Antonio Antón Morón

Sociólogo, politólogo y escritor.  Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)

BLOG: http://www.antonio-anton-uam.es

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Antonio Antón Morón: Ver Presentación-UAM

Antonio Antón Morón: Presentación

Dilemas de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Rebelión (1/09/2026)

 

Sobre su carácter político transformador, la formación y división del espacio socioelectoral alternativo y las perspectivas de su recomposición. Selecciono los primeros párrafos:

 

“El dilema fundamental para las izquierdas, en especial para la izquierda transformadora, es el de su credibilidad reformadora progresista, de capacidad de cambio sustantivo de las condiciones vitales (materiales, institucionales, relacionales) de la mayoría popular y del conjunto (existencial) de la población, en un sentido igualitario, emancipador, democratizador y solidario. Ese es su perfil identificador, en contraposición con la regresión social y autoritaria de las derechas. 


La pugna es, especialmente, de carácter político-transformador y, en esa medida, de legitimación de su representación política y su gestión. Ello supone, frente al gran poderío económico, institucional y mediático de las derechas, favorecer la participación y la articulación de la ciudadanía y su acción colectiva, como implicación necesaria para porfiar en el avance social y democrático. La base de (contra)poder de las izquierdas la ofrece (sobre todo) la propia ciudadanía, con sus instituciones democráticas. Para ellas la democracia, la articulación popular y la participación cívica, es más fundamental que para las derechas, que controlan el poder fáctico (socioeconómico, estatal, mediático, cultural) y solo necesitan un mínimo de legitimidad social.


En los grupos progresistas y, en particular, en la izquierda alternativa federal/confederal no existe (solo o principalmente) un problema de capacidad discursiva. En ese sentido, sobra el paralelismo con las derechas. Ellas controlan el grueso de los aparatos mediáticos, económicos e institucionales, y aprovechan toda su capacidad de penetración y manipulación comunicativa, mediante la crispación política y su descalificación de las izquierdas, para imponer sus políticas, con su discurso de la inevitabilidad de su dominio y el fracaso de las fuerzas de progreso.


El reto progresista no es principalmente programático o comunicativo. El programa debe estar inserto en la acción sociopolítica para mejorar la relación de fuerzas sociales. No se trata tanto de máximos o mínimos en el papel, sino de su capacidad para articular las demandas populares, igualitarias y emancipadoras, de forma unitaria y transformadora. Es imprescindible una ambiciosa agenda reformadora social y democrática susceptible de generar apoyos masivos y unitarios. La condición necesaria es el estímulo y el impulso de una reactivación cívica democratizadora y de cambio social sustantivo, una recomposición del campo socioelectoral de izquierdas, con un peso relevante de la izquierda transformadora.


Paralelamente, está la renovación y la capacidad de articulación de las élites políticas y las estructuras partidistas para representar, canalizar y orientar las demandas populares progresistas. Esa tarea se enfrenta a las arraigadas tendencias corporativas y sectarias existentes, en mayor o menor medida, en los grupos políticos de izquierdas, y pone de relevancia la necesaria adecuación de sus élites dirigentes a las tareas transitorias (semi constituyentes) de la nueva etapa que comienza.

 

Frente al declive socioelectoral y la crisis político-orgánica que amenaza a la izquierda alternativa, la tarea de su remontada socioelectoral es multidimensional y está interrelacionada. Se trata de combinar una dinámica sociopolítica participativa de las mayorías sociales, con una articulación organizativa y de liderazgo unitaria y plural, una orientación estratégica diferenciada y superadora del continuismo socialdemócrata, en oposición a la derechización autoritaria en marcha, y una pugna cultural para asegurar la legitimidad social y la hegemonía política por una democracia avanzada.”

 

Referencia web original

https://rebelion.org/dilemas-de-la-izquierda-alternativa/

Se puede derrotar a las derechas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (1/09/2026)

 

El desgaste del bloque de la investidura y las limitaciones de las derechas que pueden perder las elecciones generales. Selecciono varios párrafos:

 

“Aunque existe un relevante clima unitario entre los electorados de esa izquierda social (incluida la nacionalista), conscientes de la gravedad de la perspectiva, parece difícil la unidad colaborativa entre las direcciones de las dos formaciones políticas federales/confederales y menos de las tres patas de ese bloque alternativo, si añadimos la izquierda nacionalista, que pretende reafirmar su primacía en sus territorios respectivos. La iniciativa cooperativa que ha representado, entre otros, el republicano Rufián, parece que no fructifica, al menos en el plano estatal y, quizá, hasta que no se vea cerca el precipicio y funcione el instinto de supervivencia colectivo.


La simple inercia política de cada cual no garantiza la remontada electoral del conjunto de las izquierdas y el impulso político para asegurar la renovación de una nueva etapa de progreso. Se necesita un replanteamiento estratégico, con un revulsivo organizativo, comunicativo y de liderazgos, con suficiente credibilidad para enfrentarse a la transformación profunda de los problemas acuciantes para las mayorías sociales. En ese sentido, habrá que ver la dimensión del intento actual de configuración de frentes unitarios, al menos entre las fuerzas constituyentes del nuevo Sumar (Comunes, Más Madrid, Izquierda Unidad y Movimiento Sumar) y, en un marco más local, las experiencias colaborativas en ámbitos municipales (Barcelona, Valencia…) o territoriales (Extremadura, Navarra, Andalucía…)…


Estamos al final de esa etapa, con un fuerte envalentonamiento de las derechas y un debilitamiento de su izquierda y de la movilización cívica global, aunque esta sea todavía significativa en diversos territorios y coyunturas y sobre algunos ejes concretos. El riesgo socialista es el mantenimiento de un simple continuismo, con pequeños gestos progresistas y/o conservadores, esperando aprovechar los errores de las derechas y las insuficiencias de su izquierda.


La trayectoria de estos tres años demuestra que ese tacticismo cortoplacista y ambivalente es insuficiente para garantizar la victoria electoral de las izquierdas y la continuidad de otra nueva etapa de progreso. Le ha permitido evitar el total declive de la mayoría de sus colegas socialdemócratas europeos, pero no asegura el mantenimiento de la gestión gubernamental futura. En consecuencia, el panorama previsible sería la crisis política posterior de las izquierdas, en una difícil situación de oposición parlamentaria y, lo que es más problemático, en una dinámica de impotencia institucional ante el retroceso vital y democrático de sus bases sociales populares. Sería el momento de un recomienzo serio en el doble campo, social y político-electoral.


La amenaza ultra y reaccionaria es fortísima, pero la respuesta a las necesidades sociales con las demandas de igualdad, emancipación y solidaridad son la garantía para la democracia y el bienestar público. Es posible vencer a las derechas. Es una tarea del conjunto de las izquierdas y fuerzas progresistas y, en particular, de la izquierda alternativa.”


Referencia web original:  

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/analisis-politico-elecciones-gobierno-puede-derrotar-derechas/20260831234028253743.html

La remontada de las izquierdas es difícil, aunque posible. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 259 (1/09/2026) [25/08/2026]

 

Ensayo completo sobre el desgaste del bloque de la investidura, los dilemas de la izquierda alternativa, la formación y división del espacio socioelectoral alternativo, las perspectivas de su recomposición y las limitaciones de las derechas que, a pesar de las insuficiencias de las izquierdas, pueden perder las elecciones generales. Selecciono varios párrafos:

 

“Empezamos un nuevo curso, decisivo para implementar el nuevo ciclo político, con el dilema de su orientación: progresista o reaccionaria. Aparte de las elecciones municipales y la mayoría de las autonómicas, en mayo próximo, se van a disputar las elecciones generales, probablemente adelantadas al primer trimestre del año 2027.


Hasta ahora, todos los estudios demoscópicos, salvo el del CIS de Tezanos, dan ganadora, por mayoría absoluta en el Parlamento, a la suma de las derechas estatales de PP y Vox; aunque desciende algo el primero, asciende la ultraderecha. Esa tendencia, divulgada hasta la saciedad por el mayoritario aparato mediático de las derechas, se ha ido consolidando estos años y se ha confirmado en las cuatro recientes elecciones autonómicas.


Según los datos del Estudio de Key Data, de julio, con la media de todas las encuestas realizadas y una abstención de unos 11 millones, el electorado de las derechas estatales ascendería a cerca de 13 millones (PP, 8; Vox, 4,4; SALF, 0,5) y el del bloque de la investidura, que se ha ido agrietando, a unos 11 millones: PSOE, 6,8; izquierda alternativa federal/confederal, 2,5 (coalición Sumar, 1,62; Podemos, 0,86); izquierda nacionalista, 1 (ERC, 0,47; EH-Bildu, 0,35; BNG, 0,19 –sin contar CUP y Adelante Andalucía–); derecha nacionalista, 0,6 (PNV, 0,28; Junts, 0,31 –sin contar CC y Aliança Catalana–)…


La segunda consideración trata de la necesidad del refuerzo del talante democrático y unitario de las élites dirigentes y las estructuras orgánicas de los grupos de la izquierda alternativa. Es especialmente importante en procesos de crisis y transición como la actual, en los que se ventila el estatus, la orientación y la dinámica de las nuevas formaciones políticas. La propia capacidad en la articulación unitaria y colaborativa del conjunto de la izquierda alternativa, con el ejemplo avanzado en ámbitos locales, demostrará la validez del compromiso transformador con la ciudadanía.


Estas dos prioridades, la activación cívica y el talante unitario, con realismo, actitud crítica y determinación de cambio de progreso, se contraponen con dos tendencias problemáticas. Por un lado, la simple inercia posibilista o adaptativa, la renuncia a una actitud transformadora. Por otro lado, la primacía idealista por la simple (o preponderante) pugna ideológica, comunicativa o divulgativa de alternativas programáticas, más o menos radicales o de máximos. Preciso este aspecto.


Esa faceta cultural o discursiva es más relevante para configurar las élites dirigentes y su legitimación interna… cuando están conformadas las condiciones de existencia de ese campo sociopolítico con una dinámica transformadora y participativa. La actividad crítica, cultural y teórica, es imprescindible para definir la orientación de la actividad práctica alternativa y favorecer el cambio de mentalidades y actitudes políticas. Pero el simple propagandismo, sin incrustarse en las demandas sociales y el arraigo popular, es ineficaz para articular la resistencia democrática y avanzar en el cambio social y político. Lleva al sectarismo discursivo, la frustración transformadora y la prioridad corporativa de los aparatos orgánicos o comunicativos.


La remontada socioelectoral será posible a través de la reactivación cívica de la mayoría popular, la inserción social de los grupos alternativos y el acierto estratégico y unitario de sus estructuras partidistas. Los adversarios de derechas y los grupos de poder son poderosos, pero las energías democráticas de las mayorías sociales pueden vencerlos. La amenaza ultra y reaccionaria es fortísima, pero la respuesta a las necesidades sociales con las demandas de igualdad, emancipación y solidaridad son la garantía para la democracia y el bienestar público. Es posible vencer a las derechas.”

 

Referencia web original

https://mientrastanto.org/259/ensayo/la-remontada-de-las-izquierdas-es-dificil-aunque-posible/

La izquierda alternativa en la encrucijada. Antonio Antón, en Público (28/08/2026)

 

‘La remontada socioelectoral de las izquierdas será posible a través de la reactivación cívica de la mayoría popular, la inserción social de los grupos alternativos y el acierto estratégico y unitario de sus estructuras partidistas’. Transcribo la introducción:

 

“Dejamos aparte los condicionamientos estructurales y la estrategia externa de acoso y debilitamiento de todo este espacio a la izquierda del Partido Socialista, en particular hacia la dirección de Podemos y personalidades con relevancia institucional como Ada Colau o Mónica Oltra. Nos centramos en las condiciones y deficiencias internas, que siguen operando hoy.


El intento de recomposición político-electoral de la coalición Sumar, en su primera fase de constitución entre 2021 y 2023, con una reorientación estratégica y un cambio de liderazgos, y su segunda fase, de separación política y orgánica con Podemos y descenso de expectativas representativas (2023/2026), ha resultado fallido. Al mismo tiempo, Podemos ha logrado sobrevivir, pero con el estancamiento en su representatividad minoritaria. En estos años se ha mantenido una proporción aproximada de dos a uno, sin perspectivas de colaboración o unidad electoral, lo cual les penaliza a ambos (conseguirían menos de la mitad de escaños, 10+2) y al conjunto de fuerzas progresistas en su influencia institucional.


Con la misma inercia política de estas dos partes de la izquierda alternativa, junto con el deterioro socialista, es improbable la remontada electoral. Por tanto, se puede iniciar un fuerte ciclo regresivo en España, acompañando a los vientos reaccionarios dominantes en Europa, EEUU y América Latina.


Las dirigencias, las militancias y las bases socioelectorales de las izquierdas son conscientes de la gravedad e incertidumbre de esta encrucijada. Las preocupaciones y el tipo de respuestas en cada uno de esos tres niveles son diferentes. Sus prioridades son distintas, y cada ámbito tiene su propia responsabilidad. El prestigio y la legitimidad de sus núcleos dirigentes, o el alcance de su crisis y su renovación, van a depender de su capacidad para articular una estrategia adecuada a la dimensión de la tarea pendiente.


En estas semanas, ya preelectorales, las distintas fuerzas políticas progresistas están avanzando propuestas de renovación y refuerzo. Veremos lo que dan de sí, con los resultados prácticos respecto de estos procesos electorales inmediatos y la preparación para la fase posterior. Por mi parte, expongo algunas reflexiones de carácter general.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/izquierda-alternativa-encrucijada.html

Crisis en Ceuta y racismo europeo. Antonio Antón, en Rebelión (21/08/2026)

 

Versión ampliada sobre sus características y sus causas, con la profunda brecha socioeconómica de Marruecos, y el objetivo de la segregación y el supremacismo ultra, así como el pacto Meloni/Frederiksen como expresión de la regresión racista, que transcribo:

 

“El pacto entre la ultra italiana Meloni y la socialdemócrata danesa Frederiksen viene de lejos. Impulsan una política de asilo más restrictiva y favorable a la externalización de la gestión migratoria, con centros extranjeros de repatriación y deportación.


Su punto de partida es el (supuesto) impacto negativo de la inmigración ilegal, con el “aumento de las tasas de criminalidad”, la “mayor presión sobre los servicios públicos” y la erosión de “la confianza en las instituciones públicas”. Incluso, frente a la tradición laica de los Estados europeos, se declaran defensoras de “los valores europeos” … relacionados con el “patrimonio cultural cristiano de Europa”.


Ofrecen un sesgo identitario-religioso, excluyente y segregador, ante la diversidad de opciones ideológicas y religiosas, cuando la referencia europea ha sido una ciudadanía inclusiva secularizada. Esa evolución europea se había construido, prácticamente, desde las guerras religiosas del siglo XVI y, especialmente, con la nueva ciudadanía política y social, basada en los ideales ilustrados, la revolución francesa y los Estados democráticos: igualdad, libertad, solidaridad. Frente al laicismo, como marco común para construir la convivencia intercultural y la cohesión social, la reacción ultraconservadora, segregadora y racista, desde la tradición imperialista y colonial, impone un retroceso civilizatorio.


La trayectoria de las ultraderechas está inserta en esta dinámica reaccionaria, antidemocrática y de discriminación étnico-cultural (y de opción sexual y de género), que tiene un carácter de subordinación clasista y neocolonial. Y ahora asistimos al gradual desplazamiento de las derechas tradicionales hacia esa recomposición estratégica y discursiva.


El comunicado de 22 gobiernos europeos, la mayoría de derechas, contra la gestión del gobierno progresista de Sánchez es significativo de esa confrontación de una estrategia autoritaria frente a un mínimo respeto por los derechos humanos, que incluye la actual regularización inmigrante en España y la actitud propalestina.

Lo más novedoso es la incorporación de un Gobierno socialdemócrata, como el danés, a esta deriva derechista y racista. Expresa el agotamiento de una determinada opción de progreso, ya no solo con la clásica tercera vía centrista, sino hoy abiertamente supremacista e insolidaria. Su justificación se basa en su utilidad para asegurar el poder gubernamental, si bien, a costa de la división de sus bases sociales populares y frente a la tradición igualitaria y defensora de los derechos humanos de las izquierdas. Como en otras circunstancias, ese cortoplacismo electoralista de la socialdemocracia suscitará el fiasco de su opción política.


Se trata de un reagrupamiento político-ideológico reaccionario, a raíz de esta crisis en Ceuta. Pone de manifiesto la necesidad de una política sobre la inmigración basada en los derechos humanos y la convivencia intercultural. Es fundamental para una opción progresista.”   


Referencia web original

https://rebelion.org/crisis-en-ceuta-y-racismo-europeo/

Ceuta y el racismo de las derechas europeas. Antonio Antón, en Público (17/08/2026)

 

La crisis humanitaria en Ceuta, sus causas con la profunda brecha socioeconómica con Marruecos, el objetivo reaccionario de la segregación y el supremacismo y el pacto Meloni/Frederiksen como expresión de la regresión racista. Selecciono varios párrafos:


“Esa entrada masiva, en este momento concreto, se explica por dos tipos de causas. Una inmediata, la permisividad, cuando no colaboración activa, de las autoridades marroquís. Las razones expuestas para esa abierta tolerancia son diversas, y hacen referencia a la advertencia prepotente del Régimen marroquí respecto del Gobierno español y la UE, para hacer valer sus intereses estratégicos y exigir mayor reconocimiento y recursos…


Hay otra causa más profunda que explica la motivación de fondo de esa masiva activación de la población migrante: la grave brecha de desigualdad socioeconómica entre el nivel de vida medio en la sociedad magrebí (y todavía más en la subsahariana) y la sociedad española y europea, a la que se añade la inseguridad por las insuficientes garantías democráticas.


Esa frontera separa el mayor desequilibrio socioeconómico mundial entre el Norte y el Sur Global. La diferencia de renta per cápita es de más de seis veces. La renta por habitante no llega a 5.000 euros en Marruecos, con un fuerte paro juvenil, y es en torno a 30.000 euros en España. No hace falta detallar el gran desnivel de condiciones vitales y sociopolíticas con el conjunto de países africanos.


Esa dura realidad socioeconómica, con la persistente dinámica neocolonial, los desequilibrios mundiales y los conflictos geopolíticos, sin garantías de un desarrollo social y económico equitativo, junto con la perspectiva de un gran ascenso demográfico y el bloqueo institucional de sus diversas élites gobernantes, constituyen un motor para huir de la pobreza, la inseguridad o la ausencia de expectativas y buscar una mejora vital a través de la migración.


Esa dinámica estructural se combina con una coyuntura en la que, por distintos canales, se divulga la facilidad de la inserción. Es cuando aparecen la manipulación de las expectativas sobre el fácil acceso y la frustración (parcial) consiguiente…


La trayectoria de las ultraderechas está inserta en esta dinámica reaccionaria, antidemocrática y de discriminación étnica-cultural (y de opción sexual y de género), que tiene un carácter de subordinación clasista y neocolonial. Asistimos al gradual desplazamiento de las derechas tradicionales hacia esa recomposición estratégica y discursiva.


El comunicado de 22 gobiernos europeos, la mayoría de derechas, contra la gestión del gobierno progresista de Sánchez es significativo de esa confrontación de una estrategia autoritaria frente a un mínimo respeto por los derechos humanos, que incluye la actual regularización inmigrante en España y la actitud propalestina.

Significa el reagrupamiento político-ideológico reaccionario, a raíz de esta crisis en Ceuta. Expresa la necesidad de una política sobre la inmigración basada en los derechos humanos y la convivencia intercultural. Es fundamental para una opción progresista.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-racismo-derechas-europeas.html

Los incendios ponen a prueba la seguridad colectiva y la democracia. Antonio Antón, en Público (5/08/2026)

 

Se han hecho diversos estudios de expertos. Me centro en la combinación entre una experiencia personal y colectiva ambivalente, traumática y cooperativa, y la mejora de una respuesta institucional, positiva en lo inmediato, pero con deficiencias estructurales evidentes. Transcribo la introducción:


“La valoración sociopolítica de una catástrofe como los incendios recientes en diferentes puntos de España (y de los países mediterráneos y del mundo) es difícil separarla de la experiencia vital de inseguridad que embarga a las personas directamente afectadas y, en general, a gran parte de la población susceptible de ese riesgo, cada vez más frecuente, virulento y de impacto masivo para la gente, la naturaleza y la gestión institucional.


Este desastre muestra la vinculación entre la sostenibilidad medioambiental y la seguridad colectiva de la gente, la interacción entre naturaleza y humanidad, la tensión entre calidad de las relaciones sociales cooperativas y el elitismo corporativo. Se ha hecho presente el trauma de una subjetividad condicionada por la incertidumbre y el miedo que, sin garantía de una respuesta consistente y participativa del Estado (o la comunidad), es manipulable por el autoritarismo ultra; o bien, se abandona a la inercia del mercado y las distintas relaciones de poder.


Esta experiencia ofrece enseñanzas sobre la necesidad del refuerzo de las instituciones públicas y la democracia, con sus límites, como medios colectivos de abordar los riesgos colectivos. En particular, destaca la ejemplaridad de muchos servidores públicos, frente a la reacción autoritaria y demagógica de las derechas que instrumentalizan las dificultades sociales para salvar los intereses de los grandes poderes económicos, atacar las estrategias ecologistas e impulsar la regresión social y política.


La coordinación institucional entre Gobierno, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos ha sido razonable… pero dando por supuesto las insuficiencias de las políticas preventivas y los recursos presentes, algunos recortados por las propias derechas. La gestión política, como es habitual en los demás campos en los últimos tiempos, también ha estado sometida a la estrategia reaccionaria contra el Gobierno progresista. No ha tenido demasiado fundamento ya que, en las deficiencias de fondo, son todavía más responsables los Ejecutivos derechistas.


Tampoco han tenido mucho eco ciudadano los intentos ultras de desbordar, de forma descalificadora, la estructura institucional y la articulación de los distintos servicios públicos que, dados sus escasos recursos, han tenido que suplirlos con el sobreesfuerzo de su personal y la colaboración comunitaria.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/incendios-ponen-prueba-seguridad-colectiva-democracia.html

Artículos y ensayos ajenos destacados

Texto más significativo, de cada mes, para un pensamiento crítico


ARTÍCULOS AJENOS (Último mes):

“La izquierda no existe como contraproyecto”: Julián Casanova (23/08/2026)


En defensa del pensamiento analítico y el conocimiento crítico. Selecciono varias respuestas:


“Hay peligro [de fascismo], sí, aunque posiblemente tenga contrapoderes en el sistema judicial y militar. Cuando empieza el fascismo en Italia o Alemania es cosa de outsiders, viene desde abajo, les cuesta convencer a la gente del orden y eso es lo que está haciendo Trump. Durante cierto tiempo la gente dudaba y lo relativizaba, creía que no está destruyendo cosas profundas, pero ahora se está creando un tipo de fascismo que va quebrando todo eso, que permea en capas populares, con bases sociales amplias. Pero el fascismo sin militarismo se me hace complicado. En cualquier fotografía de los totalitarismos del siglo XX están la tortura, la cárcel, los militares y la represión presidiéndolo todo y eso se me hace más difícil porque la democracia tiene más mecanismos de defensa…


Cuando cayó el bloque soviético se derribó el mito y los partidos comunistas perdieron credibilidad. La única ideología que quedó es la del reparto de beneficios del capitalismo y la consolidación democrática. Pero es muy difícil porque el socialismo se ha envuelto en un sistema de corrupción en muchísimos sitios. Ha desaparecido como partido. Solo queda en España, en Alemania, no en Italia, no en Francia, mire en el Reino Unido, Starmer se ha tenido que marchar. Por ello, una parte de responsabilidad es de un socialismo que no supo administrar todo eso. Cuando Felipe González reacciona contra Sánchez no está defendiendo su modelo de bienestar, sino que se está poniendo a la altura de lo que el antisanchismo dice desde la derecha. Han perdido fe en aquello y una base social amplia…


Esa generación [de la Transición] creyó que había hecho muy bien al echar el pasado al olvido y que no interviniera en el presente. En los primeros años, en una transición vigilada y muy dura, donde el franquismo se va diluyendo muy poco a poco, costó tres años lograr una Constitución. Pero a partir de la consolidación del socialismo, con Felipe González, se pierde la oportunidad de hacer tres cosas que están pesando mucho: no quisieron darle dignidad a la memoria vencida, abrumadoramente derrotada. No supieron qué hacer con aquello y no lo quisieron hacer. No se atrevieron a cambiar el sistema de colegios concertados y crear una nacionalización a la francesa. Y además les tocó hacer dos o tres cosas muy sucias: la desindustrialización y el GAL.”


