Sociólogo y politólogo. Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)
Artículo más significativo para el pensamiento crítico de cada mes, desde el año 2018.
Desde 1996, en que empiezan a estar editados en versión digital, hasta 2017, se pueden ver en la sección de Publicaciones.
¿Hacia un golpe de Estado blando?. Antonio Antón, en Público (4/12/2025)
‘La derecha política, judicial, económica y mediática quiere mandar e imponer otra etapa regresiva y de involución política, siendo para ellos un estorbo su falta de legitimidad parlamentaria’. Selecciono varios párrafos:
“Ante la imposibilidad de una moción de censura exitosa para su acceso al poder gubernamental, las derechas están configurando un clima político y mediático que permita articular golpes ‘blandos’ de raíz jurídico-política, para hacer insostenible la gobernabilidad, activar a su base socioelectoral junto con la inhibición del electorado de izquierdas y, así, asegurarse la próxima victoria electoral…
La ofensiva derechista -discursiva, política y judicial-, siguiendo el plan trumpista, va invirtiendo el sentido político e ideológico de ambos bloques, conservador-autoritario y progresista-democrático: El sanchismo y sus aliados, el nacionalismo y la izquierda alternativa, estarían implantando una dictadura; las derechas estarían defendiendo la libertad y el Estado de derecho. Es la versión de la presidenta Ayuso de la Comunidad de Madrid, ante la pretensión de la fiscalía de juzgar a su entorno (su novio como presunto delincuente, con pruebas fehacientes de Hacienda) y su deseo de levantar una alternativa trumpista en España
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El objetivo de las derechas es batir a Sánchez y el gobierno de coalición, debilitar a las izquierdas y neutralizar y revertir este ciclo de progreso. Visto en perspectiva, este cambio progresista ha sido limitado: cierta reforma social y laboral, feminista e institucional/democrática, con la amnistía, la convivencia y la articulación territorial de Catalunya (y plurinacional) como especial revulsivo para las derechas y su nacionalismo excluyente, así como factor decisivo para consolidar la actual mayoría parlamentaria e impedir la investidura de Feijóo tras el 23J y durante esta legislatura.
Para las derechas es insoportable. Persiguen el recambio de poder gubernamental como sea, con la cada vez mayor presión ultra. Pero ante su impotencia para conseguir suficientes apoyos parlamentarios para una moción de censura se encuentran ante dos dinámicas: la frustración total, dependiendo del ritmo y las condiciones decididos por el Gobierno y su -frágil- mayoría parlamentaria; o la tentación de ir hacia un golpe de Estado blando que sea efectivo.
No obstante, la última raya roja que separa la democracia liberal de una dictadura es la legitimidad de unas elecciones generales libres y el correspondiente aval parlamentario. Y dada la mayoritaria conciencia democrática de la sociedad española y el marco europeo, todavía sujeto al Estado de derecho, es difícil que haya suficientes fuerzas autoritarias y estamentos de poderes fácticos con la determinación de imponer un golpe de Estado (político-judicial) exitoso, y que no revierta en su fracaso -incluido para la Corona- y en una reafirmación democrática.”
Referencia web original:
Ante la estrategia gubernamental. Antonio Antón, en Público (23/10/2025)
‘Es conocido el refrán popular recogido por Lope de Vega “Obras son amores y no buenas razones”. Resume la tradición social realista de valorar el comportamiento de la gente, su compromiso cívico y su lealtad relacional, más que las simples palabras, intenciones o justificaciones’. Selecciono varios párrafos:
“La coalición gubernamental ha ido sacando algunas reformas menores, pero se puede decir que hay un bloqueo de reformas sociales y democráticas sustanciales y un acomodo a cierto continuismo socioeconómico e institucional, en un marco de cierta bonanza macroeconómica e inestabilidad internacional. Ante ese estancamiento en la gestión gubernamental de las políticas públicas y la tarea de afrontar una nueva etapa en el poder institucional y lo que queda de esta legislatura, se refuerza la estrategia de impulsar la acción discursiva frente a las derechas.
La gestión gubernamental se reorienta al emplazamiento, más o menos simbólico y de impacto mediático, pero sin perspectivas de eficacia transformadora inmediata de las relaciones sociales e institucionales. De la necesidad adaptativa al bloqueo del proceso reformador de progreso, se pasa a la virtud de la ofensiva propagandística. Desde luego, siempre es mejor que la pasividad o la rendición. El problema es que puede ser insuficiente sin una credibilidad transformadora de las izquierdas que permita forjar un fuerte contrato social y activar su base socioelectoral.
Se entra en una precampaña electoral prolongada, en la que lo prioritario es el incremento de la legitimidad pública y la confianza de sus bases sociales, con la perspectiva de ganar las elecciones generales que, se insiste, se convocarán en 2027… si no hay condiciones favorables para ganarlas en una convocatoria anticipada o es insostenible la gobernabilidad. Llegados a este punto, está por ver la eficacia de este giro gubernamental hacia la prioridad por la guerra cultural sin cambios sustantivos…
Por el contrario, el factor decisivo es la credibilidad transformadora de las élites políticas democráticas, la mejora con hechos de la situación vital de la gente, particularmente de la más vulnerable. Y, en todo caso, por el fuerte compromiso para ejecutarlos, construyendo las condiciones sociopolíticas e institucionales necesarias para articular ese objetivo de cambio real y sustantivo que beneficie a las mayorías sociales. Y así, especialmente para las izquierdas, con la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, se ganará la confianza popular por una nueva etapa de progreso.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/estrategia-gubernamental.html
Incertidumbre electoral y política. Antonio Antón, en Rebelión (24/09/2025) y Mientras Tanto (1/10/2025)
Ensayo sobre la incertidumbre política y electoral, en el que se explica la incógnita del carácter del próximo Gobierno, la necesidad de un impulso reformador, una campaña preelectoral prolongada, la idea de que la derecha creen en su victoria pero las izquierdas pueden ganar las próximas elecciones generales, así como la división y la transferencia de votos entre las izquierdas, su reducción de escaños, en caso de división electoral y las controvertidas consecuencias políticas. Selecciono varios párrafos:
“Hay un hecho, cada vez más trascendente que está condicionando (casi) todo el panorama político-electoral e institucional, presente y del inmediato futuro, en un marco global problemático: el carácter del próximo Gobierno y las estrategias a implementar por las izquierdas. El debate gira en torno al agotamiento del ciclo político e institucional de progreso, el posible cambio derechista y reaccionario y la división de la izquierda del Partido Socialista y su impacto. Se trata de abordarlo con rigor.
Desde prácticamente el primer día, el Gobierno de coalición progresista ha sido desacreditado por la oposición sistemática de las derechas de PP y Vox, que lo han tachado de ilegítimo, contrario a España y su ciudadanía. Pero, además, machacan la idea de que iba a ser breve y, cada poco tiempo, reclaman elecciones generales anticipadas, pensando en ganarlas y abrir una nueva etapa de involución derechista.
Ya se ha pasado la mitad de la legislatura y el presidente del Gobierno insiste en que convocará elecciones en el año 2027, con la consiguiente frustración de las derechas y su ansia de recambio del poder gubernamental, que suponen al alcance de su mano. No obstante, dada la composición parlamentaria, las derechas estatales no tienen capacidad para ganar una moción de censura y los socios de investidura -de momento- tampoco están interesados en hacer caer al Ejecutivo.
La decisión de adelantar las elecciones generales está en manos del presidente Pedro Sánchez. Y éste solo las va a convocar si tiene posibilidades de ganarlas, o si la gobernabilidad se hace insostenible, tal como promueven las derechas políticas, mediáticas y judiciales. Es decir, según indiquen los datos demoscópicos sobre el bloqueo institucional, la (des)legitimación gubernamental y su expectativa electoral, que confluyen en la decisión presidencial de anticiparlas (o no) …
Se dibuja un elemento decisivo para no dar por finalizado este ciclo político y reeditar una etapa progresista: la credibilidad de las izquierdas sobre una agenda transformadora real y su fuerte compromiso para continuarla en la próxima legislatura. Ello permitiría la activación social y electoral progresista y la disminución de la tendencia abstencionista o desafecta de izquierdas, considerando que hay muy poco trasvase electoral hacia las derechas. La cuestión es que esa dinámica de progreso solo va a ser posible si, al mismo tiempo, se genera una amplia reactivación cívica por una agenda social y democrática, como ha demostrado el masivo movimiento solidario con Palestina y contra el genocidio del Estado israelí. La solución vendrá más del campo sociopolítico y cultural, no tanto del ámbito institucional.”
Referencia web original:
https://rebelion.org/incertidumbre-electoral-y-politica/
Referencia web de la reedición en Mientras Tanto nº 249 (1/10/2025):
https://mientrastanto.org/249/de-otras-fuentes/incertidumbre-electoral-y-politica/
La ultraderecha y la guerra cultural. Antonio Antón, en Público (9/09/2025) y Rebelión (13/09/2025)
Una reflexión crítica a raíz de dos hechos recientes -racistas y antifeministas- que ilustran los objetivos segregadores y reaccionarios de las derechas extremas. La alternativa no solo es cultural sino, sobre todo, sociopolítica, institucional y transformadora de esas relaciones desiguales. Selecciono varios párrafos:
“Por una parte, la ultraderecha lleva su neoconservadora campaña mediática y política basada en el negacionismo de la violencia machista, en la inexistencia de las situaciones de desigualdad, dominio y prepotencia patriarcal… Por otra parte, instrumentalizan un supuesto hecho agresivo poniendo el foco no en la prevención de esa violencia y la protección y el avance de derechos de las mujeres, junto con la individualización del presunto delito, sino en la estigmatización y la represión punitiva a toda una comunidad de jóvenes inmigrantes, particularmente de cultura musulmana.
Su preocupación no es la protección de las mujeres, en particular de las víctimas de violencia machista, que niegan; por el contrario, pretenden esconder las agresiones machistas e impedir el reconocimiento y la reparación de las víctimas frente a los agresores.
Su prioridad es doble. Por un lado, frenar el feminismo, los procesos igualitarios y emancipadores que favorecen a las mujeres, en beneficio de las ventajas y privilegios patriarcales, sin adoptar medidas frente a esa lacra que es el machismo violento, que no sean el tradicional punitivismo legal y represivo. Por otro lado, afianzar el racismo, con las consecuencias de la segregación social y cultural de la población inmigrante, particularmente la racializada y de origen magrebí. Se estigmatiza como amenaza para su plan de orden social y homogeneidad cultural, desde un nacionalismo esencialista y excluyente; por tanto, configuran un enemigo interno a erradicar. Se construye un ‘nosotros civilizado’, en posición dominante, frente a un ‘ellos bárbaro’, en posición subalterna. Las derechas extremas generan un conflicto entre esas identidades, solo resoluble, según ellos, por dos políticas: la asimilación forzada, con sumisión y segregación, o la expulsión del país; y, en la práctica, por una combinación de ambas.
Al mismo tiempo, estas campañas de odio, justificación del machismo y violencia racista, con objetivos e intereses más pragmáticos, pretenden consolidar la segregación social, espacial y cultural de esa población inmigrante, así como la subalternidad femenina. Tratan de conseguir dos objetivos complementarios…
Lo fundamental, desde una óptica progresista o de izquierdas, en consecuencia, no es solo afrontar una acción cultural o ideológica que cuestione la amplia y persistente difusión de ideas y marcos interpretativos reaccionarios. Esa actividad es necesaria. Pero la estrategia ultra busca apoyos sociales y electorales y, al mismo tiempo, incrementa sus posiciones de poder entre los aparatos del Estado, principalmente, fuerzas de seguridad, judicatura y alta burocracia pública, así como su complicidad con los intereses del gran poder económico, no con su pretendido ‘pueblo’.
