Sociólogo y politólogo. Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)
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ARTÍCULOS PROPIOS:
Antonio Antón Morón: Presentación
Andalucía y la unidad alternativa. Antonio Antón, en Rebelión (11/04/2026)
El análisis del acuerdo ‘Por Andalucía’, con el sentido del giro de Podemos, y el significado de los dos actos en torno a la unidad de la izquierda alternativa, el de Gabriel Rufián e Irene Montero, y el segundo de la refundación de la coalición Sumar, en Sevilla. Transcribo la introducción:
“Escribo este ensayo entre la sucesión de tres hechos significativos para las perspectivas de la izquierda alternativa: el acuerdo, este tres de abril, de la coalición electoral Por Andalucía, liderada por Izquierda Unida, con la incorporación de Podemos; la conversación en Catalunya, el nueve de abril, entre Gabriel Rufián, de ERC, e Irene Montero, de Podemos, y el relanzamiento de la refundación de Sumar, precisamente en Sevilla, el diecinueve de abril, por sus cuatro grupos políticos promotores: Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Comunes y Más Madrid.
El primer hecho expresa cierto cambio en la dinámica de las izquierdas en ese territorio, aunque todavía no está clara su dimensión y consistencia, sobre todo para su influencia en el contexto estatal, objeto del debate de los otros dos actos referidos. En todo caso, estamos ante un síntoma que replantea la articulación del pluralismo de la izquierda transformadora, y conviene valorar sus señales.
Dejando aparte la evolución y la estrategia socialistas, decisivas para aventurar una posible victoria electoral de las fuerzas progresistas frente a las derechas, en Andalucía y en las próximas elecciones generales, se trata de evaluar esta nueva cooperación de la izquierda alternativa y su capacidad de condicionar la dinámica sociopolítica y de garantizar una victoria de las izquierdas.”
Referencia web original:
Sobre el frente amplio. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (9/04/2026)
El impacto del acuerdo unitario de ‘Por Andalucía’, y el significado de los dos actos en torno a la unidad de la izquierda alternativa, el de Gabriel Rufián, de ERC, e Irene Montero, de Podemos, y el de la refundación de la coalición Sumar. Selecciono varios párrafos:
“El acuerdo unitario en torno a Por Andalucía, con la incorporación de Podemos, más allá de los beneficios específicos para el proceso político andaluz y la articulación de las izquierdas alternativas, tiene un impacto favorable sobre las posibilidades de un frente amplio en el conjunto del Estado, que dará oportunidad para debatir, especialmente si los resultados son positivos.
En los próximos días hay dos actos que, con el precedente de Andalucía, abordan las estrategias y los discursos en torno a la conveniencia de la unidad o, al menos, la cooperación de los tres tipos de actores fundamentales: la actual coalición Sumar, en proceso de su renovación, Podemos y las izquierdas nacionalistas…
Los peligros antipluralistas, en perjuicio de una dinámica colaborativa y de beneficio común, son dos: la prepotencia de los que están (o se creen) en posiciones dominantes para imponer condiciones comparativas ventajosas; el sectarismo defensivo de grupos minoritarios o en posición subordinada, que pueden priorizar su diferenciación, en detrimento de objetivos compartidos.
La decisión por arriba de las direcciones partidistas está condicionada, como expresa la experiencia andaluza última, por el pragmatismo inmediatista de salvar los intereses corporativos mínimos de cada élite o grupo particular, con la adecuación discursiva correspondiente.
Quizá, hasta que no estemos en vísperas electorales -como en Andalucía… o el 23J- y se constaten las posibilidades inmediatas y los riesgos de cada cual, no haya consistente predisposición dirigente para llegar a acuerdos y se priorice la actividad propia por conseguir ventajas comparativas, en posibles apaños básicos de última hora… o bien, en la pugna destructiva total…
El debate sobre la unidad y sus condiciones, en el campo electoral, dado su impacto en el acceso a los escaños parlamentarios y, más ampliamente, en el campo sociopolítico, se convierte en fundamental. La legitimidad de los nuevos liderazgos alternativos y la reconstrucción de las izquierdas se ventilan según su capacidad para articular el avance de progreso frente al riesgo autoritario y regresivo derivado de un ciclo político derechista que amenaza en el horizonte. El camino hacia un frente amplio de izquierdas, democrático y consensuado, social, cultural y político, es imprescindible para afrontar los fuertes desafíos existentes.”
Referencia web original:
Andalucía: algo se mueve. Antonio Antón, en Público (8/04/2026)
Análisis del acuerdo ‘Por Andalucía’, el giro de Podemos y su significado. Selecciono varios párrafos:
“Como se puede comprobar, las dos hipótesis extremas, además de expresar la segunda el doble de escaños, con beneficios globales, reflejan una distribución comparativa muy dispar de la representación existente. La más ‘optimista’ es más equilibrada de la pluralidad del conjunto y sus cuatro grupos básicos, Izquierda Unida, Podemos, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz: 5+3+1+1. Al contrario, la más ‘pesimista’, quizás, amarra claramente la primacía representativa del grupo preponderante y es menos proporcional entre ellos: 4+0+1+0.
Además, hay que advertir que, independientemente de los puestos representativos adquiridos, los siete grupos políticos firmantes tendrían acceso negociado a los recursos económicos e institucionales del grupo parlamentario futuro.
La incertidumbre sobre los resultados relativos para cada cual está favoreciendo la diversidad de interpretaciones sobre los más o menos ganadores, e incluso ya aparecen los agravios comparativos sobre las ventajas comparativas entre unos y otros.
Habrá que esperar a los resultados reales para comprobar el impacto en ese plano del equilibrio representativo en las izquierdas, así como sus efectos para la gobernabilidad de esa tierra y el proceso político general y sus consecuencias para la sociedad.
En todo caso, conviene analizar la fragilidad de las condiciones en que se ha producido este acuerdo y los riesgos en su desarrollo, así como adelantar el impacto positivo del acuerdo y valorar los posibles cambios estratégicos y discursivos que conlleva.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/andalucia-mueve.html
Política, democracia y hegemonía. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 255 (1/04/2026)
Ensayo sobre estos tres conceptos fundamentales de la teoría política crítica. Transcribo su introducción:
“En esta reflexión sobre el concepto de política y su papel autónomo, voy a exponer su significado como relaciones de poder, como acumulación, pugna y correlación de fuerzas sociales y políticas. La política consiste en el acceso y la gestión del poder institucional, acompañados por la hegemonía ideológico-política y cultural. La participación ciudadana y el consentimiento (o el disenso) cívico, a través de la democracia, son expresión de la soberanía popular frente al poder (o la tiranía).
Este enfoque de la política como conflicto sociohistórico en torno a la dominación de un grupo social, dominante, frente a otros, dominados o subalternos, se diferencia del mecanicismo determinista y el idealismo discursivo, habituales en las izquierdas y el ámbito académico.
En primer lugar, voy a precisar el concepto de autonomía de la política, haciendo alusión a varios pensadores de las izquierdas. En segundo lugar, expongo una crítica a la sobrevaloración de la comunicación o la lucha ideológica para conformar fuerza social. En tercer lugar, profundizo en la concepción de que la democracia y la articulación popular son claves para las izquierdas.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/255/ensayo/politica-democracia-y-hegemonia/
Acerca del cambio de ciclo político. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (29/03/2026)
Este libro trata del refuerzo, la unidad y la renovación de las izquierdas sociales y políticas. Selecciono la introducción:
“Se acaba de publicar el libro Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas, que tiene un hilo conductor: el análisis de las condiciones y tendencias que aventuran el cambio del ciclo institucional de progreso de los últimos años y los desafíos de las izquierdas para contrarrestar las dinámicas autoritarias y regresivas y garantizar el impulso democratizador y de reforma social. Trata del refuerzo, la unidad y la renovación de las izquierdas sociales y políticas.
Tiene, fundamentalmente, un componente analítico de las dinámicas sociopolíticas, al que se añade una reflexión más normativa o propositiva sobre los retos, las estrategias y las trayectorias de las izquierdas. Adopta un enfoque sociohistórico y crítico, con un triple plano temático. El primero de los temas, capítulos 1 y 2, se centra en el diagnóstico del contexto internacional derivado del trumpismo y las tendencias ultras. El segundo, capítulos 3 y 4, es más teórico y expone los fundamentos de la justicia social y los valores de la igualdad y la libertad, así como diversas reflexiones sobre la acción colectiva. El tercero, capítulos 5 y 6, explica las estrategias de las izquierdas y las identidades colectivas de los movimientos sociopolíticos y culturales, y analiza la problemática política y socioelectoral actual y los dilemas de las izquierdas en España ante la perspectiva de cambio de ciclo.”
Referencia web original:
Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas. Antonio Antón (18/03/2026)
Reseña del libro en la Federación Española de Sociología (FES):
“Análisis de las condiciones y tendencias sobre el cambio del ciclo institucional de progreso y los retos de las izquierdas ante la derechización política. Tiene, fundamentalmente, un componente analítico de las dinámicas sociopolíticas, al que se añade una reflexión más normativa o propositiva sobre los retos, las estrategias y las trayectorias de las izquierdas. Adopta un enfoque sociohistórico y crítico, con un triple plano temático.
El primero de los temas, capítulos 1 y 2, se centra en el diagnóstico del contexto internacional derivado del trumpismo y las tendencias ultras, en particular el racismo. El segundo, capítulos 3 y 4, es más teórico y expone los fundamentos de la justicia social y los valores de la igualdad y la libertad, así como diversas reflexiones sobre la acción colectiva. El tercero, capítulos 5 y 6, explica las estrategias de las izquierdas y las identidades colectivas de los movimientos sociopolíticos y culturales, y analiza la problemática política y socioelectoral actual y los dilemas de las izquierdas en España ante la perspectiva de cambio de ciclo institucional.”
Acceso libre al texto completo digital: https://payhip.com/b/xO3I7
Desafíos para las izquierdas. Antonio Antón, en Público (17/03/2026), Rebelión (20/03/2026) y Mientras Tanto (1/04/2026)
Tras el análisis de los resultados de las últimas elecciones autonómicas y distintos estudios demoscópicos, explica los escenarios posibles y las condiciones necesarias que pueden posibilitar una nueva etapa progresista, los dilemas políticos de las izquierdas, el carácter ambivalente socialista y la unidad de las izquierdas. Selecciono varios párrafos:
“Estamos ante una encrucijada histórica, en la que se ventila o bien el agotamiento de este ciclo progresista de más de tres lustros, desde 2010, de cambio sociopolítico, primero, político-electoral, después, y, finalmente, institucional, o bien, la prolongación de una nueva etapa de progreso, con el imprescindible impulso reformador igualitario, de regeneración democrática y renovación ideológico-cultural. Que el dilema se resuelva en el segundo sentido es el desafío para el refuerzo, la reconstrucción y la colaboración de las izquierdas, en torno a un proyecto transformador…
Esta perspectiva de involución regresiva y autoritaria, percibida con inquietud por amplios sectores democráticos, suscita voluntad cívica para combatirla y superarla. De ahí viene la renovada subjetividad entre la izquierda social por la aspiración a la unidad de la izquierda alternativa, incluida la nacionalista, como factor determinante para posibilitar, junto con la renovación socialista, la perspectiva de la victoria electoral progresista…
Las izquierdas, principalmente la socialista como formación dominante, tienen profundos dilemas políticos. La actual estrategia socialista no garantiza su remontada electoral. Es la mayor incertidumbre, en un contexto de fuerte poderío de las derechas y sus grupos de poder. El pragmatismo sanchista, en situación defensiva, puede ser insuficiente. Necesita una reorientación y un impulso…
El Partido Socialista, con una base social mayoritaria de izquierdas, tiene un carácter ambivalente. Por una parte, está condicionado por el nacionalismo periférico y un amplio campo a su izquierda, que presionan por una reforma social, democrática y territorial.
Por otra parte, está influido por su imbricación con el poder establecido, incluido el europeo, y su estrategia de ampliar su electorado con sectores centristas, mediante una política moderada, como sus colegas europeos. La tensión y combinación de las dos dinámicas se traduce en el continuismo estratégico, con algunos bandazos coyunturales. El efecto problemático es la frustración cívica ante la persistente desigualdad social y la gravedad relacional, medioambiental, geopolítica...
La dirección socialista confía en la deslegitimación del PP y Vox, a través de la confrontación discursiva y simbólica, sin reformas sociales y democráticas de calado. Pero ello le dificulta la activación de las bases sociales de izquierda. Esa respuesta continuista, con el simple emplazamiento político, es insuficiente para consolidar un electorado progresista mayoritario. Sería imprescindible conseguir credibilidad transformadora y arraigo social y demostrar firmes compromisos democráticos…
Por último, la cooperación entre las izquierdas alternativas, aun con las expectativas sociales levantadas, es incierta. Tiene una triple dificultad, por la primacía estratégica, política y orgánica priorizada por cada uno de tres núcleos dirigentes de los citados bloques. Persiste el corporativismo elitista de grupo y el débil respeto al pluralismo entre las dos tendencias básicas, la más moderada y la más radical, y su articulación territorial. Conllevan los efectos perniciosos de su división, en particular, para el acceso a la representación parlamentaria y la imposibilidad de la reedición gubernamental progresista.
La respuesta no es solo el apaño de listas y siglas. Su futuro depende de la dinámica generada, con un potente y unitario proceso participativo y de movilización social. Sus liderazgos -la izquierda social y política en general- están sometidos a prueba. Veremos su capacidad y su renovación.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/desafios-izquierdas.html
Referencia web de la versión en Rebelión (20/03/2026):
https://rebelion.org/desafios-para-las-izquierdas/
Referencia web de la reedición en Mientras Tanto n.º 255 (1/04/2026)
https://mientrastanto.org/255/de-otras-fuentes/desafios-para-las-izquierdas/
Democracia y articulación popular, claves para las izquierdas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (17/03/2026)
Segunda parte del ensayo sobre el sentido de la política y su autonomía. Selecciono varios párrafos:
“Para la representación popular de izquierda transformadora, es todavía más decisivo un profundo arraigo social, la actitud y la regulación democrática, así como la ética conductual y orgánica. Se trata de la prevención de la corrupción político-ideológica, material y de estatus, con la priorización de sus privilegios de casta diferenciada.
Dando por supuesta la necesidad de la configuración de una representación popular (representativa), élite política (experta), partido de vanguardia (organizativo) o núcleo irradiador (cultural), pasa a primer plano la problemática de su carácter democrático y su papel mediador con las capas sociales o la ciudadanía a las que aspirar a representar, orientar o articular…
El factor fundamental es la mediación entre, por un lado, las estructuras socioeconómicas y las relaciones de poder y, por otro lado, la cultura, la subjetividad y la capacidad organizacional de las capas populares por un cambio igualitario, junto con sus representaciones sociales y políticas.
En definitiva, el elemento clave es la articulación participativa en el conflicto social por los intereses, demandas y aspiraciones democrático-populares. Es el principal componente de la acción política transformadora, sobre el que se interconectan la realidad material e institucional y la dinámica cultural o ideológica a través de esa experiencia popular.
Se trata de realismo sociohistórico y multidimensional, junto con voluntad transformadora, conciencia ética y actitud democrática. En este contexto, de profundas mutaciones en distintos planos, todavía es más necesario su análisis para facilitar la reconstrucción del sujeto de cambio igualitario y emancipador y ajustar la acción sociopolítica.”
Referencia web original:
Artículos y ensayos ajenos destacados
Texto más significativo, de cada mes, para un pensamiento crítico
ARTÍCULOS AJENOS (Último mes):
La trampa estratégica de EEUU en Irán. Ruth Ferrero-Turrión (26/03/2026)
El error estratégico de EEUU que profundiza su declive imperial. Selecciono varios párrafos:
“Las consecuencias geopolíticas tampoco se harán esperar. Como en Irak, donde la caída de Saddam Hussein fortaleció indirectamente a Irán, el conflicto actual parece beneficiar a actores como Rusia, que se ve favorecida por el aumento de los precios del petróleo y por el desvío de recursos militares occidentales que podrían haber sido destinados a otros escenarios, como Ucrania. La paradoja es evidente, guerras concebidas para reforzar el liderazgo estadounidense terminan erosionándolo y fortaleciendo a sus competidores.
A ello se suma un elemento particularmente preocupante la ausencia de coherencia estratégica entre aliados. La divergencia de ritmos y objetivos entre Estados Unidos e Israel, uno operando con urgencia, el otro con una lógica más gradual que se adapta mejor a sus objetivos estratégicos, introduce una disonancia que debilita la posición estadounidense en la región. Mientras tanto, Irán juega con el tiempo, con la expansión del conflicto y con los impactos económicos globales como herramientas de presión.
Porque, conviene recordarlo, de esta guerra no se sale unilateralmente. Una vez abierta la caja de Pandora, los demás actores también deciden, también calculan, también esperan. La prisa de Washington no es necesariamente la del resto. Y ese desajuste temporal constituye, en sí mismo, un error estratégico de manual.
En última instancia, la guerra contra Irán no solo revela los límites del poder militar estadounidense, sino también las carencias de su pensamiento estratégico. Más que un signo de fortaleza, esta intervención parece confirmar una tendencia de fondo, y contra la que Trump ha querido pelear y zanjar, la disputa sistémica entre polos de poder requiere de aliados, incluso, o especialmente, en la nueva reconfiguración del mundo por la que transitamos.