Referencia web original

https://elpais.com/ideas/2026-08-23/julian-casanova-historiador-goebbels-necesitaba-ocupar-paises-para-introducir-propaganda-elon-musk-necesita-tres-minutos.html

Si quieren defender Ceuta, que ayuden a Ceuta. Alberto Garzón (3/09/2026)


Reflexiones razonables. Selecciono varios párrafos:


Pero no lo ha hecho. Pedro Sánchez ha decidido seguir aplastado entre el sabotaje del PP y Vox y la presión del discurso ultra, también del que procede de la Unión Europea y que ve con malos ojos que haya inmigrantes en la península —como si no entraran muchos más por avión a través de los principales aeropuertos de Europa—. Incluso en el caso de los menores, Pedro Sánchez sigue negándose a que sean trasladados a otras comunidades autónomas…


Hay quien sostiene que la ofensiva ultra se multiplicaría si el Gobierno aceptara esta única medida viable, y que terminaría cayendo. No es una hipótesis descabellada, y probablemente es lo que explica el comportamiento del presidente. Pero este planteamiento descansa en el supuesto implícito de que esperar es gratis, cosa que está lejos de ser cierta. En primer lugar, la extrema derecha no se ha desmovilizado ni una sola vez a cambio de una cesión en este terreno; ni en 2021, cuando el reparto de menores le sirvió para romper gobiernos autonómicos, ni después, cuando el endurecimiento del discurso migratorio del conjunto del arco parlamentario no le restó un solo voto. Dado que exigen lo imposible —devolver a todos, ya— nunca van a ser satisfechos, y por tanto tampoco desactivados. En segundo lugar, la demora fabrica exactamente el material que la extrema derecha necesita. Cada semana de personas durmiendo en asentamientos improvisados produce más imágenes aprovechables que cualquier autobús saliendo hacia la península: los altercados, los grupos ultras yendo a quemar campamentos, la sensación de descontrol. El Gobierno cree estar evitando un titular y lo que hace es alargar la producción diaria de titulares peores.


Al no plantear siquiera la medida, el Gobierno concede la premisa de que trasladar migrantes a la península es en sí mismo inadmisible. El Gobierno parece hipotecado por las iniciales y rápidas declaraciones de varios ministros diciendo que todos los inmigrantes serían devueltos. La realidad es más compleja que aquellas posiciones, que sonaban a precipitada defensa frente al discurso ultra, y nos obliga a reconocer que no sabemos cuántos inmigrantes serán finalmente devueltos. Lo que sí sabemos es que ese dato lo conoceremos mucho más tarde, y que lo que ahora importa es el mientras tanto en el que crecen las derechas.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-quieren-defender-ceuta-ayuden-ceuta_129_13482402.html

Ceuta y el fracaso del Estado de derecho. Joaquín Urías (3/09/2026)


El racismo imperante y la involución democrática. Selecciono varios párrafos: 


“Frente a un gobierno prácticamente desaparecido, prácticamente todo el que desde la derecha podía hacer algo ha ayudado a hacer crecer la inseguridad y el miedo en Ceuta. La situación allí está lejos de ser normal. Muchos ceutíes están legítimamente incómodos con la presencia en las calles de miles de migrantes abandonados a su suerte e intentando sobrevivir como sea. Esa incomodidad ha ido tornando primero en miedo y después en odio con la ayuda de medios de comunicación, opinadores y políticos irresponsables.


La experiencia demuestra que prácticamente todos los estallidos racistas, los pogromos y las persecuciones responden siempre a ese sentimiento primario de temor. Antes de cualquiera de estas explosiones sociales contra judíos, gitanos, musulmanes, tutsis o rohinyas hay un periodo en el que se convence a la población local de que el grupo que sea es una auténtica amenaza. Se consigue apelando a los sentimientos más básicos de la gente, normalmente con mentiras, medias verdades y exageraciones.


Lo de Ceuta sigue esa pauta. Rumores que exageran supuestos robos y saqueos; bulos sobre violaciones; lenguaje belicoso en los medios: hablan de invasores para referirse a un puñado de chavales desarmados y desnutridos. Llaman emboscada a que alguien tire cuatro piedras contra un vehículo blindado. Cóctel molotov a un bote de salfumán. No se trata de minimizar la dura situación de Ceuta, pero sí de situarla en su justo término. El abandono de un gobierno autocomplaciente está permitiendo que la presencia de migrantes se use para incentivar el racismo y la violencia…


Cuando los creadores de opinión, la policía y hasta la propia judicatura se suman a la ola racista y aprovechan sus respectivas atalayas para echar leña al fuego, se vuelve extremadamente difícil recuperar la plenitud del Estado de derecho. Aun así, sigue siendo responsabilidad del gobierno conseguirlo. Quienes tienen miedo de que la llegada de gente de otros lugares acabe con nuestra forma de vida deberían ser conscientes de que esa forma de vida se basa en el respeto a los derechos de todos y el pluralismo, esencialmente a través de la ley. Renunciar a la ley y volver a la barbarie sí que es una amenaza.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-fracaso-derecho_129_13482491.html

Ceuta como laboratorio. Miquel Ramos (2/09/2026)


Los ejes de la política cada vez más reaccionaria. Selecciono varios párrafos:


 “La crisis de Ceuta va más allá de la presencia de miles de seres humanos sin recursos en las calles y de la alteración de la normalidad que perciben sus ciudadanos. La verdadera crisis es que las personas migrantes se hayan convertido en un arma política, en una pieza más de la geopolítica, y cuyos derechos e incluso su humanidad se ponen en duda. También su agencia como sujetos con sus propias historias y sus propios motivos para cruzar fronteras, como si fuesen meras piezas teledirigidas sin capacidad ni razón para decidir sobre ellos mismos…


En toda esta contienda política, además de los ceutíes y los migrantes como rehenes, subyace también un nuevo frente: el de la batalla cultural por el sentido común, que hoy nos pregunta hasta dónde creemos que deben llegar los derechos humanos. La lectura de esta crisis bajo un marco únicamente securitario y también identitario -la retórica de la invasión, la deshumanización y criminalización de los migrantes- ha provocado una reacción racista y cruel contra los más vulnerables de esta historia, los que habitan las playas bajo telas y cartones, que vieron como sus pocas pertenencias eran lanzadas al fuego y al mar ante la pasividad de la policía allí presente, o cómo algunos miserables bloqueaban la ayuda humanitaria que esperaban recibir de la mano de la Cruz Roja…


Hay demasiadas cosas que quedarán una vez se marchen o se diluyan en la normalidad las personas migrantes que hoy sobreviven en Ceuta. Todo lo que se ha vivido este último mes nos deja pistas sobre el rumbo que la sociedad va tomando a lomos de una política cada vez más bruta y reaccionaria. Heridas que quedarán abiertas, no solo en una ciudad donde la diversidad es parte de su identidad, sino en todo el país y más allá, que ve en Ceuta un aviso de lo que podemos estar incubando.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-laboratorio.html

La teoría del capitalismo de Nancy Fraser es fundamental. M. Ivkovic y Z. Zaric (1/08/2026)


Interesante el repaso de la evolución de la intelectual, feminista y activista estadounidense. Selecciono varios párrafos:


“Vistas en términos económicos, explotación y expropiación son dos mecanismos de acumulación de capital, y la primera depende estructuralmente de la segunda, no solo en los comienzos del capitalismo sino a lo largo de toda su historia hasta el presente. La expropiación contribuye a sostener la economía capitalista oficial de la explotación al reducir los costos de producción y reproducción del trabajo.


Vista en términos políticos, la frontera entre explotación y expropiación es una frontera de estatus institucionalizada mediante la acción de los Estados. Si combinamos ambas perspectivas, podemos concluir, como hace Fraser, que lo que denominamos «raza» es sencillamente «la marca que distingue a los sujetos libres de explotación de los sujetos dependientes de expropiación».


Puesto que el capitalismo está construido alrededor de fronteras constitutivas, sostiene Fraser, genera de manera inevitable luchas en torno a esas fronteras. Se trata de conflictos históricos multilaterales acerca de dónde debe trazarse exactamente cada línea divisoria. En ellos, los actores movilizan distintas «gramáticas morales» de la sociedad capitalista contra la lógica del capital y su propia gramática moral de la eficiencia y la meritocracia.


En la esfera de la reproducción social, las normas de reciprocidad, cuidado y solidaridad desafían la gramática capitalista. En las relaciones humanas no capitalistas con la naturaleza operan normas de custodia, sustentabilidad y justicia entre generaciones. En la esfera de la política democrática adquieren primacía las normas de democracia, ciudadanía igualitaria e interés público.


Según Fraser, las luchas en torno a las fronteras que separan economía y política, producción y reproducción, sociedad y naturaleza, explotación y expropiación son tan fundamentales para el capitalismo como las luchas de clases que se desarrollan dentro del campo de la economía capitalista.


Los trabajos maduros de Fraser retoman así, bajo una forma más elaborada, la intuición política de sus primeros escritos: el capitalismo es un orden social construido sobre formas multidimensionales de dominación estructural, y la política anticapitalista debe asumir e incorporar todas las luchas que cuestionan las distintas dimensiones de esa dominación, sin establecer jerarquías entre ellas. Esto incluye los movimientos ecologistas, feministas y antirracistas, así como las luchas destinadas a profundizar y radicalizar la democracia liberal.”


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https://jacobinlat.com/2026/09/la-teoria-del-capitalismo-de-nancy-fraser-es-de-vital-importancia-politica/

Momentos decisivos: Ceuta y las izquierdas. Albert Recio (1/09/2026)


La combinación de problemas estructurales en Ceuta, los condicionantes y errores del Gobierno y la izquierda alternativa ¿de vacaciones?: Selecciono varios párrafos de esto último:


“Si la cosa sale mal, si no cuaja, la historia de la izquierda que arrancó tras el 15M podría parecerse al libreto de La Traviata: se inicia con una fiesta alegre y acaba en tragedia. Quizás porque el éxito inicial condujo a sobrevalorar las propias fuerzas y a minimizar las resistencias, y a medida que se ha constatado que todo es más complejo y difícil, se ha perdido fuelle. Pasar de un ciclo de ofensiva a otro de consolidación y a otro defensivo siempre genera dificultades, máxime cuando la izquierda actual no se asienta sobre un denso tejido de entidades y movimientos consistentes ni nunca ha contado con una base de activistas suficientemente amplia. Ahora nos enfrentamos a una situación claramente difícil, con una sostenida corriente reaccionaria, con un contexto internacional desfavorable, con la incapacidad de traducir los efectos devastadores del cambio climático en movimiento ecosocialista, con el debilitamiento de organizaciones sociales que socializaban a la gente, con una individualización social que frena la acción colectiva y favorece todo tipo de manipulaciones. Tendencias que vienen de lejos y que quizás el estallido del 15M y el posterior éxito electoral de las confluencias impidieron que los captáramos en toda su profundidad. Es lo que tiene la necesidad de optimismo para luchar en un mundo despiadado. Pero ahora sabemos que está aquí, que hay que mirarlo de frente y buscar cómo afrontarlo.


Para ello, muchas de las ideas de los clásicos posiblemente no sirvan, porque la sociedad ha cambiado y también la naturaleza de algunos de los problemas más urgentes. No es una llamada a la tabla rasa, pero sí la necesidad de una elaboración colectiva a la altura de los tiempos. Que pensadores de hace cien años sigan siendo referentes básicos dice mucho de su calidad intelectual. Pero dice muy poco de lo que se ha hecho después. El próximo ciclo electoral aún está por jugar y lo primero es afrontarlo con la máxima diligencia y lo mejor que se pueda. Debemos exigir a nuestros líderes que se pongan las pilas y que alguno o alguna asuma la responsabilidad de la batalla inminente, aun sabiendo que se puede perder. Pero hay que ser a la vez conscientes de que afrontamos un futuro inmediato cargado de malos augurios y la única forma de hacerle frente es construyendo un espacio social de organizaciones políticas, sindicales, vecinales y sociales que constituyan el tejido necesario para afrontar los malos tiempos y darles la vuelta. El tiempo se agota. Se admiten candidatos y candidatas y se anima a todo el mundo a cooperar.”


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https://mientrastanto.org/259/notas/momentos-decisivos-ceuta-y-las-izquierdas/

¡Brasil, las campanas doblan por ti!. Boaventura de Sousa Santos (1/09/2026)


La fuerza y la debilidad de la democracia en Brasil, el extractivismo de la creencia y de la deliberación, el disolvente de la democracia, la articulación entre las estrategias, Brasil en el ojo del huracán y la importancia global del desenlace. Selecciono varios párrafos:


“La secuencia entre las tres estrategias no es lineal. Ha sido un proceso acumulativo de instrumentos de injerencia en el que solo se aprecian tendencias y énfasis. Es posible que, en un momento dado, las tres estrategias se estén adoptando en diferentes países o incluso en un mismo país como una caja de herramientas antidemocráticas que se utilizan según las circunstancias concretas.


La intervención difiere según (1) tenga como objetivo preparar con antelación un cambio político por la vía electoral, (2) tenga lugar durante un proceso electoral o, por último, (3) tenga lugar al margen de un proceso electoral. En el caso (2), la intervención tiene por objeto condicionar al máximo las intenciones de voto de los electores, por lo que la manipulación de las elecciones se produce antes de la votación y, por tanto, no radica en el recuento de votos. A veces incluye acusaciones de fraude electoral contra el «enemigo» con el objetivo de deslegitimar los resultados electorales y preparar otras estrategias más violentas y abiertamente golpistas, como ocurrió en Brasil el 8 de enero de 2023.


Lo que es importante destacar es que la injerencia de EE.UU. en los países de América Latina se ha ido intensificando y diversificando sus instrumentos. En el último año, podemos mencionar tres casos paradigmáticos [Honduras, Venezuela y Colombia]…


Todo lleva a creer que Brasil será el próximo objetivo de la injerencia de EE.UU. y es probable que supere en intensidad y diversificación todo lo que hemos observado hasta ahora. Brasil es el país más grande y poblado de América Latina, la economía más importante y el socio comercial más importante de China. Es, además, uno de los países fundadores de los BRICS, y la expresidenta Dilma Rousseff es la actual presidenta del banco de los BRICS, el Nuevo Banco de Desarrollo. Y es, sobre todo, una democracia debilitada por su pasado reciente y por el país donde el «extractivismo de las creencias» y el «extractivismo de la deliberación» llevan más tiempo actuando y con mayor intensidad. A esto se suma que la extrema derecha brasileña es la más internacionalizada y hace gala de una arrogancia que intriga al mundo democrático, sobre todo a la luz del reciente desastre que supuso la gestión del presidente de extrema derecha durante la pandemia, que provocó entre 120 000 y 400 000 muertes evitables, según los cálculos de la Organización Mundial de la Salud. Lo que vaya a suceder en Brasil en los próximos meses concierne a los brasileños y brasileñas y debe ser de su exclusiva responsabilidad, pero pase lo que pase tendrá una importancia que trasciende con creces a Brasil…


¿Por quién doblan las campanas? La frase del poeta inglés del siglo XVII, John Donne, que se hizo mundialmente famosa gracias a la novela de Ernest Hemingway, resulta totalmente pertinente en este momento histórico de la vida de Brasil. Los próximos tiempos serán decisivos para el futuro de la democracia en Brasil. Dada la posición de Brasil en América Latina y en el mundo, lo que ocurra en Brasil afectará a todo el mundo democrático y tendrá un impacto decisivo en la gestión de las rivalidades entre China y EE.UU.


Brasil se enfrenta a un acto de agresión que solo tiene precedentes recientes en el golpe militar de 1964. El desafío está a la altura del objetivo de la agresión: la recolonización profunda de Brasil para convertirlo en unos cuantos miles de kilómetros más del «Muro contra China». Los autores de esta agresión son sectores de la alta burguesía brasileña, apoyados por una banda de políticos lumpen y militares que nunca han olvidado lo que aprendieron en la infame Escuela de las Américas.

El reto para los demócratas es cumplir una doble misión. A corto plazo, la misión consiste en impedir que los fascistas lleguen al poder y conviertan a Brasil en un protectorado más de Estados Unidos. A medio plazo, la misión es convencer a los brasileños de que la victoria en las próximas elecciones, por muy cómoda y gratificante que sea, no es más que el punto de partida para una lucha mucho mayor, basada en esta idea sencilla e inmensa: la recolonización profunda solo se combate con una democratización profunda.”


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https://www.meer.com/es/112048-brasil-las-campanas-doblan-por-ti

145 muertes y todo lo demás sobre Ceuta. Antonio Maíllo (31/08/2026)


Diez reflexiones con diversas críticas y propuestas respecto de la actuación del Gobierno y las derechas. Selecciono un par de ellas:


“Para que haya “violación de la integridad territorial” (Pedro Sánchez dixit) se tiene que dar una condición: alguien que viole esa integridad (un Estado soberano ajeno). Si se da esa violación se tardó desde el primer momento en dar una respuesta adecuada: convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional y constitución del gabinete de crisis, como solicitamos desde el primer momento en Izquierda Unida. Se han tardado 25 días en convocarse y constituirse, respectivamente. Una señal de la respuesta tardía e insuficiente, una señal de que las informaciones que llegaron al Presidente del Gobierno fueron inexactas o no proporcionadas a la entidad de la crisis. Pedro Sánchez se equivocó hace un mes y se equivoca esta semana si la comparecencia del 3 no lo evita…


La izquierda, en consecuencia, tiene que ser capaz de ofrecer una respuesta propia ante una crisis de esta magnitud: firme defensa de la soberanía y la seguridad, y también inequívoca en el respeto de los derechos humanos y el cumplimiento de la ley. Eso implica dejar de tener a Marruecos como gendarme de nuestra frontera, reforzar una política exterior autónoma, garantizar una acogida digna a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, y proteger la convivencia frente a quienes utilizan el miedo para enfrentar a la población. Necesitamos un proyecto político que acometa las reformas estructurales que necesita España y que con el PSOE no se harán nunca: su política fracasada de apaciguamiento con Marruecos lo evidencia, su traición al pueblo saharaui lo desnuda. Se justifica más que nunca una izquierda alternativa con voluntad transformadora de las estructuras económicas, sociales y culturales que lastran nuestro país, contenido a manos de unas élites extractivistas, vividoras del Estado para socializar sus pérdidas y privatizar sus ganancias. Urge un proyecto que más que nunca tiene que ser un proyecto de un país federal, que no sienta como ajenas crisis como la vivida en Ceuta. Frente a proyectos troceados que renuncian a construir país, un frente amplio que no sienta nada como ajeno y construya un proyecto de esperanza, rebeldía y justicia social. Se lo debemos, entre otras, a las 145 personas que han perdido la vida.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/145-muertes-demas-sobre-ceuta.html

Diez lecciones que deja Ceuta. Cristina Monge (30/08/2026)


Reflexiones razonadas. Selecciono tres de ellas:


“Las democracias se juegan su ser o no ser en la gestión de la migración. Innerarity lo expresaba así en una reciente entrevista en El Correo: “la calidad democrática de un país se mide también en cómo gestiona la inmigración” (ver aquí). En efecto, las democracias tienen procedimientos legales y un ordenamiento jurídico que establece cómo se gestiona el fenómeno migratorio desde la legalidad y el respeto a los derechos humanos (el debate sobre estas políticas, para otro día). Por eso están fuera de lugar todas las alusiones que, tanto desde miembros del Gobierno como, sobre todo, desde líderes de la oposición, incluyendo al presidente Vivas, han llamado a la inmediata expulsión de todos los que cruzaron (ver aquí una muestra… hay muchas más). Olvidan que hay menores, solicitantes de asilo, y situaciones que han de ser valoradas una a una. Lo contrario es un ejercicio de desobediencia a la ley y es no sólo inadmisible, sino una grave irresponsabilidad y, en algunos casos, de manifiesto sadismo y falta de humanidad…


La crisis no ha acabado, las gestiones avanzan lentamente y la irresponsabilidad lo hace a toda velocidad. Mientras vemos cómo las gestiones para dar salida a la situación van avanzando lentamente —un mes después aún no hay cifras oficiales de las personas que quedan y aún se habla de que quedan X por filiar!!!—, los actos de irresponsabilidad política crecen rápidamente. La ultraderecha aprovecha para izar banderas xenófobas, Aznar acude a Ceuta en un acto de clara provocación, imágenes sensacionalistas llenan las televisiones… La primera víctima, la convivencia en Ceuta. Es eso lo que ahora está en peligro extremo. Ceuta se ha convertido en un polvorín. Cualquier chispa —y van ya unas cuantas— lo hará arder. Ojalá me equivoque…


Un elemento subyace a todas estas crisis, y le debemos prestar especial atención. Se trata del sentimiento de abandono que expresan cada vez más colectivos sociales. Ahora son los y las ceutíes —de forma bastante transversal, por cierto—, antes lo fueron los afectados por la DANA, y hace ya años, quienes viven en la España vacía. Cada vez son más y por ahí se cuela la ultraderecha, ensanchando las brechas que existen en las democracias. La política siempre ha tenido mucho de gestión del miedo, y cada vez más se articula sobre percepciones. Quien consiga generar una percepción de protección y seguridad frente a las amenazas, la inseguridad, la incertidumbre y el miedo, gobernará el futuro.”


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https://www.infolibre.es/opinion/columnas/en-transicion/diez-lecciones-deja-ceuta_129_2235626.html

«Debemos ir más allá de mantener el pacto social; sin transformar el modelo productivo, nos freiremos»: Xavier Domènech (29/08/2026)


Larga e interesante entrevista al exlíder de la izquierda alternativa. Selecciono varias respuestas:


“El problema es que la metabolización de lo que fue el proceso, sobre todo por una parte de las personas que lo protagonizaron, ha sido compleja. Fueron años de muchas esperanzas que no fueron consumadas. No sólo pienso en los independentistas, también en quienes, sin serlo, esperaban una transformación radical de la sociedad. Ahora mismo, mi percepción es que las estrategias políticas todavía no están perfiladas. Por decirlo suavemente…


Es decir, lo que existe es una victoria efectiva del PSC, pero muy lejos de la mayoría absoluta y, en cambio, se crea una imagen de "retorno" del PSC, que acumula un poder institucional enorme, con la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, ​​diputaciones y ayuntamientos muy relevantes. Toda esa década peligrosa que vivimos culminaría en cierto retorno al orden, visualizado en un PSC que tiene como principal mensaje que debe ordenarse el país. Por tanto, entramos en una etapa de gestión. Y de buena gestión. Lo cierto es que esto se construye sobre mayorías muy precarias… 


Supongo que ellos vivían de la ilusión de que con ese discurso alcanzarían unas mayorías más sólidas. Pero no parece que las cosas vayan hacia ahí. Sin embargo, por otra parte, no parece que haya una alternativa a ello. Con la proyectada subida de la extrema derecha catalana. Estamos en una fase de falta de estrategias claras de cómo afrontar los enormes retos que tenemos como sociedad que son brutales…


Hace años que lo he defendido [el frente de izquierdas]. Cuando Rufián y Joan Tardà lanzaron esta iniciativa, era electoralmente plausible, las encuestas indicaban que era la única alternativa a la posibilidad de un gobierno PP-Vox. Era la idea de un frente popular o de izquierdas que tuviera como centro los espacios soberanistas, que a menudo viven este debate como una subordinación y, probablemente, era de las pocas veces que tenían la posibilidad de ser bastante central. Era una propuesta que tenía dos virtualidades: hacer frente a la posibilidad del acceso al poder de la extrema derecha y dejar de ser una muleta del PSOE, ganando potencia suficiente para iniciar transformaciones que no se han podido hacer hasta ahora. Algo plausible no lo es porque los actores políticos no han estado dispuestos a ello. Es de las cosas que generó expectación, pero los actores políticos consideraron que no. Ya nos lo explicarán…


No deja de hacerlo [la autocrítica]. La izquierda ha asumido mucho que su problema es el wokismo . Un término que era de un anglicismo tan fuerte que se tradujo por buenismo. La izquierda vive un interesante debate sobre si se ha centrado demasiado en las batallas culturales. En los primeros meses del segundo mandato de Trump, el Partido Demócrata se retira y se cree que su gran problema es el wokismo , con temas como la defensa de las personas trans. Y Sanders y Ocasio-Cortez lanzan el movimiento Fighting Oligarchy, que congrega a multitudes de más de 10.000 personas, también en estados trumpistas. Es que no pensaba que en Estados Unidos alguien pudiera hacer un discurso tan de clase. Se ha interpretado como cierta renuncia al wokismo. Pero Ocasio-Cortez afirma que ellos son quienes defienden a los soñadores, a los dreamers , es decir, a los inmigrantes oa las personas trans, porque "todos formamos parte de una misma clase". Ya no es el discurso de la identidad que hacía el Partido Demócrata, que después iba acompañado de políticas neoliberales…


No digo en ningún caso que el soberanismo esté terminado. Es una cultura política que se ha reforzado. Ahora, no veo tan automático que coja fuerza ante un gobierno PP-Vox. Hay otra hipótesis en un escenario así, que es la de un tensionamiento ordenado, con un gobierno PP-Vox en Madrid y un PSC jugando a mantenerse e intentando agrupar al resto de fuerzas. Lo veo complicado. Lo que creo es que si ocurre lo de un gobierno PP-Vox será muy duro en términos de derechos sociales, cívicos, políticas económicas y autogobierno. Y que sectores de la sociedad catalana tendrán que plantearse cuáles son las estrategias plausibles ante esto. Hay aquí vectores cómo construir una defensa que a la vez sea un ataque, es decir, cómo transformar la realidad. Creo que viviremos situaciones similares a las que se viven en el resto de sociedades europeas y en la sociedad norteamericana, con el diferencial de nuestro hecho nacional. También hay una parte de la derecha que tendrá que reflexionar…


Hay una consideración y es que estos gobiernos en España ya no existen sin esos sectores políticos que representan a naciones distintas de la española. Esto, que es una realidad cada vez más evidente, convive con una no transformación del Estado. Esto es lo que genera tensiones con el poder judicial y con el conjunto del Estado. Es una situación que no puede estabilizarse. Debe generar una nueva realidad o una reacción. Para mí aquí es donde ha habido el principal problema del gobierno Sánchez. Debería haber sido más valiente para generar una nueva realidad…


Creo que se cometió un error que, en definitiva, era inevitable. En 2010-11 se planteó una disyuntiva. Había una crisis de representación política espectacular. Se constata esto, así como el impacto dramático de la crisis económica. No era suficiente con la acción social. Había que dar un salto, pero se tenía que dar en el vacío, no había organizaciones sólidas. El salto dependería de liderazgos fuertes y liderazgos electorales, con poco cuerpo político. Una opción era construir su organización. Esto lo están haciendo ahora colectivos jóvenes en los que existe un retorno del marxismo. Juegan la partida en el tiempo largo. Nosotros decidimos actuar a corto tiempo. Era un momento de crisis de creencias en ideologías y la confianza se volcó hacia personas. Y esto ha sido un problema.”


