Sociólogo y politólogo. Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)
Artículos ajenos - Año 2026 - 1º Semestre
Relación de artículos ajenos de interés sociopolítico, con un extracto y comentario, por orden cronológico.
El texto completo pinchando el título. Otros semestres, en la entrada correspondiente.
Europa entre imperios: la autonomía estratégica que nunca llega. Kepa Bilbao (15/04/2026)
La subordinación estratégica de Europa entre su dependencia estructural en seguridad y tecnología de los EEUU y la dependencia respecto a China en industria y transición energética. Selecciono un par de párrafos:
“Europa, entre la protección americana y la presión industrial china. El resultado es una paradoja estratégica difícil de resolver. Europa no puede prescindir de los EEUU sin poner en riesgo su seguridad inmediata. Pero tampoco puede desacoplarse de China sin comprometer su base industrial y su transición energética. Esta doble dependencia explica en buena medida su limitada capacidad de actuación internacional y su creciente pérdida de autonomía política. También ayuda a entender su pasividad ante conflictos internacionales que erosionan el derecho internacional y debilitan su credibilidad como actor normativo global.
La pregunta decisiva. La cuestión no es si Europa quiere ser autónoma. La cuestión es si está dispuesta a pagar el precio de serlo. Porque construir autonomía estratégica exige desarrollar capacidades propias en materia de seguridad, infraestructuras tecnológicas soberanas, menor dependencia energética y la aceptación de costes económicos y políticos significativos. Sin esa decisión, Europa seguirá siendo una potencia económica relevante, pero estratégicamente subordinada en un mundo cada vez más organizado alrededor de grandes espacios imperiales.”
Referencia web original:
El peligroso punto muerto de la izquierda francesa. Serge Halimi (14/04/2026)
El distanciamiento socialista hacia el centro y su difícil recomposición, con la ruptura de la colaboración con la Francia Insumisa, que sufre un fuerte acoso mediático, en un contexto de ascenso de la ultraderecha y crisis del macronismo, en la perspectiva de las próximas elecciones presidenciales. Selecciono varios párrafos:
“Los socialistas tienen una enorme responsabilidad a la hora de explicar esta situación de desorden y confusión. Una década después de la debacle de la presidencia de Hollande, parecen haber olvidado el daño que esta causó a la izquierda y el papel desempeñado por LFI para enjugarlo y remediarlo. El riesgo de que se repita la historia es evidente. Sin un programa, sin ideas claras, el PS va a la deriva de unas elecciones a otras, empeñado sobre todo en preservar su aparato y sus feudos locales. Marcar su distancia con respecto a LFI mediante acusaciones de antisemitismo, comunitarismo y extremismo puede ser el preludio de una estrategia de repliegue consistente en aliarse con el centro y sectores de la derecha «respetable». Thierry Pech, director del think tank socioliberal Terra Nova, ha respaldado recientemente esta opción: «Muchos votantes que habían abandonado la izquierda y optado por el macronismo están regresando a ella ahora que el bloque de centro se desintegra. Lo hacen con mayor facilidad, cuando se les asegura que no es concebible ningún acuerdo con Jean-Luc Mélenchon. En otras palabras, la tendencia actual implica una clara ruptura con LFI».
Esta «tendencia» resultaría atractiva a las élites económicas y a los medios de comunicación. Reuniría a partidos unidos por el apoyo al rearme, la alineación con el bloque occidental, el federalismo europeo, el respaldo a Ucrania, la hostilidad hacia el «populismo» y el rechazo de los «extremos», conglomerado de propuestas, que no resulta endeble y que no deja de tener coherencia sociológica. Sin embargo, en un entorno europeo en el que los programas del SPD y del Partido Laborista están siendo rechazados en Alemania y Gran Bretaña y en un contexto francés, que ni añora el liberalismo social cortado por el patrón de Hollande ni espera la continuación del macronismo sin el inmensamente impopular Macron, la «tendencia» prevista por Pech tiene un atractivo limitado. Es dudoso que una coalición burguesa de este tipo, que recuerda a la «Tercera Fuerza» de los primeros años de la Guerra Fría (1947-1958), cuando la clase política francesa se unió para impedir que los comunistas y los gaullistas llegaran al poder, pueda contener la demanda de cambio, ahora canalizada con mayor eficacia por la extrema derecha que por la izquierda.
Por el momento, no está claro qué alternativa queda sobre la mesa. Aun teniendo en cuenta la larga costumbre de la izquierda francesa de hablar con doblez según lo dicten las circunstancias, es difícil prever un acercamiento táctico entre el PS y LFI cuajado a tiempo para afrontar con solvencia las elecciones presidenciales de la primavera de 2027. El resultado más probable es que ambos partidos queden eliminados en la primera vuelta o que uno de ellos pase a la segunda en una posición tan debilitada que la victoria sea inalcanzable. La exclusión simplemente de las fuerzas de izquierda de la segunda vuelta no sería en sí misma algo sin precedentes, ya que esta estuvo ausente en 2017 y en 2022, pero tal resultado vez se produciría en un contexto en el que la extrema derecha, que se ha fortalecido constantemente durante los dos mandatos de Macron, tiene posibilidades reales de llegar al poder.”
Referencia web original:
Tras Orbán: fracturas electorales y vacío programático. Stefani Prezioso (14/04/2026)
Un análisis de primera mano. Selecciono varios párrafos sobre la izquierda húngara:
“El colapso de la izquierda electoral húngara no es un accidente de campaña: viene determinado estructuralmente por las propias condiciones de la transición poscomunista y por las decisiones estratégicas de las últimas dos décadas.
El Partido Socialista Húngaro [17] (MSZP) gobernó Hungría durante gran parte de los años noventa y dos mil. Pero fue su política gubernamental la que selló su destino. El MSZP se transformó gradualmente en un partido de protesta cuyo único programa político pasó a ser “expulsar a Orbán del poder e impedir que regresara”. La vía socialista europea fue sustituida por lo que podría llamarse un atlantismo de pacotilla: la convicción de que los valores de Bruselas son automáticamente los valores del partido.
Al hacerlo, el MSZP abandonó su base obrera. En la década de los noventa, un tercio del electorado votó por él. Este apoyo se basaba en una relación orgánica con los sindicatos y las comunidades industriales. La conversión del partido al neoliberalismo –los socialistas húngaros solían ser defensores más fervientes de las políticas de mercado que sus oponentes conservadores– rompió este vínculo. Mientras que el Fidesz fue capaz de captar la frustración de la clase trabajadora mediante el nacionalismo económico y el clientelismo, el MSZP no ofreció nada.
El declive no se debe únicamente a malas decisiones, sino a procesos históricos más amplios. La forma tradicional de la socialdemocracia no será la que dé voz a la ira acumulada del próximo período. Como señala Gábor Scheiring [18] en su artículo en Mérce, el iliberalismo surgió como respuesta a una triple devaluación: la seguridad material, el estatus cultural y la voz política de las clases trabajadoras se deterioraron simultáneamente, y los partidos de centroizquierda no supieron responder.
El espacio de la oposición se ha reestructurado así en torno a Tisza –un partido anticorrupción de derecha moderada– y en torno al Movimiento Nuestra Patria [19] (Mi Hazánk), el único partido de extrema derecha que ha obtenido escaños. La izquierda electoral, en el sentido programático del término, está ausente del parlamento. Tisza no llena este vacío: no respondió a las demandas sindicales y no propone ningún programa social alternativo.”
Referencia web original:
https://vientosur.info/tras-orban-fracturas-electorales-y-vacio-programatico/
Lecciones de Hungría. Ruth Ferrero-Turrión (13/04/2026)
La derrota del ultra Orbán, sus implicaciones geopolíticas, los límites del cambio y el reajuste de las derechas extremas. Selecciono los párrafos finales:
“Ahora bien, la pregunta que se abre es si este cambio de liderazgo será suficiente para impulsar transformaciones reales en términos de Estado de Derecho, pluralismo informativo y calidad democrática. O si, por el contrario, estas cuestiones quedarán subordinadas a las prioridades geopolíticas de la Unión Europea. La experiencia nos invita a la cautela. Bruselas ha demostrado en ocasiones una gran flexibilidad cuando lo que está en juego es la estabilidad política o la capacidad de decisión en el seno de la UE. Cuarta lección, sigue siendo la economía, estúpido.
De este modo, existe el riesgo de que el relevo político en Hungría se limite a una normalización de las relaciones con la UE sin abordar de manera sustantiva los déficits democráticos acumulados. Es decir, que el problema se gestione más que se resuelva.
Lo que sí parece claro es que se abre un nuevo tiempo. La batalla dentro de las derechas está lejos de haber terminado. La derrota de Orbán no implica el fin del proyecto iliberal, pero sí demuestra que no es invulnerable. Al mismo tiempo, evidencia la capacidad de adaptación de las derechas, que son capaces de reformularse sin abandonar sus marcos ideológicos de fondo.
Hungría así nos muestra no solo sobre los límites del poder, sino la centralidad de la economía, la importancia de las alianzas estratégicas y la capacidad de las sociedades para corregir el rumbo cuando perciben que sus intereses están en juego. Pero también nos recuerda que los cambios políticos no siempre implican cambios estructurales. Y que, en muchas ocasiones, lo que está en disputa no es el modelo, sino quién lo gestiona.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/lecciones-hungria.html
El plan fallido de Trump en Irán: 'Momento Suez 1956' en el estrecho de Ormuz 2026. Olga Rodríguez (12/04/2026)
Las similitudes y diferencias de las dos situaciones y la estrategia de Israel. Selecciono varios párrafos:
“Más allá de Irán, el alto el fuego en la región es frágil, parcial e irreal, ya que Israel tiende a incumplirlo, tanto en Gaza como en Líbano. En un escenario como este, la vía para la paz pasa por el reconocimiento y el respeto de la soberanía de Irán, Líbano y Palestina, actualmente amenazadas o negadas.
Estados Unidos lleva décadas interviniendo en cuestiones políticas, económicas y militares en Oriente Próximo y estará tentado a seguir haciéndolo.Trump no renuncia al dominio del estrecho de Ormuz y los halcones de Washington querrán seguir desgastando y debilitando a Teherán a través de presiones políticas, económicas, diplomáticas y militares, como se hizo con Irak desde 1990 hasta su invasión ilegal en 2003.
Por eso, entre los diez puntos exigidos por Irán se incluyen como condiciones indispensables la retirada de las sanciones y resoluciones contra el país, la liberación de activos iraníes congelados, el fin de los ataques contra Irán y sus aliados, así como un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz supervisado y regulado por Teherán.”
Referencia web original:
Gramsci y los Quaderni del carcere, un «clásico» de las ciencias sociales. Enric Llopis (11/04/2026)
Un libro muy interesante de Peter D. Thomas sobre Gramsci, y las aportaciones para la actualidad, la lucha por la hegemonía de clase y la cultural, la filosofía de la praxis, el frente único... Selecciono varios párrafos de la reseña:
“El momento gramsciano subraya cómo, actualmente, la obra de Gramsci constituye un referente para las ciencias sociales en general; y, en concreto, para disciplinas como la historia, la sociología, la antropología, la teoría política o las relaciones internacionales.
Uno de los grandes principios que inspiró la obra del filósofo italiano fue la producción de una teoría política que orientara a las clases populares en sus intentos de alcanzar la dirección social y política; así, uno de los conceptos más difundidos y valorados de Gramsci es el de hegemonía, que se caracteriza por cuatro rasgos.
En primer lugar, el objetivo de generar consenso como idea opuesta a la coerción; además, la hegemonía opera en la sociedad civil en mayor medida que en el Estado; un tercer aspecto es la consideración de Occidente como ámbito adecuado a la guerra de posiciones (similar a la de trincheras), mientras que Oriente lo sería a la guerra de movimientos (ataque frontal); por último, la hegemonía, como teoría genérica, puede aplicarse tanto a las formas de dirección proletaria como a las burguesas.”
Referencia web original:
¿Un no a Donald Trump es un sí a Xi Jinping?. Xulio Ríos (10/04/2026)
Sobre el intento de Sánchez de construir una tercera vía en las relaciones internacionales sobre la que transitar Europa. Selecciono el párrafo final:
“Así pues, el “no” a Trump -entendido como rechazo a determinadas políticas unilaterales o belicistas- no se traduce automáticamente en un “sí” a Xi, concebido como alineamiento estratégico con China. Más bien, apunta a la búsqueda de una tercera vía, a la significación de una política exterior que, sin romper con las alianzas tradicionales, aspire a mayor autonomía, diversificación de socios y fidelidad a principios normativos como el multilateralismo y el derecho internacional. El éxito de esta apuesta dependerá de su capacidad para sostener el equilibrio entre valores e intereses en un entorno cada vez más polarizado.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-donald-trump-si-xi-jinping_129_13132970.html
Antifeminismo juvenil: más allá de la falsa dicotomía entre lo material y lo cultural. Isabel Mahmoud (8/04/2026)
La importancia de la 'experiencia vivida' y nuevos marcos interpretativos de la relación de lo material y cultural, en debate con Nuria Alabao. Selecciono varios párrafos:
“Donde podría establecerse una diferencia productiva es en la cuestión de la estrategia política. La llamada de Alabao a devolver el género a las condiciones materiales podría interpretarse como una sugerencia de que la contienda cultural es secundaria o distractora. En mi opinión, es en el terreno del significado –los marcos a través de los cuales se interpretan las experiencias, las cosmovisiones que estructuran la percepción, las creencias legitimadoras que conectan el agravio con la conclusión política– donde se dirime la batalla. Ganarla no requiere retirarse de la cultura, sino contar con una comprensión más sofisticada de cómo cultura y condiciones materiales se funden en la experiencia vivida de los jóvenes varones y mujeres cuyas trayectorias divergentes constituyen hoy una de las principales fracturas de la política contemporánea.
La brecha generacional de género que documento no es un epifenómeno cultural asentado sobre bases materiales; es la expresión política de una generación atrapada entre expectativas crecientes y realidades bloqueadas, dividida en bandos opuestos por cosmovisiones que vuelven inteligible su situación de maneras profundamente diferentes. Comprender esto y construir una política a su altura exige mantener juntas las dimensiones material y cultural, en su entrelazamiento constitutivo, sin subordinar una a la otra. Es necesario analizar cómo se entrelazan en la experiencia generacional de quienes ven bloqueadas sus expectativas y encuentran en el antifeminismo una explicación, y una comunidad, que reduce el coste de expresar su frustración culpando al feminismo. Una política feminista para estos tiempos, pues, no puede limitarse a reivindicar más recursos; debe también construir marcos de interpretación que impidan que la precariedad se traduzca en resentimiento de género, y debe deslegitimar a quienes instrumentalizan el malestar juvenil para rebajar el coste del estigma asociado a posiciones reaccionarias. Solo así será posible desactivar la trampa del antifeminismo sin renunciar ni a la crítica cultural ni a la transformación material.”
Referencia web original:
La izquierda catatónica. Ignacio Sánchez-Cuenca (7/04/2026)
Sobre el declive de la izquierda alternativa, con diversas causas estructurales, con su interpretación sobre su positivo papel transformador, desde el Gobierno, y de empuje al PSOE y su inercia continuista. Selecciono varios párrafos:
“El deterioro ha llegado a tal punto que hoy todo el mundo asume que la única manera en que puede mantenerse una coalición progresista de Gobierno pasa por que la izquierda alternativa supere su condición catatónica. En los últimos meses ha habido múltiples especulaciones al respecto, casi todas ellas centradas en cuestiones organizativas y de liderazgo. Sobre esta cuestión nada relevante puedo aportar. Mi propósito, en realidad, es otro más modesto. Tan solo quisiera llamar la atención sobre el hecho de que el desánimo reinante es fruto de una lectura errónea del momento político en el que nos encontramos…
Para la izquierda alternativa, entrar a formar parte del Gobierno de España supuso dejar atrás un largo periodo de marginación política. IU se había mantenido en su papel de oposición izquierdista desde los años ochenta, sin conseguir nada sustantivo y, en algunos momentos, como en 2008, quedó al borde de la desaparición (con un 3,8% del voto y tan solo dos diputados). Creo que una de las aportaciones más relevantes de Podemos fue romper con el papel subsidiario y testimonial de la izquierda alternativa (por mucho que después haya renegado del Gobierno de Sánchez).
Gracias a la entrada en el Gobierno, Unidas Podemos y Sumar han conseguido que el PSOE se comprometiera con un programa más nítidamente izquierdista. Me parece indiscutible que los socios minoritarios han conseguido tirar del Gobierno hacia la izquierda…
Quizá este repaso apresurado resulte insignificante frente a las expectativas que se levantaron con el 15-M, no digamos nada si el plan era “asaltar los cielos”. La política, sin embargo, se nutre tanto de sueños como de resultados. No se ha abierto un periodo constituyente, ni se ha acabado con las prácticas abusivas de los partidos grandes. Con todo, los resultados, especialmente en un contexto tan desfavorable como el actual, no son en absoluto desdeñables. En mi opinión, la izquierda alternativa presenta una hoja de servicios bastante positiva y de la cual pueden enorgullecerse los partidos que la componen. Creo que tener esto claro (y saber transmitirlo con convicción) es tan o más importante que los debates sobre plataformas, convergencias y liderazgo. Con unos logros como los mencionados, no debería haber espacio para el derrotismo o el arrepentimiento. Por supuesto que se podían hacer más cosas y llegar más lejos, pero la pregunta a la que debe darse respuesta es si en algún momento anterior de la democracia se había conseguido tanto. Yo creo que no. Eso debería ser suficiente para movilizar a personas desencantadas. Más allá de la forma que adquieran las candidaturas de la izquierda alternativa, lo primero es tener claro que la coalición ha funcionado y ha sido un éxito (con todos los peros que quieran ponerse).”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-04-07/la-izquierda-catatonica.html
“Las peleas personales no pueden ser la excusa para no unirse contra la extrema derecha”: Xavi Domènech (6/04/2026)
Entrevista al historiador y exdirigente político catalán, centrada en la recomposición y colaboración de las izquierdas alternativas. Selecciono varias respuestas:
¿Por qué cree que las cúpulas de prácticamente todos los partidos han intentado cerrar este debate?
Porque es un debate que avanza por decantamiento: ¿cuál es la alternativa? La única respuesta que queda si rechazas el frente amplio, o de izquierdas o como quieras llamarlo, es quedarte en tu espacio, ir a unas elecciones muy complicadas y, en el mejor de los casos, volver a apoyar al PSOE, que volverá a distribuir el juego a su manera. En realidad lo más probable, en el actual contexto y si nada se mueve, es que ganen PP y Vox. Por eso las cúpulas no tienen una propuesta alternativa clara. Cuando les preguntas qué programa transformador proponen si no es este, no hay respuesta.
En el acto de Rufián con Emilio Delgado hubo una cierta impugnación de las izquierdas: se habló del velo, de la inseguridad en las calles... ¿La izquierda debe debatir en el terreno de la derecha?
Creo que a veces asumimos demasiado las críticas que la derecha hace a la izquierda, y eso es un error. El ejemplo más claro es lo que está pasando en el Partido Demócrata tras la derrota frente a Trump: la explicación que se instala internamente es que perdieron por defender a los trans y a los migrantes. Es decir, adoptan el relato de la derecha sobre su propia derrota. Yo creo que va exactamente por el lado contrario. Lo que demuestra el movimiento de Sanders y Ocasio-Cortez, que son capaces de hacer mítines de 30.000 personas en estados trumpistas en plena depresión política, es que un discurso radicalmente de clase que integra la diversidad en lugar de negarla no solo es posible sino que es electoralmente ganador. El problema no es que luchemos por los derechos de las personas diversas; el problema es que hemos perdido el sentido de unidad básica. Y cuando eso se recupera, funciona: el nuevo alcalde de Nueva York, joven y musulmán; la alcaldesa de Seattle; el alcalde de Chicago haciendo mítines contra la ICE más radicales que los de la CUP. No se trata de volver a la cosa antigua. Se trata de hacer la fusión de la realidad: la realidad de clase siempre ha sido diversa, y el conflicto de clases ha funcionado para las clases populares cuando ha conseguido integrar esa diversidad, no cuando la ha negado.
Pero es innegable que la izquierda está en un momento complicado, al menos a la defensiva, ¿no?
Hay un fracaso real: no de la izquierda transformadora, sino del ámbito progresista, que sigue aplicando recetas que no afrontan los grandes problemas. Si no afrontas los grandes problemas, primero se produce abstención, que es el factor que explica principalmente las derrotas institucionales, y después, ante la ausencia de respuestas, aparecen afirmaciones de identidad muy fuertes que en muchos casos acaban siendo conservadoras y reaccionarias. Las agendas mediáticas también influyen, aunque no lo explican todo. Yo no soy de los que piensan que todo es guerra cultural, aunque tenga mucha importancia.
Referencia web original:
¿Dominación sin hegemonía, hoy?. Álvaro García Linera (5/04/2026)
Respuestas a ese interrogante de este referente latinoamericano. Selecciono los párrafos finales:
“El crepúsculo de la hegemonía liberal no significa que esta haya desaparecido ni que estamos en un mundo sin emisión hegemónica. Significa que esta se desmorona lentamente a pedazos; sobrevive en fragmentos por mera inercia. Y, en medio de esta hecatombe de creencias y acciones, se producen espasmos de desesperanza, asfixiantes incertidumbres y abatimientos colectivos que, intermitentemente, son atravesados por arrebatos de entusiasmo temporales alrededor de nuevas creencias y acciones estatales protohegemónicas, ya sea de izquierda o derecha. Si alguna de ellas se traduce en soluciones materiales prácticas a los agobios económicos que dieron nacimiento al agotamiento hegemónico liberal, entonces devendrá en hegemonía contenciosa que aspira a consolidarse como nuevo horizonte predictivo de época. Si no soluciona estos agravios, la sociedad volverá a sumergirse en un torbellino de frustraciones y efímeras adhesiones. Es el tiempo liminal.
En tiempos de transición hegemónica y disponibilidad social como los de hoy, el discurso audaz y prometedor puede centralizar la energía social en múltiples direcciones políticas, lo que es decisivo para cualquier proyecto de cambio social. Puede despertar emociones bajas que legitimen más abusos y desigualdades, o puede gatillar pasiones nobles que converjan hacia una mayor justicia social. Pero la continuación de la vorágine cognitiva o la consolidación hegemónica no vendrán de la calidad lingüística de los discursos gubernamentales. No es un tema de ferocidad o endulzamiento de los discursos.
En el ámbito del modelo de acumulación que dirigirá la economía de las naciones, la hegemonía se resolverá en cómo es que la retórica, violenta o “blanda”, está soportada en mejoras palpables en las actividades económicas y en el estatus de una mayoría de las personas, además de la protección y esperanza verosímil de un venidero bienestar de la trama de la vida colectiva de las familias, que es donde, al final, se dirime la cohesión social de cualquier país.
Y, en lo referente a las relaciones internacionales, la hegemonía se zanjará en la capacidad que tenga cada hegemón de reclamar con éxito el cumplimiento de sus intereses económicos en lo que considera su área de dominio, combinando coacciones económicas y políticas con beneficios segmentados hacia sus dependientes. En tanto, la jerarquía de cada Estado en el nuevo orden global se dilucidará en la capacidad que tenga para hacer respetar con éxito el ejercicio de su soberanía económica y política frente a los demás Estados.”
Referencia web original:
La guerra de Schrödinger: narrativa, coerción y la retirada imposible. Ruth Ferrero-Turrión (2/04/2026)
Los hechos, la narrativa y el problema de la ambigüedad estratégica. Selecciono varios párrafos:
“Esta construcción narrativa cumple varias funciones. En primer lugar, permite preservar la imagen de fortaleza y autonomía que resulta central para el discurso político interno. En segundo lugar, desplaza la carga de la gestión del problema hacia otros actores, en este caso los europeos, que se ven obligados a asumir un papel más activo en la garantía del acceso a los recursos energéticos. Y, en tercer lugar, introduce un elemento de ambigüedad que dificulta la respuesta coordinada de aliados y adversarios.
Sin embargo, esta estrategia no está exenta de riesgos. La erosión de la credibilidad de los compromisos estadounidenses puede tener efectos a largo plazo sobre la arquitectura de seguridad internacional. Si los aliados perciben que las garantías de defensa colectiva son contingentes y negociables, es probable que busquen alternativas, ya sea mediante el refuerzo de sus propias capacidades o a través de nuevas alianzas. Al mismo tiempo, los adversarios pueden interpretar esta ambigüedad como una oportunidad para avanzar sus intereses en zonas de fricción.
En última instancia, la guerra de Schrödinger no es solo una descripción de un conflicto concreto, sino una metáfora de una transformación más profunda en la forma en que se conciben y se gestionan las relaciones internacionales. En un mundo caracterizado por la interdependencia, la velocidad de la información y la fragmentación del poder, la línea entre la guerra y la paz se vuelve cada vez más difusa. Y en ese espacio de incertidumbre, la narrativa —más que los hechos— se convierte en el principal campo de batalla.
La pregunta que queda abierta es si este modelo es sostenible en el tiempo o si, por el contrario, terminará generando dinámicas de inestabilidad difíciles de controlar. Porque, como en el experimento mental de Schrödinger, mantener simultáneamente dos estados contradictorios puede ser útil durante un tiempo. Pero, tarde o temprano, alguien abre la caja. Y entonces la ambigüedad deja de ser una estrategia para convertirse en un problema.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/guerra-schroedinger-narrativa-coercion-retirada-imposible.html
La deriva de Europa. Albert Recio (1/04/2026)
El diagnóstico sobre un continente de imperialismos derrotados, un viejo aroma imperial en Europa y unas élites desconcertadas y cómplices. Selecciono varios párrafos:
“Los problemas actuales que experimenta el continente son en parte impuestos por su sometimiento a la estrategia estadounidense y, en parte, producto de sus propias visiones. La expansión de la OTAN hacia el Este, que ha sido el elemento detonante de la guerra de Ucrania, fue inducida por la arrogancia y la visión imperial de Washington, pero ha contado con el inestimable entusiasmo de fuerzas europeas, tanto el de las élites de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia que mantienen un odio sostenido (y hasta cierto punto comprensible) hacia el poder ruso como el de una Alemania que siempre ha soñado con tener un conjunto de estados satélite en el Este que le permitan contar con una provisión barata de mano de obra y suministros…
El desconcierto actual es en parte producto del cambio en la política norteamericana. Trump y las élites económicas a las que representa quieren someter a Europa en un nuevo proyecto neocolonial y están hartos de las políticas europeas que coartan sus intereses básicos en campos como la energía o la regulación de las high tech. Pero el desconcierto también proviene de la constatación de que parte de las actividades que constituyeron el predominio europeo están en crisis y que, sobre todo, no se tienen ni el control tecnológico ni las materias primas que requiere el nuevo modelo productivo. Y también de que el renacido imperialismo americano y el emergente poder chino colocan a la Unión Europea en una posición mucho más subalterna de lo que sus élites proponían.
En una clave interna, este desconcierto se manifiesta en la cuestión migratoria. Por una parte, la evolución demográfica europea apunta a la necesidad, incluso por motivos vulgarmente economicistas, de atraer población para cubrir una enorme variedad de actividades (desde personal sanitario hasta gran parte de las actividades manuales). Por otra, los recelos racistas y xenófobos convierten el tema migratorio en una cuestión política de primer nivel, en que se juegan una parte de los envites electorales. Van ganando las políticas restrictivas, que pueden acabar agravando los problemas del propio modelo social y productivo.
Y este desconcierto puede evolucionar en diferentes líneas: en un renacido proyecto europeísta, que puede tener visos de un neoimperialismo que exigiría la creación de verdaderas instancias centralizadas, no sólo bancarias y económicas, sino también militares —de momento, la primera concreción es la política reaccionaria de control migratorio—, o en una reaparición de los viejos imperialismos, que acabaría debilitando el marco comunitario. Algo de ello hay en la pretensión alemana de volver a contar con un gran ejército. Es posible que el avance de la extrema derecha pueda favorecer esta salida, que además sería funcional a los intereses norteamericanos, pues ninguno de estos pequeños protoimperios estará en condiciones de discutirle la hegemonía. Por último, en la —más improbable— construcción de un proyecto europeo alternativo, en clave de verdadera autonomía política, de democracia real, de economía social y ecología. Las élites actuales no están preparadas para ello. Y las fuerzas sociales que lo apoyarían siguen siendo demasiado débiles y están a la defensiva.
La única posibilidad de que triunfen los escenarios inaceptables del neoimperialismo renacido en sus distintas variantes es, precisamente, el que pueden aportar las mejores tradiciones europeas, la de la ilustración, la del socialismo democrático, la del feminismo, la del ecologismo, la del antifascismo, la del movimiento obrero… Ellos también son parte de la historia europea, aunque nunca hayan conseguido ser hegemónicos y configurar un modelo social universalmente deseable.”
Referencia web original:
Erosión sin colapso: el poder estadounidense en transformación. Milton Meza Rivas (1/04/206)
Ensayo sobre las claves del declive de una potencia hegemónica y la erosión del equilibrio del poder estadounidense. Selecciono un par de párrafos:
“La cuestión, por tanto, no es si Estados Unidos ha dejado de ser una potencia global, sino en qué condiciones ejerce hoy su poder. Y aquí el cambio es indiscutible. Washington ya no actúa en un entorno de primacía plena, ni puede imponer sus decisiones sin coste o sin respuesta. Su poder sigue siendo determinante, pero ya no es infalible ni incuestionado. Las tensiones recientes en distintos escenarios estratégicos de alta complejidad, incluidas las vinculadas a la seguridad energética global (como la disrupción del tránsito en el Estrecho de Ormuz tras la escalada militar con Irán y sus efectos económicos a finales de febrero de este año), muestran con claridad estos límites: la capacidad de intervención de Estados Unidos se mantiene, pero su margen de maniobra es más estrecho y sus efectos más inciertos. Este patrón no es episódico ni circunstancial, sino que se intensifica con el tiempo y refleja una transformación más profunda del propio sistema internacional.
Quedará por ver hasta qué punto esta erosión del poder estadounidense se consolida o se reequilibra en el futuro. En el corto plazo, los meses siguientes serán relevantes en este sentido, ya que la incertidumbre interna en Estados Unidos aumentará también en el plano electoral, especialmente ante las elecciones legislativas de noviembre, en las que todavía no está claro quién controlará el Congreso. Con todo, el poder hegemónico estadounidense no depende únicamente de quién gobierne en un momento determinado, sino de estructuras de poder mucho más profundas y estables en el tiempo. A la vez, el orden internacional ha dejado de girar en torno a una única potencia sin rival, y Estados Unidos, sin dejar de ser un actor central, debe operar ahora en un escenario donde el poder se disputa con otros actores (públicos y privados) de forma más abierta, compleja y exigente que en cualquier otro momento reciente.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/255/ensayo/erosion-sin-colapso-el-poder-estadounidense-en-transformacion/
Después de Habermas. Nancy Fraser (1/04/2026)
‘Las reflexiones de una miembro de la izquierda norteamericana sobre lo que aprendió de él, y de lo que solo podía aprender mirando hacia otra parte’. Selecciono varios párrafos:
“En busca de formas no economicistas de una teoría de la crisis, volví a hablar de Habermas. La crisis de legitimación tuvo el gran mérito de fundamentar el cambio de mi generación hacia los valores “post-materialistas” en las transformaciones estructural-institucionales de la sociedad capitalista. Pero dos de sus principales tesis no parecían ciertas. No estaba convencida de que una crisis política de legitimación hubiera desplazado a una crisis económica de acumulación, ni de que los ciudadanos democráticos debieran reemplazar a los subalternos oprimidos como los principales agentes de la transformación. Me dirigí a otros lugares…
Habermas fue la primera persona que iluminó mi camino como teórica crítica. Sigo profundamente agradecida por ello. Pero a lo largo de los años, la luz que arrojó parpadeaba y menguaba… hasta que, con su postura sobre Gaza, parecía apagarse. Los historiadores finalmente decidirán si esa postura fue una anomalía o la culminación de un largo proceso en el que la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt se convirtió en una forma de liberalismo que con demasiada frecuencia era cómplice del imperialismo estadounidense. Me inclino a estar del lado de quienes sostienen que Habermas al principio revivió la teoría crítica, pero que finalmente la terminó. Si es así, sin embargo, inspiró, por su extraordinaria presencia e intensidad de pensamiento, a muchos que siguen comprometidos con “la teorización crítica de intención emancipadora” y con los ideales democrático-socialistas asociados a ella. Algunas/os de nosotras/os ya no somos habermasianas/os, pero aprendimos de él, con él y contra él lo que significa preservar la fe y la crítica.”
Referencia web original:
La guerra de Irán y sus consecuencias: entrevista a Wolfgang Streeck (30/03/2026)
Entrevista al ilustre pensador que incluye el papel de Alemania, la posible utilización israelí de armas nucleares y el declive geopolítico estadounidense. Selecciono varias respuestas:
“La UE no es un Estado y nunca lo será. Tampoco importa en este caso, porque nadie le hace el menor caso. En cuanto a sus Estados miembros, sus condiciones previas difieren radicalmente. Francia mantiene estrechos vínculos con el Líbano y, tradicionalmente, se sobreestima a sí misma como su protectora. España tiene vínculos de larga data, especialmente culturales, con el mundo musulmán. Alemania mantiene su conocida relación especial con Israel y su «derecho a existir», cuya definición deja en sus manos, tanto en lo que respecta al alcance territorial como al orden interno del Estado israelí. Antes de que Israel recurra a sus armas nucleares, sin duda pediría a Alemania, en nombre de la «razón de Estado» alemana, apoyo militar; ningún otro Estado miembro de la UE, salvo posiblemente los Países Bajos, estaría dispuesto a hacerlo… [Sobre la utilización israelí de las armas nucleares] Eso significa que se reserva el derecho, al igual que las demás potencias nucleares, de utilizar sus armas nucleares, si ello fuera necesario. ¿Para qué otra cosa las tendría?...
Todas las guerras son diferentes. En la Primera Guerra Mundial los imperios feudales se derrumbaron; en la Segunda Guerra Mundial se trataba de derrotar a dos grandes potencias regionales, Alemania y Japón, que querían subyugar a sus respectivas «esferas de influencia». El resultado fue un mundo dividido con dos potencias victoriosas, Estados Unidos y la URSS, cada una dotada de su propio imperio: uno expansivo, el otro limitado por sí mismo y por la «contención») de su rival hasta que se disolvió de forma sorprendentemente pacífica a finales del siglo XX. Lo que siguió fueron más de tres décadas de un orden mundial unipolar en el que no pasaba un solo día sin que su potencia hegemónica librara una u otra guerra en algún lugar del mundo. A esto se le llamaba «estabilidad». Hoy asistimos a la desintegración de esta superpotencia, que no puede decidirse entre la retirada o la resistencia, mostrando una marcada tendencia hacia esta última.”
Referencia web original:
Un mes después: 10 lecciones incómodas de la guerra Israel-EEUU contra Irán. Itxaso Domínguez (27/03/2026)
Un catálogo sintético de toda su complejidad. Selecciono una lección:
“Hay algo que cuesta decir en estos términos, pero este mes lo vuelve bastante evidente. La guerra contra Irán no abre un nuevo ciclo. Se inserta en uno que ya estaba en marcha. Gaza sigue ahí. La violencia en Cisjordania también. Y ahora Líbano entra con dinámicas que suenan demasiado familiares. Ocupación, desplazamientos masivos, destrucción de infraestructuras civiles, zonas donde la vida se vuelve inviable, imposibilidad de retorno. Si se mira cada escenario por separado, parece que son contextos distintos que se van encadenando. Pero si se miran juntos, lo que aparece es otra cosa. Una forma de operar que se desplaza geográficamente, pero que mantiene la misma lógica colonial. Por eso hablar solo de ‘seguridad’ se queda corto. Lo que se está viendo no es solo reacción ante amenazas. Es una manera de reorganizar el territorio y las condiciones de vida en él.”
Referencia web original:
La trampa estratégica de EEUU en Irán. Ruth Ferrero-Turrión (26/03/2026)
El error estratégico de EEUU que profundiza su declive imperial. Selecciono varios párrafos:
“Las consecuencias geopolíticas tampoco se harán esperar. Como en Irak, donde la caída de Saddam Hussein fortaleció indirectamente a Irán, el conflicto actual parece beneficiar a actores como Rusia, que se ve favorecida por el aumento de los precios del petróleo y por el desvío de recursos militares occidentales que podrían haber sido destinados a otros escenarios, como Ucrania. La paradoja es evidente, guerras concebidas para reforzar el liderazgo estadounidense terminan erosionándolo y fortaleciendo a sus competidores.
A ello se suma un elemento particularmente preocupante la ausencia de coherencia estratégica entre aliados. La divergencia de ritmos y objetivos entre Estados Unidos e Israel, uno operando con urgencia, el otro con una lógica más gradual que se adapta mejor a sus objetivos estratégicos, introduce una disonancia que debilita la posición estadounidense en la región. Mientras tanto, Irán juega con el tiempo, con la expansión del conflicto y con los impactos económicos globales como herramientas de presión.
