación nuclear; además de no abordar los grandes problemas de seguridad vital de las poblaciones, como la desigualdad social, la desprotección y la crisis climática. Se afianzará la desafección hacia esas élites gobernantes que relativizan el contrato social, el Estado de bienestar, la democracia y la colaboración entre países…
El problema de fondo es corregir su orientación pro imperial, acomodada al expansionismo estadounidense y su liderazgo, por otro modelo autónomo basado en la mejor tradición europea, democrática, pacifista, social y de cooperación internacional. Pero para ello no se necesita más rearme, militarización y estrategia belicista, que es lo que se ejecuta sin la legitimidad cívica.
El rearme, aunque se vista de seguridad y protección, no tiene justificación, ni es permisible con determinadas condiciones, sea de una limitada autonomía estratégica -siguiendo la pauta otanista- o de una mayor unidad política de las élites, difícil de articular. Este rearme europeo tiene una lógica geopolítica imperial y neocolonial frente al Sur Global y, a nivel interno, refuerza el autoritarismo y la regresión social. La oposición al rearme es justa. Las sociedades europeas prefieren otro orden internacional y democrático.”
Referencia web original:
Un rearme imperial. Antonio Antón, en Público (17/04/2025)
Haciendo alusión a Habermas, explico la falta de su justificación y los límites de la autonomía estratégica y la unidad política de Europa ante su lógica imperial, compartida con EEUU. Selecciono varios párrafos:
Dejando aparte las tendencias iliberales y la pugna comercial, el debate principal ahora es sobre la respuesta estratégica europea a la reconfiguración geopolítica y la hegemonía político-militar. Está concentrada en la aprobación por la UE del rearme con una inversión de ochocientos mil millones de euros, más en el caso de Alemania otro medio billón (con una pequeña parte para infraestructuras y transición ecológica). Incrementos relevantes están anunciados en Francia y Reino Unido, en espera de la cumbre de la OTAN de julio donde se aventura un aumento en gasto militar desde el 2% del PIB hasta el 3% o 3,5%, con el horizonte a medio plazo de llegar hasta el 5%, y con la voluntad estadounidense y europea de su continuidad y cohesión, no de su desmantelamiento. La militarización está en marcha…
Lo que interesa destacar aquí es que el rearme europeo, exigido y compartido con EEUU, solo tiene esa lógica de garantía occidental de la primacía mundial. En particular, ante el desaire trumpista de querer subordinar todavía más a la Unión Europea, en el ámbito económico y de seguridad, la llamada autonomía estratégica europea solo es muy limitada ante esos planes compartidos en el seno de la OTAN. Esa política no impide la involucración europea en una deriva belicista, con un refuerzo autoritario y un desplazamiento de los recursos prioritarios de una ambiciosa agenda social, así como de la cooperación y el desarrollo mundial, abandonando proyectos imperiales periclitados, apoyados en la fuerza militar.
Este giro militarista generará más desafección sociopolítica, y hacerle frente con más autoritarismo y protagonismo de las fuerzas reaccionarias supondrá el agravamiento de la crisis social y política en Europa, así como su descrédito moral y político como muestra su complicidad con el genocidio palestino. El modelo social y democrático europeo, que goza de una gran legitimidad cívica y hoy cuestionado por el poder establecido, es otra cosa, y hay que refundarlo…
El rearme no tiene justificación, ni es permisible con determinadas condiciones, sea de una limitada autonomía estratégica -siguiendo la pauta otanista- o de una mayor unidad política de las élites, difícil de articular. Este rearme europeo tiene una lógica geopolítica imperial y neocolonial frente al Sur Global y, a nivel interno, refuerza el autoritarismo y la regresión social. La oposición al rearme es justa. Las sociedades europeas prefieren otro orden internacional y democrático.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/rearme-imperial.html
Referencia web de la versión mejorada y ampliada de Rebelión (23/04/2025), con el título "El rearme imperial europeo":
Encrucijadas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (10/04/2025) y Rebelión (18/04/2025)
Reseña del libro “Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo” de Antonio Antón, con Prólogo de Albert Recio y colaboración de Carmen Heredero en el capítulo sobre feminismo.
Este libro digital y de libre acceso explica ese contexto socioeconómico, cultural y político. El texto se centra en el impacto social de esas dinámicas globales y los desafíos para el sistema democrático, las izquierdas sociales y políticas, especialmente la izquierda alternativa y, en particular, para el feminismo, como movimiento social y corriente cultural progresista y transformadora.
Tiene, sobre todo, un contenido analítico y valorativo de los hechos sociopolíticos más relevantes, y aborda algunas cuestiones teóricas y estratégicas para la transformación social. El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social y la sociología del género. Todo ello con un enfoque realista, relacional y sociohistórico.
Referencia web original:
Referencia web de la versión en Rebelión (18/04/2025):
https://rebelion.org/desafios-para-el-sistema-democratico-y-las-izquierdas-sociales-y-politicas/
Identidades, interseccionalidad y universalismo. Antonio Antón, en Mientras Tanto, nº 244 (1/04/2025)
Este ensayo tiene dos partes. La primera es analítica, con la valoración de la movilización feminista, joven e interseccional en este 8 de marzo. La segunda, al calor de esa experiencia, es más teórica y en ella trato el sentido de la identidad, la conveniencia de la identificación feminista, la identidad colectiva como inseparable del sujeto social, la combinación de identificaciones y el significado de la interseccionalidad.
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/244/ensayo/identidades-interseccionalidad-y-universalismo/
Falacias del rearme y pacifismo. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (30/03/2025)
En la justificación del plan de la UE de rearme o seguridad armada se utilizan diversas falacias o engaños, más allá de la confusión deliberada entre rearme, seguridad y protección. Selecciono varios párrafos:
“EEUU no está interesado en abandonar o liquidar la OTAN. Sigue siendo un instrumento útil para reforzar su hegemonía mundial. Lo que pretende, junto con su fiel aliado, el Reino Unido, es doble. Por un lado, subordinar a Europa en el cumplimiento del incremento de su aportación y gasto militar -hasta el 5% del PIB desde el actual 2%-.
Por otro lado, la reorientación de su función complementaria hacia sus propios intereses geopolíticos de su prioridad asiática del eje Indo-Pacífico, como ya lo hizo Biden con la OTAN en Afganistán y su alianza asiática (con Australia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido). Tras esta tregua en Ucrania y su acceso a sus recursos, espera que Europa ejerza de tapón de Rusia a medio plazo ante su eventual colaboración estratégica con China, que es su adversario principal.