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https://naciodigital.cat/politica/xavier-domenech-historiador-hem-danar-mes-enlla-de-mantenir-el-pacte-social-sense-transformar-el-model-productiu-ens-fregirem.html

Certezas individuales y riesgos colectivos. Nacho Álvarez (28/08/2026)


Crítica al individualismo neoliberal y defensa de la solidaridad colectiva. Selecciono varios párrafos:


“Hoy derechas extremas y neoliberales conservadores tejen una alianza que sesga y secuestra el discurso de la democracia cristiana y de muchos liberales, equiparando la intervención pública con dinámicas parasitarias y amenazas a la libertad. Su enfoque ultraindividualista presenta los vínculos colectivos como una carga; los impuestos, como una confiscación; las instituciones públicas, como un obstáculo; y el mercado, como el árbitro natural de casi todas las relaciones. Con ello, pretenden devolvernos a una ficción preindustrial: la sociedad entendida como una mera agregación de voluntades individuales y contratos mercantiles.


Llevada al extremo, esta visión confunde la autonomía con una falsa autosuficiencia. Podemos elegir muchas cosas, pero no el aire que respiramos, la temperatura del planeta, la solvencia del banco donde depositamos nuestros ahorros o la capacidad de los servicios de emergencia. Con estos mimbres será muy difícil hacer frente a buena parte de los desafíos que han emergido en las últimas décadas, porque un Estado que renuncia a intervenir ante riesgos sistémicos revela sencillamente su impotencia. Impotencia que, además, se distribuye siempre de forma desigual.


La libertad individual no es una alternativa opuesta al desarrollo de instituciones que aseguren la protección colectiva. Ese es un falso dilema. La libertad individual necesita precisamente de esas instituciones para poder desarrollarse. La disyuntiva real pasa por asumir la mutualización de los riesgos comunes o bien la competición permanente entre ciudadanos, cada uno intentando afrontar en solitario retos que nadie podrá superar por separado. Y esta última es, sin duda, una receta para el fracaso.


En la era de la incertidumbre necesitaremos más compromiso y responsabilidad individual, no menos. Pero también mejores instrumentos para protegernos de las contingencias comunes. Las amenazas que hoy acechan a nuestras sociedades no pueden conjurarse sin lazos ni esfuerzos colectivos. Ofrecer seguridad y certeza debe ser un objetivo prioritario en el contexto actual. Sin ello, será imposible dibujar un nuevo horizonte de progreso social.”


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https://cincodias.elpais.com/economia/2026-08-28/certezas-individuales-y-riesgos-colectivos.html

Arriba a la derecha. Daniel Innerariy (27/08/2026)


Una aproximación sobre la base trabajadora de la nueva derecha populista y el realineamiento de sus discursos. Selecciono varios párrafos:


“La clave para el análisis es preguntarse por el sujeto que protagoniza estos movimientos. Mi hipótesis a este respecto es que se trata de un tipo de trabajadores que no corresponde a la clase trabajadora del mundo industrial y al conflicto social correspondiente. En la antigua división de clases los trabajadores votarían a la izquierda y la clase directiva a la derecha, mientras que ahora tendríamos distintos grupos de trabajadores con lógicas diversas, donde las personas se sitúan en la nueva dimensión cultural, cada vez más relevante. Los aliados de abajo no son las antiguas clases trabajadoras, sino algo más heterogéneo formado, principalmente, por los pequeños propietarios y, por supuesto, ciertos trabajadores y buena parte del mundo rural.


El laboratorio norteamericano proporciona buenas pistas para entender lo que está pasando. El actual ciclo de populismo de derechas no se inscribe en la historia de protestas contra la desindustrialización, sino en el declive del sector de la pequeña empresa. De hecho, fueron los miembros de la clase media no urbana los que impulsaron el Tea Party y luego el movimiento MAGA: empresarios autónomos, comerciantes locales, algo así como la pequeña burguesía del siglo XXI, cuyos intereses materiales no dependen de una mejor protección sindical, sino que confían en la desregulación del mercado y la defensa del patrimonio familiar.


Estos trabajadores son muy críticos con el Estado y la regulación; su ataque libertario al Estado se debe a que es percibido como intrusivo y confiscatorio, una sensación que ha dejado de ser propia de una minoría radicalizada. Se consideran gobernados por burócratas que no tienen ni idea del oficio regulado. Este sentimiento encaja muy bien con el discurso contra las prohibiciones de la ultraderecha y con esa convicción de ciertas élites conservadoras de encontrarse por encima de las reglas comunes.


Además del Estado, el otro objetivo de sus críticas son las grandes empresas de la economía financiarizada. Trump se presentó a sí mismo como amigo de la pequeña empresa, a pesar de haber hecho concesiones muy ventajosas para las grandes. Un icono de ese planteamiento fue su propuesta en 2017 de endurecer los requisitos para los camioneros migrantes y sustituirlos por veteranos del ejército. Desde este punto de vista, la evolución ideológica de los populismos de derecha se presenta menos extraña de lo que podía parecer desde la vieja concepción del conflicto político; para ser bien entendido hace falta únicamente que lo observemos con las categorías adecuadas.”


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https://elpais.com/opinion/2026-08-27/arriba-a-la-derecha.html

El calendario tramposo de la política migratoria. Ruth Ferrero (25/08/2026)


La marcha atrás del Gobierno en las garantías ante la inmigración y el asilo. Selecciono varios párrafos:


“El Pacto consolida así las dos tendencias que han definido la política migratoria europea durante la última década. La primera es la securitización. La migración se aborda prioritariamente como un riesgo que debe ser detectado, filtrado y contenido. La segunda es la externalización. La Unión Europea delega cada vez más el control de sus fronteras en países de origen y tránsito, aunque algunos no ofrezcan garantías democráticas ni respeten los derechos fundamentales.


Ceuta demuestra precisamente hasta qué punto esta estrategia genera vulnerabilidad. Cuando se convierte a terceros Estados en guardianes de las fronteras europeas, se les entrega también una capacidad considerable para abrirlas, cerrarlas o utilizarlas como mecanismo de presión. La dependencia no desaparece porque se financie. Simplemente cambia de manos…


Las políticas migratorias no pueden diseñarse únicamente desde Interior porque las migraciones no son un problema de orden público. Son una realidad social, económica, demográfica y humana. Afectan al mercado de trabajo, la educación, la vivienda, los servicios públicos, la cohesión social y la protección de derechos fundamentales. Reducirlas al momento del cruce fronterizo significa renunciar a gobernarlas.


En este sentido, el Gobierno debería resistir la tentación de utilizar la crisis de Ceuta para legitimar una reforma que exige un debate mucho más amplio. También debe evitar competir en el terreno discursivo de quienes presentan cada llegada como una invasión y cada garantía como un obstáculo. Cuando la izquierda adopta el marco de la extrema derecha, puede modificar los matices, pero casi siempre termina reforzando sus premisas.”


Referencia web original:

https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/calendario-tramposo-politica-migratoria_129_2235470.html

Se busca nuevo líder de izquierdas tipo Ulises para destrozarlo. Tomás Alberich (24/08/2026)


Frente a liderismo corporativo, manipulador y autoritario, líderes con equipos colectivos en democracia participativa. Selecciono varios párrafos:


“El profesor Jesús Ibáñez nos explicaba en sus clases, hace ya bastantes décadas, que hay dos tipos de líderes. Esquemáticamente, simplificando: los que abren y los que cierran. Los que abren puertas y ventanas, los que nos muestran nuevas ideas, nuevos horizontes, que enseñan lo que hay fuera, nuevas posibilidades, radicales las más de las veces, ideas arriesgadas pero se muestran las posibilidades de alcanzarlas, muestran caminos (estrategias) para poder avanzar. Para ir a más. Abren el abanico de lo que se piensa, de lo que se puede imaginar o idear. Nos abren la cabeza a nuevos pensamientos, nuevas diversidades y posibilidades. Para llegar a más gente, para tejer nuevas alianzas.


Y los líderes que cierran. Personas que, una vez alcanzada cierta posición de poder, al nivel que sea (desde el Estado hasta en un municipio) son caudillos. Cierran el pensamiento argumentado que lo urgente es alcanzar el poder y para ello hay que actuar juntos, hacer piña y dejarse de debates. Enfervorizan a las masas, son populistas dando la razón al "pueblo", pero la voz del pueblo son ellos. Construyen discursos "frente a", del enfrentamiento, la culpa de lo que pasa es de otros. Los enemigos son otros y ese constructo “los otros” puede llegar a ser cualquiera que no esté con ellos o con él. Sean emigrantes, diversos sexualmente, feministas "radicales", comunistas, separatistas o, simplemente, antiguos compañeros de la misma organización. Naturalmente entre estos dos extremos de líderes nos encontraremos todo tipo de mixtos y mezclas.


La única alternativa realmente progresista es la construcción de liderazgos colectivos, con líderes sí pero que crean y creen en la organización, que jueguen y dejen jugar, que apuesten por una organización radicalmente democrática y participativa. Líderes que hagan equipo desde arriba, sí, pero para que sean controlados desde abajo. No necesitamos nuevos líderes endiosados como Ulises, necesitamos equipo y organización.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/busca-nuevo-lider-izquierdas-tipo-ulises-destrozarlo.html

“Para que Thiel venda Palantir a los gobiernos, la Unión Europea debe desaparecer”: José Luis Villacañas (23/08/2026)


Entrevista sobre las encrucijadas de la humanidad. Selecciono varias respuestas:


“Europa está cogida entre dos frentes porque, para que las sociedades europeas se organicen al modo de la sociedad norteamericana, la Unión Europea tiene que desaparecer. La reglamentación que exige la Unión Europea en temas como la inteligencia artificial y las políticas migratorias no permiten generar esas sociedades apocalípticas, de Cristo-Anticristo. Para que Thiel venda su Palantir a los gobiernos europeos, la Unión Europea tiene que desaparecer. Al mismo tiempo, en el otro frente, sabemos que cuando Rusia se despierta, su proyección hacia Occidente es inevitable. Se ven amenazados Polonia, los países bálticos, Rumanía, todo el Este de la UE. Yo creo que Europa jugará un doble escenario. Un escenario primero, que será fortalecer la frontera del este con Alemania, como ha desarrollado el socialdemócrata Boris Pistorius [ministro de Defensa alemán], pero al mismo tiempo enviará a Merkel a hablar con Putin…


En primer lugar, Europa no puede entenderse sin Rusia como exterioridad, como no puede entenderse sin Turquía como exterioridad. Esto es así desde el siglo XV. En segundo lugar, Rusia lo necesita, porque está perdiendo todas las oportunidades de futuro con esta maldita guerra. Y en tercer lugar, porque a Rusia tampoco le gusta, ni puede gustarle, tener que entregarse de pies y manos a China. Rusia debería estar en condiciones de estabilizarse y debería dejar de tener la ilusión de que Estados Unidos va a intervenir de forma constructiva. Estados Unidos no va a intervenir de forma constructiva por muy cogido por el pescuezo que tenga Putin a Donald Trump. No lo va a hacer. Porque Estados Unidos lo que quiere realmente es impedir la Ruta de la Seda, esto es, impedir que desde China se pueda hacer un tren que llegue hasta Berlín…


Europa estuvo bien cuando, primero, tenía buenas relaciones con Rusia. Y segundo, cuando por tener buenas relaciones con Rusia estaba en condiciones de intervenir mejorando la democracia rusa. Ha perdido las dos cosas. ¿Y a quién ha beneficiado eso? Entre los europeos, a nadie. Pero Europa no puede pretender tener una capacidad de influir mejorando la democracia rusa si no tiene buenas relaciones generales con Rusia. Cuanto antes enviemos a alguien a hablar allí al máximo nivel, mejor.”

 

Referencia web original:

https://www.elsaltodiario.com/pensamiento/jose-luis-villacanas-entrevista-senderos-bifurcan

La deuda y la disputa por el capital mundial. Alejandro Marcó del Pont (23/08/2026)


Menos dinero barato y feroz competencia entre países y sectores para atraer financiación. Selecciono varios párrafos:


“La fiesta del dinero gratis ha terminado. Durante años, el sistema financiero nos vendió una ilusión. El capital era infinito y prácticamente gratuito. Los bancos centrales, con sus tasas cercanas a cero y sus impresoras digitales a toda marcha, construyeron un mundo donde gobiernos y empresas podían endeudarse sin mirar el precio. Esa era se ha clausurado.


Lo que ocurre hoy en los mercados de bonos no es una simple corrección técnica. Es un cambio de régimen. Es la cruda realidad de una competencia feroz por un recurso finito: el ahorro mundial. Todos quieren la misma porción del pastel al mismo tiempo. Estados Unidos necesita financiar una deuda pública que acaba de superar los 40 billones de dólares. Europa busca fondos para rearmarse, reconstruir su infraestructura y sostener su transición energética. Japón, el gran prestamista silencioso del planeta, está girando el timón y abandonando sus décadas de tipos ultrabajos. Mientras tanto, Silicon Valley exige cientos de miles de millones para levantar la infraestructura física de la inteligencia artificial, y la industria de defensa pide financiación para una nueva carrera armamentística. El Sur Global, por su parte, solo quiere refinanciar sus deudas para no ahogarse…


No estamos ante una crisis de deuda al estilo griego o latinoamericano. Estados Unidos no va a suspender pagos. Pero estamos asistiendo al fin de una era. Durante el ciclo del dinero barato, la deuda podía crecer sin que su coste financiero aumentara en la misma proporción. Ahora ocurre lo contrario: la deuda se hincha, los tipos se mantienen altos, los intereses devoran el presupuesto, el déficit se ensancha y la maquinaria de emisión se acelera, generando más presión sobre los precios.


El mundo está transitando de una etapa de capital abundante y gratuito a una etapa de capital disputado y caro. No necesariamente habrá menos dinero en circulación, pero sí habrá menos dinero barato. Esta diferencia, aparentemente sutil, reconfigurará las decisiones de gobiernos, empresas y familias durante la próxima década.


Por eso, el actual incendio en el mercado mundial de bonos no debe leerse únicamente como un problema de deuda pública. Es, en esencia, una feroz disputa por el dominio del capital: quién lo obtiene, para qué se usa y, sobre todo, a qué precio. La fiesta ha terminado; ahora empieza la guerra fría por el ahorro.”


Referencia web original

https://eltabanoeconomista.wordpress.com/2026/08/23/la-deuda-y-la-disputa-por-el-capital-mundial/

Marruecos, país seguro ¿para quién?. Violeta Assiego (22/08/2026)


Cumplir con las obligaciones legales, los principios éticos y los valores democráticos. Selecciono varios párrafos:


“Marruecos pudiera parecer un país seguro desde una mirada occidental y de turista extranjero, pero eso no permite afirmar que lo sea para devolver allí a las personas migrantes que entraron en Ceuta hace ya tres semanas, especialmente a niños, niñas y adolescentes. El PP sostiene que se puede considerar Marruecos como «país seguro» para justificar esos retornos. Sin embargo, no basta con medir la seguridad por la ausencia de un conflicto armado ni invocar que se trata de un país vecino con el que España mantiene relaciones diplomáticas y la Unión Europea acuerdos de cooperación. La seguridad de un retorno no puede presumirse con carácter general, y menos aún sin analizar quién es la persona a la que se pretende retornar, su situación familiar, las violencias que ha sufrido y las condiciones reales en las que quedará tras la devolución. La pregunta no es si Marruecos resulta seguro para quien lo visita desde Europa, sino si lo es para las personas concretas que cruzaron la frontera y ahora se encuentran en Ceuta…


Nadie niega que la situación en Ceuta, provocada por la inacción del propio Marruecos en la frontera a finales de julio, sea de una gran complejidad. Pero España, como Estado y mediante una respuesta multinivel e intersectorial, no puede eludir sus obligaciones legales, sus principios éticos y sus valores democráticos entregando sin más a estas personas a un país que puede no ser seguro para cada una de ellas. Ya no se trata solo de qué tipo de país queremos ser, sino de qué estamos dispuestos a consentir como sociedad cuando, ante lo que está sucediendo, nos sumamos a quienes proponen respuestas que deshumanizan a quienes tenemos la obligación de proteger.”


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https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marruecos-pais-seguro_129_13460468.html

Programa, programa y programa: la izquierda demócrata avanza en EEUU por la economía y no por las guerras culturales. Antònia Crespí (22/08/2026)


Garantizar las condiciones vitales, lo fundamental para avanzar. La nueva ola democratizadora e igualitaria en EEUU. Selecciono varios párrafos:


“La izquierda se ha hecho fuerte dentro del Partido Demócrata durante el ciclo de primarias. La victoria de candidatos progresistas se ha vivido como una pequeña revolución que ha descolocado a la vieja cúpula de la formación y ha incomodado al sector moderado. En un contexto de galopante conservadurismo, donde la reelección de Donald Trump en 2024 parecía un claro rechazo al progresismo, están triunfando candidatos arropados por el socialismo. Aunque parezca algo impensable, el secreto de su éxito es simple: centrarse en la economía, dejar las guerras culturales y volver a construir desde la base…


De hecho, aquí está el otro elemento clave del ascenso de las izquierdas: utilizar las estrategias tradicionales de movilización, acercándose a la gente y movilizando grandes campañas de voluntarios. Muchos candidatos del DSA han demostrado que no hace falta tener a las grandes corporaciones inyectando dinero en su candidatura para ganar. Quien sentó las bases de eso fue Zohran Mamdani en Nueva York, con una legión de voluntarios que marcaron la diferencia para que después pudiera ser investido alcalde.”


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https://www.publico.es/internacional/eeuu/programa-programa-programa-izquierda-democrata-avanza-eeuu-economia-guerras-culturales.html

Por qué están ganando los candidatos más progresistas en las primarias de EEUU. Bernie Sanders (21/08/2026)


Las propuestas populares que consiguen el gran apoyo ciudadano, según el senador demócrata estadounidense. Selecciono varios párrafos de la introducción:


“Los expertos de los medios de comunicación han dedicado análisis tras análisis a intentar comprender por qué los candidatos progresistas, pese a que sus rivales gastan mucho más en campaña, siguen derrotando a los demócratas del establishment en las primarias de todo el país. Pues bien, la explicación es sencilla. Ya se trate de un sistema corrupto de financiación de las campañas, de una desigualdad de ingresos y riqueza sin precedentes, de un sistema sanitario que no funciona y resulta desorbitadamente caro, de las enormes amenazas que plantea la inteligencia artificial o de una política exterior inmoral y destructiva, los progresistas están hablando de los problemas reales a los que se enfrentan las familias trabajadoras. Y están ofreciendo soluciones reales. Los demócratas del establishment, no.


Encuesta tras encuesta se confirma lo mismo. El pueblo estadounidense sabe que el actual sistema económico está amañado. Los muy ricos son cada vez más ricos, mientras las familias trabajadoras pasan apuros. Hoy, el 60% de los estadounidenses vive al día, pero a la clase multimillonaria nunca le ha ido mejor. Actualmente, tenemos más desigualdad de ingresos y riqueza que en cualquier otro momento de la historia de Estados Unidos. El 1% más rico posee hoy más riqueza que el 93% restante y un solo hombre, Elon Musk, acumula más riqueza que la mitad de los hogares estadounidenses con menos recursos. No es de extrañar que las familias trabajadoras estén hartas de la política del statu quo y de las viejas recetas del establishment que les han fallado durante años. Quieren un cambio, un cambio real, y están apoyando a candidatos progresistas que luchan por conseguirlo.


En el país más rico de la historia de la humanidad, los estadounidenses no quieren tener que librar una batalla diaria para pagar las facturas. La clase trabajadora no quiere morir años antes de lo que debería a causa de enfermedades provocadas por el estrés que sufren cuando hacen esfuerzos para sobrevivir. Y, al igual que las generaciones anteriores, no quieren que sus hijos tengan un nivel de vida inferior al suyo.


Los políticos del establishment y los medios de comunicación del establishment han calificado el programa con el que los candidatos progresistas están ganando las elecciones de “radical”, “de extrema izquierda”, “extremista” o, en palabras del presidente Donald Trump, “comunista”. Todo eso son sandeces. En una cuestión fundamental tras otra, el programa progresista refleja exactamente lo que necesita y quiere una amplia mayoría de los estadounidenses. Permitidme aprovechar esta oportunidad para compartir con vosotros algunas de las principales propuestas que apoyan la mayoría de los progresistas. Y decidme si son “extremas”.”


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https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ganando-candidatos-progresistas-primarias-eeuu_129_13458227.html

La izquierda necesita generar sentido de pertenencia. Jorge Resina (20/08/2026)


Muy sugerente esta entrevista al politólogo Resina, en muchos planos, como un nuevo universalismo, una izquierda popular o la importancia de la experiencia, con referencias a E. P. Thompson y Nancy Fraser. En otros aspectos, con matices, pero interesante por su talante crítico, sociohistórico y renovador de la tradición transformadora igualitaria. Selecciono varias respuestas:


“La estrategia comunicativa y la capacidad de generar ilusión funcionaron durante el primer momento. Las dificultades aparecieron cuando hubo que dar una forma organizativa al partido y comenzar a competir institucionalmente. La estructura social y económica, la complejidad territorial y el tamaño de España eran distintos. También lo era el punto de partida: España venía de un proceso de precarización y adelgazamiento del Estado, mientras que las problemáticas latinoamericanas habían sido otras. A ello se sumaban un sistema de partidos mucho más asentado y una estructura estatal –con su función pública, sus altos cargos y su modelo autonómico– que respondía a una lógica difícilmente equiparable a las experiencias latinoamericanas.


Pero el principal límite terminó siendo organizativo. Los círculos pretendían preservar el espíritu territorial y deliberativo del 15-M, y hubo también intentos de construir un partido digital que ampliara las posibilidades de participación. Sin embargo, esas estructuras perdieron rápidamente capacidad efectiva de decisión. Volvió entonces a operar la clásica «ley de hierro de la oligarquía» de Robert Michels: organizaciones creadas precisamente para superar los defectos de los partidos tradicionales comenzaron a reproducir dinámicas semejantes de centralización, profesionalización y concentración del poder.


A ello se añadió una disputa muy intensa por determinar quién lideraría el partido y quién tendría capacidad para fijar su orientación. Podemos se fundó en 2014 y, prácticamente en 2016, ya estaba roto. Había tendencias y corrientes difícilmente reconciliables. Por supuesto que hubo egos, pero sería demasiado simple reducir el problema a una cuestión de personalidades. Existieron también problemas de negociación, de adaptación a las circunstancias y, sobre todo, una incapacidad para construir espacios dotados de verdadera autonomía.


La entrada en las instituciones intensificó esas dinámicas verticales. Podemos quemó etapas demasiado deprisa y terminó convertido en una cúpula de cuatro o cinco hombres que se disputaban el espacio y la popularidad. Allí reaparecía ese patrón patriarcal y machista de comprensión del poder. También hubo dificultades para procesar intelectualmente y políticamente las diferencias, de modo que divergencias que podían haber dado lugar a debates estratégicos acabaron muchas veces convertidas en conflictos personales…


Pero reconocer esas operaciones [las cloacas] no elimina la responsabilidad de quienes dirigían el partido. La combinación entre presión externa, centralización organizativa y conflictos internos fue estrangulando el proyecto hasta convertirlo en una fuerza residual. De aquel espacio surgieron después distintas formaciones y, todavía hoy, la izquierda española encuentra enormes dificultades para organizar políticamente esa fragmentación…


Vivimos en sociedades atravesadas por identidades múltiples, más fluidas y cambiantes, y la izquierda tiene que ser capaz de comprender e incorporar esa realidad. Existen experiencias, lenguajes y formas de identificación diferentes. El problema político no consiste en negar esa pluralidad, sino en generar mecanismos de traducción que permitan que esas experiencias puedan reconocerse dentro de un horizonte común.


Por eso resulta necesario escapar de la dicotomía entre lo «woke» –asociado a las agendas progresistas en materia de género, raza o diversidad– y lo «rojipardo» –una corriente que combina posiciones económicas de izquierda con posturas conservadoras en el plano cultural–. Las desigualdades son interseccionales, en tanto afectan de manera distinta a los desiguales y pueden acumularse. Lo que debe evitarse es una competencia de agravios en la que cada sector se perciba perjudicado frente a otro y la política se convierta en una disputa por establecer quién ocupa una posición de mayor vulnerabilidad. Esa competencia reproduce precisamente la lógica de escasez y fragmentación que produce la propia desigualdad.


En este punto resulta particularmente útil el planteamiento de Nancy Fraser sobre la redistribución y el reconocimiento. La injusticia de género o racial no puede reducirse a un daño cultural, pero tampoco constituye simplemente un efecto secundario de la economía. Del mismo modo, las desigualdades de clase están acompañadas y reforzadas por formas de menosprecio y subordinación cultural. De allí que Fraser plantee la necesidad de combinar condiciones materiales de igualdad con formas de reconocimiento que permitan una participación verdaderamente paritaria.”