Porque, conviene recordarlo, de esta guerra no se sale unilateralmente. Una vez abierta la caja de Pandora, los demás actores también deciden, también calculan, también esperan. La prisa de Washington no es necesariamente la del resto. Y ese desajuste temporal constituye, en sí mismo, un error estratégico de manual.
En última instancia, la guerra contra Irán no solo revela los límites del poder militar estadounidense, sino también las carencias de su pensamiento estratégico. Más que un signo de fortaleza, esta intervención parece confirmar una tendencia de fondo, y contra la que Trump ha querido pelear y zanjar, la disputa sistémica entre polos de poder requiere de aliados, incluso, o especialmente, en la nueva reconfiguración del mundo por la que transitamos.
La intervención ilegal de EEUU es un hecho cierto, pero a ello se suman dos agravantes más, cómo lo hace y para qué lo hace lo que añade una mayor incertidumbre global. Y, sobre todo, qué ocurre después. La verdadera prueba del declive global de EEUU se encuentra en la respuesta a esta pregunta, porque las guerras sin planificación, sin objetivos claros y sin comprensión del contexto no solo se pierden en el terreno, sino también en el tablero global.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/trampa-estrategica-eeuu-iran.html
Irán, cómo quedar atrapado y luego querer salir de una guerra. Vicenç Fisas (25/03/2026)
El fiasco estratégico y de legitimidad del trumpismo con su guerra contra Irán. Selecciono los párrafos finales:
“En definitiva, la supuesta apertura de conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, no hace sino confirmar una verdad incómoda que la historia de los conflictos bélicos modernos ha demostrado con reiterada contundencia: iniciar una guerra sin haber evaluado con rigor sus consecuencias políticas, tanto para el agresor como para el agredido, equivale a adentrarse en un laberinto del que, tarde o temprano, se buscará la salida por la misma puerta que nunca debió abrirse. La irracionalidad no reside únicamente en los errores tácticos o en la subestimación del adversario, sino en algo más profundo y estructural: en la incapacidad o la negativa de quienes toman la decisión de ir a la guerra de asumir que el campo de batalla más determinante no es el militar, sino el político, el simbólico y el narrativo.
Cuando una potencia desencadena hostilidades sin legitimidad internacional, sin claridad sobre sus objetivos reales y sin una estrategia de salida viable, no está eligiendo entre la guerra y la paz, sino entre distintas formas de derrota política. Las trampas del compromiso y del sacrificio no son accidentes del camino, son la consecuencia lógica e inevitable de decisiones iniciales adoptadas bajo presión, sesgo ideológico o cálculo electoral, y no bajo la fría racionalidad que exige comprometer vidas humanas y el prestigio de un Estado. Por ello, cualquier proceso de negociación que se produzca en estas circunstancias no debe leerse como un acto de habilidad diplomática, sino como el reconocimiento implícito de un fracaso que se intentará disfrazar con el lenguaje de la victoria, perpetuando así la última y más perniciosa irracionalidad de toda guerra mal concebida: la de no poder terminarla sin mentir sobre cómo comenzó.”
Referencia web original:
Antifeminismo en los jóvenes: entre lo material y lo cultural. Nuria Alabao (24/03/2026)
A partir del análisis del laboratorio de Corea del Sur, se profundiza en la actitud antifeminista de una parte de varones jóvenes, en descenso relativo de estatus y condiciones materiales. Selecciono varios párrafos:
“Por tanto, el debate sobre causas culturales y materiales no siempre se puede separar y tiene varias aristas. Una de ellas es cómo el género tiene una capacidad especial para condensar malestares materialesque terminan codificándose –o desviándose– en términos culturales. Es decir: las sensaciones de pérdida, de miedo o falta de reconocimiento social a menudo encuentran expresión, y a veces distorsión, en el lenguaje del género. Por ejemplo, los procesos de desindustrialización pueden dar lugar a una nostalgia patriarcal, y no necesariamente tiene que ver con las pérdidas de estatus real, sino más bien autopercibido. Veamos un ejemplo…
Una explicación que podríamos dar tiene que ver con la memoria: las generaciones mayores habrían estado más vinculadas a las luchas por la igualdad y percibirían esos derechos como conquistas que hay que proteger. Pero las investigaciones citadas aportan una lectura complementaria de tipo material. Si el predictor más significativo del antifeminismo no es la precariedad objetiva sino la percepción de declive de estatus, y esto en los jóvenes tiene que ver con un descenso respecto de los padres, cabe preguntarse si la posición consolidada de los boomers –con tasas de propiedad, niveles salariales y patrimonio acumulado muy superiores a los de los jóvenes– no opera aquí como un amortiguador frente al resentimiento de género. Quien no percibe que su estatus se deteriora tiene menos razones para buscar culpables. Quien siente que el suelo se mueve bajo sus pies es más vulnerable a la narrativa que señala al feminismo como responsable de su caída.
En este contexto, y en medio de la utilización de las frustraciones de los jóvenes como herramienta de derechización, para desactivar la trampa del antifeminismo tendremos que sacar la cuestión de género de la guerra cultural –donde solo podemos perder– y devolverla al terreno de las condiciones materiales de existencia. Un marco político feminista efectivo para estos tiempos exige además afirmar que el mandato de masculinidad produce sufrimiento en hombres y mujeres, aunque de forma diferente. Ponernos a destruir ese mandato no sería entonces un gesto de generosidad hacia los varones, sino una condición para la emancipación de todos, todas y todes.”
Referencia web original:
¿Qué votos necesita la izquierda para ganar?. Beatriz Gimeno (23/03/2026)
Una reorientación de por dónde reactivar el electorado de izquierdas. Selecciono un párrafo:
“La izquierda no puede dejar de ocuparse de las cuestiones materiales porque estas marcan la diferencia entre las vidas vivibles y las que no. Pero no sólo éstas. Tiene que poner el mismo énfasis en que las libertades y los derechos conquistados en las últimas décadas no tengan vuelta atrás, tiene que defenderlos sin titubeos o perderá, tiene que incluso buscar ampliarlos. La izquierda se equivocará mucho si se obsesiona con recuperar a esos chicos que van al gimnasio y están desorientados, como dijo Emilio Delgado en una reciente charla con Rufián. Se equivocará mucho si busca adaptar sus propuestas tratando de llegar a esos hombres que tienen miedo y están rabiosos. El problema de Emilio Delgado (y tantos líderes de izquierda) es que siguen pensando el mundo androcéntricamente; es decir, siguen pensando en un mundo en masculino blanco y heterosexual. El joven blanco hetero ya no es el centro del universo, pero, ojo, es que ni siquiera son mayoría. Y, aunque el androcentrismo impida a veces darse cuenta, las mujeres, las personas de la diversidad (grupo cada vez más numeroso) y las personas migrantes y racializadas (también cada vez más numerosas) somos muchos más. Y votamos. Y no votaremos a quien no de una batalla firme por nuestros derechos.”
Referencia web original:
https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/votos-necesita-izquierda-ganar_129_2166521.html
Jürgen Habermas y la crisis de la civilización. Andrés Kogan (23/03/2026)
Una valoración crítica de los límites de ilustre pensador alemán. Selecciono varios párrafos:
“Dicha obra logró impulsar la razón comunicativa como alternativa a la racionalidad instrumental (centrada solo en la eficacia y el control), señalando que la razón no reside en un sujeto aislado, sino en el diálogo y el entendimiento mutuo entre personas que buscan un acuerdo libre de coacción mediante la esfera pública. Esto le permitió distinguir entre sistema y mundo de la vida, denunciando cómo el primero ha colonizado al segundo a través de estados autoritarios y lógicas neoliberales.
Sin embargo, desde el Sur global y desde una perspectiva descolonizadora, ecológica y feminista, su legado puede leerse críticamente. La razón comunicativa de Habermas, por más interesante que parezca, permanece atrapada en dos límites estructurales que nunca logró superar: el eurocentrismo, el antropocentrismo y el patriarcado, los cuales nos han conducido a una crisis climática y de la civilización sin precedentes…
El genocidio en Gaza no es solo una tragedia humanitaria: es la expresión más brutal de lógicas civilizatorias que Habermas nunca desmontó. Es el mismo patrón de poder que clasifica pueblos como prescindibles, que mercantiliza la vida y que convierte la “razón” en instrumento de dominación. Que el mayor defensor europeo de la deliberación democrática haya optado por no condenar —sino justificar— este horror revela los límites éticos y políticos de su marco teórico.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/jurgen-habermas-y-la-crisis-de-la-civilizacion/
La izquierda confederal pierde más de la mitad de su representación autonómica desde 2015. Íñigo Aduriz y Ainhoa Díez (22/03/2026)
Un estudio sociológico detallado del declive representativo de la izquierda alternativa confederal. Transcribo su introducción:
“La izquierda confederal está intentando reconfigurarse en las últimas semanas tras perder en la última década más de la mitad de su representación en los parlamentos autonómicos. Por un lado, los partidos que configuraron la coalición de Sumar están trabajando en una alianza para las próximas citas electorales después de encajar fuertes caídas en los recientes comicios de Aragón y Castilla y León, donde se quedaron sin escaños. En Extremadura, en cambio, la alianza Unidas por Extremadura que aglutinó a Podemos, IU y Alianza Verde sí consiguió mejorar su resultadopasando de cuatro a siete diputados en la Asamblea extremeña.
De momento, los pasos que han dado los partidos de Sumar se concentraron en un acto conjunto el pasado 21 de febrero bajo el lema 'Un paso al frente', en el que representantes de Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comuns escenificaron su unidad de acción. Pero aún está por concretar cuál será el nombre de la coalición y, sobre todo, su principal cabeza visible tras el anuncio de la vicepresidenta Yolanda Díazde dar un paso al lado y dejar el liderazgo del espacio. Todos los partidos han pedido informalmente al ministro Pablo Bustinduyque sea él su máximo representante, pero él ya ha dicho que, por el momento, no está dispuestoa asumir esa responsabilidad.
Podemos, por su parte, anunció una “reflexión rotunda”tras la debacle en Castilla y León del pasado 15 de marzo donde se quedaron como fuerza extraparlamentaria. A la espera de conocer más detalles de esos cambios anunciados, este jueves trascendió que su secretaria de Organización y candidata a las futuras generales, Irene Montero, protagonizará un acto en Barcelona junto al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián,y el excoordinador de Catalunya en Comú Xavier Domènech. El acto adquiere especial relevancia después de la iniciativa protagonizada por el propio Rufián el 18 de febrerojunto al diputado madrileño de Más Madrid Emilio Delgado, en el que ambos reclamaron sinergias entre las fuerzas de la izquierda confederal y los partidos progresistas de corte soberanista para intentar lograr la mayor representación posible en nuevas elecciones y frenar el ascenso de la extrema derecha.”
Referencia web original:
El suicidio geopolítico de Estados Unidos. Andrea Rizzi (22/03/2026)
Una opinión ilustrativa de la valoración crítica desde posiciones socialdemócratas a la deriva militarista del trumpismo. Selecciono varios párrafos:
“Es evidente que, por ejemplo en América, el trumpismo está consiguiendo que sus socios alcancen el poder. Y en el plano estratégico, puede haber una estrategia no explicitada detrás de las acciones. Jack Watling, respetado experto del RUSI,ha señalado que en círculos estratégicos y de inteligencia de Washington hay mucho temor de que China emprenda en 2027 una acción contra Taiwán, y que por lo tanto creen que es el momento de debilitar posibles focos alternativos de resistencia —Irán, Venezuela, Cuba, Rusia (a través de un apaciguamiento que la haga menos dependiente de China)— en caso de que estallara un pulso armado entre las superpotencias.
Pero, en concreto, nada asegura que las acciones emprendidas surtan a medio o largo plazo los efectos deseados, y al contrario, los efectos dañinos son terribles. Irán es el ejemplo perfecto. Se trata de una guerra con el potencial de entrañar un desgaste gravísimo para los arsenales estadounidenses que, pese a contar con la mayor industria armamentística del mundo, no se rellenan con rapidez en algunos puntos críticos, como ciertos misiles sofisticados. La acción en Irán añadirá valiosa experiencia de combate, pero vaciará stocks, desgastará materiales, agotará personal, tensará la opinión pública y cabreará a medio mundo. Si para pronto, el desgaste será menor, pero con el coste de la derrota —porque en un choque entre una superpotencia y un país mediano, todo lo que no es una victoria total es una derrota—; si dura mucho, el desgaste será enorme.
Especular con el futuro es un deporte de alto riesgo que conviene evitar. Estados Unidos es un país que sigue siendo formidable, y quien lo subestime lo hace a su riesgo y peligro. No es imposible que consiga doblegar Irán, que Venezuela adopte una política más amigable y que el castrismo resulte desalojado en Cuba. Pero, incluso si esto ocurriera mañana, el desgaste que las acciones de Trump producen a la hegemonía de EE UU —la desconfianza, el desprecio, el rencor, la reconsideración de las relaciones con China y de la exigencia de independizarse de Washington— es de tal calibre que hoy su mandato, más que hacer América grande de nuevo, parece autoinfligirle heridas con potencial letal para su primacía.”
Referencia web original:
https://elpais.com/internacional/2026-03-22/el-suicidio-geopolitico-de-estados-unidos.html
Alumnos que dan miedo. Cristina Fallarás (21/03/2026)
El desplazamiento de la autoridad en las aulas para frenar la igualdad. Selecciono varios párrafos:
“El aula ya no es un espacio donde la autoridad está clara. Ahora es un territorio en disputa. Y en esa disputa algunos chicos han decidido que la autoridad no va a ser de la profesora, sino suya. Del grupo. Del más fuerte. Del que más grita. Del que más se atreve. Lo más grave es que muchas veces tienen razón. Porque cuando la profesora sanciona, la familia dice que exagera. Que algo habrá hecho. Que no será para tanto. Y entonces todo encaja: el alumno aprende que puede hacerlo, que le van a proteger, que la autoridad de esa mujer vale menos que su palabra.
Así, poco a poco, la profesora se queda sola. Sola en el aula. Sola en el pasillo. Sola en el patio. Hasta que un día deja de sentir enfado y empieza a sentir miedo. Y cuando una profesora tiene miedo, ya hemos perdido. Hemos perdido mucho, muchísimo, porque el miedo cambia cómo enseñas. Cambia lo que permites. Cambia hasta dónde llegas. El miedo encoge el aula, la empobrece, la vuelve un lugar donde sobrevivir en vez de enseñar. Entonces ellos ganan. No porque sean más, ni porque sean más fuertes, sino porque han entendido algo que nosotras no queríamos ver: que la autoridad no desaparece, se desplaza.
Ahora mismo, en demasiadas aulas, se está desplazando hacia ellos. Esto no va de nostalgia ni de volver a modelos autoritarios. Va de algo mucho más básico: de poder trabajar sin miedo. De que una mujer pueda ejercer una determinada autoridad sin ser insultada por ser mujer. De que un aula no sea un campo de batalla donde hay que ir acompañada para sentirse segura.
Nos dijeron que la igualdad ya estaba conseguida. Pero basta entrar en algunas aulas para entender que no, que lo que está pasando no es un retroceso abstracto. Es concreto. Tiene voces, palabras. Tiene cuerpos. Y tiene consecuencias.
Si las profesoras empiezan a tener miedo, no es solo un problema de ellas. Es que estamos educando a una generación de chicos que han aprendido que el respeto es opcional y que la autoridad femenina es negociable. Eso, fuera del aula, se convierte en vida.”
Referencia web original:
“El desenlace de la guerra imperial contra Irán definirá el horizonte geopolítico”: Claudio Katz (20/03/2026)
Larga entrevista al economista argentino sobre la dinámica geopolítica y el declive imperialista de EEUU, con su deriva militarista. Entresaco dos aspectos:
“Y Europa, ¿qué? ¿Cuál es el rol que está jugando la UE en este escenario de caos?
Yo definiría su posición como de “eurovasallaje” ante EEUU. La dependencia que se gestó tras la segunda guerra mundial a través del Plan Marshall y la guerra fría no solo no se ha revertido, sino que se ha acelerado. Precisamente el rol adoptado por la Unión Europea en la guerra de Ucrania, impulsando toda una serie de rondas de sanciones que revertían en su perjuicio económico, ha acelerado este proceso. En la actualidad, y dado el escenario de caos global ya señalado, Europa entiende que su única salida es supeditarse a la órbita del bloque liderado por EEUU.
La idea de que la UE iba a constituirse como un polo alternativo imperial a Estados Unidos no se ha concretado en el tiempo, más bien todo lo contrario. Solo desde ahí, además del evidente retraso económico de la UE respecto a EEUU y China, así como de su dependencia energética y física del exterior, se explica su lamentable rol durante el genocidio de Gaza, su aval al secuestro de Maduro, y su posición contraria al derecho internacional en la guerra de Irán.
Por último, ¿qué podemos hacer desde los movimientos populares frente a este escenario caótico? ¿Qué rol le toca a las izquierdas internacionalistas en estos momentos?
Yo creo que para la izquierda se presenta la necesidad de hacer confluir la lucha contra el neoliberalismo, contra el fascismo y contra el imperialismo. Es una triple batalla: enfrentar el capitalismo, defender los derechos democráticos y colectivos frente al avance autoritario y reaccionario, e impulsar la solidaridad internacionalista contra los embates del imperialismo en todas sus formas, colaborando con los países oprimidos en defensa de su soberanía.
Saber cómo combinar estos tres aspectos, que en cada contexto adquirirán una agenda y una estrategia diferente, es en mi opinión el marco de actuación. Precisamente el internacionalismo es una forma de desarrollar esta lucha en todos los países, pero con el matiz más significativo que en cada país involucre esta batalla. No es una tarea sencilla, pero hay que hacerlo. Ningún cambio va a producirse sin lucha, sin calle, sin movilización popular. Tomar esta como base y tener la audacia para combinar los tres ejes: anticapitalista, antifascista y antiimperialista; ahí puede estar la clave.”
Referencia web original:
La convergencia ideológica de la nueva ola reaccionaria. Mónica Clua (19/03/2026)
Los distintos componentes ideológicos que convergen en la justificación de la nueva ola reaccionaria, que intentan frenar la pérdida de legitimidad del neoliberalismo autoritario e imperial y reforzar su sistema de dominación. Selecciono varios párrafos:
“Aquí propongo otra lectura. Lo que vivimos no es un estallido espontáneo de malestar identitario, sino la consolidación de un proyecto político global que se acelera porque el neoliberalismo autoritario ha entrado en fase de agotamiento. El neoliberalismo fue autoritario desde el inicio: nació para limitar la democracia allí donde amenazaba la acumulación. La novedad es que, ante el desgaste de su legitimidad, endurece su forma política y se apoya en una convergencia de corrientes reaccionarias para sostener lo que ya no puede sostener por consenso…
Entre 2011 y 2020 se abrió, en distintos lugares, la posibilidad de que el conflicto social volviera a nombrarse en términos de clase, aunque ya no en el lenguaje clásico del siglo XX. Se articuló con feminismo, antirracismo, vivienda, conflictos territoriales. No llegó a consolidarse como proyecto hegemónico, pero fue suficiente para encender alarmas entre quienes habían administrado la crisis en clave de disciplina. La ola reaccionaria surge sobre ese terreno: no para “calmar” a nadie, sino para redirigir el conflicto antes de que cristalice en algo más peligroso para quienes concentran poder…
Por eso el desplazamiento es clave. Una de las operaciones más eficaces ha sido reconvertir el conflicto social en conflicto generacional… El desplazamiento, por lo tanto, opera en clave cultural. La precariedad laboral, la externalización de servicios o la degradación de lo público quedan subordinadas a pánicos morales (género, inmigración, seguridad). Y se completa con un tercer movimiento: la securitización del conflicto social. Solidaridad con Palestina, acampadas universitarias, protestas climáticas: todo puede traducirse a amenaza interna. La izquierda deja de ser adversario legítimo y pasa a figurar como enemigo a neutralizar. La guerra cultural no sustituye al conflicto económico: lo cubre y lo reorganiza. Sobre ese terreno se articula la convergencia ideológica de la ola reaccionaria que hoy vemos. Esta ola no responde a una tradición única. Es una alineación funcional entre corrientes heterogéneas que se necesitan y, a la vez, existen en tensión y contradicción…
El núcleo de esta rearticulación no es cultural: es material. Se trata de reconfigurar el poder político y económico para garantizar que la acumulación continúe incluso cuando la legitimidad democrática se erosiona. La cuestión no es reducir el Estado, sino redefinir su función: de mediador social pasa a convertirse en garante directo de condiciones favorables al capital, aunque eso implique restringir la deliberación, endurecer marcos legales o intensificar la vigilancia.”
Referencia web original:
https://sinpermiso.info/textos/la-convergencia-ideologica-de-la-nueva-ola-reaccionaria
La mayoría social paga la factura: energía, aranceles y subordinación en el nuevo acuerdo con EEUU. Tom Kucharz (19/03/2026)
Un fuerte análisis crítico de la subordinación europea. Selecciono los párrafos finales:
“El acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos no es un error. Es una elección política por un mundo en llamas, por las guerras, el cambio climático y el colapso. La UE decide apostar por el viejo régimen de globalización capitalista y subordinarse al poder de la administración Trump. Pero al hacerlo, consolida su dependencia y reduce su margen de maniobra.
Y eso no es un detalle. Es la lógica misma del capitalismo en crisis: administrar la subordinación como si fuera realismo; presentar la renuncia como prudencia; llamar la “protección de los trabajadores y las empresas europeas” (S&D) a la obediencia.
Desde la pandemia de la covid-19 y la guerra de Ucrania, estamos presenciando una alarmante normalización de la agresión, la crueldad y el sufrimiento humano. Quizás este pacto comercial sea otro indicador más de la necropolítica de la UE, el apuntalamiento brutal, el reforzamiento autoritario y el negacionismo histérico de todas las crisis, como señalaba Amador Fernández Savater en “La tregua de Trump”.
En un mundo cada vez más conflictivo, la capacidad de decidir no se mide por la cantidad de tratados comerciales firmados, sino por la posibilidad real de romper con la barbarie, la guerra, la crueldad, la opresión y el poder de muerte, como decía Rita Segato. Y esa posibilidad, hoy, la clase dominante europea no la quiere ni la imagina. Prefiere que la mayoría social siga pagando la factura.”
Referencia web original:
Una interpretación errónea de los efectos económicos del cierre del estrecho de Ormuz. Juan Torres (19/03/2026)
Las repercusiones geoeconómicas de la guerra en Oriente Próximo en un marco diferente a la crisis del petróleo de los años setenta. Selecciono varios párrafos:
“Nada de esto implica que un cierre del estrecho de Ormuz no tendría efectos graves. Los tendría, por supuesto. Provocaría subidas intensas de precios, tensiones inflacionarias, crisis alimentarias y perturbaciones significativas, especialmente en economías dependientes de importaciones energéticas. Pero creo que dar por hecho que ese shock provocaría automáticamente una crisis mayor que la de los años setenta es una extrapolación mecánica. Y equivocada.
La lección histórica es clara. Las grandes crisis no suelen tener una causa única. Son el resultado de tensiones acumuladas que terminan manifestándose a través de un detonante visible. En 1973, ese detonante fue el petróleo. Pero las raíces de la crisis estaban en transformaciones mucho más profundas. Si hoy se produjera un shock energético de gran magnitud, su impacto dependería menos del petróleo en sí mismo que de las fragilidades estructurales del sistema actual que he mencionado y que vengo señalando en mis últimos libros y artículos y que acabo de mencionar: deuda, financiarización extrema, fragmentación geopolítica, transición tecnológica acelerada y crisis climática.
Por eso, centrar el análisis exclusivamente en el estrecho de Ormuz es un grave error de enfoque. No porque no importe, sino porque no es lo esencial ni lo que puede provocar que la crisis que se desencadene sea letal. La estrategia de las élites económicas y políticas tras la crisis de los años setenta consistió, en buena medida, en consolidar una interpretación que confundiera el shock energético de 1973 con la crisis estructural del capitalismo. Mientras centraban la atención del resto de la sociedad en el petróleo y en los precios, no se engañaron a ellas mismas y se dedicaron a imponer las políticas neoliberales que permitieron recomponer la rentabilidad y reforzar la estructura del sistema.
Dejarse confundir de nuevo sería aún más peligroso. Lo que ahora está en juego ya no es sólo la estabilidad de un modelo económico, sino la capacidad de todas nuestras sociedades para hacer frente a crisis de alcance sistémico —desde la financiera hasta la climática— de las que depende, en última instancia, la propia sostenibilidad de la vida en el planeta.”
Referencia web original:
El nuevo (des)orden mundial y el lenguaje de la dominación trumpista. Laura Camargo (17/03/2026)
Análisis del discurso autoritario del trumpismo, con el secuestro y la resignificación semántica. Selecciono varios párrafos
“Tras décadas de desgaste deliberado del lenguaje y de la capacidad de asombro, el gobierno de EEUU ha normalizado y legitimado el supremacismo blanco y el racismo, el marco securitario ligado a la inmigración y el uso de la violencia total amparado en mentiras. El umbral de la intolerancia se ha desplazado y el autoritarismo reaccionario estadounidense, con su capacidad para resignificar conceptos y manipular la verdad, ha logrado que sus acciones violentas se vuelvan espectáculo. No está de más recordar que también el clima internacional ha cambiado drásticamente con la expansión autoritaria. Si en los años 90 existía algo así como una internacional de las democracias liberales, hoy existe una internacional reaccionaria que, con algunas fracturas y contradicciones que seguramente se irán agudizando, ha actuado en su fase expansiva de manera coordinada. Quizá por ello el éxito del boicot al apartheid sudafricano no termina de funcionar hoy, a pesar de los éxitos obtenidos por el movimiento BDS, con relación al estado genocida de Israel.
Después de normalizar el discurso racista, supremacista, clasista, misógino y homófobo por extensión de la cosmovisión del evangelismo blanco, repetición mediática, adopción por parte de portavoces políticos e influencers y banalización autoritaria, la famosa “ventana de Overton”, que establece una gradación sobre los límites de lo decible, está fuera de sus goznes. Los políticos de la extrema derecha que eran vistos hace una década con desconfianza por los poderes económicos, hoy son abrazados por ellos: Trump toma posesión rodeado de tecno-oligarcas multimillonarios y, en general, a pesar de sus desavenencias públicas con Elon Musk por la política de aranceles, funcionan todavía sus consensos con el gran capital.
En este contexto de demolición del derecho internacional, la clase dirigente europea ha mostrado un estado de ánimo depresivo y errático ante la nueva configuración del orden mundial mandatado desde la Casa Blanca, con una China de orientación pragmática en ascenso ocupando ya el lugar de segunda potencia económica mundial. Si bien EEUU sigue teniendo la capacidad de condicionar lo que ocurre en otros países del centro imperialista como primera potencia bélica, no es menos cierto que ha entrado claramente en una crisis irresoluble que cristaliza en prácticas cada vez más autoritarias y violentas, de derivadas fascistizantes y consecuencias imprevisibles. Y debido a su importancia actual, resulta oportuno analizar la resignificación y el reencuadre del concepto “paz” en la neolengua trumpiana, así como algunos de los rasgos discursivos de la sumisión europea a través del análisis de discurso del Secretario General de la OTAN, Mark Rutte…”
Referencia web original:
Una crítica marxista-leninista de Jürgen Habermas. Nikos Mottas (17/03/2026)
Una valoración crítica, desde el marxismo clásico, de la aportación normativa del ilustre filósofo Habermas, la comunicación dialógica, que ha servido para la cobertura ética y la legitimidad de una socialdemocracia consensual, confrontada a los grandes conflictos sociopolíticos y geoestratégicos donde impera el poder y la dominación, analizados por la primera generación de la Escuela de Frankfort, y que hoy, puestos en primer plano por el trumpismo, desbordan esa lógica comunicativa y que, matizando al autor, requieren la apuesta de las izquierdas por la fuerza democrática y la acción popular. Selecciono varios párrafos:
“El apoyo de Habermas a la intervención en Yugoslavia reveló, por lo tanto, algo más que un juicio político controvertido. Puso de manifiesto los límites de un marco filosófico que se había ido desvinculando gradualmente del análisis del poder imperial. Una vez que la dinámica estructural del capitalismo global se desvanece, las acciones de los estados más poderosos pueden presentarse como dilemas éticos, más que como expresiones de dominio geopolítico…
Tal conclusión solo podía derivarse de un marco en el que las contradicciones del capitalismo ya no se consideraban históricamente decisivas. Una vez que la crítica revolucionaria del sistema fue reemplazada por una filosofía de legitimidad procedimental, el horizonte de la imaginación política se redujo considerablemente. La tarea de la política pasó a ser la transformación de las relaciones sociales, y no la mejora de las condiciones institucionales y comunicativas bajo las cuales se gestionaban dichas relaciones.
Nada de esto menoscaba la seriedad intelectual de la obra de Habermas. A lo largo de su vida, fue un erudito formidable, profundamente comprometido con las tradiciones de la filosofía europea y genuinamente convencido de que las sociedades humanas deben aspirar a formas de vida política guiadas por la razón en lugar de la coerción. Su insistencia en la importancia del debate público y la legitimidad democrática nos recuerda aspiraciones que siguen siendo esenciales en cualquier política emancipadora.
Sin embargo, la lección de su trayectoria intelectual reside en otro lugar. Ilustra la facilidad con que la crítica del capitalismo puede integrarse en el marco ideológico del orden liberal una vez que el análisis del poder de clase y la dominación imperial se ve desplazado por el lenguaje de las normas y los procedimientos. El vocabulario de la emancipación perdura, pero su contenido político se disuelve gradualmente.
Habermas no se limitó a defender el sistema a gritos; hizo algo mucho más trascendental. Le proporcionó un lenguaje filosófico sofisticado mediante el cual podía presentarse como la encarnación de la razón, la legalidad y los valores universales. En ese sentido, su obra cumplió una función que los defensores del poder siempre han necesitado: tradujo las realidades de la dominación a la gramática moral de la legitimidad…
Pero la cuestión más profunda que plantea su legado permanece sin resolver: si el pensamiento crítico se limitará a refinar el vocabulario moral del orden establecido, o si volverá a confrontar las estructuras materiales de poder que rigen el mundo moderno.
Porque si la historia nos enseña algo, es que los sistemas construidos sobre la explotación y la jerarquía imperial no se superan solo con mejores argumentos. Se superan cuando las fuerzas sociales sometidas a ellos adquieren el poder de cambiar el mundo mismo.”
Referencia web original:
https://nuevarevolucion.es/una-critica-marxista-leninista-de-jurgen-habermas/
Mujer y negra: las feministas blancas ante sus privilegios. Paula Cáceres (16/03/2026)
El sentido de la interseccionalidad como interacción entre la clase y el género para comprender y transformar la discriminación de las mujeres racializadas o étnicamente no blancas hegemónicas, privilegiadas por el factor estructurante y jerarquizante del sistema-mundo colonial (que no debiera considerarse de forma determinista respecto de los otros dos tipos de conflicto, de clase social y de género). Selecciono varios párrafos:
“A partir del análisis de este caso, Crenshaw determinó que la experiencia de las mujeres negras no podía ser explicada solo desde el punto de vista de la raza o solo desde el punto de vista del género, ya que es la intersección de ambos ejes la que produce su realidad concreta y, por tanto, una forma única de discriminación. No se trata solo de la suma de opresiones, sino de la manera en que estas se imbrican e interactúan, generando experiencias concretas que describen la discriminación específica que viven las mujeres negras, primero por ser negras y luego por ser mujeres.
Interseccionalidad fue el término que acuñó Crenshaw para poner de manifiesto esta realidad, un prisma desde el que observar cómo la raza intersecciona e interactúa con cuestiones como la clase y el género. Antes de Crenshaw, mujeres de diferentes movimientos subalternos, en diversos contextos históricos y geopolíticos, ya debatían sobre cómo el factor étnico y racial juega un rol determinante en la configuración de las relaciones de poder, y por qué es imposible analizar la opresión de género o de clase sin tomar en cuenta cuestiones como la raza o la etnia, lo que evidencia el intenso debate que ya existía en los movimientos de mujeres no blancas sobre esta materia…
Porque el feminismo blanco se ha visto beneficiado por un sistema que marca racialmente como inferiores a los pueblos del sur global a través de marcadores raciales como el color de la piel, la etnicidad, la religión, el idioma o la cultura, situándolos en una zona de no-ser, una zona deshumanizada de no derechos, con el fin de mantener la supremacía y los privilegios políticos, económicos y sociales de las poblaciones blancas, entre las que se incluyen las feministas blancas. No reconocer esta realidad implica la anulación y negación de la definición misma del concepto interseccionalidad que sitúa el eje de la raza como un factor estructurante y jerarquizante del sistema-mundo que las privilegia sobre las mujeres racializadas. ¿Están dispuestas las feministas blancas a reconocer sus privilegios? ¿Están dispuestas a hacerse a un lado para ceder y compartir espacios de trabajo, participación y visibilidad?”
Referencia web original:
https://elpais.com/ideas/2026-03-16/mujer-y-negra-las-feministas-blancas-ante-sus-privilegios.html
Irán y la izquierda. Yanis Varoufakis (15/03/2026)
Un análisis del régimen iraní y su componente antiimperialista, al mismo tiempo que conservador y represor de las izquierdas, con una apuesta contra los bombardeos de EEUU e Israel y por la emancipación del pueblo iraní. Selecciono los párrafos finales:
“Y así llegamos hasta hoy: Mojtaba Jamenei, hijo de Ali Jamenei, es ahora el nuevo líder supremo de Irán. Los Estados Unidos e Israel han matado a su padre, a su madre, a su esposa, a su hermana y, muy probablemente, a uno de sus hijos. El régimen es brutal, impopular entre amplios sectores de su propia juventud y económicamente esclerótico. También es producto de 70 años de arrogancia y agresión occidentales. No va a desaparecer con los bombardeos. No se moderará por las sanciones. ¿Qué debe hacer y decir la izquierda en este contexto?
Debemos, sugiero, empezar por responder a los imperialistas liberales que nos preguntan: “¿Pero qué pasa con las mujeres? ¿Y la libertad?”. A ellos les digo esto: las mujeres de Irán no necesitan que Washington o Tel Aviv les lancen bombas los F-35. El camino hacia el lema “Mujer, Vida, Libertad” no pasa por las ruinas humeantes de Teherán. Pasa por la derrota de los mismos poderes que llevan 70 años asegurándose de que Irán nunca conozca la paz ni la democracia. El pueblo de Irán debe liberarse primero de las garras de la horrible elección entre el régimen actual y un destino peor que el de Irak, Libia y Siria juntos.
Nuestra tarea, como gente de izquierda en Occidente, consiste en presionar a nuestros gobiernos para que detengan los bombardeos. Para poner fin a las sanciones que matan de hambre a los pobres y enriquecen a los contrabandistas del régimen. Para desmantelar la maquinaria propagandística que nos dice que la guerra es paz y la ocupación es libertad. Entonces, y sólo entonces, el pueblo iraní, ejerciendo su inmenso poder propio, podrá recuperar su futuro tanto de manos de los teócratas como de sus propiciadores imperiales.”
Referencia web original:
Von der Leyen y la muerte de Europa. Máriam Martínez-Bascuñán (15/03/2026)
Una crítica al hundimiento moral de las élites europeas. Selecciono varios párrafos:
“La realpolitik funciona como un dispositivo retórico que convierte casi cualquier acción en justificable mediante la apelación a la necesidad. El argumento es siempre igual: ante circunstancias excepcionales, los principios ordinarios no se aplican, la responsabilidad exige realismo y a quien no lo acepta se le relega al papel de ingenuo. Von der Leyen no ha dicho “abandonemos el derecho internacional porque es malo”, sino algo mucho más eficaz: “las circunstancias nos obligan a ser realistas”. Es la forma más clásica ―y más peligrosa― del entreguismo anticipado: se enmascara una elección política como una simple rendición ante los hechos. Es una lógica sin ningún freno interno. Una vez que se acepta que la necesidad suspende las normas, ya no hay un punto claro donde detenerse: es una pendiente…
El peligro está en el político que deja de percibir que sus manos están sucias. Von der Leyen no dijo “sé que esto tiene un coste enorme, pero las circunstancias me obligan”. Al menos, habría sido honesto. Dijo algo peor: no hay coste, es pragmatismo. Pero cuando abandonar los principios no es una dramática excepción y se presenta como mero sentido común,el daño ya no necesita justificarse porque se vuelve invisible. En uno de los momentos más reveladores del discurso Von der Leyen pidió que no se debatiera si la guerra de Irán es “elegida o necesaria” porque perdíamos “el punto esencial”. Setenta años de derecho internacional dirían exactamente lo contrario:ese es el único punto. Distinguir entre guerra elegida y guerra necesaria no es un debate filosófico: es la diferencia entre agresión y legítima defensa, entre un crimen y una respuesta. Descartarla no es pragmatismo. Es decir que la legalidad es irrelevante cuando los fines son convenientes.