La intervención ilegal de EEUU es un hecho cierto, pero a ello se suman dos agravantes más, cómo lo hace y para qué lo hace lo que añade una mayor incertidumbre global. Y, sobre todo, qué ocurre después. La verdadera prueba del declive global de EEUU se encuentra en la respuesta a esta pregunta, porque las guerras sin planificación, sin objetivos claros y sin comprensión del contexto no solo se pierden en el terreno, sino también en el tablero global.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/trampa-estrategica-eeuu-iran.html
Un mes después: 10 lecciones incómodas de la guerra Israel-EEUU contra Irán. Itxaso Domínguez (27/03/2026)
Un catálogo sintético de toda su complejidad. Selecciono una lección:
“Hay algo que cuesta decir en estos términos, pero este mes lo vuelve bastante evidente. La guerra contra Irán no abre un nuevo ciclo. Se inserta en uno que ya estaba en marcha. Gaza sigue ahí. La violencia en Cisjordania también. Y ahora Líbano entra con dinámicas que suenan demasiado familiares. Ocupación, desplazamientos masivos, destrucción de infraestructuras civiles, zonas donde la vida se vuelve inviable, imposibilidad de retorno. Si se mira cada escenario por separado, parece que son contextos distintos que se van encadenando. Pero si se miran juntos, lo que aparece es otra cosa. Una forma de operar que se desplaza geográficamente, pero que mantiene la misma lógica colonial. Por eso hablar solo de ‘seguridad’ se queda corto. Lo que se está viendo no es solo reacción ante amenazas. Es una manera de reorganizar el territorio y las condiciones de vida en él.”
Referencia web original:
Europa entre imperios: la autonomía estratégica que nunca llega. Kepa Bilbao (15/04/2026)
La subordinación estratégica de Europa entre su dependencia estructural en seguridad y tecnología de los EEUU y la dependencia respecto a China en industria y transición energética. Selecciono un par de párrafos:
“Europa, entre la protección americana y la presión industrial china. El resultado es una paradoja estratégica difícil de resolver. Europa no puede prescindir de los EEUU sin poner en riesgo su seguridad inmediata. Pero tampoco puede desacoplarse de China sin comprometer su base industrial y su transición energética. Esta doble dependencia explica en buena medida su limitada capacidad de actuación internacional y su creciente pérdida de autonomía política. También ayuda a entender su pasividad ante conflictos internacionales que erosionan el derecho internacional y debilitan su credibilidad como actor normativo global.
La pregunta decisiva. La cuestión no es si Europa quiere ser autónoma. La cuestión es si está dispuesta a pagar el precio de serlo. Porque construir autonomía estratégica exige desarrollar capacidades propias en materia de seguridad, infraestructuras tecnológicas soberanas, menor dependencia energética y la aceptación de costes económicos y políticos significativos. Sin esa decisión, Europa seguirá siendo una potencia económica relevante, pero estratégicamente subordinada en un mundo cada vez más organizado alrededor de grandes espacios imperiales.”
Referencia web original:
El peligroso punto muerto de la izquierda francesa. Serge Halimi (14/04/2026)
El distanciamiento socialista hacia el centro y su difícil recomposición, con la ruptura de la colaboración con la Francia Insumisa, que sufre un fuerte acoso mediático, en un contexto de ascenso de la ultraderecha y crisis del macronismo, en la perspectiva de las próximas elecciones presidenciales. Selecciono varios párrafos:
“Los socialistas tienen una enorme responsabilidad a la hora de explicar esta situación de desorden y confusión. Una década después de la debacle de la presidencia de Hollande, parecen haber olvidado el daño que esta causó a la izquierda y el papel desempeñado por LFI para enjugarlo y remediarlo. El riesgo de que se repita la historia es evidente. Sin un programa, sin ideas claras, el PS va a la deriva de unas elecciones a otras, empeñado sobre todo en preservar su aparato y sus feudos locales. Marcar su distancia con respecto a LFI mediante acusaciones de antisemitismo, comunitarismo y extremismo puede ser el preludio de una estrategia de repliegue consistente en aliarse con el centro y sectores de la derecha «respetable». Thierry Pech, director del think tank socioliberal Terra Nova, ha respaldado recientemente esta opción: «Muchos votantes que habían abandonado la izquierda y optado por el macronismo están regresando a ella ahora que el bloque de centro se desintegra. Lo hacen con mayor facilidad, cuando se les asegura que no es concebible ningún acuerdo con Jean-Luc Mélenchon. En otras palabras, la tendencia actual implica una clara ruptura con LFI».
Esta «tendencia» resultaría atractiva a las élites económicas y a los medios de comunicación. Reuniría a partidos unidos por el apoyo al rearme, la alineación con el bloque occidental, el federalismo europeo, el respaldo a Ucrania, la hostilidad hacia el «populismo» y el rechazo de los «extremos», conglomerado de propuestas, que no resulta endeble y que no deja de tener coherencia sociológica. Sin embargo, en un entorno europeo en el que los programas del SPD y del Partido Laborista están siendo rechazados en Alemania y Gran Bretaña y en un contexto francés, que ni añora el liberalismo social cortado por el patrón de Hollande ni espera la continuación del macronismo sin el inmensamente impopular Macron, la «tendencia» prevista por Pech tiene un atractivo limitado. Es dudoso que una coalición burguesa de este tipo, que recuerda a la «Tercera Fuerza» de los primeros años de la Guerra Fría (1947-1958), cuando la clase política francesa se unió para impedir que los comunistas y los gaullistas llegaran al poder, pueda contener la demanda de cambio, ahora canalizada con mayor eficacia por la extrema derecha que por la izquierda.
Por el momento, no está claro qué alternativa queda sobre la mesa. Aun teniendo en cuenta la larga costumbre de la izquierda francesa de hablar con doblez según lo dicten las circunstancias, es difícil prever un acercamiento táctico entre el PS y LFI cuajado a tiempo para afrontar con solvencia las elecciones presidenciales de la primavera de 2027. El resultado más probable es que ambos partidos queden eliminados en la primera vuelta o que uno de ellos pase a la segunda en una posición tan debilitada que la victoria sea inalcanzable. La exclusión simplemente de las fuerzas de izquierda de la segunda vuelta no sería en sí misma algo sin precedentes, ya que esta estuvo ausente en 2017 y en 2022, pero tal resultado vez se produciría en un contexto en el que la extrema derecha, que se ha fortalecido constantemente durante los dos mandatos de Macron, tiene posibilidades reales de llegar al poder.”
Referencia web original:
Tras Orbán: fracturas electorales y vacío programático. Stefani Prezioso (14/04/2026)
Un análisis de primera mano. Selecciono varios párrafos sobre la izquierda húngara:
“El colapso de la izquierda electoral húngara no es un accidente de campaña: viene determinado estructuralmente por las propias condiciones de la transición poscomunista y por las decisiones estratégicas de las últimas dos décadas.
El Partido Socialista Húngaro [17] (MSZP) gobernó Hungría durante gran parte de los años noventa y dos mil. Pero fue su política gubernamental la que selló su destino. El MSZP se transformó gradualmente en un partido de protesta cuyo único programa político pasó a ser “expulsar a Orbán del poder e impedir que regresara”. La vía socialista europea fue sustituida por lo que podría llamarse un atlantismo de pacotilla: la convicción de que los valores de Bruselas son automáticamente los valores del partido.
Al hacerlo, el MSZP abandonó su base obrera. En la década de los noventa, un tercio del electorado votó por él. Este apoyo se basaba en una relación orgánica con los sindicatos y las comunidades industriales. La conversión del partido al neoliberalismo –los socialistas húngaros solían ser defensores más fervientes de las políticas de mercado que sus oponentes conservadores– rompió este vínculo. Mientras que el Fidesz fue capaz de captar la frustración de la clase trabajadora mediante el nacionalismo económico y el clientelismo, el MSZP no ofreció nada.
El declive no se debe únicamente a malas decisiones, sino a procesos históricos más amplios. La forma tradicional de la socialdemocracia no será la que dé voz a la ira acumulada del próximo período. Como señala Gábor Scheiring [18] en su artículo en Mérce, el iliberalismo surgió como respuesta a una triple devaluación: la seguridad material, el estatus cultural y la voz política de las clases trabajadoras se deterioraron simultáneamente, y los partidos de centroizquierda no supieron responder.
El espacio de la oposición se ha reestructurado así en torno a Tisza –un partido anticorrupción de derecha moderada– y en torno al Movimiento Nuestra Patria [19] (Mi Hazánk), el único partido de extrema derecha que ha obtenido escaños. La izquierda electoral, en el sentido programático del término, está ausente del parlamento. Tisza no llena este vacío: no respondió a las demandas sindicales y no propone ningún programa social alternativo.”
Referencia web original:
https://vientosur.info/tras-orban-fracturas-electorales-y-vacio-programatico/
Lecciones de Hungría. Ruth Ferrero-Turrión (13/04/2026)
La derrota del ultra Orbán, sus implicaciones geopolíticas, los límites del cambio y el reajuste de las derechas extremas. Selecciono los párrafos finales:
“Ahora bien, la pregunta que se abre es si este cambio de liderazgo será suficiente para impulsar transformaciones reales en términos de Estado de Derecho, pluralismo informativo y calidad democrática. O si, por el contrario, estas cuestiones quedarán subordinadas a las prioridades geopolíticas de la Unión Europea. La experiencia nos invita a la cautela. Bruselas ha demostrado en ocasiones una gran flexibilidad cuando lo que está en juego es la estabilidad política o la capacidad de decisión en el seno de la UE. Cuarta lección, sigue siendo la economía, estúpido.
De este modo, existe el riesgo de que el relevo político en Hungría se limite a una normalización de las relaciones con la UE sin abordar de manera sustantiva los déficits democráticos acumulados. Es decir, que el problema se gestione más que se resuelva.
Lo que sí parece claro es que se abre un nuevo tiempo. La batalla dentro de las derechas está lejos de haber terminado. La derrota de Orbán no implica el fin del proyecto iliberal, pero sí demuestra que no es invulnerable. Al mismo tiempo, evidencia la capacidad de adaptación de las derechas, que son capaces de reformularse sin abandonar sus marcos ideológicos de fondo.
Hungría así nos muestra no solo sobre los límites del poder, sino la centralidad de la economía, la importancia de las alianzas estratégicas y la capacidad de las sociedades para corregir el rumbo cuando perciben que sus intereses están en juego. Pero también nos recuerda que los cambios políticos no siempre implican cambios estructurales. Y que, en muchas ocasiones, lo que está en disputa no es el modelo, sino quién lo gestiona.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/lecciones-hungria.html
El plan fallido de Trump en Irán: 'Momento Suez 1956' en el estrecho de Ormuz 2026. Olga Rodríguez (12/04/2026)
Las similitudes y diferencias de las dos situaciones y la estrategia de Israel. Selecciono varios párrafos:
“Más allá de Irán, el alto el fuego en la región es frágil, parcial e irreal, ya que Israel tiende a incumplirlo, tanto en Gaza como en Líbano. En un escenario como este, la vía para la paz pasa por el reconocimiento y el respeto de la soberanía de Irán, Líbano y Palestina, actualmente amenazadas o negadas.
Estados Unidos lleva décadas interviniendo en cuestiones políticas, económicas y militares en Oriente Próximo y estará tentado a seguir haciéndolo.Trump no renuncia al dominio del estrecho de Ormuz y los halcones de Washington querrán seguir desgastando y debilitando a Teherán a través de presiones políticas, económicas, diplomáticas y militares, como se hizo con Irak desde 1990 hasta su invasión ilegal en 2003.
Por eso, entre los diez puntos exigidos por Irán se incluyen como condiciones indispensables la retirada de las sanciones y resoluciones contra el país, la liberación de activos iraníes congelados, el fin de los ataques contra Irán y sus aliados, así como un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz supervisado y regulado por Teherán.”
Referencia web original:
Gramsci y los Quaderni del carcere, un «clásico» de las ciencias sociales. Enric Llopis (11/04/2026)
Un libro muy interesante de Peter D. Thomas sobre Gramsci, y las aportaciones para la actualidad, la lucha por la hegemonía de clase y la cultural, la filosofía de la praxis, el frente único... Selecciono varios párrafos de la reseña:
“El momento gramsciano subraya cómo, actualmente, la obra de Gramsci constituye un referente para las ciencias sociales en general; y, en concreto, para disciplinas como la historia, la sociología, la antropología, la teoría política o las relaciones internacionales.
Uno de los grandes principios que inspiró la obra del filósofo italiano fue la producción de una teoría política que orientara a las clases populares en sus intentos de alcanzar la dirección social y política; así, uno de los conceptos más difundidos y valorados de Gramsci es el de hegemonía, que se caracteriza por cuatro rasgos.
En primer lugar, el objetivo de generar consenso como idea opuesta a la coerción; además, la hegemonía opera en la sociedad civil en mayor medida que en el Estado; un tercer aspecto es la consideración de Occidente como ámbito adecuado a la guerra de posiciones (similar a la de trincheras), mientras que Oriente lo sería a la guerra de movimientos (ataque frontal); por último, la hegemonía, como teoría genérica, puede aplicarse tanto a las formas de dirección proletaria como a las burguesas.”
Referencia web original:
¿Un no a Donald Trump es un sí a Xi Jinping?. Xulio Ríos (10/04/2026)
Sobre el intento de Sánchez de construir una tercera vía en las relaciones internacionales sobre la que transitar Europa. Selecciono el párrafo final:
“Así pues, el “no” a Trump -entendido como rechazo a determinadas políticas unilaterales o belicistas- no se traduce automáticamente en un “sí” a Xi, concebido como alineamiento estratégico con China. Más bien, apunta a la búsqueda de una tercera vía, a la significación de una política exterior que, sin romper con las alianzas tradicionales, aspire a mayor autonomía, diversificación de socios y fidelidad a principios normativos como el multilateralismo y el derecho internacional. El éxito de esta apuesta dependerá de su capacidad para sostener el equilibrio entre valores e intereses en un entorno cada vez más polarizado.”
Referencia web original:
https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-donald-trump-si-xi-jinping_129_13132970.html
Antifeminismo juvenil: más allá de la falsa dicotomía entre lo material y lo cultural. Isabel Mahmoud (8/04/2026)
La importancia de la 'experiencia vivida' y nuevos marcos interpretativos de la relación de lo material y cultural, en debate con Nuria Alabao. Selecciono varios párrafos:
“Donde podría establecerse una diferencia productiva es en la cuestión de la estrategia política. La llamada de Alabao a devolver el género a las condiciones materiales podría interpretarse como una sugerencia de que la contienda cultural es secundaria o distractora. En mi opinión, es en el terreno del significado –los marcos a través de los cuales se interpretan las experiencias, las cosmovisiones que estructuran la percepción, las creencias legitimadoras que conectan el agravio con la conclusión política– donde se dirime la batalla. Ganarla no requiere retirarse de la cultura, sino contar con una comprensión más sofisticada de cómo cultura y condiciones materiales se funden en la experiencia vivida de los jóvenes varones y mujeres cuyas trayectorias divergentes constituyen hoy una de las principales fracturas de la política contemporánea.
La brecha generacional de género que documento no es un epifenómeno cultural asentado sobre bases materiales; es la expresión política de una generación atrapada entre expectativas crecientes y realidades bloqueadas, dividida en bandos opuestos por cosmovisiones que vuelven inteligible su situación de maneras profundamente diferentes. Comprender esto y construir una política a su altura exige mantener juntas las dimensiones material y cultural, en su entrelazamiento constitutivo, sin subordinar una a la otra. Es necesario analizar cómo se entrelazan en la experiencia generacional de quienes ven bloqueadas sus expectativas y encuentran en el antifeminismo una explicación, y una comunidad, que reduce el coste de expresar su frustración culpando al feminismo. Una política feminista para estos tiempos, pues, no puede limitarse a reivindicar más recursos; debe también construir marcos de interpretación que impidan que la precariedad se traduzca en resentimiento de género, y debe deslegitimar a quienes instrumentalizan el malestar juvenil para rebajar el coste del estigma asociado a posiciones reaccionarias. Solo así será posible desactivar la trampa del antifeminismo sin renunciar ni a la crítica cultural ni a la transformación material.”
Referencia web original:
La izquierda catatónica. Ignacio Sánchez-Cuenca (7/04/2026)
Sobre el declive de la izquierda alternativa, con diversas causas estructurales, con su interpretación sobre su positivo papel transformador, desde el Gobierno, y de empuje al PSOE y su inercia continuista. Selecciono varios párrafos:
“El deterioro ha llegado a tal punto que hoy todo el mundo asume que la única manera en que puede mantenerse una coalición progresista de Gobierno pasa por que la izquierda alternativa supere su condición catatónica. En los últimos meses ha habido múltiples especulaciones al respecto, casi todas ellas centradas en cuestiones organizativas y de liderazgo. Sobre esta cuestión nada relevante puedo aportar. Mi propósito, en realidad, es otro más modesto. Tan solo quisiera llamar la atención sobre el hecho de que el desánimo reinante es fruto de una lectura errónea del momento político en el que nos encontramos…
Para la izquierda alternativa, entrar a formar parte del Gobierno de España supuso dejar atrás un largo periodo de marginación política. IU se había mantenido en su papel de oposición izquierdista desde los años ochenta, sin conseguir nada sustantivo y, en algunos momentos, como en 2008, quedó al borde de la desaparición (con un 3,8% del voto y tan solo dos diputados). Creo que una de las aportaciones más relevantes de Podemos fue romper con el papel subsidiario y testimonial de la izquierda alternativa (por mucho que después haya renegado del Gobierno de Sánchez).