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https://jacobinlat.com/2026/08/la-izquierda-necesita-generar-sentido-de-pertenencia/amp/

La dimensión patriarcal de la crisis de Ceuta y la ausencia de un enfoque feminista. Oussama Chakkor 20/08/2026)


Una estrategia feminista humanitaria. Selecciono varios párrafos:


“La crisis de Ceuta no puede analizarse como un fenómeno neutro desde el punto de vista del género. Las políticas de frontera, la militarización, la externalización del control migratorio y las respuestas institucionales producen impactos diferenciados sobre mujeres, niñas, hombres y niños. Sin embargo, el discurso político y mediático dominante continúa presentando la movilidad humana como un problema de seguridad y un fenómeno protagonizado fundamentalmente por hombres jóvenes, dejando en un segundo plano las experiencias específicas de las mujeres y las niñas. Esta invisibilización no es únicamente una carencia estadística o metodológica: refleja una determinada forma de entender el poder, la movilidad y la protección profundamente atravesada por relaciones patriarcales…


El principal desafío consiste en evitar que la respuesta humanitaria termine reproduciendo las mismas relaciones de poder que pretende combatir. Existe el riesgo de que las organizaciones se conviertan en proveedoras de servicios para mujeres vulnerables sin modificar las estructuras que generan esa vulnerabilidad.


Por ello, la estrategia debe combinar necesariamente protección y transformación. A corto plazo, será necesario garantizar espacios seguros, atención psicosocial, asistencia jurídica, salud sexual y reproductiva, protección infantil y mecanismos de prevención y respuesta ante violencia sexual y trata. A medio plazo, será necesario fortalecer la autonomía económica de las mujeres, las redes comunitarias, el liderazgo juvenil y femenino y las capacidades de las organizaciones locales. A largo plazo, las organizaciones de la sociedad civil de ambos lados deberían utilizar la evidencia acumulada para cuestionar las políticas de externalización, militarización y securitización que desplazan los riesgos hacia las personas más vulnerables.


El desafío consiste, por tanto, en no limitarse a gestionar humanitariamente las consecuencias de una frontera patriarcal, sino utilizar la acción humanitaria como punto de partida para transformar las relaciones de poder que producen esas consecuencias.


Desde esta perspectiva, la crisis de Ceuta debe ser entendida como una crisis de derechos, pero también como una crisis atravesada por relaciones de género. La frontera no afecta únicamente a personas que se desplazan: produce cuerpos más vulnerables, distribuye de manera desigual el riesgo, invisibiliza determinados sufrimientos y decide qué vidas reciben protección y cuáles quedan expuestas a la violencia, la explotación o la muerte.

Incorporar un enfoque feminista significa colocar la vida, los cuidados, la autonomía y la voz de las mujeres y las niñas en el centro de la respuesta. Esto implica avanzar desde una estrategia basada en "atender a mujeres vulnerables" hacia una estrategia basada en "fortalecer el poder, la autonomía y la capacidad de decisión de las mujeres afectadas por las políticas de frontera".


El enfoque feminista no percibe a las mujeres en movilidad como únicamente víctimas de la frontera. Son sujetas políticas con capacidad para transformar las condiciones que producen su vulnerabilidad. Y precisamente ahí reside la diferencia entre incorporar un componente de género y desarrollar realmente una estrategia feminista de incidencia y acción humanitaria.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/dimension-patriarcal-crisis-ceuta-ausencia-enfoque-feminista.html

“Todas las revoluciones fracasan salvo la última”: Juan Carlos Monedero (19/08/2026)


Entrevista a este anterior referente de Podemos con su opinión sobre varios temas de actualidad, en particular sobre la experiencia latinoamericana y la división de la izquierda en España. Selecciono la respuesta sobre esto último:


“La situación de la izquierda española es deprimente. Muchos jefes y pocos indios. Y el pueblo repitiendo aquello del Cid de “Dios que buen vasallo si oviesse buen señor”. El debate es de personas que se odian entre sí y que no han sacado las consecuencias democráticas de la debacle de un bloque que tuvo 6 millones de votos. ¿Dónde están los seis millones de votos de Podemos e Izquierda Unida? Eso no es recuperable, no solamente por la enorme fragmentación y balcanización territorial de las izquierdas, donde el odio de las dirigencias impide encontrar soluciones virtuosas, sino porque nos olvidamos de que primero es el movimiento y luego es el partido. Y eso se ha malbaratado. El antifranquismo creo el PCE, el movimiento anti-OTAN Izquierda Unida y el 15M a Podemos. Hoy no hay movimiento y la voluntad del régimen del 78 de pulverizar a la izquierda ha tenido éxito. Y, desgraciadamente, desde la propia izquierda les hemos ayudado. Pensar que un liderazgo independentista, al que respeto mucho personalmente, como es Rufián, puede representar a la izquierda española es una señal de la confusión y la falta de debate real en la que estamos. Podemos consiguió cambiar cosas, que nos diéramos cuenta del poder de los medios, de los jueces, de la podredumbre de la monarquía y del bipartidismo, logró incorporar a la izquierda vasca y catalana a un bloque de gobierno. Pero hoy es una fuerza que, a fuerza de hacer una política identitaria suicida se parece al guerrero de Los caballeros de la Mesa cuadrada de los Monty Python: totalmente amputada pero levantando la voz. Y no es porque no tenga razón en lo que dice, sino porque ha renunciado a hacer política. Me recuerda al Anguita que cuando la gente le decía en la calle: ¡Cuánta razón tienes Julio! ¡Cómo te queremos! Y él contestaba: queredme menos y votadme más. Podemos ha sacado 0’7% en Galicia, 0’9% en Castilla-León y en Andalucía nadie se atreve a explicar realmente qué pasó. Ya ni pido que nadie reconozca errores. Miro desde lejos como un espectador aterrado e impotente que también tiene, seguro, su parte de culpa.”


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https://www.nuevatribuna.es/articulo/global/entrevista-felix-poblacion-juan-carlos-monedero/20260819202532253333.html

Ceuta como laboratorio de impunidad de la UE. Estrella Galán (19/08/2026)


El incumplimiento del derecho humanitario por la Comisión Europea. Selecciono varios párrafos:


“Ceuta puede convertirse en el laboratorio donde se ensaye esa impunidad dentro de Europa. Lo que está en juego no es solamente la respuesta a una crisis concreta, sino qué modelo de Europa estamos construyendo cuando una frontera entra en crisis. Una Europa en la que el Derecho internacional sigue siendo un límite al poder o una Europa en la que cada nueva emergencia sirve para decidir qué derechos estamos dispuestos a sacrificar.


El Gobierno de España tiene que ser firme. Muy firme. No puede dejarse arrastrar por las presiones de Bruselas, de las derechas españolas y europeas, ni de Marruecos y sus aliados. Tiene que defender el Derecho internacional precisamente cuando más presión existe para ignorarlo y dejar claro que los derechos de las personas no pueden convertirse en moneda de cambio de una disputa geopolítica.


España no puede permitir que Ceuta se transforme en un campo de pruebas para una nueva política europea de fronteras basada en la excepcionalidad. Tampoco puede asumir como inevitable que, para gestionar una crisis, haya que empezar por recortar derechos.


Ceuta no puede ser el laboratorio de la impunidad. No puede ser el lugar donde Europa ensaye hasta dónde puede vaciar de contenido el derecho de asilo, la protección de los menores y el principio de no devolución. Y España no puede colaborar en ese experimento.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-laboratorio-impunidad-ue.html

Fronteras, poder y movilidad humana en el siglo XXI. Oussama Chakkor (18/08/2026)


Buen enfoque. Ceuta como escenario del espectáculo posmoderno, y el cambio del modelo de fronteras. Selecciono varios párrafos:


“Ese campamento poscolonial que rige las fronteras aspira a la deshumanización y constituye una condición previa para aceptar y legitimar social y políticamente la violencia institucional. Cuando determinadas personas dejan de ser percibidas como iguales en dignidad, resulta políticamente más sencillo justificar devoluciones colectivas, internamientos, violencia fronteriza o la normalización de las muertes en el mar. La crisis de Ceuta refleja esta tensión entre la universalidad proclamada de los derechos humanos y la desigual distribución práctica de esos derechos. Todo eso indica claramente lo problemático que es el paradigma de las fronteras contemporáneas que reproducen, bajo nuevas formas, jerarquías históricas entre quienes pueden circular libremente y quienes deben arriesgar su vida para hacerlo.


Por otro lado, los sucesos de Ceuta señalan claramente que las sociedades contemporáneas tienden a convertir determinadas crisis en espectáculos mediáticos que ocultan sus verdaderas causas estructurales. Ahora el debate público está solo focalizado en las imágenes de llegadas masivas, imágenes de miles de personas cruzando hacia Ceuta que producen una intensa reacción política y emocional. Sin embargo, en ningún momento ha generado un debate equivalente sobre las razones que llevan a miles de jóvenes a considerar el mar menos peligroso que permanecer en su país. La cuestión es que no se trata únicamente de preguntarse por qué llegan, la cuestión fundamental es por qué tantas personas sienten que ya no pueden quedarse. El espectáculo de la frontera puede ocultar las estructuras económicas y políticas que producen la migración.


Este marco teórico conduce a una conclusión central sobre el panorama de Ceuta: Ceuta no es únicamente una frontera física. Es un espacio donde confluyen relaciones de poder, desigualdades históricas y decisiones políticas que determinan quién puede ejercer efectivamente el derecho a la movilidad y quién queda sometido a un régimen de excepción. Comprender esta complejidad resulta imprescindible para diseñar políticas migratorias compatibles con los derechos humanos y con los principios fundacionales de la Unión Europea.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/fronteras-poder-movilidad-humana-siglo-xxi.html

Cómo salir de Irán sin admitir que nunca debiste entrar. Vicenç Fisas (18/08/2026)


Los vericuetos discursivos y diplomáticos para salir airosos de los errores y fracasos estratégicos. Selecciono varios párrafos:


“En los conflictos armados, cada concesión que una de las partes hace suele percibirse no como un simple ajuste técnico, sino como una pérdida existencial. Esta dinámica psicológica explica buena parte del laberinto en el que Donald Trump parece haberse instalado con la guerra de Irán: un conflicto que escaló sin una hoja de ruta clara de salida, y en el que cada posible retirada, cese al fuego o negociación se percibe —tanto por él como por su base— no como un ajuste pragmático de política exterior, sino como una capitulación.


La estrategia de reencuadre de la pérdida, bien conocida en la literatura sobre negociación, busca precisamente neutralizar ese componente psicológico transformando la concesión en una ganancia relativa o funcional, de modo que la parte que cede pueda presentarla —ante sus bases, su opinión pública o incluso ante sí misma— como un acto de pragmatismo, visión de futuro o incluso fortaleza, en lugar de debilidad o traición.


Esto se logra mediante mecanismos bien identificados: enmarcar la concesión en términos de beneficios futuros tangibles en vez de pérdidas inmediatas, usar lenguaje ambiguo que permita a cada bando interpretar el acuerdo de manera favorable a su relato interno, secuenciar las concesiones para que ninguna parezca una capitulación aislada, introducir garantías simbólicas que compensen el costo identitario de la cesión, y externalizar la responsabilidad de la decisión hacia “la historia”. En esencia, se trata de gestionar la aversión a la pérdida, ese sesgo cognitivo tan humano, para que el costo político interno de aceptar un acuerdo sea menor que el beneficio percibido de alcanzarlo. Aplicado al caso que nos ocupa, la pregunta no es si Trump puede encontrar una salida razonable a la guerra de Irán —probablemente existan varias sobre la mesa—, sino si alguien logra ayudarle a reencuadrarla de manera que no la experimente como una derrota.


A esta primera herramienta se suma otra igualmente relevante en la caja de herramientas diplomática: la ambigüedad constructiva, técnica de redacción que consiste en formular deliberadamente los términos de un acuerdo de manera lo suficientemente flexible o imprecisa como para que cada una de las partes en conflicto pueda interpretarlos de acuerdo con sus propios intereses, narrativas políticas y necesidades de legitimación ante sus respectivas bases, sin que ninguna quede obligada a admitir explícitamente una concesión que resulte inaceptable o humillante para su electorado.


Su utilidad radica en que permite destrabar puntos de la negociación que serían irresolubles si se exigiera una definición unívoca y cerrada, postergando la clarificación final del significado hacia la fase de implementación —aunque conlleva el riesgo, nada menor, de generar interpretaciones divergentes que resurjan como fuentes de conflicto en etapas posteriores—.”


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https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salir-iran-admitir-debiste-entrar_129_13452088.html

La instrumentalización política de la crisis de Ceuta. Ousama Chakkor (17/08/2026)


La prioridad de los derechos humanos y los principios democráticos. Selecciono varios párrafos:


“Desgraciadamente, que la situación de Ceuta pase de ser una crisis humanitaria a una confrontación política ayuda mucho al proceso de criminalización de las personas migrantes en los inconscientes colectivos de occidente. De facto la entrada masiva de personas en Ceuta generó una emergencia humanitaria sin precedentes recientes, está claro, y las organizaciones presentes sobre el terreno denunciaron la insuficiencia de recursos para atender adecuadamente a miles de personas, entre ellas menores de edad, mujeres y personas heridas o en situación de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, gran parte del debate público se desplazó rápidamente hacia cuestiones relacionadas con la seguridad, el control de fronteras, criminalización de los y las migrantes mediante la normalización del discurso xenófobo y el uso habitual de terminología como "remigración", "deportaciones masivas", "fronteras impermeables" o "preferencia nacional" para etiquetar humillar y deshumanizar a la persona migrante.

 

El gran error histórico es que la criminalización de quienes migran no reduce las causas de la movilidad ni evita nuevas tragedias. Por el contrario, contribuye a justificar políticas de contención que desplazan las rutas hacia itinerarios más peligrosos, incrementan el número de muertes y desapariciones y alimentan un clima de polarización que dificulta la construcción de respuestas sostenibles.


Desde una perspectiva de derechos humanos, la obligación de los Estados es gestionar las fronteras respetando el derecho internacional, garantizando el acceso efectivo al asilo, evitando las devoluciones contrarias a las garantías legales y protegiendo la vida y la dignidad de todas las personas.


La defensa de unas fronteras compatibles con los derechos humanos exige sustituir la lógica de la amenaza y la criminalización de la persona del migrante por una política basada en la protección de las personas, la cooperación internacional, la creación de vías legales y seguras y el abordaje de las causas estructurales que impulsan la movilidad humana. Solo desde ese enfoque será posible responder a desafíos complejos sin erosionar los principios democráticos, desarraigar a personas y destruir vidas.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/criminalizacion-personas-migrantes-instrumentalizacion-politica-crisis-ceuta.html   

“Si queremos resolver cualquier conflicto sin el juez, la policía y la prisión, tiene que haber sociedad”: Clara Serra (17/08/2026)


Entrevista con alguna novedad con los temas de cuidados, lo comunitario y de crítica a la dirección de Podemos y Sumar por su elitismo y su fracaso electoral y organizativo, con su apuesta por una reflexión crítica para una nueva alternativa con arraigo social. Selecciono varias respuestas:


“Diría, en primer lugar, que el hecho de que hoy hablemos de la centralidad de los cuidados es una victoria del feminismo y que, entre otras cosas, supone que gran parte de un trabajo cotidiano feminizado se vuelve un trabajo esencial para nuestra sociedad. La critica que ha hecho la economía feminista en este sentido supone una gran enmienda a la totalidad en la forma en la que pensábamos la economía y sus asuntos. Durante mucho tiempo la economía solo parecía interesarse por aquello que producía mercancías y beneficios, mientras que todo el enorme trabajo necesario para sostener la vida quedaba naturalizado y oculto. El feminismo ha conseguido que entendamos que, sin ese trabajo cotidiano, que sin duda llevan también a cabo muchas mujeres migrantes, no existiría ninguna economía.


Ahora bien, sobre el concepto de cuidados podemos hacernos también algunas preguntas. Hay feministas que, desde una perspectiva marxista, prefieren hablar de “reproducción social”, que sería un concepto más amplio y mejor definido. Un concepto que, al que dar definido por su relación inversa con lo productivo, delimitaría mejor el tipo de actividades que queremos englobar. Tengamos en cuenta que “cuidado” es una palabra semánticamente muy densa y que, bajo algunos de sus significados, remite a una relación afectiva y casi amorosa. Me parecen difícil despojar el concepto de cuidado de esas acepciones y, si es así, el término “cuidados” puede implicar una cierta ambigüedad que yo preferiría no reproducir. Una sociedad democrática debe garantizar que todas las personas puedan vivir con dignidad, independientemente de que tengan o no una familia que las quiera o una red afectiva que las sostenga. No tenemos un derecho a ser queridos; tenemos un derecho a que nuestra reproducción material esté asegurada…


Por eso hablo de errores compartidos y justamente en tanto que compartidos no solo son los más importantes de analizar sino que son los errores que a nadie le interesa analizar. Espero que un día podamos hacerlo porque aprender de la experiencia política de esta pasada década es necesario para abordar las siguientes. Sin menospreciar en nada las dificultades que plantea el status quo y los poderes realmente existentes poner en marcha un proyecto como el que significó Podemos—eso ya lo sabíamos—, también tenemos que pensar qué hemos hecho mal. Organizativamente hemos fracasado, y esto es también una pregunta feminista. Construimos un aparato volador sin anclaje real, y muy poco democrático en el fondo: se movía con la lógica del plebiscito y el líder que consulta, pero nunca se tomó en serio sus órganos internos ni el tiempo que implica la democracia en los distintos estratos de una organización. E, insisto, no solo estoy hablando del liderazgo de Pablo sino de un modelo compartido del que nadie ha querido salir. Sumar, en este sentido, es la evidencia de un fracaso estrepitoso de la dinámica del liderazgo mediático y la centralidad de lo electoral a toda costa. Por supuesto, ambas son lógicas heredadas de Podemos y, exacerbadas, de forma aún más descarnada o desnuda, han hecho de Sumar una carcasa vacía que aspira a sobrevivir nada más que a la próxima cita electoral y a tocar posiciones de gobierno en cualquier contexto posible y sin discusión ninguna. Es enormemente sintomático de la vacuidad de la actual izquierda parlamentaria y de su inevitable caducidad el hecho de que la discusión política sobre si entrar en el gobierno tiene o no tiene sentido ni siquiera exista. Ni está ni se la espera, ha dejado de percibirse incluso como algo que falta. Este vacío político, esta ausencia de estrategia, producirá (ya lo estamos viendo) la desaparición de estos proyectos políticos. Tendremos que levantar otros nuevos, pero para que resistan y estén en condiciones de durar, tendrán que ser no solo marcas electorales, tendrán que tener lógicas nuevas. Y para eso necesitamos una reflexión que sea honesta, y lo más colectiva posible, sobre lo que se hizo bien y lo que se hizo mal.”


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https://www.nortes.me/2026/08/02/si-queremos-resolver-cualquier-conflicto-sin-el-juez-la-policia-y-la-prision-tiene-que-haber-sociedad/

La Unión Europea en guerra, Alemania al timón. Manolo Monereo (17/08/2026)


La estrategia de rearme europeo, la subordinación a los intereses estratégicos de EE.UU. y la confrontación con Rusia. Selecciono varios párrafos:


“La estrategia de los dirigentes europeos, y del secretario general Rutte, ha sido conceder al presidente norteamericano lo mucho que exigía, fortalecer económica y militarmente a Ucrania y neutralizar cualquier posibilidad de acuerdo con Rusia. El plan Colby (subsecretario de Guerra de Estados Unidos), la OTAN 3.0, se aprobó y se convierte en la política de la Alianza. La estrategia europea funcionó. Donald Trump llegó a Ankara muy debilitado por el fracaso militar con Irán y porque en el interior de su equipo ganaron, además, los sectores partidarios de someter a Rusia y fortalecer la alianza con la UE. Queda por saber si el presidente iba en serio en las negociaciones con Rusia o fue una trampa desde el principio. Esa duda, imagino, la tendrá Putin viendo cómo escala el conflicto y a un Trump aconsejando incrementar los ataques en profundidad contra Rusia para conseguir la paz.


La guerra y los conflictos aceleran los procesos históricos. La UE está redefiniendo su papel internacional y reorganizando sus poderes internos. Hasta ahora, el eje había sido la alianza franco-alemana. Esto empieza a ser el pasado. Alemania quiere ser también un poder militar decisivo. El tabú militarista ha sido superado. No hay que confundirse: el gran país teutón quiere seguir siendo aliado estratégico de Estados Unidos para, a la vez, seguir hegemonizando una nueva UE en construcción. La política del actual gobierno alemán busca convertir a sus fuerzas armadas en el ancla central de la defensa europea. No se trata de organizar un ejército europeo, tampoco unos Estados Unidos de Europa, que ni están ni se esperan; es otra cosa, aprovechar el rearme y militarización para definir y proyectar políticas de poder, voluntad y dominio.


Alemania ha puesto en marcha un mastodóntico plan concebido desde sus intereses económicos, tecnológicos y estratégicos y coordinado con la OTAN. Las cifras son enormes: 779.000 millones de euros entre 2026 y 2030 para gasto militar y de seguridad, cifra muy similar a la del Plan ReArmar Europa / Preparación 2030 del conjunto de la UE. Objetivo declarado: que las Fuerzas Armadas de Alemania sean las más fuertes de Europa, centro logístico y tecnológico-militar decisivo con grandes capacidades ofensivas y con un gasto militar superior al de Rusia.


Parafraseando la conocida frase de Lord Hastings, primer secretario general de la OTAN, la nueva Alianza se estructuraría con base en “mantener a los rusos como enemigos, a los americanos dirigiendo y a los alemanes arriba”. Al final, la historia siempre vuelve y en su centro siempre, siempre, Eurasia. Sí, la sombra de Mackinder retorna una y otra vez: Alemania de nuevo contra Rusia y trabajando para Estados Unidos. Esta vez actuando de gregario de lujo. Karl Haushofer estará rabiando en su tumba y repitiendo que los líderes alemanes no saben geopolítica.”


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https://rebelion.org/la-union-europea-en-guerra-alemania-al-timon/

¿Por qué la guerra y no la revolución?. Mauricio Lazzarato (16/08/2026)


Introducción del nuevo libro del pensador italiano, sobre la vinculación entre el capitalismo, el imperialismo y la guerra, la necesaria oposición popular y la dificultad hoy de procesos revolucionarios. Selecciono varios párrafos:  


"En la segunda parte del libro nos preguntamos precisamente por este problema estratégico: ¿por qué no se ve ninguna revolución en el horizonte a pesar de que existen condiciones objetivamente favorables? En el centro de la respuesta, difícil de formular, hay, tal vez, tres problemas principales: la cuestión del poder, la cuestión de la multiplicidad del proletariado y la cuestión del saber estratégico. Estos tres problemas convergen en el problema: la naturaleza del conflicto revolucionario y su organización…


En segundo lugar, estrategia significa también gestión de la relación entre acontecimiento y proceso, capacidad de concatenar la ruptura instantánea (revuelta, tumulto, insurrección) y el tiempo más largo de la acumulación de la fuerza y de la desestabilización y desestructuración del poder. Desde hace cincuenta años, hemos vuelto a caer en la época de las meras revueltas, en el tiempo de las derrotas sin futuro, de los proletarios sin revolución. Los únicos que han conservado y transmitido con celo su pensamiento estratégico y su odio de clase han sido nuestros enemigos y por ello vencen y seguirán venciendo (o autodestruyéndose). Sin la invención de un nuevo ciclo estratégico de la revolución, nuestro destino es la servidumbre.


El pensamiento crítico, pero también los movimientos feministas, decoloniales, ecológicos y lo que queda del movimiento obrero, actúan como si el nuevo orden deseado no tuviera como premisa el tomar y el dividir y, por lo tanto, la organización para imponerlos. El poder sexual, racial y económico del hombre blanco es inseparable del ciclo estratégico del capital y de su uso de la fuerza. Es más, la continuidad de estas formas de poder sobre los cuerpos encuentra su pleno ejercicio en las clases que gestionan el poder global.


La subjetivación no puede limitarse a ser ética (cuidado de sí, diferenciación de las subjetividades, prácticas de libertad, relación consigo mismo, etc.), porque debe moverse entre el ciclo de la acumulación y el ciclo estratégico, entre la continuidad y la discontinuidad de las dos modalidades de subjetivación: subjetivación contra el poder económico, sexual y racial, y subjetivación estratégica contra los poderes globales.


La realidad del enfrentamiento de clases imperialista nos impone esta verdad: el capitalismo no es aprehensible ni a través del «uno» de la trascendencia hobbesiana, ni a través de la «multiplicidad» spinozista de la inmanencia. Su primera realidad es el dos: la división, la polaridad, la oposición, la hostilidad. La condición para retomar un discurso y una práctica de ruptura es pensar y organizar las relaciones entre el dos y la multiplicidad en lugar de oponerlos, con el propósito, objetivamente «irrealista», por el momento, de construir una estrategia política que tenga en cuenta los tres verbos con los que hemos comenzado, tomar, dividir, producir, y el hecho de que estos constituyen la política del capitalismo financiero.”