Lo que se nos presenta como realismo es, en realidad, la pérdida del juicio político: la capacidad de ver los hechos sin rendirse ante ellos, de entender el mundo sin confundirlo con el único mundo posible. Necesitamos líderes que mantengan viva la tensión entre el mundo que existe y el mundo que debe existir. Porque esa tensión no es ingenuidad. Es la política misma. Trump destruye el orden internacionaldesde fuera, con voluntad y como acto de fuerza. Pero para que el colapso sea completo necesita que los agentes que deberían defender ese orden lo abandonen antes de que llegue el ataque. Von der Leyen le ha proporcionado esta semana exactamente eso. Ni siquiera por complicidad consciente, sino por algo más profundo y difícil de combatir: asumir que la única política posible es la que acepta las condiciones del adversario. Europa no muere en directo por el empuje de sus enemigos. Lo hace por la incompetencia de quienes creen que la salvan.”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-03-15/von-der-leyen-y-la-muerte-de-europa.html
Las violencias machistas son crímenes de poder. Violeta Assiego (14/03/2026)
Buen enfoque de la dimensión de las violencias machistas, sus causas y cómo abordarlas. Selección o varios párrafos:
“La cuestión central no es únicamente cómo proteger mejor a las mujeres que sufren las violencias machistas (algo imprescindible) sino que esa violencia deje de reproducirse entre los hombres. Todo este contexto no puede separarse del clima político en el que el feminismo es presentado, cada vez con mayor frecuencia, como un adversario. La actual de normalización del antifeminismo, el auge de masculinidades reaccionarias, el cuestionamiento de las políticas de igualdad, los discursos que minimizan la violencia machista… La violencia machista no aparece en el vacío, se alimenta de imaginarios culturales que siguen otorgando legitimidad al control, al castigo o a la dominación del hombre sobre las mujeres (y sus hijas e hijos en el caso de la violencia de pareja o ex pareja) dentro de las relaciones…
Además, las violencias machistas tampoco se limitan al ámbito de la pareja. Las mujeres que participan en la vida pública y política vienen enfrentando formas concretas de agresión, de tratos vejatorias: violencia psicológica, digital y, cada vez con mayor frecuencia, amenazas físicas. Cuando esas mujeres son además racializadas, migrantes o pertenecen a minorías religiosas, la violencia se intensifica y adopta también formas racistas, islamófobas o xenófobas. Una violencia política de género que tiene un doble objetivo que estas mujeres abandonen el espacio público y disciplinar al resto de mujeres en las jerarquías del silencio y dejar claro quienes son los únicos legitimados para tener voz y poder en esa esfera.
La violencia de género es una cuestión democrática. Si en un país como el nuestro, en solo dos meses y medio de 2026, ya son trece las víctimas de violencia de género asesinadas (once mujeres, una niña y un niño), más de 100.000 mujeres necesitan protección policial frente a sus parejas o exparejas, y mujeres como Sarah Santolalla o Irene Montero -que participan en la vida política y pública- reciben amenazas de grupos extremistas, debemos empezar a plantear el problema en términos de seguridad pública porque estamos ante una exhibición de poder, ante crímenes de poder que amenazan la democracia. O como dice Rita Segato, “el crimen contra las mujeres no es moral: es político”. Nos afectan a todas y todos.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencias-machistas-son-crimenes_129_13067051.html
El marco ideológico de la guerra de Irán. Vicenç Fisas (14/03/2026)
Crítica a la amenaza y la violencia como imposición del imperialismo y el neocolonialismo, frente a la paz, la negociación y el derecho internacional. Selecciono varios párrafos:
La instrumentalización de la amenaza no opera solo como una táctica comunicativa para movilizar apoyo o justificar el rearme y la guerra, sino como un dispositivo sostenido de producción de sentido, que organiza cómo una sociedad interpreta el mundo. Al fabricar enemigos, amplificar incertidumbres y explotar sesgos cognitivos, se instala un estado emocional de “alerta” que vuelve “razonables” medidas extraordinarias, y reduce el horizonte político a respuestas de fuerza y guerra. En este punto, la militarización actual debe entenderse también como una ideología, un marco cultural que naturaliza el miedo, define al “otro” como peligro permanente y presenta lo militar como solución inevitable, desplazando alternativas diplomáticas, cooperativas o democráticas. La moralización del conflicto bélico (bien vs. mal) desplaza el conflicto del terreno político, donde caben la deliberación, el compromiso y la negociación, al terreno de la guerra moral, donde ceder equivale a claudicar y negociar se interpreta como complicidad, de ahí que hayan roto las negociaciones con Irán, que iban bien. En ese marco, el adversario deja de ser un rival o competidor y pasa a ser un enemigo moral y alguien con quien no se discute, sino a quien se derrota, se expulsa o se elimina.
La gente, y con razón, está asustada. Pero hay que explicar que la narrativa del miedo es una estrategia recurrente de manipulación social, cuando organiza un discurso que presenta una amenaza como inminente, inevitable y devastadora, de modo que quien controla ese relato influye en decisiones, conductas y creencias. Apoyada en técnicas de marketing, esta lógica “vende” inseguridad y puede movilizar, paralizar o fracturar a la sociedad. El miedo puede volverse hiperreal, pues los medios no solo transmiten información, sino que producen realidad mediante simulacros de amenaza que moldean la opinión pública; así, el miedo, en primera instancia, opera como un producto cultural basado más en afectos que en hechos, pero una vez instalada la percepción de inseguridad, comenzada la guerra, se pueden aceptar políticas militaristas y guerreristas como algo que “ya es” inevitable. De ahí la llamada “doctrina del miedo”, la utilización deliberada del temor para justificar el rearme y la guerra, que se hace a través de la creación de enemigos, la amplificación de riesgos y el uso constante de discursos de emergencia, desplazando además otros debates sociales mediante la distracción.
Un apunte final. En la actualidad, el imperialismo y el neocolonialismo operan a través de violencias colectivas, como las guerras o las intervenciones militares, porque imponen de manera sistemática relaciones de subordinación entre sociedades bajo una ideología de dominación, que presenta las desigualdades de poder como algo “normal”, “necesario” o “inevitable”. Por eso Trump ha dicho que también será él quien decidirá quién gobernará Irán en el futuro, como ha hecho en Gaza. En su vertiente militar, se expresan en guerras como las de Irán y Gaza, intervenciones militares como la de Venezuela o Líbano y quizá Cuba, bases por doquier, venta de armas y “guerras preventivas” que disciplinan territorios y poblaciones. Estas formas de poder no solo producen daño material, sino que organizan el consenso y la coerción para sostener un orden global desigual. Frente a este panorama, merece reconocimiento la defensa de las posiciones de no intervención militar mientras existan vías diplomáticas reales, como ha hecho España. Apostar por la negociación, la mediación internacional y el derecho internacional no es ingenuidad, sino una forma de responsabilidad política que busca evitar la escalada de violencia y sus consecuencias humanas irreparables. Priorizar la diplomacia implica recordar que la paz duradera rara vez se impone por la fuerza, y que la contención, el diálogo y la cooperación siguen siendo herramientas fundamentales para resolver conflictos sin multiplicar el sufrimiento.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marco-ideologico-guerra-iran_129_13065668.html
El orden del caos. María Máquez (13/03/2026)
Enfoque muy acertado. Selecciono varios párrafos:
“No es verdad que hubiera antes un orden justo, ni tampoco es cierto que hoy no haya normas. Esta forma ambigua de hablar esconde que hay una lógica subyacente a todo este caos. Claro que hay leyes, las leyes de hierro del capitalismo, ahora transmutado en tecnofeudalismo. Y el embate brutal tiene que ver con el intento desesperado de EEUU de impedir la hegemonía de China, que desde 1980 es el país con mayor crecimiento económico del mundo. Se trata de un cambio radical de paradigma de la mano de la revolución tecnológica que está cuestionando la hegemonía norteamericana. En este sentido, J. L. Villacañas habla de "una tercera guerra mundial en fragmentos": "Ucrania, Venezuela, Groenlandia, Gaza e Irán son la misma guerra", una guerra preventiva para evitar la hegemonía absoluta de China, que se vería reducida a "una potencia de tierra sin amigos más allá de sus fronteras, con una Rusia debilitada al máximo y con Taiwán y Japón controlando sus costas", lo que permitiría a EEUU consolidarse sine die como única potencia dominante.
Quien se resiste a morir no es el viejo orden mundial basado en reglas, que era apenas un nuevo intento de dar luz, sino la dominación norteamericana. Y cuando Úrsula Von der Leyen dice que ha muerto ese sistema basado en reglas quiere decir que las normas a las que debería someterse Europa no son las del Derecho Internacional, sino las de la fuerza bruta de nuestros "aliados" norteamericanos.
Las palabras de la mandataria europea no anuncian ningún orden nuevo, sino la claudicación de Europa. Ya lo ha dicho Rutte, que ha vuelto a arrodillarse frente a Trump: "La OTAN es una plataforma para que EEUU proyecte su poder". La autonomía estratégica de Europa, que hace unos meses sirvió para justificar un aumento del gasto de defensa al 5% del PIB, hoy es una aspiración ingenua, absurda.
Hay que buscar el incremento en inversión armamentística por otro camino, esto es, asumiendo la derrota, redefiniendo la OTAN, no como una alianza defensiva basada en la cooperación entre iguales, sino como soporte estructural de la estrategia estadounidense. De este modo, se cede el liderazgo político, militar y tecnológico a Washington, pero se garantiza el relanzamiento de ciertas economías europeas que ven en la industria militar su tabla de salvación.
No es el orden viejo con reglas frente al nuevo sin ellas; el dilema enfrenta a las leyes frente a la fuerza; a la diplomacia, como estrategia para resolver conflictos, frente a la guerra; a la cooperación y a la solidaridad entre países frente al dominio del más fuerte. En definitiva, a la Democracia frente a los regímenes autoritarios.”
Referencia web original:
“No es el fin del mundo, simplemente no va a haber una vuelta a la ‘normalidad’”: Emmanuel Rodríguez (13/03/2026)
Entrevista sugerente sobre su último libro. Selecciono varias respuestas:
“Estamos así metidos de lleno en una etapa, que viene de los años setenta, en la que la sobreabundancia de capital en búsqueda de rentabilidad solo se sacia en los juegos especulativos de los mercados financieros. La financiarización de nuestras economías responde a esta crisis de la rentabilidad del capital. Para agravar el problema todavía más, desde 2008 las muletas financieras de nuestras economías han entrado en crisis. Y el resultado, por resumir mucho, es una creciente competencia por acaparar los nichos de rentabilidad disponibles: lo que se traduce en guerras por el petróleo y los recursos, monopolios tecnológicos más cerrados, nuevas formas de mercantilismo y también unas élites volcadas en administrar la crisis y la escasez relativa de formas cada vez más excluyentes, racistas, clasistas, etc. …
La novedad de nuestra época no es la del final del mundo, sino la de que no va haber una vuelta a la “normalidad”. En este sentido es el “fin de nuestro mundo”, no del mundo en general. Asistimos a la crisis de lo que daba fuerza a nuestro sentido común: unas coordenadas, una rutina, unas certezas…
Diría que las insurrecciones grises no tienen sujetos sociales claros, tampoco tienen un horizonte que proyectar sobre el futuro y claramente no son representables en términos políticos, al menos al modo tradicional. La generalización del disturbio como forma de protesta urbana característica de los excedentarios apunta también en esta dirección. Frente a lo que fue el 15M con su organización genuinamente cívica y su propuesta de redemocratización del país, los conflictos por venir seguramente tendrán componentes más desesperados y menos asimilables para las almas bienpensantes. Quien quiera hacer política (y la extrema derecha está claramente por la labor) tendrá que estar del lado también de estos zombis, y no solo de lo que queda de las clases medias presuntamente ilustradas y de izquierdas…
En una consideración histórica, la política es siempre maquiaveliana, tiene poco que ver con los valores o con la “cultura”. La política es un conflicto entre poderes sociales, que pueden (y deben también) negociar. Por eso el reto de aquellos que están abajo ha sido siempre el de construir un poder propio, una organización, que obviamente está atada a una forma de vida y a unos valores. Sin embargo, los sin-poder solo pasaban a existir cuando tenían la capacidad (el poder) para hacerse presentes, para rebelarse. Hoy como ayer, el problema es, por eso, construir estas formas de poder de los que no tienen poder.
La izquierda es especialista en contarse cuentos sobre sí misma, embellecer sus propósitos, emplear palabras bonitas y grandilocuentes. En cierto modo, la izquierda es hoy una consecuencia de la guerra cultural. Quizás solo tiene valores. Y solo con valores no se cambia nada…
Lo que resulta esencial es hablar con otros, pensar y organizarse con ellos. A partir de ahí surgirán las iniciativas que pueden ser de distinto tipo: sindicales, sociales (como determinadas asociaciones, centros sociales, ateneos), económicas (como cooperativas), culturales etc. Podría decir como en el siglo XIX: “Ateneo, sindicato, cooperativa”. No es una gran receta, pero es ciertamente la base de cualquier política posible.”
Referencia web original:
El objetivo de Israel en Irán no es conseguir un cambio de régimen, sino provocar el colapso total del Estado iraní. Kate McMahon (12/03/2026)
La estrategia israelí por la hegemonía total, a toda costa, en Oriente Medio, con la destrucción de cualquier adversario relevante. Selecciono un par de párrafos:
“La doctrina de seguridad de Israel se ha centrado durante mucho tiempo en mantener una «ventaja militar cualitativa», es decir, garantizar una superioridad tecnológica y operativa abrumadora sobre cualquier rival regional. Codificado en la legislación estadounidense, el principio es claro: no se debe permitir que ningún Estado vecino desarrolle la capacidad de desafiar el dominio militar israelí. En ese marco, un Estado fragmentado supondría una amenaza a largo plazo mucho menor que una potencia regional independiente capaz de reconstruir sus fuerzas. Es evidente que Netanyahu desea la erradicación de todas y cada una de las potencias regionales. Lleva advirtiendo desde 1990 que Irán está a punto de alcanzar la capacidad nuclear y ha pasado tres décadas buscando una excusa para que Estados Unidos intervenga en nombre de Israel y ataque Irán. Aunque se halla debilitado, el Eje de la Resistencia sigue siendo un obstáculo obstinado para que Israel amplíe sus fronteras en pos del «Gran Israel», no solo apoderándose de los territorios palestinos restantes, sino extendiéndose hasta Siria y Líbano. Así pues, la resistencia debe ser eliminada y el camino pasa por Irán…
Si cae el régimen iraní, no solo sus figuras representativas, sino el propio aparato estatal, el resultado inevitable será una desestabilización masiva y una Libia 2.0, si no peor. Este resultado es intencionado. Es evidente que Estados Unidos no se hace ilusiones de llevar la democracia a Irán, lo que podría lograrse apoyando a la oposición o a los reformistas que se organizan dentro del país en lugar de bombardearlos. Pero Israel no quiere que Irán tenga una democracia soberana, quiere incapacitarlo como país, allanando el camino para que su poderío militar en la región sea irrestricto. El aparato de seguridad de Irán está profundamente arraigado y es poco probable que se desmorone rápidamente. Pero si los ataques sostenidos logran romper el Estado en lugar de simplemente debilitar a su grupo dirigente, las consecuencias serían catastróficas. Un país de casi 90 millones de habitantes no se fractura silenciosamente. Cientos de miles de personas morirán y millones más serán desplazadas. Porque las bombas nunca liberan, las bombas fragmentan: cuerpos, países, sociedades.”
Referencia web original:
Desafíos y debates para la izquierda en un nuevo escenario global. José Daniel Fierro (11/03/2026)
Reseña del libro Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas, del sociólogo Antonio Antón:
“El sociólogo Antonio Antón Morón acaba de publicar Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas, un ensayo que analiza las transformaciones políticas internacionales y los dilemas estratégicos que afrontan las fuerzas progresistas en la actualidad. El libro plantea que el contexto global atraviesa una etapa de transición marcada por el debilitamiento del orden liberal surgido tras la Guerra Fría y por el ascenso de tendencias autoritarias en diversas democracias occidentales.
Una de las tesis centrales del autor es que fenómenos políticos como el auge del nacionalismo conservador —ejemplificado en el llamado “trumpismo”, vinculado a la figura de Donald Trump— forman parte de una reconfiguración más amplia del poder mundial. Según Antón, este escenario se caracteriza por el retorno de la geopolítica clásica, con mayor protagonismo de la competición entre potencias y un creciente peso de la seguridad y el gasto militar en la agenda política europea.
En este contexto, el libro cuestiona el actual proceso de rearme impulsado por diversos gobiernos europeos. A juicio del autor, esta estrategia puede reforzar la dependencia geopolítica de Europa respecto a Estados Unidos y desplazar el foco de las políticas públicas desde la cohesión social hacia la seguridad militar.
El ensayo también examina la situación interna de las democracias europeas. Antón advierte de la expansión de discursos xenófobos, el crecimiento de fuerzas de extrema derecha y la persistencia de problemas de corrupción política, factores que, en su opinión, erosionan la calidad democrática y alimentan la polarización social.
Más allá del análisis coyuntural, el libro incorpora una reflexión teórica sobre la justicia social. En diálogo con autores como John Rawls y Amartya Sen, el autor defiende un enfoque que combine igualdad, libertad y reconocimiento social como base para una renovación del proyecto progresista.
En conjunto, Cambio de ciclo propone un diagnóstico crítico sobre el momento político actual y plantea la necesidad de repensar estrategias y alianzas para las izquierdas en un escenario internacional más incierto y competitivo. Más que ofrecer respuestas cerradas, el libro se presenta como una invitación al debate sobre el futuro de la democracia y de las políticas de justicia social en Europa.
Antonio Antón es autor de una treintena de libros, y con Cambio de ciclocontinúa con los ya publicados por Dyskolo en los últimos años: Clase, nación y populismo. Pensamiento crítico y estrategias políticas(2019); Perspectivas del cambio progresista(2021); Dinámicas transformadoras. Renovación de la izquierda y la acción feminista, sociolaboral y ecopacifista(2022), Feminismos. Retos y teorías(2023); Izquierda Transformadora, Dyskolo (2024); y Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo(2025).”
Referencia web original:
https://rebelion.org/desafios-y-debates-para-la-izquierda-en-un-nuevo-escenario-global/
¿Por qué Trump no es Napoleón?. Boaventura de Sousa Santos (9/03/2026)
El componente religioso, imperialista y destructivo de la guerra de EEUU e Israel contra Irán. Selecciono varios párrafos:
“Al tratarse de una guerra religiosa, la estrategia de las guerras por delegación se ha invertido. La guerra entre Estados Unidos e Irán es ahora una guerra por delegación con el objetivo de crear el Gran Israel. El hechizo se ha vuelto contra el hechicero. Pero como el Gran Israel solo puede nacer de las cenizas del pequeño Israel, es de esperar que el gran desastre en curso sea aún mayor. Cabe señalar que desde 2024 ya han salido de Israel más de 170 000 personas. Con la intensificación de la guerra, el pequeño Israel (con menos de diez millones de habitantes) ya se ha vuelto demasiado grande para los israelíes que lo abandonan.
La farsa del cambio de régimen se revela ahora con extrema crueldad. No conocemos ningún caso de éxito de la política de cambio de régimen. Éxito en términos de aumento del bienestar de las poblaciones, el propósito proclamado del cambio de régimen. En lugar de un aumento del bienestar, hemos visto destrucción, fragmentación territorial y saqueo de recursos naturales. Al fin y al cabo, ¿qué cambio de régimen hubo en Venezuela, si la «dictadura chavista» se mantuvo en el poder? El cambio de régimen fue solo una excusa para confiscar la política petrolera de Venezuela. Una vez obtenida la confiscación mediante el arresto del presidente Nicolás Maduro y su esposa, mantenidos como rehenes, la «dictadura chavista» desapareció.
Pero Irán no es Venezuela. Dado que la guerra fue concebida por Israel como una guerra religiosa con miras a la creación del Gran Israel, no tendría sentido arrestar al ayatolá Alí Jamenei y llevarlo preso a Nueva York. Era necesario asesinarlo a él y a los líderes religiosos que estaban con él. La confiscación de los recursos naturales y el bloqueo de China siempre estarán en el horizonte, pero los caminos para llegar allí tendrán que ser mucho más destructivos.
Además, cualquier intención más creíble de cambio de régimen implicaría tropas sobre el terreno. Si tenemos en cuenta la población de Israel y la resistencia del pueblo estadounidense a involucrar la vida de sus soldados en guerras lejanas contra países que no pueden concebir como una amenaza para su seguridad, es de prever que Israel perderá esta guerra y, en consecuencia, será el fin del Estado de Israel. Pero dado que la potencia militar más poderosa del mundo está involucrada en esta guerra por delegación, es posible que la guerra regional evolucione hacia una guerra global. Si seguirá existiendo el imperio estadounidense, o incluso el mundo, después de esa guerra, es una cuestión abierta.”
Referencia web original:
Este 8M: por un feminismo antifascista. Nuria Alabao (8/03/2026)
Reflexión sobre las idas básicas del feminismo de base: Disputar el miedo; no dar más poder a los que ya lo tienen; más allá del castigo; romper el orden y las jerarquías de género; los cuidados –la reproducción social– en el centro, y construir una gran casa feminista. Selecciono varios párrafos:
“El nuestro es un feminismo de liberación que impugna el orden establecido, no busca administrarlo mejor o negociar nuestro lugar en la jerarquía. Quizás estos últimos años este movimiento ha quedado demasiado apegado a la acción de gobierno y en torno a la cuestión de la violencia. Esto puede haber opacado los contenidos con capacidad más transformadora: aquellos que ponen los cuidados –la reproducción social– en el centro, porque es a partir de ahí desde donde se puede impugnar toda la estructura social.
Queremos que cuidar no sea una obligación aunque sí una responsabilidad compartida. Ojalá compartida más allá de la institución familiar hacia otros lugares que inventamos cada día con nuestras prácticas. La promesa de los cuidados es la de que todos y todas tengamos lo necesario para vivir, desmercantilizar lo necesario para vidas lo más felices posibles.
Pero el feminismo institucional convierte la igualdad en un asunto de cuotas, de representación en los espacios de poder o de gestos simbólicos. Acepta que las mujeres de clase media accedan al empleo a costa de explotar a otras mujeres –migrantes, racializadas– en el trabajo doméstico. Renuncia a transformar las estructuras que producen la desigualdad para limitarse a distribuir mejor los lugares en la jerarquía.
Necesitamos recuperar la radicalidad de ese feminismo que no busca administrar el sistema sino transformarlo. Que entiende que nuestra liberación pasa por cuestionar las bases mismas de la organización social…
Para construir ese proyecto son imprescindibles debates que nos permitan trabajar en común a pesar de las diferencias. Necesitamos movimientos capaces de discutir de todo, con amabilidad, porque eso es lo que nos hace fuertes. El consenso forzado y el silenciamiento de las disidencias internas son prácticas autoritarias más propias de nuestros enemigos.”
Referencia web original:
Estados Unidos e Israel impulsan una cruzada internacional con varias guerras vinculadas entre sí. Olga Rodríguez (8/03/2026)
Por dónde va la geopolítica del imperialismo trumpista. Selecciono varios párrafos:
“Con su ataque contra Irán, Israel persigue el debilitamiento e incluso el colapso de uno de los Estados más grandes de la región, lo que le permitiría reforzar su hegemonía regional y afianzar su anexión ilegal de territorios palestinos y sirios, ampliada y consolidada estos dos últimos años, a través del genocidio en Gaza.
El Gobierno israelí necesita un escenario regional de enfrentamiento y de caos, porque es en la guerra donde Tel Aviv siempre ha conseguido lo que el derecho internacional le niega: territorio ajeno, robo de recursos naturales y normalización de la segregación contra la población palestina. “Segregación” es la palabra empleada por la Corte Internacional de Justiciapara referirse a la discriminación y a la represión que Israel aplica en los territorios ocupados palestinos…
En este escenario el belicismo se abre camino. Nada empieza hoy. Con la prolongación de la guerra de Ucrania, la UE es más dependiente de Estados Unidos, al que compra más gas licuado que antes y a un precio más elevado. Varios países europeos han tenido que hacer frente a un aumento de la inflación y han optado por más gasto militar, en detrimento de inversiones sociales siempre necesarias. Los Veintisiete afrontan más riesgos y amenazas y Trump se aprovecha de esa vulnerabilidad europea generada por el contexto bélico y el crecimiento de la impunidad global.
La Unión Europea no se movilizó políticamente para exigir a EEUU y a Israel la paralización de los crímenes contra la Franja, pese a que dispone de herramientas para hacerlo, como primer socio comercial de Israel en el mundo y como gran comprador de armamento israelí en 2024, año en el que Tel Aviv aumentó sus ventas de material militar a Europa…
Tanto Israel en Oriente Próximo como EEUU en su perímetro global buscan acceso a yacimientos y rutas. Washington persigue reforzar el control del precio y el flujo del petróleoy el gas, y conseguir más clientela, como ya logró con países europeos, aprovechando el marco y las consecuencias de la guerra de Ucrania…
Estamos en un momento inédito que requiere respuestas diferentes, en un contexto de crecimiento de la extrema derecha europea, con una campaña estadounidense contra las Cortes de La Haya, contra el derecho internacional y contra Naciones Unidas. Pese a ello, Bruselas insiste en sus alianzas primordiales con Washington, situándose en el bloque internacional que legitima acciones colonialistas, bombardeos ilegales y crímenes internacionales. En este escenario se inscriben las guerras de EEUU e Israel en nombre de Diosy de la libertad.”
Referencia web original:
La 'era postMeToo': el feminismo afronta una contraofensiva en auge que busca silenciar la violencia sexual. Marta Borraz (8/03/2026)
La reafirmación feminista contra la violencia machista ante la ola reaccionaria. Selecciono varios párrafos:
“Que el clima social y político haya cambiado tan rápido en la última década, no conlleva que los muchos avances logrados hasta ahora hayan desaparecido. Las expertas ven, de hecho, que varios fenómenos conviven al mismo tiempo y que las posibilidades de hablar de violencia sexual son mucho mayores que hace 15 años aunque haya un “intento organizado” por silenciar estas voces. “Ya no podemos dejar de ver el acoso sexual como un problema estructural y eso no tiene vuelta atrás. Antes no teníamos ni el lenguaje, ni las palabras para nombrarla ni éramos conscientes del impacto de la violencia sexual en la sociedad.”, cree Ruiz-Navarro.
De hecho, la percepción y autopercepción del acoso sexual “es diferente ahora”, apunta Tardón, que subraya los “avances evidentes” alcanzados en los últimos años en “materialización” de derechos, entre ellos la 'ley del sólo sí es sí'. Las mujeres denuncian más violencia sexual, lo demuestran los datos y también los casos que trascienden a la opinión pública y que en los últimos meses han afectado al PSOE, en el que a finales de año se acumularonvarias denuncias, al PP con el caso de Móstoles y al exDAO de la Policía, acusado de violación por una subordinada.
“Hay un nivel de relato sobre violencia sexual que no había antes y hay cosas que pasaban hace años que no pasarían hoy, que nos decían que era natural y no se tolerarían. Los avances están conviviendo con la reacción. Las mejoras son una realidad al mismo tiempo que el retroceso y eso hace a veces difícil ser conscientes de su verdadera magnitud”, zanja Peker. Bárbara Tardón coincide y termina con un “mensaje optimista” frente a este 8M: “Las feministas seguimos estando”.”
Referencia web original:
8-M: tres años del feminismo "integrador" a la medida de Pedro Sánchez. Marisa Kohan (7/03/206)
El estancamiento feminista del Ministerio de Igualdad socialista. Selecciono varios párrafos:
“Aunque la ministra Redondo llegó prometiendo "reconstruir y recomponer" el feminismo, cuando están por cumplirse tres años de su mandato la brecha sigue siendo abismal y el único punto en el que coinciden expertas y activistas del PSOE y de la izquierda del PSOE es en la pérdida de rumbo de la agenda feminista del Gobierno. No hay rumbo, no hay liderazgo.
No se trata en exclusiva de una falta de acción de la ministra del ramo, sino de una pérdida de pulso político de la agenda de Igualdad por parte del Ejecutivo. Muchas valoran la cercanía y la disponibilidad de la ministra Redondo para acercarse y escuchar a las víctimas, pero critican la falta de medidas concretas o que se desconozca si se toman acciones.
La pérdida de pulso político en materia de feminismo no afecta solo al Ministerio de Igualdad y al Partido Socialista. La lucha por los derechos y libertades de las mujeres ha dejado de ser prioritaria también para otros grupos de izquierda. Aunque el feminismo es uno de los elementos de diferenciación ideológica más importantes frente a la derecha y la ultraderecha, muchos de los partidos que tradicionalmente han colocado la lucha por los derechos de las mujeres como una de sus banderas prioritarias parecen haber aparcado esta batalla. Si, como dice Rufián, "ser chungo está de moda", aparentemente ser feminista ha dejado de estarlo…
En espera de ver si se materializa la promesa de Redondo de sacar adelante sus dos leyes prioritarias, el hito más importante en materia de feminismo protagonizado por España en estos tres años se produjo en Bruselas hace apenas unos días. El Parlamento Europeo votó por mayoría aplastante, incluyendo los votos del Partido Popular español, la inclusión del consentimiento en la definición de violación sexual. Un texto idéntico al contenido en la ley española y que levantó tantas críticas. El Parlamento Europeo respalda, así, la implantación a nivel europeo de la denominada ley del solo sí es sí. Una norma sacada adelante por el equipo de su antecesora, a pesar de la bronca monumental de los partidos de derechas, el Consejo General del Poder Judicial… y del malestar de algunos "amigos de 40 y 50" del presidente Pedro Sánchez.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/8-m-tres-anos-feminismo-integrador-medida-pedro-sanchez.html
Una historia de alianzas feministas. Noelia Adánez (7/03/2026)
La alianza antifascista y republicana del feminismo y los movimientos obreros en la República. Selecciono varios párrafos:
“La experiencia de vinculación del antifascismo con el feminismo en el contexto de una ofensiva fascista mundial, es relevante desde el punto de vista histórico y político. Por un lado, muestra que una vez que las mujeres que comparten una preocupación por la justicia social y el igualitarismo toman conciencia de la amenaza que representa el fascismo, es posible acordar un frente unido. Por otra parte, la guerra hace que las mujeres se socialicen en la disolución de la frontera entre el espacio público y el privado y en la conciencia de poseer agencia y de compartir proyecto: la contención del fascismo que las quiere de vuelta en sus casas, privadas de autonomía y de derechos.
La guerra que desencadenó el golpe militar generó las condiciones para que los feminismos y las ideologías obreristas se encontraran en el terreno compartido de la lucha antifascista. Y aunque las mujeres españolas, que habían disfrutado por primera vez de libertades civiles durante la República, las perdieron cuando sobrevino la dictadura, la socialización y politización de las mujeres dio lugar a un feminismo que entendía que era perentorio hablar el lenguaje de los derechos y la democracia.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/mujer/video-historia-alianzas-feministas.html
Más feminismo, menos religión. Violeta Assiego (7/03/2026)
Frente a un trumpismo reaccionario, imperialista y fundamentalista cristiano, un feminismo más antirracista, decolonial, transformador y crítico. Selecciono varios párrafos:
“Trump está haciendo del nacionalismo cristiano uno de los pilares de su liderazgo político. Se presenta como un defensor de la fe, como el líder elegido por Dios para restaurar y proteger los valores tradicionales de Occidente. Ese nacionalismo cristiano necesita un enemigo interior (la inmigración, el progresismo, el feminismo, la diversidad...) y un enemigo exterior (la inmigración, el comunismo, el islam...) para cohesionar a sus electores y legitimar su poder. En ese marco, la religión no es espiritualidad sino violencia, un relato que sacraliza al líder de la nación y convierte la violencia en una guerra santa. Convierte la política exterior es una misión mesiánica que defiende la superioridad moral de Occidente para justificar intervenciones, expansión de intereses estratégicos y las violaciones del derecho internacional.
Religión, nación y supremacía civilizatoria se entrelazan para sostener estructuras de dominación que no son nuevas, porque son el mismo proyecto colonial de siempre, ahora relanzado desde la Casa Blanca con una Biblia en la mano. Frente a ello, necesitamos un feminismo que no puede ser liberal ni solo occidental. El feminismo que necesitamos hoy tiene que ser capaz de ver la imagen completa del patriarcado y del colonialismo, de la violencia de género y de la violencia imperialista, sobre los cuerpos de las mujeres, pero también de los hombres y de las niñas y niños que habitan los territorios saqueados y bombardeados. Porque todas estas violencias tienen el mismo origen y se sostienen mutuamente. Un feminismo antirracista y decolonial no es una opción más dentro del movimiento, ahora más que nunca es la condición para que el movimiento sea verdaderamente emancipador.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/feminismos-religion_129_13048132.html
El delicado papel del ataque a Irán en la estrategia global de Trump. G. Gómez (6/03/2027)
Interesante visión de conjunto. Selecciono los párrafos finales:
“Israel viene actuando como un laboratorio avanzado de esa mezcla de nacionalismo étnico-religioso y control tecno-militar de la sociedad que la oligarquía financiera ofrece como solución a la crisis social. De manera correlativa, no debemos entender, como en ocasiones se hace, la solidaridad con Palestina como el apoyo a unas meras víctimas externas a nosotros, sino como una lucha que apoyar y de la que aprender, en la que se prefigura el futuro del mundo.
En este sentido, si los altos cargos europeos han aplaudido el ‘discurso civilizatorio’ de Rubio en la Conferencia de Múnich, presentándolo como una visión más moderada y amable de la relación transatlántica que la de otros gerifaltes trumpistas, es porque comparten una misma visión de fondo. Lo que ya expresara Herzl hace más de un siglo, lo revivió hace un par de años Borrell cuando presentó a Europa como un ‘jardín’ en medio de la ‘jungla’. Es lo mismo que venía a decir Merz cuando, en medio de la Guerra de los doce días, planteó que Israel estaba haciendo por Europa el “trabajo sucio” frente a Irán. O Aznar al afirmar que “si Israel perdiese lo que está haciendo [el genocidio palestino], tendríamos un problema en el mundo occidental”. Da igual qué mandatario de la Unión Europea lo diga, porque el telón de fondo es el mismo, el sentido común del imperialismo europeo: salvaguardar la paz social en casa mediante la guerra contra los bárbaros al otro lado del muro. Esta lógica presupone y amplía la persecución del pobre y el disidente local. Y por supuesto, este discurso no es solo palabras: los países europeos han dado un apoyo constante a la preparación bélica israelí-estadounidense y los que pueden ya han enviado refuerzos, mientras Macron aprovecha para anunciar el aumento de cabezas nucleares.
De acuerdo a nuestros dirigentes, parecería que no hay alternativa al autoritarismo y a la guerra imperialista. Hoy todo ese militarismo se concentra en Irán, mañana Cuba volverá a las portadas. Esto no se puede detener con una estrategia cortoplacista ni en clave nacional. Requiere pensar a largo plazo y que quienes repudiamos esta barbarie abramos una discusión profunda para desarrollar una alternativa internacionalista.”
Referencia web original:
https://www.elsaltodiario.com/estados-unidos/delicado-papel-del-ataque-iran-estrategia-global-trump
Frente a sus guerras, nuestras alianzas. Clara Serra (6/03/2026)
Un alegato positivo contra el militarismo trumpista y la involución ultra, pero con una alternativa feminista de carácter liberal. No se comprende la interacción de los dos rasgos fundamentales del movimiento feminista: la acción contra la discriminación femenina (y colectivos LGTBI+), con la defensa de la igualdad y la emancipación de las mujeres, y la dinámica transformadora del conjunto de la sociedad, con la pertenencia a un movimiento general igualitario y liberador. Descalifica, sin fundamento, lo primero, y el contenido de lo segundo, en su caso, es algo difuso bajo el concepto ambiguo de las alianzas y la difuminación de la acción feminista frente a las ventajas patriarcales. Por tanto, frente al identitarismo esencialista y posmoderno, el universalismo concreto, ya desde Hegel y Marx y el primer feminismo, combina la experiencia sociohistórica concreta e interseccional de las capas subalternas contra la desigualdad y por su liberación, junto con los procesos emancipadores de la humanidad y la construcción de un sujeto igualitario global. Selecciono la parte final:
“Este 8 de marzo las manifestaciones se llenarán de pancartas contra la guerra y el imperialismo. Llamaremos a combatir el militarismo, denunciaremos los ataques de Estados Unidos e Israel en Irány el Líbano y exigiremos solidaridad con el pueblo palestino. Pero, en el fondo, no estaremos en condiciones de ganar esta batalla si no desactivamos las fronteras que ellos instalan también dentro de nuestra sociedad. Eso implica renunciar a la tentación de toda lógica identitaria y volver a demostrar que el feminismo no es solo de y para las mujeres; que lo que queremos es mejor para la mayoría de la sociedad; que los derechos de unas no amenazan los derechos de otras; y que las libertades que reclamamos nosotras hacen también más libres a los hombres. Hoy, como ayer, la potencia política del feminismo no descansa en señalar los problemas exclusivos de una parte de la sociedad, sino en representar un proyecto de emancipación universal. Ninguna batalla contra el fascismo de hoy será posible si no somos capaces de confrontar no solo con Trump —la excrecencia más depurada de un sistema de dominación y desposesión—, sino con el propio orden que produce esos efectos. Por eso, contra la masculinidad sádica, jerárquica y señorial, hay que revertir la destrucción de la relación social, es decir, debemos ponernos a recomponer los vínculos, las solidaridades y las confianzas. Sabemos que las guerras no las deciden quienes son enviados a luchar en ellas y por ello, frente a quienes quieren la guerra del penúltimo contra el último, debemos construir eso que Asad Haider llama una “universalidad insurgente”. Frente a sus guerras, nuestras alianzas.”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-03-06/frente-a-sus-guerras-nuestras-alianzas.html
Superar la brecha persistente. Nuria Alcaraz (6/03/2026)
Un análisis sociológico multidimensional sobre las desigualdades por sexo/género y la necesidad de políticas redistributivas e igualitarias. Selecciono varios párrafos:
“La teórica socialista estadounidense Nancy Fraserseñala el dilema entre el reconocimiento y la redistribución para denunciar cómo el feminismo, en el contexto neoliberal, ha priorizado la representación por encima de la redistribución del poder, la riqueza y los cuidados. Esto ha beneficiado sobre todo a una minoría de mujeres —principalmente blancas y con un nivel socioeconómico alto—, mientras que las políticas de género impulsadas por los estados capitalistas no han supuesto una amenaza real para el statu quo. La inclusión en espacios de representación no garantiza su transformación, ya que las mujeres a menudo se ven obligadas a adaptarse a dinámicas preexistentes. Por eso, siendo necesarias, las políticas de cuotas son insuficientes para superar el androcentrismo en el ámbito laboral…
El aumento de la conciencia feminista entre las mujeres, especialmente las más jóvenes, es innegable, y debe tenerse presente ante los discursos alarmistas sobre los chicos. Según el Centro de Estudios de Opinión (CEO), un 30% de los varones menores de 25 años se sitúan en posiciones de derecha , mientras que entre las mujeres la cifra no alcanza un 10%. Esto sugiere que el feminismo —y posiblemente también el auge independentista, que ha coincidido en el tiempo— ha impulsado a las chicas jóvenes hacia una ideología más de izquierdas.