Gracias a la entrada en el Gobierno, Unidas Podemos y Sumar han conseguido que el PSOE se comprometiera con un programa más nítidamente izquierdista. Me parece indiscutible que los socios minoritarios han conseguido tirar del Gobierno hacia la izquierda…
Quizá este repaso apresurado resulte insignificante frente a las expectativas que se levantaron con el 15-M, no digamos nada si el plan era “asaltar los cielos”. La política, sin embargo, se nutre tanto de sueños como de resultados. No se ha abierto un periodo constituyente, ni se ha acabado con las prácticas abusivas de los partidos grandes. Con todo, los resultados, especialmente en un contexto tan desfavorable como el actual, no son en absoluto desdeñables. En mi opinión, la izquierda alternativa presenta una hoja de servicios bastante positiva y de la cual pueden enorgullecerse los partidos que la componen. Creo que tener esto claro (y saber transmitirlo con convicción) es tan o más importante que los debates sobre plataformas, convergencias y liderazgo. Con unos logros como los mencionados, no debería haber espacio para el derrotismo o el arrepentimiento. Por supuesto que se podían hacer más cosas y llegar más lejos, pero la pregunta a la que debe darse respuesta es si en algún momento anterior de la democracia se había conseguido tanto. Yo creo que no. Eso debería ser suficiente para movilizar a personas desencantadas. Más allá de la forma que adquieran las candidaturas de la izquierda alternativa, lo primero es tener claro que la coalición ha funcionado y ha sido un éxito (con todos los peros que quieran ponerse).”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-04-07/la-izquierda-catatonica.html
“Las peleas personales no pueden ser la excusa para no unirse contra la extrema derecha”: Xavi Domènech (6/04/2026)
Entrevista al historiador y exdirigente político catalán, centrada en la recomposición y colaboración de las izquierdas alternativas. Selecciono varias respuestas:
¿Por qué cree que las cúpulas de prácticamente todos los partidos han intentado cerrar este debate?
Porque es un debate que avanza por decantamiento: ¿cuál es la alternativa? La única respuesta que queda si rechazas el frente amplio, o de izquierdas o como quieras llamarlo, es quedarte en tu espacio, ir a unas elecciones muy complicadas y, en el mejor de los casos, volver a apoyar al PSOE, que volverá a distribuir el juego a su manera. En realidad lo más probable, en el actual contexto y si nada se mueve, es que ganen PP y Vox. Por eso las cúpulas no tienen una propuesta alternativa clara. Cuando les preguntas qué programa transformador proponen si no es este, no hay respuesta.
En el acto de Rufián con Emilio Delgado hubo una cierta impugnación de las izquierdas: se habló del velo, de la inseguridad en las calles... ¿La izquierda debe debatir en el terreno de la derecha?
Creo que a veces asumimos demasiado las críticas que la derecha hace a la izquierda, y eso es un error. El ejemplo más claro es lo que está pasando en el Partido Demócrata tras la derrota frente a Trump: la explicación que se instala internamente es que perdieron por defender a los trans y a los migrantes. Es decir, adoptan el relato de la derecha sobre su propia derrota. Yo creo que va exactamente por el lado contrario. Lo que demuestra el movimiento de Sanders y Ocasio-Cortez, que son capaces de hacer mítines de 30.000 personas en estados trumpistas en plena depresión política, es que un discurso radicalmente de clase que integra la diversidad en lugar de negarla no solo es posible sino que es electoralmente ganador. El problema no es que luchemos por los derechos de las personas diversas; el problema es que hemos perdido el sentido de unidad básica. Y cuando eso se recupera, funciona: el nuevo alcalde de Nueva York, joven y musulmán; la alcaldesa de Seattle; el alcalde de Chicago haciendo mítines contra la ICE más radicales que los de la CUP. No se trata de volver a la cosa antigua. Se trata de hacer la fusión de la realidad: la realidad de clase siempre ha sido diversa, y el conflicto de clases ha funcionado para las clases populares cuando ha conseguido integrar esa diversidad, no cuando la ha negado.
Pero es innegable que la izquierda está en un momento complicado, al menos a la defensiva, ¿no?
Hay un fracaso real: no de la izquierda transformadora, sino del ámbito progresista, que sigue aplicando recetas que no afrontan los grandes problemas. Si no afrontas los grandes problemas, primero se produce abstención, que es el factor que explica principalmente las derrotas institucionales, y después, ante la ausencia de respuestas, aparecen afirmaciones de identidad muy fuertes que en muchos casos acaban siendo conservadoras y reaccionarias. Las agendas mediáticas también influyen, aunque no lo explican todo. Yo no soy de los que piensan que todo es guerra cultural, aunque tenga mucha importancia.
Referencia web original:
¿Dominación sin hegemonía, hoy?. Álvaro García Linera (5/04/2026)
Respuestas a ese interrogante de este referente latinoamericano. Selecciono los párrafos finales:
“El crepúsculo de la hegemonía liberal no significa que esta haya desaparecido ni que estamos en un mundo sin emisión hegemónica. Significa que esta se desmorona lentamente a pedazos; sobrevive en fragmentos por mera inercia. Y, en medio de esta hecatombe de creencias y acciones, se producen espasmos de desesperanza, asfixiantes incertidumbres y abatimientos colectivos que, intermitentemente, son atravesados por arrebatos de entusiasmo temporales alrededor de nuevas creencias y acciones estatales protohegemónicas, ya sea de izquierda o derecha. Si alguna de ellas se traduce en soluciones materiales prácticas a los agobios económicos que dieron nacimiento al agotamiento hegemónico liberal, entonces devendrá en hegemonía contenciosa que aspira a consolidarse como nuevo horizonte predictivo de época. Si no soluciona estos agravios, la sociedad volverá a sumergirse en un torbellino de frustraciones y efímeras adhesiones. Es el tiempo liminal.
En tiempos de transición hegemónica y disponibilidad social como los de hoy, el discurso audaz y prometedor puede centralizar la energía social en múltiples direcciones políticas, lo que es decisivo para cualquier proyecto de cambio social. Puede despertar emociones bajas que legitimen más abusos y desigualdades, o puede gatillar pasiones nobles que converjan hacia una mayor justicia social. Pero la continuación de la vorágine cognitiva o la consolidación hegemónica no vendrán de la calidad lingüística de los discursos gubernamentales. No es un tema de ferocidad o endulzamiento de los discursos.
En el ámbito del modelo de acumulación que dirigirá la economía de las naciones, la hegemonía se resolverá en cómo es que la retórica, violenta o “blanda”, está soportada en mejoras palpables en las actividades económicas y en el estatus de una mayoría de las personas, además de la protección y esperanza verosímil de un venidero bienestar de la trama de la vida colectiva de las familias, que es donde, al final, se dirime la cohesión social de cualquier país.
Y, en lo referente a las relaciones internacionales, la hegemonía se zanjará en la capacidad que tenga cada hegemón de reclamar con éxito el cumplimiento de sus intereses económicos en lo que considera su área de dominio, combinando coacciones económicas y políticas con beneficios segmentados hacia sus dependientes. En tanto, la jerarquía de cada Estado en el nuevo orden global se dilucidará en la capacidad que tenga para hacer respetar con éxito el ejercicio de su soberanía económica y política frente a los demás Estados.”
Referencia web original:
La guerra de Schrödinger: narrativa, coerción y la retirada imposible. Ruth Ferrero-Turrión (2/04/2026)
Los hechos, la narrativa y el problema de la ambigüedad estratégica. Selecciono varios párrafos:
“Esta construcción narrativa cumple varias funciones. En primer lugar, permite preservar la imagen de fortaleza y autonomía que resulta central para el discurso político interno. En segundo lugar, desplaza la carga de la gestión del problema hacia otros actores, en este caso los europeos, que se ven obligados a asumir un papel más activo en la garantía del acceso a los recursos energéticos. Y, en tercer lugar, introduce un elemento de ambigüedad que dificulta la respuesta coordinada de aliados y adversarios.
Sin embargo, esta estrategia no está exenta de riesgos. La erosión de la credibilidad de los compromisos estadounidenses puede tener efectos a largo plazo sobre la arquitectura de seguridad internacional. Si los aliados perciben que las garantías de defensa colectiva son contingentes y negociables, es probable que busquen alternativas, ya sea mediante el refuerzo de sus propias capacidades o a través de nuevas alianzas. Al mismo tiempo, los adversarios pueden interpretar esta ambigüedad como una oportunidad para avanzar sus intereses en zonas de fricción.
En última instancia, la guerra de Schrödinger no es solo una descripción de un conflicto concreto, sino una metáfora de una transformación más profunda en la forma en que se conciben y se gestionan las relaciones internacionales. En un mundo caracterizado por la interdependencia, la velocidad de la información y la fragmentación del poder, la línea entre la guerra y la paz se vuelve cada vez más difusa. Y en ese espacio de incertidumbre, la narrativa —más que los hechos— se convierte en el principal campo de batalla.
La pregunta que queda abierta es si este modelo es sostenible en el tiempo o si, por el contrario, terminará generando dinámicas de inestabilidad difíciles de controlar. Porque, como en el experimento mental de Schrödinger, mantener simultáneamente dos estados contradictorios puede ser útil durante un tiempo. Pero, tarde o temprano, alguien abre la caja. Y entonces la ambigüedad deja de ser una estrategia para convertirse en un problema.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/guerra-schroedinger-narrativa-coercion-retirada-imposible.html
La deriva de Europa. Albert Recio (1/04/2026)
El diagnóstico sobre un continente de imperialismos derrotados, un viejo aroma imperial en Europa y unas élites desconcertadas y cómplices. Selecciono varios párrafos:
“Los problemas actuales que experimenta el continente son en parte impuestos por su sometimiento a la estrategia estadounidense y, en parte, producto de sus propias visiones. La expansión de la OTAN hacia el Este, que ha sido el elemento detonante de la guerra de Ucrania, fue inducida por la arrogancia y la visión imperial de Washington, pero ha contado con el inestimable entusiasmo de fuerzas europeas, tanto el de las élites de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia que mantienen un odio sostenido (y hasta cierto punto comprensible) hacia el poder ruso como el de una Alemania que siempre ha soñado con tener un conjunto de estados satélite en el Este que le permitan contar con una provisión barata de mano de obra y suministros…
El desconcierto actual es en parte producto del cambio en la política norteamericana. Trump y las élites económicas a las que representa quieren someter a Europa en un nuevo proyecto neocolonial y están hartos de las políticas europeas que coartan sus intereses básicos en campos como la energía o la regulación de las high tech. Pero el desconcierto también proviene de la constatación de que parte de las actividades que constituyeron el predominio europeo están en crisis y que, sobre todo, no se tienen ni el control tecnológico ni las materias primas que requiere el nuevo modelo productivo. Y también de que el renacido imperialismo americano y el emergente poder chino colocan a la Unión Europea en una posición mucho más subalterna de lo que sus élites proponían.
En una clave interna, este desconcierto se manifiesta en la cuestión migratoria. Por una parte, la evolución demográfica europea apunta a la necesidad, incluso por motivos vulgarmente economicistas, de atraer población para cubrir una enorme variedad de actividades (desde personal sanitario hasta gran parte de las actividades manuales). Por otra, los recelos racistas y xenófobos convierten el tema migratorio en una cuestión política de primer nivel, en que se juegan una parte de los envites electorales. Van ganando las políticas restrictivas, que pueden acabar agravando los problemas del propio modelo social y productivo.
Y este desconcierto puede evolucionar en diferentes líneas: en un renacido proyecto europeísta, que puede tener visos de un neoimperialismo que exigiría la creación de verdaderas instancias centralizadas, no sólo bancarias y económicas, sino también militares —de momento, la primera concreción es la política reaccionaria de control migratorio—, o en una reaparición de los viejos imperialismos, que acabaría debilitando el marco comunitario. Algo de ello hay en la pretensión alemana de volver a contar con un gran ejército. Es posible que el avance de la extrema derecha pueda favorecer esta salida, que además sería funcional a los intereses norteamericanos, pues ninguno de estos pequeños protoimperios estará en condiciones de discutirle la hegemonía. Por último, en la —más improbable— construcción de un proyecto europeo alternativo, en clave de verdadera autonomía política, de democracia real, de economía social y ecología. Las élites actuales no están preparadas para ello. Y las fuerzas sociales que lo apoyarían siguen siendo demasiado débiles y están a la defensiva.
La única posibilidad de que triunfen los escenarios inaceptables del neoimperialismo renacido en sus distintas variantes es, precisamente, el que pueden aportar las mejores tradiciones europeas, la de la ilustración, la del socialismo democrático, la del feminismo, la del ecologismo, la del antifascismo, la del movimiento obrero… Ellos también son parte de la historia europea, aunque nunca hayan conseguido ser hegemónicos y configurar un modelo social universalmente deseable.”
Referencia web original:
Erosión sin colapso: el poder estadounidense en transformación. Milton Meza Rivas (1/04/206)
Ensayo sobre las claves del declive de una potencia hegemónica y la erosión del equilibrio del poder estadounidense. Selecciono un par de párrafos:
“La cuestión, por tanto, no es si Estados Unidos ha dejado de ser una potencia global, sino en qué condiciones ejerce hoy su poder. Y aquí el cambio es indiscutible. Washington ya no actúa en un entorno de primacía plena, ni puede imponer sus decisiones sin coste o sin respuesta. Su poder sigue siendo determinante, pero ya no es infalible ni incuestionado. Las tensiones recientes en distintos escenarios estratégicos de alta complejidad, incluidas las vinculadas a la seguridad energética global (como la disrupción del tránsito en el Estrecho de Ormuz tras la escalada militar con Irán y sus efectos económicos a finales de febrero de este año), muestran con claridad estos límites: la capacidad de intervención de Estados Unidos se mantiene, pero su margen de maniobra es más estrecho y sus efectos más inciertos. Este patrón no es episódico ni circunstancial, sino que se intensifica con el tiempo y refleja una transformación más profunda del propio sistema internacional.
Quedará por ver hasta qué punto esta erosión del poder estadounidense se consolida o se reequilibra en el futuro. En el corto plazo, los meses siguientes serán relevantes en este sentido, ya que la incertidumbre interna en Estados Unidos aumentará también en el plano electoral, especialmente ante las elecciones legislativas de noviembre, en las que todavía no está claro quién controlará el Congreso. Con todo, el poder hegemónico estadounidense no depende únicamente de quién gobierne en un momento determinado, sino de estructuras de poder mucho más profundas y estables en el tiempo. A la vez, el orden internacional ha dejado de girar en torno a una única potencia sin rival, y Estados Unidos, sin dejar de ser un actor central, debe operar ahora en un escenario donde el poder se disputa con otros actores (públicos y privados) de forma más abierta, compleja y exigente que en cualquier otro momento reciente.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/255/ensayo/erosion-sin-colapso-el-poder-estadounidense-en-transformacion/
Después de Habermas. Nancy Fraser (1/04/2026)
‘Las reflexiones de una miembro de la izquierda norteamericana sobre lo que aprendió de él, y de lo que solo podía aprender mirando hacia otra parte’. Selecciono varios párrafos:
“En busca de formas no economicistas de una teoría de la crisis, volví a hablar de Habermas. La crisis de legitimación tuvo el gran mérito de fundamentar el cambio de mi generación hacia los valores “post-materialistas” en las transformaciones estructural-institucionales de la sociedad capitalista. Pero dos de sus principales tesis no parecían ciertas. No estaba convencida de que una crisis política de legitimación hubiera desplazado a una crisis económica de acumulación, ni de que los ciudadanos democráticos debieran reemplazar a los subalternos oprimidos como los principales agentes de la transformación. Me dirigí a otros lugares…
Habermas fue la primera persona que iluminó mi camino como teórica crítica. Sigo profundamente agradecida por ello. Pero a lo largo de los años, la luz que arrojó parpadeaba y menguaba… hasta que, con su postura sobre Gaza, parecía apagarse. Los historiadores finalmente decidirán si esa postura fue una anomalía o la culminación de un largo proceso en el que la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt se convirtió en una forma de liberalismo que con demasiada frecuencia era cómplice del imperialismo estadounidense. Me inclino a estar del lado de quienes sostienen que Habermas al principio revivió la teoría crítica, pero que finalmente la terminó. Si es así, sin embargo, inspiró, por su extraordinaria presencia e intensidad de pensamiento, a muchos que siguen comprometidos con “la teorización crítica de intención emancipadora” y con los ideales democrático-socialistas asociados a ella. Algunas/os de nosotras/os ya no somos habermasianas/os, pero aprendimos de él, con él y contra él lo que significa preservar la fe y la crítica.”