Referencia web original

https://jacobinlat.com/2026/08/por-que-la-guerra-y-no-la-revolucion/

Tomarse en serio el marxismo chino. Por qué las interpretaciones occidentales de los textos económicos de Xi Jinping siguen sin dar en el clavo. Warwik Powell (15/08/2026)


Para comprender la política económica china. Selecciono la parte final:


“El objetivo de este debate no ha sido simplemente señalar cómo los comentaristas occidentales dominantes han seleccionado de forma selectiva ciertos pasajes de una reciente publicación de extractos de comentarios de Xi Jinping, sino sugerir que existen consecuencias tanto prácticas como intelectuales de este evidente error de interpretación. Que han seleccionado de forma selectiva es evidente y poco sincero, lo que resulta aún más flagrante para quienes leen chino, dado que la selección solo estaba disponible en chino en ese momento. Sin embargo, en un plano más sustantivo, estas preocupaciones de los comentaristas occidentales —sobre los desequilibrios comerciales bilaterales, la capacidad industrial china y la presión competitiva que ejercen las empresas chinas sobre las industrias occidentales establecidas— se articulan en un marco y en un lenguaje que simplemente no se ajusta al marco intelectual que organiza la política china. Está claro que el discurso político chino se centra en la cuestión de la mejora continua de la base material, lo que se refleja en preocupaciones prácticas por la seguridad y la resiliencia de las cadenas industriales y de suministro. Al mismo tiempo, a los responsables políticos chinos les preocupan los retos que plantea la construcción de un mercado interno a gran escala capaz de sostener una reproducción ampliada con un mayor nivel de calidad. La demanda y la oferta no se tratan como artefactos abstractos sacrosantos, sino como características dinámicas de un sistema complejo en evolución. Las prioridades políticas chinas giran en torno a la cuestión del equilibrio dinámico, al tiempo que se modernizan la producción y el consumo. La producción y el consumo se conceptualizan como elementos simbióticos en los circuitos de transformación del valor, en los que el objetivo de la política es suavizar los circuitos de flujo, eliminar los cuellos de botella y catalizar una eficiencia material y energética cada vez mayor en todo el sistema en su conjunto.


A los responsables políticos chinos no les interesan las exhortaciones occidentales sobre el aumento del consumo a costa de la inversión continua en las fuerzas productivas y en los factores que sostienen la circulación y la reproducción ampliada. Tal propuesta tiene poco sentido en una ontología que enmarca la producción y el consumo como simbióticamente interdependientes. La presión occidental en torno a ideas como el exceso de capacidad, el consumo reprimido y similares tendrá escaso impacto en las prioridades políticas de China, que se basan en un marco totalmente diferente. Los análisis occidentales simplemente no se aceptan, en parte porque su marco conceptual está en contradicción con la economía política marxista que sustenta el pensamiento chino. El resultado es el efecto de «barcos que se cruzan en la noche». Las exhortaciones de la corriente dominante occidental de que China debería «reequilibrarse», «reducir el exceso de capacidad» o «impulsar el consumo» se topan con un marco conceptual que habla de expansión de la demanda, ajuste de la capacidad y mejora estructural —pero dentro de una arquitectura conceptual diferente y con fines a largo plazo distintos—.


Si los analistas occidentales se toman en serio la comprensión de cómo los líderes políticos y de política china definen las prioridades y los enfoques económicos, tendrán que abandonar la presuposición de las perspectivas dominantes —a saber, que la economía es un sistema de equilibrio con un único bien, un único productor y un único consumidor—. En cambio, no solo tendrán que tomarse en serio el marxismo chino (leer a Marx podría ayudar, ya que es muy improbable que alguno de ellos lo haya hecho, dadas las caricaturas simplistas que dibujan), sino también replantearse su propio enfoque de las cuestiones económicas.


Al insistir en imponer la economía occidental dominante a una ontología discursiva que no guarda relación alguna con ella, el comentarista occidental se queda con las manos vacías. El tratamiento del marxismo-leninismo como algo superficial o ideológico agrava la pobreza analítica. Las categorías marxistas no son ornamentales. Constituyen la ontología fundamental que hace hincapié en la primacía del desarrollo de las fuerzas productivas, el carácter histórico de las estructuras económicas y la comprensión del «equilibrio» no como un telos, sino como un desafío dinámico en el contexto de un sistema de transformación en evolución y, en ocasiones, acelerado, en los circuitos de la evolución del capital y la reproducción social y económica a un nivel superior. No comprender este marco —y, lo que es peor, descartarlo simplemente como «ideología»— supone dar por sentado que solo las categorías de la economía dominante cuentan como conocimiento genuino de la economía. Esa presuposición en sí misma es una maniobra ideológica que cierra la posibilidad de comprender la política china en los términos en los que realmente se formula y se racionaliza.”


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https://www.sinpermiso.info/textos/tomarse-en-serio-el-marxismo-chino-por-que-las-interpretaciones-occidentales-de-los-textos

¿Integración o domesticación del inmigrante?. Cándido Marquesán (15/08/2026)


Una amplia e interesante reflexión Selecciono varios párrafos:


“En algunas ocasiones he comentado que lamentablemente a la sociedad europea los inmigrantes solo interesan desde un punto de vista económico. Los inmigrantes no cuentan, se cuentan. Se cuentan en los institutos, en los ambulatorios, los servicios sociales, se hacen estadísticas de su actividad legal o ilegal, se discute sobre el número de irregulares o de la cuota de refugiados. Muchos, demasiados, excesivos: es el único lenguaje usado cuando hablamos de inmigración. Y esta visión economicista la corrobora Sayad: "La lucha por la representación de la inmigración y de los inmigrados en términos económicos de "costes" y "beneficios" es, en realidad, el ejemplo mismo del trabajo político que se disimula bajo las apariencias de una simple operación de orden económico. Racionalizar en el lenguaje de la economía un problema que no es (o no es solamente) económico sino político, lleva a convertir en argumentos puramente técnicos los argumentos éticos y políticos".


En el estudio de la integración realizada por Sayad, se hace una crítica demostrando que las políticas migratorias y la visión de Estado no persiguen la construcción de sociedades integradas, sino que exigen al migrante su incorporación (asimilación) a un conjunto de prácticas, ritos y haceres que aparecen como universales y propios de la nación. La diversidad es socialmente juzgada y castigada. Además, esta construcción de la integración desde la identidad y la cultura expulsa e impide a los hijos e hijas de la migración llegar a ser considerados, pese a nunca haber migrado, ya han nacido, en Francia o España, miembros plenos de la sociedad de acogida. Examina algunas de las políticas de integración de inmigrantes (contratos, exámenes, certificados…) desarrolladas en los países europeos. Su trabajo permite observar que estas políticas funcionan como una herramienta más del Estado para determinar quién es auténtico y quién un impostor, y, con ello, reproducen las desigualdades e introducen nuevas dificultades y espacios de expulsión".”


Referencia web original

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/politica-ultraderecha-neoliberalismo-integracion-domesticacion-inmigrante/20260815131204253254.html

Cooperar con Marruecos infringiendo la ley. Violeta Assiego (15/08/2026)


Un alegato en defensa de los derechos humanos y la protección necesaria a la población migrante. Selecciono varios párrafos:


“Sr. Albares; no se puede devolver a “hasta la última persona”. No porque España no pueda devolver a quienes hayan entrado irregularmente, sino porque antes tiene la obligación de saber quién es cada una de esas personas y si concurre alguna circunstancia que impida jurídicamente su devolución. Nadie puede garantizar de antemano un resultado universal y, a la vez, respetar un procedimiento cuyo sentido es precisamente que el resultado no está decidido de antemano. Es imposible que el ministro sepa, ni a fecha de sus declaraciones ni a día de hoy, que absolutamente todas las personas que permanecen en Ceuta pueden ser devueltas; a no ser, claro, que esté dispuesto a vulnerar las leyes. Porque es materialmente imposible que entre las decenas de miles de personas que entraron no haya quienes necesiten protección internacional…


Cualquier eventual repatriación de personas menores de edad a Marruecos no puede decidirse colectivamente, ni porque Marruecos esté dispuesto a recibirlos –por más que Albares se haya apresurado a destacarlo–, ni porque Ceuta esté desbordada, ni porque políticamente interese anunciar que «todos volverán». Cada decisión exige valorar individualmente si el retorno responde al interés superior de ese niño o niña. Quienes vivimos en primera línea la crisis de Ceuta de 2021 ya advertimos entonces de que devolver menores sin respetar esas garantías vulneraría sus derechos. No era una advertencia teórica; en enero de 2024, el Tribunal Supremo confirmó la ilegalidad de aquellas devoluciones por la «absoluta inobservancia» del procedimiento previsto en la Ley de Extranjería y por vulnerar los derechos a la integridad física y moral de los menores; y en septiembre de 2025 la Audiencia Provincial de Cádiz condenó por prevaricación administrativa a la entonces delegada del Gobierno en Ceuta y a la vicepresidenta primera de la Ciudad por la devolución exprés de 55 menores a Marruecos, imponiéndoles nueve años de inhabilitación por actuar conscientemente al margen del procedimiento legal…


Y ahí aparece Marruecos, el vecino al que España procura no incomodar pese a que instrumentaliza a su propia población y utiliza la frontera como herramienta de presión. Cooperar entre Estados es necesario, pero convertir esa cooperación en una coartada para incumplir la legalidad vigente, no. Cooperar con Marruecos es legítimo, hacerlo infringiendo la ley, no.”


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https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cooperar-marruecos-infringiendo-ley_129_13448375.html

Almaraz: el Gobierno blinda el negocio nuclear del oligopolio eléctrico. Juanxto López Uralde (15/08/2026)


La crítica a esta actuación del Gobierno, que rompe sus compromisos. Selecciono varios párrafos:


“Esta es una decisión que solo beneficia al oligopolio energético, y vuela por los aires el desarrollo renovable. Las centrales nucleares españolas son de capital privado, propiedad en su mayor parte de las empresas Endesa e Iberdrola. Estas empresas firmaron en el año 2018 un acuerdo con el Gobierno en el que se pactaba el calendario para el cierre progresivo de las nucleares. Este acuerdo fue uno de los elementos clave para la elaboración posterior del PNIEC. Ahora, esas mismas empresas que querían deshacerse de las nucleares vuelven a ver negocio en ellas si se cumplen unas condiciones económicas, que pronto van a poder forzar…


La suerte está echada. Con agosticidad y alevosía el Gobierno ha decidido seguir otro rumbo energético. La impunidad con la que se ha roto el compromiso de cierre nuclear nos hace dudar de las nuevas propuestas de pacto que se proponen desde el Gobierno.


Poco oportuno parece, en medio del repetido llamamiento a un Pacto de Estado contra el cambio climático, hacer saltar por los aires un acuerdo político que estaba escrito y firmado, como el calendario de cierre de las centrales nucleares. Sánchez es muy hábil levantando banderas, pero muy poco coherente cuando le toca defenderlas frente a intereses poderosos.”


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https://www.publico.es/opinion/almaraz-gobierno-blinda-negocio-nuclear-oligopolio-electrico.html

Estatismo, productivismo y liderazgo fuerte. Claves para la transición global. Álvaro García Linera (14/08/2026)

 

Las tendencias del capitalismo, y las alternativas del estatismo protector, qué tipo de políticas industriales y comerciales, en particular para América Latina, y la hipótesis de un Estado postcapitalista con acción colectiva popular. Selecciono varios párrafos:


“Las derechas autoritarias del continente que hoy gobiernan y aplican “ajustes estructurales de mercado”, no han creado un nuevo modelo económico expansivo y sostenible en el tiempo, solo han reciclado, de manera envilecida y marginal, el de hace cuatro décadas. Es hora de que el progresismo y las izquierdas muestren con ímpetu que son capaz de construir un nuevo orden socioeconómico adecuado al nuevo mundo y que garantice soberanía y bienestar a toda la sociedad.


¿Y qué pasa con las medidas postcapitalistas por las que apuesta la izquierda revolucionaria? Estas no dependen de decretos gubernamentales ni de la pedagogía de tesis radicales. Ningún Estado puede generar por decisión administrativa, algún tipo de socialismo. Aun sumando todas las nacionalizaciones posibles esto es, en cualquier lugar del mundo, capitalismo de Estado. En casos, más igualitario, menos mercantilizado, con más derechos y más bienes comunes, lo que ya es muy importante para la vida de la gente, pero variantes de capitalismo, al fin y al cabo.  Ir más allá del capitalismo es un proceso de emancipación colectiva de las clases menesterosas que crean, en los hechos, modos de democratización radical de la propiedad y de la gestión de las decisiones sociales; es decir, la antípoda de cualquier Estado cuya función, es por cualidad histórica, centralizar y monopolizar la riqueza en común que posee la sociedad.

 
Esas acciones autodeterminativas de la sociedad no se planifican. Emergen en los tiempos de crisis como estallidos excepcionales y, cuando se dan, las izquierdas, desde el Estado y, principalmente, fuera de él, lo que pueden hacer es ayudar a que se expandan a otros territorios y a otras actividades de la vida cotidiana de las personas. Y aun en caso de darse este acontecimiento extraordinario, la economía de transición que pueda emerger combinará, de manera inédita, la acción colectiva con el intervencionismo estatal, las cadenas de valor regionales y los liderazgos políticos fuertes.”


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https://www.antagon.red/articulo/america-latina/estatismo-productivismo-liderazgo-fuerte-claves-transicion-global/20260814214020001301.html

La brecha orgásmica y la transformación económica del amor. Aitzone Araneta (14/08/2026)

 

Sobre las capacidades relacionales para construir vínculos profundos y satisfactorios. Selecciono varios párrafos:


“La brecha orgásmica se ha convertido en uno de los conceptos que más intríngulis trae a la hora de analizar la sexualidad contemporánea. A primera vista parece un asunto estrictamente relacionado con la erótica: la diferencia en la frecuencia con la que hombres y mujeres alcanzan el orgasmo durante los encuentros. Sin embargo, una observación más detenida revela que estamos ante un fenómeno mucho más complejo, capaz de conectar cuestiones de identidad y expectativas, educación sexual, cultura, economía y transformación de las interrelaciones emocionales entre los sexos…


Durante siglos, la cultura occidental construyó un modelo sexual centrado fundamentalmente en la experiencia masculina. La penetración fue considerada el acto por excelencia y, en muchos casos, el orgasmo masculino actuó como marcador implícito del final del encuentro. Mientras tanto, las formas de placer femenino quedaron relegadas a un segundo plano o directamente invisibilizadas. Como decíamos, el deseo y la excitación en femenino pueden ser más voluptuosas, escurridizas y también más sostenidas en el tiempo, con más ciclos…y esto es fundamental que lo entendamos para comprender al otro y a la otra -y para reducir desencuentros y sensaciones frustrantes, etc.-.


En todo caso, esta visión tuvo consecuencias importantes. La sexualidad en femenino fue menos estudiada, menos divulgada y peor comprendida y, por ejemplo, el conocimiento sobre el papel del clítoris en el placer en femenino permaneció durante mucho tiempo fuera de los relatos dominantes. Desde esta perspectiva, la brecha orgásmica no sería una consecuencia inevitable de la naturaleza humana, sino el resultado de prácticas, hábitos y expectativas sociales aprendidas durante generaciones…


Las sociedades contemporáneas han incrementado enormemente el acceso al conocimiento, pero no necesariamente han fortalecido las capacidades relacionales necesarias para construir vínculos profundos y satisfactorios. Por eso, esto que se ha venido denominando como brecha orgásmica conecta con otros fenómenos contemporáneos como el aumento de la soledad, las dificultades para establecer relaciones estables, la polarización de los discursos sobre género o el sentimiento de desconexión emocional que describen numerosos estudios sociales. La brecha orgásmica nos recuerda que las relaciones humanas siguen dependiendo de elementos que ninguna tecnología ni ninguna métrica pueden sustituir: la escucha, la empatía, el cuidado mutuo.”


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https://www.publico.es/mujer/brecha-orgasmica-transformacion-economica-amor-1.html

Ceuta y "las invasiones bárbaras". Miguel Urbán (14/08/2026)


La retórica belicista, con medidas de militarización de las fronteras. Selecciono varios párrafos:


“La retórica belicista de "las invasiones bárbaras" que han hecho suya desde la derecha hasta ciertos sectores del progresismo, presentando la llegada de miles de personas como un "ataque a la integridad territorial" o incluso como una invasión. Denota una forma de abordar los movimientos migratorios desde una perspectiva securitaria que evita enunciar la crisis social que refleja la situación, apelando a una respuesta militar y no humanitaria. Cambiaba el enemigo —para unos eran los propios migrantes; para otros, Mohamed VI—, pero se mantiene una misma gramática: España era atacada, la frontera se convertía en frente y decenas de miles de personas quedaban transformadas en un arma.


La retórica militarista ante los fenómenos migratorios no es nueva en la Europa Fortaleza. De hecho, ante la falta de amenazas militares tradicionales que justificasen mayores gastos en defensa, la securitización de las fronteras exteriores de la UE se había convertido durante todos estos años en una mina de oro para la industria de defensa europea…


Quizá por eso convenga volver sobre la vieja imagen de las "invasiones bárbaras". No tanto para describir a quienes llegan, sino para señalar el modo en que Europa vuelve a imaginarse a sí misma: una civilización sitiada, una fortaleza amenazada por "los barbaros" que supuestamente vienen a conquistarla. La metáfora no es inocente, conecta la retórica complotista de la extrema derecha del gran remplazo con la creciente securitizacion de las fronteras por parte de la Unión Europea y sus estados miembros. Convirtiendo a quienes migran en una amenaza colectiva, borra sus historias, sus causas y sus derechos, y permite presentar como defensa lo que en realidad son políticas de exclusión, violencia y muerte. Porque quizá el problema no esté en quienes llegan a nuestras puertas, sino en la fortaleza que hemos construido para mantenerlos fuera.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-invasiones-barbaras.html

La frontera del espectáculo. Alejandro Segura (13/08/2026)


A raíz de la crisis en Ceuta, análisis de la batalla cultural y los intereses ultras y planes restrictivos de los oligarcas tecnológicos. Selecciono varios párrafos:


“La ola reaccionaria no oculta su voluntad de forzar un giro. España ocupa en estos momentos un lugar específico en ese tablero. Ceuta se sitúa en una escena en la que la nueva derecha internacional se afana en construir un símbolo. Trump y sus aliados de la oposición española obtienen un ejemplo perfecto para su discurso antinmigración, los influencers consiguen millones de visualizaciones, las plataformas digitales multiplican la interacción, los medios aumentan su audiencia, la industria tecnológica encuentra nuevos mercados y Marruecos incrementa su capacidad de presión diplomática. Todos parecen sacar algo de Ceuta, todos salvo Ceuta, que queda relegada a telón de fondo para una miríada de actores que operan a miles de kilómetros…


Europa ha externalizado buena parte del control migratorio hacia Marruecos, convirtiendo a Ceuta en el último dique de la política de Bruselas. Cuando ese sistema ha fallado, el Gobierno pretende explicar la crisis mediante las mafias que organizan las entradas; la oposición, criminalizando a las personas que entran. Entre ambos relatos queda desdibujada una población que soporta sus consecuencias: servicios desbordados y una convivencia sometida a prueba.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/frontera-espectaculo.html

Ceuta y la trampa de la firmeza. Ruth Ferrero (13/08/2026)


El componente geopolítico y la crisis humanitaria, con la prioridad del derecho y la protección de las personas. Selecciono varios párrafos:


“El terreno estaba preparado. El Pacto Europeo de Migración y Asilo consolida una tendencia que lleva años avanzando en Europa y que contempla la movilidad humana cada vez más desde el paradigma de la seguridad. Control fronterizo, procedimientos acelerados, retornos y acuerdos con terceros países ocupan progresivamente el centro de la política migratoria europea.


Y es importante ser consciente de que la externalización genera dependencia. Cuando se entrega a terceros Estados una parte sustancial del control de las fronteras europeas, esos Estados adquieren capacidad de presión. Marruecos lo sabe. Turquía lo sabe. Libia lo sabe. Túnez lo sabe. Europa compra capacidad de contención y, al hacerlo, vende parte de su autonomía política.

Por eso resulta tan desconcertante que el Gobierno español no esté construyendo un relato político más claro. La respuesta no puede consistir en competir con Meloni, Frederiksen o Kristersson en contundencia retórica mientras se evita elevar el tono frente a Rabat. Tampoco en presentar el cumplimiento de las garantías jurídicas como un obstáculo administrativo que ralentiza las devoluciones.


España debería defender exactamente lo contrario. Debe afirmar que controlará sus fronteras, perseguirá a las redes que instrumentalizan la migración y exigirá a Marruecos que cumpla sus obligaciones. Pero también que aplicará la ley. Que cada solicitud de asilo será examinada. Que ningún menor será devuelto sin un procedimiento individualizado. Que la presión de Rabat ni la de otros gobiernos europeos modificarán las garantías que definen a un Estado democrático.


Porque esta crisis es geopolítica, pero también es humanitaria. Y ambas dimensiones no pueden ordenarse jerárquicamente colocando siempre la seguridad nacional por encima de los derechos. Ese ha sido precisamente uno de los grandes errores de la política migratoria europea de las últimas décadas.


La fortaleza de un Estado no se demuestra prometiendo que devolverá a todo el mundo. Se demuestra siendo capaz de controlar una frontera sin renunciar al derecho cuando hacerlo resulta políticamente incómodo. España debería haber aprendido esa lección en Ceuta en 2021. Sería especialmente grave que, cinco años después, volviera a olvidarla.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-trampa-firmeza.html

El problema de Ceuta es que han llegado vivos. Miquel Ramos (11/08/2026)


La crítica a las posiciones reaccionarias y supremacistas. Selecciono varios párrafos:


“El caso de Ceuta tiene múltiples lecturas que no podemos obviar, y que se deben tratar para entender el acontecimiento en sí y el contexto en el que ha tenido lugar. La lectura en clave de política nacional, la geopolítica, la burocrática, la legal, la securitaria y la humanitaria en menor medida, están siendo las que imperan en los debates y los múltiples reportajes que surgen estos días en medios de todo el mundo. España está en el centro, y la extrema derecha está aprovechando el foco para inundar las redes de discursos de odio y desinformación, con la complicidad de las plataformas digitales que lo permiten y a las que ningún gobierno parece tener intención de sancionar por ello.


Hay excepciones, como siempre, de compañeras y compañeros periodistas aportando otros puntos de vista que sí incluyen el factor humano, que ponen nombre y rostro a las cifras, que nos invitan a reflexionar sobre sus motivos y a preguntarnos por lo que les empuja a esto. Hay análisis que nos ponen frente al espejo y señalan nuestra responsabilidad, la de nuestros gobiernos, con el estado del mundo actual, que destapan los intereses que promueven alianzas con dictadores, vulneraciones constantes de derechos y relaciones perversas de interés que hacen que nuestro bienestar sea a costa de la miseria de otros. Pero estos discursos no suelen estar en los grandes medios, ni por supuesto, en los debates políticos entre Gobierno, socios y oposición. Nadie quiere abrir ese melón. Acusan a la izquierda de no querer hablar de inmigración por no comprar sus marcos que evitan este debate, que es el que realmente importa, más allá del que nos imponen sobre cuantos metros más deben medir las vallas.


Los marcos que elegimos para hablar de este asunto, más allá de buscar soluciones a corto plazo, van arrastrando el sentido común hacia determinadas posiciones. Lo explicaba Toni Mejías la semana pasada en Público, como pasamos de la empatía tras la muerte del niño kurdo ahogado en las costas turcas hace diez años, a que los racistas que celebran su muerte estén ganando elecciones. Si nos quedamos con la lectura securitaria y de políticas fronterizas no hacemos más que reforzar las ideas más reaccionarias. Esto es, que debemos protegernos de los pobres, que sigamos como hasta ahora, legitimando y financiando regímenes que condenan a la miseria y al exilio a sus ciudadanos mientras ponemos todos los medios para que, si llegan a nuestras costas, lo hagan muertos. Y así poder seguir disfrutando de nuestras playas y nuestros veranos sin ningún sobresalto.”


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https://www.publico.es/opinion/columnas/problema-ceuta-han-llegado-vivos.html

Cuando el trabajo deja de enriquecer. Alberto Garzón (11/08/2026)


El mayor peso del rentismo y la trasmisión de la vivienda en perjuicio de los salarios, su marco explicativo y sus consecuencias sociopolíticas. Selecciono varios párrafos:


“Existe, desde luego, una élite cuyo enriquecimiento casi exponencial depende de que las transmisiones no se toquen. Es el tipo de comportamiento que criticaba un liberal como John Stuart Mill, quien estaba en contra de las “familias perpetuas” tanto por razones morales como de eficiencia —consideraba que los herederos eran más ociosos y menos dispuestos a trabajar duro—. Pero esa élite cuenta con aliados en una coalición de propietarios modestos cuyo único patrimonio es una o dos viviendas, y que perciben cualquier gravamen sobre el patrimonio como una amenaza a la poca seguridad que les queda fuera de un Estado social (sanidad, educación, pensiones…) amenazado por los recortes y la pérdida de calidad. Como ya dije en el análisis de la vivienda, esta oposición responde a incentivos materiales muy concretos, porque cuando el salario ya no es estable ni permite acumular riqueza, la vivienda familiar es literalmente la última frontera frente a la intemperie. Lo curioso es que la misma dinámica que concentra la riqueza arriba convierte a los de abajo en guardianes de la concentración. Los estudios al respecto han repetido una y otra vez que la propiedad de vivienda reduce el apoyo a la redistribución, y la revalorización lo reduce todavía más.