La persistencia de las violencias machistas evidencia la necesidad de mejorar las herramientas de prevención y destinar recursos a ofrecer a los chicos jóvenes referentes más positivos que los de la machosfera . Pero esto no debe suponer un freno a los avances feministas por miedo a la reacción conservadora. Es preocupante que algunos sectores de izquierdas intenten dividir el feminismo en uno de “demasiado radical” o “punitivo” y otro “moderno” y “sensato” capaz de hacer autocrítica. Esto se refleja tanto en discursos que cuestionan el consenso como herramienta de reconocimiento de las violencias sexuales como en aquellos que confunden el antipunitivismo con una permisividad que protege a los hombres de las consecuencias de sus acciones.”
Referencia web original:
https://www.elcritic.cat/opinio/nuria-alcaraz/superar-la-bretxa-persistent-240419
La misteriosa muerte de la UCD. El factor territorial en la configuración del sistema político español. Xavier Domènech (5/03/2026)
Amplio y riguroso estudio histórico, con las claves de la recomposición de las derechas derivada del conflictivo desarrollo autonómico tras la Constitución. Transcribo su resumen:
“En este artículo se aborda cómo la configuración del sistema político en los inicios de la democracia estuvo profundamente relacionada con la intensificación de las dinámicas políticas territoriales y las exigencias de autogobierno. Para resaltar la importancia de este factor, demasiadas veces infravalorado en los análisis sobre la configuración política, se analiza la parte menos aparentemente afectada por la territorialidad, como es el caso de la derecha política española. Utilizando nuevas fuentes generadas desde los ministerios de los Gobiernos de la UCD y los aparatos del Estado y combinándolas con otras más tradicionales de la prensa, se pretende arrojar nueva luz a cómo se afrontó desde el Gobierno la creación del Estado de las autonomías y hasta qué punto determinó el desarrollo e implosión del partido del Gobierno. En este sentido, metodológicamente el trabajo se aparta de los análisis centrados solo en las dinámicas políticas internas de las elites de la UCD para realizar un análisis multinivel que pone la territorialidad en el núcleo analítico, teniendo en cuenta también, de forma dialéctica con el desarrollo del partido centrista, la actuación del resto de fuerzas políticas en este mismo campo. En este camino, el trabajo concluye que la fuerza del regionalismo y la plurinacionalidad fue clave en el desarrollo y configuración del sistema político español.”
https://recyt.fecyt.es/index.php/Hyp/article/view/101244/87101
España lidera el feminismo mundial pero el 49% cree que los avances en igualdad discriminan a los hombres. Europa Press (5/03/2026)
Una radiografía por sexo y edad sobre la igualdad por género, con un estudio europeo sobre el refuerzo del feminismo entre las mujeres y la persistencia entre una parte de varones, en particular jóvenes, de la pretensión de continuar con sus ventajas posicionales con actitudes antiigualitarias. Selecciono varios párrafos:
“El 51% de la población en España se considera feminista, pero al mismo tiempo, casi la mitad de la ciudadanía, el 49%, considera que los avances en igualdad de género están discriminando a los hombres. De acuerdo con un estudio Ipsos –realizado en 29 países con motivo del 8M– España es un referente feminista internacional. No obstante, al mismo tiempo, experimenta una fuerte polarización ideológica.
Atendiendo a la diferencia entre hombres y mujeres, el 44% de los hombres se consideran feministas, frente al 59% de las mujeres. Asimismo, el 60% de los hombres en España conciben que los avances en materia feminista y de igualdad de génerofavorecen una discriminación hacia su persona…
La encuesta Ipsos determina que los varones jóvenes de hoy tienen más probabilidades que los de generaciones anteriores de tener opiniones tradicionales sobre los roles de género. Entre la denominada Generación Z, el 31% de los varones considera que una esposa siempre debe obedecer a su marido y el 33% opina que el marido debe tener la última palabra en las decisiones más importantes. Los hombres de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) tenían el doble de probabilidades que los hombres baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1964) de tener puntos de vista tradicionales sobre la toma de decisiones dentro del matrimonio: solo el 13% y el 17% de los hombres baby boomers estaban de acuerdo con esas afirmaciones respectivamente.
Por el contrario, muchas menos mujeres de la Generación Z estuvieron de acuerdo en que una esposa siempre debe obedecer a su marido (18%) y una proporción aún menor de mujeres baby boomers (6%) sostuvo esta opinión.
Casi una cuarta parte (24%) de los hombres de la Generación Z coincide en que una mujer no debe parecer demasiado independiente ni autosuficiente, en comparación con el 12% de los hombres de la generación baby boomer. Entre las mujeres, el consenso fue notablemente menor: un 15% para la Generación Z y un 9% para la generación baby boomer.”
Referencia web original:
Cómo se fabrican las agresiones aceptables. Itxaso Domínguez (4/03/2026)
Análisis crítico del discurso de la violencia y su responsabilidad política y moral. Selecciono varios párrafos:
“Todos estos dispositivos apuntan en la misma dirección: existe una violencia que se describe como racional, preventiva y civilizada. Y otra que se presenta como fanática, ideológica o irracional.
Cuando aceptamos esa división, dejamos de aplicar el mismo estándar jurídico y moral. Nos acostumbramos a que unas muertes se expliquen como daños colaterales y otras como prueba de barbarie.
No es solo Irán. No es solo Palestina. Es un patrón que reaparece cada vez que se decide quién pertenece al orden y quién queda fuera.
El gesto incómodo es este: la próxima vez que leamos que un Estado ‘responde’ y otro ‘ataca’, que uno ‘contiene’ y otro ‘escala’, conviene preguntarse qué historia estamos aceptando sin darnos cuenta. Porque el relato no solo justifica la violencia, sino que también nos permite convivir con ella.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/fabrican-agresiones-aceptables.html
Comprender las dimensiones de la ilegalidad del ataque terrorista de Estados Unidos e Israel contra Irán. Craig Mokhiber (3/03/2026)
Amplia argumentación contra esta agresión ilegal y criminal. Selecciono varios párrafos:
“El Eje Estados Unidos-Israel lleva más de dos años cometiendo actos violentos, dejando a su paso un rastro de sangre y destrucción. Irán no es más que el último objetivo de lo que ha sido una orgía de agresión y genocidio muy familiar en siglos pasados, pero sin precedentes en la historia moderna posterior a la Segunda Guerra Mundial. De hecho, impulsado por el mismo tipo de ideología imperial, ultraderechista, supremacista, colonial y militarista, que asoló el planeta con la Segunda Guerra Mundial, el Eje está decidido a imponer su brutal forma de dominación en Asia occidental y más allá, y a retroceder en el tiempo hasta el capítulo más oscuro de nuestra historia colectiva.
Un elemento central de este proyecto infame ha sido el desmantelamiento sistemático de todas las barreras de protección erigidas durante el periodo abierto tras concluir la Segunda Guerra Mundial, lo cual se ha materializado en los consabidos ataques lanzados contra las Naciones Unidas, contra los tribunales internacionales como el Tribunal Penal de Justicia y el Tribunal Internacional de Justicia, así como contra los mecanismos independientes de salvaguarda y protección de los derechos humanos como la Relatora Especial sobre Palestina de las Naciones Unidas y el propio derecho internacional, todo ello con el fin de garantizar la impunidad absoluta del régimen israelí y del imperio estadounidense. Ambos Estados canallas apuestan por que las naciones del mundo y las instituciones internacionales puedan ser intimidadas o corrompidas hasta aceptar servilmente su voluntad o aplastadas hasta convertirse en polvo de la historia; ambos apuestan por que incluso las líneas rojas más brillantes del orden jurídico moderno –la prohibición de la agresión y del genocidio– puedan borrarse a voluntad de los perpetradores.
Y, de hecho, hasta ahora, los líderes de innumerables Estados e instituciones internacionales les han dado la razón. Las naciones libres han caído como fichas de dominó. Las normas del derecho internacional se han desmoronado. Las instituciones se acobardan ante el rugido fascista del Eje. Las víctimas y los vulnerables se quedan sangrando y muriendo solos, sin socorro ni solidaridad, mientras los líderes temerosos se esconden en las sombras, demasiado aterrorizados para desafiar la embestida.”
Referencia web original:
Ataque a Irán con la mirada puesta en China. Ruth Ferrero-Turrión (3/02/2026)
Análisis de la agresión (imperialista) a Irán de EEUU e Israel desde la perspectiva geoestratégica global y su competencia geopolítica y económica con China. Selecciono varios párrafos:
“Mirar a Irán sin considerar a China sería una simplificación peligrosa. El epicentro del conflicto puede estar en el Golfo, pero su significado estratégico se proyecta mucho más lejos, hasta los corredores comerciales de Asia y los debates sobre el liderazgo global. La rivalidad entre Estados Unidos y China no se libra únicamente en el Indo-Pacífico ni en los corredores tecnológicos que dominan los semiconductores o la inteligencia artificial. Está presente en cada región donde confluyen intereses de poder, seguridad y modelos de desarrollo divergentes. Lo vimos en Venezuela, lo volvemos a ver en el Golfo.
Un ataque contra Irán, ya en marcha, no es solo un capítulo más de la larga historia de tensiones en Oriente Medio. Es un síntoma de un mundo donde las reglas de la convivencia internacional se están reescribiendo. En esa reescritura, la homogeneidad del orden anterior cede paso a un sistema más fragmentado, competido e incierto. La paz, la estabilidad y la seguridad global nunca han sido bienes automáticos; se construyen y se sostienen con alianzas estratégicas claras, no con reacciones pasivas.
Observar el conflicto en Irán con la mirada puesta en China no es un ejercicio académico, sino la única forma de comprender el alcance real de esta guerra. Quien no lo entienda corre el riesgo de interpretar mal no solo este conflicto, sino todo lo que está por venir en las próximas décadas de tensión estratégica global.”
Referencia web original:
https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/ataque-iran-mirada-puesta-china_129_2154887.html
El ataque ilegal de Israel y EEUU contra Irán no tiene que ver con el programa nuclear ni con la libertad. Olga Rodríguez (2/03/2026)
Un análisis de los motivos de fondo del ataque, el cambio de régimen y el control geopolítico y energético. Selecciono varios párrafos:
“Los riesgos de esta escalada son enormes. El Gobierno israelí busca en ella no solo la caída del régimen iraní, sino desviar la atención mundial de sus crímenes de genocidio y provocar el debilitamiento y la fragmentación de Irán, en un año en el que habrá elecciones en Israel. Los escenarios de enfrentamientos y caos —como los que se dieron en Irak, Libia o Siria— suelen ser idóneos para el desgaste de un país y para el enquistamiento de los conflictos, con el peligro de que se extiendan en la región.
En este sentido, el iraní Hamid Dabashi, profesor de Estudios iraníes en la Universidad de Columbia, advierte de que con esta agresión militar, Israel busca generar tensiones internas, una guerra civil, la división del país en enclaves étnicos y un gobierno títere sometido a sus intereses. Es decir, un contexto que, en cualquier caso, le facilitaría engullir los territorios ocupados palestinos, sirios, libaneses e incluso más allá. Esta ha sido la estrategia israelí desde hace tiempo: la perpetuación de un escenario de violencia, porque es en la guerra donde puede conseguir lo que el derecho internacional le niega.”
Referencia web original:
“Hay un riesgo de guerra regional muy serio. Y los que han iniciado el ataque a Irán también pueden salir escaldados”: Rafael Poch (2/03/2026)
Entrevista muy ilustrativa. Selecciono varias respuestas:
“Para Israel se trata de acabar con el único país de Oriente Medio capaz de impedir el loco proyecto colonial “sin fronteras” del Gran Israel, del Nilo al Éufrates. Como ha dicho el embajador americano en Israel, Mike Huckabee, Israel goza de un “derecho bíblico” a expandirse por toda la región. E Israel, como se sabe, tiene una gran influencia en la política de Estados Unidos. De los intereses, digamos, geopolíticos, de Estados Unidos ya hemos hablado, pero hay también un interés político interno. Trump prometió no meter a Estados Unidos en nuevas guerras y se está divorciando de su base social popular. En noviembre tiene unas elecciones de medio mandato en las que se prevé que perderá mucho apoyo. Si consiguiera tumbar al régimen iraní acudiría a esas elecciones desde una posición de fuerza. Pero si las cosas le van mal, esta guerra impopular, inconstitucional, sin acuerdo del Congreso y desaconsejada por sus agencias de inteligencia, se le podría derrumbar encima. Trump e Israel arriesgan mucho en esta locura…
Nadie discute que tengan el poder militar más fuerte del mundo, pero la loca y criminal utilización de ese poder, ¿es una verdadera muestra de fortaleza? Yo creo que lo que están demostrando ante los ojos de todo el mundo, particularmente desde la serie bélica que arranca el 11/S de 2001 de Nueva York, que va de Irak a Irán, pasando por Afganistán, Libia, Siria, Yemen, Somalia, Ucrania y Gaza, es que son el principal peligro para la paz mundial.”
Referencia web original:
Sindicalismo y feminismo, la necesaria intersección. Carmen Heredero (2/03/2026)
El feminismo interseccional analiza cómo se entrelazan múltiples estructuras de opresión en la vida de las mujeres y, sobre todo, cómo se articulan e interactúan las respuestas. Selecciono varios párrafos:
“De igual forma que el feminismo ha considerado las discriminaciones por razón de opción sexual y de identidad de género, como fruto del patriarcado y ha reclamado los derechos de los colectivos LGTBQ+, de la mano de las secretarías de la mujer, en CCOO, ampliando, en la práctica, ese concepto de interseccionalidad, se ha entendido la necesidad de contemplar este eje de opresión y hacerle frente. Se han creado las secretarías oportunas y se asume su estrategia reivindicativa, entendiendo que el cuestionamiento del carácter patriarcal del sistema, impuesto a toda la sociedad, explica también la discriminación que sufren las personas que rechazan la norma heterosexual, que rechazan el binarismo de género o que no se sienten identificadas con el género asignado…
Esa capacidad de comprensión de las discriminaciones existentes, de voluntad de acabar con ellas, ha estado acompañada del convencimiento de su necesaria vinculación, de su tratamiento transversal, en la convicción de que la clase trabajadora está atravesada por una diversidad de aspectos de discriminación que es necesario tener en cuenta y que son necesarias las alianzas de todos los sectores oprimidos, ya sea por razón de su clase social, de su sexo, de su etnia, de su origen nacional, de su opción sexual o de su identidad de género.
CCOO supone un buen ejemplo, en nuestro país, de una práctica interseccional, de vinculación de las diferentes estructuras de opresión, tanto por ser una organización pionera en su comprensión como por la extensión de esta práctica en toda la estructura sindical, el volumen de personas implicadas en los debates y en sus actuaciones organizativas, sociales y sindicales. Será necesario seguir profundizando en esta práctica, dados los tiempos que se avecinan, proclives al avance de la extrema derecha y su persecución especial contra los avances feministas, contra los inmigrantes y contra las llamadas disidencias sexuales.”
Referencia web original:
Unidad, o la complicada búsqueda del grial. Albert Recio (1/03/2026)
La conveniencia de la unidad de toda la izquierda alternativa, con dos dificultades, la cuestión nacional y la diferenciación de Podemos, y una necesidad, la activación cívica. Selecciono un par de párrafos:
“Hay, por tanto, dos puntos críticos en esta posible alianza: la cuestión nacional y el enquistamiento de Podemos. La cuestión nacional es transversal tanto a la derecha como a la izquierda. Catalunya y Euskadi son un escollo para el centralismo derechista. Pero la construcción de una alianza entre la izquierda estatal y la periférica tiene también un problema parecido: la desafección de parte de sus bases si el acuerdo no está muy bien trabado y explicado. De concretarse, tendría, además, que hacer frente a una brutal ofensiva política y mediática que no dudaría en tildar a esta entente de coalición «anti-España», de alianza comunista-separatista (cuando no directamente terrorista), con el objeto de amedrentar a posibles votantes. Consolidar un espacio político a la izquierda del PSOE y abrir un espacio que rompa la dinámica centralismo madrileño versus independentismo periférico sería una contribución política meritoria. Pero existen enormes dificultades para llevarlo a cabo…
Pero hace falta algo más. La necesidad de activar a la población de a pie, hacerla partícipe de una respuesta colectiva. Tampoco esto es fácil en tiempos de individualismo y atonía. Sin embargo, existen bases sociales activas, que responden en momentos puntuales (como la movilización propalestina) o que mantienen una base activista en el sindicalismo, el movimiento vecinal, las mareas, los sindicatos de vivienda, el ecologismo, el feminismo, las organizaciones de solidaridad. Hay que generar un movimiento básico, no solo de movilizaciones, sino también de acción continuada. Y esto no pueden ni deben protagonizarlo los partidos, aunque pueden y deben ayudar a su construcción. Por ejemplo, propiciando una llamada a los movimientos sociales, a las entidades e iniciativas sociales a organizar una campaña en torno a los derechos humanos, en torno a reivindicaciones básicas. Un movimiento que sirva para situar a buena parte de las clases trabajadoras en un horizonte social alternativo al del discurso del odio y la desesperanza al que los conduce la ofensiva derechista.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/254/notas/unidad-o-la-complicada-busqueda-del-grial/
Desigualdad y autoritarismo ante el cambio tecnológico. Albert Recio (1/03/2026)
La nueva oleada de irracionalidad socio-tecnocrática, con su doble dinámica de desigualdad y autoritarismo, que se impone a las mayorías populares. Selecciono un par de párrafos:
“La desigualdad económica tiene otra cara igual de perversa. La relación de poder inherente a las instituciones que configuran los derechos de la propiedad capitalista incluye una relación autoritaria prefigurada en el propio contrato de trabajo y que, de facto, se extiende al conjunto de la vida social. La empresa capitalista es una organización autoritaria, diseñada para garantizar que la actividad de las personas que participan en ella concentre el esfuerzo en garantizar la rentabilidad y la continuidad del negocio. Una parte de la historia empresarial y laboral bajo el capitalismo ha estado caracterizada por una continua innovación en el control del comportamiento laboral por parte de la dirección de las empresas. Es una historia que en parte ha evolucionado al calor de las luchas y resistencias protagonizadas por la población trabajadora. Y también por la creciente aplicación de conocimientos técnicos y científicos, por un análisis sistemático de la experiencia transmitido por las escuelas de negocios. El control nunca ha sido completo, hay limitaciones técnicas y sociales. La variedad de actividades mercantiles y las diferentes fórmulas de división del trabajo imponen condiciones variadas. Desde siempre, la cuestión crucial ha sido reducir el grado de discrecionalidad que tienen los empleados en su desempeño. Por ello, una de las líneas de control ha sido la de simplificar las tareas, hacerlas predecibles. Es la gran innovación que propició el taylorismo, que funcionó bastante bien en la industria mecánica, pero no tanto en otros sectores. El propio crecimiento y la complejidad de las estructuras empresariales, la necesidad de coordinar exitosamente la actividad de miles de personas en muchos lugares, reforzaron esta necesidad de control e importantes innovaciones técnicas y organizativas…
Que las actuales figuras de la high tech sean unos fascistas sociales no es casualidad: representan el prototipo destilado de esta distopía de la técnica y el capital. Piensan que el desarrollo de las nuevas técnicas les permitirá no sólo un control de su fuerza de trabajo, sino del conjunto de la sociedad. Autoritarismo y desigualdad son las dos caras de la misma historia. Hay quien asegura que el capitalismo está en crisis, quizás por la necesidad que tenemos de pensar que esto se acaba. Más bien pienso que estamos ante una nueva oleada de Irracionalidad Real que, como otras veces, puede acabar generando un enorme daño social. Hay que pararlos y evitar que la implantación de su modelo sociotecnocrático acabe generando los daños sociales y ambientales ya palpables. Averiguar cómo hacerlo debería estar entre nuestras prioridades.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/254/notas/desigualdad-y-autoritarismo-ante-el-cambio-tecnologico/
Llamar a las cosas por su nombre: no es un ataque preventivo sino una intervención ilegal. Ruth Ferrero-Turrión (28/02/2026)
El lenguaje del poder, no el del derecho. Selecciono varios párrafos:
Porque el problema no es solo estratégico; es jurídico y normativo. Esta intervención no ha sido autorizada por el Congreso estadounidense, lo que abre además un conflicto con la propia legalidad interna de Estados Unidos. Y, por supuesto, carece de cobertura en el sistema de seguridad colectiva de Naciones Unidas. Estamos ante un nuevo episodio del intervencionismo estadounidense, esta vez en Oriente Medio, que normaliza la idea de que la fuerza puede sustituir al derecho cuando conviene a los intereses de las grandes potencias.
Conviene subrayarlo con claridad, condenar esta intervención no equivale a blanquear al régimen de los ayatolás. Irán es un régimen autoritario que vulnera derechos fundamentales y reprime a su población. Pero ninguna violación interna de derechos humanos habilita a terceros Estados a lanzar ataques preventivos para forzar cambios de régimen. Si aceptamos esa lógica, abrimos la puerta a que cualquier potencia decida quién gobierna en otro país en función de su conveniencia estratégica…
Una vez más, lo que está en juego no es solo el futuro de Irán ni el equilibrio en Oriente Medio. Es la vigencia misma del régimen internacional de derechos humanos. Si la comunidad internacional continúa exculpando a los agresores en función de su alineamiento geopolítico, el lenguaje del derecho será definitivamente sustituido por el lenguaje del poder. Y cuando eso ocurre, perdemos todos.”
Referencia web original:
Un ataque ilegal, peligroso y probablemente inútil. José Enrique de Ayala (28/02/2026)
La oposición a la intervención. Selecciono varios párrafos:
“El ataque ha producido la lógica respuesta de Irán, tal vez más masiva y violenta de lo que se preveía, atacando con sus misiles y drones Israel y las bases de EEUU en los países vecinos, Emiratos, Arabia Saudí, Kuwait, Catar, aunque con pocos daños por la cúpula de hierro israelí y los sistemas antimisiles estadounidenses. Pero Irán tiene otras armas, como cerrar el estrecho de Ormuz y provocar una crisis mundial de petróleo –aunque también les afectaría a ellos–, incluso incrementar sus ataques a instalaciones de otros países árabes, y movilizar a sus milicias afines en la región, empezando por los hutíes de Yemen que podrían cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb y bloquear el mar Rojo y el estrecho de Suez. Y puede que las utilice si el ataque dura varios días, como parece probable, y se enfrentan a una situación desesperada, con lo que la crisis se expandiría y amenazaría no solo la seguridad de la región, sino la de todo el mundo. Esos son los riesgos de acercar imprudentemente una cerilla a un barril de pólvora.
La reacción europea, como ante el genocidio en Gaza o el ataque a Venezuela, ha sido débil, decepcionante, e indulgente con el agresor. La Alta Representante, Kaja Kallas dice que la situación es peligrosa, pero le echa la culpa al agredido, Irán –que no había atacado a nadie–, porque es un régimen represivo y criminal, como si esa fuera la razón de la agresión, o con el ataque fuera a dejar de serlo. Habla de vías diplomáticas, pero ni siquiera pide que se detengan los ataques ni, por supuesto, los condena. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, muestra su preocupación, pide moderación a “todas las partes” (¿los atacados deben moderar su defensa?), pero tampoco menciona a Trump ni condena la agresión que al parecer debe haberse producido por generación espontánea. Antonio Costa y otros dirigentes europeos piden que acaben cuanto antes “los combates”. No tienen vergüenza. ¿Cómo se puede condenar la agresión a Ucrania y mostrar equidistancia, cuando no aceptación, ante la de Irán? ¿No son ambas una flagrante violación de la legalidad internacional?...
El ataque a un país soberano sin mediar agresión por su parte o resolución del Consejo de Seguridad es ilegítimo e ilegal según el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas. Pero la realidad es que en estos tiempos Trump puede hacer lo que quiera, como quiera, donde quiera. Y lo hace, ante la pasividad de China –que no quiere líos que le desvíen de su programa, a pesar de necesitar el petróleo iraní–, la impotencia de Rusia –que bastante tiene con Ucrania–, y la vergonzosa tolerancia europea. Si este tipo de acciones se aceptan sin reaccionar, todas las normas internacionales saltan por los aires, sustituidas por la ley del más fuerte. Cualquier país puede arrogarse el derecho de atacar a otro solo porque su régimen no le guste o le parezca amenazador, con lo que se pueden multiplicar las guerras. Y eso, considerando el número y diseminación de las armas nucleares, puede llevar al mundo a estallar en mil pedazos. ¿Podrían al menos los dirigentes europeos, aún indiferentes a la legalidad, considerar ese riesgo y oponerse frontalmente a este tipo de acciones unilaterales?”
Referencia web original:
¿Quién parasita a quién en la era de la inteligencia artificial?. Itxaso Domínguez (27/02/2026)
Buena reflexión sobre lo que se ventila con este tema. Selecciono varios párrafos:
“Cada gran innovación tecnológica ha venido acompañada de un lenguaje que distingue entre quienes aportan y quienes supuestamente cargan sobre el sistema. En distintos momentos históricos se ha señalado como parásitos a quienes no encajaban en la lógica productiva dominante: personas desempleadas, migrantes, poblaciones racializadas, quienes dependían de ayudas públicas.
En una economía donde modelos entrenados con conocimiento socialmente generado se privatizan y concentran, conviene invertir la pregunta. Cuando la riqueza se acumula en la propiedad de infraestructuras automatizadas que extraen valor de datos producidos colectivamente, ¿quién depende realmente de quién?
La comparación entre humanos y máquinas no es inocente. Si aceptamos que el valor de una vida pueda evaluarse bajo la misma lógica que una infraestructura, el debate deja de ser técnico. Se convierte en una discusión sobre continuidad histórica.
La inteligencia artificial no inaugura una ruptura absoluta. Se inscribe en una larga secuencia de innovaciones que reordenan el trabajo, redistribuyen el poder y redefinen qué vidas resultan centrales y cuáles pueden desplazarse al margen.
La tecnología avanza. La cuestión es si las jerarquías que reproduce también lo hacen. Cuando se trivializa el consumo material de la inteligencia artificial y se equipara a las personas con algoritmos bajo la misma métrica de eficiencia, no solo se responde a una crítica ambiental. Se normaliza una forma de pensar en la que el valor humano queda subordinado al cálculo productivo.
La pregunta no es si la inteligencia artificial consume energía como nosotros. La pregunta es qué ocurre cuando empezamos a medirnos como si fuéramos parte de la misma contabilidad.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/parasita-era-inteligencia-artificial.html
'A better man': los malestares y los 'molestares' masculinos. Octavio Salazar (27/02/2026)
La crisis de la masculinidad tradicional y la búsqueda de una masculinidad igualitaria y su adecuación a los nuevos avances feministas y frente a los malestares sociales de todo tipo. Selecciono varios párrafos:
“A better mannos cuenta la historia de dos hombres que de manera muy distinta son prisioneros de una masculinidad que jode y les jode, aunque en el fondo ambos comparten la carencia de herramientas para salir de una jaula que, en ocasiones, los lleva a convertirse en monstruos. Mientras que Tom responde fielmente a las características de toda esa cultura que identificamos con los incels, su vecino Audun, sin embargo, es un varón corresponsable que está disfrutando de su permiso de paternidad mientras que su compañera trabaja y que, en apariencia, responde a ese prototipo de "nueva masculinidad" que, según la voz inicial de Tom, ha hecho que los hombres, feminismo mediante, pierdan su esencia. Todo ello en un país en el que a nivel institucional han ido calando discursos y prácticas igualitarias y en el que vemos cómo una monologuista "empoderada" es objeto de ataques de todo tipo en unas redes sociales convertidas en campo abonado para la misoginia más extrema. En solo cuatro episodios, la serie da un repaso a todos los factores que hoy están lastrando la lucha por la igualdad, incluidas la industria del sexo y el salvaje mundo digital, así como también la expansión de un discurso feminista institucionalizado que en ocasiones genera más rechazo que adhesiones, y evidencia cómo los "hombres blancos cabreados" no son una invención teórica de Michael Kimmel sino un sector muy relevante en unas democracias que parecen haber renunciado a cumplir buena parte de sus promesas…
A better man, que podríamos considerar el reverso inteligente y políticamente comprometido de la facilona Machos alfa, es de esas series que te dejan clavado en el sofá una vez que la has terminado de ver y que, al menos en mi caso, me ha hecho plantearme cuánto de lo que representan Tom/Berit y Audun hay en mí. Un proceso de concienciación doloroso pero necesario para el que hay salida, como bien nos muestra esta producción noruega. Una salida que tiene que ver con la politización de nuestros malestares pero sin perder de vista los "molestares" que causamos y que nos obliga a todos a iniciar un camino que no es un juego de suma cero sino una apuesta por un mundo de sujetos equivalentes, que con-cuidan y que han sido capaces de eliminar la violencia como forma de gestionar los conflictos y como herramienta con la que disfrazar nuestra irremediable vulnerabilidad. Las dos manos que se tocan en la escena final nos hablan justamente de ese horizonte de posibilidad.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/better-man-malestares-molestares-masculinos.html
Interesante debate -en texto y en vídeo- organizado por elDiario.es ‘para reflexionar sobre los movimientos de Rufián y Delgado, el auge ultra, el balance del Gobierno o el futuro liderazgo de un espacio del que aún son referentes aunque decidieran abandonar la primera línea.’
¿De la generación más preparada de nuestra historia a la más fascista?. Francisco J. Leira (26/02/2026)
Un análisis ajustado y multilateral, desde una valoración histórica. Selecciono varios párrafos:
Por eso, si de verdad nos preocupa el avance de valores reaccionarios, el primer trabajo no es moralizar ni señalar con el dedo: es educar, en el sentido más serio del término: enseñar cómo funciona la democracia, cómo se construyen los derechos, qué cuesta perderlos y qué implican las dictaduras. No solo la española, también las experiencias autoritarias de Portugal, Grecia, Alemania, Italia o los países del Este europeo. No se trata de dar lecciones abstractas, sino de dotar a la sociedad —especialmente a la juventud— de un vocabulario cívico mínimo para identificar discursos vacíos. No obstante, no conviene fingir que este problema ha surgido de la nada o que es un capricho generacional. España arrastra un franquismo sociológico que no desapareció del todo y que ha dejado restos culturales que se han transmitido a una parte de la juventud. Pero sería un error convertirlo en la explicación única: ni basta para entender el auge de Vox…
En este contexto, la búsqueda de culpables es una estrategia tan inútil como contraproducente. Señalar a una generación entera solo consigue una cosa: reforzar la identidad de los grupos radicalizados, alimentar su narrativa de persecución y empujar a algunos a cerrar filas "contra el sistema ‘woke’". Es justo lo que buscan.
La democracia no se defiende con etiquetas, sino con políticas públicas que mejoren la vida de la gente y con una educación cívica robusta que haga menos seductores los atajos autoritarios. La alternativa no es elegir entre economía o cultura. Es entender que van juntas. Si el Estado falla en lo material, crece el enfado. Si la educación democrática falla, ese enfado se canaliza peor. Si encima la derecha institucional renuncia a un mínimo antifascista, el resultado es una sociedad donde lo extremo deja de parecer extremo. Por eso, antes de repartir responsabilidades como si fueran castigos, toca hacer lo difícil: reconstruir confianza, resolver problemas y volver a enseñar por qué la democracia merece ser defendida.
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/generacion-preparada-nuestra-historia-fascista.html
La defensa del antifascismo ante el discurso de 'los dos extremos'. Miquel Ramos (25/02/2026)
Aprender de la experiencia francesa frente al neofascismo. Selecciono varios párrafos:
A lo largo de toda la semana, la violencia de la extrema derecha no ha dejado de crecer, con ataques a varias sedes de organizaciones de izquierda, cacerías contra antifascistas y hasta avisos de bomba en las sedes de LFI, del sindicato CGT y de un grupo ecologista. Mientras varios jóvenes que presuntamente participaron en la pelea de Lyon ya han sido detenidos y acusados de homicidio voluntario (todos ellos antifascistas), el Estado y gran parte de los medios siguen pasando de puntillas por la campaña de agresiones fascistas, estirando el chicle contra el antifascismo…
Los mismos que han abierto las puertas a las extremas derechas y a sus odios con su peligrosa equidistancia, hoy se rasgan las vestiduras ante las consecuencias de lo sembrado. En España ya estamos viendo la coordinación entre los agitadores ultras, los grupos neonazis que los acompañan y los partidos políticos que los financian y hasta los invitan a sus actos de campaña. Si la ultraderecha se siente acompañada por el relato institucional, por la acción policial y por la campaña de intoxicación mediática, y sobre todo, si no encuentra contrapeso, va a seguir buscando bronca para luego presentarse como víctima. Es en estos momentos cuando la extrema derecha espera retrocesos de la izquierda, cobardías y equidistancias que la normalicen y la victimicen una vez más. Y es justo ahora cuando no se puede volver a dejar solos a los antifascistas.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/defensa-antifascismo-discurso-dos-extremos.html
¿Es libre una mujer velada?. Santiago Alba (25/02/2026)
Una reflexión equilibrada sobre el sentido de la libertad de las mujeres, particularmente las musulmanas y en los países europeos, y la importancia de la escuela pública como socialización colectiva e integración social. Selecciono varios párrafos:
“No creo que sea discutible, por lo demás, que una de las batallas centrales de las mujeres en Iráno Arabia Saudí se libra contra el velo, objeto visible en el que se vuelca una apretada red invisible de opresiones totalitarias. El velo es, en efecto, tan visible que se nos olvida que esa batalla no es contra el hiyab sino en favor de la libertad;es decir, en favor de resignificar libre e individualmente las prendas que se eligen para ocultar o desnudar el propio cuerpo…
Porque, en definitiva, la verdadera libertad es la de rebelarse y desobedecer. Los hijos se rebelan contra los padres; los jóvenes contra la sociedad que los rechaza. Supongamos que las familias musulmanas son más doctrinarias que las del Opus Dei o las de padres militares votantes de Vox. Si queremos que Ekram se quite el velo, tendrá que rebelarse contra sus padres; y eso será más fácil si está socialmente integrada, lo que sólo puede hacerse a través de la escuela pública en condiciones de verdadera ciudadanía material. Según la noticia citada más arriba, muchas de las chicas a las que se prohíbe el uso del velo en las escuelas cambian de centro o dejan de estudiar. Si no van a la escuela, quedarán a merced de sus familias; si la escuela pública las rechaza, su libertad rebelde se activará contra la sociedad que las excluye, de modo que no serán libres quizás cuando se pongan el velo, pero sí cuando se nieguen a quitárselo, como ocurría bajo la dictadura tunecina y como ocurre en la Francia falsamente laica,donde se hacen leyes privadas para perseguir a una minoría cultural. Como ya explicó en 1818 uno de los padres del liberalismo, Benjamin Constant, toda persecución es “religiosa”, tanto la de la Iglesia contra los herejes como la del Estado contra los creyentes.