Referencia web original:
La guerra de Irán y sus consecuencias: entrevista a Wolfgang Streeck (30/03/2026)
Entrevista al ilustre pensador que incluye el papel de Alemania, la posible utilización israelí de armas nucleares y el declive geopolítico estadounidense. Selecciono varias respuestas:
“La UE no es un Estado y nunca lo será. Tampoco importa en este caso, porque nadie le hace el menor caso. En cuanto a sus Estados miembros, sus condiciones previas difieren radicalmente. Francia mantiene estrechos vínculos con el Líbano y, tradicionalmente, se sobreestima a sí misma como su protectora. España tiene vínculos de larga data, especialmente culturales, con el mundo musulmán. Alemania mantiene su conocida relación especial con Israel y su «derecho a existir», cuya definición deja en sus manos, tanto en lo que respecta al alcance territorial como al orden interno del Estado israelí. Antes de que Israel recurra a sus armas nucleares, sin duda pediría a Alemania, en nombre de la «razón de Estado» alemana, apoyo militar; ningún otro Estado miembro de la UE, salvo posiblemente los Países Bajos, estaría dispuesto a hacerlo… [Sobre la utilización israelí de las armas nucleares] Eso significa que se reserva el derecho, al igual que las demás potencias nucleares, de utilizar sus armas nucleares, si ello fuera necesario. ¿Para qué otra cosa las tendría?...
Todas las guerras son diferentes. En la Primera Guerra Mundial los imperios feudales se derrumbaron; en la Segunda Guerra Mundial se trataba de derrotar a dos grandes potencias regionales, Alemania y Japón, que querían subyugar a sus respectivas «esferas de influencia». El resultado fue un mundo dividido con dos potencias victoriosas, Estados Unidos y la URSS, cada una dotada de su propio imperio: uno expansivo, el otro limitado por sí mismo y por la «contención») de su rival hasta que se disolvió de forma sorprendentemente pacífica a finales del siglo XX. Lo que siguió fueron más de tres décadas de un orden mundial unipolar en el que no pasaba un solo día sin que su potencia hegemónica librara una u otra guerra en algún lugar del mundo. A esto se le llamaba «estabilidad». Hoy asistimos a la desintegración de esta superpotencia, que no puede decidirse entre la retirada o la resistencia, mostrando una marcada tendencia hacia esta última.”
Referencia web original:
Antifeminismo en los jóvenes: entre lo material y lo cultural. Nuria Alabao (24/03/2026)
A partir del análisis del laboratorio de Corea del Sur, se profundiza en la actitud antifeminista de una parte de varones jóvenes, en descenso relativo de estatus y condiciones materiales. Selecciono varios párrafos:
“Por tanto, el debate sobre causas culturales y materiales no siempre se puede separar y tiene varias aristas. Una de ellas es cómo el género tiene una capacidad especial para condensar malestares materiales que terminan codificándose –o desviándose– en términos culturales. Es decir: las sensaciones de pérdida, de miedo o falta de reconocimiento social a menudo encuentran expresión, y a veces distorsión, en el lenguaje del género. Por ejemplo, los procesos de desindustrialización pueden dar lugar a una nostalgia patriarcal, y no necesariamente tiene que ver con las pérdidas de estatus real, sino más bien autopercibido. Veamos un ejemplo…
Una explicación que podríamos dar tiene que ver con la memoria: las generaciones mayores habrían estado más vinculadas a las luchas por la igualdad y percibirían esos derechos como conquistas que hay que proteger. Pero las investigaciones citadas aportan una lectura complementaria de tipo material. Si el predictor más significativo del antifeminismo no es la precariedad objetiva sino la percepción de declive de estatus, y esto en los jóvenes tiene que ver con un descenso respecto de los padres, cabe preguntarse si la posición consolidada de los boomers –con tasas de propiedad, niveles salariales y patrimonio acumulado muy superiores a los de los jóvenes– no opera aquí como un amortiguador frente al resentimiento de género. Quien no percibe que su estatus se deteriora tiene menos razones para buscar culpables. Quien siente que el suelo se mueve bajo sus pies es más vulnerable a la narrativa que señala al feminismo como responsable de su caída.
En este contexto, y en medio de la utilización de las frustraciones de los jóvenes como herramienta de derechización, para desactivar la trampa del antifeminismo tendremos que sacar la cuestión de género de la guerra cultural –donde solo podemos perder– y devolverla al terreno de las condiciones materiales de existencia. Un marco político feminista efectivo para estos tiempos exige además afirmar que el mandato de masculinidad produce sufrimiento en hombres y mujeres, aunque de forma diferente. Ponernos a destruir ese mandato no sería entonces un gesto de generosidad hacia los varones, sino una condición para la emancipación de todos, todas y todes.”
Referencia web original:
Irán, cómo quedar atrapado y luego querer salir de una guerra. Vicenç Fisas (25/03/2026)
El fiasco estratégico y de legitimidad del trumpismo con su guerra contra Irán. Selecciono los párrafos finales:
“En definitiva, la supuesta apertura de conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, no hace sino confirmar una verdad incómoda que la historia de los conflictos bélicos modernos ha demostrado con reiterada contundencia: iniciar una guerra sin haber evaluado con rigor sus consecuencias políticas, tanto para el agresor como para el agredido, equivale a adentrarse en un laberinto del que, tarde o temprano, se buscará la salida por la misma puerta que nunca debió abrirse. La irracionalidad no reside únicamente en los errores tácticos o en la subestimación del adversario, sino en algo más profundo y estructural: en la incapacidad o la negativa de quienes toman la decisión de ir a la guerra de asumir que el campo de batalla más determinante no es el militar, sino el político, el simbólico y el narrativo.
Cuando una potencia desencadena hostilidades sin legitimidad internacional, sin claridad sobre sus objetivos reales y sin una estrategia de salida viable, no está eligiendo entre la guerra y la paz, sino entre distintas formas de derrota política. Las trampas del compromiso y del sacrificio no son accidentes del camino, son la consecuencia lógica e inevitable de decisiones iniciales adoptadas bajo presión, sesgo ideológico o cálculo electoral, y no bajo la fría racionalidad que exige comprometer vidas humanas y el prestigio de un Estado. Por ello, cualquier proceso de negociación que se produzca en estas circunstancias no debe leerse como un acto de habilidad diplomática, sino como el reconocimiento implícito de un fracaso que se intentará disfrazar con el lenguaje de la victoria, perpetuando así la última y más perniciosa irracionalidad de toda guerra mal concebida: la de no poder terminarla sin mentir sobre cómo comenzó.”
Referencia web original:
¿Qué votos necesita la izquierda para ganar?. Beatriz Gimeno (23/03/2026)
Una reorientación de por dónde reactivar el electorado de izquierdas. Selecciono un párrafo:
“La izquierda no puede dejar de ocuparse de las cuestiones materiales porque estas marcan la diferencia entre las vidas vivibles y las que no. Pero no sólo éstas. Tiene que poner el mismo énfasis en que las libertades y los derechos conquistados en las últimas décadas no tengan vuelta atrás, tiene que defenderlos sin titubeos o perderá, tiene que incluso buscar ampliarlos. La izquierda se equivocará mucho si se obsesiona con recuperar a esos chicos que van al gimnasio y están desorientados, como dijo Emilio Delgado en una reciente charla con Rufián. Se equivocará mucho si busca adaptar sus propuestas tratando de llegar a esos hombres que tienen miedo y están rabiosos. El problema de Emilio Delgado (y tantos líderes de izquierda) es que siguen pensando el mundo androcéntricamente; es decir, siguen pensando en un mundo en masculino blanco y heterosexual. El joven blanco hetero ya no es el centro del universo, pero, ojo, es que ni siquiera son mayoría. Y, aunque el androcentrismo impida a veces darse cuenta, las mujeres, las personas de la diversidad (grupo cada vez más numeroso) y las personas migrantes y racializadas (también cada vez más numerosas) somos muchos más. Y votamos. Y no votaremos a quien no de una batalla firme por nuestros derechos.”
Referencia web original:
https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/votos-necesita-izquierda-ganar_129_2166521.html
Jürgen Habermas y la crisis de la civilización. Andrés Kogan (23/03/2026)
Una valoración crítica de los límites de ilustre pensador alemán. Selecciono varios párrafos:
“Dicha obra logró impulsar la razón comunicativa como alternativa a la racionalidad instrumental (centrada solo en la eficacia y el control), señalando que la razón no reside en un sujeto aislado, sino en el diálogo y el entendimiento mutuo entre personas que buscan un acuerdo libre de coacción mediante la esfera pública. Esto le permitió distinguir entre sistema y mundo de la vida, denunciando cómo el primero ha colonizado al segundo a través de estados autoritarios y lógicas neoliberales.
Sin embargo, desde el Sur global y desde una perspectiva descolonizadora, ecológica y feminista, su legado puede leerse críticamente. La razón comunicativa de Habermas, por más interesante que parezca, permanece atrapada en dos límites estructurales que nunca logró superar: el eurocentrismo, el antropocentrismo y el patriarcado, los cuales nos han conducido a una crisis climática y de la civilización sin precedentes…
El genocidio en Gaza no es solo una tragedia humanitaria: es la expresión más brutal de lógicas civilizatorias que Habermas nunca desmontó. Es el mismo patrón de poder que clasifica pueblos como prescindibles, que mercantiliza la vida y que convierte la “razón” en instrumento de dominación. Que el mayor defensor europeo de la deliberación democrática haya optado por no condenar —sino justificar— este horror revela los límites éticos y políticos de su marco teórico.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/jurgen-habermas-y-la-crisis-de-la-civilizacion/
La izquierda confederal pierde más de la mitad de su representación autonómica desde 2015. Íñigo Aduriz y Ainhoa Díez (22/03/2026)
Un estudio sociológico detallado del declive representativo de la izquierda alternativa confederal. Transcribo su introducción:
“La izquierda confederal está intentando reconfigurarse en las últimas semanas tras perder en la última década más de la mitad de su representación en los parlamentos autonómicos. Por un lado, los partidos que configuraron la coalición de Sumar están trabajando en una alianza para las próximas citas electorales después de encajar fuertes caídas en los recientes comicios de Aragón y Castilla y León, donde se quedaron sin escaños. En Extremadura, en cambio, la alianza Unidas por Extremadura que aglutinó a Podemos, IU y Alianza Verde sí consiguió mejorar su resultado pasando de cuatro a siete diputados en la Asamblea extremeña.
De momento, los pasos que han dado los partidos de Sumar se concentraron en un acto conjunto el pasado 21 de febrero bajo el lema 'Un paso al frente', en el que representantes de Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comuns escenificaron su unidad de acción. Pero aún está por concretar cuál será el nombre de la coalición y, sobre todo, su principal cabeza visible tras el anuncio de la vicepresidenta Yolanda Díaz de dar un paso al lado y dejar el liderazgo del espacio. Todos los partidos han pedido informalmente al ministro Pablo Bustinduy que sea él su máximo representante, pero él ya ha dicho que, por el momento, no está dispuesto a asumir esa responsabilidad.
Podemos, por su parte, anunció una “reflexión rotunda” tras la debacle en Castilla y León del pasado 15 de marzo donde se quedaron como fuerza extraparlamentaria. A la espera de conocer más detalles de esos cambios anunciados, este jueves trascendió que su secretaria de Organización y candidata a las futuras generales, Irene Montero, protagonizará un acto en Barcelona junto al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el excoordinador de Catalunya en Comú Xavier Domènech. El acto adquiere especial relevancia después de la iniciativa protagonizada por el propio Rufián el 18 de febrero junto al diputado madrileño de Más Madrid Emilio Delgado, en el que ambos reclamaron sinergias entre las fuerzas de la izquierda confederal y los partidos progresistas de corte soberanista para intentar lograr la mayor representación posible en nuevas elecciones y frenar el ascenso de la extrema derecha.”
Referencia web original:
El suicidio geopolítico de Estados Unidos. Andrea Rizzi (22/03/2026)
Una opinión ilustrativa de la valoración crítica desde posiciones socialdemócratas a la deriva militarista del trumpismo. Selecciono varios párrafos:
“Es evidente que, por ejemplo en América, el trumpismo está consiguiendo que sus socios alcancen el poder. Y en el plano estratégico, puede haber una estrategia no explicitada detrás de las acciones. Jack Watling, respetado experto del RUSI, ha señalado que en círculos estratégicos y de inteligencia de Washington hay mucho temor de que China emprenda en 2027 una acción contra Taiwán, y que por lo tanto creen que es el momento de debilitar posibles focos alternativos de resistencia —Irán, Venezuela, Cuba, Rusia (a través de un apaciguamiento que la haga menos dependiente de China)— en caso de que estallara un pulso armado entre las superpotencias.
Pero, en concreto, nada asegura que las acciones emprendidas surtan a medio o largo plazo los efectos deseados, y al contrario, los efectos dañinos son terribles. Irán es el ejemplo perfecto. Se trata de una guerra con el potencial de entrañar un desgaste gravísimo para los arsenales estadounidenses que, pese a contar con la mayor industria armamentística del mundo, no se rellenan con rapidez en algunos puntos críticos, como ciertos misiles sofisticados. La acción en Irán añadirá valiosa experiencia de combate, pero vaciará stocks, desgastará materiales, agotará personal, tensará la opinión pública y cabreará a medio mundo. Si para pronto, el desgaste será menor, pero con el coste de la derrota —porque en un choque entre una superpotencia y un país mediano, todo lo que no es una victoria total es una derrota—; si dura mucho, el desgaste será enorme.
Especular con el futuro es un deporte de alto riesgo que conviene evitar. Estados Unidos es un país que sigue siendo formidable, y quien lo subestime lo hace a su riesgo y peligro. No es imposible que consiga doblegar Irán, que Venezuela adopte una política más amigable y que el castrismo resulte desalojado en Cuba. Pero, incluso si esto ocurriera mañana, el desgaste que las acciones de Trump producen a la hegemonía de EE UU —la desconfianza, el desprecio, el rencor, la reconsideración de las relaciones con China y de la exigencia de independizarse de Washington— es de tal calibre que hoy su mandato, más que hacer América grande de nuevo, parece autoinfligirle heridas con potencial letal para su primacía.”
Referencia web original:
https://elpais.com/internacional/2026-03-22/el-suicidio-geopolitico-de-estados-unidos.html
Alumnos que dan miedo. Cristina Fallarás (21/03/2026)
El desplazamiento de la autoridad en las aulas para frenar la igualdad. Selecciono varios párrafos:
“El aula ya no es un espacio donde la autoridad está clara. Ahora es un territorio en disputa. Y en esa disputa algunos chicos han decidido que la autoridad no va a ser de la profesora, sino suya. Del grupo. Del más fuerte. Del que más grita. Del que más se atreve. Lo más grave es que muchas veces tienen razón. Porque cuando la profesora sanciona, la familia dice que exagera. Que algo habrá hecho. Que no será para tanto. Y entonces todo encaja: el alumno aprende que puede hacerlo, que le van a proteger, que la autoridad de esa mujer vale menos que su palabra.
Así, poco a poco, la profesora se queda sola. Sola en el aula. Sola en el pasillo. Sola en el patio. Hasta que un día deja de sentir enfado y empieza a sentir miedo. Y cuando una profesora tiene miedo, ya hemos perdido. Hemos perdido mucho, muchísimo, porque el miedo cambia cómo enseñas. Cambia lo que permites. Cambia hasta dónde llegas. El miedo encoge el aula, la empobrece, la vuelve un lugar donde sobrevivir en vez de enseñar. Entonces ellos ganan. No porque sean más, ni porque sean más fuertes, sino porque han entendido algo que nosotras no queríamos ver: que la autoridad no desaparece, se desplaza.
Ahora mismo, en demasiadas aulas, se está desplazando hacia ellos. Esto no va de nostalgia ni de volver a modelos autoritarios. Va de algo mucho más básico: de poder trabajar sin miedo. De que una mujer pueda ejercer una determinada autoridad sin ser insultada por ser mujer. De que un aula no sea un campo de batalla donde hay que ir acompañada para sentirse segura.
Nos dijeron que la igualdad ya estaba conseguida. Pero basta entrar en algunas aulas para entender que no, que lo que está pasando no es un retroceso abstracto. Es concreto. Tiene voces, palabras. Tiene cuerpos. Y tiene consecuencias.
Si las profesoras empiezan a tener miedo, no es solo un problema de ellas. Es que estamos educando a una generación de chicos que han aprendido que el respeto es opcional y que la autoridad femenina es negociable. Eso, fuera del aula, se convierte en vida.”
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“El desenlace de la guerra imperial contra Irán definirá el horizonte geopolítico”: Claudio Katz (20/03/2026)
Larga entrevista al economista argentino sobre la dinámica geopolítica y el declive imperialista de EEUU, con su deriva militarista. Entresaco dos aspectos:
“Y Europa, ¿qué? ¿Cuál es el rol que está jugando la UE en este escenario de caos?