Es importante subrayar que esto no es una cuestión únicamente, ni principalmente, generacional. Los boomers no son culpables de la situación de las generaciones posteriores: ellos también fueron producto de unas condiciones económicas que les permitieron acumular patrimonio trabajando y comprando activos cuando eran relativamente baratos. Esas condiciones fueron el resultado no sólo de un capitalismo occidental más sólido y mejor posicionado, sino también de las luchas obreras que empujaron hacia una redistribución más justa del excedente. El asunto central es que esas condiciones ya no existen. Y no lo hacen porque el capitalismo occidental está perdiendo su lugar de honor en la economía-mundo, porque las luchas obreras han perdido capacidad de influencia y porque otras regiones del mundo se están desenvolviendo mejor en la lucha competitiva que impone el sistema. Como consecuencia, el capitalismo occidental está en una deriva decadente tal que el trabajo (y el salario) es cada vez menos importante y, sin embargo, lo es mucho más el aguijón especulativo que, paradójicamente, hace más pobre y débil a la economía.”


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https://www.eldiario.es/economia/trabajo-deja-enriquecer_129_13437879.html

El abismo de las ilusiones especulares de la guerra de Ucrania. Anatol Lieven (10/08/2026)


Una visión realista y crítica de un investigador directo. Selecciono los últimos párrafos:


“Todo ello deja abiertas dos posibilidades alternativas. La primera es si, en el próximo año o en los próximos años, una combinación de crisis económicas y agitaciones políticas abrumará tanto a Europa que resulte imposible mantener unos niveles adecuados de apoyo a Ucrania. Un momento clave será si Rassemblement National gana las elecciones presidenciales francesas la próxima primavera. Aunque Jordan Bardella ha tratado de ajustarse a las posiciones de la OTAN y de la UE sobre Ucrania, es bien sabido que Marine Le Pen se considera en realidad la heredera de la postura de De Gaulle sobre la seguridad común europea, incluida Rusia. También es cierto que, aunque no sienten ninguna simpatía por Rusia, los seguidores de Bardella consideran que la migración, la delincuencia y la desintegración social son, con diferencia, las amenazas más importantes para Francia.


La segunda posibilidad es que la guerra se prolongue sin victorias importantes para ninguna de las partes, hasta que, finalmente, tras más años y más muertes, Rusia se haga con la última porción del Donbas, circunstancia que permitiría a Putin declarar victoria. Sin embargo, no sería prudente dar por hecho que la guerra continúe por estos derroteros sin una escalada radical. Hasta ahora, la relativa moderación tanto de Rusia como de la OTAN ha evitado un enfrentamiento directo, a pesar de los deseos de algunos partidarios de la línea dura activos en ambos bandos. Pero siempre existe la posibilidad de un accidente desastroso, como el ataque con misiles estadounidenses mal dirigido que destruyó una escuela primaria en Irán.


Los analistas rusos me han expresado su convicción de que, si un misil o un dron ucraniano, aunque fuera de forma accidental, impactara en una escuela de Moscú o San Petersburgo, Putin no tendría más remedio que intensificar la escalada contra los miembros europeos de la OTAN, quienes, según creen los rusos y con razón, han estado ayudando a Ucrania a seleccionar sus objetivos. Esta sería precisamente la oportunidad que esperan los partidarios de la línea dura rusa, ya que creen que solo aterrorizando a los europeos para que retiren su apoyo a Ucrania podrán aspirar a la victoria total con la que todavía sueñan. El gobierno ucraniano también ha estado trabajando con ahínco para provocar un enfrentamiento directo entre Rusia y la OTAN, alimentando a los medios de comunicación occidentales con «información» sobre las ambiciones agresivas y universales de Rusia.


Durante las últimas décadas de la Guerra Fría, a pesar de los temores occidentales ante la agresión soviética, el riesgo de una escalada que condujera a una catástrofe nuclear generó una firme voluntad de distensión entre las clases dirigentes occidentales. Tras el colapso de la Unión Soviética, quedó claro que la agresividad soviética se había exagerado enormemente en Occidente. Hoy en día, el riesgo de escalada es mucho mayor, pero esa lección no se ha aprendido y la voluntad de distensión parece haber desaparecido. Es necesario recuperarla, antes de que sea demasiado tarde.”


Referencia web original: 

https://www.antagon.red/articulo/geopolitica-guerras/abismo-ilusiones-especulares-guerra-ucrania/20260810022444001294.html

'La Odisea' en tiempos ultras. Gerardo Pisarello (9/08/2026)


La tradición homérica y la necesidad actual de la acción colectiva con una perspectiva transformadora. Selecciono varios párrafos:


"Algunos dilemas son claros: ¿basta con tener razón para vencer o también hay que saber actuar con la astucia y la audacia de Ulises cuando las circunstancias lo requieren? ¿Tiene sentido fiarlo todo a la asimétrica competición electoral o hace falta construir con paciencia prácticas comunitarias, cotidianas, como las que permitieron a Penélope resistir el embate de los pretendientes al trono de Ítaca?...


Esta persistencia en el impulso de organizaciones culturales, vecinales, sindicales, de base, es tan necesaria como la astucia, la capacidad de seducción y la propia exhibición de fuerza cuando una huelga o un acto de resistencia civil pueden más que mil palabras.


Gracias a la sugerente película de Nolan, hemos recordado que a Ítaca no se regresa por derecho ni por nostalgia. Que hace falta inteligencia, persistencia y el coraje de seguir remando incluso cuando el mar entero parece estar en contra nuestro.

Con qué objetivo, podemos preguntarnos. Nolan también nos ofrece una respuesta: para que cuando llegue el momento, todavía quede un hogar que defender. O como prefería Dante en la Divina Comedia, para perseguir un horizonte nuevo, una nueva Ítaca que, con ese u otro nombre, nos siga encendiendo el corazón.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/odisea-tiempos-ultras.html

Totalitarismo democrático. El testamento político de Mario Tronti. Ida Dominijanni (8/08/2026)


Una evaluación de pensamiento del intelectual italiano, fundador del operaísmo y eurocomunista radical y heterodoxo, en particular, sobre el carácter de la democracia real. Selecciono varios párrafos:


“En el fondo, lo que mueve la crítica trontiana a la democracia no es únicamente la constatación de que las democracias contemporáneas muestran una creciente incapacidad para gobernar las crisis sistémicas recurrentes (económicas, ecológicas, pandémicas, bélicas), sino sobre todo la doble convicción de que la base cuantitativa y contable del paradigma democrático es estructuralmente convergente con la lógica capitalista de la mercancía y de que la democracia real ha demostrado ser «la forma política de neutralización y despolitización del conflicto social más exitosa hasta el momento». Esta última tesis está relacionada con el punto quizá más discutido, también por mí, del último Tronti, es decir, su devaluación de 1968 como una época tan solo ilusoriamente revolucionaria, pero en realidad reabsorbida por los procesos de modernización capitalista y de inclusión democrática. Es cierto que, en el razonamiento trontiano, la denuncia de la deriva despolitizadora de la democracia vela la comprensión de los procesos de politización no solo de la esfera productiva, sino también de la reproductiva y de la vida en su conjunto, que, desde la revolución de 1968 y del feminismo, los movimientos sociales no han dejado de desencadenar, sacudiendo el teatro democrático e invadiéndolo con formas de subjetivación irreductibles a su contabilidad individualista, a su gramática de derechos y a su sintaxis representativa. Pero también es cierto que el problema de la capacidad efectiva de ruptura antisistémica de estas insurgencias es un punto no resuelto en toda la teoría política crítica contemporánea, de la teoría marxista y multitudinaria de Toni Negri y Michael Hardt a la teoría posmarxista y populista de Ernesto Laclau.


Dejo este punto abierto, en mi opinión indecidible únicamente en el ámbito de la teoría, para hacer una observación final. Tronti siempre ha presentado su crítica de la democracia como una postura teórica carente de implicaciones prácticas contra la democracia. «Se puede hacer hoy una crítica de la democracia política aceptando, defendiendo, desarrollando y reformando los sistemas políticos democráticos», escribía hace unos años en Dello spirito libero (p. 183), reivindicando, como en otras ocasiones, la distancia entre teoría y práctica, que a menudo le ha sido imputada. El desafío trontiano es, pues, ante todo un desafío para la capacidad de pensar y la imaginación de otra forma de vida y de otro régimen político, contra las pretensiones universales y totalizadoras de la religión democrática. Este desafío debe partir de la constatación de que el paradigma democrático está ya realizado y consumado, que su crisis no depende de sus promesas fallidas, como sostenía Norberto Bobbio hace medio siglo, sino de sus premisas realizadas y que, por lo tanto, «el plazo para un uso diferente del concepto ha expirado» (ibid.) y los márgenes para reformar sus resultados históricos se han estrechado.


La historia se ha acelerado desde que Mario Tronti escribió Il proprio tempo appreso col pensiero hace año y medio, lo cual hace aún más difícil «aferrar el tiempo con el pensamiento». Y ello ha imprimido una aceleración vertiginosa a la crisis de la democracia, que hoy aparece no tanto, o no solo, asediada por regímenes autocráticos hostiles, como recita la vulgata dominante, como devorada por sus contradicciones internas, como demuestran la parábola de Estados Unidos bajo la presidencia de Trump, así como el movimiento retrógrado de las democracias europeas hacia horizontes neofascistas y posfascistas, que parecían relegados a los archivos de la historia. Entretanto, la alianza entre democracia y liberalismo parece encaminada a un divorcio en absoluto consensuado; el autoritarismo avanza impetuoso bien anclado en el consenso popular; el optimismo progresista de la izquierda posterior a 1989 salta en mil pedazos ante el futurismo tradicionalista de la pareja Trump-Musk; el capitalismo tecnocrático y oligárquico tiene la clara intención de emanciparse definitivamente de las correcciones redistributivas del siglo XX mientras ordena a la política seguir la senda del rearme; y la libertad individualista, basada en el rendimiento y competitividad de la era neoliberal, evoluciona hacia el libertarianismo soberanista de los que pueden basado en la esclavitud y la deportación de los que no pueden.”


Referencia web original

https://www.antagon.red/articulo/luchas-sociales/totalitarismo-democratico-testamento-politico-mario-tronti/20260801091645001275.html

Ceuta, Marruecos y Europa: las consecuencias de un régimen migratorio colonial y racista. Augusto Delkáder-Palacios (6/08/2026)


Buen diagnóstico global. Selecciono varios párrafos:

“La instrumentalización de la migración por parte de Marruecos puede entenderse como una forma de desestabilizar las jerarquías históricas que han estructurado el régimen migratorio entre Europa y Marruecos. Pero evidentemente también es una forma de presión política. Cuando Marruecos percibe que sus intereses estratégicos se ven amenazados (como podría haber ocurrido por la futura aprobación de la ley que otorgará la nacionalidad española a los saharauis nacidos en tiempos de la colonia española) dispone de capacidad para instrumentalizar los flujos migratorios, en la lógica que Kelly Greenhill define como ingeniería estratégica de las migraciones. En la visión marroquí, una buena forma de defender sus intereses es activar una de sus palancas más valiosas (o su renta política, como algunos la llaman), instrumentalizando esos flujos migratorios…


Por su parte, la derecha radical global aprovecha cada crisis migratoria para reforzar una cada vez más extendida visión hobbesiana de la sociedad, presentada como una permanente lucha por recursos limitados entre grupos culturalmente incompatibles. Desde esta perspectiva, la inmigración se construye como una amenaza para la seguridad, el bienestar y la identidad, legitimando políticas cada vez más restrictivas, excluyentes y securitarias. Resulta alarmante la fragmentación europea en esta crisis. Como señaló Josep Borrell, “la solidaridad europea ha muerto en Ceuta”. Quizá nunca estuvo viva.


Necesitamos descolonizar el régimen migratorio europeo, superando las lógicas de securitización, externalización y jerarquización racial de la movilidad que reproducen la matriz colonial del poder. También una política migratoria común europea basada en la solidaridad entre los países. Esto permitiría reducir la dependencia estratégica de terceros Estados para la gestión migratoria y avanzar hacia una movilidad global más justa y segura.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/internacional/ceuta-marruecos-europa-consecuencias-regimen-migratorio-colonial-racista_129_13430144.html

Terremoto monetario en Japón con riesgo de tsunami global. Juan Torres (5/08/2026)


Los grandes riesgos financieros mundiales. Transcribo varios párrafos y la conclusión:


“Sin embargo, Estados Unidos ha hecho en las últimas semanas lo que no suele hacer: intervenir para defender la moneda de otro país y, menos aún, cuando se trata de una economía avanzada, como la japonesa, de la que se supone que tiene un banco central con suficientes instrumentos para resolver sus problemas monetarios.


Lo que oculta, por tanto, la intervención de Estados Unidos es una falla estructural del sistema financiero internacional, un peligro real de la que apenas se habla: la peligrosa interrelación entre las finanzas de las grandes potencias y el riesgo al que está sometida la deuda estadounidense…


Es pronto para saber si nos encontramos ante una simple turbulencia o ante el comienzo de una transformación mucho más profunda. Durante años se repitió que Japón demostraba que las montañas de deuda podían sostenerse indefinidamente. Tal vez lo que estamos viendo ahora sea exactamente lo contrario: el primer aviso serio de que incluso las excepciones históricas tienen un límite. Y, sobre todo, algo mucho más importante. Durante años se ha dicho que los mercados financieros distribuían bien el riesgo y lo que ahora estamos comprobando una vez más es justamente lo contrario. La globalización financiera no ha eliminado los riesgos, los ha conectado, y una tensión monetaria localizada puede recorrer el planeta en cuestión de horas.”


Referencia web original

https://ctxt.es/es/20260801/Firmas/54769/Juan-Torres-Lopez-japon-deuda-eeuu-trump-globalizacion.htm

La IA, o cuando el capitalismo aprendió a “producir sentido”. Una conversación con Giorgio Griziotti. Aniello Lampo (4/08/2026)


Entrevista sugerente con este experto informático. Selecciono varias respuestas:


“Cuando la máquina pasa del decir al hacer ocurre algo especialmente grave: el acto se separa de la responsabilidad. Quien actúa -la máquina- no responde; quien debería responder sostiene que ya no es quien actúa. Se produce así una delegación potencialmente letal. Y conviene subrayarlo: no delegamos en la inteligencia artificial, como si esta decidiera por sí sola. Delegamos en el capitalismo de la inteligencia artificial. La responsabilidad no solo se desplaza: desaparece. Los efectos permanecen, pero cuando son devastadores resulta cada vez más difícil atribuirlos a alguien.


La segunda gran novedad tiene que ver con la dimensión material de estas tecnologías. No es que hace diez años ignorara esta cuestión: en Neurocapitalismo ya hablaba de las granjas de datos, del cuerpo físico de la infraestructura digital. Pero entonces el fenómeno seguía presentándose, sobre todo, como un universo de flujos, datos y atención. Hoy la inteligencia artificial hace imposible mantener esa ilusión de inmaterialidad. Su cuerpo se ha vuelto gigantesco: centros de datos cada vez más grandes, enormes consumos de energía y agua, extracción masiva de minerales y una infraestructura planetaria cuya escala resulta imposible ignorar.


Esto no ocurre únicamente con la inteligencia artificial. Las redes sociales ya operaban de forma extractiva precisamente porque actuaban dentro de la relación. La IA representa un paso más allá: extrae valor de capacidades profundamente humanas y sociales -el lenguaje, la atención, los afectos o la cooperación- hasta llegar a intervenir en la propia producción de sentido y de pensamiento. Precisamente porque no existe una frontera nítida entre nosotros y la máquina, el capital puede operar desde el interior de esa relación y apropiarse de aquello que producimos simplemente viviendo. Si esa separación existiera realmente, la extracción sería mucho más visible y también mucho más fácil de rechazar…


Y aquí me parece fundamental introducir una distinción. Podemos reapropiarnos del uso de una tecnología; de hecho, al capital no le incomoda demasiado que lo hagamos. Lo que permanece concentrado es la producción: los grandes modelos, los chips, la energía, los datos y las infraestructuras necesarias para sostenerlos. Mientras ese núcleo permanezca intacto, el equilibrio de poder apenas cambia.


Por eso creo que el verdadero horizonte político no consiste únicamente en descentralizar el uso, ni siquiera en dispersar parcialmente la producción, sino en convertirla en un bien común. Se trata de arrancar la infraestructura del monopolio de ese monstruo bicéfalo formado por el Estado y el tecnocapital -cada vez más autoritario- y construir lo que denomino un común infraestructural. No solo un común del conocimiento, basado en el software libre o los datos abiertos, sino también un común que alcance la producción material, energética y tecnológica…


La cuestión decisiva deja entonces de ser si necesitamos más o menos tecnología. La verdadera pregunta es otra: qué tecnología queremos, quién la produce y dentro de qué límites ecológicos y políticos. Es ahí donde, a mi juicio, ecología y política dejan de ser dos cuestiones distintas para convertirse en una sola.”


Referencia web original:

https://www.antagon.red/articulo/capitalismo/ia-cuando-capitalismo-aprendio-producir-sentido/20260803204936001281.html

Lo que dejamos de cuestionar cuando hablamos de Ceuta. Itxaso Domínguez (3/08/2026)


Una reflexión pertinente para reajustar el marco interpretativo y las estrategias públicas. Selecciono varios párrafos:


“Quizá por eso me llama la atención que incluso muchos discursos que pretenden ser profundamente críticos rara vez lleguen hasta ahí. Denuncian, con razón, el autoritarismo del régimen marroquí o la instrumentalización de seres humanos. Pero pocas veces se preguntan por qué esa instrumentalización resulta posible. O por qué aceptamos con tanta facilidad un sistema en el que el simple hecho de haber nacido a un lado u otro de una frontera determina hasta dónde llegan tus oportunidades, tus derechos o incluso tu libertad para moverte.


Porque las fronteras no solo separan territorios. También producen categorías con consecuencias materiales y discursivas: deciden quién será turista, quién expatriado, quién trabajador internacional, quién refugiado y quién inmigrante irregular (al menos hemos dejado atrás, al menos algunos, esa idea de que hay seres humanos 'ilegales'). Y esas categorías no son neutrales. Ninguna lo es. Acaban determinando los derechos que creemos que corresponden a unas personas y no a otras, que nuestras leyes refuerzan y perpetúan. También determinan, de forma obvia, quién nos parece que pertenece y quién nos parece que está fuera de lugar. Además de quién ha caído en el olvido (estas dos últimas opciones a veces van de la mano, pero no siempre). Claro que las personas migrantes merecen más derechos, igualdad, dignidad, justicia… en el Estado español. Pero… ¿acaso no existe una conversación que estamos decidiendo no tener más allá de ésta?


Quizá esa sea la mayor fortaleza de las fronteras. No que dividan el mundo, sino que consiguen que dejemos de imaginar que podría dividirse de otra manera, y es así como la geopolítica despolitiza. Porque lo sorprendente es que apenas hablamos de esas categorías como si fueran una institución política. Las tratamos como si fueran una montaña, un río o el clima. Como si el actual régimen global de movilidad fuera una consecuencia inevitable de cómo funciona el mundo y no el resultado de decisiones políticas muy concretas, tomadas en momentos concretos y por actores muy concretos.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/dejamos-cuestionar-hablamos-ceuta.html

Libros destacados (con acceso libre):

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Movimiento popular y cambio político. Nuevos discursos. Antonio Antón Morón, Editorial UOC (Universidad Abierta de Cataluña) (2026) [2015] (286 pp.)


Extracto de la Introducción:


“Este texto explica las características de estas tendencias sociales, culturales y políticas y las opciones para el cambio institucional y socioeconómico en España, en el marco europeo. Para profundizar en su significado, realiza una valoración crítica de los discursos más significativos sobre la contienda política, así como de las nuevas teorías interpretativas de los movimientos sociales y la dinámica del cambio social y político, incluyendo la teoría populista. Aporta, desde una perspectiva transformadora, algunas claves teóricas para avanzar en una comprensión más profunda del nuevo ciclo sociopolítico y sus principales actores.


El primer capítulo analiza las respuestas ciudadanas en defensa de los derechos sociolaborales y democráticos y la importancia de los cambios culturales y de comunicación, así como el proceso de indignación social, sus principales actores y su impacto sociopolítico y electoral, incluyendo la expectativa del cambio institucional.


El segundo realiza una valoración crítica de las teorías explicativas de la protesta social, la contienda política y los movimientos sociales, para avanzar en un enfoque relacional e histórico que permita una mejor interpretación de las dinámicas de movilización social, cambio cultural y legitimación pública y favorezca una posición transformadora.


El tercero explica el significado de Podemos, como fenómeno sociopolítico y discurso, las condiciones y las posiciones sobre el cambio político, desde la idea de profundizar en la unidad popular y el empoderamiento de la ciudadanía y con los objetivos de avanzar en la igualdad y la democracia, con especial hincapié en los cambios simbólicos y de discursos y el significado de las izquierdas.


El cuarto expone cómo se construyen las identidades populares, el papel de las ideas, los discursos y la participación sociopolítica, y se profundiza en los conceptos de cultura popular y hegemonía.


Por último, el quinto capítulo evalúa críticamente la teoría populista, particularmente su ambigüedad ideológica, aunque destaca la importancia del conflicto social con un contenido sustantivo emancipador, igualitario y democrático y la acción por la hegemonía cultural y política de las fuerzas alternativas y de izquierda; termina con un análisis sobre la influencia de la teoría populista en Podemos y su caracterización político-ideológica.”


Identificador institucional de la editorial (02 Repositorio UOC) de la nueva edición digital en abierto (2026):

Antón Morón, A. [Antonio]. (2016). Movimiento popular y cambio político: nuevos discursos. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/155018


Referencia web de la edición digital (texto completo con acceso libre en PDF) (ISBN: 978-84-9116-041-0):

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:EU:19eb7d38-d983-4cbc-b8d9-52499a889e90

Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas. Antonio Antón Morón. Ediciones Dyskolo (370 pp.) (marzo de 2026)

 

Este libro, Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas, tiene un hilo conductor: el análisis de las condiciones y tendencias que aventuran el cambio del ciclo institucional de progreso de los últimos años y los desafíos de las izquierdas para contrarrestar las dinámicas autoritarias y regresivas y garantizar el impulso democratizador y de reforma social. Trata del refuerzo, la unidad y la renovación de las izquierdas sociales y políticas. Tiene, fundamentalmente, un componente analítico de las dinámicas sociopolíticas, al que se añade una reflexión más normativa o propositiva sobre los retos, las estrategias y las trayectorias de las izquierdas.


Adopta un enfoque sociohistórico y crítico, con un triple plano temático. El primero de los temas, capítulos 1 y 2, se centra en el diagnóstico del contexto internacional derivado del trumpismo y las tendencias ultras, en particular el racismo. El segundo, capítulos 3 y 4, es más teórico y expone los fundamentos de la justicia social y los valores de la igualdad y la libertad, así como diversas reflexiones sobre la acción colectiva. El tercero, capítulos 5 y 6, explica las estrategias de las izquierdas y las identidades colectivas de los movimientos sociopolíticos y culturales, y analiza la problemática política y socioelectoral actual y los dilemas de las izquierdas en España ante la perspectiva de cambio de ciclo.

 

Enlace web al texto digital completo, con acceso libre y gratuito, con posibilidad de un pago voluntario para la editorial:

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La presentación, organizada por Acción en Red – Madrid, se realiza con la participación, junto con el autor, de Violeta Assiego, abogada feminista y activista defensora de los Derechos Humanos, y Fernando Cerezal, profesor titular (jubilado) de la Universidad de Alcalá de Henares, en La Bóveda (Madrid), 9 de abril de 2026 (19 h.).

ENCRUCIJADAS. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (341 pp.) (abril de 2025). Prólogo de Albert Recio Andreu


PRESENTACIÓN:


"España, Europa y el mundo están viviendo profundas mutaciones, con diversos conflictos y crisis que afectan, sobre todo, a las capas populares. Estamos ante varias encrucijadas de caminos, con distintas y contradictorias tendencias. Para las fuerzas progresistas y de izquierda, particularmente en España, se abren dilemas estratégicos en el objetivo de avanzar en un sentido igualitario, emancipador y solidario y de hacer frente a las dinámicas reaccionarias de involución social y autoritarismo político.


Este libro, ENCRUCIJADAS. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo, explica ese contexto socioeconómico, cultural y político. El texto se centra en el impacto social de esas dinámicas globales y los desafíos para el sistema democrático, las izquierdas sociales y políticas, especialmente la izquierda alternativa y, en particular, para el feminismo, como movimiento social y corriente cultural progresista y transformadora.


Tiene, sobre todo, un contenido analítico y valorativo de los hechos sociopolíticos más relevantes, y aborda algunas cuestiones teóricas y estratégicas para la transformación social. El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social y la sociología del género. Todo ello con un enfoque realista, relacional y sociohistórico. Tiene cuatro capítulos.


El primer capítulo “Derechización y continuismo socialista” analiza el marco político institucional general, las tendencias de involución autoritaria y regresiva, con especial protagonismo de las ultraderechas, en España, Europa y el mundo. Así, se hace una valoración de las estrategias de los principales actores políticos y sociales.


El segundo capítulo se titula “Desafíos de la izquierda alternativa”. Ante las dificultades para una remontada electoral, política y unitaria, que no termina de fructificar, con efectos para la gobernabilidad progresista, repasa esta densa y controvertida experiencia y estudia los desafíos de la izquierda transformadora.


El capítulo tres, “Polémicas sobre los feminismos”, reúne varios textos individuales y otros compartidos con Carmen Heredero, filóloga, feminista y experta en coeducación. Constituyen valoraciones y debates del momento actual, con un enfoque feminista, crítico, relacional, igualitario, popular y transformador.


El cuarto y último capítulo, “Debates sociopolíticos”, explica siete temas específicos de relevancia sociopolítica, que constituyen debates significativos en las izquierdas, con posiciones diversas y, a veces, controvertidas."