Por tanto, EEUU, con la actual administración trumpista y las siguientes demócratas, no se va de la OTAN; es un chollo para su primacía político-militar y económica; quiere que paguen más los europeos, compren su armamento y sean más disciplinados. Lo que no está a la vista en los gobiernos de la UE, por mucho que lo quiera Macron, es un plan para sustituir el liderazgo militar de EEUU, autonomizarse respecto de la jerarquía militar estadounidense con un brazo europeo de la OTAN o salirse de esa alianza transatlántica…
Sin esa perspectiva democrática y pacífica, lo que queda del plan de rearme o de seguridad armada, es el beneficio para las oligarquías del complejo militar industrial, sobre todo estadounidense, el autoritarismo de las élites gobernantes en un nuevo proceso de control social securitario, la subordinación de las mayorías sociales a una dinámica de reconstitución del ultraliberalismo neocolonial, precarizador, racista y extractivo.
El retroceso es para los derechos sociales, feministas y medioambientales y las condiciones habitacionales y laborales, así como para la degradación de la vida democrática y ética de las instituciones. Esa trayectoria armamentística va en contra de un arraigado principio europeo; lo hemos llamado ‘seguridad social’ y vital, en un marco de igualdad, libertad y solidaridad, no de rearme e imposición de la fuerza.
En definitiva, tras la terrible experiencia fratricida de las dos guerras mundiales, el nazi-fascismo y el colonialismo, el impulso europeo de sus valores democráticos y pacíficos podría constituir una aportación universalista a un mundo más seguro y pacífico. Pero el motor debe ser la propia activación cívica masiva, frente a la degradación autoritaria y regresiva que toma el poder establecido europeo. La población europea -y mundial- tiene la palabra.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/global/falacias-rearme-europa/20250330182533236947.html
Oposición al rearme. Antonio Antón, en Público (30/03/2025)
Las características del plan de rearme europeo y la valoración de que las prioridades cívicas no son el rearme o la seguridad armada, son la protección pública y la seguridad social. Selecciono varios párrafos:
“En conclusión, el plan de rearme, ahora llamado de seguridad, no resuelve la autonomía estratégica europea, ni la reindustrialización, ni la innovación en I+D. El plan financiero de la UE sólo exige ese 20% de procedencia comunitaria, cuando ahora ya lo es de un tercio. Se trasladan recursos desde la economía civil y la inversión social hacia la economía militar. El incremento del gasto militar se hace en detrimento del gasto social, medioambiental o productivo, cuando existen profundos déficits. En este ciclo histórico, habría que definir el objetivo estratégico, el para qué de esta ofensiva armamentística, sin suficiente legitimidad cívica…
Pero, aquí se mezcla la protección pública y la seguridad social, vital y medioambiental, de la orientación pacifista y de izquierdas, con la seguridad militar y, en todo caso, el sometimiento a un orden social e internacional de las oligarquías y tendencias imperiales.
La primera trayectoria constituye la tradición del modelo social europeo y democrático de derecho, con la prioridad del Estado de bienestar, la democracia y la cooperación, que en estas décadas ha mantenido el apoyo de entre dos tercios y el 80% de la población, y últimamente cuestionada por la ofensiva ultraliberal y reaccionaria.
La segunda es la actual estrategia militarista y autoritaria, con tensiones y reequilibrios entre superpotencias, con dos apuestas. Una, dada la hegemonía liberal-conservadora y el ascenso ultraderechista, la opción neoliberal y antisocial para una salida regresiva de la prolongada crisis socioeconómica, de casi dos décadas, solo paliada parcialmente, con profundas brechas sociales y desafección política. Otra, ante el ascenso multipolar, la pugna por la primacía mundial, que comparten las élites estadounidenses y europeas, frente a su declive.
Pero tienen un profundo problema de legitimidad pública, de distanciamiento con la actitud cívica mayoritaria, democrática y de progreso, frente a la involución autoritaria. De ahí los esfuerzos comunicativos, con la tergiversación del sentido del plan de rearme, camuflado bajo la seguridad -social- o la protección -pública-. Una de las principales tareas democráticas es restablecer la verdad, la confianza popular y el contrato social con la ciudadanía. Veremos si las élites dirigentes están a la altura.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/oposicion-rearme.html
Interseccionalidad de identidades. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (24/03/2025)
Clarificación del sentido de las identidades y su interacción que, junto con el carácter sociopolítico de la ciudadanía y el universalista como ser humano, es un tema relevante hoy para enfrentarse a la ola ultraconservadora. Selecciono varios párrafos:
“En este tiempo que hay una ofensiva ultraconservadora contra las identidades progresistas, descalificadas por las derechas extremas como woke, es imprescindible clarificar el sentido de las identidades, en particular la feminista, y su interacción multidimensional y relacional para reafirmar una dinámica igualitaria y emancipadora y superar el individualismo abstracto. Este texto trata del proceso de conformación de los sujetos sociales, con la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, junto con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Con similar enfoque, son interesantes las últimas aportaciones del catedrático Daniel Innerarity en El País, “Una defensa de las políticas de identidad” (5/02/2025) y “Contra el antiwokismo” (25/02/2025)…
En definitiva, las grandes identidades tradicionales, especialmente las derivadas de las relaciones machistas, la subordinación y precarización popular y los reajustes étnico-nacionales, con sus jerarquías valorativas, están en crisis y cambio. Hay una nueva pugna por su nueva conformación, su interrelación interna y su papel: desde la reacción defensiva y fanática de las anteriores identidades tradicionales, a la reafirmación en identificaciones parciales o fragmentadas. La construcción de nuevas identidades y, sobre todo, de los nuevos equilibrios, personales y grupales, de su heterogeneidad, es lenta e incierta y exige realismo, reconocimiento, tolerancia, negociación, mestizaje y convivencia; en resumen, respeto al pluralismo, capacidad integradora y talante democrático.
Por tanto, hay que superar cierto pensamiento posmoderno, fragmentario e individualista, así como la rigidez unificadora y esencialista de algunas teorías modernas y premodernas, sean asimilacionistas ante la diversidad o prepotentes respecto de las minorías. En ese sentido, la identidad feminista es fundamental para las mujeres, como expresión de su situación específica de discriminación y su demanda de igualdad y emancipación, a integrar con sus otras identidades en una pertenencia diversa y conectada con una identidad cívica, más general, democrática, igualitaria y solidaria, así como en una conducta e interacción prologada de carácter emancipador que constituye la identidad sociopolítica y cultural feminista, más universalista.”
Referencia web original:
El rearme europeo, innecesario y contraproducente. Antonio Antón, en Público (20/03/2025) y Rebelión (22/03/2025)
Explica su sentido, sin más autonomía ni más seguridad, y la debilidad de su justificación, aunque haya un gran consenso político y mediático, junto con el dilema sobre en qué grado de subordinación o reequilibrio de poder se coloca Europa. Selecciono varios párrafos:
“La carrera armamentística en Europa se acelera, con una orientación común a la estadounidense, funcional para los objetivos compartidos de hegemonía occidental a nivel mundial. Mientras tanto, la guerra en Ucrania se está terminando y en Palestina y Oriente Próximo se guarda un consenso ante el genocidio, la limpieza étnica y la colonización por el Gobierno prooccidental israelí.