Yo definiría su posición como de “eurovasallaje” ante EEUU. La dependencia que se gestó tras la segunda guerra mundial a través del Plan Marshall y la guerra fría no solo no se ha revertido, sino que se ha acelerado. Precisamente el rol adoptado por la Unión Europea en la guerra de Ucrania, impulsando toda una serie de rondas de sanciones que revertían en su perjuicio económico, ha acelerado este proceso. En la actualidad, y dado el escenario de caos global ya señalado, Europa entiende que su única salida es supeditarse a la órbita del bloque liderado por EEUU.
La idea de que la UE iba a constituirse como un polo alternativo imperial a Estados Unidos no se ha concretado en el tiempo, más bien todo lo contrario. Solo desde ahí, además del evidente retraso económico de la UE respecto a EEUU y China, así como de su dependencia energética y física del exterior, se explica su lamentable rol durante el genocidio de Gaza, su aval al secuestro de Maduro, y su posición contraria al derecho internacional en la guerra de Irán.
Por último, ¿qué podemos hacer desde los movimientos populares frente a este escenario caótico? ¿Qué rol le toca a las izquierdas internacionalistas en estos momentos?
Yo creo que para la izquierda se presenta la necesidad de hacer confluir la lucha contra el neoliberalismo, contra el fascismo y contra el imperialismo. Es una triple batalla: enfrentar el capitalismo, defender los derechos democráticos y colectivos frente al avance autoritario y reaccionario, e impulsar la solidaridad internacionalista contra los embates del imperialismo en todas sus formas, colaborando con los países oprimidos en defensa de su soberanía.
Saber cómo combinar estos tres aspectos, que en cada contexto adquirirán una agenda y una estrategia diferente, es en mi opinión el marco de actuación. Precisamente el internacionalismo es una forma de desarrollar esta lucha en todos los países, pero con el matiz más significativo que en cada país involucre esta batalla. No es una tarea sencilla, pero hay que hacerlo. Ningún cambio va a producirse sin lucha, sin calle, sin movilización popular. Tomar esta como base y tener la audacia para combinar los tres ejes: anticapitalista, antifascista y antiimperialista; ahí puede estar la clave.”
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La convergencia ideológica de la nueva ola reaccionaria. Mónica Clua (19/03/2026)
Los distintos componentes ideológicos que convergen en la justificación de la nueva ola reaccionaria, que intentan frenar la pérdida de legitimidad del neoliberalismo autoritario e imperial y reforzar su sistema de dominación. Selecciono varios párrafos:
“Aquí propongo otra lectura. Lo que vivimos no es un estallido espontáneo de malestar identitario, sino la consolidación de un proyecto político global que se acelera porque el neoliberalismo autoritario ha entrado en fase de agotamiento. El neoliberalismo fue autoritario desde el inicio: nació para limitar la democracia allí donde amenazaba la acumulación. La novedad es que, ante el desgaste de su legitimidad, endurece su forma política y se apoya en una convergencia de corrientes reaccionarias para sostener lo que ya no puede sostener por consenso…
Entre 2011 y 2020 se abrió, en distintos lugares, la posibilidad de que el conflicto social volviera a nombrarse en términos de clase, aunque ya no en el lenguaje clásico del siglo XX. Se articuló con feminismo, antirracismo, vivienda, conflictos territoriales. No llegó a consolidarse como proyecto hegemónico, pero fue suficiente para encender alarmas entre quienes habían administrado la crisis en clave de disciplina. La ola reaccionaria surge sobre ese terreno: no para “calmar” a nadie, sino para redirigir el conflicto antes de que cristalice en algo más peligroso para quienes concentran poder…
Por eso el desplazamiento es clave. Una de las operaciones más eficaces ha sido reconvertir el conflicto social en conflicto generacional… El desplazamiento, por lo tanto, opera en clave cultural. La precariedad laboral, la externalización de servicios o la degradación de lo público quedan subordinadas a pánicos morales (género, inmigración, seguridad). Y se completa con un tercer movimiento: la securitización del conflicto social. Solidaridad con Palestina, acampadas universitarias, protestas climáticas: todo puede traducirse a amenaza interna. La izquierda deja de ser adversario legítimo y pasa a figurar como enemigo a neutralizar. La guerra cultural no sustituye al conflicto económico: lo cubre y lo reorganiza. Sobre ese terreno se articula la convergencia ideológica de la ola reaccionaria que hoy vemos. Esta ola no responde a una tradición única. Es una alineación funcional entre corrientes heterogéneas que se necesitan y, a la vez, existen en tensión y contradicción…
El núcleo de esta rearticulación no es cultural: es material. Se trata de reconfigurar el poder político y económico para garantizar que la acumulación continúe incluso cuando la legitimidad democrática se erosiona. La cuestión no es reducir el Estado, sino redefinir su función: de mediador social pasa a convertirse en garante directo de condiciones favorables al capital, aunque eso implique restringir la deliberación, endurecer marcos legales o intensificar la vigilancia.”
Referencia web original:
https://sinpermiso.info/textos/la-convergencia-ideologica-de-la-nueva-ola-reaccionaria
La mayoría social paga la factura: energía, aranceles y subordinación en el nuevo acuerdo con EEUU. Tom Kucharz (19/03/2026)
Un fuerte análisis crítico de la subordinación europea. Selecciono los párrafos finales:
“El acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos no es un error. Es una elección política por un mundo en llamas, por las guerras, el cambio climático y el colapso. La UE decide apostar por el viejo régimen de globalización capitalista y subordinarse al poder de la administración Trump. Pero al hacerlo, consolida su dependencia y reduce su margen de maniobra.
Y eso no es un detalle. Es la lógica misma del capitalismo en crisis: administrar la subordinación como si fuera realismo; presentar la renuncia como prudencia; llamar la “protección de los trabajadores y las empresas europeas” (S&D) a la obediencia.
Desde la pandemia de la covid-19 y la guerra de Ucrania, estamos presenciando una alarmante normalización de la agresión, la crueldad y el sufrimiento humano. Quizás este pacto comercial sea otro indicador más de la necropolítica de la UE, el apuntalamiento brutal, el reforzamiento autoritario y el negacionismo histérico de todas las crisis, como señalaba Amador Fernández Savater en “La tregua de Trump”.
En un mundo cada vez más conflictivo, la capacidad de decidir no se mide por la cantidad de tratados comerciales firmados, sino por la posibilidad real de romper con la barbarie, la guerra, la crueldad, la opresión y el poder de muerte, como decía Rita Segato. Y esa posibilidad, hoy, la clase dominante europea no la quiere ni la imagina. Prefiere que la mayoría social siga pagando la factura.”
Referencia web original:
Una interpretación errónea de los efectos económicos del cierre del estrecho de Ormuz. Juan Torres (19/03/2026)
Las repercusiones geoeconómicas de la guerra en Oriente Próximo en un marco diferente a la crisis del petróleo de los años setenta. Selecciono varios párrafos:
“Nada de esto implica que un cierre del estrecho de Ormuz no tendría efectos graves. Los tendría, por supuesto. Provocaría subidas intensas de precios, tensiones inflacionarias, crisis alimentarias y perturbaciones significativas, especialmente en economías dependientes de importaciones energéticas. Pero creo que dar por hecho que ese shock provocaría automáticamente una crisis mayor que la de los años setenta es una extrapolación mecánica. Y equivocada.
La lección histórica es clara. Las grandes crisis no suelen tener una causa única. Son el resultado de tensiones acumuladas que terminan manifestándose a través de un detonante visible. En 1973, ese detonante fue el petróleo. Pero las raíces de la crisis estaban en transformaciones mucho más profundas. Si hoy se produjera un shock energético de gran magnitud, su impacto dependería menos del petróleo en sí mismo que de las fragilidades estructurales del sistema actual que he mencionado y que vengo señalando en mis últimos libros y artículos y que acabo de mencionar: deuda, financiarización extrema, fragmentación geopolítica, transición tecnológica acelerada y crisis climática.
Por eso, centrar el análisis exclusivamente en el estrecho de Ormuz es un grave error de enfoque. No porque no importe, sino porque no es lo esencial ni lo que puede provocar que la crisis que se desencadene sea letal. La estrategia de las élites económicas y políticas tras la crisis de los años setenta consistió, en buena medida, en consolidar una interpretación que confundiera el shock energético de 1973 con la crisis estructural del capitalismo. Mientras centraban la atención del resto de la sociedad en el petróleo y en los precios, no se engañaron a ellas mismas y se dedicaron a imponer las políticas neoliberales que permitieron recomponer la rentabilidad y reforzar la estructura del sistema.
Dejarse confundir de nuevo sería aún más peligroso. Lo que ahora está en juego ya no es sólo la estabilidad de un modelo económico, sino la capacidad de todas nuestras sociedades para hacer frente a crisis de alcance sistémico —desde la financiera hasta la climática— de las que depende, en última instancia, la propia sostenibilidad de la vida en el planeta.”
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El nuevo (des)orden mundial y el lenguaje de la dominación trumpista. Laura Camargo (17/03/2026)
Análisis del discurso autoritario del trumpismo, con el secuestro y la resignificación semántica. Selecciono varios párrafos
“Tras décadas de desgaste deliberado del lenguaje y de la capacidad de asombro, el gobierno de EEUU ha normalizado y legitimado el supremacismo blanco y el racismo, el marco securitario ligado a la inmigración y el uso de la violencia total amparado en mentiras. El umbral de la intolerancia se ha desplazado y el autoritarismo reaccionario estadounidense, con su capacidad para resignificar conceptos y manipular la verdad, ha logrado que sus acciones violentas se vuelvan espectáculo. No está de más recordar que también el clima internacional ha cambiado drásticamente con la expansión autoritaria. Si en los años 90 existía algo así como una internacional de las democracias liberales, hoy existe una internacional reaccionaria que, con algunas fracturas y contradicciones que seguramente se irán agudizando, ha actuado en su fase expansiva de manera coordinada. Quizá por ello el éxito del boicot al apartheid sudafricano no termina de funcionar hoy, a pesar de los éxitos obtenidos por el movimiento BDS, con relación al estado genocida de Israel.
Después de normalizar el discurso racista, supremacista, clasista, misógino y homófobo por extensión de la cosmovisión del evangelismo blanco, repetición mediática, adopción por parte de portavoces políticos e influencers y banalización autoritaria, la famosa “ventana de Overton”, que establece una gradación sobre los límites de lo decible, está fuera de sus goznes. Los políticos de la extrema derecha que eran vistos hace una década con desconfianza por los poderes económicos, hoy son abrazados por ellos: Trump toma posesión rodeado de tecno-oligarcas multimillonarios y, en general, a pesar de sus desavenencias públicas con Elon Musk por la política de aranceles, funcionan todavía sus consensos con el gran capital.
En este contexto de demolición del derecho internacional, la clase dirigente europea ha mostrado un estado de ánimo depresivo y errático ante la nueva configuración del orden mundial mandatado desde la Casa Blanca, con una China de orientación pragmática en ascenso ocupando ya el lugar de segunda potencia económica mundial. Si bien EEUU sigue teniendo la capacidad de condicionar lo que ocurre en otros países del centro imperialista como primera potencia bélica, no es menos cierto que ha entrado claramente en una crisis irresoluble que cristaliza en prácticas cada vez más autoritarias y violentas, de derivadas fascistizantes y consecuencias imprevisibles. Y debido a su importancia actual, resulta oportuno analizar la resignificación y el reencuadre del concepto “paz” en la neolengua trumpiana, así como algunos de los rasgos discursivos de la sumisión europea a través del análisis de discurso del Secretario General de la OTAN, Mark Rutte…”
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Una crítica marxista-leninista de Jürgen Habermas. Nikos Mottas (17/03/2026)
Una valoración crítica, desde el marxismo clásico, de la aportación normativa del ilustre filósofo Habermas, la comunicación dialógica, que ha servido para la cobertura ética y la legitimidad de una socialdemocracia consensual, confrontada a los grandes conflictos sociopolíticos y geoestratégicos donde impera el poder y la dominación, analizados por la primera generación de la Escuela de Frankfort, y que hoy, puestos en primer plano por el trumpismo, desbordan esa lógica comunicativa y que, matizando al autor, requieren la apuesta de las izquierdas por la fuerza democrática y la acción popular. Selecciono varios párrafos:
“El apoyo de Habermas a la intervención en Yugoslavia reveló, por lo tanto, algo más que un juicio político controvertido. Puso de manifiesto los límites de un marco filosófico que se había ido desvinculando gradualmente del análisis del poder imperial. Una vez que la dinámica estructural del capitalismo global se desvanece, las acciones de los estados más poderosos pueden presentarse como dilemas éticos, más que como expresiones de dominio geopolítico…
Tal conclusión solo podía derivarse de un marco en el que las contradicciones del capitalismo ya no se consideraban históricamente decisivas. Una vez que la crítica revolucionaria del sistema fue reemplazada por una filosofía de legitimidad procedimental, el horizonte de la imaginación política se redujo considerablemente. La tarea de la política pasó a ser la transformación de las relaciones sociales, y no la mejora de las condiciones institucionales y comunicativas bajo las cuales se gestionaban dichas relaciones.
Nada de esto menoscaba la seriedad intelectual de la obra de Habermas. A lo largo de su vida, fue un erudito formidable, profundamente comprometido con las tradiciones de la filosofía europea y genuinamente convencido de que las sociedades humanas deben aspirar a formas de vida política guiadas por la razón en lugar de la coerción. Su insistencia en la importancia del debate público y la legitimidad democrática nos recuerda aspiraciones que siguen siendo esenciales en cualquier política emancipadora.
Sin embargo, la lección de su trayectoria intelectual reside en otro lugar. Ilustra la facilidad con que la crítica del capitalismo puede integrarse en el marco ideológico del orden liberal una vez que el análisis del poder de clase y la dominación imperial se ve desplazado por el lenguaje de las normas y los procedimientos. El vocabulario de la emancipación perdura, pero su contenido político se disuelve gradualmente.
Habermas no se limitó a defender el sistema a gritos; hizo algo mucho más trascendental. Le proporcionó un lenguaje filosófico sofisticado mediante el cual podía presentarse como la encarnación de la razón, la legalidad y los valores universales. En ese sentido, su obra cumplió una función que los defensores del poder siempre han necesitado: tradujo las realidades de la dominación a la gramática moral de la legitimidad…
Pero la cuestión más profunda que plantea su legado permanece sin resolver: si el pensamiento crítico se limitará a refinar el vocabulario moral del orden establecido, o si volverá a confrontar las estructuras materiales de poder que rigen el mundo moderno.
Porque si la historia nos enseña algo, es que los sistemas construidos sobre la explotación y la jerarquía imperial no se superan solo con mejores argumentos. Se superan cuando las fuerzas sociales sometidas a ellos adquieren el poder de cambiar el mundo mismo.”
Referencia web original:
https://nuevarevolucion.es/una-critica-marxista-leninista-de-jurgen-habermas/
Mujer y negra: las feministas blancas ante sus privilegios. Paula Cáceres (16/03/2026)
El sentido de la interseccionalidad como interacción entre la clase y el género para comprender y transformar la discriminación de las mujeres racializadas o étnicamente no blancas hegemónicas, privilegiadas por el factor estructurante y jerarquizante del sistema-mundo colonial (que no debiera considerarse de forma determinista respecto de los otros dos tipos de conflicto, de clase social y de género). Selecciono varios párrafos:
“A partir del análisis de este caso, Crenshaw determinó que la experiencia de las mujeres negras no podía ser explicada solo desde el punto de vista de la raza o solo desde el punto de vista del género, ya que es la intersección de ambos ejes la que produce su realidad concreta y, por tanto, una forma única de discriminación. No se trata solo de la suma de opresiones, sino de la manera en que estas se imbrican e interactúan, generando experiencias concretas que describen la discriminación específica que viven las mujeres negras, primero por ser negras y luego por ser mujeres.
Interseccionalidad fue el término que acuñó Crenshaw para poner de manifiesto esta realidad, un prisma desde el que observar cómo la raza intersecciona e interactúa con cuestiones como la clase y el género. Antes de Crenshaw, mujeres de diferentes movimientos subalternos, en diversos contextos históricos y geopolíticos, ya debatían sobre cómo el factor étnico y racial juega un rol determinante en la configuración de las relaciones de poder, y por qué es imposible analizar la opresión de género o de clase sin tomar en cuenta cuestiones como la raza o la etnia, lo que evidencia el intenso debate que ya existía en los movimientos de mujeres no blancas sobre esta materia…
Porque el feminismo blanco se ha visto beneficiado por un sistema que marca racialmente como inferiores a los pueblos del sur global a través de marcadores raciales como el color de la piel, la etnicidad, la religión, el idioma o la cultura, situándolos en una zona de no-ser, una zona deshumanizada de no derechos, con el fin de mantener la supremacía y los privilegios políticos, económicos y sociales de las poblaciones blancas, entre las que se incluyen las feministas blancas. No reconocer esta realidad implica la anulación y negación de la definición misma del concepto interseccionalidad que sitúa el eje de la raza como un factor estructurante y jerarquizante del sistema-mundo que las privilegia sobre las mujeres racializadas. ¿Están dispuestas las feministas blancas a reconocer sus privilegios? ¿Están dispuestas a hacerse a un lado para ceder y compartir espacios de trabajo, participación y visibilidad?”