Enlace web con el texto completo (acceso libre):

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Referencia editorial:

https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib094


Su presentación se realiza en La Bóveda, organizada por Acción en Red - Madrid, el viernes 25 de abril de 2025 (19h.). Participan Luis Enrique Alonso, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Carmen Heredero, filóloga, feminista y experta en coeducación, y Antonio Antón, autor, sociólogo, politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022). Presenta Paco Castejón, físico nuclear y miembro de Acción en Red.


Izquierda transformadora. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (366 pp.) (enero de 2024) 


Este libro -en edición digital y con acceso libre- tiene por objeto el análisis de las características y la evolución de la izquierda transformadora en el contexto sociohistórico de los últimos quince años en España y, de manera detallada, su rearticulación en estos dos últimos años entorno a la coalición Sumar/Podemos con la perspectiva de formar un frente amplio alternativo, con sus dificultades y condiciones.


El contenido tiene un doble hilo conductor. Por un lado, es analítico de los rasgos principales de esta dinámica social y política, así como de su contexto socioeconómico, institucional y de alianzas en las diferentes fases. Por otro lado, es valorativo con distintas reflexiones de carácter teórico y estratégico sobre el alcance del cambio de progreso, así como de varios debates específicos con una dimensión global.


En su conjunto constituye una investigación rigurosa sobre una trayectoria sociopolítica fundamental que está condicionando la configuración de este país plurinacional desde una perspectiva de progreso, así como una reflexión crítica de las ideas e interpretaciones existentes en el mundo sociopolítico e intelectual sobre el cambio social, cultural e institucional desde una dimensión democratizadora, igualitaria y emancipadora.


Enlace web con el texto completo (acceso libre):

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Referencia editorial:

https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib087


Su presentación se realiza en La Bóveda, organizado por Acción en Red - Madrid, el viernes 26 de enero de 2024.

Participan Ramón Adell, profesor de Sociología de la UNED, especialista en cambio social, Carolina Alonso, ex-diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, y Antonio Antón, autor, sociólogo, politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) (2003/2022). Presenta, Fernando Cerezal, catedrático -jubilado- de la Universidad de Alcalá.



Feminismos. Retos y teorías. Antonio Antón Morón, Dyskolo (510 pp) (abril de 2023)


Este libro, editado en digital y con acceso libre, tiene un doble plano, analítico y teórico. Por una parte analiza las características de la nueva ola feminista en España en este lustro, sus causas, el contexto sociopolítico y cultural y su impacto transformador y de avance de derechos, así como las características y tendencias feministas, en el marco más amplio de la experiencia de la acción popular y el cambio progresista. Por otra parte, explica los diferentes enfoques teóricos, en particular, los debates sobre el sentido de las identidades feministas y su relación con la formación del sujeto feminista y su acción por la igualdad y la emancipación de las mujeres y colectivos LGTBI. Los dos aspectos se entrecruzan en sus once capítulos.


Enlace web con el texto completo (acceso libre):

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Reeditado por Rebelión (mayo de 2023). Referencia web:

https://rebelion.org/download/feminismos-retos-y-teoriasantonio-anton-moron/?wpdmdl=759691&refresh=6455205658dbe1683300438


Su presentación se ha realizado en el espacio ECOOO, centro de eventos culturales, en el barrio de Lavapiés de Madrid, el 7 de junio de 2023. Junto con el autor, han participado tres destacadas feministas: Carmen Heredero, Ana Almirón y Violeta Assiego.

VÍDEO (2 horas) de la presentación y el debate del libro: 

https://drive.google.com/file/d/1EdWzrSwJvALnmYe4_Ix1ZLM8OlRWCoTs/view?pli=1

“Dinámicas transformadoras. Renovación de la izquierda y acción feminista, sociolaboral y ecopacifista”. Antonio Antón Morón, Dyskolo (305 pp.) (octubre, 2022)


Este libro (en digital y en abierto) explica las características y el marco de la acción democrática y los dilemas de la política progresista, así como las tendencias transformadoras de carácter sociopolítico en España, en el marco europeo y desde un enfoque realista, social y crítico que profundiza en varios conceptos fundamentales para clarificar los procesos de cambio político, como la formación de las identificaciones, los sujetos colectivos y la hegemonía ideológica.


Consta de seis capítulos complementarios. Los dos primeros sitúan el marco general de la trayectoria política progresista y varios de los debates sobre el diagnóstico y la estrategia reformadora de las izquierdas. Los tres siguientes profundizan en tres aspectos específicos (sociolaboral, feminismo y pacifismo) de gran relevancia, que tienen un impacto global: los cambios en el mercado de trabajo y las relaciones laborales, en este contexto de persistencia de la crisis social y la gestión del Gobierno de coalición progresista; los retos del feminismo y el debate sobre su orientación y su identidad, y la configuración de un nuevo pacifismo ante la guerra en Ucrania y los actuales conflictos geopolíticos. Y el sexto es una valoración más teórica sobre el papel de las identidades, la conformación de los sujetos colectivos y la acción por la hegemonía ideológico-cultural.


Referencia web original: https://payhip.com/preview/VjlmR


Reseña de la Federación Española de Sociología (FES) (27/10/2022): https://fes-sociologia.com/noticia/Dinamicas-transformadoras-Renovacion-de-la-izquierda-y-accion-feminista-sociolaboral-y-ecopacifista-Antonio-Anton-Moron-1666270776


Perspectivas del cambio progresista.  Antonio Antón Morón. Ediciones Dyskolo (224 pp.) (octubre, 2021)


Este texto tiene un hilo conductor, el análisis de las dinámicas sociopolíticas transformadoras que permiten evaluar las perspectivas progresistas del cambio social y político en España. Está compuesto por seis capítulos intercalados que conforman tres áreas temáticas interconectadas: procesos amplios de activación social y cívica, experiencias de acción política y electoral, reflexiones teóricas desde un enfoque social, realista y crítico. El libro analiza los dos grandes procesos de movilización sociopolítica en esta década: el movimiento 15M y la cuarta ola feminista (desde 2018); acontecimientos recientes significativos como la pugna político-electoral en la Comunidad de Madrid y las enseñanzas que para la izquierda deben tener las elecciones madrileñas del 4M, como inicio de una nueva etapa política caracterizada por la polarización y las tendencias e identificaciones ideológicas de los electorados, particularmente los progresistas. El autor también aborda, de un modo más teórico, los fallos del mercado, las insuficiencias del liberalismo y la necesidad de impulsar una teoría social crítica, la pugna interpretativa de la nueva cuestión social, y también cuatro aspectos relevantes para las fuerzas del cambio como son las guerras culturales, las características del espacio violeta, verde y rojo, la ambivalencia de las identidades y la relación del individuo y lo común, y el debate sobre las izquierdas.


Referencia web original: https://www.dyskolo.cc/cat%C3%A1logo/lib063


Cambios en el Estado de bienestar. Antonio Antón, Rebelión (2/01/2021) (346 pp.)


RESUMEN: “La realidad social es compleja y el horizonte para esta década es incierto, en particular, para la cohesión de sociedades como la española, la vertebración de la Unión Europea y el tipo de salida de esta crisis prolongada. Este libro analiza las características de la desigualdad social y las tendencias de las condiciones socioeconómicas y laborales así como de los sistemas de protección social y, más en general, de los cambios en el Estado de bienestar. Además, se valoran los discursos y teorías que explican esos hechos para clarificar los desafíos pendientes de nuestras sociedades e instituciones. La perspectiva deseable es una democracia social, un giro socioeconómico progresista y una democratización del sistema político, en el marco de una Unión Europea más social, solidaria, democrática e integrada. La conclusión es la necesidad del refuerzo del Estado de bienestar, con sus dimensiones distribuidora, reguladora y de protección pública. Los textos, revisados para esta edición, son investigaciones académicas presentadas en distintos encuentros, congresos y jornadas, fundamentalmente, de Sociología que tienen este hilo conductor: Cambios en el Estado de bienestar.”


Referencia web original del TEXTO COMPLETO, en abierto: https://rebelion.org/download/cambios-en-el-estado-de-bienestarantonio-anton-moron/?wpdmdl=653380&refresh=5ff03e69ad9e81609580137

Clase, nación y populismo. Pensamiento crítico y estrategias políticasAntonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (382 pp.) (julio 2019)


El libro consta de tres partes. La primera, La teoría populista: una mirada crítica, es una valoración teórica sobre la lógica populista, así como una evaluación del republicanismo y el marxismo. Se trata de sentar unas bases de pensamiento crítico sobre las que elaborar un enfoque alternativo, social y realista, valorar conceptos básicos como clase, pueblo y nación y avanzar en la interpretación de las nuevas realidades sociopolíticas que permitan una acción transformadora democrático-igualitaria.


La segunda parte, Cuestión nacional, agenda social y feminismo,  constituye un análisis de los procesos sociopolíticos concretos en sus tres planos: la articulación del conflicto nacional en España, particularmente en Cataluña, y su relación con un proyecto de país de países y un cambio de progreso, con una actitud democrática, social y solidaria; la protesta social colectiva, en particular la del movimiento feminista, y la situación socioeconómica de las capas populares, las dinámicas contradictorias y el tipo de salida de la crisis socioeconómica, compatible con el incremento de la desigualdad social, y la persistencia de un amplio malestar cívico.


La tercera parte, Estrategias para un cambio de progreso, arranca con una valoración de los límites interpretativos y teóricos del enfoque populista y explica los debates y desafíos estratégicos en Podemos, la formación y las características de los sujetos colectivos y su relación con la clase social, la estrategia gubernamental socialista y los dilemas estratégicos de las fuerzas del cambio.


El objetivo es favorecer una interpretación realista de las tendencias sociales y políticas y un debate riguroso sobre las perspectivas transformadoras, en un sentido democrático e igualitario, en la nueva etapa que comienza.


Referencia web original (texto completo en abierto):

https://pe56d.s3.amazonaws.com/o_1gga9rlhujqp15h01saf1g59nojm.pdf


Una versión impresa se ha editado por la Editorial Académica Española (2019), con el título Clase, pueblo, nación.

ISBN: 978-613-9-43600-2.


Ciudadanía activa. Opciones sociopolíticas frente a la crisis sistémica. Antonio Antón, Sequitur (2026) [2013] (271 pp.)


Extracto de la Introducción:


“Existen cuatro elementos, íntimamente interrelacionados, que se encadenan históricamente y que, con diversos antecedentes, conforman un nuevo escenario sociopolítico desde el año 2010. Se han producido cambios en las condiciones materiales y de conciencia social, estrategias regresivas del poder político, distanciado de la ciudadanía, y refuerzo de las demandas sociales de bienestar y democratización, con revitalización de una expresión pública relevante y nuevos o renovados actores sociales.


Así, se combinan y condicionan los cuatro aspectos: a) el deterioro socioeconómico, con paro masivo, desigualdad social y retroceso de condiciones y derechos sociales y laborales; b) el carácter antisocial y poco democrático de la gestión de las élites dominantes y las altas instituciones políticas; c) la configuración de una amplia conciencia ciudadana, progresista y crítica, frente a la injusticia social, con gran indignación popular y reafirmación democrática frente a los poderosos; d) la expresión colectiva de una ciudadanía activa de carácter sociopolítico, democrático y pacífico, de composición de capas populares, con importante participación juvenil (con pocas perspectivas en su futuro laboral y vital y una mayor conciencia pública), por un lado, y de clases medias o con empleo cualificado (con dinámicas de descenso social y profesional), por otro lado.


Se ha abierto una profunda y prolongada pugna sociopolítica con el telón de fondo de posiciones contrapuestas, así como en el campo cultural y de la conciencia social… Las opciones básicas son dos: 1) una profunda reestructuración regresiva del Estado de bienestar europeo, con un retroceso de su modelo social, los derechos sociolaborales y la calidad democrática, así como una relegitimación de las actuales élites gestoras y los grupos dominantes de poder financiero; 2) una dinámica sociopolítica que impida esa salida y apueste por una democratización del sistema político, una renovación profunda de las élites gobernantes, una regulación institucional de los mercados financieros, con una fiscalidad progresiva, y un refuerzo de un Estado de bienestar más avanzado, con empleo decente…


En definitiva, esta investigación explica la constitución y el papel de la ciudadanía activa y la corriente social indignada como elementos nuevos y positivos que inciden en la pugna sociopolítica por la orientación de la gestión y la salida de la crisis socioeconómica y la democratización del sistema político, con el horizonte de una democracia social avanzada y más igualitaria.”


Referencia web (texto completo en abierto en PDF de la reedición en 2026) (ISBN: 978-84-15707-09-7):

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:EU:da7e6207-a303-4a40-8f79-5c0d5219717f

Resistencias frente a la crisis. De la huelga general del 29-S al movimiento 15-M. Antonio Antón, Valencia, Germanía (Edición digital, 2026, 195 pp.) [2011]


Extracto de la introducción:


“El análisis se realiza sobre tres procesos interrelacionados.


Primero, se estudia el carácter injusto de las llamadas ‘reformas estructurales’, particularmente las reformas laborales y del mercado de trabajo, la reducción del gasto público social y el recorte de derechos sociales. Se aplican dentro de la prioridad institucional por reducir el déficit público a costa de recortes sociales, y sin una política económica orientada a la creación de empleo, la regulación del mercado financiero, una reforma fiscal progresiva o una política europea cooperativa y solidaria.


Segundo, se explica el significado sociopolítico del giro de la política socioeconómica y laboral del Gobierno socialista, con un incremento de la desafección de una parte de sus bases sociales y un distanciamiento de la ciudadanía respecto de las élites políticas dominantes, junto con las implicaciones para la izquierda social y política.


Tercero, se interpretan las respuestas de los agentes sociales más significativos, en particular las estrategias de los sindicatos y la actividad del movimiento 15-M. Por un lado, se analizan las dos dimensiones fundamentales del sindicalismo a lo largo de este proceso: sustantiva o de influencia transformadora, y social o representativa. Se expone la combinación y el distinto énfasis de las dos estrategias de los grandes sindicatos: el diálogo social o el pacto, y la movilización popular o el conflicto social. Así, se detalla su actuación y el condicionamiento de la acción sindical en la gestión de la crisis socioeconómica y el tipo de relaciones laborales. Por otro lado, se valora el carácter e importancia del movimiento 15-M, el proceso de conformación de una amplia y expresiva acción colectiva progresista con la exigencia de mayor democracia y un giro social en la política socioeconómica frente a la imposición de los mercados. Igualmente, se analizan algunas características de las izquierdas políticas y los límites de la socialdemocracia.”

 

Referencia web de la edición digital (2026), en abierto:

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:EU:213f2064-352f-497b-afce-1c768f04d77b

Reestructuración del Estado de bienestar. Antonio Antón, Talasa (2026) [2009] (583 pp.)


Extracto de la introducción:


“Este texto consta de ocho capítulos repartidos en tres partes diferenciadas. La primera es de carácter analítico y descriptivo y está constituida por el primer capítulo. Explica las tendencias generales de los Estados de bienestar europeos: Las características y trayectorias del Estado de bienestar, el diagnóstico sobre el gasto social y la desigualdad económica, las dinámicas y debates de la reforma actual, las actitudes de la población y el futuro de la reforma social.


La segunda parte es de carácter teórico y crítico y la conforman los capítulos segundo, tercero, cuarto y quinto. Es un bloque amplio dedicado a la valoración de diversas teorías e interpretaciones sobre el Estado de bienestar y su relación con la economía y la sociedad. En el capítulo segundo se detallan las teorías sobre el Estado de bienestar y sus bases sociales fundamentales, los conceptos de igualdad, solidaridad y distribución, y se explica el enfoque social. El capítulo tercero evalúa diversas ideas, particularmente, en la izquierda: La insuficiencia explicativa de la idea de polarización de ‘clase’, las tesis del ‘desmantelamiento’ y la ‘irreversibilidad’ del Estado de bienestar, la posición del pluralismo del bienestar, así como los debates sobre los límites del Estado de bienestar, las tendencias en la socialdemocracia y el nuevo paradigma de la empleabilidad. El capítulo cuarto analiza una cuestión relevante sujeta a polémica en ámbitos académicos y políticos: la modernización económica en España y el debate sobre la relación entre crecimiento económico y distribución. Junto con ello hay una valoración de las concepciones neoliberales sobre la economía, el Estado y la protección social. El capítulo quinto explica otro aspecto complejo y muy debatido: la relación entre Estado, mercado y sociedad, y la conformación de nuevos equilibrios entre ellos. En particular, se analiza el papel de la familia y el tercer sector.


La tercera parte trata tres aspectos específicos, fundamentales para completar la mirada sobre este proceso: el impacto de la crisis económica, el sistema de protección social y el papel de la educación. El capítulo sexto expone los elementos centrales de la nueva situación de crisis económica mundial, así como las particularidades en España: el paro y la encrucijada sociolaboral y política, los problemas del modelo productivo, las características de la estructura social y el tipo de políticas sociales. El capítulo séptimo, señala las características y reformas de los sistemas de pensiones europeos, sin entrar en detalle en el caso español. El capítulo octavo explica los problemas educativos en España y analiza las políticas puestas en marcha en ese ámbito desde la óptica de la igualdad de oportunidades. Finalmente, en un pequeño capítulo, a modo de epílogo, se señala sintéticamente la principal conclusión: continuidad y cambio del Estado de bienestar. No se han tratado otros aspectos importantes –de los que existen excelentes monografías- como un análisis más detallado del desarrollo del Estado de bienestar en España y otros aspectos sectoriales, por ejemplo, la sanidad y los servicios sociales o la fiscalidad y las tendencias distributivas. Quedan para otro momento.”


Referencia web de la reedición digital, en abierto, en PDF (2026) (ISBN: 978-84-96266-29-2):

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:eu:ce33d83c-4536-417b-bbac-1aebadae1fa7

Precariedad laboral e identidades juveniles. Antonio Antón, Fundación Sindical de Estudios-Ediciones GPS-Madrid (2026) [2006](221 pp.)

 

Extracto de la Introducción:


"Este texto titulado Precariedad laboral e identidades juveniles trata de las trayectorias laborales de los jóvenes trabajadores, mayoritariamente precarias, y de las tendencias de su conciencia social y sus identidades. Se ha distribuido en cinco capítulos: 1) mercado de trabajo juvenil; 2) tendencias de la temporalidad y precariedad juveniles; 3) trayectorias laborales de los jóvenes; 4) identidades juveniles y actitud ante el trabajo, y 5) las relaciones entre precariedad laboral juvenil y sindicalismo. Los tres primeros capítulos describen las tendencias del mercado de trabajo juvenil y los dos últimos incorporan el análisis del componente de la subjetividad de los jóvenes trabajadores y de su actitud ante la acción sindical…


En sus conclusiones se adelantan dos tipos de dinámicas que explican el desencuentro de jóvenes y sindicatos. Primero, los procesos de socialización laboral de los jóvenes son mayoritariamente precarios, en una situación de relativa inseguridad e indefensión. Ello hace que haya una mayor inclinación hacia estrategias adaptativas e individuales y una menor implicación en la acción sindical. Segundo, en los jóvenes trabajadores existe una conciencia de la precariedad y de la importancia del trabajo. Ello supone la existencia de un ‘interés’ por la mejora de sus condiciones sociolaborales y de empleo, una aspiración a mejorar en esas condiciones y una delegación condicionada en las funciones de representación de los sindicatos, pero con un débil sentido de pertenencia al sindicalismo. Estas cuestiones, apuntadas aquí, se tratarán detalladamente en otro texto –El devenir del sindicalismo y la cuestión juvenil- desde el ángulo del lugar de los jóvenes trabajadores en las políticas sindicales y con un análisis detallado de la actitud de los jóvenes hacia el sindicalismo.”


Referencia web (texto completo en abierto, en PDF, de la versión digital, 2026) (ISBN: 84-9721-205-3):  

 

https://acrobat.adobe.com/id/urn%3Aaaid%3Asc%3AEU%3A45766a9e-3a4b-4f74-9f5e-76aef614926a/ 

El devenir del sindicalismo y la cuestión juvenil. Antonio Antón, Talasa (2026) [2006] (220 pp.) 

 

Extracto de la introducción:


“Este texto El devenir del sindicalismo y la cuestión juvenil trata de las teorías, las dinámicas del sindicalismo y las políticas sindicales, y del lugar de los jóvenes trabajadores en ellas. Así, se analizan las características y dificultades de los vínculos entre jóvenes trabajadores y sindicatos en España en los últimos años. El problema analizado es que el sindicalismo en España apenas logra movilizar y organizar a la juventud trabajadora. Existe una significativa representatividad de los sindicatos a través de las elecciones sindicales pero se produce escasa participación de jóvenes en los procesos de acción colectiva sindical y en la afiliación sindical. Ello denota, en la gran mayoría de jóvenes trabajadores, poca identificación con el sindicalismo y la percepción de insuficientes beneficios derivados de la acción sindical que justifiquen su implicación. Y en los sindicatos expresa sus dificultades en la conexión con la gente joven. Esa fragilidad de los vínculos asociativos y culturales entre ambos, la difícil regeneración de los sindicatos, está condicionando su presente y su inmediato futuro, es decir, la evolución y renovación del sindicalismo. Ese distanciamiento está vinculado a los dos componentes básicos de la relación entre jóvenes trabajadores y sindicalismo: poco sentido de pertenencia en los jóvenes, e insuficiente capacidad de influencia externa de los sindicatos. Por tanto, la densidad de los vínculos de los trabajadores y trabajadoras jóvenes con los sindicatos junto con su participación en la acción colectiva y sindical definirán la capacidad de renovación del sindicalismo y su evolución, su devenir.”


Referencia web (texto completo en abierto en PDF de la versión digital, 2026) (ISBN: 978-84-96266-14-1):

https://acrobat.adobe.com/link/review?uri=urn%3Aaaid%3Ascds%3AUS%3A533dbbc8-79fc-3953-a04c-b972e2249d38

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Relación de publicaciones destacadas por su calidad y su contribución al pensamiento crítico, propias y ajenas: 


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Luz en la penumbra: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Luz en la penumbra:

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Artículo ajeno destacado del mes anterior:

La cuarta ola feminista. Carmen Heredero (18/07/2026)


Excelente aportación al análisis, la estrategia y la teoría feministas, basada en tres ejes: frente a la violencia machista; más igualdad y más libertad, y un sujeto feminista inclusivo. Selecciono varios párrafos:


“La violencia machista es uno de los grandes problemas que sufren muchas mujeres. Y para combatirla son necesarias múltiples medidas sociales de carácter integral, de prevención de las violencias -educación, sanidad, medios de comunicación…-, eficientemente aplicadas, eso sí, además de la construcción de una sociedad que aprenda a resolver sus conflictos de forma pacífica y de la búsqueda de otras posibles estrategias como la justicia restaurativa.


Es muy importante, por otra parte, que el feminismo no presente a las mujeres como víctimas pasivas, permanentemente susceptibles de ser atacadas, sino que busque reforzar su disposición para decidir sobre su vida y para perseguir sus deseos en todos los ámbitos. Este es un elemento fundamental, hay que fortalecer el feminismo. Las mujeres no hemos ido “demasiado lejos”, que opinan algunos, al contrario, aún siguen dándose relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, aún ellos mantienen ventajas gracias a la subordinación de las mujeres y aún se repiten las reacciones violentas de muchos hombres sobre demasiadas mujeres…


El feminismo tiene como reto, desde mi punto de vista, seguir pretendiendo la igualdad y la libertad, los dos polos de la justicia social [3] que debe conllevar la liberación femenina: igualdad de derechos, de responsabilidades, de trabajo, de salario, de consideración social, de participación ciudadana…, y libertad, es decir, reconocimiento de la diversidad individual y refuerzo de la autonomía de las mujeres para definir sus opciones y preferencias vitales en todos los aspectos y, muy especialmente, en el ámbito de la sexualidad, tan negada históricamente a las mujeres.


Estos conceptos no pueden sino ir unidos en la lucha a favor de las mujeres, pues de nada nos sirve tener derechos en igualdad con los hombres si no tenemos la autonomía y la libertad para decidir sobre cualquier aspecto de nuestra vida, si no se nos considera “mayores de edad”. Son objetivos complementarios y no se pueden priorizar o jerarquizar el uno sobre el otro. Ahora bien, en el contexto del feminismo han cogido auge ciertas posiciones que rompen esa necesaria dualidad igualdad-libertad, por el lado de la libertad, desconsiderando la importancia de esta…


La defensa de la igualdad entre los sexos sigue siendo una prioridad, dado que la realidad discriminatoria de las mujeres, tanto en el mercado laboral, como en el ámbito social sigue siendo un hecho. Una igualdad que tenga en cuenta la diversidad de mujeres y de situaciones por las que atraviesan, dada la existencia de otras opresiones sociales como la etnia o la opción sexual o de género, que pretenda el acceso de las mujeres a todos los ámbitos sociales, así como la participación de los varones en las tareas domésticas y de cuidados.