El problema de fondo es el sentido del rearme militar, la debilidad de su justificación, aunque hay un gran consenso político y mediático. El dilema es en qué grado de subordinación o reequilibrio de poder se coloca Europa, según los planes trumpistas, los forcejeos europeos y un difícil reajuste de la cobertura institucional…
Los dos grandes argumentos y objetivos para el rearme europeo aparecen cuestionados. El primero, esa militarización urgente no facilita la autonomía estratégica europea respecto del poderío militar estadounidense y su complejo militar industrial, del que dependen dos tercios de sus armas y su adquisición inmediata. A medio plazo, al menos una década, no hay capacidad industrial y tecnológica para garantizar esa autonomía militar respecto de EEUU. O sea, las élites dirigentes europeas no se replantean la salida de la OTAN, ni la insubordinación jerárquica del mando militar estadounidense. Tampoco hay suficientes motivos políticos en los gobiernos europeos para romper la alianza atlántica, ni siquiera para formar un ejército autónomo o un brazo europeo en la OTAN.
Por otra parte, está clara la existencia del suficiente gasto militar europeo, superior al de Rusia, para demostrar capacidad disuasoria, incluso nuclear. El rearme europeo tampoco sirve para mejorar su competencia económica y tecnológica, a la que aspiraba el plan Draghi.
Por tanto, la declamada autonomía estratégica europea no va en serio. Las élites dirigentes extreman la amenaza rusa y el desamparo estadounidense para negociar una recolocación menos desfavorable en la alianza occidental, imprimir una dinámica prepotente, frenar la trayectoria democrática y social europea, así como intentar legitimarse ante su fiasco político y doctrinal. En todo caso, haciendo de la necesidad virtud, pretenden dar la apariencia de disminuir su dependencia de EEUU, pero sin romper con Trump y su modelo expansionista y autoritario.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/rearme-europeo-innecesario-contraproducente.html
Referencia web de la versión ampliada en Rebelión, "Contra el rearme europeo" (22/03/2025):
La identificación feminista. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (15/03/2025)
La pertenencia e identificación colectivas se van formado a través de las relaciones sociales, sobre la base de una práctica social prolongada, una interacción relacional. El componente social de la interacción humana es el principal para forjar el reconocimiento y las pertenencias grupales e individuales y dar soporte a la acción colectiva. Selecciono varios párrafos:
“Estos dos conceptos, identidad e interseccionalidad, han recobrado relevancia en el pensamiento social y, en particular, para la teoría feminista y el discurso étnico-nacional o antirracista. Hacen referencia a algunas características de los grupos sociales, su reconocimiento y su relación, que conforman su actitud sociopolítica en un contexto de grandes transformaciones sociales. Por separado pero, sobre todo, juntos, ayudan a explicar la formación de nuevos actores (o sujetos), individuales y colectivos, y sus procesos participativos y colaborativos en el marco del cambio sociocultural y político. Conllevan una experiencia relacional diversa que se combina con lo común de la interacción humana, al mismo tiempo que con su pluralidad…
En la medida que se mantenga la desigualdad y la discriminación de las mujeres, sus causas estructurales, la conciencia de su carácter injusto y la persistencia de los obstáculos para su transformación, seguirá vigente la necesidad del feminismo, como pensamiento y acción específicos. Y su refuerzo asociativo e identitario, inclusivo y abierto, será imprescindible para fortalecer el sujeto sociopolítico y cultural llamado movimiento feminista y su capacidad expresiva, articuladora y transformadora. No es tiempo de un postfeminismo abstracto, sino de un amplio feminismo crítico, popular y transformador frente a la pasividad o la neutralidad en este conflicto igualitario-emancipador. Eso sí, con una perspectiva integradora y multidimensional que le haga converger con los demás procesos emancipatorios. Igual ocurre con otros movimientos sociales progresistas.”
Referencia web original:
Rearme y oportunismo. Antonio Antón, en Rebelión (12/03/2025) y Mientras Tanto (1/04/2025)
“Trato cuatro cuestiones controvertidas sobre el análisis y las estrategias políticas para un cambio profundo, que suscitan debates en las izquierdas y sus tradiciones teóricas, dejando al margen las diferencias de contextos: el concepto de régimen de guerra, el significado del malmenorismo, el error de la prioridad anti reformista y la crisis centrista proveniente, sobre todo, por la derecha autoritaria.
Parto de la relevancia de un asunto fundamental, la construcción procesual y conflictual del sujeto colectivo transformador, capaz de modificar la relación de fuerzas con los poderosos. En ese sentido, es una idea sencilla y con gran carga política, la expuesta por Lenin, en tiempos convulsos, sobre que la “acción independiente de las masas”, respecto de la gestión institucional y los aparatos de las corrientes oportunistas, es una condición necesaria pero no suficiente para el cambio radical…
Ante las amenazas de seguridad y de cambios de estructura de poder, las relaciones institucionales antagónicas terminan por dirimirse a través de conflictos político-militares, con reequilibrios de hegemonía político-cultural y sometimientos, más o menos violentos y coercitivos. Se puede reinterpretar aquello de ‘socialismo o barbarie’, ahora también en el plano mundial y con la (in)sostenibilidad del planeta al fondo.
En estos momentos, a pesar del rearme militar y el creciente discurso belicista, las sociedades europeas, las mayorías sociales, no están inmersas -todavía- en una contienda armada generalizada; no se pueden hacer paralelismos con el nazi-fascismo de los años cuarenta, aunque haya ciertos parecidos con las décadas de pugna interimperialista precedentes y posteriores a la primera guerra mundial. Sin ánimo de ingenuidad histórica, todavía hacen falta tiempo y condiciones para la tercera guerra mundial o un conflicto armado generalizado en el núcleo de Europa. Hay tendencias hacia ello y hay que ampliar en la sociedad una acción y cultura pacifistas pero, al mismo tiempo, hay que criticar la dinámica del miedo y la instrumentalización derechista de la llamada crisis existencial europea, con una situación de preguerra que conduce al rearme, la hegemonía de los grupos de poder, la degradación ética y democrática y la justificación del desmantelamiento del Estado de bienestar europeo.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/rearme-y-oportunismo/
Referencia de la edición en Mientras Tanto nº 244 (1/04/2025):
https://mientrastanto.org/244/de-otras-fuentes/rearme-y-oportunismo/
Un 8 de Marzo joven e interseccional. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (10/03/2025)
La gran vitalidad feminista de este 8M, el análisis de distintos estudios demoscópicos que señalan el avance y la consolidación de las posiciones igualitarias en las relaciones de sexo/género y el carácter más multidimensional, interseccional e inclusivo del presente feminismo. Selecciono varios párrafos:
“Este 8M ha vuelto a demostrar la gran vitalidad del movimiento feminista, con múltiples manifestaciones, concentraciones y actividades en las principales ciudades españolas (y del mundo), en defensa de los derechos de las mujeres, de su libertad e igualdad respecto de los varones. A pesar de algunas divisiones, sus principales características continúan siendo su capacidad unitaria, su diversidad y su coherencia con un feminismo transformador, crítico, autónomo y popular…
Ese avance feminista mayoritario se ha combinado con una ola de indignación cívica por esas brechas y desigualdades sociales, con una apuesta sociopolítica más progresista o de izquierdas, así como con una exigencia personal y colectiva por unas relaciones sociales y laborales igualitarias, incluidos los cuidados, por la libertad sexual y contra las violencias machistas, lo que conforma la cuarta ola feminista.