Referencia web original:
https://elpais.com/ideas/2026-03-16/mujer-y-negra-las-feministas-blancas-ante-sus-privilegios.html
Irán y la izquierda. Yanis Varoufakis (15/03/2026)
Un análisis del régimen iraní y su componente antiimperialista, al mismo tiempo que conservador y represor de las izquierdas, con una apuesta contra los bombardeos de EEUU e Israel y por la emancipación del pueblo iraní. Selecciono los párrafos finales:
“Y así llegamos hasta hoy: Mojtaba Jamenei, hijo de Ali Jamenei, es ahora el nuevo líder supremo de Irán. Los Estados Unidos e Israel han matado a su padre, a su madre, a su esposa, a su hermana y, muy probablemente, a uno de sus hijos. El régimen es brutal, impopular entre amplios sectores de su propia juventud y económicamente esclerótico. También es producto de 70 años de arrogancia y agresión occidentales. No va a desaparecer con los bombardeos. No se moderará por las sanciones. ¿Qué debe hacer y decir la izquierda en este contexto?
Debemos, sugiero, empezar por responder a los imperialistas liberales que nos preguntan: “¿Pero qué pasa con las mujeres? ¿Y la libertad?”. A ellos les digo esto: las mujeres de Irán no necesitan que Washington o Tel Aviv les lancen bombas los F-35. El camino hacia el lema “Mujer, Vida, Libertad” no pasa por las ruinas humeantes de Teherán. Pasa por la derrota de los mismos poderes que llevan 70 años asegurándose de que Irán nunca conozca la paz ni la democracia. El pueblo de Irán debe liberarse primero de las garras de la horrible elección entre el régimen actual y un destino peor que el de Irak, Libia y Siria juntos.
Nuestra tarea, como gente de izquierda en Occidente, consiste en presionar a nuestros gobiernos para que detengan los bombardeos. Para poner fin a las sanciones que matan de hambre a los pobres y enriquecen a los contrabandistas del régimen. Para desmantelar la maquinaria propagandística que nos dice que la guerra es paz y la ocupación es libertad. Entonces, y sólo entonces, el pueblo iraní, ejerciendo su inmenso poder propio, podrá recuperar su futuro tanto de manos de los teócratas como de sus propiciadores imperiales.”
Referencia web original:
Von der Leyen y la muerte de Europa. Máriam Martínez-Bascuñán (15/03/2026)
Una crítica al hundimiento moral de las élites europeas. Selecciono varios párrafos:
“La realpolitik funciona como un dispositivo retórico que convierte casi cualquier acción en justificable mediante la apelación a la necesidad. El argumento es siempre igual: ante circunstancias excepcionales, los principios ordinarios no se aplican, la responsabilidad exige realismo y a quien no lo acepta se le relega al papel de ingenuo. Von der Leyen no ha dicho “abandonemos el derecho internacional porque es malo”, sino algo mucho más eficaz: “las circunstancias nos obligan a ser realistas”. Es la forma más clásica ―y más peligrosa― del entreguismo anticipado: se enmascara una elección política como una simple rendición ante los hechos. Es una lógica sin ningún freno interno. Una vez que se acepta que la necesidad suspende las normas, ya no hay un punto claro donde detenerse: es una pendiente…
El peligro está en el político que deja de percibir que sus manos están sucias. Von der Leyen no dijo “sé que esto tiene un coste enorme, pero las circunstancias me obligan”. Al menos, habría sido honesto. Dijo algo peor: no hay coste, es pragmatismo. Pero cuando abandonar los principios no es una dramática excepción y se presenta como mero sentido común, el daño ya no necesita justificarse porque se vuelve invisible. En uno de los momentos más reveladores del discurso Von der Leyen pidió que no se debatiera si la guerra de Irán es “elegida o necesaria” porque perdíamos “el punto esencial”. Setenta años de derecho internacional dirían exactamente lo contrario: ese es el único punto. Distinguir entre guerra elegida y guerra necesaria no es un debate filosófico: es la diferencia entre agresión y legítima defensa, entre un crimen y una respuesta. Descartarla no es pragmatismo. Es decir que la legalidad es irrelevante cuando los fines son convenientes.
Lo que se nos presenta como realismo es, en realidad, la pérdida del juicio político: la capacidad de ver los hechos sin rendirse ante ellos, de entender el mundo sin confundirlo con el único mundo posible. Necesitamos líderes que mantengan viva la tensión entre el mundo que existe y el mundo que debe existir. Porque esa tensión no es ingenuidad. Es la política misma. Trump destruye el orden internacional desde fuera, con voluntad y como acto de fuerza. Pero para que el colapso sea completo necesita que los agentes que deberían defender ese orden lo abandonen antes de que llegue el ataque. Von der Leyen le ha proporcionado esta semana exactamente eso. Ni siquiera por complicidad consciente, sino por algo más profundo y difícil de combatir: asumir que la única política posible es la que acepta las condiciones del adversario. Europa no muere en directo por el empuje de sus enemigos. Lo hace por la incompetencia de quienes creen que la salvan.”
Referencia web original:
https://elpais.com/opinion/2026-03-15/von-der-leyen-y-la-muerte-de-europa.html
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Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas. Antonio Antón Morón. Ediciones Dyskolo (370 pp.) (marzo de 2026)
Este libro, Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas, tiene un hilo conductor: el análisis de las condiciones y tendencias que aventuran el cambio del ciclo institucional de progreso de los últimos años y los desafíos de las izquierdas para contrarrestar las dinámicas autoritarias y regresivas y garantizar el impulso democratizador y de reforma social. Trata del refuerzo, la unidad y la renovación de las izquierdas sociales y políticas. Tiene, fundamentalmente, un componente analítico de las dinámicas sociopolíticas, al que se añade una reflexión más normativa o propositiva sobre los retos, las estrategias y las trayectorias de las izquierdas.
Adopta un enfoque sociohistórico y crítico, con un triple plano temático. El primero de los temas, capítulos 1 y 2, se centra en el diagnóstico del contexto internacional derivado del trumpismo y las tendencias ultras, en particular el racismo. El segundo, capítulos 3 y 4, es más teórico y expone los fundamentos de la justicia social y los valores de la igualdad y la libertad, así como diversas reflexiones sobre la acción colectiva. El tercero, capítulos 5 y 6, explica las estrategias de las izquierdas y las identidades colectivas de los movimientos sociopolíticos y culturales, y analiza la problemática política y socioelectoral actual y los dilemas de las izquierdas en España ante la perspectiva de cambio de ciclo.
Enlace web al texto digital completo, con acceso libre y gratuito, con posibilidad de un pago voluntario para la editorial:
La presentación, organizada por Acción en Red – Madrid, se realiza con la participación, junto con el autor, de Violeta Assiego, abogada feminista y activista defensora de los Derechos Humanos, y Fernando Cerezal, profesor titular (jubilado) de la Universidad de Alcalá de Henares, en La Bóveda (Madrid), 9 de abril de 2026 (19 h.).
ENCRUCIJADAS. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (341 pp.) (abril de 2025). Prólogo de Albert Recio Andreu
PRESENTACIÓN:
"España, Europa y el mundo están viviendo profundas mutaciones, con diversos conflictos y crisis que afectan, sobre todo, a las capas populares. Estamos ante varias encrucijadas de caminos, con distintas y contradictorias tendencias. Para las fuerzas progresistas y de izquierda, particularmente en España, se abren dilemas estratégicos en el objetivo de avanzar en un sentido igualitario, emancipador y solidario y de hacer frente a las dinámicas reaccionarias de involución social y autoritarismo político.
Este libro, ENCRUCIJADAS. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo, explica ese contexto socioeconómico, cultural y político. El texto se centra en el impacto social de esas dinámicas globales y los desafíos para el sistema democrático, las izquierdas sociales y políticas, especialmente la izquierda alternativa y, en particular, para el feminismo, como movimiento social y corriente cultural progresista y transformadora.
Tiene, sobre todo, un contenido analítico y valorativo de los hechos sociopolíticos más relevantes, y aborda algunas cuestiones teóricas y estratégicas para la transformación social. El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social y la sociología del género. Todo ello con un enfoque realista, relacional y sociohistórico. Tiene cuatro capítulos.
El primer capítulo “Derechización y continuismo socialista” analiza el marco político institucional general, las tendencias de involución autoritaria y regresiva, con especial protagonismo de las ultraderechas, en España, Europa y el mundo. Así, se hace una valoración de las estrategias de los principales actores políticos y sociales.
El segundo capítulo se titula “Desafíos de la izquierda alternativa”. Ante las dificultades para una remontada electoral, política y unitaria, que no termina de fructificar, con efectos para la gobernabilidad progresista, repasa esta densa y controvertida experiencia y estudia los desafíos de la izquierda transformadora.
El capítulo tres, “Polémicas sobre los feminismos”, reúne varios textos individuales y otros compartidos con Carmen Heredero, filóloga, feminista y experta en coeducación. Constituyen valoraciones y debates del momento actual, con un enfoque feminista, crítico, relacional, igualitario, popular y transformador.
El cuarto y último capítulo, “Debates sociopolíticos”, explica siete temas específicos de relevancia sociopolítica, que constituyen debates significativos en las izquierdas, con posiciones diversas y, a veces, controvertidas."
Enlace web con el texto completo (acceso libre):
https://payhip.com/preview/L0wZn
Referencia editorial:
https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib094
Su presentación se realiza en La Bóveda, organizada por Acción en Red - Madrid, el viernes 25 de abril de 2025 (19h.). Participan Luis Enrique Alonso, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Carmen Heredero, filóloga, feminista y experta en coeducación, y Antonio Antón, autor, sociólogo, politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022). Presenta Paco Castejón, físico nuclear y miembro de Acción en Red.
Izquierda transformadora. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (366 pp.) (enero de 2024)
Este libro -en edición digital y con acceso libre- tiene por objeto el análisis de las características y la evolución de la izquierda transformadora en el contexto sociohistórico de los últimos quince años en España y, de manera detallada, su rearticulación en estos dos últimos años entorno a la coalición Sumar/Podemos con la perspectiva de formar un frente amplio alternativo, con sus dificultades y condiciones.
El contenido tiene un doble hilo conductor. Por un lado, es analítico de los rasgos principales de esta dinámica social y política, así como de su contexto socioeconómico, institucional y de alianzas en las diferentes fases. Por otro lado, es valorativo con distintas reflexiones de carácter teórico y estratégico sobre el alcance del cambio de progreso, así como de varios debates específicos con una dimensión global.
En su conjunto constituye una investigación rigurosa sobre una trayectoria sociopolítica fundamental que está condicionando la configuración de este país plurinacional desde una perspectiva de progreso, así como una reflexión crítica de las ideas e interpretaciones existentes en el mundo sociopolítico e intelectual sobre el cambio social, cultural e institucional desde una dimensión democratizadora, igualitaria y emancipadora.
Enlace web con el texto completo (acceso libre):
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Referencia editorial:
https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib087
Su presentación se realiza en La Bóveda, organizado por Acción en Red - Madrid, el viernes 26 de enero de 2024.
Participan Ramón Adell, profesor de Sociología de la UNED, especialista en cambio social, Carolina Alonso, ex-diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, y Antonio Antón, autor, sociólogo, politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) (2003/2022). Presenta, Fernando Cerezal, catedrático -jubilado- de la Universidad de Alcalá.
Feminismos. Retos y teorías. Antonio Antón Morón, Dyskolo (510 pp) (abril de 2023)
Este libro, editado en digital y con acceso libre, tiene un doble plano, analítico y teórico. Por una parte analiza las características de la nueva ola feminista en España en este lustro, sus causas, el contexto sociopolítico y cultural y su impacto transformador y de avance de derechos, así como las características y tendencias feministas, en el marco más amplio de la experiencia de la acción popular y el cambio progresista. Por otra parte, explica los diferentes enfoques teóricos, en particular, los debates sobre el sentido de las identidades feministas y su relación con la formación del sujeto feminista y su acción por la igualdad y la emancipación de las mujeres y colectivos LGTBI. Los dos aspectos se entrecruzan en sus once capítulos.
Enlace web con el texto completo (acceso libre):
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Reeditado por Rebelión (mayo de 2023). Referencia web:
Su presentación se ha realizado en el espacio ECOOO, centro de eventos culturales, en el barrio de Lavapiés de Madrid, el 7 de junio de 2023. Junto con el autor, han participado tres destacadas feministas: Carmen Heredero, Ana Almirón y Violeta Assiego.
VÍDEO (2 horas) de la presentación y el debate del libro:
https://drive.google.com/file/d/1EdWzrSwJvALnmYe4_Ix1ZLM8OlRWCoTs/view?pli=1
“Dinámicas transformadoras. Renovación de la izquierda y acción feminista, sociolaboral y ecopacifista”. Antonio Antón Morón, Dyskolo (305 pp.) (octubre, 2022)
Este libro (en digital y en abierto) explica las características y el marco de la acción democrática y los dilemas de la política progresista, así como las tendencias transformadoras de carácter sociopolítico en España, en el marco europeo y desde un enfoque realista, social y crítico que profundiza en varios conceptos fundamentales para clarificar los procesos de cambio político, como la formación de las identificaciones, los sujetos colectivos y la hegemonía ideológica.
Consta de seis capítulos complementarios. Los dos primeros sitúan el marco general de la trayectoria política progresista y varios de los debates sobre el diagnóstico y la estrategia reformadora de las izquierdas. Los tres siguientes profundizan en tres aspectos específicos (sociolaboral, feminismo y pacifismo) de gran relevancia, que tienen un impacto global: los cambios en el mercado de trabajo y las relaciones laborales, en este contexto de persistencia de la crisis social y la gestión del Gobierno de coalición progresista; los retos del feminismo y el debate sobre su orientación y su identidad, y la configuración de un nuevo pacifismo ante la guerra en Ucrania y los actuales conflictos geopolíticos. Y el sexto es una valoración más teórica sobre el papel de las identidades, la conformación de los sujetos colectivos y la acción por la hegemonía ideológico-cultural.
Referencia web original: https://payhip.com/preview/VjlmR
Reseña de la Federación Española de Sociología (FES) (27/10/2022): https://fes-sociologia.com/noticia/Dinamicas-transformadoras-Renovacion-de-la-izquierda-y-accion-feminista-sociolaboral-y-ecopacifista-Antonio-Anton-Moron-1666270776
Perspectivas del cambio progresista. Antonio Antón Morón. Ediciones Dyskolo (224 pp.) (octubre, 2021)
Este texto tiene un hilo conductor, el análisis de las dinámicas sociopolíticas transformadoras que permiten evaluar las perspectivas progresistas del cambio social y político en España. Está compuesto por seis capítulos intercalados que conforman tres áreas temáticas interconectadas: procesos amplios de activación social y cívica, experiencias de acción política y electoral, reflexiones teóricas desde un enfoque social, realista y crítico. El libro analiza los dos grandes procesos de movilización sociopolítica en esta década: el movimiento 15M y la cuarta ola feminista (desde 2018); acontecimientos recientes significativos como la pugna político-electoral en la Comunidad de Madrid y las enseñanzas que para la izquierda deben tener las elecciones madrileñas del 4M, como inicio de una nueva etapa política caracterizada por la polarización y las tendencias e identificaciones ideológicas de los electorados, particularmente los progresistas. El autor también aborda, de un modo más teórico, los fallos del mercado, las insuficiencias del liberalismo y la necesidad de impulsar una teoría social crítica, la pugna interpretativa de la nueva cuestión social, y también cuatro aspectos relevantes para las fuerzas del cambio como son las guerras culturales, las características del espacio violeta, verde y rojo, la ambivalencia de las identidades y la relación del individuo y lo común, y el debate sobre las izquierdas.
Referencia web original: https://www.dyskolo.cc/cat%C3%A1logo/lib063
Cambios en el Estado de bienestar. Antonio Antón, libro editado en Rebelión, en abierto (2/01/2021) (346 pp.)
RESUMEN: “La realidad social es compleja y el horizonte para esta década es incierto, en particular, para la cohesión de sociedades como la española, la vertebración de la Unión Europea y el tipo de salida de esta crisis prolongada. Este libro analiza las características de la desigualdad social y las tendencias de las condiciones socioeconómicas y laborales así como de los sistemas de protección social y, más en general, de los cambios en el Estado de bienestar. Además, se valoran los discursos y teorías que explican esos hechos para clarificar los desafíos pendientes de nuestras sociedades e instituciones. La perspectiva deseable es una democracia social, un giro socioeconómico progresista y una democratización del sistema político, en el marco de una Unión Europea más social, solidaria, democrática e integrada. La conclusión es la necesidad del refuerzo del Estado de bienestar, con sus dimensiones distribuidora, reguladora y de protección pública. Los textos, revisados para esta edición, son investigaciones académicas presentadas en distintos encuentros, congresos y jornadas, fundamentalmente, de Sociología que tienen este hilo conductor: Cambios en el Estado de bienestar.”
Referencia web original del TEXTO COMPLETO: https://rebelion.org/download/cambios-en-el-estado-de-bienestarantonio-anton-moron/?wpdmdl=653380&refresh=5ff03e69ad9e81609580137
Clase, nación y populismo. Pensamiento crítico y estrategias políticas. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (382 pp.) (julio 2019)
El libro consta de tres partes. La primera, La teoría populista: una mirada crítica, es una valoración teórica sobre la lógica populista, así como una evaluación del republicanismo y el marxismo. Se trata de sentar unas bases de pensamiento crítico sobre las que elaborar un enfoque alternativo, social y realista, valorar conceptos básicos como clase, pueblo y nación y avanzar en la interpretación de las nuevas realidades sociopolíticas que permitan una acción transformadora democrático-igualitaria.