La defensa de la libertad nos lleva a rechazar la pretensión de quienes defienden un “modelo feminista de ser mujer o de pensar como mujer”, al igual que rechazamos los estereotipos de género impuestos por una sociedad sexista. Establecer un único modelo rígido, excluyente, esencialista…, al margen de la situación e intereses de las personas, enlaza con esa nefasta visión tradicional, que hemos combatido, de las buenas y las malas mujeres e induce al rechazo y al odio hacia quienes son situadas en el lado de las “malas”, de las que no siguen el patrón marcado. Una cosa son los valores sociales positivos de igualdad, solidaridad, justicia social…, a fomentar en todas las personas, y otra normativizar señas de identidad y comportamientos que pueden generar malestar individual, marginación y exclusión social hacia quienes no siguen la norma.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-feminismo-cuarta-ola-feminista-patriarcado/20260718170131252509.html

Artículos destacados


Artículo propio destacado del mes anterior

Amanecer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Amanecer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

El antipluralismo de las derechas. Antonio Antón, en Público (13/06/2026) y Mientras Tanto (1/07/2026)


El carácter autoritario y corrupto de las derechas de PP y Vox, con su control del Estado y el poder económico y mediático, y la encrucijada para las izquierdas. Selecciono varios párrafos:


Las derechas españolas, particularmente las élites dirigentes del Partido Popular y de VOX, no tienen una arraigada cultura democrática. Lo que les identifica es su sentido y su práctica de la apropiación del Estado y el poder político-institucional, con una gestión autoritaria. Dan por hecho que son dueños del Estado, de la Ley y del ‘destino de la nación’, con su particular reinterpretación del pacto constitucional y el control del poder judicial y de seguridad…


Hay una responsabilidad política colectiva que asumir por la dirección socialista y, probablemente, el electorado la sancione, si no comprueba la existencia de una garantía de su ejemplaridad partidista con fuertes convicciones democráticas, como formación consecuente de izquierdas…


Las derechas cuentan con total hegemonía en los aparatos del Estado, particularmente en el poder judicial y las fuerzas y cuerpos de seguridad. El grueso de los grandes poderes económicos y de la patronal comparten esos intereses corporativos y regresivos. En el ámbito cultural e ideológico, la mayoría de los grandes medios de comunicación y gran parte de la educación (escuela concertada y universidades privadas) están imbricados con ese poder económico y político, y están condicionados por el pensamiento conservador, el nacionalismo españolista y las actitudes reaccionarias.


Admiten algunos rasgos mínimos del sistema democrático, en particular el sistema electoral (preconstitucional) y parlamentario, del que nace la legitimidad de los Gobiernos (estatal, autonómicos y municipales) y, por tanto, la posibilidad de la alternancia en los Ejecutivos.


Sin embargo, no soportan la ocupación gubernamental progresista y una básica gestión democratizadora y de izquierdas. En ese caso, no existe su (leal) oposición democrática, ni siquiera con el respeto a valores liberales clásicos como el reconocimiento del pluralismo político y la soberanía popular para determinar las políticas públicas. El Estado y su posesión está por encima de la democracia y la participación popular.


En los momentos más decisivos de la alternancia progresista se han lanzado a la deslegitimación frontal de los grupos políticos de izquierdas, gobernantes o con capacidad de influencia política e institucional. Las derechas españolas no garantizan la democracia y los avances sociales. Deben estar contrapesadas con una fuerte izquierda social y política y una amplia conciencia cívica. Necesitan una profunda reconversión democrática.


Estamos al final de la legislatura, con una incertidumbre respecto de las posibilidades de cambio de ciclo político. Se abre la doble alternativa: la continuidad progresista en las próximas elecciones generales, con la renovación de una nueva etapa de avance social y democrático; o bien, la amenaza de una victoria derechista, que vaticina una involución regresiva de los derechos sociales y la democracia. La incertidumbre se instala en gran parte de la sociedad. Queda camino por recorrer.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/antipluralismo-derechas.html


Referencia web de la reedición en Mientras Tanto n.º 258(1/07/2026):

https://mientrastanto.org/258/de-otras-fuentes/el-antipluralismo-de-las-derechas/

Ensayos e investigaciones

       




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Porfiar a pesar de los nubarrones:

¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Procesos de identificación feminista. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 258 (1/07/2026) y Nueva Tribuna (24/07/2026).

 

Versión adaptada de la Comunicación de Sociología de Género presentada al XVI Congreso Español de Sociología, Bilbao, julio de 2026. Selecciono varios párrafos:

 

“El objeto de análisis es el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, y la conveniencia de la identificación feminista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora. Este tema está vinculado con la formación del sujeto social, la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, así como con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista reaccionario o posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal o conservador…


Desde la sociología crítica la pertenencia e identificación colectivas progresistas se van formado a través de las relaciones sociales, sobre la base de una práctica social prolongada, una interacción relacional solidaria tras los objetivos de libertad, igualdad y reciprocidad. El hacerse e identificarse feminista es una conformación social, procesual e interactiva: supone comportamientos duraderos igualitarios-emancipadores y solidarios, interrelacionados con esa subjetividad. Es la experiencia vital, convenientemente interpretada, la participación en la pugna social y cultural en sentido amplio, incluyendo hábitos, estereotipos y costumbres además de subjetividad, frente a la desigualdad y la discriminación, la que va formando la identidad feminista, o cualquier otra de capas subalternas, como la identificación de clase, la identidad nacional y la antirracista o decolonial. El componente social de la interacción humana es el principal para forjar el reconocimiento y las pertenencias grupales e individuales y dar soporte a la acción colectiva…


En definitiva, en el debate sobre el sujeto y la identidad feminista, que no femenina, habría que superar los determinismos sociodemográficos y estructurales, así como los idealismos culturalistas de priorizar, para definir su carácter, los proyectos y aspiraciones, aunque sean también importantes. A partir de la realidad de desigualdad y subordinación de las mujeres -y otros grupos subalternos- e integrando las demandas de sus derechos igualitarios y emancipadores, debería ponerse el acento, desde esta interpretación relacional y crítica, en los procesos de identificación colectiva derivados de unas prácticas sociales, unos comportamientos o unas costumbres comunes que establecen unos vínculos sociales y una cultura sociopolítica con ese carácter feminista. Es el nexo social y realista para una transformación sociopolítica hacia la libertad y la igualdad.”


Referencia web original:  

https://mientrastanto.org/258/ensayo/procesos-de-identificacion-feminista/


Referencia web de la versión editada en Nueva Tribuna (24/07/2026):

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-sociologia-procesos-identificacion-feminista/20260724003616252662.html

Actitud juvenil ante la discriminación y la democracia. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 257 (1/06/2026)


Ensayo sobre la preferencia mayoritaria de la juventud por la democracia, el distanciamiento juvenil de las élites políticas, la persistencia de la desigualdad de género y la violencia machista, la discriminación relacional y el maltrato, y la actitud ante la inmigración y la segregación étnico-nacional. Transcribo la introducción:


“El amplio estudio sociológico «Jóvenes españoles 2026» de la Fundación SM, que acaba de publicarse, aporta numerosos datos de la opinión de la juventud (15 a 29 años) sobre diversos aspectos, con una amplia muestra de más de cinco mil encuestas realizadas por la agencia de investigación 40dB. Es un buen punto de partida sociológico para analizar la realidad juvenil, sometida a distintas interpretaciones, más o menos sesgadas, e intereses diversos.


En la primera parte explico la actitud de la gente joven hacia la democracia o un régimen autoritario. Es un tema con muchas aristas políticas e ideológicas, sobre el que en las izquierdas hay cierta confusión analítica y desorientación normativa y en las derechas una tendencia hacia el autoritarismo.


En la segunda parte me centro en dos aspectos, dentro de una vivencia discriminatoria más general, vinculados con un fuerte conflicto sociopolítico y controversia cultural: la opinión juvenil, con una profunda brecha por sexo/género, ante la persistencia de la desigualdad de género y la violencia machista; y su actitud ante la inmigración y la segregación étnico-nacional, puesta de relieve estas semanas por el pacto de PP y Vox, con la defensa del criterio supremacista de la «prioridad nacional».”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/257/ensayo/actitud-juvenil-ante-la-discriminacion-y-la-democracia/

Política, democracia y hegemonía. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 255 (1/04/2026)


Ensayo sobre estos tres conceptos fundamentales de la teoría política crítica. Transcribo su introducción:


“En esta reflexión sobre el concepto de política y su papel autónomo, voy a exponer su significado como relaciones de poder, como acumulación, pugna y correlación de fuerzas sociales y políticas. La política consiste en el acceso y la gestión del poder institucional, acompañados por la hegemonía ideológico-política y cultural. La participación ciudadana y el consentimiento (o el disenso) cívico, a través de la democracia, son expresión de la soberanía popular frente al poder (o la tiranía).


Este enfoque de la política como conflicto sociohistórico en torno a la dominación de un grupo social, dominante, frente a otros, dominados o subalternos, se diferencia del mecanicismo determinista y el idealismo discursivo, habituales en las izquierdas y el ámbito académico.


En primer lugar, voy a precisar el concepto de autonomía de la política, haciendo alusión a varios pensadores de las izquierdas. En segundo lugar, expongo una crítica a la sobrevaloración de la comunicación o la lucha ideológica para conformar fuerza social. En tercer lugar, profundizo en la concepción de que la democracia y la articulación popular son claves para las izquierdas.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/255/ensayo/politica-democracia-y-hegemonia/

La reconstrucción de la izquierda transformadora. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 254 (1/03/2026)


Ensayo sobre la incapacidad -hasta ahora- para afrontar el declive alternativo, la formación del espacio socioelectoral alternativo, la pugna por la primacía estratégica y de poder, las tendencias políticas de la izquierda transformadora con las dificultades para su articulación unitaria y pluralista, su corporativismo y autonomización elitista y la voluntad de superación. Selecciono los últimos párrafos:


“He explicado las grandes dificultades para que las actuales élites partidarias alternativas sean capaces de afrontar los grandes retos existentes para las clases trabajadoras y la ciudadanía progresista. No obstante, existen energías sociopolíticas y democráticas para abordar con realismo, voluntad y esperanza las tareas de refuerzo de una trayectoria transformadora. Pero los límites de los grupos dirigentes tienen que ser compensados por el mayor protagonismo de sus militantes y bases sociales, en un proceso de reconstrucción del conjunto de la izquierda alternativa, incluida la nacionalista.


Termino con una convicción. De momento, no veo mimbres realistas e integradores suficientes, sobre todo en los liderazgos partidarios actuales, para avanzar hacia una solución completa que asegure su reconstrucción, con una dinámica transformadora, renovadora e integradora. Existe una profunda desconfianza entre las direcciones (y parte de sus militancias) de la actual coalición Sumar y Podemos por el proceso de sustitución de la primacía dirigente del conjunto, que ostentaba Podemos.


Sin abordarlo, y consensuar el equilibrio dirigente y la estrategia compartida, con procedimientos democráticos y de respeto a la pluralidad, es difícil avanzar en una colaboración del conjunto, dando por supuesto que ambas fuerzas y su cooperación son imprescindibles para garantizar la remontada política y electoral de la izquierda alternativa, además de la colaboración de las izquierdas nacionalistas, que priorizan su propio autodesarrollo.


Habrá que seguir evaluando las diversas iniciativas puestas en marcha que pretenden definir una salida a esta perspectiva preocupante, y que están levantando muchas expectativas. Para evitar una nueva frustración, se debería pasar por activar mucho más a la ciudadanía progresista y de izquierdas, con un mayor papel protagonista de esas bases sociales, reforzar el proyecto democratizador y de reforma social y renovar las estructuras dirigentes partidarias con un talante unitario e integrador de la pluralidad. Se trata de generar mejores condiciones para la remontada socioelectoral, evitar la victoria de las derechas en las próximas elecciones generales, garantizar la prolongación de la gobernabilidad progresista y abrir una etapa de un nuevo impulso transformador efectivo.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/254/ensayo/la-reconstruccion-de-la-izquierda-transformadora/

El supremacismo neocolonial. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 253 (1/02/2026)


Ensayo sobre el reagrupamiento del poder neocolonial, el autoritarismo imperialista, la adaptación de las élites europeas y los sujetos y proyectos de cambio democratizador y por la paz mundial. Selecciono varios párrafos:


"Pero el problema principal y su solución decisiva dependen del tipo de orientación estratégica del espacio común. Básicamente, se dibujan dos opciones contrapuestas, tras las que se prefiguran distintas fuerzas sociopolíticas.


Una, más autoritaria y regresiva, así como neocolonial y dependiente de la recolocación en la dominante jerarquía imperial de EEUU. Es la dinámica hacia la que tienden la mayoría de las élites europeas, en un proceso de adaptación seguidista a esa subordinación, temerosas de la democratización de sus pueblos y el empuje del Sur Global.


Supone la apuesta de los principales grupos de poder del Norte por la hegemonía global, hacia un sistema autoritario posdemocrático, con el incremento de la confrontación de bloques, mayor rearme y belicismo atlantista, con riesgo de guerra generalizada, ante las resistencias del Sur Global.


Otra opción es más social y democrática, con un diseño pacífico y multilateral, refundando la mejor tradición europea igualitaria y emancipadora. Este diferenciado proyecto geopolítico para Europa ya se vislumbra en los tres ejes que se vienen exponiendo: autonomía estratégica sin dependencia de la OTAN y EEUU, con desarrollo de la multipolaridad colaborativa; oposición a los hegemonismos imperiales autoritarios y refundación comunitaria; refuerzo de la igualdad social, incluido por sexo/género, con respeto a la diversidad étnico-cultural, la convivencia intercultural y la sostenibilidad medioambiental; profundización de la democracia, con la promoción de la cooperación, la participación deliberativa, así como el reconocimiento de la pluralidad política y las libertades individuales y colectivas.


En ese sentido hay indicios sociopolíticos y culturales de las dinámicas sociopolíticas que ya están insertas en el panorama internacional. Por un lado, veremos la firmeza y las capacidades del pulso de China ante el objetivo trumpista de doblegarle, combinada con su paciencia estratégica, así como las de sus aliados de los BRICS. Estos tienen gran heterogeneidad de sistemas políticos, niveles económicos y tradiciones culturales, pero comparten la indignación y el resentimiento derivados del extractivismo y la prepotencia colonial occidental, y se mueven en esa tensión entre la sumisión adaptativa y la firmeza por mejorar su posición.


Por otro lado, se encuentra la resistencia democrática de las ciudadanías estadounidense y europeas y su capacidad articuladora en el ámbito sociopolítico, cultural e institucional, que pueden resquebrajar la legitimidad cívica y la representatividad electoral e institucional del propio plan autoritario del trumpismo y la derecha ultra europea...


Por tanto, junto con las dinámicas autoritarias y regresivas de los grupos de poder y las trayectorias resistentes y adaptativas del Sur Global, en ambos ámbitos del Norte, EE. UU. y Europa, se pueden reforzar las tendencias democratizadoras, frenar este ciclo autoritario amenazante y abrir nuevas perspectivas para el avance social y democrático, así como para la paz mundial y los derechos humanos. El futuro está en manos de la gente.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/253/ensayo/el-supremacismo-neocolonial/

Movimientos sociales y cambio global. Antonio Antón Morón (20/01/2026)


(Comunicación presentada al XVI Congreso Español de Sociología. Grupo de trabajo 20: Acción colectiva, Movimientos sociales y Cambio social. Bilbao, julio de 2026) (Aprobada el 23/04/2026)

 

Introducción. Esta comunicación analiza la articulación de la acción colectiva y la movilización popular, con una dinámica de cambio global de progreso, así como su conexión con la formación de sus élites representativas y la elaboración de una teoría social crítica que mejore su capacidad interpretativa y orientadora. Se trata de profundizar en las particularidades españolas, sobre su diversidad social y política, y tener en cuenta la experiencia popular de acción cívica, con sus marcos socioculturales y los procesos democratizadores.

 

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:eu:6d150eb3-6f37-46de-9f26-973b9a518330


Una versión adaptada se publica en Nueva Tribuna (13/06/2026): 

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-politico-movimientos-sociales-cambio-global/20260613040300251273.html

Acerca de lo woke: experiencia, identitarismo y universalismo. Antonio Antón, Mientras Tanto n.º 250 (1/11/2025)


Ensayo sobre el sentido y la justificación de lo woke, junto con la experiencia española y algunas reflexiones teóricas sobre justicia social, reciprocidad y políticas compensadoras y los fundamentos de un universalismo concreto, emancipador, igualitario y solidario. Selecciono varios párrafos sobre la justicia social:


“Tercero, la justicia social. Parte de la situación desigual de las personas y grupos sociales y la redistribución y la protección pública se regulan de acuerdo y como respuesta a las necesidades sociales. Consiste en un trato ‘compensador’, en los ámbitos públicos y comunitarios, ante situaciones desiguales, una realidad persistente en distintos planos de la sociedad.


Por tanto, son insuficientes la simple equidad meritocrática o el trato igual, haciendo abstracción de la (desigual) realidad social, por origen, estatus y trayectoria. La justicia debe considerar las situaciones personales o grupales distintas. Así, cuando existen necesidades desiguales, la justicia social exige adecuación o compensación de las políticas públicas para reequilibrar esa desigualdad y avanzar hacia la igualdad real. Es el criterio habitual en distintos campos de las democracias sociales avanzadas: desde la fiscalidad progresiva -quien más tiene, más paga-, hasta las prestaciones o subsidios no contributivos -por estado de necesidad y con el derecho a una vida digna-, la educación compensadora -ante mayores necesidades educativas- o la sanidad pública -ante el distinto estado de salud o grado de enfermedad-. La correspondencia redistributiva y protectora pública o de apoyo comunitario no es mecánicamente igual para todas las personas, ni proporcional a la contribución aportada, sino que la justicia (social) exige adecuación a esa necesidad social, derivada de una condición desigual previa.


Es el fondo de la concepción del valor de la solidaridad (fraternidad y sororidad), en las relaciones sociales e institucionales, en el que el contrato social de las obligaciones públicas (o el apoyo mutuo interpersonal o familiar) no derivan de las aportaciones o empleos realizados previamente, sino que, dando por supuesto un pacto global de sociabilidad, ciudadanía o interacción humana e intergeneracional, se atienden las necesidades humanas, según el viejo criterio socialista de ‘cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad’.

Se trata del criterio justificativo de las políticas de igualdad sustantiva, partiendo de la desigualdad real -de estatus, trayectoria, apropiación y dominio-, que está detrás de lo woke, como conciencia y reconocimiento, y las políticas de identidad, distributivas y compensadoras, que responden a las necesidades particulares de grupos sociales en situación de discriminación o dinámicas desventajosas, pero están incardinadas en la finalidad universalista de avanzar hacia la igualdad real.


Es la concepción de una justicia social avanzada contra la que se oponen las fuerzas liberales, conservadoras y ultraderechistas, que consideran estas políticas sociales o culturales reequilibradoras, como inmerecidas e injustas, contraponiendo y haciendo prevalecer las otras dos concepciones, de la equidad meritocrática y la igualdad -abstracta- de trato. La ofensiva práctica e ideológica contra los supuestos excesos de lo woke conlleva el retroceso de la solidaridad pública, el recorte del Estado de bienestar, la anulación de la justicia social según necesidad, consideradas un ‘exceso’ de la normalidad del actual orden neoliberal (capitalista, neocolonial, supremacista y patriarcal). En las democracias sociales avanzadas se trata de acertar con una combinación adecuada de los distintos criterios de justicia y reforzar la ‘solidaridad social’.


No obstante, hay que recalcar que este valor de la solidaridad forma parte, junto con la libertad y la igualdad, del núcleo fundamental de los valores universales. Junto con otros valores decisivos, como el de la democracia y el laicismo, constituyen la referencia universalista de la mejor tradición humana, adecuada a las distintas culturas y realidades mundiales, pero superadora del relativismo cultural o el nihilismo adaptativo al poder. Supone la readecuación del universalismo, con una perspectiva transformadora liberadora.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/250/ensayo/acerca-de-lo-woke-experiencia-identitarismo-y-universalismo/


Reeditado en Voces Críticas nº 53- Noviembre 2025:

https://mailchi.mp/672b146d56de/voces-criticas-53-noviembre-2025

Lo woke y el debate sobre las identidades colectivas. Antonio Antón, en Rebelión (24/10/2025)


Ensayo reelaborado sobre el sentido de la identidad, la conveniencia de la identificación feminista, la relación de la identidad colectiva con la formación del del sujeto social, la combinación entre distintas identificaciones parciales y el significado de la interseccionalidad. Transcribo la introducción:


“Este ensayo trata sobre el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, la conveniencia de la identificación feminista y antirracista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora, la vinculación de la identidad colectiva con la formación del sujeto social, y la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, junto con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal.


En este tiempo que hay una ofensiva ultraconservadora contra las identidades progresistas, descalificadas por las derechas extremas como woke; es imprescindible clarificar el sentido de las identidades, en particular la feminista, y su interacción multidimensional y relacional para reafirmar una dinámica igualitaria y emancipadora y superar el individualismo abstracto.


Por un lado, hay que constatar las desigualdades por motivos étnico-culturales o de raza, con particular impacto en las personas inmigrantes, con un fuerte crecimiento en España, y la necesidad de priorizar la defensa de sus derechos e intereses; se trata de desarrollar una cultura antirracista, decolonial e intercultural, clave para la integración social y convivencia sociocultural en las clases populares españolas y europeas.

Por otro lado, existe una ofensiva política, relacional y cultural de carácter reaccionario y ultraconservador de las nuevas fuerzas de extrema derecha que pretenden hacer retroceder los derechos feministas hacia un modelo tradicional y patriarcal de subordinación femenina; requiere una trayectoria democratizadora y antiautoritaria, común a otras fuerzas sociales.


De ahí, el carácter más multidimensional, interseccional e inclusivo del presente feminismo, abarcando toda la diversidad y complejidad de la acción emancipadora, con la conformación de un proceso unitario y complementario de problemáticas singulares, sujetos colectivos e identificaciones parciales, en una dinámica cooperativa de respuesta y, al mismo tiempo, de conjunción y superación, en un proceso identificador feminista más global e interrelacionado respecto de las especificidades y la diversidad de cada dinámica particular, que evite sus efectos disgregadores.


Se trata de fortalecer el feminismo frente al machismo, de articular procesos identificadores de ese sujeto colectivo, anclados en la realidad de opresión específica pero asociada a la dinámica social y cultural progresista y los valores universalistas de igualdad, libertad y solidaridad, constitutivos del feminismo en estos más de dos siglos. Supone continuidad emancipadora y renovación y adecuación práctica y teórica ante las nuevas realidades sociales.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/lo-woke-y-el-debate-sobre-las-identidades-colectivas/

La claudicación de la Europa liberal. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 248 (1/09/2025)


Ensayo sobre la rendición de las élites europeas ante Trump, la prepotencia imperial trumpista y el supremacismo estadounidense, el fiasco de la autonomía estratégica europea, el soberanismo oligárquico y, frente a todo ello, otra Europa, otro mundo, son posibles. Selecciono varios párrafos:


“Su objetivo está claro: la primacía de EE. UU., la subalternidad de Europa y el control y sometimiento del Sur Global, que se le escapa. Es una dinámica imperial, autoritaria e iliberal que pretende reforzar a las derechas extremas en Europa, cuartear su Estado de bienestar y de derecho y vaciar la democracia representativa. Es el cierre a la Europa liberal progresista, a su modelo social y democrático. Sin que se plantee, de momento, la ruptura de la UE o la salida de la Unión, se acomete una profunda reorientación geopolítica, estratégica y de articulación institucional.


Junto con mayor dependencia de la OTAN y el militarismo, se refuerzan los soberanismos estatales y los nacionalismos excluyentes y antiinmigración, las dinámicas institucionales autoritarias y tecnocráticas y la recomposición de las élites dirigentes, con la colaboración entre las derechas tradicionales, liberal-conservadoras, y las ultraderechas postdemocráticas…


Se trata del gran soberanismo de las élites y grupos de poder de los principales países, en busca del interés de sus oligarquías respectivas y sus elementos comunes frente a sus mayorías sociales y a terceros países más subalternos. En ese camino, las derechas tradicionales se aprestan a colaborar con las derechas extremas, cada vez más potentes e influyentes, seguidistas del reaccionarismo imperial del trumpismo en contradicción con su supuesto nacionalismo como bienestar de sus poblaciones y cada vez más aupadas al argumento esencialista pro-oligárquico. El resultado es neutralizar a las izquierdas y movimientos progresistas y monopolizar el poder institucional y cultural-ideológico. La socialdemocracia europea, particularmente la alemana, la danesa y la británica, con posiciones de gobierno, se va derechizando, en especial con el exclusivismo nacional, el militarismo y la segregación racista…


La reacción popular progresista se construye sobre la base de evidencias sufridas de desigualdades y recortes de estatus, reconocimiento y poder. No son suficientes los discursos preventivos o la denuncia pública; los programas son necesarios para los sectores avanzados o críticos y para la elaboración de línea política partidista, constitutiva del contrato socioelectoral con sus bases sociales. Pero la formación y articulación de un sujeto sociopolítico y un conglomerado electoral de izquierdas o progresista, más con la plurinacionalidad española, con su implementación práctica y su representación pública, es más compleja. Depende de encrucijadas o coyunturas estratégicas donde confluyen relación de fuerzas, legitimidades, actores… y representantes (políticos, sociales e intelectuales) con teoría, organización y discurso.


El futuro está abierto. El ciclo de progreso no está muerto. Hay motivos y condiciones para la pugna democratizadora o, si se quiere, igualitaria y emancipadora. Para avanzar, es insuficiente señalar solo el horizonte o expresar simples gestos diferenciadores. Hay que precisar el camino y concretar la formación de las fuerzas sociopolíticas para caminar. La trayectoria inmediata es difícil, pero al mismo tiempo estimulante para las izquierdas. No es inevitable la salida reaccionaria. En la sociedad siguen vigentes los grandes valores de igualdad, libertad y solidaridad. Frente a la involución social y democrática, otra Europa, otro mundo, son posibles.”


https://mientrastanto.org/248/ensayo/la-claudicacion-de-la-europa-liberal/

Caminos por recorrer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

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