Su objetivo último es la conquista del poder institucional, para moldear la sociedad a su plan regresivo y autoritario. Es el sentido del trumpismo, las alianzas de las derechas en Europa y las del PP en algunas Comunidades Autónomas. Por tanto, la principal tarea progresista es sociopolítica, en el doble sentido de una acción reformadora político-institucional y una actividad relacional y transformadora directamente en la sociedad. Así, hay que abordar una agenda específica de transformaciones sociales e institucionales, de carácter igualitario y solidario que afronte el cambio de las condiciones vitales y culturales de las mayorías sociales. El reto de la regularización inmigrante es inminente. Para frenar la involución derechista, hay que superar las dinámicas segregadoras y discriminadoras que, desde el racismo estructural, afectan a la población inmigrante y recién nacionalizada, así como garantizar la consolidación y el avance en los derechos feministas frente a la involución machista.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/ultraderecha-guerra-cultural.html
Referencia web de la versión en Rebelión (13/09/2025):
Frente al racismo y la corrupción. Antonio Antón, en Rebelión (2/08/2025) y Público (29/07/2025)
Afectan, respectivamente, a los cimientos de la convivencia intercultural y la institucionalidad democrática. Selecciono varios párrafos:
“La violencia racista es una estrategia disgregadora de grupos poderosos hacia las capas populares, que busca su fragmentación y la mayor subalternidad de los grupos inmigrantes y racializados, más vulnerables. Es una dinámica de dominación y segregación hacia abajo.
La corrupción política y económica constituye una relación social de las élites; está vinculada al sistema capitalista y los grupos de poder institucional. Se necesita, por un lado, control de los recursos económicos y, por otro lado, dominio en la administración pública. El Estado y la regulación pública, en vez de cumplir su función, más o menos neutra, en favor del interés general, se instrumentalizan para ponerlos al servicio privado de unos pocos, para beneficiar ilegítimamente su posición económica o de poder. Solo es corregida por la democracia social y el Estado de derecho…
Las élites políticas (y económicas) necesitan una catarsis para comenzar el curso con las tres misiones fundamentales para asegurar la democratización de las instituciones y su refuerzo ético: regeneración democrática inmediata e ineludible, tras varios intentos fallidos; políticas igualitarias para las mayorías sociales, incluida por sexo/género; articulación de la diversidad cultural y nacional.
Y termino con una concreción que conecta con las tres tareas reformadoras: el incremento redistributivo de la financiación autonómica, junto con el desarrollo territorial federalizante, una reforma fiscal progresiva y una articulación igualitaria de los servicios públicos fundamentales como la sanidad y la educación que, junto con la vivienda y el empleo de calidad, impidan su deterioro privatizador y segregador y el malestar social de fondo. Son políticas clave para facilitar el bienestar colectivo y, particularmente, la integración de la población inmigrante, y son decisivas para fortalecer la cohesión social y la convivencia intercultural en la próxima década.
Quizá sea difícil lograrlo para esta legislatura, que se está agotando, pero debería ser fundamental como plan progresista ahora y para la siguiente, en la que se juega el futuro del país, como contrato social con la ciudadanía.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/frente-racismo-corrupcion.html
Referencia web de la versión en Rebelión (2/08/2025):
https://rebelion.org/contra-el-racismo-y-la-corrupcion/
Se reedita en Mientras Tanto nº 248 (1/09/2025):
https://mientrastanto.org/248/de-otras-fuentes/frente-al-racismo-y-la-corrupcion/
Se reedita en Voces Críticas nº 52 (22/09/2025):
Detener la ofensiva ultra. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (17/06/2025) y Rebelión (19/07/2025)
Desde un enfoque democratizador, se trata de explicar la especificidad del ascenso actual de esta tendencia ultraderechista y analizar sus causas, para aportar fundamentos analíticos, teóricos y estratégicos para hacerle frente hoy y superarla. Selecciono varios párrafos:
“El avance de la influencia política, cultural, electoral e institucional de las ultraderechas, en esta última década, es evidente… Avanzo su sentido general, con algunos rasgos comunes: nacionalismo excluyente, autoritarismo institucional, prepotencia económica, dominio neocolonial, militarismo. Supone una involución de los derechos sociales, civiles y políticos, mayor segregación étnico-racial y antifeminista y el negacionismo climático.
El derechismo extremo es, sobre todo, un fenómeno político y social, no principalmente cultural o ideológico, que es lo que se manifiesta mediáticamente. Se trata de una penetración en el Estado, con un cambio de las estructuras de dominación y de poder.
Se modifican las jerarquías de las relaciones sociales en tres ámbitos fundamentales que expresan las mayores fracturas de la sociedad: las brechas por clase social y la desigualdad socioeconómica; las desventajas por sexo/género, incluidos la dominación patriarcal, el reparto desigual de los papeles reproductivos, laborales y de cuidados, así como la intolerancia ante la diversidad sexual y de género, y la discriminación por origen étnico-nacional-racial, incluyendo el campo de las relaciones internacionales, con la dependencia nacional, el neocolonialismo y el imperialismo, así como las actitudes racistas e intolerantes respecto de la inmigración y la diversidad cultural.
Por tanto, estamos ante una reacción profunda ante los avances igualitarios, democráticos y emancipadores de las últimas décadas, con una transformación autoritaria del sistema político liberal, derivada del deterioro de la credibilidad de los grupos de poder y la deslegitimación de las élites gobernantes.”
Referencia web de la versión inicial en Nueva Tribuna (17/06/2025):
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/detener-ofensiva-ultra/20250617094821239450.html
Referencia web de la versión actualizada en Rebelión (19/07/2025):
La doble Europa. Antonio Antón, en Público (22/05/2025)
El carácter contradictorio de Europa y su proceso de construcción, positivo y negativo, junto con la subordinación estratégica europea y la crisis y reorientación del europeísmo. Selecciono varios párrafos:
“Europa está en crisis respecto de su estatus interno y externo y su orientación estratégica y de valores. Europa, incluidos el Reino Unido, Rusia o Turquía, no tiene una identidad homogénea, es diversa y plural. La Unión Europea tampoco ha logrado construir todavía un ‘demos’, un pueblo, base de la democracia europea y la unidad política, además de la coordinación -sobre todo económica- de las soberanías nacionales. Estamos en una encrucijada histórica en la que se está redefiniendo el proyecto europeo con la pugna entre corrientes políticas, tendencias sociales y países por su control institucional, su dinámica político-económica, su papel en el mundo y su perfil identificador.
Europa ha tenido una doble trayectoria histórica, entre la democracia, sustantiva y participativa, frente al autoritarismo político e institucional y las desventajas de poder real. La construcción europea ha tenido un carácter contradictorio, positivo y negativo, en los tres planos: su articulación institucional interna; su política socioeconómica, y su papel internacional y de defensa…
Ante esa doble tradición europea, reaccionaria/autoritaria y democrática/solidaria, se trata de la readecuación de la mejor trayectoria europea, por la libertad, la igualdad y lo común. Tiene una profunda experiencia popular y un amplio arraigo cívico: antifascismo, democracia y Estado de derecho, modelo social avanzado, solidaridad europea e internacional, derechos humanos, sociales, políticos, feministas, medioambientales...
La conclusión es apostar por una Europa con trayectoria democrática, pacífica y social, con refuerzo de las izquierdas, la participación cívica, la solidaridad interna y la colaboración internacional. Hacia un ‘demos’ solidario, democrático e igualitario. Para ejecutarlo es necesaria una auténtica autonomía estratégica, respecto de EEUU, en una realidad multipolar que exige respeto y negociación, no neocolonial dentro y fuera de la UE, y con seguridad europea, sin rearme ni políticas neoliberales. O sea, otra Europa democrática, igualitaria y solidaria.”
Referencia web original:
Rearme sin legitimidad. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 245 (1/05/2025)
Ensayo sobre las principales críticas al plan de rearme europeo, sin autonomía estratégica y con menos seguridad, el empate estratégico en Ucrania, las falacias del rearme, su carácter imperial y sin justificación, los límites de la autonomía estratégica y la unidad política, y la trayectoria democrática y pacifista europea. Selecciono varios párrafos:
“En consecuencia, la amenaza de más guerra no es creíble, ni sirve de justificación para el rearme militar de Europa, cuya legitimidad no puede conseguirse ante la ciudadanía europea. Los objetivos inconfesables de la OTAN y, en particular, de su brazo europeo, se harán más evidentes en la medida que se consolide la tregua y, a pesar del gran aparato mediático, se diluya el enemigo ruso y el sinsentido del rearme militar. Se abrirá una oportunidad para la paz…
En definitiva, tras la terrible experiencia fratricida de las dos guerras mundiales, el nazi-fascismo y el colonialismo, el impulso europeo de sus valores democráticos y pacíficos podría constituir una aportación universalista a un mundo más seguro y pacífico. Pero el motor debe ser la propia activación cívica masiva, frente a la degradación autoritaria y regresiva que toma el poder establecido europeo. La población europea -y mundial- tiene la palabra…
Están claros los objetivos geoestratégicos estadounidenses, compartidos por las dos administraciones, demócrata y republicana, y refrendados en la cumbre de la OTAN de Madrid en 2022, es decir, por todos los aliados europeos: el gran rival estratégico es China, calificada de ‘gran enemigo’, la única potencia que puede desafiar a EEUU, que pretende evitar su declive, aunque sea con la fuerza militar. Están definidos los grandes polos geopolíticos, aun con muchas indefiniciones, neutralidades y pragmatismos en países del Sur Global…
Estamos ante el riesgo de la utilización de la fuerza, como último recurso de dominio mundial. Es el peligro real de guerra, aunque su concreción precisa de muchas variables por desarrollar, incluso el desencadenamiento de guerras parciales o periféricas, que modifiquen los equilibrios y la legitimación de las sociedades, antes de llegar a una confrontación -nuclear- general; o sea, no hay que caer en el determinismo de la inevitabilidad de la guerra nuclear mundial o en la instalación de una segunda guerra fría basada en la disuasión de una destrucción mutua asegurada. No es un futuro apetecible para la humanidad y la democracia…
El rearme no tiene justificación, ni es permisible con determinadas condiciones, sea de una limitada autonomía estratégica -siguiendo la pauta otanista- o de una mayor unidad política de las élites, difícil de articular. Este rearme europeo tiene una lógica geopolítica imperial y neocolonial frente al Sur Global y, a nivel interno, refuerza el autoritarismo y la regresión social. La oposición al rearme es justa. Las sociedades europeas prefieren otro orden internacional y democrático.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/245/ensayo/rearme-sin-legitimidad/
El rearme europeo, innecesario y contraproducente. Antonio Antón, en Público (20/03/2025) y Rebelión (22/03/2025)
Explica su sentido, sin más autonomía ni más seguridad, y la debilidad de su justificación, aunque haya un gran consenso político y mediático, junto con el dilema sobre en qué grado de subordinación o reequilibrio de poder se coloca Europa. Selecciono varios párrafos:
“La carrera armamentística en Europa se acelera, con una orientación común a la estadounidense, funcional para los objetivos compartidos de hegemonía occidental a nivel mundial. Mientras tanto, la guerra en Ucrania se está terminando y en Palestina y Oriente Próximo se guarda un consenso ante el genocidio, la limpieza étnica y la colonización por el Gobierno prooccidental israelí.
El problema de fondo es el sentido del rearme militar, la debilidad de su justificación, aunque hay un gran consenso político y mediático. El dilema es en qué grado de subordinación o reequilibrio de poder se coloca Europa, según los planes trumpistas, los forcejeos europeos y un difícil reajuste de la cobertura institucional…
Los dos grandes argumentos y objetivos para el rearme europeo aparecen cuestionados. El primero, esa militarización urgente no facilita la autonomía estratégica europea respecto del poderío militar estadounidense y su complejo militar industrial, del que dependen dos tercios de sus armas y su adquisición inmediata. A medio plazo, al menos una década, no hay capacidad industrial y tecnológica para garantizar esa autonomía militar respecto de EEUU. O sea, las élites dirigentes europeas no se replantean la salida de la OTAN, ni la insubordinación jerárquica del mando militar estadounidense. Tampoco hay suficientes motivos políticos en los gobiernos europeos para romper la alianza atlántica, ni siquiera para formar un ejército autónomo o un brazo europeo en la OTAN.
Por otra parte, está clara la existencia del suficiente gasto militar europeo, superior al de Rusia, para demostrar capacidad disuasoria, incluso nuclear. El rearme europeo tampoco sirve para mejorar su competencia económica y tecnológica, a la que aspiraba el plan Draghi.
Por tanto, la declamada autonomía estratégica europea no va en serio. Las élites dirigentes extreman la amenaza rusa y el desamparo estadounidense para negociar una recolocación menos desfavorable en la alianza occidental, imprimir una dinámica prepotente, frenar la trayectoria democrática y social europea, así como intentar legitimarse ante su fiasco político y doctrinal. En todo caso, haciendo de la necesidad virtud, pretenden dar la apariencia de disminuir su dependencia de EEUU, pero sin romper con Trump y su modelo expansionista y autoritario.”