La segunda parte, Cuestión nacional, agenda social y feminismo, constituye un análisis de los procesos sociopolíticos concretos en sus tres planos: la articulación del conflicto nacional en España, particularmente en Cataluña, y su relación con un proyecto de país de países y un cambio de progreso, con una actitud democrática, social y solidaria; la protesta social colectiva, en particular la del movimiento feminista, y la situación socioeconómica de las capas populares, las dinámicas contradictorias y el tipo de salida de la crisis socioeconómica, compatible con el incremento de la desigualdad social, y la persistencia de un amplio malestar cívico.
La tercera parte, Estrategias para un cambio de progreso, arranca con una valoración de los límites interpretativos y teóricos del enfoque populista y explica los debates y desafíos estratégicos en Podemos, la formación y las características de los sujetos colectivos y su relación con la clase social, la estrategia gubernamental socialista y los dilemas estratégicos de las fuerzas del cambio.
El objetivo es favorecer una interpretación realista de las tendencias sociales y políticas y un debate riguroso sobre las perspectivas transformadoras, en un sentido democrático e igualitario, en la nueva etapa que comienza.
Referencia web original (texto completo en abierto):
https://pe56d.s3.amazonaws.com/o_1gga9rlhujqp15h01saf1g59nojm.pdf
Una versión impresa se ha editado por la Editorial Académica Española (2019), con el título Clase, pueblo, nación. ISBN: 978-613-9-43600-2.
Relación de publicaciones destacadas por su calidad y su contribución al pensamiento crítico, propias y ajenas:
VER Artículos ajenos destacados
(Abajo, el propio)
Artículo ajeno destacado del mes anterior:
No se vislumbra un final: reflexiones sobre la literatura reciente en torno a la destrucción de Gaza. Wolfgang Streeck (23/02/2026)
Amplio y profundo ensayo sobre la degradación política, cultural y ética occidental, particularmente la alemana, ante el genocidio de Palestina. Selecciono varios párrafos:
Alemania, el segundo partidario incondicional de Israel, podría ser, incluso más que Estados Unidos, un lugarmás que adecuado para investigar la conversión occidental después de 1945 del antisemitismo al filosemitismo. Con su impasible ecuanimidad ante la crueldad desenfrenada, su estudiada ausencia de emoción moral, el silencio gélido de su clase política e intelectual, de periodistas a profesores, de directores de cine y artistas a escritores, e incluso entre los estudiantes en la medida en que han crecido en Alemania y quieren hacer carrera allí, este país vuelve a aparecer como un caso extremo de desquiciamiento político. Tanto Mishra como yo prestamos especial atención a la versión alemana de la «israelmanía» estatal[4]. Sin embargo, lo que está sucediendo en Alemania en estos días todavía debe comprenderse plenamente: la transición a un filosemitismo fanático identificado como antipalestinismo, que mira hacia otro lado con la misma indiferencia moral de siempre, el mismo silencio oportunista, la misma cobardía despiadada. A continuación, abordaré algunos de los factores que creo que están en juego aquí con la esperanza de que se me perdone por utilizar los excelentes libros de Mishra y Fassin como ocasión para especular sobre algunas de las peculiaridades más aterradoras de mi país natal…
La guerra de Israel contra el pueblo de Gaza (para Habermas, simplemente una «población») ha dejado y sigue dejando ruinas por todas partes, sin duda en la propia Gaza, donde se estima que solo retirar los escombros llevará una década o más, pero también en Israel, cuyos ciudadanos ya han comenzado a abandonar su país en masa. Lo mismo ocurre con los países que siguen ayudando a Israel a llevar a cabo y a legitimar su genocidio en Gaza, países en los que habría que restaurar urgentemente el sentido de la integridad pública y la moralidad política, mientras ello sea todavía posible; y con las instituciones del derecho internacional, que serán tan necesarias ahora que el mundo lucha por un nuevo orden multipolar[20]. Se escribirán y se deben escribir muchos más libros sobre el «mundo después de Gaza». Pero sea cual fuere ese mundo, cuando tal vez se materialice, Gaza siempre formará parte de él, como las colonias y la economía esclavista de la era de la Ilustración, como Auschwitz y Varsovia, como Hiroshima y Nagasaki, como Vietnam y todos esos otros lugares de asesinatos en masa a gran escala, que tan a menudo nos hacen desesperar de nosotros mismos.”
Referencia web original:
La identidad feminista. Antonio Antón, en Rebelión (5/03/2026)
Síntesis de una comunicación presentada al próximo XVI Congreso Español de Sociología que trata sobre el sentido de la identidad, la formación del sujeto colectivo y la conveniencia de la identificación feminista. Selecciono varios párrafos:
“Este tema está vinculado con la formación del sujeto social, la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, así como con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal o conservador…
Estos dos conceptos, identidad e interseccionalidad, han recobrado relevancia en el pensamiento social y, en particular, para la teoría feminista y el discurso étnico-nacional o antirracista. Hacen referencia a algunas características de los grupos sociales, su reconocimiento y su relación, que conforman su actitud sociopolítica en un contexto de grandes transformaciones sociales. Por separado pero, sobre todo, juntos, ayudan a explicar la formación de nuevos actores (o sujetos), individuales y colectivos, y sus procesos participativos y colaborativos en el marco del cambio sociocultural y político. Conllevan una experiencia relacional diversa que se combina con lo común de la interacción humana, al mismo tiempo que con su pluralidad…
Los procesos identificadores progresistas (a veces descalificados como woke) son procesos democratizadores, igualitarios y críticos frente a los poderosos y con una orientación transformadora de progreso. Pero esta experiencia, ya nos indica la superación de la rígida separación entre los componentes culturales, la redistribución y la firmeza democrática y participativa frente al poder establecido.”
Referencia web original:
Los obstáculos que las izquierdas deben superar para alcanzar la unidad. Antonio Antón, en Público (25/02/2026)
Sobre el corporativismo y la autonomización elitista de los núcleos dirigentes alternativos y la voluntad y las condiciones para su superación. Selecciono varios párrafos:
“Aquí abordo algunos de los factores más profundos que explican las dificultades para avanzar en la deseable cooperación y unidad de las izquierdas alternativas, más allá del interés unilateral y hegemonista de los grupos dirigentes de cada uno de los tres bloques existentes, tal como se han manifestado estos días: la refundación de Sumar, Podemos y las izquierdas nacionalistas o territoriales. Se trata de valorar de forma realista la voluntad de la superación de los obstáculos para la colaboración alternativa y contribuir a una mayoría parlamentaria de progreso, con capacidad transformadora real…
La mayor deficiencia, con larga tradición histórica de más de dos siglos en las izquierdas, con grandes diferencias con las derechas que están condicionadas más por sus grupos de poder, tiene que ver con el interés corporativo de las élites partidistas y su independización de su base social y sus intereses básicos, particularmente, las que adquieren cierto poder institucional o aspiracional. Se desarrolla con su correspondiente manipulación comunicativa, organizativa o sectaria, con el fanatismo discursivo justificativo, para defender sus privilegios específicos.
Se trata de la ley de la oligarquía de los partidos políticos, ya estudiada hace más de un siglo, que supone la autonomización de sus liderazgos y sus aparatos, por sus ventajas propias, respecto de sus electorados y sus bases partidarias, cuyas estructuras intermedias se difuminan y su papel se relega al seguidismo divulgativo y la legitimación dirigente. Queda lejos el modelo participativo de partido-movimiento y, a veces, se opta por una simple plataforma elitista de comunicación política o núcleo irradiador de discurso, sin arraigo social…
Para evitar una nueva frustración social, la tarea de la izquierda alternativa debería pasar por activar mucho más a la ciudadanía progresista y de izquierdas, reforzar el proyecto democratizador, feminista, ecopacifista y de reforma social y renovar las estructuras dirigentes partidarias con un talante unitario e integrador de la pluralidad, sin hegemonismos de parte. Se trata de avanzar en un objetivo común: generar mejores condiciones para la remontada socioelectoral alternativa y de las izquierdas; evitar la victoria de las derechas en las próximas elecciones generales; garantizar una gobernabilidad progresista, y abrir una etapa democratizadora con un nuevo impulso transformador efectivo.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/obstaculos-izquierdas-deben-superar-alcanzar-unidad.html
Porfiar a pesar de los nubarrones:
¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!
La reconstrucción de la izquierda transformadora. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 254 (1/03/2026)
Ensayo sobre la incapacidad -hasta ahora- para afrontar el declive alternativo, la formación del espacio socioelectoral alternativo, la pugna por la primacía estratégica y de poder, las tendencias políticas de la izquierda transformadora con las dificultades para su articulación unitaria y pluralista, su corporativismo y autonomización elitista y la voluntad de superación. Selecciono los últimos párrafos:
“He explicado las grandes dificultades para que las actuales élites partidarias alternativas sean capaces de afrontar los grandes retos existentes para las clases trabajadoras y la ciudadanía progresista. No obstante, existen energías sociopolíticas y democráticas para abordar con realismo, voluntad y esperanza las tareas de refuerzo de una trayectoria transformadora. Pero los límites de los grupos dirigentes tienen que ser compensados por el mayor protagonismo de sus militantes y bases sociales, en un proceso de reconstrucción del conjunto de la izquierda alternativa, incluida la nacionalista.
Termino con una convicción. De momento, no veo mimbres realistas e integradores suficientes, sobre todo en los liderazgos partidarios actuales, para avanzar hacia una solución completa que asegure su reconstrucción, con una dinámica transformadora, renovadora e integradora. Existe una profunda desconfianza entre las direcciones (y parte de sus militancias) de la actual coalición Sumar y Podemos por el proceso de sustitución de la primacía dirigente del conjunto, que ostentaba Podemos.
Sin abordarlo, y consensuar el equilibrio dirigente y la estrategia compartida, con procedimientos democráticos y de respeto a la pluralidad, es difícil avanzar en una colaboración del conjunto, dando por supuesto que ambas fuerzas y su cooperación son imprescindibles para garantizar la remontada política y electoral de la izquierda alternativa, además de la colaboración de las izquierdas nacionalistas, que priorizan su propio autodesarrollo.
Habrá que seguir evaluando las diversas iniciativas puestas en marcha que pretenden definir una salida a esta perspectiva preocupante, y que están levantando muchas expectativas. Para evitar una nueva frustración, se debería pasar por activar mucho más a la ciudadanía progresista y de izquierdas, con un mayor papel protagonista de esas bases sociales, reforzar el proyecto democratizador y de reforma social y renovar las estructuras dirigentes partidarias con un talante unitario e integrador de la pluralidad. Se trata de generar mejores condiciones para la remontada socioelectoral, evitar la victoria de las derechas en las próximas elecciones generales, garantizar la prolongación de la gobernabilidad progresista y abrir una etapa de un nuevo impulso transformador efectivo.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/254/ensayo/la-reconstruccion-de-la-izquierda-transformadora/
El supremacismo neocolonial. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 253 (1/02/2026)
Ensayo sobre el reagrupamiento del poder neocolonial, el autoritarismo imperialista, la adaptación de las élites europeas y los sujetos y proyectos de cambio democratizador y por la paz mundial. Selecciono varios párrafos:
"Pero el problema principal y su solución decisiva dependen del tipo de orientación estratégica del espacio común. Básicamente, se dibujan dos opciones contrapuestas, tras las que se prefiguran distintas fuerzas sociopolíticas.
Una, más autoritaria y regresiva, así como neocolonial y dependiente de la recolocación en la dominante jerarquía imperial de EEUU. Es la dinámica hacia la que tienden la mayoría de las élites europeas, en un proceso de adaptación seguidista a esa subordinación, temerosas de la democratización de sus pueblos y el empuje del Sur Global.
Supone la apuesta de los principales grupos de poder del Norte por la hegemonía global, hacia un sistema autoritario posdemocrático, con el incremento de la confrontación de bloques, mayor rearme y belicismo atlantista, con riesgo de guerra generalizada, ante las resistencias del Sur Global.
Otra opción es más social y democrática, con un diseño pacífico y multilateral, refundando la mejor tradición europea igualitaria y emancipadora. Este diferenciado proyecto geopolítico para Europa ya se vislumbra en los tres ejes que se vienen exponiendo: autonomía estratégica sin dependencia de la OTAN y EEUU, con desarrollo de la multipolaridad colaborativa; oposición a los hegemonismos imperiales autoritarios y refundación comunitaria; refuerzo de la igualdad social, incluido por sexo/género, con respeto a la diversidad étnico-cultural, la convivencia intercultural y la sostenibilidad medioambiental; profundización de la democracia, con la promoción de la cooperación, la participación deliberativa, así como el reconocimiento de la pluralidad política y las libertades individuales y colectivas.
En ese sentido hay indicios sociopolíticos y culturales de las dinámicas sociopolíticas que ya están insertas en el panorama internacional. Por un lado, veremos la firmeza y las capacidades del pulso de China ante el objetivo trumpista de doblegarle, combinada con su paciencia estratégica, así como las de sus aliados de los BRICS. Estos tienen gran heterogeneidad de sistemas políticos, niveles económicos y tradiciones culturales, pero comparten la indignación y el resentimiento derivados del extractivismo y la prepotencia colonial occidental, y se mueven en esa tensión entre la sumisión adaptativa y la firmeza por mejorar su posición.
Por otro lado, se encuentra la resistencia democrática de las ciudadanías estadounidense y europeas y su capacidad articuladora en el ámbito sociopolítico, cultural e institucional, que pueden resquebrajar la legitimidad cívica y la representatividad electoral e institucional del propio plan autoritario del trumpismo y la derecha ultra europea...
Por tanto, junto con las dinámicas autoritarias y regresivas de los grupos de poder y las trayectorias resistentes y adaptativas del Sur Global, en ambos ámbitos del Norte, EE. UU. y Europa, se pueden reforzar las tendencias democratizadoras, frenar este ciclo autoritario amenazante y abrir nuevas perspectivas para el avance social y democrático, así como para la paz mundial y los derechos humanos. El futuro está en manos de la gente.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/253/ensayo/el-supremacismo-neocolonial/
Movimientos sociales y cambio global. Antonio Antón Morón (20/01/2026)
(Comunicación presentada al XVI Congreso Español de Sociología. Grupo de trabajo 20: Acción colectiva, Movimientos sociales y Cambio social. Bilbao, julio de 2026)
Introducción. Esta comunicación analiza la articulación de la acción colectiva y la movilización popular, con una dinámica de cambio global de progreso, así como su conexión con la formación de sus élites representativas y la elaboración de una teoría social crítica que mejore su capacidad interpretativa y orientadora.
Se trata de profundizar en las particularidades españolas, sobre su diversidad social y política, y tener en cuenta la experiencia popular de acción cívica, con sus marcos socioculturales y los procesos democratizadores.
https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:eu:6d150eb3-6f37-46de-9f26-973b9a518330
Acerca de lo woke: experiencia, identitarismo y universalismo. Antonio Antón, Mientras Tanto n.º 250 (1/11/2025)
Ensayo sobre el sentido y la justificación de lo woke, junto con la experiencia española y algunas reflexiones teóricas sobre justicia social, reciprocidad y políticas compensadoras y los fundamentos de un universalismo concreto, emancipador, igualitario y solidario. Selecciono varios párrafos sobre la justicia social:
“Tercero, la justicia social. Parte de la situación desigual de las personas y grupos sociales y la redistribución y la protección pública se regulan de acuerdo y como respuesta a las necesidades sociales. Consiste en un trato ‘compensador’, en los ámbitos públicos y comunitarios, ante situaciones desiguales, una realidad persistente en distintos planos de la sociedad.
Por tanto, son insuficientes la simple equidad meritocrática o el trato igual, haciendo abstracción de la (desigual) realidad social, por origen, estatus y trayectoria. La justicia debe considerar las situaciones personales o grupales distintas. Así, cuando existen necesidades desiguales, la justicia social exige adecuación o compensación de las políticas públicas para reequilibrar esa desigualdad y avanzar hacia la igualdad real. Es el criterio habitual en distintos campos de las democracias sociales avanzadas: desde la fiscalidad progresiva -quien más tiene, más paga-, hasta las prestaciones o subsidios no contributivos -por estado de necesidad y con el derecho a una vida digna-, la educación compensadora -ante mayores necesidades educativas- o la sanidad pública -ante el distinto estado de salud o grado de enfermedad-. La correspondencia redistributiva y protectora pública o de apoyo comunitario no es mecánicamente igual para todas las personas, ni proporcional a la contribución aportada, sino que la justicia (social) exige adecuación a esa necesidad social, derivada de una condición desigual previa.
Es el fondo de la concepción del valor de la solidaridad (fraternidad y sororidad), en las relaciones sociales e institucionales, en el que el contrato social de las obligaciones públicas (o el apoyo mutuo interpersonal o familiar) no derivan de las aportaciones o empleos realizados previamente, sino que, dando por supuesto un pacto global de sociabilidad, ciudadanía o interacción humana e intergeneracional, se atienden las necesidades humanas, según el viejo criterio socialista de ‘cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad’.