Así que yo no defendería el uso coyuntural del velo en nombre de la libertad religiosa sino en nombre del laicismo y del derecho a la educación, que es el derecho a la rebelión y a la transformación personal. España no debería permitir que nadie escapase a la escuela pública, ni ricos ni pobres, ni católicos ni musulmanes, ni veladas ni des-veladas. Es allí donde se vuelven a barajar las cartas que se querrían ya decididas para siempre en el hogar familiar.”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-02-25/es-libre-una-mujer-velada.html
Recuperar el campo. María E. Rodríguez Palop (24/02/2026)
Un alegato para responder desde las izquierdas al dilema rural. Selecciono varios párrafos:
“La brecha entre el campo y la ciudad es histórica, generacional, sexual, social, económica y digital, pero se ha venido engordando con binarismos imperfectos o abiertamente falsos, de enorme eficacia comunicativa y política: lleno-vacío, abundante-escaso, rápido-lento, industria-sector primario, avance-retroceso, centro-periferia o cultura-naturaleza. Algunos presentaban estas dicotomías como un diagnóstico pretendidamente aséptico y cientificista, pero los hechos aislados no existen, así que fue fácil esencializarlos, rigidificarlos y ponerles etiquetas: los de arriba-los de abajo, ricos-pobres, amos-esclavos, mejor-peor. Era de esperar que ese discurso acabara colonizado por la división entre progresistas y conservadores y que, finalmente, los ultras lo utilizaran para confrontar a la izquierda pija-woke de las ciudades con la derecha antisistema del campo. Poco importa ya qué se quiera decir con eso y si hay algo atendible o no. Lo importante es que con esa magistral simplificación en tres actos han logrado remarcar las fronteras interiores con un trazo indeleble; han redefinido y jerarquizado mapas y territorios; y han ofrecido unas certezas identitarias que rentabilizan como nadie. Han rescatado para la política un elemento emocional negativoque permite reforzar la espiral de inclusión-exclusión y han dejado que la retórica victimista hiciera el resto.
La pregunta es dónde están y, sobre todo, dónde quieren estar las izquierdas en un debate que se les escapa y que resulta cada vez más determinante. Si se van a centrar solo en las vulnerabilidades urbanas o van a fomentar la solidaridad entre todas las personas vulnerables.Si van a ser capaces de ofrecer salvaguardas que se acomoden a las exigencias y las expectativas del campo. Acompasar la transición energética y la soberanía alimentaria evitando las coacciones y las prisas que rompen sus costuras. Repartir las cargas y las responsabilidades renunciando a las zonas de sacrificio y a la política colonial que destina unos territorios a la producción y otros al consumo. Asumir que la autonomía estratégica exige más contención productiva y más productos propios porque eso es lo más barato y sostenible.
La extrema derecha cabalga hoy a los hombros de un gigante para restaurar desde ahí el liberalismo económico, el conservadurismo moral y el autoritarismo político, pero la gente del campo ni es atrasista, ni es, por definición, de derechas. Bastaría con escucharla para recuperar lo perdido.”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-02-24/recuperar-el-campo.html
Una sola guerra. Rafael Poch (23/02/2026)
La conexión entre la guerra de Ucrania, Irán y Venezuela para mantener la hegemonía estadounidense frente a China y su aliado ruso. Selecciono varios párrafos:
“Cuando entra en su quinto año, la guerra de Ucrania mantiene unas negociaciones más ambiguas que nunca. Que el principal factor de la guerra, Estados Unidos, se presente en ellas como “mediador” obedece únicamente al miedo de que una derrota militar de la OTAN socave el prestigio de Washington. Trump ha transferido a los europeos parte del marrón, la ayuda militar a Kiev, pero excepto en dinero, su implicación sigue siendo la misma. La CIA y el MI6 británico siguen muy activos señalando objetivos y posibilitando los ataques ucranianos. Aviones americanos y británicos continúan sobrevolando el Mar Negro y guiando artefactos ucranianos contra la retaguardia rusa cuyo conteo de víctimas civiles apenas se reporta. Los ojos y oídos militares de Kiev siguen siendo occidentales. Según un informe The New York Times, en enero, Washington continúa ayudando a Kiev a seleccionar objetivos en Rusia y ayuda en los ataques a petroleros rusos en los mares Báltico, Negro y Mediterráneo, acciones sobre las que Trump está al corriente. El presidente del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Pátrushev, ha amenazado con utilizar la débil marina de guerra rusa para proteger sus barcos comerciales. Rusia tiene muchos recursos nucleares pero, particularmente en el Báltico, muy poca capacidad naval…
Todo forma parte de lo mismo, ha explicado el secretario de Estado, Marco Rubio, en la conferencia de Seguridad de Múnich: prolongar los quinientos años de dominio occidental del mundo, dijo ovacionado por los dirigentes europeos decididos a cumplir con entusiasmo su parte en esta, ya imposible, misión civilizadora.”
Referencia web original:
https://ctxt.es/es/20260201/Firmas/52234/rafael-poch-guerra-venezuela-iran-eeuu-china-ucrania.htm
No se vislumbra un final: reflexiones sobre la literatura reciente en torno a la destrucción de Gaza. Wolfgang Streeck (23/02/2026)
Amplio y profundo ensayo sobre la degradación política, cultural y ética occidental, particularmente la alemana, ante el genocidio de Palestina. Selecciono varios párrafos:
Alemania, el segundo partidario incondicional de Israel, podría ser, incluso más que Estados Unidos, un lugarmás que adecuado para investigar la conversión occidental después de 1945 del antisemitismo al filosemitismo. Con su impasible ecuanimidad ante la crueldad desenfrenada, su estudiada ausencia de emoción moral, el silencio gélido de su clase política e intelectual, de periodistas a profesores, de directores de cine y artistas a escritores, e incluso entre los estudiantes en la medida en que han crecido en Alemania y quieren hacer carrera allí, este país vuelve a aparecer como un caso extremo de desquiciamiento político. Tanto Mishra como yo prestamos especial atención a la versión alemana de la «israelmanía» estatal[4]. Sin embargo, lo que está sucediendo en Alemania en estos días todavía debe comprenderse plenamente: la transición a un filosemitismo fanático identificado como antipalestinismo, que mira hacia otro lado con la misma indiferencia moral de siempre, el mismo silencio oportunista, la misma cobardía despiadada. A continuación, abordaré algunos de los factores que creo que están en juego aquí con la esperanza de que se me perdone por utilizar los excelentes libros de Mishra y Fassin como ocasión para especular sobre algunas de las peculiaridades más aterradoras de mi país natal…
La guerra de Israel contra el pueblo de Gaza (para Habermas, simplemente una «población») ha dejado y sigue dejando ruinas por todas partes, sin duda en la propia Gaza, donde se estima que solo retirar los escombros llevará una década o más, pero también en Israel, cuyos ciudadanos ya han comenzado a abandonar su país en masa. Lo mismo ocurre con los países que siguen ayudando a Israel a llevar a cabo y a legitimar su genocidio en Gaza, países en los que habría que restaurar urgentemente el sentido de la integridad pública y la moralidad política, mientras ello sea todavía posible; y con las instituciones del derecho internacional, que serán tan necesarias ahora que el mundo lucha por un nuevo orden multipolar[20]. Se escribirán y se deben escribir muchos más libros sobre el «mundo después de Gaza». Pero sea cual fuere ese mundo, cuando tal vez se materialice, Gaza siempre formará parte de él, como las colonias y la economía esclavista de la era de la Ilustración, como Auschwitz y Varsovia, como Hiroshima y Nagasaki, como Vietnam y todos esos otros lugares de asesinatos en masa a gran escala, que tan a menudo nos hacen desesperar de nosotros mismos.”
Referencia web original:
El problema de futuro de la izquierda: los chicos jóvenes se alejan de sus partidos y valores. Ángel Munárriz (22/02/2026)
Reportaje interesante, con numerosos datos, que merece una reflexión en profundidad. Selecciono varios párrafos:
“Sobre igualdad y diversidad, las señales de ruptura de la tendencia al consenso progresista entre los varones más jóvenesaparecen desde hace más de dos años. En una encuesta de 40dB. de julio de 2024, los chicos menores de 27 son el grupo que en mayor porcentaje (43,6%) defiende que “debería haber un día del orgullo heterosexual”. No es un dato determinado por la edad, sino por la edad y el sexo. Así lo demuestra que el grupo que menos de acuerdo está con esa frase (16,5%) sea el de sus coetáneas. Es pura polarización ideológica por género. Otro dato: a casi un 27% de los chicos menores de 27 les “incomoda” ver a una pareja homosexual, más del doble que a cualquier otro grupo. Son minoría, sí, pero más de uno de cada cuatro…
Javier Carbonell, investigador sobre desigualdad, ultraderecha y juventud, aporta una explicación complementaria, que ha sintetizado en un artículo publicado en 2025 por el European Policy Centre, en Bruselas. El combustible de esta deriva es el “declive” educativo y económico de los hombres por debajo de 30 en comparación con las mujeres. Lo desarrolla así: “Los varones jóvenes perciben que ya son ellas las que logran mejor rendimiento académico [el porcentaje de abandono temprano es de un 15,8% en ellos y de un 10% en ellas; en titulados superiores, la brecha a favor de las mujeres es 45,3%-37,7%, según el INE] y ven amenazado su estatus tradicional de proveedor de recursos. En un contexto de incertidumbre, que es el mismo que el de las chicas pero al que se suma la inseguridad sobre su propio rol, escuchan un discurso progresista que les dice que tienen privilegios, aunque ellos todavía no los han disfrutado, y uno derechista que alimenta su nostalgia del orden tradicional, algo que engancha con esa filosofía criptobro que promete restaurar su primacía económica”.
Reunidos esos elementos, la ventaja de la derecha es clara, señala el director del think tank Future Policy Lab, para quien las voces de izquierdas que pretendan llegar a los varones jóvenes deben seguir tres reglas. La primera, entender que “no se convence a nadie con acusaciones sobre su identidad”. La segunda, “centrarse en los problemas económicos compartidos por chicos y chicas”, como hizo durante su campaña —sostiene— el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que poniendo el énfasis en la vivienda logró un abrumador apoyo entre jóvenes de ambos sexossin rebajar su discurso sobre feminismo y diversidad. La tercera, estrechar el margen para el uso del feminismo como “chivo expiatorio” identificando a los “causantes reales de sus problemas”, como las empresas —explica— que aprovechan la robotización para un ahorro de costesque los condena a la precariedad o los dominadores del mercado del alquiler.”
Referencia web original:
“El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha”: Clara Serra (22/02/2026)
Una larga entrevista frente al punitivismo ante la violencia machista y para precisar su opinión sobre el consentimiento en las relaciones sexuales. Por tanto, es un asunto relacional entre dos personas que requiere acuerdo mutuo para no considerarse agresión prepotente y dominadora, sin caer en el formalismo de un contrato, y menos si es injusto; pero supone expresión de voluntariedad, de acuerdo, es decir el sí a la relación, siempre reversible por el no, e independiente del nivel del deseo o el placer, que están en otra esfera, y expresan una pulsión individual.
Por tanto, el consentimiento, su práctica social generalizada, es una defensa femenina ante el riesgo de agresión machista, con imposición de una práctica no consentida. Es fundamental para la prevención de la violencia machista y garantizar unas relaciones voluntarias y libres. Otro plano son las incertidumbres en el sexo consentido, para abordar libremente. Pero la línea de ser consentido o no debe estar clara, aunque puede variar en el tiempo, incluso con momentos de indecisión.
Y no tiene mucho recorrido su pretendida distinción entre consentimiento y permiso, cuando esta palabra también significa autorización, conformidad… y consentimiento. Cuando se habla de contractualismo se refiere a un enfoque relacional entre dos partes, superando el simple individualismo; el sexo consentido forma parte de ese acuerdo que se puede revertir en cualquier momento por cada una de las partes; no estamos ante una interpretación jurídica o notarial de un compromiso vinculante para siempre y en cualquier condición que ata a la mujer al dominio masculino (como el matrimonio patriarcal), sino ante una expresión voluntaria de la aceptación de la relación sexual… que se puede cambiar.
La violencia machista es un problema social y colectivo de dominación de las mujeres (y colectivos LGTBIQ+) contra la que tiene que intervenir el Estado de derecho, las instituciones y la propia solidaridad cívica y feminista; no es un asunto privado sino público, de igualdad, ética y justicia. Son aspectos para matizar.
Selecciono varias respuestas:
“Hay que discrepar en identificar por completo consentimiento y contrato. Si el consentimiento es un permiso, y por eso yo lo defiendo en términos negativos, siempre puede retirarse a partir de una negación. Da igual que yo haya dicho previamente que sí, siempre puedo decir posteriormente que no. Si en el contrato lo que tiene validez es el sí y todo sí es un sí vinculante, en el permiso lo que tiene validez siempre es el no y todo no es un no válido y vinculante.
En el contrato las afirmaciones se convierten en compromisos vinculantes, en el permiso lo importante es que el sujeto retenga siempre y en todo momento la posibilidad de decir que no. Por eso yo defiendo la naturaleza negativa del consentimiento sexual y advierto de los peligros de positivizar el consentimiento, es decir, de contractualizarlo…
Sí, en la medida en que es un espacio de riesgo, de vulnerabilidad, donde nos exponemos al otro. Pero vivir es un riesgo, desear es un riesgo y enamorarte también lo es, un riesgo a que el otro no te desee, o desee otra cosa, un riesgo a que el otro no te quiera o quiera de otro modo. Ahora bien, hay riesgos que queremos correr y derechos por los que debemos luchar: el de correr esos riesgos es uno de ellos. Por eso justamente las feministas debemos distinguir dos cosas. Una es la violencia, contra la que tenemos que poner todas las medidas de seguridad porque tenemos derecho a exigir estar a salvo de la violencia siempre y en todo caso.
Ahora bien, si la violencia debe ser erradicada del sexo es, precisamente, para que podamos recuperar la libertad de adentrarnos en un territorio donde existe el riesgo, la incertidumbre, el no saber. No saber lo que pasará, lo que me pasará, lo que nos pasará y querer explorarlo. No saber lo que desea el otro o lo que yo misma deseo y querer explorarlo. Yo lo que quiero es que la violencia deje de ser el peaje que las mujeres tenemos que pagar por poder adentrarnos en el sexo y sus incertidumbres. Quiero ser verdaderamente libre -estar a salvo del peligro de la violencia- para poder correr los riesgos que sí quiero correr. La relación social implica conflicto y riesgo y debemos defenderlos, es la única manera de defendernos como sociedad de quienes nos quieren convertir en enemigos unos de otros, sujetos asustados y atemorizados de la existencia misma de los otros.”
Referencia web original:
Regularizar para seguir explotando: el ciclo de las regularizaciones migratorias. Alberto Noguera (20/02/2026)
Una interpretación ajustada. Selecciono varios párrafos:
“Y es cuando tal cantidad de mano de obra irregular alcanza niveles difíciles de sostener, que las regularizaciones funcionan como mecanismos periódicos de ajuste o de saneamiento del sistema, permitiendo aflorar empleo sumergido, aumentar la recaudación de la seguridad social y reducir la evasión fiscal para, a continuación, repetir de nuevo el ciclo: cierre de fronteras, producción de vulnerabilidad e irregularidad, superexplotación laboral y, finalmente, otra regularización parcial. Por ello, las regularizaciones periódicas no son solo medidas administrativas, son mecanismos estructurales que permiten que un sistema perverso, basado en que la vulnerabilidad y la superexplotación de la mano de obra, se regenere y mantenga en funcionamiento, repitiendo su ciclo una y otra vez.
De acuerdo con esto, podemos afirmar que la única manera de romper este sistema basado en el ciclo de la superexplotación pasa por dos medidas: uno, asumir que la solución a la vulneración de derechos de los inmigrantes no puede consistir en regularizaciones periódicas que solo corrigen parcialmente el desequilibrio, sino por reconocer abiertamente la realidad económica de que las economías europeas necesitan mano de obra extranjera de forma estructural y establecer canales legales y estables de entrada para toda esta mano de obra que el país necesita, evitando que el acceso al mercado laboral dependa de la irregularidad previa. Y, dos, reconocer desde el inicio todos los derechos laborales y sociales a estas personas, garantizando igualdad jurídica efectiva para todos los trabajadores, con independencia de su origen.”
Referencia web original:
Diez tesis sobre el fin de la democracia. Alfredo González (20/02/2026)
Definiciones sintéticas sobre el ascenso del nuevo autoritarismo neofascista. Selecciono varias tesis:
“6. Como hace un siglo, el apoyo de los conservadores ha sido clave para el auge del nuevo autoritarismo. Pero más importante si cabe está siendo la equidistancia de los liberales, tanto políticos como intelectuales. La equidistancia hoy es tan irresponsable como el colaboracionismo. Al contrario que hace un siglo, en estos momentos y con alguna excepción, la única resistencia intelectual y política está en la izquierda. El objetivo de la izquierda debe ser ampliar el horizonte político de la resistencia, no restringirlo aún más.
7. La democracia no muere y el autoritarismo no crece sin un encanallamiento que afecte a buena parte de la sociedad. Hace un siglo, ese encanallamiento se nutrió de la brutalización de la Primera Guerra Mundial y de la peor crisis del capitalismo -la que siguió al Crack del 29. Hoy, donde crece el autoritarismo no hay poblaciones traumatizadas por la violencia ni sometidas a la pobreza más abyecta. Así como el descrédito de la democracia tiene mucho que ver con la desigualdad galopante, el encanallamiento en sí (la pérdida de empatía y la celebración de la maldad) hay que buscarlo en cuestiones más ideológicas que materiales, en el mundo virtual más que en el mundo real. Es la circulación de odio, violencia y mentiras, tanto en las redes sociales como en los medios tradicionales, de lo que se nutre el encanallamiento…
10. El futuro autoritario no es una vuelta al pasado. Las comparaciones con el fascismo clásico son insuficientes. Tampoco con el capitalismo oligárquico del siglo XIX. Ni con el Antiguo Régimen o el feudalismo. No son suficientes, pero tampoco son erróneas: todas las analogías mencionadas son necesarias y pertinentes. Porque nuestro momento autoritario bebe de todo ello. El presente que vivimos y el futuro que nos espera será al mismo tiempo nuevo y arcaico. Y aunque no nos ofrezca todas las soluciones para los problemas a los que nos enfrentamos, comprender lo arcaico es esencial para entender lo nuevo.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/diez-tesis-sobre-democracia.html
La extrema derecha fascista y el riesgo de la violencia programada. Vicenç Fisas (18/02/2026)
Un análisis completo y multilateral. Selecciono varios párrafos:
La violencia colectiva de estos grupos se normaliza mediante procesos de deshumanización sistemática: los migrantes presentados como plaga, invasores o animales; los judíos retratados como élites manipuladoras o “enemigo invisible”, o las feministas y colectivos LGTBIQ+ como agentes de decadencia. Un componente clave en la extrema derecha contemporánea es el aceleracionismo, que sostiene que el sistema liberal es irreformable y debe ser destruido mediante el caos. Esto justifica ataques indiscriminados para desestabilizar sociedades, la glorificación de la violencia y la amenaza, y el rechazo de la acción política institucional, de manera que la violencia colectiva, sea física o no, se transforma en rito iniciático. Cumple una función sociopsicológica central, pues reafirma una masculinidad “guerrera” frente a sociedades percibidas como “feminizadas”, genera pertenencia y cohesión, y ofrece estatus, reconocimiento y sentido vital. Este patrón conecta con la crisis identitaria masculina, la frustración socioeconómica de mucha gente, y el aislamiento social y radicalización online que provocan las redes sociales.
La extrema derecha no busca solo “resistir”, sino reconfigurar el poder político, con Estados étnicamente homogéneos, la eliminación o expulsión de minorías y el autoritarismo radical. La violencia colectiva es concebida como una fase previa de limpieza, una guerra civil necesaria, y el fundamento del nuevo orden. Aquí convergen el racismo biológico, el fascismo palingenésico (renacimiento por la destrucción), y las teologías políticas secularizadas. No se trata de simples desviaciones criminales, sino de una cosmovisión coherente, donde la violencia y la coacción es moralmente necesaria, históricamente inevitable y políticamente fundadora. La capacidad de reclutamiento y expansión de estos movimientos se ve potenciada por una infraestructura digital sofisticada, que opera en múltiples niveles de visibilidad y radicalización…
La mejor forma de frenar el auge de la extrema derecha fascista y reducir el riesgo de que desemboque en violencia física y colectiva, no es solo denunciar sus expresiones, sino bloquear las condiciones materiales, sociales y culturales que la vuelven atractiva y “justificable”. Para ello, conviene articular un marco de acción basado en universalismo, empatía, reconocimiento, conocimiento y responsabilidad, junto con flexibilidad, aceptación de la complejidad y pensamiento crítico, políticas de desradicalización, resiliencia cívica, memoria plural y desarme moral. Pero ese marco solo será creíble si los gobiernos progresistas lo acompañan con políticas valientes y eficaces, no meramente simbólicas, que resuelvan de forma tangible los problemas de la gente común, como empleo, salarios, vivienda, servicios públicos, seguridad y expectativas de futuro. Cuando la mayoría percibe resultados reales y justicia cotidiana, la extrema derecha pierde legitimidad social y se debilitan su capacidad de organización, su poder de contagio y su capitalización del malestar.”
Referencia web original:
Poner a la izquierda en pie para cambiar lo que no podemos aceptar. Jone Belarra (18/02/2026)
El relato y el proyecto de la dirección de Podemos. Hay varias cuestiones a matizar. Explico solo dos. Una, elegir el mal menor frente al mal mayor, si es lo único posible en ese momento, no es un malmenorismo, como simple seguidismo al PSOE, que sería un oportunismo adaptativo. Sería evitar el mal mayor, que es más perjudicial para la gente y las fuerzas transformadoras. El ejemplo estratégico es el apoyo o no a una investidura de un gobierno liderado por el PSOE (cosa que se hizo en 2020 y 2023) o una abstención que se aventura para el futuro y que pudiese facilitar un gobierno de las derechas. Y ahí, esa lógica tiende a argumentar que son lo mismo y da igual quien gobierne, pero frente a una amplia opinión reformadora y pragmática, de la que se aísla. Así, esa posición tiende a poner en el mismo plano las dos tendencias del bipartidismo, las derechas y la socialdemocracia, incluso a priorizar la lucha ideológica ‘antirreformista’ contra el gobierno de coalición… que con su inacción favorecería el ascenso de la ultraderecha. Precisamente ese riesgo se evitó, en el último momento, con la posición favorable al decreto del escudo social, a pesar de introducir un elemento negativo con el tema de los desahucios (el llamado 'pacto criminal' de PSOE/PNV). Era la posición menos mala, lo que, a veces, en términos populares se dice votar a favor con la nariz tapada, tragarse un sapo y adoptar un apoyo crítico. Para ello, hay que tener claridad y firmeza estratégica y flexibilidad táctica.
Dos, hay todavía cierta ambigüedad programática en la propuesta de Rufián y en la refundación de Sumar, pero hay un objetivo estratégico claro: evitar el acceso gubernamental de las derechas y la amenaza de involución social y democrática… a través de una política moderada y de alianza con socialistas y nacionalistas que, de momento, es la única posible para formar gobierno (algo) progresista. Es decir, está claro y enlaza con una gran preocupación cívica, el para qué la unidad que proponen, no solo quienes la dirigen, aunque dan por supuesto, unos, que el núcleo dirigente y su línea política debe ser el nuevo Sumar, otros, el bloque nacionalista, y Podemos que deben ser ellos. En resumen, no hay mimbres para la colaboración y cada cual busca su refuerzo particular, a corto y medio plazo, sin resolver el principal dilema: una mayoría parlamentaria frente a las derechas… y/o un profundo proceso de reactivación cívica que remueva la correlación de fuerzas socioelectoral y política en favor de una dinámica transformadora efectiva. Selecciono varios párrafos:
“Los medios se han llenado en los últimos días de debates sobre la izquierda que parten siempre de una misma pregunta: “¿Quiénes?”. Sorprendentemente, nadie parece tener demasiado interés en plantear otra cuestión: “¿Para qué?”. Pero, a mi juicio, el dilema determinante para combatir el ascenso de la derecha y la extrema derecha no es el de los nombres, es el del método, porque la unidad no se construye en torno a una foto, sino a un proyecto…
Por eso, ahora que esa receta se ha demostrado fracasada, ahora que sabemos que este Gobierno y el descontento que genera es una fábrica de ultraderechistas, es el momento de que cada partido a la izquierda del PSOE y cada formación soberanista o independentista decida entre ahondar en la senda fallida de esta legislatura o corregir el rumbo. Nosotras lo tenemos claro: es la hora de volver a poner en pie a la izquierda inconformista e insumisa.
Por eso, cuando se plantea el debate sobre lo que debe hacer la izquierda, lo más honesto es empezar por responder a la pregunta de “para qué”: si es para pasar de las palabras a los hechos, si es para plantear y llevar a cabo hasta sus últimas consecuencias un proyecto alternativo y diferente al proyecto del PSOE, y para poner toda la fuerza en la batalla contra la derecha y la extrema derecha, se puede contar con Podemos. Si es para culpar al feminismo, a las personas migrantes y al colectivo LGTBIQA+ del avance de la extrema derecha, Podemos con seguridad no estará.”
Referencia web original:
1976: las mujeres y sus luchas feministas y sindicales. Maika Muñoz (17/02/2026)
Importante experiencia, con la intersección de la lucha sindical y la feminista en un momento crucial para conseguir la democracia. Selecciono varios párrafos:
“En los últimos años del franquismo muchas mujeres militantes en organizaciones de izquierda empezaron a reivindicar que la liberación de la mujer no vendría solo a través de la lucha de clase, sino que existían reivindicaciones específicas de las mujeres, que estas organizaciones debían asumir…
En las huelgas que se sucedieron en este año, que marcaron un antes y un después en la movilización obrera, las trabajadoras también estuvieron presentes. Ante las huelgas del metal en enero, la policía detuvo en sus casas a distintos cargos sindicales…
Ahora bien, donde más movilizaciones se produjeron fue en el sector textil, uno de los sectores productivos con salarios más bajos y condiciones laborales peores, y obviamente con una mayoría de trabajadoras. La negociación del convenio nacional supuso la multiplicación de paros, encierros y concentraciones en los distintos talleres. En este sentido, el conflicto más destacado fue el de Induyco, donde la dirección utilizó las huelgas de enero y febrero para descabezar el movimiento obrero organizado. La represión de esta empresa fue muy dura, así como su estrategia para que los familiares convencieran a las jóvenes trabajadoras para que desistieran de sus movilizaciones.
Como vemos, el año 1976 fue fundamental en el devenir de la democracia en nuestro país, y ahí estuvieron las mujeres luchando para que sus reivindicaciones específicas se tuvieran en cuenta.”
Referencia web original:
https://porexperiencia.com/dossier/1976-las-mujeres-y-sus-luchas-feministas-y-sindicales/
La Conferencia de Seguridad de Munich, ¿punto de inflexión o más de lo mismo?. Ruth Ferrero-Turrión (17/02/2026)
Buen diagnóstico. La cuestión es de fuerzas sociopolíticas insuficientes para la opción integradora, social y democrática y, por tanto, de cómo construirlas. Selecciono varios párrafos:
“Reforzar la posición de la UE en el actual contexto implica, en primer lugar, claridad estratégica. Eso exige definir prioridades realistas: defensa común, autonomía tecnológica, seguridad energética. Pero también implica coherencia entre discurso y recursos. Sin instrumentos financieros adecuados, la retórica sobre autonomía queda vacía. En segundo lugar, requiere superar las fracturas internas mediante mecanismos de solidaridad efectiva. La integración fiscal —incluida la posibilidad de eurobonos— no es solo una cuestión económica sino política, ya que simboliza la voluntad de compartir riesgos y destino. Y, en tercer lugar, demanda reequilibrar la agenda para que la competitividad no se construya a costa del contrato social europeo. La fortaleza geopolítica no puede desligarse de la legitimidad interna.
El debate está abierto. Múnich ha sido un espejo incómodo en el que Europa se ha visto tal y como es, consciente del cambio de era, pero aún indecisa sobre cómo responder. Entre el repliegue nacional y el salto integrador, entre la desregulación competitiva y la inversión solidaria, entre la seguridad y la cohesión social, la Unión Europea se juega algo más que su influencia externa, se juega su propia razón de ser.
La pregunta, por tanto, no es solo cuál es la mejor manera de reforzar la posición de la UE en el contexto actual. La pregunta es si los europeos están dispuestos a asumir el coste político de una integración más profunda que les permita no solo resistir el seísmo geopolítico, sino redefinir su lugar en el mundo.”
Referencia web original:
La mayor ventaja de la reacción ultra es la fragmentación de la izquierda. Ángela Rodríguez PAM (16/02/2026)
Una visión realista, con una propuesta pragmática de unidad electoral y participativa como utilidad básica para acceder a escaños suficientes y parar a las derechas. Selecciono varios párrafos:
“En los últimos días varias voces del espacio progresista han apuntado en esta dirección. Se ha advertido que competir separados equivale a facilitar la victoria de las derechas, pidiendo para ello poner objetivos por delante de siglas y construir un frente democrático que desborde el perímetro estrictamente partidario. Se habla de la necesidad de que la izquierda se ponga en pie, de que algo hay que hacer o nos comerán por los pies, de dar un paso hacia delante. Todos estos actores pueden estar diciendo lo mismo si coincidimos en que la única manera de ponerse en pie y hacer algo diferente en política representativa es con escaños. No hay posición erguida sin representación suficiente. Claro que para ello hará falta rebajar el deporte del descarte personal. En un frente amplio operativo no sobra nadie que aporte voto, estructura o capacidad de convocatoria. Hay liderazgos con arraigo territorial real y liderazgos con alcance mediático amplio. Prescindir de cualquiera de esas capas debilita el conjunto. La política necesita capilaridad y necesita escala, no porque unos liderazgos funcionen mejor que otros, cosa que por supuesto sucede, sino porque el electorado progresista, y más al que se puede dirigir esa gran coalición, no es uniforme. Hay quien vota por enfado, quien vota por sentirse seguro, quien vota desde su identidad territorial, quien vota desde el feminismo, quien vota por justicia material básica, quien lo hace porque le cae uno mejor que otro. La arquitectura electoral común, un frente amplio de coaliciones de izquierdas, no borra esas motivaciones, las coordina y las multiplica.
Tampoco podemos dejarnos seducir por los atajos. Cada ciclo reaparece la esperanza del liderazgo salvador como el mejor de los trampantojos. El carisma moviliza tan rápido como se agota. Lo que resiste a las inevitables y necesarias diferencias o a los malos escenarios políticos son los procedimientos y métodos democráticos. Si hay dudas de cómo ordenar una lista, primarias. Si hay necesidad de clarificar nombres, porcentajes económicos, posibilidades de representación parlamentaria, acuerden, queridos compañeros; y si sigue habiendo dudas, pues que decida la gente. Fuera de los entornos militantes el mensaje es más que directo, la gente está harta y necesita menos épica personal, más diseño operativo. Coordínense para lo esencial y a currar, que nos jugamos la democracia. ¿O es que alguien en los partidos se está jugando otra cuestión?
Me gustaría poder decir lo contrario, pero mi (provinciana) sensación es que lo que reina en la calle es puro cansancio. Por eso ante la posibilidad de elecciones, mucha gente de izquierdas no pide ya unanimidad ideológica sino una eficacia mínima ante la magnitud de lo que se nos puede venir encima, y si esto no es posible que nos ahorren el bochorno. Porque esta vez no se trata de ilusión colectiva ni de identidad política, se trata de correlación de fuerzas y de cómo se convierten nuestros votos en poder real para parar la reacción ultra, de cómo se protege un marco de derechos cuando hay fuerzas dispuestas a recortarlo.”
Referencia web original:
El orden global que vendrá: ¿Mercado o Estado?. Álvaro García Linera (14/02/2026)
Una profunda reflexión sobre el papel determinante del estado para asegurar al poder establecido y el orden institucionalizado. Selecciono varios párrafos:
“Toda crisis general, como la actual, genera una reconfiguración constante de las lealtades políticas de las clases sociales, así como también de las identidades en torno a las cuales se agregan y las emociones comunes que están dispuestas a abrazar. Trump, y la élite de super ricos que lo acompaña, ha capturado ese desplazamiento de las clases trabajadoras y pequeño propietarias que han sido dejadas de lado por un globalismo concentrado solo en los mercados. Ha cobijado a los excluidos, los fracasados, los desamparados, los resentidos. No es un movimiento de los pobres, porque objetivamente no lo son y, si comparamos con los trabajadores de otros países, las clases bajas y medias norteamericanas aún se mantienen en los deciles superiores de la riqueza global. Pero son los marginados de la desmesura material que concentran los ricos. Son las víctimas de la paradoja de la riqueza estancada: tienen más que la mayoría del resto del mundo, pero comparativamente no han mejorado nada con respecto a los que más tienen en su país; y que cada día tienen mucho más.
Se trata por tanto de una coalición que no se forma por la eufórica avalancha de creyentes en un mundo nuevo, sino sobre el apesadumbrado cataclismo de los desesperanzados. No debe extrañar que la emotividad que abracen sea la del rencor, el odio, el castigo y la crueldad; todas ellas propias de las llamadas “pasiones oscuras” (The New York Times, 18/IX/2025).
Procesos históricos similares vienen aconteciendo en otros países del mundo. A veces la izquierda audaz, logra articular ese descontento, bajo la forma de un mundo nuevo a conquistar. Otras veces lo harán las extremas derechas, pero bajo la forma de un mundo viejo a restaurar. Y más aún cuando las izquierdas decepcionan por su pasividad.
La pregunta que falta responder es cómo afectará este protagonismo estatal en la nueva composición orgánica entre mercado/Estado que emergerá después de este tiempo liminal. ¿El excepcional protagonismo que hoy vivimos, dará paso a una nueva preponderancia del mercado? ¿A un equilibrio? ¿A una ampliación de la presencia económica del Estado? Es difícil saberlo con certeza.
Pero, por ahora, por las características de los hechos que parecen ya irreversibles a corto plazo, como las guerras arancelarias que han roto de manera duradera las confianzas empresariales y las cadenas de valor; por la nueva configuración de “áreas de influencia” geopolítica regionalizadas; por el generalizado impulso de “políticas industriales” en las que los Estados están invirtiendo enormes cantidades de dinero y, por el propio resurgiendo popular del sentimiento soberanista, incluso en las grandes y medianas potencias; está claro que todo apunta a que, sea el que sea el nuevo modelo de acumulación que surja en la siguiente década, tendrá al Estado como un actor, ya no solo de soporte; sino también de mando y dirección de la venidera configuración económica de los países.”