Referencia web original:
https://www.publico.es/opinion/columnas/rearme-europeo-innecesario-contraproducente.html
Referencia web de la versión ampliada en Rebelión, "Contra el rearme europeo" (22/03/2025):
Dilemas de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 242 (1/02/2025)
Ensayo completo del que se han publicado varios extractos y que trata sobre las perspectivas del año 2025, con un año de transición para consolidar el campo socioelectoral propio, el declive representativo de Sumar, las estrategias alternativas y sus dificultades, una trayectoria fallida, sin autocrítica ni reconsideración, la necesidad de respeto al pluralismo y colaboración en la izquierda alternativa, el incumplimiento de sus expectativas y su remontada necesaria. Selecciono varios párrafos finales:
“En conclusión, está abierta la encrucijada de las izquierdas y la continuidad de un proyecto de progreso en una doble perspectiva: si se termina este ciclo sociopolítico e institucional de progreso, asentado en la participación cívica de estos quince años y un inicial espacio socioelectoral de más de seis millones de personas; o bien, si se reproducen suficientes energías sociopolíticas, partidarias e institucionales para reafirmar una senda democratizadora y de justicia social, con una representación política renovada y relegitimada.
En esta segunda hipótesis existe un doble plano. Por un lado, si será capaz el bloque democrático y plurinacional de reforzarse y ganar a las derechas en el proceso electoral clave de las elecciones generales (y municipales y autonómicas) de 2027 —si no se adelantan—. Por otro lado, si la izquierda alternativa, la pata imprescindible y más frágil de ese conjunto, podrá consolidarse, ampliarse y facilitar la necesaria colaboración de todo su conglomerado de grupos políticos y la propia izquierda social y los movimientos sociales progresistas, para poder configurar unas alianzas con mayor peso de las izquierdas consecuentes en ese bloque democrático.
Por tanto, para la izquierda transformadora se trata de combinar su propio proyecto autónomo y unitario, ya difícil, y que constituye un auténtico reto para su representación política actual, con la colaboración con el nacionalismo periférico y el Partido Socialista…
En consecuencia, junto con mayor participación cívica, es fundamental la persistencia de esa izquierda alternativa con suficiente representación electoral y capacidad de empuje reformador progresista. Veremos si las izquierdas sociales y políticas encuentran —encontramos— la salida adecuada a esta encrucijada. La recomposición de sus liderazgos dependerá de ello.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/242/ensayo/dilemas-de-la-izquierda-alternativa/
Artículos destacados propios en 2024
Ante el ‘caso Errejón’, más feminismo, no menos. Carmen Heredero y Antonio Antón, en Nueva Tribuna (16/11/2024) y Mientras Tanto nº 240 (1/12/2024)
En esta versión se amplía la valoración sobre las actitudes ante este caso de prepotencia machista. Se seleccionan varios párrafos:
“La realidad muestra la expresión de la prepotencia machista, que alcanza a dirigentes políticos progresistas, así como la justa indignación feminista y cívica, la exigencia masiva de responsabilidades frente a la violencia machista y el refuerzo del consentimiento, la libertad sexual y las relaciones de igualdad entre los sexos. Queda en entredicho la legitimidad ética, feminista y democrática de las cúpulas de unas organizaciones progresistas…
Son muchos los aspectos que intervienen, como en otros casos como el de la Manada de Pamplona y el de Jenni Hermoso y las mundialistas. Gracias a la importante respuesta social a todos ellos se ha ido conformado esta expresión específica de la actual ola feminista contra la violencia machista. Se refuerza la cultura y la norma del consentimiento en las relaciones sexuales, como garantía para la libertad sexual, y el imprescindible respeto a la diversidad de prácticas sexuales desde la voluntariedad, siendo secundarios los supuestos excesos del feminismo en la condena a la violencia machista. En esta ocasión se ha hecho hincapié, además, en otros valores universales como la solidaridad relacional, que conlleva el respeto y el reconocimiento de la otra persona, la reciprocidad y la ética de los cuidados. Y ello constituye la marea de fondo de la amplia sensibilidad feminista que se ha expresado con contundencia en este caso, que demuestra su vigencia y la importancia de consolidarla, como garantía para seguir avanzando…
Hemos asistido a unos hechos que merecen ser calificados como falta social y, quizás, como delito: ahí están los tribunales para juzgarlo, con las garantías jurídicas pertinentes, incluidas la reparación y la justicia restaurativa. Ambas repuestas -la social y la jurídica- son complementarias y deben ser proporcionales, con la mirada puesta en la reparación de las víctimas y en la recuperación del propio victimario, así como en la ejemplaridad pública, la educación moral igualitaria y feminista de la sociedad y el respeto a los derechos humanos. La amplia conciencia feminista, fortalecida en esta cuarta ola y reforzada por el criterio del consentimiento en las relaciones sexuales, ha supuesto una exigencia ética extraordinaria para evitar el silencio o la contemporización y está siendo una intervención positiva para la política y el feminismo, no negativa.”
Referencia web original:
Referencia web de la versión en Rebelión (19/11/2024):
https://rebelion.org/ante-el-caso-errejon-mas-feminismo-no-menos/
Referencia web de la versión en Mientras Tanto (1/12/2024):
https://mientrastanto.org/240/de-otras-fuentes/ante-el-caso-errejon-mas-feminismo-no-menos/
¿Fin de ciclo?. Antonio Antón, en Público (31/10/2024) y Rebelión (6/11/2024)
Tras un análisis de las tendencias electorales descendentes para la izquierda alternativa, en particular de Sumar, incluido el impacto del ‘caso Errejón, explico sus efectos para la gobernabilidad progresista, la impotencia transformadora de su dirigencia, los obstáculos y las condiciones para su unidad y las perspectivas para su recuperación política y electoral. Selecciono varios párrafos:
El último barómetro del CIS de octubre confirma la tendencia electoral descendente de Sumar (6,3%) y la representatividad limitada de Podemos (3,3%). Lo peor es que, en caso de ir por separado a unas elecciones generales, todavía lejanas hasta 2027, su traducción en escaños se ve penalizada, con una reducción de la mitad: desde los 31 actuales pasarían a 10 (o 12) para Sumar y 3 para Podemos, afectando a la gobernabilidad progresista.
A ello hay que sumar el negativo impacto político-electoral, en particular, para los núcleos dirigentes de Más Madrid y Movimiento Sumar por el descrédito derivado del caso de Íñigo Errejón, dimitido ante las acusaciones de violencia machista. El futuro es incierto para la izquierda alternativa y afecta especialmente a la legitimidad de su dirigencia…
Por tanto, con dinámicas dispares, hay una responsabilidad colectiva y un desafío a la capacidad articuladora y democrática de las dirigencias alternativas, aunque el compromiso mayor recae en Yolanda Díaz y su equipo. Habrá que comprobar si son capaces de dar respuesta a esa encrucijada estratégica de las izquierdas en España. Deberían contar con algunas condiciones favorables, al menos, con un incremento de la activación cívica popular y un impulso renovador participativo por abajo…, sin los cuales este proceso renovador y unitario parece difícil.
O, bien, pueden terminar en una gran derrota político-electoral y orgánica, en ese horizonte de 2027 -sin beneficiar al PSOE o las izquierdas nacionalistas-, y pasar por cierta catarsis profunda que requeriría una renovación y recomposición completa de esa izquierda transformadora, especialmente de la dirigencia de Sumar y sus principales partidos. Mientras tanto, la de Podemos se prepara para resistir en una situación defensiva, y habrá que ver cómo aguanta y proyecta un futuro político y articulatorio para el conjunto.
En definitiva, es necesaria una reflexión colectiva sobre las causas del declive electoral y el desconcierto estratégico de la izquierda alternativa, particularmente de la dirección de Sumar, acentuado hoy por las insuficiencias feministas que ha descubierto el caso Errejón. En los procesos de renovación y relegitimación de sus dirigencias, lo sustantivo ahora son las respuestas a esas perspectivas de bloqueo progresista, la amenaza ultraderechista e involucionista que supone la previsible victoria de las derechas, y conformar una dinámica de reforma social, democrática y feminista. Ello no es indiferente para las capas populares, la democracia, la dinámica de cambio de progreso y la formación de fuerzas sociales que sean capaces de consolidar una senda de avance democratizador. Es sobre esa agenda sobre la que tienen que reformular su legitimidad social y su liderazgo político.
Precisamente, la incógnita actual es si las actuales dirigencias políticas van a ser capaces de representar y conducir esa tarea reformadora, en el doble sentido de su orientación de izquierdas y su articulación orgánica y democrática: entre su unidad y su diferenciación; entre lo común y su pluralidad. De lo contrario, también afectará a su crisis de credibilidad transformadora y su capacidad representativa y hará necesaria su profunda recomposición y renovación en otro ciclo sociopolítico posterior al que hemos vivido estos últimos quince años. El futuro está abierto.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/88171/fin-de-ciclo/
Referencia web de la versión en Rebelión (6/11/2024):
La amenaza ultra. Antonio Antón, en Público (20/09/2024) y Rebelión (3/10/2024)
Análisis sobre el ascenso electoral y de influencia política y mediática de las ultraderechas, el proceso de derechización institucional y la recomposición de las élites dominantes. Selecciono vario párrafos:
“En las recientes elecciones europeas las distintas derechas extremas han conseguido el 28% de votos, llegando a sumar sus tres grupos parlamentarios, junto con algunos no inscritos, unos doscientos escaños, cifra similar a la del primer grupo del Parlamento europeo, el Popular, con conservadores y democratacristianos, que representa la Presidenta de la Comisión europea, la alemana Ursula von der Leyen.
Particular impacto inmediato y a medio plazo tienen los casos de Alemania y Francia. En este eje francoalemán, donde se basa el núcleo fundamental de la Unión Europea, se ventilan auténticos retos estratégicos con la posibilidad de un mayor giro derechista de ambas formaciones de centroderecha, con la colaboración de las derechas extremas…
Asistimos a un proceso complejo y multidimensional, pero persistente, de recomposición de las élites dominantes y su articulación partidaria y representativa, junto con la relegitimación y refuerzo de las estructuras de poder del Estado y una reorientación estratégica y discursiva. Sus componentes básicos son:
a) Nacionalismo autoritario a nivel externo (hegemonismo geopolítico, imperialismo competitivo, neocolonialismo, militarismo) e interno (nacionalismo excluyente, primacía nacional de los nativos, homogeneización étnico-cultural y racismo).
b) Autoritarismo postdemocrático o iliberal, manipulación mediática, jurídica y de fuerzas de seguridad, debilitamiento de la propia institucionalidad democrática… aun respetando a regañadientes los procesos electorales, cierta libertad partidista y la mínima legitimidad parlamentaria; no estamos -todavía- en el nazi-fascismo de los años treinta.
c) Recorte de la participación democrática y los derechos civiles, políticos y sociales, con control social y marginación de las izquierdas y movimientos sociales progresistas.
d) Segregación popular, con apoyo de capas acomodadas, reconvirtiendo el retroceso de ventajas relativas de sectores en declive o el miedo al avance en derechos universalistas -feministas- en resentimiento y culpabilización hacia capas vulnerables -inmigrantes-.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/86889/la-amenaza-ultra/
Referencia web de la versión editada en Rebelión (3/10/2024):
La reforma social pendiente. Antonio Antón, en Público (2/07/2024)
Tras una radiografía de la opinión de la sociedad sobre los problemas sociales, a partir de estudios del CIS, se explica la ambivalente gestión política y la necesidad de profundizar en la reforma social de progreso. Selecciono los párrafos finales:
“Junto con estos avances limitados y costosos, la cuestión fundamental es que la reforma social de progreso aparece relativamente estancada en esta segunda legislatura del Gobierno de coalición progresista, ahora con Sumar, sin capacidad para sacar los prepuestos generales. La prioridad ha sido, primero la amnistía y, después, la llamada regeneración democrática que, a la vista del pacto PSOE/PP para la renovación del Consejo General del poder judicial, parece limitada y encaminada a la estabilización del bipartidismo.