La discriminación femenina y de los colectivos LGTBIQ+ afecta a una amplia y profunda segmentación por sexo/género y opción sexual y sus desigualdades de estatus, reconocimiento y poder en ámbitos como las relaciones laborales, sexuales y de género o la paridad representativa. Afecta, cada vez más, a dos aspectos que han cobrado relevancia en este 8 de marzo.
Por un lado, las desigualdades por motivos étnico-culturales o de raza, con particular impacto en las personas inmigrantes, con un fuerte crecimiento en España, y la necesidad de priorizar la defensa de sus derechos e intereses; se trata de desarrollar una cultura antirracista, decolonial e intercultural, clave para la integración y convivencia en las clases populares españolas y europeas.
Por otro lado, la ofensiva política, relacional y cultural de carácter reaccionario y ultraconservador de las nuevas fuerzas de extrema derecha que pretenden hacer retroceder los derechos feministas hacia un modelo tradicional y patriarcal de subordinación femenina; requiere una trayectoria democratizadora y antiautoritaria, común a otras fuerzas sociales.
De ahí, el carácter más multidimensional, interseccional e inclusivo del presente feminismo, abarcando toda la diversidad y complejidad de la acción emancipadora, con la conformación de un proceso unitario y complementario de problemáticas singulares, sujetos colectivos e identificaciones parciales, en una dinámica cooperativa de respuesta y, al mismo tiempo, de conjunción y superación, en un proceso identificador feminista más global e interrelacionado respecto de las especificidades y la diversidad de cada dinámica particular, que evite sus efectos disgregadores.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/8-marzo-joven-interseccional/20250310115427236268.html
La doble particularidad española. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 243 (marzo 2025)
Ensayo sobre la excepcionalidad de las derechas e izquierdas españolas: la amenaza de la ola postdemocrática, el carácter antipluralista en las derechas, la capacidad estratégica de las izquierdas y la igualdad y la democracia como identidad de las izquierdas. Transcribo su introducción:
“En comparación con otros países europeos, en España se da una doble excepcionalidad respecto de sus principales agentes sociopolíticos e institucionales, las derechas y las izquierdas, con sus correspondientes bases socioelectorales y grupos de presión.
Conviene analizar sus rasgos específicos, que explican su mutua relación y las características del particular proceso sociopolítico e institucional, para valorar el alcance de este ciclo de progreso y prever su prolongación renovada o su cierre, según las diferentes apuestas estratégicas. Avanzo unas definiciones básicas de esa singularidad política: el carácter antipluralista de las derechas, y la potencial capacidad democrática de las izquierdas y fuerzas progresistas.
Es pertinente un análisis realista y abierto que responda al interrogante vital a medio plazo —las elecciones generales próximas— sobre la posibilidad de que las derechas estatales (PP y Vox) derroten a las fuerzas progresistas e impongan un ciclo regresivo y autoritario hacia una democracia iliberal.
La respuesta prudente, desde la incertidumbre de cierto escepticismo analítico, es que no lo sabemos con certeza. La valoración justa, sin embargo, es que las fuerzas progresistas pueden ganar a las derechas autoritarias, lo que conlleva una subjetividad activa de compromiso democrático y por la justicia social y la igualdad. Se trata de combatir cierto fatalismo o resignación.
Existe un panorama exterior desfavorable, con un fuerte empuje imperialista y una ola derechista también en Europa. Es pertinente una respuesta realista y abierta al interrogante vital a medio plazo —las elecciones generales próximas— sobre si las derechas estatales (PP y Vox) van a derrotar a las fuerzas progresistas y se van a imponer en España con un ciclo regresivo y autoritario hacia una democracia iliberal.
En los dos próximos años se pueden introducir diversas variables. Las estrategias y actuaciones de las respetivas representaciones políticas van a tener un papel importante en la consolidación (o no) de sus respectivos campos sociales y electorales y su reflejo institucional. Pero, más allá de cada coyuntura, podemos avanzar el análisis de la trayectoria y el carácter específicos de cada bloque social y político que están configurando su interacción y su conflicto estratégico.
Se ventila la culminación de la actual etapa y el sentido de la nueva respecto de la gobernabilidad en España y la recomposición de los liderazgos progresistas. Pero, especialmente, se decide el alcance del bienestar social y democrático de la población y el modelo de país que está en entredicho. Se trata de partir de la realidad de las tendencias sociales y culturales, en este contexto económico-político, estimular un horizonte o unas aspiraciones de progreso, en contraposición de una perspectiva reaccionaria, y favorecer una dinámica transformadora progresista.
Antes de entrar en esas características de las derechas y las izquierdas y aportar algunas claves interpretativas, sintetizo el marco internacional que condiciona el sistema político y la propia sociedad española.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/243/ensayo/la-doble-particularidad-espanola/
Se reedita en 'Voces Críticas', Boletín sociocultural de Acción en Red - Madrid (18/03/2025):
https://mailchi.mp/6373af0a1b37/boletn-voces-crticas-n-50-marzo-2025
¿Adónde va Europa?. Antonio Antón, en Público (1/03/2025) y Rebelión (7/03/2025)
El refuerzo de la primacía estadounidense, con mayor subordinación europea, el sentido del incremento del gasto militar y la insuficiente e imprescindible autonomía europea. Selecciono varios párrafos:
“Tras la pacificación y el reparto imperialista de Ucrania, el control neocolonial de Palestina y Oriente Próximo y la mayor subordinación europea -sin disolver la OTAN, sino de incrementar el mando de EEUU, ya evidente- el plan trumpista consiste en controlar Asia-Pacífico, aislar a China y doblegar su poderío económico. Se trata de seguir debilitando a Rusia y los BRICs, con grandes reservas de materias primas estratégicas y, particularmente, reforzar las tendencias reaccionarias y ultraderechistas frente a los países con gobiernos de izquierda (México, Colombia, Brasil, Sudáfrica…) que en América Latina, patio trasero de EEUU, y África, colonizado por una Europa en retirada, no tienen incentivos prooccidentales.