Referencia web original:
Luces en el horizonte de las izquierdas. Alberto Garzón (12/02/2026)
Un diagnóstico de interés, pero parcial. Hay que valorar una experiencia crucial, con sus responsabilidades particulares: el reequilibrio y la disputa entre sus dos tendencias dominantes -Podemos y la actual coalición Sumar- por la primacía en la orientación estratégica y sus liderazgos respectivos, sin capacidad o voluntad real para articular un acomodo unitario, plural y democrático del conjunto (el proceso de Magariños, anterior y posterior). De momento, no veo mimbres realistas e integradores suficientes, sobre todo en los liderazgos partidarios actuales, para avanzar hacia una solución completa que asegure su reconstrucción, con una dinámica transformadora, renovadora e integradora. Existe una profunda desconfianza entre las direcciones (y parte de sus militancias) de la coalición Sumar y Podemos por el proceso de sustitución de la primacía dirigente del conjunto, que ostentaba Podemos. Sin abordarlo, y consensuar el equilibrio dirigente y la estrategia compartida, con procedimientos democráticos y de respeto a la pluralidad, es difícil avanzar en una colaboración del conjunto, dando por supuesto que ambas fuerzas y su cooperación son imprescindibles para garantizar la remontada política y electoral de la izquierda alternativa. Selecciono varios párrafos:
“Un lastre que aparece a menudo en la izquierda —sobre todo en momentos críticos— es la pulsión por querer comenzar de cero. Muy vinculada con el adanismo, esta pulsión conduce a despreciar todo lo sucedido antes y a idealizar lo que está por venir. Esta actitud acaba no sólo desaprovechando un capital político acumulado enorme sino que, necesariamente, lleva a repetir errores pasados. Esta tentación debería evitarse esta vez. En su lugar, podríamos aceptar que, en tanto seres humanos, nuestros actos siempre tienen impurezas, que cometemos errores y que no siempre acertamos; y que la clave no es el reinicio permanente, sino aprender de los fallos y perfeccionar y adaptar nuestros instrumentos a los distintos contextos. Por ejemplo, para la época que viene no es buena idea empezar apuntando a quién no debe estar; sería más fructífero cambiar el foco hacia qué se quiere conseguir…
Por otro lado, articular y organizar el ecosistema de izquierdas en un país plurinacional como España es un reto hercúleo. Y especialmente difícil es hacerlo en condiciones de declive electoral, cuando todos los partidos quieren jugar como defensas y no como delanteros. Las experiencias de Unidas Podemos y de Sumar son buenos contraejemplos, ya que ninguna de ellas se dotó de estructuras de gobernanza, es decir, de un mínimo conjunto de reglas compartidas de funcionamiento que sirvieran para que todos estuvieran cómodos. Al contrario, ambas experiencias hicieron recaer la cohesión interna del espacio en la fuerza de sus liderazgos principales. Pero al desgastarse esos liderazgos —y eso acaba pasando siempre—, toda la cohesión se tambaleaba. Es mucho más razonable construir unas instituciones republicanas que permitan que cada fuerza aporte su parte, sin sentirse agraviadas injustamente por el resto y, sobre todo, permitiendo que cualquier asunto pueda ser discutido democráticamente. Al fin y al cabo, los líderes, por muy carismáticos que sean, deben tener un “demos” al que rendir cuentas. Quizás se consiga. Yo soy optimista, aunque solo sea porque creo que todos conocen que la alternativa es un gobierno reaccionario que hará de nuestro país un sitio mucho peor.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/luces-horizonte-izquierdas_129_12982782.html
Los partidos políticos y la política sin partidos. Ramón Soriano (10/02/2026)
Alegato por la complementariedad de la participación cívica, a través de grupos sociopolíticos o movimientos sociales, y la acción político-institucional de los partidos políticos, para prevenir su burocratización, su corporativismo y su dinámica electoralista. Selecciono varios párrafos:
“En definitiva, se trata de defender la coexistencia y complementariedad de ambos: de los partidos políticos y de los movimientos sociales y los colectivos ciudadanos de acción política. No se pretende que éstos suplanten el papel de los partidos, sino de que conjuntamente convivan y hagan su trabajo en la vida política de nuestro país. Porque ambos modelos son necesarios y cada uno puede desarrollar en la escena política cualidades, que les son propias y que difícilmente podría desplegar un modelo alternativo exclusivista…
La participación política ciudadana autónoma en relación con los partidos políticos puede proporcionar beneficios por varias razones: a) el conocimiento de problemas políticos y soluciones en los que los partidos no están interesados; éstos desvelan ante la opinión pública lo que les conviene y frecuentemente para arrojarlo a la cara de los adversarios, b) el control de la actividad de los partidos políticos y sus miembros, quienes se comportarán mejor si se sienten observados; c) la exigencia de responsabilidades a los políticos/as, que es más eficaz desde las bases ciudadanas que desde los partidos políticos y las instituciones dominadas por ellos; y d) la influencia para producir un cambio en la agenda de los partidos políticos, metiendo en ella asuntos nuevos o cambiando el orden de prioridad de los ya incorporados; estamos viendo recientemente el cambio de las agendas por la presión de colectivos sociales, como las mujeres y los pensionistas.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/partidos-politicos-politica-partidos.html
¿Por qué no nos creen?. Magis Iglesias (8/02/2026)
Buena comprensión y alegato contra la violencia machista. Selecciono un párrafo:
“En occidente, el desprecio de la voz de las mujeres —cuando se hace patente en ámbitos de hegemonía masculina— está tan arraigado que lo hemos normalizado. Ni siquiera nos damos cuenta de que existe pero salpica a todos los estamentos, sin olvidar el judicial donde las mujeres deben comportarse como heroínas dispuestas a pasar por el cadalso si quieren denunciar a un hombre por acoso, especialmente, si es de carácter sexual. Ese trato vejatorio pero espontáneo se manifiesta cuando se busca silenciar a las que denuncian ante los tribunales, ignorar a las que tratan de defender sus posiciones —incluso si ocupan puestos de poder— y desacreditar las acusaciones o la simple exposición de los hechos. Acallar, ignorar y negar son las tres caras de un mismo prisma que busca deslegitimar la palabra femenina cuando queremos hacernos oír como voces de autoridad. Porque, en realidad, lo que se niega es el valor de la palabra de las mujeres.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-creen_129_12969885.html
Una Junta de Paz al servicio del emperador Trump. José Enrique de Ayala (7/02/2026)
Bien documentado. Selecciono varios párrafos:
“Todas las afirmaciones del PI y de la RES 2803 relativas al futuro palestino: “Una vez que se haya llevado a cabo fielmente el programa de reformas de la Autoridad Palestina… se podrán dar por fin las condiciones para una vía factible hacia la libre determinación y la condición de Estado de Palestina” eran, como cabía esperar, falsas Ninguna autoridad palestina va a controlar esa Nueva Gaza construida para el turismo de lujo, a no ser que se trate de testaferros teledirigidos por los verdaderos amos. Después de sufrir un genocidio – justificado en unos atentados terroristas en los que no participaron el 99,9 % de los gazatíes – que ha matado a 30.000 mujeres y 20.000 niños y ha destruido todo lo que tenían, los palestinos de Gaza siguen siendo asesinados, se les roba su territorio, igual que a sus hermanos de Cisjordania, y se ven sometidos, privados de su derecho a gobernar su propio país, por una Junta de Paz, al servicio personal de Trump, respaldada por una resolución infame de Naciones Unidas. Qué tristeza, qué vergüenza, qué desolación.
Pero la historia no termina aquí. A pesar de la evidente traición de los gobiernos árabes - que algún día lo pagarán porque la mayoría de los ciudadanos de esos países no apoyan ese abandono ante el genocidio de sus hermanos -, a pesar de la indiferencia, cuando no la complicidad, de los gobiernos europeos y de otras potencias, los palestinos han resistido, llevan décadas resistiendo, y resistirán hasta que sean libres si tienen al menos el apoyo de todas las personas decentes del mundo que estén dispuestas a transformar en hechos su indignación. Debemos hacer todo lo que podamos: enviar ayuda, protestar, manifestarnos, presionar a nuestros dirigentes para que les defiendan. No podemos abandonarlos, porque su resistencia nos devuelve parte de nuestra dignidad como seres humanos. Porque lo que les pasa a ellos es un anuncio de lo que se nos viene encima a todos en un mundo regido por la violencia, la depredación, y la ley del más fuerte. Tenemos que ayudarles, aunque solo sea porque así nos ayudamos a nosotros mismos. Porque nosotros también tenemos miedo. Nosotros también somos palestinos.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/junta-paz-servicio-emperador-trump_129_12969787.html
Donald Trump no es el (único) problema. Juan Torres (6/02/2026)
‘La agenda trumpista, diseñada y financiada por bancos y grandes corporaciones, es una estrategia consciente para vaciar la democracia desde dentro’. Selecciono varios párrafos:
“En definitiva, Donald Trump no puede entenderse como una aparición inesperada ni como un cuerpo extraño al sistema de poder económico, político y mediático que domina Estados Unidos. Al contrario, ese tipo de figura se convierte en el instrumento político que requiere una fase del nuevo capitalismo en la que amplios sectores del poder real –financiero, tecnológico, energético, industrial y mediático– necesitan aplicar políticas profundamente regresivas sin aparecer como sus responsables directos.
Y para que esa estrategia de captura sea factible y tenga éxito social y electoral, resulta clave que sean encarnadas por figuras que se presenten como ajenas al sistema, como outsiders que “dicen lo que otros no se atreven a decir” y que aparentan enfrentarse a las élites, aunque en la práctica gobiernen para una parte significativa de ellas. Trump cumple perfectamente ese papel: su estilo estridente, su retórica antisistema y su provocación constante funcionan como una cortina de humo que oculta la continuidad de fondo de las políticas que se aplican.
Las condiciones que han hecho posible el trumpismo en Estados Unidos se reproducen en buena parte de las otras democracias occidentales y periféricas. Es una lógica que no es nueva ni exclusiva de Estados Unidos. En contextos de creciente desigualdad, debilitamiento democrático y frustración social, el sistema tiende a necesitar líderes que parezcan venir de fuera para poder profundizar transformaciones que, de otro modo, encontrarían mayor resistencia. Por eso, las condiciones que han hecho posible el trumpismo en Estados Unidos se reproducen (y se van a reproducir cada vez en mayor medida si no se pone freno a los procesos que hemos visto), con más o menos variaciones en buena parte de las otras democracias occidentales y periféricas. Allí donde ya han empezado a emerger partidos y figuras similares que combinan discurso antisistema, liderazgo personalista y políticas funcionales a los intereses dominantes…
Lo verdaderamente inquietante no es que Trump haya llegado al poder, sino que el entramado económico, institucional, mediático y geopolítico de nuestro tiempo no sólo lo tolere, sino que lo necesite. El llamado Proyecto 2025demuestra que no estamos ante una deriva improvisada ni ante el capricho de un líder excéntrico, sino ante una estrategia consciente para vaciar la democracia desde dentro y hacer irreversible la concentración de poder.
La pregunta decisiva, por tanto, no es cómo impedir la presencia personal de Trump o de otras figuras similares, sino qué transformaciones profundas son necesarias para desactivar las condiciones que las hacen posibles. Porque mientras esas condiciones permanezcan intactas –desigualdad extrema, democracia formal vaciada, captura del poder económico, degradación del espacio público y silencio cómplice a escala interna e internacional– Trump no será una anomalía histórica. Será un precedente. Y los precedentes, cuando no se corrigen, se convierten en norma.”
Referencia web original:
Contraofensiva ideológica o irrelevancia política. Ruth Ferrero-Turrión (6/02/2026)
“Buen diagnóstico. La contraofensiva ideológica o disputar el sentido común es positivo y necesario, pero lo relevante es el cómo y la determinación de la activación cívica o la organización sociopolítica democrática frente a ese poder establecido. Selecciono varios párrafos:
Este papel adquiere una dimensión aún mayor cuando se articula en alianza con Lula da Silva. La dupla Lula-Sánchez representa hoy uno de los intentos más claros de construir un polo progresista con vocación internacional, capaz de conectar Europa y América Latina en defensa de un orden más justo, más democrático y menos subordinado a los intereses del capital financiero. En un mundo crecientemente multipolar, esta alianza ofrece una narrativa alternativa frente al autoritarismo y al neoliberalismo desregulado.
Sin embargo, la pregunta clave sigue abierta ¿Será suficiente? La magnitud de la ofensiva reaccionaria exige algo más que liderazgos individuales, por sólidos que sean. Requiere organización, coordinación transnacional, pedagogía política y valentía para romper con inercias que han demostrado su agotamiento. Sin una contraofensiva ideológica clara, la izquierda corre el riesgo de convertirse en mera gestora de un sistema que ya no ofrece futuro a las mayorías sociales.
La historia no está escrita, pero el margen de maniobra se estrecha. La disyuntiva es clara. Disputar el sentido común o aceptar la irrelevancia política. Y esa decisión no admite más aplazamientos.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/contraofensiva-ideologica-irrelevancia-politica.html
Desmontando bulos sobre la moratoria antidesahucios. Alejandra Jacinto (5/02/2026)
Buena clarificación. Selecciono varios párrafos:
“Sin embargo, frente a este dogmatismo, la evidencia empieza a desmontar otro de los grandes mantras del debate: que intervenir el mercado no funciona. La experiencia reciente en Navarra es clara. Tras la declaración de zonas tensionadas, los precios del alquiler han descendido un 8,6 % sin que la oferta se haya reducido.
Y, por último, conviene desmontar una de las afirmaciones más cínicas que han circulado estos días: que al vulnerable "le viene mejor" que no exista protección alguna para no tener el estigma de que no se le pueda desahuciar y así le alquilen más fácilmente. Basta darse una vuelta por cualquier portal inmobiliario para comprobar que el problema no es el miedo. El problema es el precio, el problema es la mercantilización de un bien de primera necesidad, el problema es que hay quienes no quieren renunciar a ningún privilegio y hay quienes están dispuestos a protegerlos por encima de todo, no en vano son su brazo político.
Ahora que el Gobierno acaba de anunciar que volverá a llevar al Congreso la moratoria antidesahucios con “alguna modificación” (veremos la letra pequeña aunque asumir el marco del rentismo y recortarla no parece lo más adecuado), toca desmontar más que nunca los bulos que permiten que mañana tu vecina pueda ser desahuciada.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/desmontando-bulos-sobre-moratoria-antidesahucios.html
¿Por qué odian a Europa?. Juan Torres (3/02/2026)
Buena reflexión. La respuesta: Pues por lo que podría ser, si fortalece su papel regulador, su modelo social y democrático, si profundiza en su autonomía estratégica como referencia geopolítica pero las élites no están por la labor, con seguidismo adaptativo a las grandes oligarquías estadounidenses, o sea, es una tarea de la ciudadanía europea, todavía viva. Es lo que teme el trumpismo y por ello quiere destruirla desde dentro, con la involución ultra. Selecciono varios párrafos:
“En el escenario que está marcando el nuevo capitalismo, una Europa políticamente autónoma, capaz de definir una política industrial propia, construir soberanía tecnológica, energética y financiera y dotarse de una arquitectura de seguridad independiente, sería un competidor sistémico. No tanto por su poder militar como por su capacidad de establecer reglas, estándares y límites al poder económico global. Por eso, la estrategia de Estados Unidos nunca ha sido fortalecerla ni integrarla como aliada en pie de igualdad, sino mantenerla fragmentada, dependiente, militarmente subordinada, tecnológicamente vulnerable y políticamente irrelevante como actor global. No ha tratado ni tratará de conquistar Europa, sino de neutralizarla como sujeto histórico, incluso —como ya ha comenzado a ocurrir— implicándola en conflictos bélicos derivados de escaladas geopolíticas que han desembocado en guerras como la de Ucrania.
Las élites políticas, económicas y tecnocráticas dominantes en Europa no van a defender ese ADN europeo de democracia, bienestar y libertades. La mayoría ha demostrado con claridad que la prefiere subordinada pero funcional para los grandes intereses económicos antes que autónoma al servicio de sus pueblos. Ante la ofensiva que se avecina, su reacción previsible será una combinación de seguidismo estratégico, retórica vacía sobre los valores y profundización de políticas que fragmentan, militarizan y debilitan aún más el proyecto europeo.
Si esa dinámica se impone, Europa se convertirá definitivamente en un espacio sin proyecto propio, gestionado desde fuera y administrado desde dentro por élites cada vez más desconectadas de la ciudadanía. Hay que evitar, por tanto, caer en un doble error: plantear “el problema europeo” como un simple enfrentamiento con Trump y dejar la defensa de Europa en manos de quienes la han vaciado de contenido democrático y social. Europa solo puede tener futuro como tal si se la rescata del doble naufragio al que la empujan, por un lado, el autoritarismo oligárquico global y, por otro, el conformismo tecnocrático interno.
Ese rescate no concierne exclusivamente a las izquierdas tradicionales, hoy debilitadas y desorientadas, sino a todos los movimientos sociales, culturales y políticos que aspiran a un mundo de libertades reales, democracia sustantiva, justicia social y paz. Defender Europa no significa aceptar lo que hoy es, sino luchar por lo que podría y debería ser.
En la situación en que se encuentra el mundo, renunciar a Europa o abandonarla al antieuropeísmo sería un error histórico de consecuencias letales. Mientras que entender por qué la odian es imprescindible para comprender que es fundamental rescatarla, si se quiere frenar la deriva autoritaria global que se cierne sobre nosotros y abrir caminos alternativos para transformar las condiciones de vida en el planeta.”
Referencia web original:
¿Hijo de puta hay que decirlo más?. Ángela Rodríguez Pam (2/02/2026)
Combatir la simpleza ultra con firmeza y pensamiento crítico y complejo. Selecciono varios párrafos:
“El verdadero problema con el clima político actual es que no tiene una respuesta fácil. No se corrige la brutalización compitiendo en brutalidad. Tampoco bajando el tono hasta desaparecer. No funciona ninguna de las dos cosas, no se polariza con lo ultra diciendo algo aún más fuerte en otro sentido ideológico, ni se desactiva esa pulsión bajando el volumen. Que no, que gritar más no desactiva a los ultras, pero susurrarles tampoco. La única palanca que históricamente ha funcionado no es otra que subir el nivel, y plantear frente a las lógicas simplonas, otras complejas que obliguen a pensar mejor, más fino y con más distinciones. ¿En qué momento hemos llegado a considerar el matiz o el pensamiento crítico como una debilidad cuando éstas deberían ser más bien las tecnologías para la democracia?
Los grises, las diferencias internas, las categorías bien trazadas son lo contrario de la lógica fascista, que vive de simplificar el mundo hasta que quepa en un puño, donde todo es bloque, enemigo, traición o pureza. Pensar con precisión rompe ese hechizo. Obliga a separar, a comparar, a justificar y por supuesto también a rectificar. Y claro, aquí también toca autocrítica. Parte del campo que presume de sensatez lleva años respondiendo al ruido con pedagogía blanda y tono conciliador. Buenas intenciones pero plagadas de resultados discretos, pues a nadie se le escapa ya que la extrema derecha no ha dejado de crecer. Repetir la misma estrategia esperando otro desenlace no es virtud cívica sino pura negación de un problema de magnitudes ya inmanejables. Tan burdo es el que solo sabe insultar como inútil el que solo sabe templar. Hace falta otra cosa, que reivindique la dureza argumental sin degradación, abrazando el conflicto político con contenido. Inteligencia con dientes. No necesitamos una política limpia de palabras sucias. Necesitamos una política llena de debates sustantivos. Porque cuando la conversación pública se llena de tacos suele ser señal de que se ha vaciado de ideas. Y ese vacío, a diferencia del insulto, sí es peligroso.”
Referencia web original:
https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/hijo-puta-hay-decirlo_129_2138418.html
Narcisismo intelectual o relevancia política. Branko Milanovic (2/02/2026)
Para debatir sobre el mal menor ante los imperialismos. Selecciono varios párrafos:
“Además, no sirve de nada. Cuando decidimos cuál es el mejor enfoque hoy en día, podemos acusar a Trump y a Putin de imperialismo estadounidense y ruso, respectivamente, y a Xi Jinping de no respetar los derechos humanos. Pero en el mundo tal y como es, tenemos que decidir basándonos en el contexto histórico y en el principio del mal menor. La guerra en Ucrania tiene que terminar. Rusia controlará un territorio que nadie en el mundo reconocerá y esto se prolongará durante un futuro indefinido. Trump (y también Biden) han llevado a Estados Unidos a adoptar políticas que establecen más firmemente su dominio sobre el hemisferio occidental y se centran en contrarrestar a China a nivel mundial. Hablar del secuestro de Maduro y de las amenazas a Groenlandia como si representaran una novedad total en el comportamiento de Estados Unidos es simplemente erróneo. Antes de que Maduro fuera secuestrado, también lo fue Noriega, y hubo muchas más víctimas y 20.000 soldados estadounidenses atacaron el país sin la autorización de ningún organismo internacional. Antes de que Groenlandia fuera amenazada, también lo fue Irak, y de nuevo con muchas más víctimas.
Lo que parece nuevo en “Contra el imperio” no lo es en absoluto. A lo largo del siglo pasado hemos tenido que lidiar con diversos imperialismos. En ocasiones, algunos recibieron apoyo porque (en opinión de la izquierda) eran mejores para el mundo o porque, a nivel nacional, representaban el mal menor entre las opciones disponibles. La situación no es diferente hoy en día. Los imperios también estuvieron presentes durante la era neoliberal. No se inventaron ayer.”
Referencia web original:
Más allá de las cifras de empleo. Albert Recio (1/02/2026)
Interesante, sobre la relación entre empleo, renta y bienestar y para qué producir y trabajar. Selecciono varios párrafos:
“Centrar toda la política económica en el pleno empleo supone condicionar la vida económica a los intereses y caprichos de los capitalistas, de los ricos. Aunque es obvio que, en las economías capitalistas reales, el papel del sector público es crucial en muchos ámbitos, y una parte sustancial del empleo está supeditada a decisiones políticas, considerar que lo único importante es la creación de empleo es un sinsentido. Los empleos difieren en condiciones y, por tanto, son útiles si garantizan una vida laboral y social aceptable. Los empleos se orientan a la producción de bienes y servicios específicos y, por consiguiente, sus efectos sociales pueden ser muy diferentes. Por poner un ejemplo extremo, las mafias generan muchos empleos en actividades dañinas: traficantes de drogas, matones y sicarios, etc. Y nadie pensará que un país decente potenciará el crecimiento del empleo por esta vía…
A corto plazo, los márgenes de actuación son pequeños. Pero una política transformadora debe saber, actuar en los márgenes y luchar por ampliarlos. Un planteamiento, además, necesario, a la vista de las crecientes exigencias que impone la crisis ecológica, de los impactos negativos del modelo productivo vigente y de la necesidad de dar respuestas a los problemas de la vida cotidiana de gran parte de la población trabajadora. Es tiempo de plantear, a la vez, la cuestión del empleo y la del tipo de modelo productivo deseable.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/253/notas/mas-alla-de-las-cifras-de-empleo/
Política migratoria ¿antesala del fascismo?. María E. Rodríguez Palop (31/01/2026)
Respondiendo al interrogante. Selecciono varios párrafos:
“Los líderes populistas explotan el sentimiento de agravio para que la gente se obsesione con reparar la injusticia histórica que cree haber sufrido y compensar después ese resentimiento con orgullo nacional. Utilizan los “apegos heridos”, en palabras de Wendy Brown, para definir enemigos interiores y exteriores (normalmente imaginarios), haciendo de la condición de víctima una fuente de identificación e intentan crear, desde ahí, fuertes vínculos con sus votantes.
Cuando se invierten las causas y las consecuencias para abrir o engrandecer las heridas, reales o ficticias, las teorías de la conspiración, las paranoias y la lógica belicista lo colonizan y lo justifican todo. Y en ese magma es en el que florece el racismo, la xenofobia y las tesis del sálvese quien pueda que activan los mecanismos de exclusión y las lógicas malthusianas.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/politica-migratoria-antesala-fascismo.html
Heteropesimismo 'reloaded': el desencanto hetero y la sinergia de los sexos. Aitzole Araneta (29/01/2026)
Un diagnóstico sugerente para un reajuste relacional más igualitario y de reciprocidad. Selecciono varios párrafos:
“Sin embargo, y más allá de los ultras, la mayoría de los hombres heteros saben qué es lo que rechazan las mujeres y se sienten interpelados por su decepción. La pregunta es: ¿qué es lo que ellos desean y hasta dónde están dispuestos a mover ficha? Esta es la gran cuestión que queda pendiente.
Tampoco podemos obviar que vivimos en una sociedad que cada vez impulsa más el individualismo, que promueve la autosuficiencia emocional: cada quien debe “gestionar lo suyo”, responsabilizarse de su bienestar, no depender demasiado. Esta tendencia convive mal con la idea de interdependencia, que es la base de las relaciones de pareja adultas. En contextos colectivistas, cuidar y ser cuidado forma parte natural del vínculo.
En contextos individualistas, cuidar puede vivirse como una carga, y ser cuidado como una amenaza a la autonomía. Y esto afecta especialmente a las relaciones heterosexuales, donde históricamente las mujeres han sido socializadas para cuidar y los hombres para recibir cuidados sin reconocerlos como tales. En una sociedad donde ellas rechazan ya ese rol —y ellos no han sido educados para asumirlo de manera simétrica— el vínculo entra en cortocircuito.
Por sinergia entre los sexos no hablamos de volver a “complementarismos” rígidos, sino a aprender precisamente los recursos para poder entender el dialecto del “otro sexo”, y en concreto a poder comprender y dar condición de legitimidad a sus necesidades y aspiraciones en un posible proyecto de pareja. Además, si la pareja ya no solo implica “soportar” al otro, la convivencia ya no se reduce solo a cohabitar: es un diseño abierto a la negociación del propio vínculo, con todo lo que implica de tiempos, acuerdos, límites y rituales que mantengan los deseos, los cuidados y la propia perspectiva de proyecto a futuro que son las bases de la pareja moderna.
El heteropesimismo expresa el choque entre relaciones diseñadas para el siglo XX y las mujeres (y también los hombres) del siglo XXI. España cambia, la soltería crece, las estructuras vitales se reconfiguran. Pero eso no significa que la relación entre hombres y mujeres esté rota: solo significa que necesitamos nuevas herramientas, nuevos relatos y una no tan nueva alfabetización sexual en este nuevo mapa. Tanto la soltería como la pareja pueden ser caminos expansivos si se viven desde la libertad, el cuidado y la responsabilidad mutua.”
Referencia web original:
Se necesitan más que discursos para sobrevivir al final del viejo orden. Nesrine Malik (28/01/2026)
Una crítica contundente al trumpismo y realista respecto de los límites de las propuestas de las élites sobre su cambio. Selecciono un par de párrafos:
“A medida que los custodios del orden basado en reglas contemplan su muerte y piensan en qué puede reemplazarlo, lo que comprobarán es que gran parte de ella todavía tiene pulso. No se trata solo de alejarse de los Estados Unidos en materia de política exterior, sino de desmontar todo un sistema, en gran parte práctico: capital globalizado, acuerdos comerciales, dolarización del comercio internacional. Pero una buena parte del sistema también es de codificación, valores, normas y desprecio persistente por aquellos que están fuera del club. Era notable que, a medida que Carney detallaba las hipocresías en el viejo modo de hacerse las cosas, no había ningún reconocimiento hacia las personas que siempre las habían sufrido.
Las soluciones propuestas hasta ahora -más coordinación de las potencias medias para crear agrupaciones que actúen como un contrapeso a Estados Unidos, una mayor inversión en gastos de defensa, reducción de impuestos y obstáculos comerciales para compensar el aislacionismo de los estadounidenses- consisten en políticas que continúan la seguridad y la supremacía económica del viejo orden. Aquellos que buscan liberarse todavía están encarcelados por las mismas estructuras que crearon y en las que continúan creyendo. La pregunta para ellos ahora no es qué pueden construir de manera realista a partir de las ruinas del viejo orden, lo que sugeriría una ruptura limpia. La verdadera pregunta es cuánto de ese orden permanece dentro de ellos.”
Referencia web original:
Desindustrialización y nostalgia patriarcal. Nuria Alabao (27/01/2026)
Reflexión interesante sobre los procesos de pérdida de estatus de los varones y determinado contexto político-cultural derechista que condiciona su repliegue conservador hacia el orden tradicional de subordinación femenina, en vez de apuntar a las causas estructurales de sus malestares con una acción igualitaria. Selecciono varios párrafos:
“Los procesos de pérdida de estatus se relacionan con el apoyo a la derecha radical, aunque no sea el único factor relevante. Y esa pérdida no requiere empobrecimiento real, basta con la percepción de que otros ganan terreno mientras tú te estancas, o de que las reglas del juego cambian y la sociedad ha dejado de valorarte…
De hecho, el género es un elemento central de la construcción de jerarquías sociales. Mediante él se establecen escalas de valor en los sistemas patriarcales –divide, por ejemplo, el trabajo en remunerado y no remunerado, el espacio público y privado y asigna cada uno de estos elementos a un género–. Por eso las actuales crisis de estatus, espoleadas desde hace décadas por el impulso de la posición social de las mujeres, tienen una dimensión de género ineludible. Como explica la socióloga Alice Evans, hay bastantes casos que indican que, cuando los hombres se enfrentan a condiciones de trabajo peores, con menores salarios o con menor reconocimiento o a periodos de desempleo largos, a menudo responden con una agudización del sexismo. Este puede expresarse como una cuestión discursiva, cultural o de valores, de autoafirmación, pero incluso puede adoptar la forma de violencia machista cuando se añade a problemas de adicciones o de salud mental, que a menudo son el resultado de estos procesos sociales de empobrecimiento. Así, el fenómeno de la reacción masculina ante la pérdida de estatus económico es un patrón que se observa en muchas sociedades. Este es también un vehículo de derechización, que en parte explica por qué en muchos países occidentales los hombres simpatizan más con las opciones reaccionarias que las mujeres, que tienden a apoyar más opciones progresistas, la llamada “brecha política de género” …
Las desigualdades se viven de forma profundamente generizada. La precariedad laboral, tener que vivir con los padres a los treinta, la falta de horizonte vital… todo eso se experimenta como fracaso personal, pero específicamente como fracaso en tanto que hombre. Las expectativas han cambiado bastante, pero si el modelo del hombre proveedor ya no es el ideal, ese modelo no ha sido sustituido por otro alternativo, más allá de la imagen de éxito asociada al dinero, inalcanzable para la mayoría. No se han ampliado las vías de adquisición de respeto social. Más bien estas se han reducido a medida que aumentaba el individualismo, se desintegraba el mundo obrero y la cultura a la que daba forma, se debilitaba la lucha política y, por tanto, crecían la explotación y la pobreza mientras se desmontaba el estado del bienestar que había sido consecuencia de esa fuerza acumulada. De manera que, en contextos de depauperación creciente, algunos de estos hombres pueden apostar por reforzar los roles de la masculinidad más explícitamente sexista como vía para restaurar su estatus. Pero ese dolor podría tener otras traducciones y otras salidas: podría convertirse en lucha colectiva contra quienes realmente destruyen sus vidas. La disputa por el sentido del malestar es el terreno político central de nuestro tiempo. Porque la rabia está ahí, solo falta dirigirla hacia los que hacen negocio de la explotación y sus comparsas políticas.”
Referencia web original:
¿Qué hacer?. Álvaro García Linera (25/01/2026)
La respuesta sobre la combinación de reformas económicas y debate de ideas: ‘La izquierda y el progresismo pueden recuperar el gobierno, pero está claro que no lo harán repitiendo viejos esquemas ni pasados errores’. Selecciono varios párrafos:
“Por ello, allá donde la izquierda ha llegado al gobierno, la primera y central tarea es la economía doméstica. Solo si se aborda prioritariamente este punto fundamental para las mayorías populares, los otros temas —identidad, medioambientales, reconocimientos, etcétera— pueden tener un soporte material que garantice, que sean asumidos por las políticas públicas.
La economía, y solo la economía, es la clave de la estabilidad y continuidad de cualquier proyecto político de izquierdas. La propia soberanía ya no es un acuerdo de cumplimiento universal, porque ya no hay legalidad internacional. Solo existe el respeto que emerge de la fuerza estatal (económica y política) y esta es el resultado de su densidad infraestructural en el territorio; de la alta cohesión social emergente del bienestar económico; de un industrialismo expansivo y de la capacidad de defenderse infringiendo daño al Estado agresor…
Un programa de reformas alternativo no es un tema de elucubración de la cúpula. Debe escarbar en las emociones vitales más profundas de la gente corriente. Debe aprender de las expectativas soterradas de los múltiples segmentos laboriosos y debe ser capaz de comprimir en una frase la experiencia y la pulsión más íntima de las mayorías sociales. Se trata del “mágico” paso de lo sensible a lo inteligible. Solo así abandonará la letra muerta para transformarse en esperanza realista, audaz y movilizadora, comprendiendo que la radicalidad de un programa solo puede ser resultado de la radicalidad de la experiencia y la acción colectiva, no al revés.
Pero, además —y esta es la segunda gran tarea—, debe foguearse, ponerse a prueba, reformularse y enriquecerse en el debate público: en las asambleas sindicales y barriales, en las conferencias académicas, en los platós televisivos, en TikTok, WhatsApp y las redes penetradas, asediadas y ocupadas por un ejército de activistas del pensamiento, de la palabra, de la imagen creativa y de la polémica.
Se trata de ideas, que deben devenir ideas fuerza de la sociedad a partir de una lúcida y desesperada batalla cultural desplegada en todos los terrenos posibles: desde los más diminutos e insignificantes hasta los más masivos; desde los más divertidos y recreativos hasta los más sobrios y rígidos.
La eficacia de esta irradiación cognitiva será mayor, si una nueva generación de productores de sentido también entra en escena. En las crisis, la gente valora los rostros nuevos. También mejorará, si entre ellos hay enunciadores que poseen capital simbólico propio, no emanado de la estructura partidaria, pero que ahora se articula a una red de formación de nuevos sentidos comunes. Son ellos los que podrán llegar con más facilidad a quienes no son militantes (la mayoría social) o están desencantados. A su vez, los viejos cuadros de la militancia son más efectivos para cohesionar el bloque social que se articula con el líder o la líder carismática.
En todos los casos, la facultad irradiadora de las nuevas ideas fuerza será directamente proporcional a la frustración y el desapego político de la sociedad hacia el gobierno.
Referencia web original:
https://www.diario-red.com/opinion/alvaro-garcia-linera/que-hacer/20260124135215062616.html
La disfunción europea: una Unión que no sirve y una Europa imprescindible. Juan Torres (25/01/2026)
Buen enfoque del hilo conductor de varios problemas controvertidos y sobre los que hay que debatir y avanzar. Selecciono varios párrafos:
“La objeción más frecuente a cualquier propuesta de transformación profunda de la Unión Europea es siempre la misma: no es realista. Las correlaciones de poder actuales, el diseño institucional, la captura corporativa y la debilidad democrática parecen hacer quimérico cualquier cambio de fondo. Es cierto, pero también lo es que esa objeción parte de un error de perspectiva. Puede parecer poco realista porque lo que falta es un motor político capaz de hacerlo.
Lo que sí es irrealista es pensar que las actuales élites políticas y tecnocráticas (con quienes ahora mismo se confunde Europa) van a impulsar una transformación de este calibre. Como advertía Antonio Gramsci, las clases dominantes no renuncian voluntariamente a las estructuras que garantizan su poder. Los cambios de época surgen de crisis de hegemonía.
La realidad es que Europa está entrando en una de ellas y el impulso para aprovecharla y redirigirla hacia el cambio democrático de Europa no vendrá “desde arriba”, ni tampoco del repliegue nacional. El motor necesario solo puede surgir de una convergencia transnacional de fuerzas sociales, políticas y culturales, impulsada por cuatro procesos que deben orientarse deliberadamente hacia la transformación democrática de Europa.
En primer lugar, el malestar social estructural, resultado directo del modelo europeo actual, debe encontrar una salida democrática, capaz de frenar su deriva hacia el autoritarismo. En segundo lugar, la creciente conciencia de impotencia nacional, cuando se hace evidente que muchos problemas no pueden resolverse a escala estatal, debe traducirse en exigencia política de otra Europa, y no en repliegue reaccionario. En tercer lugar, las redes sociales, sindicales y cívicas transnacionales ya existentes -movimientos por el clima, plataformas por la vivienda, defensa de los servicios públicos, organizaciones de derechos digitales, sindicalismo europeo- deben consolidarse como embriones de un nuevo sujeto político europeo. Finalmente, las minorías políticas con visión postnacional, tanto en las izquierdas como en sectores democráticos del centro, deben confluir en un proyecto común que asuma que la alternativa no es menos Europa, sino otra Europa diferente.
En todo caso, no se trata de provocar rupturas súbitas. No podrá haber cambios radicales de la noche a la mañana, sino un proceso conflictivo y discontinuo, con avances y retrocesos, que deberá apoyarse en coaliciones de países dispuestos a avanzar, desobediencias selectivas a normas incompatibles con la cohesión social y reformas nacionales que arrastren a otras.
No necesitamos menos Europa, sino otra diferente. Y cuanto más tarde llegue, mayor será el precio económico, social, democrático y moral que paguemos.”
Referencia web original:
Estas son las razones del declive de la conciencia de clase: el trabajo ya no es el eje de la identidad. Daniel Soufi (24/01/2026)
Reportaje sobre este tema controvertido, con variados puntos de vista, más o menos razonables. Selecciono varios párrafos:
“La clase obrera se ha dividido. El trabajo ha dejado de ser el eje que articulaba la identidad y la comunidad. El sentido de pertenencia se ha desplazado hacia el consumo, el género, la edad, la raza, la nacionalidad o la orientación sexual: formas legítimas de identidad que, sin embargo, han relegado la cuestión de clase a un segundo plano. Hoy el trabajador vive en una burbuja que le impide reconocer a sus semejantes…
Al comienzo del célebre libro La formación de la clase obrera en Inglaterra (1963), el historiador británico E. P. Thompson deja una idea fundamental: no basta con vivir una situación de explotación para tener conciencia de clase. Las clases sociales no nacen solo de las condiciones materiales, sino de la capacidad de reconocerse y organizarse en torno a intereses comunes frente a otros grupos con experiencias distintas y opuestas: “La clase obrera no surgió como el sol en un momento determinado. Estuvo presente en su propio proceso de formación”…
En resumen, la evolución del mercado laboral no va tan a contracorriente de las condiciones propicias para tener una clase trabajadora unida como a priori pudiera parecer. La gente sigue permaneciendo un tiempo similar en su empleo y en su barrio, y las empresas no son más pequeñas que hace unos años. El número de asalariados no ha decrecido. Factores todos ellos determinantes para que la clase obrera mantenga esa “experiencia compartida” que la cohesiona. ¿Qué es, entonces, lo que sí ha cambiado?...
José Saturnino Martínez alerta de la urgencia de alcanzar “una lógica que vuelva a recuperar la unidad dentro de la clase trabajadora”. “El que tú seas asalariado sigue generando malestar, pero en vez de en forma de conciencia de clase se expresa de otras maneras, que es lo que aprovecha la derecha”. Esteban Hernández defiende que entender a qué grupo social se pertenece —quiénes son tus iguales y quiénes son tus adversarios— sigue siendo una de las claves para que la clase obrera mejore sus condiciones de vida. “Es indispensable volver a hablar de clases. Aunque tú no te identifiques con ella, la posición de clase te sigue marcando oportunidades vitales”. La dramaturga Nayarit Fuentes sostiene que una de las claves para reconstruir la conciencia de clase pasa por convencerse de que la lucha colectiva acaba dando resultado.”