Pero este bloqueo actual de la agenda social, con solo cambios menores, contrasta con la situación y la percepción mayoritaria de la sociedad que reclama solución a los graves y variados problemas socioeconómicos, laborales y de empleo, con síntomas de frustración.
Se ha propuesto una gran reforma, la reducción del tiempo de trabajo, pendiente de las dificultades para el diálogo social tripartito y su concreción. La segunda reforma es la financiación autonómica, contando con la singularidad de Cataluña; debería ser clave para ampliar la garantía de los servicios públicos (sanidad, educación, servicios sociales) que es el mayor gasto de las Comunidades Autónomas. Sin embargo, ya aparece una gran dificultad: la ausencia de una profunda reforma fiscal progresiva -con nubarrones de austeridad desde la UE- que garantice el incremento sustantivo de la inversión social, es decir, de la tarta global a repartir, y evitar el forcejeo interterritorial de suma cero y agravios comparativos. Y otro problema, no inferior a la infrafinanciación del Estado de bienestar, es la de la privatización, segmentación y segregación de esos servicios públicos, particularmente, por las políticas de las derechas. Constituyen desafíos para las fuerzas progresistas y, especialmente, para el impulso reformador y la credibilidad transformadora de las izquierdas.
Por tanto, si miramos la percepción de la sociedad vemos que algo no cuadra respecto de un relato embellecido y justificativo de la acción gubernamental, aunque deje en entredicho la versión negativa de las derechas extremas, cuya machacona visión catastrofista no ha podido impregnar la opinión mayoritaria de la población. En consecuencia, para conectar la acción institucional con las preocupaciones y demandas populares y legitimar su acción pública, hay que partir de los claroscuros de esa realidad vivida y percibida que revive las dos grandes apuestas del movimiento cívico y las aspiraciones de cambio de progreso de los últimos quince años y que siguen pendientes: justicia social y democratización. Lejos de infravalorarla, la reforma social progresista sigue pendiente y para las izquierdas sociales y políticas debe constituir una prioridad frente a la amenaza de involución social y democrática de las derechas.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/84744/la-reforma-social-pendiente/
Referencia web de la versión en Rebelión (4/07/2024): https://rebelion.org/la-reforma-social-pendiente/
Desafíos articuladores y unitarios. Antonio Antón, en Público (16/06/2024)
Tras el balance de las elecciones europeas del 9J y la dimisión de Yolanda Díaz como coordinadora general de Movimiento Sumar, explico la fragilidad democrática y de la cultura pluralista en la izquierda transformadora y el corporativismo sectario en las élites alternativas como deficiencias que dificultan su tarea de representación y avance social y democrático. Reproduzco varios párrafos:
“Toda esta vertebración, poco transparente y sin criterios objetivos compartidos, afecta a la configuración democrático-pluralista del sujeto político, a su papel de mediación con la sociedad, a su prestigio como ‘mediador’ de las relaciones sociales y políticas; genera distanciamiento o desafección hacia esa dirigencia poco maleable. Es contraproducente con la senda hacia un frente amplio, unitario y plural…
Hace tiempo se había iniciado el cuestionamiento público de la legitimidad del liderazgo de Yolanda Díaz como garantizadora del ensanchamiento electoral y de influencia, beneficioso para el conjunto y cada parte del conglomerado, es decir, para un objetivo común, en el que quedaba fuera Podemos. La reacción inmediatista es a mirar por la posición institucional de cada cual a corto plazo; o sea, a cierta fragmentación y descomposición del proyecto e interés colectivo, visto como privilegio hegemonista de parte.
El divisionismo y el burocratismo de las élites partidistas es un tema polémico en la historia de las izquierdas y la ciencia política, desde la revolución francesa y pasando por las experiencias de estos dos siglos hasta el debate sobre la oligarquía de los partidos políticos de hace un siglo y replanteado en la actualidad.
Es necesaria la superación de esas inercias e intereses corporativos de las estructuras dirigentes de los partidos políticos, así como las deficiencias participativas de los hiperliderazgos. Se trata de reforzar, junto con su función representativa y gestora, un doble plano democrático: el talante unitario y colaborativo, y el respeto y la regulación de la pluralidad.
En definitiva, sin un cambio de actitud político-democrática, sobre todo, de la dirigencia de Sumar, con un modelo orgánico integrador y respetuoso con el pluralismo, no es posible una cooperación con Podemos, centrado en su propio autodesarrollo, ni la perspectiva de un frente amplio, que pueda abordar unitariamente la próxima etapa política y electoral de 2027, de municipales, autonómicas y generales, con el fin del ciclo institucional progresista en España. Como he dicho en otro lugar, la solución, de venir, vendrá de abajo y, en parte, de fuera de las dirigencias alternativas actuales. Es un desafío para la izquierda transformadora.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/84195/desafios-articuladores-y-unitarios/
Butler y el sujeto feminista. Carmen Heredero y Antonio Antón, en Jacobin (9/10/2024)
Ensayo compartido publicado por la prestigiosa revista latinoamericana, editada en Argentina:
‘Una identidad sociopolítica liberadora y una ética fuerte, anclada en los derechos humanos y la democracia, favorecen el compromiso cívico por la igualdad y la libertad. El feminismo es positivo no solo para las mujeres, sino para toda la humanidad.’
Además de esta presentación transcribo la última parte sobre la relevancia de la experiencia vivida e interpretada:
“Antes de la constitución del sujeto social hay una realidad sociodemográfica concreta, pero no existe el sujeto «objetivo» o en potencia. Su formación y su articulación es más compleja y mediada por otros mecanismos institucionales, asociativos y socioculturales. El factor fundamental para su constitución tampoco son los discursos o las ideas de unas élites que los socializan entre la población. La conexión se establece por la experiencia vital de la gente, que se asocia a su realidad material vivida y a sus aspiraciones.
Se trata de un enfoque realista, relacional, crítico y, en cierta forma, también constructivista, en un sentido sociohistórico, en oposición al mecanicismo estructuralista u objetivista o a los excesos irreales y voluntaristas de cierto posestructuralismo, ambos con distintos componentes idealistas. Este constructivismo social e histórico, con connotaciones thompsonianas y gramscianas, es más complejo, interactivo y multidimensional que la teoría performativa de Butler, más influida por los intelectuales posmodernos franceses, y que, por cierto, parece ser desconocido para ella.
Este enfoque crítico es de gran relevancia teórica y conecta con la experiencia articuladora de los movimientos sociales igualitarios de estas décadas. Nos muestra la importancia de poner el énfasis en la valoración y la vinculación con la experiencia social, en las costumbres en común de las capas populares y en las mediaciones institucionales y socioculturales y su relación con la realidad de sus condiciones materiales de existencia, así como de sus sueños, valores e ideales. Todo ello, mediante un exhaustivo análisis empírico de las prácticas colectivas de las clases y capas subalternas, sus organizaciones y representantes en el marco de las estructuras económicas y de poder en cada ámbito.
Se da una interacción entre posición socioeconómica y de poder, conciencia y conducta, aunque no mecánica o determinista en un sentido u otro. Frente al esencialismo identitario, hay que analizar a los actores en su trayectoria, su interacción, su multidimensionalidad y su contexto. El sujeto colectivo emancipador se va formando a través de la experiencia relacional en el conflicto socioeconómico, la pugna sociopolítica y la diferenciación cultural respecto de las capas dominantes.
Judith Butler ha hecho una extraordinaria aportación, especialmente sobre la liberación sexual y de género y en defensa de los colectivos LGTBIQ+, pero conviene superar esas dos limitaciones y atender a la reelaboración de un enfoque relacional, interactivo, procesual y multidimensional sobre la imprescindible formación del sujeto social como palanca transformadora igualitaria-emancipadora, y la reafirmación de un feminismo social y crítico para afrontar mejor las relaciones desiguales de género.
Urge contribuir a la formulación de una teoría crítica feminista respecto del sujeto transformador y la identificación social, política y cultural que sea superadora de la experiencia dispersa, los liderazgos locales y las dependencias ideológicas y políticas, y promover su vinculación con las estrategias progresistas y transformaciones globales. El feminismo sigue plenamente vigente.”
Referencia web original:
https://jacobinlat.com/2024/10/butler-y-el-sujeto-feminista/
La lacra del racismo. Antonio Antón, en Público (28/08/2024)
A raíz de los hechos racistas en Gran Bretaña, analizo la problemática de la inmigración en España y cómo prevenir y combatir el racismo a través de la integración social y la convivencia intercultural. Selecciono varios párrafos:
“Por tanto, la prevención y el tratamiento del racismo constituye un reto interpretativo y sociopolítico, en torno a dos ejes combinados: la integración social y la convivencia intercultural. Se trata de afrontar la involución derechista y segregadora respecto de la inmigración, su disciplinamiento como mano de obra barata, su sometimiento a una situación subordinada y con menos derechos y la división social respecto de las capas trabajadoras autóctonas y entre la propia población inmigrante.
Al igual que con el antifeminismo, frente a los avances de condiciones igualitarias y derechos emancipadores feministas, con el racismo se ha reforzado una ofensiva cultural reaccionaria. Pero, también, se intenta consolidar la discriminación de una parte significativa de las capas populares e influir en el aparato de poder institucional europeo, con el acceso a posiciones gubernamentales como en Italia y otra media docena de países.
El racismo y las dinámicas de extrema derecha no solo buscan la complicidad de una parte del poder establecido, especialmente con la penetración en el aparato del Estado -fuerzas de seguridad, judicatura- y los medios de comunicación, sino que buscan ampliar su legitimidad social con el apoyo de sectores populares, particularmente de clases medias y capas trabajadoras en descenso de estatus socioeconómico -no solo en el ámbito rural o tradicionalista-. Se pretende reconducir sus malestares y resentimientos y movilizarlos utilizando los supuestos agravios comparativos y estimulado sus ventajas étnico-nacionales o de raza (o de sexo). O sea, con el socorrido criterio trumpiano o neofascista de la culpabilización del más débil y la primacía ‘nacional’.
Se produce una conversión discursiva: la responsabilidad de los recortes sociales, las deficiencias de los servicios públicos, los retrocesos de estatus y reconocimiento interpersonal e institucional, el malestar social…, ya no deriva de los de arriba, los poderosos, las grandes instituciones globalizadoras o el propio mercado y el capitalismo; la culpa la tiene el nuevo chivo expiatorio que destruye la nación, el orden social o la cultura del país: la inmigración, a veces centrada en la irregular o la musulmana.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/86470/la-lacra-del-racismo/
Referencia web de la versión publicada en Rebelión (29/08/2024):
https://rebelion.org/la-lacra-del-racismo/
Referencia web de la reedición por Mientras Tanto nº 237 (1/09/2024):
https://mientrastanto.org/237/de-otras-fuentes/la-lacra-del-racismo/
Butler y la vigencia del feminismo. Carmen Heredero y Antonio Antón, en Público (7/08/2024)
Reflexión valorativa a raíz de la publicación de su último libro ‘¿Quién teme al género?’ donde se constata la persistencia de la desigualdad de género y la necesidad de combatir la estrategia reaccionaria contra el feminismo. La segunda parte está tratada en ‘Experiencia, identidad y sujeto feminista. (En torno a Judith Butler)’, publicado recientemente. Selecciono varios párrafos:
“No se trata de hacer aquí una valoración completa de su obra. Con ocasión de la publicación de su último libro comentamos lo que pudiera considerarse contradictorio respecto del hilo conductor de varios de sus libros anteriores. El foco principal de su posición, hasta ahora, era superar, debilitar, romper… el género y el normativismo sexual dominante, que ha sido la fuente de la discriminación de las mujeres y las disidencias sexuales y de género, así como deslegitimar su justificación teórica. Su aportación más específica, la teoría de la performatividad, es una visión constructivista del ser humano: el mundo de las ideas, los discursos y las normas es decisivo en la construcción de la realidad social de las personas, cuya capacidad de agencia va configurando su carácter, su experiencia y su identificación de género.
En ¿Quién teme al género? se produce un giro discursivo y de objetivo prioritario, aunque la autora lo considera menor y en continuidad con sus aportaciones fundamentales sobre ‘deshacer’ el género. Ahora, la finalidad es combatir a las corrientes antigénero, es decir, fortalecer el análisis y las estrategias de género, las identificaciones femeninas y las experiencias LGTBIQ+ frente a los intentos, en múltiples países, de destrucción del género y la diversidad sexual por parte de las ultraderechas reaccionarias y las confesiones religiosas tradicionalistas, en especial el Vaticano y las iglesias evangélicas, tal como analiza profusamente en el libro.