Europa quedaría sometida a esa función subordinada y seguidista de los intereses geopolíticos de EEUU, con su sistema ultraderechista de división social y autoritarismo político; se produciría una recomposición de sus élites dirigentes, con mayor peso ultra, con una nueva misión belicista de acompañamiento al nuevo imperialismo iliberal y expansionista estadounidense, así como la reducción de su Estado de bienestar, redistributivo y protector.
El reto para las élites liberal-conservadoras europeas es inmenso. El campo para las ultraderechas ha quedado abierto como reacción racista y excluyente de la inmigración, con la mirada neocolonial al fondo, y frente a los derechos feministas y la imprescindible reforma ecologista, mientras las élites dirigentes mantienen cierto impasse, incapaces de hacer frente a la contraofensiva ultraconservadora e iliberal, con la tendencia hacia la derechización como falsa vacuna.
El desafío para las izquierdas es tremendo, y la responsabilidad también pasa a la sociedad civil. El dilema está entre autoritarismo regresivo e imperialista o democracia social, cooperativa e igualitaria. La población europea dirá.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/europa-2.html
Referencia web de la versión ampliada en Rebelión (7/03/2025):
La capacidad democrática de las izquierdas. Antonio Antón, en Rebelión (25/02/2025) y Nueva Tribuna (25/02/2025)
Análisis de la larga experiencia democrática y de reforma social de las izquierdas, sus dos corrientes principales: moderada y transformadora, y la igualdad y la democracia, como identidad de las izquierdas. Selecciono un par de párrafos:
“En una primera parte he analizado las fuertes tendencias ultraderechistas en el marco internacional, que condicionan el sistema político y la propia sociedad española, así como el carácter antipluralista de las derechas españolas, sus ventajas estructurales y sus debilidades políticas. Ahora me centro en la respuesta estratégica de las izquierdas y su capacidad democrática…
En definitiva, el futuro está abierto. Hay que jugar el partido con tenacidad y sabiduría. Las derechas cuentan con muchas ventajas estructurales y de poder fáctico y se apoyan en los fuertes vientos derechistas del exterior. Las izquierdas y fuerzas progresistas tienen a su favor la potencialidad de la articulación democrática de la mayoría social, a través de la reformulación de su contrato social y su proyecto de progreso, y contando con la experiencia popular, por medio de la activación cívica y la pugna cultural.
Las élites políticas progresistas, y también las sociales y culturales, en sus dos vertientes, la moderada o socialista y la transformadora o alternativa, además de las fuerzas nacionalistas, tienen (tenemos) una particular responsabilidad en este tiempo transitorio. El acierto estratégico en un proyecto común mínimo, aun con su autonomía política particular, el reequilibrio interno de mayor firmeza reformadora y la capacidad colaborativa y de vertebración popular y democrática van a ser determinantes para la prolongación o el cierre del ciclo institucional de progreso, así como para la recomposición de los liderazgos y estructuras partidarias. La realidad tendrá la palabra.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/la-capacidad-democratica-de-las-izquierdas/
Referencia web de la versión de Nueva Tribuna (25702/2025):
La ola postdemocrática de las derechas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (20/02/2025)
Primera parte del ensayo sobre el carácter singular de las derechas y las izquierdas españolas. Selecciono varios párrafos:
“Asistimos a la instrumentalización por las derechas políticas de estas instituciones del Estado que, combinados con la otra debilidad, la escasa cultura democrática de las direcciones del Partido Popular y, especialmente, del ultraderechista VOX, nos ofrecen un relevante riesgo de involución iliberal.
Su carácter antipluralista es evidente: apropiación del poder del Estado, al creer que las instituciones son suyas, y ofensiva mediática descalificadora, con la acusación de ilegitimidad del Partido Socialista y las formaciones progresistas, sobre todo, cuando, contra su previsión, consiguen gobernar con mayoría parlamentaria y tener una influencia institucional significativa.
Esa tendencia iliberal hunde sus raíces en la propia fundación del Partido Popular que integra sectores franquistas y ultraderechistas hasta que una parte se escinde en VOX; continuó con la prepotencia del presidente Aznar, y se ha recrudecido con especial virulencia estos años de resistencias cívicas, emplazamientos democratizadores, reforma sociolaboral y Gobiernos de coalición progresista.
Pero esta composición y tradición iliberal converge ahora con la nueva ola postdemocrática frente a la crisis múltiple: socioeconómica, institucional, geopolítica, ambiental, sociocultural... Se refuerza la amenaza a los fundamentos democráticos, de igualdad y cohesión social y territorial, desde un nacionalismo centralista y prepotente, junto con el neoliberalismo regresivo y el conservadurismo sociocultural…
Por tanto, las derechas estatales tienen una ventaja estructural derivada de la ausencia de una ruptura democrática en sus inicios o de reformas profundas posteriores que democratizasen suficientemente esos aparatos de poder, funcionales para su preeminencia política. Y utilizan abiertamente ese control o convergencia con grupos de poder económico, institucional y mediático, condicionando los propios mecanismos democráticos y representativos. La tentación hacia una democracia vaciada e iliberal, a través de medios ilegítimos, está servida: acoso al gobierno progresista… sea como sea y hasta su desalojo final... para imponer su proyecto regresivo y autoritario.
Sin embargo, esa prepotencia derechista también constituye su punto débil: va en contra de los intereses de la mayoría social y de la masiva cultura democrática y solidaria de la ciudadanía, que constituyen la base sociohistórica y estructural para impedir una involución reaccionaria. Su peso se determinará por el comportamiento y la orientación de las fuerzas progresistas. En una segunda parte, analizaré la respuesta estratégica de las izquierdas y su capacidad democrática."
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/global/ola-postdemocratica-derechas/20250220200025235715.html
Referencia de la versión editada en Rebelión (24/02/2025):
https://rebelion.org/la-ola-postdemocratica-de-las-derechas/
Derechas antipluralistas, izquierdas democratizadoras. Antonio Antón, en Público (19/02/2025)
Análisis de la singularidad de las derechas y las izquierdas españolas, en la perspectiva de la continuidad (o el cierre) de este ciclo de progreso y la victoria (o derrota) sobre las derechas reaccionarias. Selecciono varios párrafos:
“En comparación con otros países europeos, en España se da una doble excepcionalidad respecto de sus principales agentes sociopolíticos e institucionales, las derechas y las izquierdas, con sus correspondientes bases socio-electorales y grupos de presión. Avanzo unas definiciones básicas de esa singularidad política: el carácter antipluralista de las derechas, y la potencial capacidad democrática de las izquierdas y fuerzas progresistas.