Referencia web original:
Cómo la posición europea ante el genocidio en Gaza ha dado alas a Donald Trump. Olga Rodríguez (24/01/2026)
Un alegato necesario. Selecciono varios párrafos:
“El poder se sostiene sobre una combinación de fuerza —coerción— y de consenso. Este último se construye a través del derecho, de las leyes y de la hegemonía moral, intelectual y cultural. Cuanto más se avanza en ese sentido, más facilidad para mermar la capacidad de la imposición. Asumir que solo hay margen de maniobra en el marco militarista es tirar piedras contra el propio tejado y despreciar la política y la capacidad de movilización social.
Entre la nada y la activación de armamento nuclear hay todo un recorrido con posibilidad de acción política, jurídica y social, en el que la defensa de la humanidad frente al modelo del saqueo es necesaria y urgente. Es con esa acción con la que se consolida la hegemonía cultural y la legitimidad política. La Unión Europea sigue sin tener un plan propio para Ucrania o para Oriente Próximo, no se ha opuesto a crímenes masivos en Palestina ni al bombardeo y el secuestrode Maduro en Venezuela. Ha preferido asumir el marco estratégico estadounidense.
Washington ya no es el hegemón económico que fue y por ello está dispuesto a aprovecharse de sus aliados más cercanos como antes lo hizo de países del Sur Global. Durante los dos últimos años Naciones Unidas y sus agencias han sido golpeadasduramente, una y otra vez. El sistema de voto y de veto de la ONU, diseñado hace ochenta años, debe ajustarse a las nuevas realidades internacionales.
El planeta necesita políticas, organismos, alianzas y coordinaciones dispuestas a contrarrestar la Junta de Trump y los proyectos abusivos que Estados Unidos ha impulsado en diferentes puntos del mundo –y que ahora, como un efecto bumerán imperial, regresan a su propio territorio–. De lo contrario, los aliados europeos, integrantes de la alianza militar liderada por Washington, se verán arrastrados a más connivencia con crímenes masivos y a una sumisión y dependencia de graves consecuencias para los pueblos de Europa.”
Referencia web original:
Julio Iglesias y lo que no es legítima defensa. Violeta Assiego (23/01/2026)
La estrategia de hombres poderosos para silenciar a sus víctimas de acoso sexual. Selecciono varios párrafos:
“Exponer la identidad de las mujeres víctimas no es una estrategia de defensa, sino de ataque. Cuando un denunciado señala, expone o “destapa” a las mujeres que denuncian, reactiva el mecanismo central de la violencia que ha ejercido sobre ellas: el miedo a no ser creídas, el castigo por hablar y la advertencia al resto. Se reproduce así la lógica de la coerción que se denuncia, el uso del poder para condicionar, intimidar y disciplinar, para doblegar la voluntad libre de las mujeres.
En este caso, el cantante no solo expone a unas mujeres que él considera que son las denunciantes a una nueva forma de violencia, sino que realiza un gesto que, por sus efectos, puede leerse como una advertencia dirigida a ellas, a sus abogadas, a las periodistas que han investigado y publicado los hechos, a este medio y al propio sistema judicial. Una advertencia que pretende mostrar que su poder sigue intacto y que puede nombrar, señalar y tratar de reescribir el relato incluso cuando los hechos ya están en conocimiento de la Fiscalía.
No es la primera vez que hombres con poder, al verse cuestionados por denuncias graves, intentan defenderse en el espacio público para silenciar a quienes les señalan. Y precisamente por eso conviene recordar que este tipo de actuaciones también ofrecen información relevante para comprender cómo operan los patrones de poder, control y deslegitimación cuando las mujeres denuncian coerción sexual. Información relevante a tener en cuenta en sede judicial que prueba, precisamente, cómo opera el desequilibrio de poder, quién lo ejerce y quiénes lo sufren.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/julio-iglesias-no-legitima-defensa_129_12928781.html
Davos y el mundo de ayer. Ruth Ferrero-Turrión (23/01/2026)
Diagnóstico ajustado sobre el agotamiento de los equilibrios de ayer y el comienzo de una transición. La cuestión es que la bifurcación se da entre un camino autoritario y neocolonial, con la recolocación de las élites europeas en la nueva jerarquía imperial o en la apuesta democratizadora y social. Y como no son capaces de lo segundo, comienza su recomposición con una fuerte tensión, por una parte, con las ultraderechas y, por otra parte, por la legitimidad cívica. Y hay un vacío respecto de las capacidades de las izquierdas sociales y políticas y, sobre todo, de la reestructuración de su representación partidaria. Por tanto, hay cierta incertidumbre en un proceso de formación de nuevas élites, especialmente de las articulaciones progresistas y de izquierdas renovadas, cuyo parto es difícil y doloroso. Es toda una encrucijada, como decía Gramsci, con dinámicas contrapuestas y peligrosas, donde pueden aparecer vacíos, monstruos y oportunidades transformadoras. Veremos. Selecciono varios párrafos:
“El desconcierto europeo tiene que transformarse en acción. Acciones que avancen hacia una mayor autonomía estratégica, sí, pero sin renunciar al corpus distintivo que define —al menos normativamente— el proyecto europeo. No se trata de imitar a las grandes potencias en su deriva autoritaria y militarista, sino de utilizar los instrumentos disponibles para defender intereses propios sin abandonar la centralidad de los derechos fundamentales, la cohesión social y la lucha contra la desigualdad.
El riesgo es evidente, en nombre de la seguridad y la competencia geopolítica, Europa puede acabar pareciéndose demasiado a aquello contra lo que dice combatir. Militarización acelerada, recorte de libertades, subordinación de la política social a las exigencias estratégicas. La historia muestra que las transiciones de época suelen justificar regresiones democráticas bajo el pretexto de la urgencia. Y, sin embargo, también abren ventanas de oportunidad.
Quizás esta situación extrema sea, efectivamente, una oportunidad para avanzar en lo que durante décadas se ha pospuesto, la construcción real de una comunidad política europea. No solo un mercado, no solo una unión monetaria, sino un verdadero demos europeo. Una ciudadanía que participe desde abajo, que sienta el proyecto como propio y no como una arquitectura tecnocrática diseñada por élites políticas y económicas. El pecado original de la Unión Europea —su construcción elitista— sigue siendo su mayor debilidad en un mundo de confrontación.
Si Europa quiere sobrevivir como actor relevante sin renunciar a su identidad democrática, necesita algo más que autonomía estratégica, necesita de manera acuciante legitimidad social. Necesita un proyecto que no se limite a competir en el tablero geopolítico, sino que ofrezca sentido político a sus ciudadanos. De lo contrario, el nuevo mundo que emerge no solo la encontrará desarmada, sino vacía de contenido. Y entonces Davos no será solo el símbolo del mundo de ayer, sino también el preludio de una Europa incapaz de imaginar el mañana.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/davos-mundo-ayer.html
¿Reafirmación hegemónica o reparto de áreas de influencia?. Xulio Ríos (22/01/2026)
La lucidez analítica sobre la estrategia china ante el supremacismo trumpista. Selecciono varios párrafos:
“China afirma querer reformar un orden internacional injusto. Las zonas de influencia remiten a una lógica clásica de equilibrio de poder y reparto espacial, propia del orden que dice querer superar. En vez de innovación normativa, surge una continuidad con las prácticas de las grandes potencias tradicionales. Aceptarlo como una expresión más de pragmatismo, quizá temporal, desvirtuaría al completo su mensaje exterior.
Pero además, muchas señales reafirmarían la negación efectiva del reconocimiento de una zona de influencia de China a la par que confirmarían la pretensión de una reafirmación hegemónica global que tendría por premisa la reducción del poder y capacidades de Beijing. Que China consienta cierto proceder estadounidense con la esperanza de que sus intereses más directos no se vean afectados representa una quimera…
Muchos observadores y comentaristas (no el texto oficial) interpretan que la rivalidad entre grandes potencias (EEUU, China, Rusia) está llevando a una fragmentación geopolítica, algo parecido a un nuevo reparto por zonas de influencia. La política exterior de Trump y sus acciones -que se centran en contrarrestar a China y contener a Rusia en ciertas áreas pero atrayéndola a su redil- quizá legitimen indirectamente la idea de zonas de influencia pero la pretensión principal es la reafirmación hegemónica global mediante una política de acoso y derribo de su competidor más integral.
Por otra parte, esa hipotética pretensión se asemeja a una forma de meter a todos en el mismo saco; sin embargo, los comportamientos y ambiciones difieren significativamente. En el caso de China, no representaría ni un avance ni un mal menor, implicaría un replanteamiento absoluto de su política exterior. Las zonas de influencia responden a una lógica de poder incompatible con que la soberanía siga siendo una frontera significativa en la política internacional. Es inadmisible que se pueda vulnerar arbitrariamente por argumentos de necesidad, seguridad o excepcionalismo. Haga quien lo haga.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/reafirmacion-hegemonica-o-reparto-de-areas-de-influencia/
Sobrevivir a Trump. Juan Antonio Sacaluga (22/01/2026)
La inconsistencia de la indignación de las élites europeas ante el trumpismo, que esconde su incapacidad para articular el modelo social y democrático europeo en beneficio de las mayorías sociales y su acomodo a la nueva jerarquía imperial occidental, temerosos del Sur Global y lejos de la multipolaridad cooperativa y pacífica. Selecciono varios párrafos:
“La debilidad de la respuesta europea no se trata de flojera política o de prudencia propia de estadistas, sino de debilidad estratégica. Europa se ha movido a lo largo de las últimas décadas con aparente habilidad, pese a su cuádruple dependencia (financiera, militar, tecnológica y energética), exhibiendo músculo del soft-power: su cultura, su orden político más o menos pluralista, su modelo social (cada vez más resquebrajado), su calidad industrial envejecida…
Es fácil escribir ahora de forma crítica sobre Estados Unidos y su política exterior, debido a la personalidad atrabiliaria y lamentable de su principal dirigente. Pero pocas veces se examina si los excesos actuales no son sino derivadas ineducadas de estrategias que hunden sus raíces décadas atrás. La supuesta amistad de Estados Unidos y Europa no se fundamenta tanto en ideales compartidos de libertad, justicia y legalidad internacionales, sino en el interés mutuo de sus élites por conservar un orden liberal que arropa problemas estructurales y conflictos sociales en la carcasa de un sistema político e institucional convertido en modelo pretendidamente planetario.
Ninguno de los dirigentes políticos europeos (los actuales o los que aguardan la oportunidad de la alternancia) tiene una estrategia para superar la actual disputa agria con el padrino norteamericano. Ni siquiera está claro que lo pretendan de verdad. Más bien da la impresión de que quieren preservar las herramientas de complicidad hasta que amaine la tormenta atlántica y en Washington se vuelva a la normalidad de lo previsible, para hacer frente tanto al irredentismo ruso, como al desafío chino, sin olvidar la incómoda pero más manejable (o eso se piensa) contestación del Sur Global. Más que oponerse de verdad a Trump, lo que subyace en las conductas de las élites políticas en Europa es capear la anomalía. Sobrevivir.”
Referencia web original:
Ante la extrema derecha europea, la izquierda a la defensiva. Sami Naïr (20/01/206)
Los tres ejes del discurso ultra, inseguridad, inmigración e identidad colectiva con su respuesta de autoritarismo punitivo, racismo supremacista y nacionalismo/etnicismo excluyente, sin que las izquierdas sean capaces de plantear alternativas creíbles. Selecciono varios párrafos:
“Los valores democráticos y republicanos europeos, asentados sobre la superioridad cultural y moral de la inclusión, la tolerancia y el respeto a los derechos humanos, pueden verse desplazados por el autoritarismo y el racismo, debido a la creciente alianza entre las fuerzas conservadoras tradicionales y los partidos de extrema derecha: es este contubernio “aceptado”, la clave que está permitiendo a la retórica ultra ganar no sólo la batalla ideológica en la derecha, sino también la batalla política…
Sin entrar en las razones sociológicas y políticas que explican la crisis actual en Europa, se puede observar que la extrema derecha europea lleva casi una década construyendo su discurso en torno a tres ejes principales: la inseguridad, la inmigración (y el islam) y la identidad colectiva (nacional, étnica y cultural)…
Por último, en lo que concierne a la identidad colectiva, la confusión es aún mayor: la izquierda, por razones ligadas a un europeísmo mal entendido como si fuera contrario a la idea de nación ciudadana, republicana y universalista, ha abandonado este terreno a la extrema derecha, que asimila la identidad nacional al nacionalismo étnico, confesional y xenófobo. Y no solo eso: establece una correlación entre el empobrecimiento de las clases medias y populares y el rechazo de las políticas sociales por parte de las instituciones europeas para remediarlo. En toda Europa, esta retórica de identidad nacional reaccionaria se sitúa en el centro de la estrategia de movilización de la ultraderecha, y, mientras, las fuerzas progresistas permanecen calladas… Se trata de un error trágico, ya que todo apunta a pensar que, si la UE llegara a desmoronarse algún día, probablemente será por haber subestimado el impacto social de las identidades nacionales.
En suma, frente a los idearios utilizados por la extrema derecha, todas las fuerzas del tablero democrático reaccionan a la defensiva. El programa de los partidos conservadores tiende a integrar medidas de los partidos ultras para, supuestamente, debilitarlos, cuando realmente se encuentran inmersos en un proceso de “extrema derechización”. Por su parte,las fuerzas progresistas, salvo el caso notable de la izquierda española, están pagando su debilidad ideológica y social de los últimos 30 años: no supieron ofrecer un modelo global vinculado estrechamente a un proyecto social y económico alternativo al neoliberalismo y basado en la defensa de los valores ilustrados de solidaridad. Sus contados triunfos electorales no caben tanto atribuirlos hoy a la excelencia de sus programas como, sobre todo, al temor de fondo que representaría la victoria de la extrema derecha.”
Referencia web original:
Ha llegado la hora de desamericanizar el mundo. Pankaj Mishra (18/01/2026)
Interesante ensayo: ‘La civilización universal que ofrecía Estados Unidos solo era un espejismo. Su desaparición es posiblemente más esclarecedora y trascendental que la desaparición del espejismo comunista en 1991. Casi un año después de la llegada de Donald Trump al poder, da la impresión de que lo que define el carácter actual de EE UU no es la democracia, ni la libertad, sino el supremacismo blanco violento’. Transcribo un amplio extracto:
“Sin embargo, en 2026 es difícil evitar la sospecha de que la civilización universal de Estados Unidos no era ni civilización ni universal. Era un espejismo muy seductor y su desaparición constituye un momento de enorme gravedad, posiblemente más esclarecedor y trascendental que la desaparición del espejismo comunista en 1991. Además, el mundo, que ha pagado un precio demasiado alto por la búsqueda de la felicidad de una pequeña minoría estadounidense, debe someterse a una rápida desamericanización, intelectual, espiritual y geopolítica. Mientras Trump estrangula a Venezuelay amenaza a Groenlandia, da la impresión de que lo que define el carácter actual y el destino de Estados Unidos no es la democracia, sino el supremacismo blanco violento…
En muchos otros aspectos, nuestro mundo fracturado actual, desde el Caribe hasta Palestina, es consecuencia de una americanización cultural y espiritual temeraria. Hace tiempo que los mercaderes, movidos fundamentalmente por la búsqueda del dinero y el poder, dominan la vida pública de Estados Unidos y las sociedades americanizadas. El hecho de que sus deseos estuvieran totalmente carentes de cualquier valor positivo, como el bien común, o incluso de una mínima preocupación por las consecuencias y la responsabilidad, ha fomentado una tendencia al comportamiento extremista y, en última instancia, al militarismo endémico y al belicismo…
Pero la interminable “guerra contra el terrorismo” de Estados Unidos, que causó la muerte y el desplazamiento de millones de personas en el sur de Asia, Oriente Próximo y el norte de África y que no acarreó ningún castigo para sus defensores políticos y periodísticos, ya había puesto de relieve que la clase dirigente estadounidense recurría cada vez más a la fuerza bruta para mantener su hegemonía mundial. La prueba más llamativa de una dinámica global incontrolable de nihilismo es que, en Estados Unidos, los políticos, tanto demócratas como republicanos, y los periodistas, tanto progresistas como de derechas, siguen siendo aliados de un régimen explícitamente genocida en Israel…
Llevar a cabo una desamericanización del mundo rápida y profunda se ha convertido en un imperativo moral y existencial. Millones de personas seducidas por las tecnologías digitales estadounidenses porque les prometían la emancipación personal han sufrido la manipulación de la mente y el espíritu por la avalancha de desinformación. Incluso los criterios básicos a los que han recurrido los seres humanos durante siglos —el bien y el mal, la verdad y la falsedad— están desapareciendo. En todas partes, las personas se ven reducidas a juguetes de una clase dominante experta en trastocar los valores y convertir el delito en un acto loable y la mentira descarada en dogma.
Para escapar de nuestro aterrador abismo moral, debemos recuperar valores deliberadamente suprimidos en una sociedad de individuos competitivos construida sobre el modelo estadounidense, valores como la solidaridad, la compasión y el bien común. Es de suponer que este intento no va a contar con la ayuda de los beneficiarios del siglo americano, las clases políticas y mediáticas de Europa occidental, que son incapaces de romper su larga y lucrativa historia de amor con Estados Unidos. Las élites no están preparadas para diagnosticar el mal que ha provocado desde hace tiempo un espíritu social de codicia, miedo y rivalidad en sus propias sociedades. Tampoco pueden empezar a comprender la experiencia generalizada de indefensión intelectual y espiritual que vivimos hoy…
Por supuesto, son necesarias nuevas instituciones mundiales de coordinación económica y política. Pero la desamericanización requiere asimismo que cada persona cambie por completo su forma de percibir el significado y el marco general de su propia vida, su manera de actuar en la relación interdependiente con los demás y con el mundo natural. Ya tenemos claro que el mundo no puede sobrevivir a la fe nihilista de Estados Unidos en el individuo aislado de la sociedad, que consume el mundo de forma privada. Este es el verdadero significado del repentino y sorprendente fin del fin de la historia.”
Referencia web original:
https://elpais.com/ideas/2026-01-18/ha-llegado-la-hora-de-desamericanizar-el-mundo.html
Por qué Washington ha convertido a China en su principal adversario estratégico. Eric Toussaint (17/01/2026)
Un análisis de la evolución de EEUU hacia la valoración de China como adversario estratégico central y su estrategia de contención y disuasión con el cerco en Asia-Pacifico. Expongo su conclusión:
“La evolución de la posición oficial de Washington con respecto a China durante la última década pone de manifiesto un cambio estratégico importante, que va mucho más allá de los cambios de administración o de orientación partidista. En el espacio de diez años China ha pasado, en el discurso oficial estadounidense, de ser un socio económico competitivo pero cooperativo a ser un «adversario estratégico central». Este cambio no refleja una ruptura repentina, sino el resultado de un proceso acumulativo relacionado con el auge económico, financiero, tecnológico y geopolítico de China dentro del propio orden capitalista mundial.
Hasta mediados de la década de 2010 la administración Obama seguía aplicando una lógica de integración condicional de China en el orden internacional dominado por Estados Unidos. El giro se produjo al final de la administración Obama y durante el primer mandato de Donald Trump y consistió en rechazar explícitamente este enfoque. A partir de 2017 China es descrita como una potencia hostil que utiliza la economía, las inversiones, las infraestructuras y la modernización militar para cuestionar el dominio estadounidense, en particular en la región indopacífica. Esta redefinición de China como amenaza estructural ha continuado y se ha profundizado bajo la administración Biden, que ha retomado lo esencial del diagnóstico de Trump, al tiempo que lo inscribe en un marco multilateral e ideológico más afirmado, oponiendo un «modelo autoritario» chino a un orden internacional presentado como basado en valores democráticos.
El documento estratégico de 2025 marca una nueva etapa: ya no se limita a constatar la rivalidad, sino que señala explícitamente el error histórico de las élites estadounidenses que favorecieron el ascenso de China. Esta se presenta ahora no solo como un competidor, sino como una amenaza directa para la economía, la cohesión social, las cadenas de suministro, la seguridad nacional e incluso la estabilidad cultural de Estados Unidos. El conflicto se amplía así a todas las esferas económicas, tecnológicas, ideológicas y sociales, sin asumir formalmente una opción militar directa.
En definitiva, si los dirigentes de Washington consideran hoy a China como el principal enemigo, no es porque Pekín haya roto con el orden capitalista mundial, sino precisamente porque se ha integrado con éxito en él, explotando los mecanismos hasta el punto de erosionar de manera significativa la supremacía estadounidense. La rivalidad entre China y Estados Unidos parece menos un enfrentamiento entre dos sistemas antagónicos, que una lucha asimétrica por el liderazgo dentro de un mismo orden económico mundial, cuyas reglas han sido escritas durante mucho tiempo por los propios Estados Unidos. Esta dinámica, marcada por la agresividad de Washington, hace que la confrontación sea duradera, estructural y potencialmente muy peligrosa para todos los pueblos del planeta.
La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de Donald Trump marca un importante cambio doctrinal en la forma en que Estados Unidos concibe su rivalidad con China. Detrás del lenguaje de la disuasión, la libertad de comercio y la seguridad de las rutas marítimas, se perfila una lógica de poder más asumida, en la que Estados Unidos, que es una potencia extrarregional, reivindica el derecho a estructurar militarmente la región Indo-Pacífico con el fin de preservar un orden económico favorable a sus intereses. Sin embargo, este enfoque puede interpretarse en Pekín como una estrategia de cerco y coacción, reavivando un profundo dilema de seguridad con implicaciones históricas, geopolíticas y sistémicas.”
Referencia web original:
La Unión Europea ante el desafío de Trump en Groenlandia. José Enrique de Ayala (17/01/2026)
Una actitud de firmeza europea frente al trumpismo. Selecciono varios párrafos:
“La única posibilidad que parece factible es que algunos países europeos, los que tengan menos reticencias a compartir su soberanía y más confianza mutua, se decidan a crear una Unión Europea de Defensa, poniendo en común sus capacidades militares y adquiriendo, entre todos, aquellas que sean imprescindibles y aún no posean, o no en el grado necesario. Solo la suma de los presupuestos de defensa actuales de Alemania, España, Francia e Italia, supera en un 50% al de guerra de Rusia, que no va a poder mantenerlo mucho tiempo, y Francia dispone de suficiente fuerza nuclear para disuadir cualquier agresión. Tampoco les falta la capacidad tecnológica, aunque haya que acudir a algunos equipos o componentes externos como hacen todos, también EEUU. Es posible hacerlo fuera del marco de los tratados de la UE, sin resultar incompatible, recordemos una vez más que la moneda común se inició también fuera de los tratados y ahora forma parte de ellos, incluso su aceptación es obligatoria para los países que se incorporen a la Unión, aunque algunos Estados miembros aún no la hayan adoptado.
Hay que hacerlo, y además cuanto antes. Porque la dependencia militar conduce a una sumisión política —como se está viendo estas semanas—, y esta a su vez a una subordinación comercial y económica, que se ha traducido, en este caso, en la exigencia de un incremento exagerado de los presupuestos militares —en detrimento del gasto social— y en la imposición de los aranceles que Trump ha decidido unilateralmente, además de obligarnos a comprarle energía más cara y a invertir en su país. Hemos elegido a nuestros gobernantes —entre otras cosas y es tal vez la más importante— para que nos defiendan, no solo de Putin, también de Trump y de cualquiera que intente coaccionarnos, dinamitar la forma política y social que hemos adoptado, limitar nuestra voluntad para decidir lo que queremos ser y cómo queremos afrontar nuestro futuro. Tenemos que exigirles determinación y coraje, porque nuestra libertad y nuestra dignidad no admiten un sometimiento que, aunque se escude en el realismo o en la conveniencia coyuntural, suele ser consecuencia de la debilidad y del miedo al riesgo.”
Referencia web original:
Irán no necesita un relato coherente para estar en crisis. Itxaso Domínguez (13/01/2026)
Muy buen enfoque analítico y teórico. Selecciono varios párrafos:
“En este contexto, la cuestión no se limita a aquello contra lo que se protesta. También está en juego quién define el significado del cambio. Distintos actores, dentro y fuera de Irán, proyectan futuros posibles, escenarios de transición y relatos de cierre. Esa proyección no implica arraigo social ni capacidad efectiva de articulación política. Cuando la revuelta se presenta como preludio de un proyecto ya formulado, la disputa por el sentido tiende a desplazarse fuera del espacio donde se está produciendo. En Irán, y en demasiadas otras localizaciones.
Esa disputa tampoco se juega únicamente en el terreno de los programas o de los liderazgos. Atraviesa el lenguaje, las imágenes que circulan, las comparaciones que se activan y las expectativas que se proyectan desde fuera. Las categorías utilizadas para describir lo que ocurre ordenan el tiempo político de maneras distintas y asignan posiciones específicas a quienes protestan, ya sea como sujetos activos, como víctimas o como espectadores de su propio futuro.
La indeterminación que caracteriza este momento no remite a un vacío pendiente de ser rellenado. Configura un campo de conflicto en el que se enfrentan memorias, expectativas y miedos distintos, y en el que aún no se ha fijado qué cuenta como cambio legítimo. Exigir definiciones cerradas o programas acabados equivale, a menudo, a trasladar preguntas que no se formulan en esos términos desde dentro de la movilización.
La pugna por el sentido del cambio atraviesa así el conflicto político en curso. Condiciona su desarrollo y delimita el espacio en el que se decide si la protesta mantiene su carácter abierto o si queda rápidamente traducida a un guion reconocible para otros actores, con otros tiempos y otras prioridades…
De ahí que la pregunta relevante no sea si el régimen se acerca a su final, sino qué se disputa mientras tanto. Qué formas de vida quedan expuestas, qué vínculos se erosionan, qué imaginarios se activan y cuáles se agotan. Qué implica protestar cuando no se espera una solución ordenada, ni desde dentro ni desde fuera.
Cuando el futuro se define desde fuera, incluso con intenciones declaradas de apoyo, la política que se dice acompañar corre el riesgo de quedar desactivada. La disputa por el sentido del cambio mantiene una relación directa con la autodeterminación, entendida aquí como límite analítico más que como consigna. Ningún relato externo puede sustituir esa disputa sin vaciarla de contenido.
Lo que ocurre hoy en Irán no debería necesitar ser traducido a una promesa de mañana para adquirir significado político. Su potencia reside en la dificultad de reducirlo a una sola historia. Aceptar esa incomodidad no implica renunciar a la crítica ni a la solidaridad. Implica reconocer que cualquier futuro que llegue a tomar forma lo hará desde un conflicto que sigue abierto y que no responde a un guion previo. Y en manos, ojalá, del pueblo iraní.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/iran-necesita-relato-coherente-estar-crisis.html
Diez tesis sobre la nueva era. Steven Forti (12/01/2026)
Ensayo sobre el ascenso de la extrema derecha, el cambio de paradigma interpretativo y la necesidad de reconstruir la sociedad, crear sentido de comunidad, dar la batalla de las ideas y tejer alianzas globales. Selecciono varios párrafos:
“En el caso de los Estados Unidos, sin embargo, se trataría de un hiperimperialismo, es decir, un nuevo tipo caracterizado por una hegemonía militarizada, coercitiva y tecnológicamente impuesta sobre el Sur Global debido a la fase de declive que atraviesa el Norte Global. Por lo tanto, no se trataría de un retorno a la época imperialista clásica ni al anterior orden westfaliano, sino más bien de la instauración de un sistema internacional “neomonárquico” estructurado por un pequeño grupo de élites hiperprivilegiadas que buscan legitimarse apelando a su excepcionalidad con el objetivo de crear nuevas jerarquías materiales y de estatus…
Ahora bien, las características de la nueva era no son las mismas que las del período de entreguerras: ha pasado ya un siglo desde los regímenes de Hitler y Mussolini. El mundo ha cambiado profundamente y nuestras sociedades lo han hecho en consecuencia: la política de masas ya no existe, la atomización es el sello distintivo de la nueva era. Por otra parte, ni siquiera en el pasado, en ese “mundo de ayer” muerto y enterrado, todos los autoritarismos eran fascistas. Digámoslo así: se puede ser reaccionario, nacionalista, autoritario y antidemocrático sin ser necesariamente fascista. Pero esto no hace que la situación sea menos grave. Lo que tenemos ante nuestros ojos es una nueva extrema derecha que defiende un autoritarismo posliberal eficientista y antiigualitario. Sus raíces se hunden en el pensamiento antiilustrado y en el reaccionarismo antiliberal de finales del siglo XVIII. En definitiva, se trata de una cultura política –plural, heterogénea– de larga trayectoria que se ha nutrido de diversas fuentes…
La nueva era no es solo la época de la posverdad, la desinformación y los bulos, sino también aquella en la que el extremismo se ha convertido en mainstream. Además de las consecuencias de la hegemonía neoliberal, no se puede entender este cambio sin tener en cuenta el impacto de las nuevas tecnologías, que han permitido la viralización de ideas y narrativas extremistas y, por lo tanto, la normalización de la extrema derecha y el autoritarismo…
Los partidos democráticos deberían evitar ceder a los cantos de sirena de la extrema derecha y defender las instituciones y los derechos conquistados. Las instituciones europeas deberían oponerse con fuerza al neoimperialismo autoritario estadounidense, evitando la no solución del apaciguamiento –un suicidio lento– y saliendo del letargo de la “vasallización feliz”: ahora mismo, hay que desengancharse de lo que se ha convertido en el lazo atlántico, construir una verdadera autonomía estratégica –que no puede ser solo militar y, mucho menos, sobre bases nacionales– y defender lo que queda del multilateralismo abriéndose a los actores democráticos del Sur Global…
Sin embargo, es necesario replantearse completamente los paradigmas existentes: los antiguos ya no funcionan en esta nueva era. Por lo tanto, hay que empezar desde cero: reconstruir la sociedad –ahora licuada, atomizada–, crear un sentido de comunidad –que no sea el identitario y etnonacionalista de la extrema derecha–, volver a librar la batalla de las ideas –la extrema derecha lo lleva haciendo desde hace años y ahora está cosechando los frutos–, tejer alianzas y redes transnacionales –porque la solución no puede ser solo local–. Todos debemos sentirnos involucrados.”
Referencia web original:
La ocupación armada de la verdad. Pedro Vallín (11/01/2026)
Contra la mentira y la manipulación de la realidad. Selecciono varios párrafos:
“Durante años hablamos de fake news, de bulos y de posverdad como si estuviéramos ante una patología del ecosistema digital, lleno de ruido, ignorancia, polarización y burbujas informativas, pero esa explicación era cómoda y superficial. La posverdad no fue un accidente tecnológico sino una fase política que sirvió para erosionar el consenso epistemológico mínimo que hacía posible la democracia liberal: la idea de que, aunque discrepemos en valores e intereses, compartimos un suelo común de hechos. Cuando ese suelo se resquebraja, cuando deja de existir una realidad compartida, el terreno queda listo para que un proyecto iliberal pueda ganar elecciones sin necesidad de convencer, pues le basta con desorientar, con poner en pie de igualdad lo patente con la ficción paranoica y sentimental que da cobijo a las identidades frágiles.
Una vez en el poder, sin embargo, el iliberalismo ya no puede limitarse a sembrar duda porque gobernar exige control. Y para controlar una sociedad no basta con dominar las leyes o las instituciones, hay que dominar la definición misma de lo real. Ahí se produce el salto cualitativo de nuestra época, cuando la mentira deja de ser una táctica de campaña y se convierte en un instrumento de soberanía. El Estado ya no se limita a imponer normas, impone mentiras, decide qué ha pasado y qué no, incluso cuando lo ocurrido está grabado, documentado o presenciado por miles de personas.
En ese momento la verdad deja de ser un espacio de discusión y se convierte en un territorio bajo ocupación. Cuando un poder, sea la Casa Blanca o el Tribunal Supremo, miente abiertamente contra un vídeo, un documento o un testimonio múltiple, no está ofreciendo una interpretación alternativa, está desplegando fuerza institucional —autoridad, inmunidad, aparato mediático y aparato coercitivo— para conquistar el significado de lo ocurrido. Ya no se trata de convencer a la sociedad, sino de someterla. Hemos entrado en una nueva fase en la que la realidad no es algo que se investiga, sino algo que se administra desde el poder.
Ese mecanismo replica con exactitud la lógica clásica de toda ocupación colonial. Primero se declara que la población no entiende lo que ve, que está confundida, manipulada o engañada por fuerzas hostiles; luego se impone una versión oficial que sabe qué ha ocurrido, y finalmente se criminaliza a quien la contradice. Solo que ahora el territorio no es una ciudad ni un país, sino la evidencia misma. Fotografías, vídeos, audios, datos y testimonios quedan sometidos a una administración política del sentido.
Durante más de un siglo, la imagen funcionó como un límite a la mentira, pero hoy el poder ha aprendido que puede decir “no creas lo que ves” y una parte de la ciudadanía lo aceptará sin conflicto. Ahí se cruza una inquietante frontera totalitaria, cuando se obliga a la sociedad a dudar de sus propios ojos, la percepción deja de ser soberana y pasa a estar subordinada a la autoridad. La realidad ya no precede al poder, sino que este la produce.”
Referencia web original:
https://www.infolibre.es/opinion/columnas/oficio-de-impostores/ocupacion-armada_129_2125909.html
'Lawfare', haberlo 'haylo'. Ignacio Sánchez Cuenca (10/01/2026)
Clarificación de la existencia, el sentido político y las características de la guerra judicial. Selecciono varios párrafos:
“Hay ocasiones en que el lawfare se combina con operaciones que van más allá de la justicia y los medios. Durante el gobierno de Mariano Rajoy, se sacó toda la artillería contra los independentistas catalanes y los dirigentes de Podemos. Se puso en marcha la llamada “policía patriótica”. Hubo espionaje, dosieres inventados que se filtraban a periodistas afines, campañas de prensa y multitud de causas judiciales construidas con esos materiales tóxicos. Fue una quiebra del Estado de derecho, un abuso de poder cuya gravedad no ha acabado de calar en la sociedad…
Desde el punto de vista del lawfare, sin embargo, lo que interesa es saber si se ha aplicado el mismo rigor que en otros casos; es decir, si ha habido un celo especial y, por tanto, una interpretación de la ley y de las evidencias especialmente estricta, más estricta que la observada en casos similares. Si así fuera, estaríamos en presencia de un doble rasero de motivación política. Igualmente, si las decisiones sucesivas del Tribunal, hasta llegar a la sentencia final, se pueden analizar como parte de una estrategia encaminada a “cobrarse una pieza”, como muestra Manuel Rico en el artículo de Público del 15 de noviembre de 2025 que lleva como titular El alma negrade la fiscal Lastra y el juego de trile del Supremo, la sospecha se refuerza.
El último elemento que invita a pensar en lawfare es la división del Tribunal en dos bloques, el mayoritario (conservador) y el minoritario (progresista). Si a todo ello se suman otras actuaciones políticas del Supremo —como la resistencia a aplicar la ley de amnistía a Carles Puigdemont—, sería de una ingenuidad interesada descartar la posibilidad de estar en presencia de un caso de lawfare.
Esto no significa que todas las causas antes mencionadas sean espurias. Sin ir más lejos, nadie, ni en la izquierda ni en la derecha, ha planteado que las acusaciones contra José Luis Ábalos puedan ser resultado de un ejercicio de lawfare. El hecho mismo de que se pueda decir que en unos casos hay síntomas de lawfare y en otros no —con independencia del desenlace judicial de cada caso— es lo que nos permite concluir que el concepto no es solamente una coartada para eludir responsabilidades penales o políticas.
En última instancia, la polémica que rodea al término procede de sus contornos borrosos. Al ser un concepto político y no jurídico, es inevitable que sucumba a la confrontación entre rivales ideológicos y, en consecuencia, que su uso se corrompa rápidamente. Ahora bien, que su aplicación sea controvertida no quiere decir que el fenómeno que describe no exista. Por difícil que sea, es mejor tener una palabra para caracterizar el fenómeno, que hacer como que no hay tal fenómeno. La palabra en cuestión sigue causando gran nerviosismo en ciertos círculos políticos y judiciales. Por algo será.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/especiales/lawfare/lawfare-haberlo-haylo.html
Europa ante el abismo: escenarios, riesgos y salidas imposibles. Ruth Ferrero-Turrión (9/01/2026)
Buen diagnóstico sobre la falta de un demos y de unidad política de la UE para ser un actor geopolítico. Los intereses nacionales de las élites europeas han impedido ese avance, pero el problema y la solución depende del tipo de orientación estratégica del espacio común, más social y democrática, con un diseño pacífico y multilateral, o más autoritaria y regresiva, así como neocolonial y dependiente de la jerarquía imperial de EEUU, al que parece que se subordina el destino de las élites europeas, temerosas de la democratización de sus pueblos y el empuje del Sur Global. Selecciono varios párrafos:
“Ante este escenario, insistir en más coordinación técnica, en mecanismos de consulta o en reformas incrementales es engañarse. No estamos ante un déficit administrativo, sino ante un vacío político. La única salida real pasa por la construcción de una comunidad política europea con capacidad de decidir, de asumir costes y de ejercer soberanía colectiva. Todo lo demás es gestión del declive.