El giro obedece a la necesidad de afrontar desde una óptica progresista y democrática la nueva ofensiva ultraderechista, autoritaria y patriarcal desatada frente a los avances feministas y de los movimientos LGTBIQ+ de estas últimas décadas, así como combatir el racismo, la explotación de clase y el neocolonialismo. Estos sectores más conservadores y neofascistas extralimitan mediáticamente los supuestos horrores que habría supuesto lo que llaman ‘ideología del género’ que habría que destruir por ser su enemigo civilizatorio. Sus efectos serían corrosivos para las familias, la propia nación -blanca, cristiana y occidental-, incluso para el propio Estado, el orden establecido y la cohesión social. Por tanto, desde las derechas extremas, no hay tregua ni contemporización con esa supuesta degradación, por lo que promueven la polarización discursiva y, cada vez más, la involución político-estructural y el machismo agresivo…
Lo que nos interesa destacar aquí es que, frente a la ofensiva reaccionaria contra el género y su carácter destructivo, Butler defiende el sentido del género, de las nuevas identidades femeninas y su avance liberador. Su prioridad ya no es disolver el género, sino defender su estatus actual más avanzado, así como sus distintos niveles identificadores, frente a la tendencia reaccionaria antigénero, que busca reforzar el papel tradicional y subordinado de la(s) mujer(es).
En consecuencia, el punto de partida de su reflexión es claro: existe el género, existen las mujeres, con una realidad diversa, pero con rasgos comunes que permiten hablar de sexo/género femenino (o masculino o un tercero). Frente a la idea naturalista, el modelo familiar tradicional y el concepto unitario de mujer, se ha abierto una diversidad de opciones sexuales, convivenciales e identificaciones personales. La autora ha realizado una gran aportación analítica y crítica, tanto respecto de la normatividad heterosexual obligatoria cuanto de las experiencias de género más o menos fluidas y consistentes, en transición o con experiencias mixtas e intermedias. Se echa en falta, no obstante, una profundización más sistemática de las problemáticas femeninas y, en consecuencia, de las políticas de igualdad de género o entre los géneros. En ese sentido, tendría que dar un paso más en la orientación planteada en el libro.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/85932/butler-y-la-vigencia-del-feminismo/
¿Podrá Sumar?. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 234 (1/05/2024)
En este ensayo, tras esta pequeña descripción inicial, explico, en primer lugar, el contexto político con las características del sanchismo para enmarcar su alianza con Sumar. En segundo lugar, señalo el estancamiento del espacio alternativo y la necesidad de su remontada representativa, con la duda, en tercer lugar, de su capacidad para afrontar los desafíos estratégicos. Finalmente, analizo la idea de que la democracia será social, participativa y solidaria, o no será, con la evaluación de los valores ideológicos, progresistas y combinados, de libertad, igualdad y solidaridad. Selecciono varios párrafos:
“La hipótesis aquí dibujada es el estancamiento representativo y de influencia de la izquierda transformadora, con un importante impacto en la reducción de escaños parlamentarios agudizado por su división y el deterioro asimétrico de la legitimidad de sus liderazgos. Así, en la reciente encuesta de 40dB (8/04/2024), desde el porcentaje del 12,31% conseguido en las elecciones generales del 23J por Sumar -con sus aliados e incluido Podemos-, ahora pasa al 8,2%, más de cuatro puntos menos, mientras Podemos, presentándose en solitario, consigue el 2,9%, o sea, en una proporción de uno a tres; del total de ese electorado alternativo del 23J casi un tercio (31%) opta por Podemos y algo menos de la mitad (49%) votaría por Sumar (y sus aliados).
Además de su confirmación analítica, este panorama exige un reajuste, sobre todo, de la actitud democrática, unitaria y pluralista para deliberar y decidir sobre la orientación política y la conformación de sus equilibrios internos y sus dirigencias. Es una base mínima de respeto, reconocimiento y confianza para dialogar y establecer pautas comunes de colaboración y poder dar otro paso consensuado hacia un acuerdo más global, con vistas a las próximas elecciones generales y más allá.
La fotografía electoral de las europeas proporcionará algunos indicios detallados de la realidad representativa. Junto con la experiencia reciente y el conjunto del contexto de este próximo verano y otoño proporcionará elementos para encarar la reflexión crítica y, en su caso, la reorientación más inclusiva y respetuosa de la conformación de esta izquierda transformadora.
Por tanto, para avanzar en la respuesta a ese interrogante, habrá que esperar a la trayectoria práctica de los próximos meses, el panorama tras las elecciones europeas, los próximos presupuestos generales y el perfil de la legislatura, así como los reajustes constituyentes de este conglomerado alternativo en este periodo hasta finales de año, y comprobar si se confirman estas tendencias y las capacidades articuladoras y participativas de los sectores más activos e influyentes y los dirigentes alternativos.
Por ello, me parece más apropiado señalar el problema como duda y, al mismo tiempo, como emplazamiento para superarlo: ¿serán capaces el conjunto de estas fuerzas en torno a Sumar, e incluido Podemos y, en particular, sus élites directivas, de afrontar sus desafíos estratégicos y organizativos, ampliar su espacio representativo y consolidar una dinámica democratizadora y de progreso?. Y, paralelamente, ¿serán capaces de favorecer los vínculos con las izquierdas nacionalistas y el propio Partido Socialista, desde su doble identidad social y confederal/plurinacional, como argamasa para el conjunto del bloque democrático?. Lo dejo abierto, recordando lo que tengo escrito en el libro Izquierda transformadora: la solución, de venir, vendrá por el impulso de abajo y, en parte, de fuera de los liderazgos actuales.”
Referencia web original:
¿Serán capaces?. Antonio Antón, en Público (16/04/2024)
Estamos en un proceso de transición en la conformación y recomposición de la izquierda transformadora. Todavía no hay certezas claras. Planteo la reflexión en términos de duda: ¿Serán capaces las dirigencias alternativas de afrontar los desafíos estratégicos y unitarios?. Selecciono varios párrafos:
“A un plan inicial de Podemos de abordar una renovación del liderazgo con cierto continuismo de la orientación política y su primacía orgánica, ha seguido el plan más drástico de reorientación política moderada y cambio de la primacía dirigente que es lo que, con amplio apoyo mediático e institucional, se ha impuesto con la constitución de Sumar y la ruptura final con un Podemos en situación defensiva.
Persisten los retos estratégicos y cooperativos del conjunto de esta izquierda transformadora para frenar su deterioro político y apostar por una recomposición unitaria y plural, en torno a una dinámica política reformadora y democratizadora de país. Todavía es pronto para calificar todo el proceso de estos dos/tres años como fallido para renovar y fortalecer las opciones de progreso y valorar como irreversible su declive político y su división, junto con el avance representativo socialista (y las izquierdas nacionalistas) … y su posible consecuencia de una próxima victoria de las derechas…
Además de su confirmación analítica, este panorama exige un reajuste, sobre todo, de la actitud democrática, unitaria y pluralista para deliberar y decidir sobre la orientación política y la conformación de sus equilibrios internos y sus dirigencias. Es una base mínima de respeto, reconocimiento y confianza para dialogar y establecer pautas comunes de colaboración y poder dar otro paso consensuado hacia un acuerdo más global, con vistas a las próximas elecciones generales y más allá.
En todo caso, me parece más apropiado señalar el problema como duda y, al mismo tiempo, como emplazamiento para superarlo: ¿serán capaces el conjunto de estas fuerzas en torno a Sumar, e incluido Podemos y, en particular, sus élites directivas, de afrontar sus desafíos estratégicos y organizativos, ampliar su espacio representativo y consolidar una dinámica democratizadora y de progreso?. Y, paralelamente, ¿serán capaces de favorecer los vínculos con las izquierdas nacionalistas y el propio Partido Socialista, desde su doble identidad social y confederal/plurinacional, como argamasa para el conjunto del bloque democrático?. Lo dejo abierto, recordando lo que tengo escrito en el libro Izquierda transformadora: la solución, de venir, vendrá por el impulso de abajo y, en parte, de fuera de los liderazgos actuales.”
Referencia web original:
Deseo y nihilismo. Antonio Antón, en Público (17/03/2024)
Reproduzco varios párrafos de esta reflexión:
“El ¡SE ACABÓ! defendido como idea fundamental en este 8 de Marzo masivo, demuestra una buena orientación feminista, con el refuerzo del consentimiento frente a la lacra de la violencia machista. Esta gran movilización, en el marco de la actual ola feminista de los últimos años contra el acoso sexista y los privilegios y la desigualdad de género, contrasta con la opinión de que el feminismo ha ido demasiado lejos y tiene que rebajar sus objetivos, en particular, la exigencia de consentimiento para asegurar la voluntariedad de las relaciones sexuales y la libertad sexual. Critico aquí, desde el punto de vista teórico, algunos de los fundamentos posmodernos que relativizan la importancia del consentimiento.
Además de las dos posiciones que ningunean el consentimiento, la teoría -estructuralista- de la dominación y el neoliberalismo -radical-, desde cierto pensamiento posmoderno se contribuye al combate contra el consentimiento con la crítica a su fundamento doctrinal en el contractualismo y basándose en la importancia del inconsciente. No se trata de valorar las bases del pensamiento psicoanalítico, desde Freud, Foucault y Lacan, sino de su expresión más posmoderna, individualista e idealista. La idea más extrema, de origen en Nietzsche, se basa en la inexistencia de un sujeto pensante o racional o, simplemente, relacional/social; solo existiría el sujeto impulsivo o pasional, con la pulsión del deseo sexual (la libido) o la voluntad de poder inseparable de la sexualidad, tal como bien explican Judith Butler y Éric Marty (El sexo de los Modernos. Pensamiento de lo Neutro y teoría del género, 2022)…
Ese escepticismo filosófico, ya presente en algunos filósofos griegos de la antigüedad, niega la posibilidad de conocer la realidad, consideran la existencia de dos esferas sin conexión, la realidad (material, social o cultural) y la mente. Frente a las certezas del conocer por el racionalismo y el empirismo de la experiencia, la teoría del conocimiento posmoderna se va al extremo contrario, al relativismo y la incapacidad humana para conocer. Así, se llega al nihilismo como negación de la existencia de una realidad objetiva que fundamente el conocimiento y la moral. Se trata del énfasis en el ‘no saber’ del deseo sexual que conlleva la indefinición sobre la voluntariedad y el acuerdo y la impotencia ante la agresión sexual…
El sujeto deseante y opaco, así como el irracionalismo o el escepticismo filosófico no sirven para fundamentar un feminismo crítico, popular y transformador respecto de las profundas relaciones de desigualdad. Su individualismo abstracto le impide valorar y cambiar las condiciones de subordinación de las interdependencias del ser humano. En ese sentido, la sexualidad no solo es la expresión de un deseo individual, la libido, sino, sobre todo, una interacción humana y, por tanto, inserta en una relación social y las normas cívicas que la regulan…
En definitiva, la prioridad del consentimiento y la voluntariedad es lo que, en un contexto relacional concreto, da sentido a una relación sexual libre y no impuesta. Es la enseñanza ética y teórica que ha proporcionado esta masiva y mediática experiencia feminista frente a la prepotencia machista.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/dominiopublico/60319/deseo-y-nihilismo/
Lecciones en torno a la recomposición de la izquierda transformadora. Antonio Antón, en Público (25/02/2024)
“La izquierda alternativa, diferenciada del PSOE y de la izquierda nacionalista, está en un proceso transitorio de rearticulación. La coalición Sumar y Podemos, además del Partido Socialista, se han llevado un batacazo en las elecciones gallegas. Junto con la experiencia de sus tensas relaciones en los últimos meses y los retos inmediatos de las elecciones europeas exigen una reflexión colectiva. Se trata de valorar su papel y su futuro, en el marco del objetivo compartido de reforzar el bloque progresista, democrático y plurinacional frente a la ofensiva de las derechas…
La consolidación del bipartidismo es difícil, al menos en la izquierda, con la completa hegemonía del Partido Socialista, a través de la mayor absorción, minoración y subordinación de Sumar y la (casi) marginación de Podemos, que haría innecesario incluso un gobierno de coalición y se abriría su acariciado objetivo por gobernar en solitario o con mayor autonomía respecto de su izquierda; igualmente, respecto del nacionalismo de izquierda (ERC, EH-Bildu y BNG), aunque es más difícil su neutralización por el peso de la plurinacionalidad de la sociedad española.