Existe un panorama exterior desfavorable, con un fuerte empuje imperialista y una ola derechista también en Europa. Es pertinente una respuesta realista y abierta al interrogante vital a medio plazo -las elecciones generales próximas- sobre si las derechas estatales (PP y Vox) van a derrotar a las fuerzas progresistas y se van a imponer en España con un ciclo regresivo y autoritario hacia una democracia iliberal.
La respuesta prudente, desde la incertidumbre de cierto escepticismo analítico, es que no lo sabemos con certeza. La valoración justa, sin embargo, es que las fuerzas progresistas pueden ganar a las derechas autoritarias, lo que conlleva una subjetividad activa de compromiso democrático y por la justicia social y la igualdad. Se trata de combatir cierto fatalismo o resignación…
En definitiva, el futuro está abierto. Hay que jugar el partido con tenacidad y sabiduría. Las derechas cuentan con muchas ventajas estructurales y de poder fáctico y se apoyan en los fuertes vientos derechistas del exterior. Las izquierdas y fuerzas progresistas tienen a su favor la potencialidad de la articulación democrática de la mayoría social, a través de la reformulación de su contrato social y su proyecto de progreso, y contando con la experiencia popular, por medio de la activación cívica y la pugna cultural.
El acierto estratégico en un proyecto común mínimo, aun con su autonomía política particular, el reequilibrio interno de mayor firmeza reformadora y la capacidad colaborativa y de vertebración popular y democrática van a ser determinantes para la prolongación o el cierre del ciclo institucional de progreso, así como para la recomposición de los liderazgos y estructuras partidarias. La realidad tendrá la palabra.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/derechas-antipluralistas-izquierdas-democratizadoras.html
Dilemas de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 242 (1/02/2025)
Ensayo completo del que se han publicado varios extractos y que trata sobre las perspectivas del año 2025, con un año de transición para consolidar el campo socioelectoral propio, el declive representativo de Sumar, las estrategias alternativas y sus dificultades, una trayectoria fallida, sin autocrítica ni reconsideración, la necesidad de respeto al pluralismo y colaboración en la izquierda alternativa, el incumplimiento de sus expectativas y su remontada necesaria. Selecciono varios párrafos finales:
“En conclusión, está abierta la encrucijada de las izquierdas y la continuidad de un proyecto de progreso en una doble perspectiva: si se termina este ciclo sociopolítico e institucional de progreso, asentado en la participación cívica de estos quince años y un inicial espacio socioelectoral de más de seis millones de personas; o bien, si se reproducen suficientes energías sociopolíticas, partidarias e institucionales para reafirmar una senda democratizadora y de justicia social, con una representación política renovada y relegitimada.
En esta segunda hipótesis existe un doble plano. Por un lado, si será capaz el bloque democrático y plurinacional de reforzarse y ganar a las derechas en el proceso electoral clave de las elecciones generales (y municipales y autonómicas) de 2027 —si no se adelantan—. Por otro lado, si la izquierda alternativa, la pata imprescindible y más frágil de ese conjunto, podrá consolidarse, ampliarse y facilitar la necesaria colaboración de todo su conglomerado de grupos políticos y la propia izquierda social y los movimientos sociales progresistas, para poder configurar unas alianzas con mayor peso de las izquierdas consecuentes en ese bloque democrático.
Por tanto, para la izquierda transformadora se trata de combinar su propio proyecto autónomo y unitario, ya difícil, y que constituye un auténtico reto para su representación política actual, con la colaboración con el nacionalismo periférico y el Partido Socialista…
En consecuencia, junto con mayor participación cívica, es fundamental la persistencia de esa izquierda alternativa con suficiente representación electoral y capacidad de empuje reformador progresista. Veremos si las izquierdas sociales y políticas encuentran —encontramos— la salida adecuada a esta encrucijada. La recomposición de sus liderazgos dependerá de ello.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/242/ensayo/dilemas-de-la-izquierda-alternativa/
El imperio iliberal contraataca. Antonio Antón, en Público (31/01/2025)
Los dos rasgos principales del trumpìsmo, el imperial expansionista y el iliberal, así como la relación entre dominación y guerra cultural, la prepotencia nacionalista del ‘América primero’ y el hegemonismo oligárquico y autoritario. Selecciono varios párrafos:
“Trump ya es presidente de los EE. UU. Con él gobierna el trumpismo, con el dominio no solo del poder ejecutivo (y militar) sino también con pleno control del poder legislativo y judicial. El repetido slogan de ‘América primero’, desde su prepotencia imperial, define su estrategia de subordinar el resto de intereses de los países del mundo y sus poblaciones a su beneficio propio, incluidos los de la propia Unión Europea.
Se inicia un nuevo ciclo histórico con esos dos rasgos principales: el refuerzo de la dominación imperialista de las élites estadounidenses, y el vaciamiento de la democracia y los propios valores liberales e ilustrados. Permanece el (ultra)liberalismo económico como doctrina y dinámica que ampara un paso más en la desregulación económica, la desprotección pública y el predominio oligárquico privado frente al bien común; y se debilita el liberalismo político y la propia institucionalidad democrática como contrapoder soberano de la población para definir el contrato social -o constitucional- desde el que orientar las políticas públicas y la regulación de los poderes privados…
Habrá que ver las respuestas, las tensiones y los nuevos equilibrios. Por un lado, en las relaciones internacionales en el conflicto geopolítico y económico con China y los países BRICs, con la particularidad de la dependencia geoestratégica europea, sin apostar claramente por un polo relevante de modelo social y valores democráticos. Por otro lado, analizar las capacidades de resistencia cívica y democratizadora frente a la involución regresiva y autoritaria por parte de las propias poblaciones del Sur y del Norte, incluso del propio EEUU, y en especial de las izquierdas latinoamericanas -empezando por México- y europeas -comenzando por España-. Veremos.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/imperio-iliberal-contraataca.html
Referencia web de la versión en Rebelión (7/02/2025):
https://rebelion.org/el-imperio-iliberal-contraataca/
Referencia web de la reedición en Mientras Tanto nº 243 /1/03/2025):
https://mientrastanto.org/243/de-otras-fuentes/el-imperio-iliberal-contraataca/
La encrucijada de Sumar. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (23/01/2025) y Rebelión (17/01/2025)
El declive electoral de la izquierda alternativa, los retos e incertidumbres de Sumar y la necesidad de un refuerzo orgánico plural y democrático. Selecciono los párrafos finales:
“Por tanto, para la izquierda transformadora se trata de una política doble de consolidar el llamado bloque democrático y plurinacional, con mayor peso de su izquierda frente al hegemonismo continuista del Partido Socialista. Éste tiene dificultades para la geometría variable, vía PNV/CC/Junts que no es suficiente, o con pactos con la derecha que ésta desecha por su estrategia global de acabar con el sanchismo.