Esto implica una verdad incómoda que sigue siendo sistemáticamente evitada. Sin demos europeo no hay soberanía europea. No bastan las instituciones comunes si no existe un sujeto político que las respalde. No bastan las políticas compartidas si no hay un espacio público europeo capaz de sostenerlas, discutirlas y legitimarlas. La defensa común, la política exterior común e incluso la capacidad de decir no a un aliado poderoso requieren algo más que tratados y comunicados. Requieren un pacto político entre ciudadanos europeos, una conciencia compartida de destino y de responsabilidad que vaya más allá de los intereses nacionales inmediatos.
Construir ese demos no es un ejercicio retórico ni un gesto simbólico. Implica conflicto, redistribución de poder, cesión de soberanía nacional y democratización real de las estructuras europeas. Implica aceptar que sin politización no hay proyecto común y que sin un horizonte de soberanía compartida Europa seguirá siendo un actor secundario en un mundo cada vez más hostil. El miedo a ese salto explica en gran medida la parálisis actual.
Groenlandia no es solo un territorio remoto en el Ártico ni una disputa estratégica más. Es una advertencia. Muestra hasta qué punto Europa es vulnerable cuando se enfrenta a un mundo en el que la fuerza vuelve a marcar las reglas del juego y en el que los vínculos históricos ya no garantizan protección. Ignorar esta señal sería repetir errores históricos que el continente conoce demasiado bien.
La disyuntiva es clara y ya no admite dilaciones. O Europa da el salto político que lleva décadas posponiendo o acepta su irrelevancia estratégica y su dependencia permanente. En un mundo sin reglas no hay espacio para las ambigüedades ni para las medias tintas. Y Europa, si quiere sobrevivir como proyecto político y no solo como mercado, tendrá que decidir de una vez si quiere ser actor o escenario.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/europa-abismo-escenarios-riesgos-salidas-imposibles.html
La caída del imperio americano será larga y dolorosa. Isaac Rosa (9/01/2026)
Declive económico, desigualdad y división interna, junto con primacía militar con riesgo de utilizarla para mantener sus privilegios hegemónicos, o sea, más belicismo para el sometimiento de una mayoría mundial que se le escapa a las élites trumpistas de EEUU. Veremos la paciencia estratégica de China y la capacidad resistente de los BRICS. Y las élites europeas subordinadas y adaptándose a la jerarquía estadounidense y con más peso ultra... pero veremos la resistencia democrática. Selecciono varios párrafos:
“Esa combinación de decadencia en todos los ámbitos y supremacía militar convierte a la Norteamérica de Trump en un peligro planetario: la única forma de mantener su hegemonía es por la vía militar, sometiendo países, asegurando áreas de influencia, ampliando su territorio e imponiendo la ley de la fuerza. Su agresividad exterior y ruptura de reglas es una evidente muestra de debilidad, un imperio que necesita demostrar su liderazgo por la vía violenta, lo que augura una caída tan caótica y destructiva como los imperios de la antigüedad.
Y como aquellos, también Estados Unidos es un imperio en acelerada descomposición interna. Su democracia se deteriora, la desigualdad social crece, grandes bolsas de población viven con niveles de bienestar propios de países pobres, y el autoritarismo y la violencia amenazan la convivencia. Las redadas brutales del ICEcontra los inmigrantes, asesinatos incluidos, recuerdan demasiado a la impresionante Una batalla tras otra, mientras algunos temen que acabe pareciéndose a otra película reciente: Civil war.
Un imperio en declive exterior y descomposición interna, con una capacidad militar imbatible y un autócrata narcisista al frente, es un combo terrible. Ya podemos prepararnos.”
Referencia web original:
Venezuela: extractivismo y poder en tiempos de colapso. Jorge Casas (8/01/2026)
El peligro de que el sistema, para sobrevivir, se lleve todo por delante. Selecciono varios párrafos:
“En el caso venezolano, el relato dominante simplifica una realidad compleja hasta convertirla en una historia de fracaso interno, de país incapaz de gobernarse a sí mismo. En ese marco, las sanciones, los bloqueos y las presiones externas aparecen como consecuencias inevitables, casi naturales. Se puede discutir su eficacia, pero rara vez su legitimidad estructural. Se puede criticar a un gobierno, pero no el derecho de ciertas potencias a decidir qué países pueden desarrollarse y cuáles deben ser castigados. La ideología opera precisamente así: no imponiendo lo que hay que pensar, sino delimitando lo que es posible pensar…
Europa observa este escenario desde una posición cada vez más incómoda. Podría haber sido un referente alternativo, un espacio capaz de articular una transición ecológica justa, de defender lo público y de apostar por una educación crítica y universal. Sin embargo, ha optado mayoritariamente por adaptarse a la lógica neoliberal, mercantilizando el conocimiento, precarizando la universidad y vaciando de contenido político el discurso ecológico. Al renunciar a disputar los marcos ideológicos, Europa ha renunciado también a su capacidad de influencia real.
Pensar Venezuela desde una perspectiva de izquierdas y ecologista no implica idealizar a ningún actor ni negar las responsabilidades internas del país. Implica situar lo ocurrido en un marco más amplio y reconocer que no estamos ante un caso aislado, sino ante una forma de gestión del mundo que se consolida a medida que el capitalismo fósil entra en crisis. Un mundo en el que la fuerza se ejerce sin necesidad de grandes justificaciones, porque el consenso ha sido construido previamente a través de la ideología, la violencia simbólica y la normalización de la excepción. Tal vez la pregunta no sea solo qué ocurre en Venezuela, sino qué estamos dispuestos a aceptar como normal en un contexto de agotamiento ecológico y político. Porque el mayor peligro no es que el sistema se derrumbe, sino que, incapaz de transformarse, intente sobrevivir llevándose todo por delante.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/venezuela-extractivismo-poder-tiempos-colapso.html
Venezuela y el fin del imperialismo con rostro liberal. Alberto Garzón (8/01/2026)
‘Lo que queda ahora es un descarnado imperialismo que justifica el control de ciertos enclaves geográficos y la apropiación de recursos naturales de todo el mundo’. Selecciono varios párrafos:
“El ataque sobre Venezuela también ofrece otras enseñanzas. La más obvia es que nadie está a salvo, tampoco los países que cuentan con una democracia. Eso ha quedado claro con las nuevas amenazas que Trump ha verbalizado contra Groenlandia (parte de Dinamarca y, por lo tanto, de la UE y OTAN) o Colombia. La nueva doctrina Donroe no se preocupa por la naturaleza de los regímenes políticos, sino únicamente por si son funcionales a las estrategias e intereses de Estados Unidos. Esto obliga necesariamente a una profunda actualización de las ideas liberales en los países democráticos, que tienen la antigua narrativa demasiado atravesada por todo su cuerpo ideológico. Pero lo cierto es que las democracias languidecen en todas partes y nadie está a salvo en este nuevo reparto del mundo entre grandes potencias que anteponen los privilegios de parte de sus poblaciones a cualquier otra consideración política. La confusión que hoy muestra la derecha española, que durante décadas instrumentalizó el caso venezolano como arma de política interna y ahora se encuentra desorientada ante este giro, es un síntoma elocuente de esa crisis intelectual.
La operación militar y el secuestro de Maduro —junto con las muchas víctimas que han pasado desapercibidas— es un laboratorio adelantado del mundo que viene. Un mundo en el que la escasez energética, la competencia geopolítica bajo crisis ecosocial y el agotamiento del relato liberal empujan a las grandes potencias a abandonar cualquier pretensión universalista. Cuando el imperialismo deja de justificarse como defensa de la democracia y pasa a exhibirse como pura razón de fuerza, la pregunta ya no es si estamos ante una regresión histórica, sino si las sociedades democráticas están dispuestas a reconocer —y enfrentar— el vínculo estructural entre el bienestar material del modo de acumulación fósil y la violencia ejercida más allá de sus fronteras.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/venezuela-imperialismo-rostro-liberal_129_12891384.html
EEUU abandona con su golpe en Venezuela el relato moral y abraza un imperialismo explícitamente económico. Romaric Godin (7/01/2026)
La prioridad de los intereses económicos estadounidense ante todo lo demás, la justificación democrática y los intereses subordinados del resto. Selecciono varios párrafos:
“Esta nueva política exterior se inscribe entonces en un nuevo tipo de relación entre el Estado y el capital. En el neoliberalismo, el poder estatal hegemónico ofrecía a su capital acceso a los mercados mundiales. Las multinacionales eran entonces el brazo armado del orden mundial estadounidense, al tiempo que garantizaban la rentabilidad del capital nacional. Con la emergencia de China y la crisis de 2008, ese modelo se derrumbó.
El capital, ahora a la defensiva, depende más del poder militar estadounidense. Pero, al mismo tiempo, el Estado federal solo actúa en el estrecho ámbito de los intereses de sus capitalistas. La estrategia imperial estadounidense se confunde entonces con la creación de una zona económicamente sometida, que se percibe como la condición para la victoria contra un rival chino que es ante todo un rival económico.
Se establece una forma de hibridación entre el Estado y el capital, en la que la rentabilidad sustenta el poder y la agenda imperial viene determinada por las prioridades económicas. En este contexto, las antiguas normas del derecho internacional o los sistemas de alianza como la OTAN quedan obsoletos. Y un posible ataque a Nuuk, la capital de Groenlandia, puede suceder al golpe de mano a Caracas.”
Referencia web original:
Venezuela y los dilemas de China. Xulio Ríos (7/01/2026)
‘Hacer frente a Estados Unidos en este escenario resulta complejo. Lo más probable es que Beijing procure salvar los muebles, proteger sus inversiones y adaptarse’. Selecciono varios párrafos:
“En el escenario actual, Beijing evitará una confrontación a gran escala con Washington. Su prioridad sigue siendo interna y no actuará de forma precipitada en Taiwán, aunque continúe presionando al secesionismo. No obstante, la determinación de Estados Unidos en la defensa de lo que considera sus intereses vitales deberá encontrar una respuesta equivalente por parte de Xi Jinping. El problema no es el qué, sino el cómo.
Que Estados Unidos y China logren establecer un modus vivendi coexistencial resulta poco probable. Tampoco parece factible que la Unión Europea asuma una defensa coherente del orden internacional basado en normas que decía proteger, mientras guarda silencio sobre Venezuela por temor a antagonizar con Trump. Ese silencio ensordecedor pesa más que el proclamado fervor por el derecho internacional.
Muchos en el mundo desearían ver a China liderando una oposición global a Trump. En la guerra comercial logró plantar cara y contener sus excesos. Ahora, Beijing no puede ignorar lo sucedido ni sus consecuencias para sus intereses presentes y futuros. Si la imagen de Trump está deteriorada, la reputación de China también se halla en entredicho.”
Referencia web original:
https://ctxt.es/es/20260101/Firmas/51649/china-venezuela-taiwan-estados-unidos-xulio-rios.htm
¡Es el colonialismo, estúpido!. Boaventura de Sousa Santos (6/01/2026)
La nueva época de recolonización de la política imperialista y militarista estadounidense, con el vasallaje de América latina y Europa, para hacer frente al ascenso geoeconómico y político de China y sus aliados. Selecciono varios párrafos:
“Una de las características fundamentales del colonialismo es la línea abismal que separa el «nosotros» (la sociabilidad metropolitana de los plenamente humanos) y el «ellos» (la sociabilidad colonial de los subhumanos). Esta división no tiene nada de esencial u ontológico (la humanidad es una). Se activa con objetivos tácticos de corto alcance. Y el objetivo principal es siempre el libre acceso a los llamados recursos naturales sin los cuales el capitalismo no puede sobrevivir. La legitimidad de Vlodymyr Zelensky es tan grande o tan pequeña como la de Nicolás Maduro, pero mientras que el primero es recibido como un héroe, el segundo es capturado y tratado como un criminal…
He leído con mucha atención la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) publicada en noviembre de 2025. Se trata de un documento importante que deberían leer todos los demócratas del mundo. El mundo está dividido entre dos potencias rivales, una de las cuales está dispuesta a utilizar todos los medios a su alcance para vencer a su rival y hacerlo lo antes posible. Para ello, debe convertir su zona de influencia en una fortaleza defendida por vasallos leales. Los dos vasallos leales son la Europa automutilada (Rusia es parte de Europa) y América Latina. El acceso de China a Europa ya está bloqueado. Ese era el objetivo de la guerra de Ucrania, que los europeos se encargan ahora de consolidar a su costa.
Lo importante es debilitar aún más a Europa y hacerla cada vez más dependiente de Estados Unidos. Para ello, es importante reducir la Unión Europea a la irrelevancia. El primer acto fue el Brexit y recuperar la lealtad incondicional del Reino Unido. Ahora se trata realmente de acabar con la Unión Europea porque los países europeos, aislados, son más débiles y fáciles de controlar…
Si es cierto que estamos en un período de recolonización, la respuesta de los pueblos solo puede ser la guerra de liberación. Aunque sea muy diferente de las guerras anteriores, empezando por la de Haití en 1804. Lamentablemente, el pensamiento crítico y la política de izquierda aún no se han dado cuenta de la transformación y cada partido presenta a su mini-candidato o mini-candidata con su programita para entretener las largas noches de invierno o tardes de verano (según los países).”
Referencia web original:
https://www.other-news.info/noticias/es-el-colonialismo-estupido/
La nueva doctrina Trump: un despotismo fuera de la ley. Gerardo Pisarello (5/01/2026)
‘La franqueza con la que el presidente estadounidense ha defendido el uso de la fuerza bruta en las relaciones internacionales se le puede volver en contra.’ Selecciono varios párrafos:
“Igualmente, son muchos los países tradicionalmente cercanos a Estados Unidos que, de forma pública o con mayor discreción, comienzan a manifestar su preocupación por la manera desvergonzada en que Trump desprecia la legalidad internacional.
En primer lugar, porque cada vez que el presidente presume de acciones que el Estatuto de Roma considera crímenes de agresión o de guerra o dinamita la Carta de Naciones Unidas, les quita autoridad para exigir a países como Rusia o China que se adecúen a esa legalidad.
Por otra parte, porque eso los obliga a asumir un doble rasero difícilmente explicable para sus propias opiniones públicas. Así, son muchos los países aliados de Estados Unidos que detestan políticamente a Maduro, pero que consideran que bendecir sin más el secuestro y la privación ilegítima de la libertad de un jefe de Estado extranjero, o de su esposa, es un precedente peligroso…
Si este hartazgo se convierte en rabia y en una oposición creciente y masiva a estas actuaciones, el futuro puede estar abierto. Porque, cuando una gran potencia renuncia a toda autolimitación ética y jurídica puede parecer temible e imbatible en el corto plazo. Pero en el mediano y largo término, lo que se vislumbra es algo distinto: que esa exhibición de arrogancia imperial y de uso descarnado de la fuerza esconde en el fondo una gran debilidad. Y que aquello que a veces se presenta como superioridad irresistible puede convertirse fácilmente en la antesala de un abrupto declive.”
Referencia web original:
O inventamos o erramos. Dina Bousselham (5/01/2026)
El contexto sociopolítico más amplio de la agresión de EEUU a Venezuela y la respuesta democrática transformadora. Selecciono varios párrafos:
“Pero el problema no es solo jurídico o económico. Es también tecnológico. Hoy una parte creciente del poder opera a través de sistemas algorítmicos opacos que deciden qué información circula, qué opciones políticas aparecen como viables y qué comportamientos se premian o castigan. La ruptura con los sistemas democráticos ya no necesita tanques ni golpes de Estado, pues basta con capturar nuestra atención en TikTok, ceder nuestros deseos e intereses en redes sociales, predecir nuestro consumo o crear necesidades que no necesitamos. Todo ello mediante sistemas opacos que operan sin control. La conclusión es que nos encontramos sumergidos en una nueva fase imperial.
Frente a este escenario, ningún diagnóstico, por preciso que sea, sirve de mucho si no logra reconectar emocionalmente con la ciudadanía. La democracia no se sostiene solo con instituciones; se sostiene con vínculos, con la certeza compartida de que las reglas importan porque protegen la vida común. Hoy ese vínculo hace tiempo que está roto. Y prueba de ello lo que sucedió́ con Venezuela y podría sucederles a países como México, Cuba, Colombia o la propia Unión Europea.
Tal vez haya llegado el momento de dejar de disputar en campo ajeno y empezar a construir uno propio. No desde el repliegue defensivo, sino desde una propuesta democrática capaz de hablar de lo que de verdad importa. Dar una respuesta a la precariedad, al problema de la vivienda, a la dificultad de poder llenar la nevera, a la falta de tiempo, al miedo a no conseguir los objetivos cotidianos, a la sensación de no decidir nada. Al miedo. A la soledad. A la incertidumbre.
Y todo ello nos lleva a la necesidad de construir nuevas formas de democracias transformadoras que ofrezcan protección, seguridad, sentido y futuro compartido basados en los derechos de todos y para todos. La seguridad de vivir bien sin excluir a nadie.”
Referencia web original:
https://www.diario-red.com/opinion/dina-bousselham/inventamos-erramos/20260104164421061332.html
Venezuela y el monstruo. Marga Ferré (5/01/2026)
Frente al neofascismo y la actitud colaboracionista de las élites europeas que se adaptan a las reglas impuestas por el imperio trumpista. Selecciono varios párrafos:
“Así que la pregunta es: si resulta obvio que el ataque de Donald Trump a Venezuela es ilegal, imperialista, expoliador y antidemocrático, ¿por qué los gobiernos occidentales y los medios de comunicación no lo enfrentan? Ayer, viendo o leyendo algunos medios, daba la sensación de que los venezolanos tenían la culpa de que los invadieran…
Eso están haciendo los gobiernos europeos: “aprender a jugar con nuevas normas”, estar callados, asintiendo o mirando para otro lado, como hacen con el genocidio en Gaza, para ver cómo posicionarse y buscar ganancias. Pero no las hay. Se equivocan. El mundo al que Donald Trump nos aboca es una distopía militar sin reglas y sin derechos, puro vasallaje al líder supremo.
Por eso defiendo que hay que apoyar a Venezuela y no en genérico, sino en concreto. Apoyar a Delcy Rodríguez y a su convicción de que Venezuela no va a ser una colonia; porque si dejamos que Trump gane, el mensaje que con él se instala es que no hay derecho internacional, que no hay democracia y que solo nos queda el vasallaje a un personaje violento, machista, autoritario y supremacista. Lo que quiero decir es que esto no va solo contra Venezuela, va contra todos nosotros, contra todas nosotras.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/venezuela-monstruo.html
Venezuela y las condiciones para condenar una invasión. Itxaso Domínguez (5/01/2026)
La crítica al interés y la mentalidad neocolonial que deja en segundo plano la soberanía nacional popular y el derecho internacional a la hora de oponerse a la injerencia belicista imperial. Selecciono varios párrafos:
“Ahí opera un estándar de civilización moderno que no suele nombrarse, pero que estructura las reacciones. Algunos Estados son considerados plenamente soberanos, incluso cuando sus gobiernos vulneran derechos. Otros aparecen como soberanías defectuosas. En estos últimos, la autodeterminación se percibe como incompleta, provisional o condicionada a una supervisión externa.
Por eso, en el Norte Global, el secuestro de un jefe de Estado sería un escándalo inmediato. No daría lugar a debates sobre si el gobernante es legítimo o autoritario. No exigiría aclaraciones ideológicas para ser condenado. La violación del derecho internacional se daría por evidente. En cambio, cuando el escenario es, por ejemplo, Venezuela, la conversación se fragmenta. Se introduce contexto correctivo. Se relativiza la gravedad. Se pregunta, de forma más o menos explícita, si la intervención era comprensible dadas las circunstancias…
Desde ahí, la intervención deja de verse como una excepción grave y pasa a entenderse como una herramienta legítima. A veces se justifica de forma directa. Otras, de manera involuntaria, a través de silencios, matices y advertencias previas. En ambos casos, el resultado es el mismo. Se normaliza algo que nunca aceptaríamos aplicado a nuestras propias sociedades.
Criticar al gobierno de Maduro es legítimo. Analizar el autoritarismo venezolano, y la manera en la que ha dado forma a la económica política del país y región, resulta necesario. Lo problemático aparece cuando esa crítica se convierte en una condición para rechazar una invasión o un secuestro. Cuando la defensa del derecho internacional se formula con cautela, casi pidiendo permiso. Ahí se revela una jerarquía política persistente, en la que no todas las soberanías merecen la misma protección y no todas las poblaciones son consideradas igualmente dignas de confianza.
Venezuela vuelve a ocupar ese lugar incómodo. No por las características de su gobierno, sino por lo que las reacciones ante lo ocurrido dicen sobre nosotros. Sobre hasta qué punto seguimos aceptando que hay pueblos para los que la autodeterminación siempre llega tarde, siempre es incompleta y siempre puede ser suspendida en nombre de un supuesto bien mayor definido desde fuera.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/venezuela-condiciones-condenar-invasion.html
Venezuela en la hora de los hornos. Lautaro Rivara (4/01/2026)
‘Crónica de una trágica agresión anunciada, el ataque de Estados Unidos a Venezuela representa un parteaguas histórico en la región.’ Selecciono varios párrafos:
“Una de las primeras conclusiones es que Estados Unidos está lejos de ser un país democrático en donde rige en plenitud el estado de derecho. Desde el asesinato extrajudicial aplicado contra presuntos narcotraficantes, y a veces contra simples pescadores caribeños (cuando la ley estadounidense no castiga con la muerte el tráfico de drogas) hasta el inconsulto acto de guerra contra Venezuela, no aprobado por el Congreso como lo manda la constitución, es obvio que no es la superestructura política la que toma allí las grandes definiciones, sino los poderes más concentrados. Quizás los dos más importantes de analizar en relación al affaire Venezuela sean el viejo complejo militar-industrial, que debe hacer de la guerra un estado crónico para garantizar su reproducción ampliada, así como las grandes compañías petroleras con multimillonarios intereses en los campos de Venezuela.
Otra conclusión es que puede parecer inoportuno, pero no podemos dejar de mencionar que esta agresión fue preparada y anunciada durante meses a ojos vistas de todo el mundo, desde las declaraciones de la exjefa del Comando Sur Laura Richardson en el Atlantic Council hasta la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, desde la concentración de activos militares en la región hasta la primera formulación del “corolario Trump” en la red Truth Social, desde las más de 100 ejecuciones extrajudiciales en el Caribe y el Pacífico hasta el anuncio de la Operación Lanza del Sur.
Así y todo, Trump fue pelando y descartando cada una de las capas de la cebolla del “orden basado en reglas” para escándalo de nadie o casi nadie. La mayoría de los actores de cierta gravitación internacional (gubernamentales, multilaterales, empresariales, comunicacionales), decidieron hacer oídos sordos a los tambores de guerra que sonaban en el Mar Caribe; o peor aún, eligieron ensañarse con el mensajero, acusando de fabuladores, conspiranoicos o trasnochados antiimperialistas a quienes analizaban y anunciaban la posibilidad –e incluso la inminencia– de una agresión militar como la que finalmente sucedió.
Aún es tiempo de enmendar los errores y corregir las malas lecturas, pero eso exigirá actuar de forma contundente y decidida en todos los planos, en particular de parte de los otros países puestos en la picota imperial, en particular México, Colombia, Brasil, Cuba y Nicaragua, hoy públicamente amenazados por Trump y ya sobre aviso. Ríos de tinta corrieron en estos años y en estas últimas semanas con la peregrina idea de que la obsesión norteamericana con Venezuela se basaba en las veleidades de la democracia liberal, el respeto a los derechos humanos, o la persecución de las economías ilícitas, los cárteles de la droga o las organizaciones terroristas trasnacionales…”
Referencia web original:
https://www.diario-red.com/opinion/lautaro-rivara/venezuela-hora-hornos/20260104141525061330.html
Los bombardeos de EEUU en Venezuela y el secuestro de Maduro: un crimen internacional de agresión con consecuencias para Europa. Olga Rodríguez (4/01/2026)
Bien explicado. Selecciono varios párrafos:
“La intervención militar estadounidense en Venezuela se enmarca en una era de crecimiento y normalización de la impunidad global, en la que el genocidio israelí en Gaza, facilitado por Washington, ha dado el pistoletazo de salida a la ley del más fuerte y del más dispuesto a usar la fuerza bruta, sin reglas.
Esto deteriora seriamente el derecho internacional y los intereses de los pueblos del mundo, incluidos los europeos, cuya vulnerabilidad aumenta en este nuevo marco. Aceptar esta dinámica suprime los argumentos contra futuras invasiones ilegales u operaciones militares de otras naciones para derrocar regímenes o gobiernos aliados de Bruselas.
En el contexto actual se agita la bandera de la fuerza militar como medio –para acceder a materias primas y a rutas estratégicas– y como fin en sí mismo, para sostener, a través de la industria armamentística, un modelo económico con un ritmo y un reparto de la riqueza insostenibles para el planeta y para las mayorías sociales.
Ante ello, gran parte de la UE sigue posicionándose con EEUU, en contra de sus propios intereses, sin responder a la destrucción del derecho internacional por parte de sus aliados –Washington e Israel– y sin acción ni reacción política a la altura frente a crímenes internacionales que ya han modificado el mundo.
Hoy es Venezuela, mañana pueden ser Cuba o Colombia, pero también países europeos que no adopten los marcos políticos de EEUU –como apuntan algunas declaraciones de Trump y la Estrategia de Seguridad Nacional– y que contengan recursos o territorios con rutas interesantes para Washington, como es el caso de Groenlandia, perteneciente a Dinamarca.
Las formas podrán ser diferentes, pero el fondo es el mismo: modificar o desmantelar de un modo u otro aquellos gobiernos o alianzas que no prioricen los intereses económicos de EEUU y sus posicionamientos políticos. Las sanciones de EEUU contra jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional, contra la relatora de Naciones Unidas para Palestina o contra varios funcionarios europeos son solo el inicio de los planes de Donald Trump. Es urgente una reacción política europea a la altura de las circunstancias.”
Referencia web original:
Y Trump cumplió su promesa: Venezuela y la doctrina del hemisferio vigilado. Ruth Ferrero-Turrión (3/01/2026)
La imposición imperial militarista, sin derecho internacional. Selecciono varios párrafos:
“El tercer escenario, el más inquietante, es el de un conflicto civil de baja intensidad. La combinación de vacío de poder, intervención externa y economías ilegales genera dinámicas de violencia difíciles de controlar. América Latina conoce bien los costes humanos y sociales de estos procesos, que rara vez se ajustan a los cálculos estratégicos de quienes los impulsan desde fuera.
Pero más allá de Venezuela, la pregunta central es otra: ¿estamos ante un aviso a navegantes? Todo indica que sí. Un escenario de intervención directa enviaría un mensaje claro al conjunto de la región: la autonomía política tiene límites cuando entra en juego el control de recursos estratégicos. Países como Argentina, Honduras u otros Estados latinoamericanos sabrían que existen líneas rojas no negociables y que desviarse del guion tiene consecuencias.
La geopolítica está aquí, ha venido para quedarse. Y hoy se libra, cada vez más, en el control del territorio y de los recursos en una lucha encarnizada por la hegemonía. En esa disputa, América Latina vuelve a ocupar un lugar central, no como actor, sino como espacio en disputa. Una vez más.”
Referencia web original:
La trampa racista de la migración necesaria. Violeta Assiego (3/01/2026)
Una visión desde la firmeza de la defensa de los derechos humanos. Selecciono varios párrafos:
“Los derechos humanos no están en función de las necesidades del mercado ni las nuestras, menos se conceden por déficit demográfico o por ansias de ganar más, los derechos humanos son inherentes a la condición humana. En esa idea de necesidad interesada que se utiliza para defender la no expulsión de personas migrantes, estas no aparecen como sujetos políticos, ni como titulares de derechos, sino como fuerza de trabajo disponible, como vidas a nuestro servicio. O, dicho de otra forma, como siervos modernos a los que se les reconoce valor solo en la medida en que son útiles para nuestras necesidades, para enriquecernos o hacernos la vida más fácil…
La pregunta no es quién es migrante, sino quién tiene el poder de decidirlo. La categoría “migrante” no define a las personas, define la violencia de los Estados. Define quién tiene derechos (privilegios) y quién puede ser oprimido, violentado y debe justificarse, debe demostrar constantemente que merece quedarse. Por eso los derechos humanos son el único suelo común posible, porque no dependen de la nacionalidad, del pasaporte ni de la utilidad económica. El derecho a la vida, a la integridad, a no ser discriminado, a no ser esclavizado, a acceder a la justicia, a la salud, a la educación, a no ser detenido arbitrariamente, a no ser devuelto a un lugar donde tu vida corre peligro… son derechos que no se negocian ni se agradecen.
Normalizar, aceptar y defender la migración desde la lógica de la necesidad (los necesitamos) es asumir también que, si mañana dejáramos de necesitarlos, podremos prescindir de ellos: expulsarlos, encerrarlos... dejarlos morir en la frontera, en el mar, en un tercer país al que depórtalo, en una cárcel inhumana… Eso no es defender la inmigración, es defender educadamente y bajo apariencia moderna un plan de dominación racista. Es volver a los tiempos de amos y siervos… de señores y esclavos.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trampa-racista-migracion-necesaria_129_12882150.html
El inquietante regreso de la patria. Josep Ramoneda (2/01/2026)
La vuelta hacia el nacionalismo excluyente de la derecha española (y europea), dentro de la ola reaccionaria autoritaria y postdemocrática. Selecciono los últimos párrafos:
“Y de lo local a lo global. En los años sesenta y setenta, cuando Europa se iba liberando de las cargas de los fascismos y de la guerra, la sobreactuación patriótica perdió su efecto, llevaba al recuerdo de la guerra que el nazismo y el fascismo promovieron y que durante unos años actuó como vacuna para no volver al pasado. Pero todo aquello queda lejos ahora, y la desmemoria tiene sus consecuencias. A menudo, cuesta entender la gravedad que pueden alcanzar las cosas cuando la patria —o la religión— se convierten en elementos dominantes del conflicto político. No estamos aquí todavía, pero a Europa están llegando los efectos de la súbita radicalización conservadora. Por tanto, vuelven a sonar sintonías que ya parecían descontadas. Y en todo el continente ocurre algo que no se había visto en medio siglo: el rugir con fuerza de lo que ahora llamamos el autoritarismo posdemocrático que amenaza las esencias de la Europa democrática. Las derechas se rearman y las izquierdas dan señales de desconcierto, no saben, no contestan. Y es imperativo que los hábitos democráticos despierten ante este peligroso letargo.
La privilegiada Europa, que llevaba años inmersa en un razonable pulso democrático, muestra ahora síntomas inquietantes de contaminación patriotera. Y, sin embargo, lo que se echa en falta es menos patria y más atención a la ciudadanía, especialmente cuando las refriegas entre políticos, el insulto y la desautorización permanente, desmantelan la credibilidad del sistema. La nación como coartada de la impotencia. Por eso, el patriotismo excluyente de Feijóo es inquietante. ¿Se está perdiendo el mínimo denominador común democrático que marca los límites del campo de juego?”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-01-02/el-inquietante-regreso-de-la-patria.html
2026: el año en que se pone a prueba la democracia. Máriam Martínez-Bascuñan (2/12/2026)
Análisis sobre el avance autoritario y la crisis de sentido en la izquierda socialdemócrata, con cierto escepticismo sobre su capacidad para remontar la ofensiva derechista y generar fuerzas transformadoras, y no solo imaginar otro orden social. Selecciono varios párrafos:
“No es autoritarismo clásico. Es algo más insidioso: una crisis de sentido. La Europa contemporánea se parece al mayordomo de Los restos del día, de Kazuo Ishiguro: orgullosa del procedimiento y de la excelencia técnica, pero reacia a examinar los fines a los que sirve. Gestiona y contemporiza. Solo al final, en el muelle, el protagonista admite que dedicó su vida a perfeccionar el servicio mientras el mundo que servía se desmoronaba. La pregunta es si Europa tendrá ese momento de lucidez a tiempo o si solo quedarán los restos del día.
Mientras tanto, una socialdemocracia sin brújula adopta la retórica de quienes debería combatir. El británico Keir Starmer y la danesa Mette Frederiksen imitan a la derecha en migración creyendo que así la desarman. Solo consiguen legitimar su marco. Y al abandonar su propio terreno, han dejado un espacio que otros empiezan a ocupar: el vaciamiento crea oportunidades. En Copenhague, los socialdemócratas perdieron tras 122 años no ante la extrema derecha, sino ante una izquierda que no pidió perdón por serlo. En Nueva York, el nuevo alcalde Zohran Mamdaniha jurado sobre un Corán en una estación abandonada del primer metro de la ciudad. Son señales de que algo puede nacer donde el viejo orden se resquebraja.
2026 será el año de la decisión. No porque vaya a resolverse nada —las crisis de sentido no se resuelven en un ciclo electoral— sino porque sabremos si queda algo que defender o si solo administramos el declive. La pregunta ya no es si el viejo orden puede sostenerse. Es si seremos capaces de imaginar otro.”
Referencia web original:
https://elpais.com/internacional/2026-01-02/2026-el-ano-en-que-se-pone-a-prueba-la-democracia.html
Más sobre barbarie y capitalismo. Albert Recio (1/01/2026)
Análisis del renacimiento de la barbarie y su relación con el capitalismo, con cuatro grupos de poder que empujan al abismo, y la necesidad de una respuesta. Selecciono varios párrafos:
“Es una amalgama de intereses que, en su conjunto, nos conducen a la barbarie en sus variadas formas: crisis ecológica incontrolable (con su impacto en la alimentación humana, la salud), desigualdades y crisis de los servicios básicos y guerra, con todas sus variantes. Algo que ya está experimentando esta parte de la humanidad que nunca ha experimentado el capitalismo regulado.
La otra cara de esta coalición se encuentra en la esfera política. La derecha de orden, para la que el nacionalismo es siempre un punto de apoyo. Sustentado además por sus relaciones habituales con el «Estado duro»: el ejército, las fuerzas de orden, la judicatura, sectores que se ven beneficiados con las nuevas políticas represivas y militaristas. Y, junto con ellos, los grupos religiosos más reaccionarios, los que siempre han encontrado en la defensa del patriarcado el elemento central de su acción. No deja de ser hasta cómico que en las alianzas de estas coaliciones a escala internacional coincidan defensores del cristianismo reaccionario con las monarquías del Golfo promotoras del islamismo salafista.
Esto es lo que tenemos enfrente. Una enorme coalición de intereses que amenaza con hacer insoportable la vida de millones de personas, que va a acelerar la crisis social y la ecológica. Y que, en el peor de los escenarios, nos puede conducir a un conflicto bélico letal.
No podemos confiar ni en que los shocks locales actúen como catalizadores de respuestas (hemos asistido a demasiados para seguir confiando en la teoría de la respuesta compensatoria) ni podemos perder de vista el peligro de que la humanidad vuelva a ser embaucada, una vez más, en la lógica de la guerra en defensa de supuestas amenazas a la nación o la civilización. Es necesario, urgente, desarrollar una respuesta amplia, ambiciosa, integradora que lo evite. Exige alta política, compromiso social y buena cabeza. Seguiremos.”
Referencias web original:
https://mientrastanto.org/252/notas/mas-sobre-barbarie-y-capitalismo/
Geopolítica del capitalismo en tiempos de interregno. Francesc Bayo (1/01/2026)
Ensayo sobre las tendencias geopolíticas de Occidente ante el denominado ‘desorden global’. Selecciono varios párrafos:
“Asimismo, siguen aumentando considerablemente las ventas de armamento y de tecnología aplicada al campo de la defensa, mientras que se está desmantelando la cooperación al desarrollo. Según los datos de los informes del SIPRI, las cifras de ventas de armas convencionales siguen disparadas, y las empresas de los países occidentales son las principales beneficiarias, con una cuota del 49% del montante global para las estadounidenses y del 22% para las europeas…
Finalmente, en esta era del auge de la geopolítica del capitalismo, hay un aspecto desolador que se percibe en el abandono por parte de los europeos de una búsqueda de nuevos horizontes esperanzadores para la humanidad. A la derrota ideológica de las virtudes del denominado modelo social europeo frente al agresivo modelo individualista que proviene de EE. UU. se le suman las estrategias dilatadoras o incluso el progresivo abandono de políticas transformadoras frente al cambio climático, o la nueva apuesta por soluciones armamentistas para hacer frente a los retos de seguridad, comprando las soluciones basadas en un supuesto keynesianismo militar.
Tampoco ha sido casual que algunas políticas de fuerte carga ideológica de extrema derecha, como la xenofobia y la aversión a los inmigrantes, o la contrarrevolución antifeminista, hayan arraigado a la vez y con fuerza en los países europeos y en EE. UU. En consecuencia, la impresión es que el pacto transatlántico se sigue traduciendo en una sumisión del proyecto europeo que se siente ligado al de EE. UU., considerando a ese país líder del imperio capitalista al que hay que continuar amoldándose.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/252/ensayo/geopolitica-del-capitalismo-en-tiempos-de-interregno/