No obstante, el conflicto social y democrático (incluido el ecológico, el feminista y el territorial) persiste y hay espacio sociopolítico para una izquierda social y política transformadora o, si se quiere, una fuerza democratizadora y reformadora de lo socioeconómico y laboral -un nuevo y renovado laborismo-. En ese sentido, la existencia y relevancia de Podemos, frena tres dinámicas problemáticas: La moderación de Sumar con su subordinación a la estrategia socialista; la propia tendencia centrista del PSOE, y la desarticulación de un frente plurinacional relevante, incorporado a la llamada dirección de Estado, vista con recelo en la izquierda moderada y sin convicciones federalistas. Pero ese digno y valiente papel, con el desafío al poder establecido y las inercias adaptativas, es el fundamento que explica su freno por los poderes fácticos.
Por tanto, el debilitamiento de Podemos es perjudicial para mantener un espacio sociopolítico y electoral relevante autónomo del Partido Socialista, con un empuje transformador, aunque también puede representar una parte social significativa de la alianza de Sumar. Todavía hay vasos comunicantes entre las bases sociales de las dos sensibilidades y con la socialista. Así, se debería tender, especialmente por abajo, al establecimiento de puentes unitarios y consensuar una competencia ordenada y democrática que defina los equilibrios representativos en cada coyuntura, y se puedan sumar realmente todos los esfuerzos transformadores con su representatividad real.
En definitiva, al igual que en los grandes movimientos populares progresistas o amplios frentes sociales y políticos, es posible combinar diversidad y colaboración, frente al bloque de los poderosos. En consecuencia, es conveniente resaltar los intereses y objetivos comunes, así como consensuar los procedimientos democráticos para articular las estructuras orgánicas y de representación y la regulación de los desacuerdos y la pluralidad existentes.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/80508/lecciones-izquierda/
El conflicto del subsidio de desempleo. Antonio Antón, en Rebelión (26/01/2024)
En este ensayo se analiza el significado de recorte social en el contexto sociohistórico, la injusticia para personas desempleadas mayores de 52 años, las medidas positivas y negativas en el decreto, el que el coste de las mejoras de unos se financia con la reducción para otros, así como el fiasco parlamentario, la ruptura en la izquierda y la necesidad de su recomposición.
Referencia web original:
https://rebelion.org/el-conflicto-del-subsidio-de-desempleo/
Artículos destacados propios en 2023
Tras la ruptura, qué. Antonio Antón, en Público (17/12/2023)
‘El frágil acuerdo entre Sumar y Podemos se ha roto. Aparte de explicar su significado, es necesario el análisis del contexto y el futuro, así como los retos para la izquierda transformadora.’ Selecciono varios párrafos:
“No son previsibles cambios relevantes a medio plazo en esas grandes variables estratégicas que induzcan a modificar sustancialmente las alternativas gubernamentales y las mayorías parlamentarias de cara las próximas elecciones generales, dentro de cuatro años, o su posible anticipación…
En ese marco, la izquierda transformadora tiene grandes desafíos, más todavía partiendo de la actual división en distintos grupos parlamentarios y el diferente estatus sobre responsabilidades gubernamentales, con diferencias políticas y la consiguiente competencia político-electoral. En la perspectiva de las próximas elecciones generales, dentro de cuatro años, o menos si son anticipadas, se presenta una encrucijada similar a la del 23 de julio, que empujó al acuerdo mutuo para conformar una coalición electoral: ganar a las derechas y garantizar la gobernabilidad progresista, siguiendo una senda democratizadora y reformadora. Esa realidad y esa tarea permanece invariable y aconseja el evitar un distanciamiento irreversible en el espacio del cambio de progreso que impida un nuevo acuerdo colaborativo, junto con la izquierda nacionalista.
Hemos situado el nudo principal del conflicto y la división en la izquierda transformadora: el reconocimiento representativo de cada fuerza con la regulación proporcional de responsabilidades institucionales, junto con una negociación programática equilibrada y plural. Ha sido imposible resolverlo, y se ha dado un paso atrás. El acercamiento queda para más adelante, pero hay que evitar el alejamiento injustificable, y mantener los puentes…
La actual configuración parlamentaria y gubernamental de las izquierdas refleja la terminación de un ciclo de esa prolongada experiencia y la transición a una nueva etapa de recomposición de equilibrios representativos y prioridades estratégicas. Sin descartar un mayor debilitamiento de la izquierda transformadora y en una difícil y compleja situación, existen todavía suficientes energías sociales para empujar por una democracia social avanzada y apuntar a un frente amplio progresista, superando la fragmentación, la prepotencia y el sectarismo.
Queda abierto el alcance de la respuesta popular y la activación cívica que pueda compartir con la acción institucional de las izquierdas un horizonte de cambio de progreso, de confianza popular en su representación social y política con suficiente credibilidad transformadora y democrática. Está por ver la recomposición, la consistencia y la capacidad de articulación social y política de esa élite dirigente para hacer frente a ese desafío. El debate y el respeto a la diversidad es fundamental, también el talante unitario, integrador y colaborativo. Esta experiencia que se inicia va a forjar, en un sentido u otro, la base de activistas y el liderazgo alternativo de la nueva etapa. Y todo ello tiene incidencia para la configuración de la sociedad y, particularmente, de la izquierda social y política en la próxima década.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/78012/tras-la-ruptura-que/
Referencia de la versión en Rebelión (23/12/2023):
La articulación democrática en la coalición Sumar. Antonio Antón, en CTXT (17/11/2023)
Análisis de las condiciones y propuestas para avanzar en la capacidad transformadora de la coalición Sumar -incluido Podemos- y su articulación interna respetando la pluralidad existente. Selecciono varios párrafos:
“Respecto de la rearticulación interna de la coalición Sumar, aparte de todo tipo de dificultades de acoplamiento, se ha culminado la primera fase del proceso de sustitución y recomposición de su fuerza dirigente: ahora el predominio es de Yolanda Díaz y su equipo con una orientación y un discurso más moderados. Ha sido paralelo a la dinámica de dejar en una posición subalterna a un Podemos más exigente y ‘ruidoso’.
Para Movimiento Sumar y sus aliados más estrechos ha sido un éxito para su control institucional de la coalición y la fluidez de los acuerdos con el PSOE. Pero ha sido un fracaso en su objetivo de conseguir un significativo ensanchamiento electoral y una superación del declive representativo con una posición institucional más relevante que la precedente, para garantizar un proceso de reformas más ambicioso en favor de las mayorías sociales. Fiasco que ha sido paliado por la victoria el 23-J del bloque democrático y plurinacional y la continuidad de otra legislatura de progreso con acceso a la gobernabilidad compartida.
Por tanto, permanece el gran problema de la eficacia transformadora de la gestión política alternativa, de la capacidad de cambio de progreso real y sustantivo para las capas populares, y la vinculación con la ciudadanía activa y los movimientos y grupos sociales progresistas, incluidos el sindicalismo y el movimiento feminista, y su promoción para dar soporte e impulsar políticas públicas efectivas y avanzar en los derechos sociales y civiles.
En definitiva, el factor clave a superar es la débil credibilidad transformadora, derivado de cierta inconsistencia de la fuerza social de base y vinculado con otro factor adicional significativo: la insuficiente unidad desde la pluralidad de su articulación orgánica, que expresa los límites de la actual élite política de la izquierda alternativa.”
Referencia web original:
La prioridad del consentimiento. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 227 (1/10/2023)
Tras el análisis de la reactivación feminista contra la agresión machista de Luis Rubiales a Jenni Hermoso, explico la diferenciación entre deseo, voluntad y consentimiento. Selecciono varios párrafos finales:
“Por tanto, esa distinción entre deseo y voluntad es una clarificación sugerente. No obstante, habría que superar el enfoque individualista para avanzar en una mirada de carácter relacional y ético, con los derechos humanos como guía básica conductual. La sexualidad -salvo la masturbación- es interpersonal-. Por ello, hay que valorar el carácter de esa interacción, atendiendo a unas relaciones libres -consentidas-, igualitarias… y placenteras.
El criterio del consentimiento presupone voluntariedad y acuerdo y está amparado por el contractualismo entre las partes; desborda el simple individualismo, rechaza la dominación o imposición unilateral -patriarcal- en las relaciones sociales, y es superior al impulso del deseo propio y la simple voluntad individual. Hacer de ésta la primacía valorativa de una conducta correría el riesgo de ventajismo instrumental, con el desdén al aspecto principal: el consentimiento…
La búsqueda del beneficio común y del acuerdo regula la unilateralidad del propio deseo y frena el comportamiento machista de los Rubiales de turno con su prepotencia. La voluntariedad de una relación también debe predominar sobre la inicial voluntad o la propia decisión. La libre determinación individual -como los derechos y libertades individuales- es fundamental. Pero, cuando se trata de relaciones interpersonales, vínculos sociales y derechos colectivos, la voluntad individual, más en un contexto de desigualdad de estatus y poder que favorece las ventajas de la parte más fuerte, no es la guía exclusiva de actuación sexual -y social en general-. Se necesita una visión colectiva, multidimensional y solidaria, en determinado campo estructural y sociohistórico…
Así, la prioridad del consentimiento y la voluntariedad es lo que, en un contexto relacional concreto, da sentido a una relación sexual libre y no impuesta. Es la enseñanza ética y teórica que ha proporcionado esta masiva y mediática experiencia feminista frente a la prepotencia machista.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/227/ensayo/la-prioridad-del-consentimiento/
Sumar, alternativa transformadora. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 225 (julio, 2023)
Selecciono varios párrafos de este ensayo sobre la estrategia de la izquierda transformadora:
“Durante este último año se ha estado produciendo una recomposición de la primacía dirigente de ese espacio, por parte de Yolanda Díaz y su equipo, transformado ahora en el Movimiento Sumar, al mismo tiempo que de paraguas y liderazgo del conjunto, con un papel subalterno de Podemos que, finalmente, ha sido reconocido por su dirigencia, que debe definir su nueva estrategia. Junto con esta recomposición representativa, y más allá de distintos intereses orgánicos y personales, se ha mantenido latente una tensión por la orientación y la gestión política y su impacto electoral para la nueva coalición electoral: una tendencia más moderada y de alianzas más afín al PSOE, considerada más útil como garantía para el ensanchamiento y la renovación del frente amplio, con la crítica al supuesto radicalismo discursivo que reduciría esa base social, y otra dinámica más transformadora y exigente frente a la persistencia de graves desiguales y las rémoras socialistas para abordarlas, con reformas sustantivas —sociales, democráticas y feministas— en beneficio de la gente, pero siempre en el marco del acuerdo y cumplimiento de la alianza electoral y el programa gubernamental compartido.
No ha sido una buena experiencia de debate y negociación en los dos campos, y su trasfondo queda pendiente para abordar en la próxima fase, con la misión de fortalecer la cohesión interna y la capacidad reformadora de Sumar. Se ha conseguido un acuerdo mínimo con la responsabilidad y colaboración de todas las partes implicadas, y la tarea fundamental inmediata es hacer una buena campaña electoral que asegure el incremento de la representatividad de este espacio alternativo y su capacidad de gestión institucional en el próximo Gobierno de coalición. Empezamos otra fase, con otra reconfiguración unitaria de la representación política transformadora, y veremos lo que da de sí: se trata de garantizar la victoria sobre las derechas y la reedición de un gobierno de coalición progresista, con el impulso a una dinámica de progreso para el país. Sumar debe ser decisiva…
Por tanto, en la práctica, se necesita combinar la gestión institucional de progreso, con sus gestores políticos y sociales, con los procesos de legitimación y arraigo social con la mayoría popular. Las derechas ya están incrustadas con el poder económico, institucional y mediático; para las izquierdas lo decisivo es su vinculación popular, su capacidad de articulación sociopolítica, cultural y democrática.