Para ello es contraproducente la estrategia insuficientemente inclusiva de la dirección de Sumar, con la marginación de Podemos y la infravaloración de la dimensión de su base social. Sería imprescindible una estrategia unitaria de colaboración y acuerdo político básico, con regulación de la pluralidad real, y en la perspectiva de una alianza, al menos electoral, a medio plazo, de cara a 2027.
Habría que desechar la estrategia divisionista del aislamiento y marginación de la formación morada y evitar el ascenso del sectarismo mutuo, con consecuencias de desgaste para ambas fuerzas y beneficio relativo para el PSOE (y los nacionalistas de izquierda… y la abstención), y en último término, con desventajas para el conjunto progresista frente a las derechas.
Pero esa reconsideración unitaria, de momento, no está presente en el equipo dirigente de la coalición Sumar, excepto en Izquierda Unida, más sensible por las limitaciones del proyecto y preocupada por ese escenario futuro.
El problema es que, con unos cambios de orientación política y liderazgo mínimos, Movimiento Sumar, como referente del conjunto, no aborda la cuestión de fondo: una orientación política más exigente, con una perspectiva integradora y unitaria de todo el espacio alternativo. Así, últimamente, se han hecho gestos críticos hacia el Partido Socialista por su rémora en algunas medidas básicas apalabradas, como la reducción de jornada laboral, o aceptan la coordinación de la Mesa de partidos.
Pero esas modificaciones siguen siendo insuficientes para avanzar en la recuperación político-electoral ante dos hechos fundamentales: su credibilidad transformadora o de utilidad sustantiva para la gente, y su desconsideración hacia Podemos, que sigue siendo el elefante en la habitación, que se desprecia de cara a la perspectiva ineludible de un frente común para 2027.
Sumar, el conjunto de la coalición y particularmente el Movimiento Sumar, está en una encrucijada, con grandes dificultades en su trayectoria. Veremos si acierta con la salida, necesariamente unitaria con Podemos, y se avanza en el camino para reorientar y recomponer todo el espacio alternativo.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/encrucijada-sumar/20250123182903234648.html
Referencia web de la versión inicial en Rebelión (17/01/2025):
Tras una trayectoria fallida, renovación. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (15/01/2025)
Tras la doble evidencia del declive electoral de Sumar y su incapacidad para articular todo el espacio alternativo, se analizan sus causas políticas y de liderazgo, y se apuesta por la renovación, con una política negociada y una representación inclusiva, democrática y plural. Selecciono varios párrafos:
“Se ha formado un marco orgánico y discursivo, dominante en los medios, poco respetuoso con el reconocimiento del pluralismo, debido a la prioridad política y orgánica de sustituir a Podemos como fuerza dirigente y de articular una nueva primacía organizativa de la mano de Sumar. Se justifica por el supuesto impacto positivo superior de una política más moderada, posibilista y colaboradora con el Partido Socialista…
Esa dificultad unitaria se basa en el fundamento, insistente en el ámbito mediático y en la justificación de los representantes de Sumar, de que es prioritaria una estrategia moderada para ensanchar el electorado y poder hacer una política útil de reformas progresistas. Evidencia que ha quedado deslegitimada por el declive representativo y el bloqueo del ala socialista a reformas progresistas ambiciosas. Pero, sobre todo, esa estrategia posibilista aparecía como incompatible con la participación significativa de Podemos, sus líderes y su base social, que se aventuraba irrelevante, y a quienes había que dejar en una posición inoperativa y marginal. Se afianza un enfoque antipluralista, obstáculo principal para la cooperación unitaria y la recomposición del espacio.
El liderazgo de Sumar infravalora la articulación de una estrategia transformadora consensuada, con respeto y reconocimiento de todo el pluralismo existente, que permitiera concitar una mayor credibilidad transformadora y una capacidad democrática de convivencia y representación conjunta…
Si no se acierta sobre la salida de la encrucijada en 2027 y se produce la bifurcación completa de caminos, con una previsible derrota colectiva, se iniciará otro ciclo de recomposición de la izquierda alternativa y sus liderazgos. Ante esa experiencia, solo cabe una reflexión compartida, con una reorientación política negociada y una representación democrática y plural.”
Referencia web original:
Resistencia: situación trágica, mal menor y voluntad transformadora. Antonio Antón, en Rebelión (10/01/2025) y en Mientras Tanto nº 242 (1/02/2025)
Ensayo sobre varias cuestiones teórico-estratégicas controvertidas en la tradición de las izquierdas: La resistencia en condiciones trágicas, la ambivalencia de la opción del mal menor, tres grandes experiencias históricas, y la diferenciación entre adaptación, resistencia y voluntarismo. Selecciono varios párrafos:
“La cultura política de las izquierdas todavía está influida por esas experiencias, y sus tres fundamentos de adaptabilidad resignada, resistencia en condiciones trágicas y voluntarismo idealista e impotente, impactan en las decisiones estratégicas de los grupos progresistas.
Por tanto, ante este tipo de relaciones de fuerza desventajosas y a la defensiva inmediata, las fuerzas alternativas y de cambio de progreso, más allá de los discursos gramscianos de la guerra de posiciones y la guerra de movimientos, inspirados en la lejana experiencia de la Primera Guerra mundial, deben combinar esta conciencia trágica junto con la capacidad de resistencia transformadora no de resignación: resistencia, flexibilidad y adaptación ante dificultades extremas para conformar una salida recuperadora del bienestar público y el reequilibrio anterior de fuerzas sociales.
Así, frente a un análisis realista y una estrategia transformadora caben dos tipos de desorientación basados en una percepción irreal de la situación: Uno, derivado de la simple adaptación o resignación (salvando algunos muebles), de carácter moderado; otro, voluntarista o subjetivista, de carácter izquierdista, de intentar superar unas relaciones de poder vía discurso o programa, sobrevalorando su potencial articulador, lo que depende, sobre todo, de la disponibilidad y el refuerzo de fuerzas sociopolíticas sustanciales para pugnar por el cambio…
El llamado ‘mal menorismo’, como opción resignada y adaptativa al mal menor, con su justificación embellecida, no es una opción transformadora. El voluntarismo subjetivista, con la desconsideración de las constricciones reales y las posibilidades inmediatas de cambio, también lleva a la impotencia transformadora. Ante unas condiciones trágicas, a corto plazo, siempre es necesaria una estrategia de preservación y acumulación de fuerzas sociopolíticas para modificar el marco de la relación de fuerzas y ensanchar el marco de lo posible… para hacer posible el cambio.