Se trata del criterio justificativo de las políticas de igualdad sustantiva, partiendo de la desigualdad real -de estatus, trayectoria, apropiación y dominio-, que está detrás de lo woke, como conciencia y reconocimiento, y las políticas de identidad, distributivas y compensadoras, que responden a las necesidades particulares de grupos sociales en situación de discriminación o dinámicas desventajosas, pero están incardinadas en la finalidad universalista de avanzar hacia la igualdad real.
Es la concepción de una justicia social avanzada contra la que se oponen las fuerzas liberales, conservadoras y ultraderechistas, que consideran estas políticas sociales o culturales reequilibradoras, como inmerecidas e injustas, contraponiendo y haciendo prevalecer las otras dos concepciones, de la equidad meritocrática y la igualdad -abstracta- de trato. La ofensiva práctica e ideológica contra los supuestos excesos de lo woke conlleva el retroceso de la solidaridad pública, el recorte del Estado de bienestar, la anulación de la justicia social según necesidad, consideradas un ‘exceso’ de la normalidad del actual orden neoliberal (capitalista, neocolonial, supremacista y patriarcal). En las democracias sociales avanzadas se trata de acertar con una combinación adecuada de los distintos criterios de justicia y reforzar la ‘solidaridad social’.
No obstante, hay que recalcar que este valor de la solidaridad forma parte, junto con la libertad y la igualdad, del núcleo fundamental de los valores universales. Junto con otros valores decisivos, como el de la democracia y el laicismo, constituyen la referencia universalista de la mejor tradición humana, adecuada a las distintas culturas y realidades mundiales, pero superadora del relativismo cultural o el nihilismo adaptativo al poder. Supone la readecuación del universalismo, con una perspectiva transformadora liberadora.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/250/ensayo/acerca-de-lo-woke-experiencia-identitarismo-y-universalismo/
Reeditado en Voces Críticas nº 53- Noviembre 2025:
https://mailchi.mp/672b146d56de/voces-criticas-53-noviembre-2025
Lo woke y el debate sobre las identidades colectivas. Antonio Antón, en Rebelión (24/10/2025)
Ensayo reelaborado sobre el sentido de la identidad, la conveniencia de la identificación feminista, la relación de la identidad colectiva con la formación del del sujeto social, la combinación entre distintas identificaciones parciales y el significado de la interseccionalidad. Transcribo la introducción:
“Este ensayo trata sobre el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, la conveniencia de la identificación feminista y antirracista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora, la vinculación de la identidad colectiva con la formación del sujeto social, y la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, junto con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal.
En este tiempo que hay una ofensiva ultraconservadora contra las identidades progresistas, descalificadas por las derechas extremas como woke; es imprescindible clarificar el sentido de las identidades, en particular la feminista, y su interacción multidimensional y relacional para reafirmar una dinámica igualitaria y emancipadora y superar el individualismo abstracto.
Por un lado, hay que constatar las desigualdades por motivos étnico-culturales o de raza, con particular impacto en las personas inmigrantes, con un fuerte crecimiento en España, y la necesidad de priorizar la defensa de sus derechos e intereses; se trata de desarrollar una cultura antirracista, decolonial e intercultural, clave para la integración social y convivencia sociocultural en las clases populares españolas y europeas.
Por otro lado, existe una ofensiva política, relacional y cultural de carácter reaccionario y ultraconservador de las nuevas fuerzas de extrema derecha que pretenden hacer retroceder los derechos feministas hacia un modelo tradicional y patriarcal de subordinación femenina; requiere una trayectoria democratizadora y antiautoritaria, común a otras fuerzas sociales.
De ahí, el carácter más multidimensional, interseccional e inclusivo del presente feminismo, abarcando toda la diversidad y complejidad de la acción emancipadora, con la conformación de un proceso unitario y complementario de problemáticas singulares, sujetos colectivos e identificaciones parciales, en una dinámica cooperativa de respuesta y, al mismo tiempo, de conjunción y superación, en un proceso identificador feminista más global e interrelacionado respecto de las especificidades y la diversidad de cada dinámica particular, que evite sus efectos disgregadores.
Se trata de fortalecer el feminismo frente al machismo, de articular procesos identificadores de ese sujeto colectivo, anclados en la realidad de opresión específica pero asociada a la dinámica social y cultural progresista y los valores universalistas de igualdad, libertad y solidaridad, constitutivos del feminismo en estos más de dos siglos. Supone continuidad emancipadora y renovación y adecuación práctica y teórica ante las nuevas realidades sociales.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/lo-woke-y-el-debate-sobre-las-identidades-colectivas/
La claudicación de la Europa liberal. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 248 (1/09/2025)
Ensayo sobre la rendición de las élites europeas ante Trump, la prepotencia imperial trumpista y el supremacismo estadounidense, el fiasco de la autonomía estratégica europea, el soberanismo oligárquico y, frente a todo ello, otra Europa, otro mundo, son posibles. Selecciono varios párrafos:
“Su objetivo está claro: la primacía de EE. UU., la subalternidad de Europa y el control y sometimiento del Sur Global, que se le escapa. Es una dinámica imperial, autoritaria e iliberal que pretende reforzar a las derechas extremas en Europa, cuartear su Estado de bienestar y de derecho y vaciar la democracia representativa. Es el cierre a la Europa liberal progresista, a su modelo social y democrático. Sin que se plantee, de momento, la ruptura de la UE o la salida de la Unión, se acomete una profunda reorientación geopolítica, estratégica y de articulación institucional.
Junto con mayor dependencia de la OTAN y el militarismo, se refuerzan los soberanismos estatales y los nacionalismos excluyentes y antiinmigración, las dinámicas institucionales autoritarias y tecnocráticas y la recomposición de las élites dirigentes, con la colaboración entre las derechas tradicionales, liberal-conservadoras, y las ultraderechas postdemocráticas…
Se trata del gran soberanismo de las élites y grupos de poder de los principales países, en busca del interés de sus oligarquías respectivas y sus elementos comunes frente a sus mayorías sociales y a terceros países más subalternos. En ese camino, las derechas tradicionales se aprestan a colaborar con las derechas extremas, cada vez más potentes e influyentes, seguidistas del reaccionarismo imperial del trumpismo en contradicción con su supuesto nacionalismo como bienestar de sus poblaciones y cada vez más aupadas al argumento esencialista pro-oligárquico. El resultado es neutralizar a las izquierdas y movimientos progresistas y monopolizar el poder institucional y cultural-ideológico. La socialdemocracia europea, particularmente la alemana, la danesa y la británica, con posiciones de gobierno, se va derechizando, en especial con el exclusivismo nacional, el militarismo y la segregación racista…
La reacción popular progresista se construye sobre la base de evidencias sufridas de desigualdades y recortes de estatus, reconocimiento y poder. No son suficientes los discursos preventivos o la denuncia pública; los programas son necesarios para los sectores avanzados o críticos y para la elaboración de línea política partidista, constitutiva del contrato socioelectoral con sus bases sociales. Pero la formación y articulación de un sujeto sociopolítico y un conglomerado electoral de izquierdas o progresista, más con la plurinacionalidad española, con su implementación práctica y su representación pública, es más compleja. Depende de encrucijadas o coyunturas estratégicas donde confluyen relación de fuerzas, legitimidades, actores… y representantes (políticos, sociales e intelectuales) con teoría, organización y discurso.
El futuro está abierto. El ciclo de progreso no está muerto. Hay motivos y condiciones para la pugna democratizadora o, si se quiere, igualitaria y emancipadora. Para avanzar, es insuficiente señalar solo el horizonte o expresar simples gestos diferenciadores. Hay que precisar el camino y concretar la formación de las fuerzas sociopolíticas para caminar. La trayectoria inmediata es difícil, pero al mismo tiempo estimulante para las izquierdas. No es inevitable la salida reaccionaria. En la sociedad siguen vigentes los grandes valores de igualdad, libertad y solidaridad. Frente a la involución social y democrática, otra Europa, otro mundo, son posibles.”
https://mientrastanto.org/248/ensayo/la-claudicacion-de-la-europa-liberal/
Respuestas a la amenaza ultraderechista. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 247 (1/07/2025)
Ensayo completo en el que explico la involución sistémica, las condiciones político-sociales del ascenso ultra, el contexto europeo ante el avance ultra y la actual dinámica reaccionaria, el descrédito y el reajuste del poder establecido, las estrategias socioliberales fallidas, la ofensiva ideológica ultra y la interacción entre la pugna sociopolítica y la ideológica. Selecciono varios párrafos:
El avance de la influencia política, cultural, electoral e institucional de las ultraderechas, en esta última década, es evidente. Desde un enfoque democratizador, se trata de explicar la especificidad del ascenso actual de esta tendencia ultraderechista y analizar sus causas, para aportar fundamentos analíticos, teóricos y estratégicos para hacerle frente hoy y superarla.
Avanzo su sentido general, con algunos rasgos comunes: nacionalismo excluyente, autoritarismo institucional, prepotencia económica, dominio neocolonial, militarismo. Supone una involución de los derechos sociales, civiles y políticos, mayor segregación étnico-racial y antifeminista y el negacionismo climático…
En definitiva, las fuerzas ultraderechistas, aun con elementos irracionales, idealistas y voluntaristas, tienen un fundamento realista: están incrustados y refuerzan su poder en las estructuras estatales, sociales y económicas, implementan sus políticas reaccionarias, de forma directa o condicionando las instituciones políticas, y utilizan sus guerras culturales para dar legitimidad a sus avances estructurales y ensanchar su representatividad.
La crítica y la oposición democráticas y de izquierdas frente al ascenso ultra o, si se quiere, la resistencia antifascista, se fundamentan en la acción cívica frente al carácter reaccionario de su proyecto y su trayectoria de dominación: regresivo, segregador y antiigualitario en lo social y relacional; ultraconservador en lo cultural; y autoritario y antidemocrático en lo político-institucional.
En consecuencia, la ofensiva ultra no solo, ni principalmente, es cultural, por lo que no es suficiente la prioridad por la pugna ideológica contra ella. Su intensa labor de socialización cultural, con nuevos discursos e instrumentalización de todo un cúmulo de aparatos comunicativos, buscan asentar un nuevo sentido común o hegemonía ideológica. Es imperioso desplegar una actividad de elaboración de pensamiento crítico y una acción divulgativa y de debate público para contrarrestar las falacias y argumentos derechistas.
No obstante, el plan global de las derechas extremas pretende imponer una transformación profunda de las relaciones de dominación en el conjunto de las estructuras sociales hacia: un sistema político postdemocrático, la reducción del Estado social y de derecho, un orden internacional neocolonial con la primacía estadounidense.
La respuesta transformadora, democrática y solidaria sigue estando en la acción cívica de las mayorías sociales, con el ejercicio de su principal arma, la participación democratizadora respecto de las relaciones desiguales y las estructuras de dominación. El problema es, sobre todo, sociopolítico, donde confluyen intereses sociales, sujetos colectivos y agenda de cambio.
La solución pasa, principalmente, por la masiva activación popular y democrática, por la participación activa de la ciudadanía y su reflejo representativo e institucional. El factor clave es la práctica social, la experiencia popular en el conflicto sociopolítico y cultural, con su articulación plural y unitaria frente a las dinámicas de involución socioeconómica, sociocultural e institucional.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/247/ensayo/respuestas-a-la-amenaza-ultraderechista/
Perspectivas de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 246 (1/06/2025)
Ensayo completo donde trato: el declive de la izquierda alternativa, superar el sectarismo partidista, las dinámicas regeneradoras, el riesgo de involución y la voluntad transformadora, desafiar al mal mayor, frente a la prioridad contra el mal menor, preservar las fuerzas transformadoras, enseñanzas históricas y pugna competitiva, el camino hacia la recomposición y las bases para abordar la renovación y la remontada. Transcribo el párrafo final:
“La conclusión es que, frente al declive representativo y de influencia de la izquierda alternativa, la solución vendrá de abajo, y los liderazgos deberán demostrar su capacidad para articular una dinámica transformadora y democrática, en condiciones desfavorables. Su renovación y ampliación procederá de la confluencia de la experiencia de acción popular, la articulación democrática y la cultura crítica de una nueva generación, con los valores de libertad, igualdad y solidaridad. Queda abierta la tarea de la recomposición y la remontada de la izquierda alternativa en la próxima década.”
https://mientrastanto.org/246/ensayo/perspectivas-de-la-izquierda-alternativa/
Encrucijadas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (10/04/2025) y Rebelión (18/04/2025)
Reseña del libro “Encrucijadas. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo” de Antonio Antón, con Prólogo de Albert Recio y colaboración de Carmen Heredero en el capítulo sobre feminismo.
Este libro digital y de libre acceso explica ese contexto socioeconómico, cultural y político. El texto se centra en el impacto social de esas dinámicas globales y los desafíos para el sistema democrático, las izquierdas sociales y políticas, especialmente la izquierda alternativa y, en particular, para el feminismo, como movimiento social y corriente cultural progresista y transformadora.
Tiene, sobre todo, un contenido analítico y valorativo de los hechos sociopolíticos más relevantes, y aborda algunas cuestiones teóricas y estratégicas para la transformación social. El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social y la sociología del género. Todo ello con un enfoque realista, relacional y sociohistórico.
Referencia web original:
Referencia web de la versión en Rebelión (18/04/2025):
https://rebelion.org/desafios-para-el-sistema-democratico-y-las-izquierdas-sociales-y-politicas/
Identidades, interseccionalidad y universalismo. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 244 (1/04/2025)
Este ensayo tiene dos partes. La primera es analítica, con la valoración de la movilización feminista, joven e interseccional en este 8 de marzo. La segunda, al calor de esa experiencia, es más teórica y en ella trato el sentido de la identidad, la conveniencia de la identificación feminista, la identidad colectiva como inseparable del sujeto social, la combinación de identificaciones y el significado de la interseccionalidad.
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/244/ensayo/identidades-interseccionalidad-y-universalismo/
Resistencia: situación trágica, mal menor y voluntad transformadora. Antonio Antón, en Rebelión (10/01/2025) y Mientras Tanto (1/02/2025)
Ensayo sobre varias cuestiones teórico-estratégicas controvertidas en la tradición de las izquierdas: La resistencia en condiciones trágicas, la ambivalencia de la opción del mal menor, tres grandes experiencias históricas, y la diferenciación entre adaptación, resistencia y voluntarismo. Selecciono varios párrafos:
“La cultura política de las izquierdas todavía está influida por esas experiencias, y sus tres fundamentos de adaptabilidad resignada, resistencia en condiciones trágicas y voluntarismo idealista e impotente, impactan en las decisiones estratégicas de los grupos progresistas.
Por tanto, ante este tipo de relaciones de fuerza desventajosas y a la defensiva inmediata, las fuerzas alternativas y de cambio de progreso, más allá de los discursos gramscianos de la guerra de posiciones y la guerra de movimientos, inspirados en la lejana experiencia de la Primera Guerra mundial, deben combinar esta conciencia trágica junto con la capacidad de resistencia transformadora no de resignación: resistencia, flexibilidad y adaptación ante dificultades extremas para conformar una salida recuperadora del bienestar público y el reequilibrio anterior de fuerzas sociales.
Así, frente a un análisis realista y una estrategia transformadora caben dos tipos de desorientación basados en una percepción irreal de la situación: Uno, derivado de la simple adaptación o resignación (salvando algunos muebles), de carácter moderado; otro, voluntarista o subjetivista, de carácter izquierdista, de intentar superar unas relaciones de poder vía discurso o programa, sobrevalorando su potencial articulador, lo que depende, sobre todo, de la disponibilidad y el refuerzo de fuerzas sociopolíticas sustanciales para pugnar por el cambio…
El llamado ‘mal menorismo’, como opción resignada y adaptativa al mal menor, con su justificación embellecida, no es una opción transformadora. El voluntarismo subjetivista, con la desconsideración de las constricciones reales y las posibilidades inmediatas de cambio, también lleva a la impotencia transformadora. Ante unas condiciones trágicas, a corto plazo, siempre es necesaria una estrategia de preservación y acumulación de fuerzas sociopolíticas para modificar el marco de la relación de fuerzas y ensanchar el marco de lo posible… para hacer posible el cambio.
Pero es en el mientras tanto defensivo cuando, a veces, hay que aceptar un mal menor como única opción para evitar un mal mayor, en este caso la destrucción de las fuerzas imprescindibles para continuar la acción resistente y transformadora, configurada como el bien a salvaguardar, tras la tregua pactada. Los dos riesgos de esa paradójica doble posición, la adaptación e incorporación a una dinámica continuista y la salida subjetivista de quedar en el limbo ideal del discurso, confluyen en una misma consecuencia: la ausencia de la acción resistente preservadora de la capacidad transformadora, todavía más grave cuando las fuerzas contrarias son poderosas e imponen retrocesos.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/resistencia-situacion-tragica-mal-menor-y-voluntad-transformadora/
Referencia de la reedición en Mientras Tanto nº 242 (1/02/2025):
Caminos por recorrer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!