En definitiva, las fuerzas progresistas están (estamos) ante el emplazamiento inmediato de ganar las elecciones generales del 23 de julio a las derechas. Los riesgos para el país y la mayoría popular son muy grandes. Contamos con el importante factor positivo de la reciente unidad del conjunto de las izquierdas diferenciadas de la socialdemocracia en torno a la nueva coalición de Sumar, una vez superada la agria disputa por su orientación y su hegemonía. Es preciso ampliar y consolidar ese acuerdo de mínimos, desde la integración y el respeto a la pluralidad, considerando la representatividad y capacidades de cada cual, y con un impulso transformador de progreso de la dinámica del país, en la próxima etapa política. Junto con la activación cívica, lo decisivo es la credibilidad transformadora de la nueva representación político-institucional.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/225/ensayo/sumar-alternativa-transformadora/
Reforma social y territorial. Antonio Antón, en Público (23/09/2023)
Análisis del contexto de la segunda investidura, la de Sánchez, tras el previsible fracaso de la de Feijóo, con la explicación de un escenario difícil pero alentador y las claves para afianzar el campo progresista. Selecciono varios párrafos:
“La soberanía popular ha hablado el pasado 23 de julio: Existe una mayoría progresista y plurinacional con el reto, no solo de frenar el proyecto reaccionario de las derechas extremas y hacer fracasar la investidura de Feijó, sino de apoyar un nuevo Gobierno de coalición progresista, en torno al Partido Socialista y la coalición Sumar, que aborde los imprescindibles avances, entre otros, de las agendas social y territorial. Con la probabilidad de esa configuración gubernamental y de alianzas se trata de avanzar en la clarificación de algunos nudos programáticos y de gobernabilidad…
Pero me detengo en un aspecto particular en el que se conectan los dos campos, el social y el territorial, y en el que se interrelacionan la política fiscal y distributiva, la financiación autonómica, las competencias institucionales y su orientación, las garantías protectoras para la población y los servicios públicos fundamentales.
Dejando aparte la necesaria seguridad del sistema público de pensiones y las prestaciones de desempleo, estoy hablando del refuerzo del Estado de bienestar y su suficiencia financiera con la correspondiente reforma fiscal progresiva, así como de la gestión -progresiva o regresiva- de las comunidades autónomas. Se trata del generar el imprescindible avance cualitativo de la sanidad y la educación públicas, así como de los sistemas de apoyo a la dependencia y el escudo social frente al riesgo de vulnerabilidad y pobreza, en particular con la mejora sustantiva del Ingreso Mínimo Vital y mecanismos similares. Son aspectos ya abordados en la anterior legislatura, especialmente en el ámbito normativo, con la implementación de diversas medidas positivas que han paliado la precariedad, la desigualdad social y territorial y la pobreza y la vulnerabilidad, pero que necesitan un fuerte impulso operativo…
La mayoría parlamentaria de progreso y el nuevo gobierno de coalición tienen este fuerte desafío, de interacción distributiva, protectora y de articulación institucional, que es sustancial para reafirmar el campo progresista y de izquierdas y la confianza de la ciudadanía en su gestión política. Se neutralizaría, así, la demagogia derechista con sus bajadas de impuestos a los ricos, sus incentivos a los poderosos y la instrumentalización de la división social con privilegios a las capas acomodadas y el abandono público del bienestar de las mayorías sociales, con la individualización de los riesgos.
Supone la perspectiva de revertir el poder territorial de las derechas, favorecer la legitimidad de las izquierdas -incluido las nacionalistas en Cataluña y País Vasco-, y, sobre todo, responder a las incertidumbres de la mayoría de la sociedad y dar credibilidad transformadora a las izquierdas. En ese sentido, es una responsabilidad adicional para la coalición Sumar como puente y condicionador tanto respecto del Partido Socialista y sus inclinaciones timoratas para la reforma social, cuanto de las tendencias nacionalistas, especialmente de sus derechas, reticentes a los cambios progresivos, y que pueden coincidir en su bloqueo.
Abordar esta combinación de la reforma social y territorial es clave para fortalecer el campo progresista, aumentar la cohesión social, vertebrar mejor el territorio y sus instituciones y relaciones interculturales y avanzar en un proyecto de país más avanzado y democrático.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/76278/reforma-social-y-territorial/
Declive y rearticulación de la izquierda transformadora. Antonio Antón, en Público (21/08/2023)
Segunda parte del estudio sobre la formación, declive y rearticulación de la izquierda transformadora. Selecciono aquí varios párrafos:
“Partimos de un hecho relevante: en el año 2019 y más en 2023, se ha constatado un desplazamiento de voto a Unidas Podemos -y aliados- hacia el apoyo al PSOE -y algo a la abstención-, cuando desde 2011 se habían producido la tendencia contraria. Es decir, existe una parte ciudadana menos identificada o consistente con las fuerzas del cambio de progreso que tiene una posición fluctuante: primero se había distanciado del Partido Socialista, luego habían recalado en 2015/16 en Podemos y una parte significativa vuelve al electorado socialista. En las elecciones generales se ha comprobado una reducción de más de tres millones de votos de un total de seis -la mitad-, y en las autonómicas un descenso de 1,2 millones de un total de 3,6 -un tercio-…
La cuestión es que todo ello se ha desarrollado en la pugna por la sustitución y la primacía de una dirigencia política, junto con la definición de sus señas de identidad o su perfil político, en un proceso largo, tenso y sinuoso que ha culminado, dentro de la coalición Sumar, con la prevalencia del Movimiento Sumar y la subalternidad de Podemos, con Yolanda Díaz combinando su doble función: líder de Movimiento Sumar y coordinadora y portavoz de la coalición Sumar de quince grupos políticos más el anterior de referencia. Pero el reto sigue siendo la capacidad conjunta de la rearticulación de la coalición Sumar, como sujeto político que representa una opción transformadora de progreso…
Ante los tres tipos de factores condicionantes del devenir de la izquierda transformadora, en su doble vertiente de corriente sociopolítica y electoral y plataforma política unitaria, cabe incidir en la mejora de dos ámbitos más accesibles: la rearticulación plural, unitaria y democrática de la nueva coalición Sumar, y el estímulo de la activación cívica progresista con el refuerzo de la participación y movilización de los movimientos sociales y el tejido asociativo progresista. Esa activación popular de base será fundamental para abordar los otros dos tipos de factores: la presión de las derechas y poderes fácticos y las inclinaciones centristas o continuistas de la dirección socialista…
Y hay un tercer factor, de carácter interno pero de gran trascendencia pública, la fractura en la dirigencia de Podemos en torno a la principal decisión estratégica derivada de la mayoría parlamentaria progresista desde 2015 y que reflejaba los cambios sociopolíticos del lustro anterior: el alcance de la exigencia transformadora al Partido Socialista de un Gobierno de coalición y un programa progresistas, con la incorporación de Podemos y sus aliados, en vez de la apuesta socialista por un Ejecutivo y un programa continuista en lo socioeconómico y territorial con Ciudadanos y la exclusión de una alternativa de cambio de progreso. Supuso una fuerte división, escenificada en la Asamblea Ciudadana de Vistalegre II en 2017, entre los llamados pablismo y errejonismo, así como una brecha profunda con la dirección socialista que bloqueó el acercamiento de ambos durante varios años y facilitó el aislamiento político de Podemos, acosado desde las derechas y sus aparatos institucionales y mediáticos.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/75251/declive-y-rearticulacion-de-la-izquierda-transformadora/
Retos para el feminismo. Antonio Antón, en Rebelión (5/06/2023)
Una reflexión crítica, sociohistórica y multidimensional, con ocasión de la presentación del libro “Feminismos. Retos y teorías”, de las polémicas teóricas y la experiencia sociopolítica de la reactivación feminista, con la necesidad de su consolidación y de un impulso reformador. Selecciono varios párrafos:
“Es real la amenaza de la victoria de las derechas en las próximas elecciones generales del 23 de julio; constituiría una involución de los derechos feministas y los avances para las mujeres y colectivos LGTBI. Es un reto inmediato que superar por el movimiento feminista y las fuerzas progresistas. Junto con el análisis de esta encrucijada hay que realizar una valoración más general.
Acabo de publicar el libro “Feminismos. Retos y teorías”. Desde el año 2018, con la reactivación feminista, de forma dubitativa y gradual he ido analizando esta interesante y compleja realidad y estudiando sus fundamentos teóricos. Tenía dos motivos específicos, uno sociopolítico y otro teórico.
El primero deriva de la nueva y masiva dimensión de la activación feminista, llamada la cuarta ola y de carácter internacional, que emplazaba a la intelectualidad crítica y al activismo feminista y progresista a una profundización analítica de sus características, sus causas y su impacto en el actual contexto sociopolítico, cultural y estructural…
El segundo motivo para esta reflexión crítica es de carácter teórico. Además de esta tarea interpretativa y de análisis concreto, toda esta gran experiencia colectiva de la masiva activación feminista, con exigencia de cambios sustantivos y reales, ha manifestado otro reto significativo: su carácter reformador a gran escala y su valoración teórica. Está interrelacionado con la pugna por su representación social y política, así como por su orientación sociopolítica, su sentido cultural e ideológico, su vinculación con las estrategias de cambio, sus alianzas y su interseccionalidad…
El movimiento feminista, en sus dos niveles, más restringido y más amplio de las personas partícipes en la acción por la igualdad y la libertad de las mujeres, tiene un carácter social y cultural. No es un movimiento identitario, en el sentido de excluyente o insensible ante otros procesos discriminatorios, sino que desde sus inicios hace más de dos siglos tiene, mayoritariamente, un componente universalista y solidario por un cambio de progreso. Y todavía más con esta cuarta ola feminista, inserta en un proceso de cambio global con dinámicas democratizadoras, interseccionales y populares. Así, apunta a la eliminación de los privilegios patriarcales de estatus y poder, amparados en el orden social e institucional establecido, y beneficia al conjunto de la sociedad, a su convivencia con unas relaciones justas…
La identificación feminista supone un sentido de pertenencia grupal, una cooperación solidaria, que no cohíbe la libertad individual; o sea, no es contradictoria con la autoafirmación individual sino todo lo contrario, integra el doble componente del ser humano, el individual y el social. Su carácter solidario, comunitario y de reciprocidad es garantía de reconocimiento personal y apoyo del vínculo social de las personas y de la acción igualitaria-liberadora.
Infravalorar la necesidad de fortalecer la conciencia e identificación feministas lleva a desvalorizar el reconocimiento y la formación del propio sujeto feminista como agente transformador de las relaciones de desigualdad por sexo/género; o bien, a alejarse de la dinámica real de la acción igualitaria-emancipadora del movimiento feminista actual, en pro de otros objetivos particulares o el simple individualismo, impotente para las personas en desventaja.”
Referencia web original:
La unión Sumar/Podemos salva el próximo gobierno de coalición. Antonio Antón, en Público (14/05/2023)
Traslado la introducción y el párrafo final de este amplio estudio sociológico:
“Estos últimos días se han publicado dos amplios estudios demoscópicos, del CIS (20/04/2023) y la consultora 40dB (3/05/2023), que apuntan en la misma dirección y que refuerzan el estudio pionero de diciembre de 2022 de la citada consultora, así como recientes encuestas privadas, tal como he analizado en el reciente artículo El reequilibrio entre las fuerzas del cambio. La unión de Sumar y Podemos para las elecciones generales de diciembre de 2023, con un ascenso significativo de su acceso a escaños parlamentarios, favorecería la continuidad de un próximo gobierno de coalición progresista.
No obstante, ambas encuestas difieren sobre la dimensión del electorado socialista y la necesidad de acuerdo con las fuerzas nacionalistas de izquierdas para mantener la gobernabilidad: 40dB lo ve imprescindible y el CIS, no. La otra hipótesis, su división, facilitaría la victoria de las derechas y abriría una etapa de involución política y democrática. Ello, considerando el ligero debilitamiento del apoyo electoral al Partido Socialista que da la mayoría de encuestas (salvo el CIS) y que pretende remontar a través de su credibilidad gestora en su pugna abierta con el Partido Popular y frenando también el trasvase de voto hacia Sumar. Veamos los datos más relevantes de estas fotografías de los electorados que matizan algunos marcos interpretativos habituales…
En definitiva, más allá de cierta pugna competitiva el 28M, particularmente en Madrid y la Comunidad valenciana, por el reequilibrio representativo y la prevalencia en la articulación y representación global, hay una aproximación hacia un mayor realismo sobre la representatividad de cada fuerza política y las implicaciones negativas de la división. Se refuerza la necesidad del reconocimiento de la aportación relativa de cada parte, que permita un acercamiento a una solución respetuosa y satisfactoria que incida en el aspecto principal: la garantía de una ampliación electoral y de presencia institucional del conjunto de las fuerzas del cambio o frente amplio, particularmente de la mano de la unión entre Sumar y Podemos, que junto con el mantenimiento del electorado socialista, permita un nuevo gobierno de coalición progresista que consolide otra etapa de avance social y democrático.”