Pero es en el mientras tanto defensivo cuando, a veces, hay que aceptar un mal menor como única opción para evitar un mal mayor, en este caso la destrucción de las fuerzas imprescindibles para continuar la acción resistente y transformadora, configurada como el bien a salvaguardar, tras la tregua pactada. Los dos riesgos de esa paradójica doble posición, la adaptación e incorporación a una dinámica continuista y la salida subjetivista de quedar en el limbo ideal del discurso, confluyen en una misma consecuencia: la ausencia de la acción resistente preservadora de la capacidad transformadora, todavía más grave cuando las fuerzas contrarias son poderosas e imponen retrocesos.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/resistencia-situacion-tragica-mal-menor-y-voluntad-transformadora/
Referencia web de la reedición en Mientras Tanto nº 242 (1/02/2025):
Un año de transición política. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (6/01/2025)
Un panorama social preocupante con un año de transición política para consolidar el campo socioelectoral propio, ante los dos siguientes años electorales. Selecciono un par de párrafos:
“Esta polarización política y mediática por implementar su respectiva gestión institucional, del Gobierno y las Comunidades Autónomas de distinto signo, es una realidad que va a configurar este año 2025. Tratan de sacar ventaja electoral para ganar las próximas elecciones generales y poder mantener -o modificar- el próximo gobierno y su orientación estratégica y corporativa…
De momento, en las actuales condiciones y sin un panorama de fuertes presiones sociales, sindicales y políticas por su izquierda, es difícil que el Partido Socialista apueste por el riesgo de perder el poder gubernamental con una convocatoria anticipada de las elecciones generales. Aunque siga sufriendo el desgaste promovido por las derechas y mientras no haya posibilidad de una moción de censura por la oposición de derechas, tal como afirman PNV y Junts, puede continuar incluso con la prórroga presupuestaria y escasa actividad legislativa. Por tanto, sin grandes variaciones, no hay elecciones anticipadas a la vista. Las estrategias de cada actor van encaminadas a gestionar sus respectivos intereses y mejorar sus espacios político-electorales para las elecciones de 2027. Estamos en un año de transición política.”
Referencia web original:
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/ano-transicion-politica/20250104130819233987.html
Se reedita en Voces Críticas nº 49 (15/01/2025):
Lo que trae 2025. Antonio Antón, en Público (5/01/2025)
El incumplimiento de las expectativas electorales, políticas y unitarias de Sumar junto con la encrucijada de las izquierdas. Selecciono varios párrafos:
“Así, el reto decisivo que condiciona la dimensión representativa y la gestión de progreso, presente y futura, es la capacidad de recomposición y unidad de la izquierda alternativa, con su condicionamiento hacia las estrategias del Partido Socialista y del conjunto de las fuerzas democráticas y plurinacionales. Me centro en ello…
En conclusión, está abierta la encrucijada de las izquierdas y la continuidad de un proyecto de progreso en una doble perspectiva: si se termina este ciclo sociopolítico e institucional de progreso, asentado en la participación cívica de estos quince años y un inicial espacio socioelectoral de más de seis millones de personas; o bien, si se reproducen suficientes energías sociopolíticas, partidarias e institucionales para reafirmar una senda democratizadora y de justicia social, con una representación política renovada y relegitimada…
Sin embargo, la amenaza principal, infravalorada por los socialistas, es la desactivación de las propias bases sociales y electorales de las izquierdas, por ausencia de una respuesta suficientemente transformadora respecto de sus graves problemas vitales que siguen siendo de justicia social y democratización. Así, aparece el gran problema de la desconfianza en las élites gobernantes y estales y a los propios partidos políticos -junto con los grandes medios de comunicación- con particular desafección institucional y tendencias abstencionistas, que afectan más a las izquierdas y que abocan a la victoria de las derechas.
En consecuencia, junto con mayor participación cívica, es fundamental la persistencia de esa izquierda alternativa con suficiente representación electoral y capacidad de empuje reformador progresista. Veremos si las izquierdas sociales y políticas encuentran -encontramos- la salida adecuada a esta encrucijada. La recomposición de sus liderazgos dependerá de ello.”
Referencia web original:
El continuismo socialista. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 41 (1/01/2025)
Ensayo sobre la estrategia socialista aprobada en su reciente Congreso, así como sobre el sentido, el alcance y la interacción de los dos componentes fundamentales de la estrategia política de las izquierdas: resistencia y avance en condiciones y derechos sociales y democráticos para la ciudadanía. Selecciono varios párrafos:
“La orientación política está presidida por el pragmatismo que, dada la fragilidad de su representatividad parlamentaria, se puede resumir en ‘hacer de la necesidad virtud’ para garantizar la primacía gubernamental socialista. El cierre de filas en torno a su liderazgo persigue ensanchar su espacio político-electoral para mejorar su poder institucional, con una alusión genérica a algunas preocupaciones ciudadanas y sin mencionar la necesaria colaboración con sus socios actuales…
Resistencia es un concepto sociopolítico fundamental para las izquierdas. Hace referencia a una situación de conflicto social, con una fuerte presión de los grupos poderosos y las derechas extremas. No es casual que, actualmente, vuelva al debate público, incluso resuene en el ámbito socialista y guíe una parte de su actitud. Son evidentes las estrategias derechistas de acoso político, mediático y judicial contra el Partido Socialista, como ayer lo hicieron contra Podemos y los independentistas. Ante esa ofensiva es necesaria una buena defensiva… pero no solo. Resistencia se opone a pasividad o resignación. Es una actitud activa para impedir un retroceso y, al mismo tiempo, preparar el avance…
En definitiva, respecto de la resistencia, el problema que nos encontramos no es su exceso sino su insuficiencia. Adquiere una gran dimensión en los relatos y la polarización discursiva a efectos de legitimación político-electoral frente al bloque de las derechas, confiando que es en ese campo en el que se producen los cambios de mentalidades y actitudes. Pero la propia dirección socialista se va dando cuenta que es insuficiente y debe afrontar lo que viene anunciando y ha rehuido: una completa y profunda regeneración democrática.
La pugna no es solo retórica sino de poder democratizador y transformaciones sustantivas, en particular para el bienestar de las mayorías sociales. Conlleva la confrontación con los resortes de poder fáctico -político, mediático, judicial, económico- que impiden el avance democrático y social, auguran el cierre del ciclo de progreso y la subordinación de las fuerzas de izquierda, así como, cuestionan su propia primacía política en un imprescindible bloque progresista, democrático y plurinacional. Resistir para avanzar.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/241/ensayo/el-continuismo-socialista/