Referencia web original:
Meritocracia e igualdad. Antonio Antón, en Público (10/04/2023)
Comento algunas de sus características y señalo varios aspectos teóricos sobre la interrelación entre los distintos tipos de justicia y la concepción de la igualdad. Selecciono varios párrafos:
“El criterio meritocrático como fundamento de la justicia tiene una larga tradición desde Aristóteles, aunque ya alude al criterio de necesidad. En los últimos siglos se ha ido combinando con otros dos tipos de justicia: la igualdad de trato o jurídica, basada en los derechos humanos, y la solidaridad como contrato social colectivo ante las necesidades sociales. Ambos son fundamento de la modernidad liberal o el estado de derecho, así como de la constitución de los Estados de bienestar, con su modelo protector y distributivo basado en la justicia social, tal como he explicado en el libro Cambios en el Estado de bienestar.
Hace varios meses se publicó una interesante y amplia investigación, DERRIBANDO EL DIQUE DE LA MERITOCRACIA, de Future Policy Lab, que ha dado lugar a una viva discusión y que se ha incrementado con el actual debate en ‘Espacio Público’, en el que participo con una contribución: “La equidad meritocrática”. El Informe es una contundente y argumentada crítica contra la meritocracia. Parto del cuestionamiento de la meritocracia como factor (principal) de ascensor social, tal como promete la ideología neoliberal. Aquí, comento algunas de sus características y señalo varios aspectos teóricos sobre la interrelación entre los distintos tipos de justicia y la concepción de la igualdad. Veamos algunos de sus fundamentos en conversación con el filósofo Michel J. Sandel, en su libro “La tiranía del mérito” …
La cuestión es que ese ascensor social en el que los grupos de arriba subían tres escalones, los de en medio dos y los de abajo uno, mejorando todos respecto de su situación anterior pero empeorando los de abajo en sus desventajas comparativas, con una posición ambivalente de los de en medio, se ha truncado con la crisis socioeconómica y su persistencia con altibajos estos quince años. Y ante la frustración y la indignación popular que produce ese empeoramiento vital y sus expectativas descendentes la ideología neoliberal vuelve a poner el acento en el mito de la meritocracia individual, en la salida del esfuerzo y emprendimiento personal que también lleva, mayoritariamente, a un callejón sin salida. Sólo cabe la acción transformadora igualitaria, con el fortalecimiento de la justicia social. Sin desconsiderar la auténtica equidad meritocrática, hay que reforzar la igualdad sustantiva y de trato y la distribución y protección pública según las necesidades sociales.”
Referencia web original:
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/70817/meritocracia-e-igualdad/
Feminismo y cambio institucional. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (26/03/2023)
Destaco varios párrafos:
“Este 8 de marzo, en las principales capitales de España, particularmente en Madrid y Barcelona, se ha demostrado la existencia de un potente, vivo, unitario y plural movimiento feminista, a pesar de sus fuertes polémicas y algunas dinámicas divisivas minoritarias. Se ha entrelazado la masiva movilización feminista con los cambios normativos y el debate de la reforma de la ley del ‘solo sí es sí” y sus distintas implicaciones políticas y electorales…
El movimiento feminista organizado es muy diverso. En términos sociopolíticos y culturales la diferenciación principal es entre un feminismo popular, crítico y transformador, con arraigo y activismo de base, y otro elitista y retórico, acomodado a las posiciones institucionales anteriores y punitivo-puritano…
En consecuencia, debe primar el objetivo compartido de garantizar la victoria electoral de ambas fuerzas progresistas PSOE y Sumar/UP (junto con los grupos nacionalistas periféricos) y la configuración de un programa gubernamental de consolidación reformadora de progreso… también en el ámbito feminista.
Ahora bien, son pertinentes algunos interrogantes que salpican los distintos medios y redes sociales y que deben tratarse con trasparencia, rigor y una mínima lealtad respecto del objetivo común: ¿Se pretende aislar a Podemos y, en particular, a sus dos ministras y su futura trayectoria gubernamental, favoreciendo una dinámica moderada en Sumar y colocándolos en una posición subordinada? ¿Se prefigura el objetivo de fondo de poner el freno a la consolidación y ampliación de los derechos feministas y minorar esa representación institucional de Podemos, sin en el ministerio de Igualdad en el próximo Gobierno (ya que se descarta ahora una crisis gubernamental de ese calado)? ¿Hay intereses socialistas en la división del espacio de las fuerzas del cambio, favoreciendo la operación Sumar de Yolanda Díaz como un reequilibrio más favorable para imponer su estrategia continuista en la próxima legislatura?...
Son enseñanzas que exigen paliar este conflicto en el campo progresista, cumplir el resto de compromisos de esta legislatura y recomponer una unidad básica en torno a un plan transformador, democrático, social y feminista que se consolide en la próxima legislatura (y más allá).”
Referencia web original:
Una estrategia transformadora. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 220 (1/02/2023)
En el marco de este año electoral con una encrucijada estratégica para el proyecto de país y la reconfiguración de las fuerzas del cambio, analizo la doble problemática, socioeconómica y político-institucional, el reto social y salarial y la apuesta por un firme proceso reformador sociolaboral y democrático. Selecciono varios párrafos:
“Esta gestión socioeconómica gubernamental se presenta como el principal balance positivo con el que se pretende activar y ampliar la base social progresista y garantizar la victoria electoral, especialmente, en las elecciones generales de fin de año. El conjunto de esas medidas, según los estudios demoscópicos, son apoyadas por la mayoría de la población; no obstante, sus resultados en términos de credibilidad política y confianza popular y, por tanto, de garantía de avance electoral y continuidad de la gobernabilidad de progreso está por ventilar.
La pugna por el relato sobre la situación socioeconómica y laboral de la sociedad es fundamental. La preocupación social principal afecta a este campo. La cuestión no es solo analítica sino, sobre todo, de legitimación de la gestión política, fundamentalmente entre el Gobierno de coalición progresista, con sus socios parlamentarios, y la oposición de derechas. A ella se añade, la segunda preocupación ciudadana que es, precisamente, la desconfianza en las instituciones, el Gobierno y la clase política, vistas por una parte significativa de la población como problema y no como solución.
Por tanto, la disputa política y mediática tiene que ver con la legitimidad de esos dos bloques y sus estrategias para encarar esos problemas socioeconómicos y democráticos, y, en este año electoral, reforzar sus apoyos sociales y electorales para consolidar su estatus de poder y de gestión. Más allá del rechazo a la estrategia neoliberal y reaccionaria de las derechas, conviene explicar los límites e insuficiencias de esa política reformadora y la necesidad de afianzar una estrategia transformadora de mayor alcance, un reformismo fuerte con mayor apoyo popular que permita revalidar una senda de progreso.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/220/ensayo/una-estrategia-transformadora/
La unidad del espacio del cambio. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 219 (1/01/2023)
Ensayo amplio (15 pp.) donde explico detalladamente este tema, del que se han publicado varios fragmentos; esta es la versión completa. Transcribo su presentación:
“El pasado 6 de diciembre se ha publicado el barómetro mensual de diciembre de la acreditada agencia de investigación 40dB. El objeto de estudio demoscópico no puede ser más relevante: las características de los electorados, principalmente de las izquierdas, con la vista puesta en las elecciones generales de fin de 2023 y, en particular, los escenarios posibles de división o unidad de la izquierda del PSOE y su configuración interna, así como sus implicaciones para la gobernabilidad progresista en la próxima legislatura.
Utilizo los propios datos de la encuesta, así como sus microdatos, algunos de ellos con una elaboración propia. Tras algunas matizaciones metodológicas y conceptuales, explico los aspectos de mayor trascendencia política para afianzar una estrategia unitaria: el marco general para una solución pactada, las características de ambos escenarios del espacio del cambio, el unitario y el dividido; el perfil ideológico de las izquierdas y los principales problemas de la gente; la composición de los electorados progresistas y las transferencias de voto; las formas de la candidatura de la izquierda alternativa y el doble sentido de SUMAR como grupo político adicional o marco organizativo común de todo el frente amplio; y termino con varias conclusiones.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/219/ensayo/la-unidad-del-espacio-del-cambio/
Artículos destacados propios en 2022
SUMAR en la encrucijada. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 218 (1/12/2022)
Junto con una carta abierta a Yolanda Díaz, explico las características y retos de SUMAR con tres aspectos fundamentales: la distinción entre movimiento ciudadano y plataforma político-electoral, el cambio de primacía dirigente en el espacio del cambio y el principio de realidad y la pugna partidista. Destaco los párrafos finales:
“En conclusión, las distancias son grandes. Como he pretendido explicar no es solo un debate de ideas más o menos realistas sino de intereses (legítimos) de reconocimiento representativo y de estatus y capacidad de influencia política en una gran encrucijada. Los riesgos de ruptura y división son significativos. Sus consecuencias serían mucho mayores que las de las experiencias traumáticas anteriores. En esta ocasión, sus efectos podrían contribuir a impedir la continuidad de otra etapa de progreso y abrir las puertas a la involución derechista, sin que tampoco se beneficie el Partido Socialista (o las izquierdas nacionalistas).
Igualmente, demostraría la impotencia política y la incapacidad democrática y unitaria de la nueva representación político-institucional de las fuerzas del cambio, tan duramente construida. La frustración de la gente de izquierdas y la desafección popular podría ser profunda y duradera. No se puede llegar a ese abismo. Hay que atajar cuanto antes ese recorrido. La responsabilidad sería compartida por todos los principales actores. Sería lo de menos, comparado con el desgaste y el sufrimiento colectivo de la mayoría social y de la gente más activa de este histórico proceso de cambio.
Me he dirigido a ti, dando por supuesto tu mayor responsabilidad en la articulación de una solución pactada. Como todos los acuerdos, y tú lo sabes mejor que nadie, supone hacer concesiones mutuas y defender los aspectos básicos comunes. Tu liderazgo se verá fortalecido por ello.”
Referencia web original:
https://mientrastanto.org/218/ensayo/sumar-en-la-encrucijada/
La lucha de clases antifranquista. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (20/11/2022)
Reseña del libro de Xavier Domènech. La historia social y su aportación teórica y política. Transcribo varios párrafos:
“Empiezo con la reproducción de la primera cita del excelente libro del historiador y exlíder de En Comú Podem Xavier Domènech, Lucha de clases, franquismo y democracia. Obreros y empresarios (1939-1979), que acaba de publicar. Es la culminación de dos décadas de investigación histórica sobre este periodo y no es casualidad que empiece por una referencia del historiador británico, cuyo enfoque sobre la formación de las clases trabajadoras, en cuanto sujeto sociopolítico conformado de forma sociohistórica a través de su experiencia relacional, sus ‘costumbres en común’, compartimos ambos y que he tenido ocasión de tratar recientemente.
Como dice la presentación del libro su hilo conductor es la experiencia de resistencia y conflictividad de los trabajadores y trabajadoras frente a la dictadura franquista. Se trata de la formación de un nuevo y amplio sujeto sociopolítico llamado movimiento obrero, por su composición de clase trabajadora y su contenido reivindicativo sociolaboral. No obstante, además de su carácter de clase, en su propia formación, y de forma desigual según las zonas y sectores, le acompañan tres rasgos identificadores: su composición mixta de género, su sensibilidad plurinacional y su carácter político democratizador y antifranquista. En ese proceso construyeron un mundo de valores y desarrollaron formas de vida y solidaridad, que recogieron muchas tradiciones de gente trabajadora y sus organizaciones precedentes de la época de la República, pero que se adaptaron a las nuevas condiciones económicas y políticas para constituir el principal desafío al franquismo, con una experiencia en común particular y una nueva unidad e identificación de clase, por supuesto, en distintos niveles…
Xavier Domènech hace un acertado y riguroso análisis sociohistórico de la formación de la clase obrera española como sujeto social, es decir, como movimiento obrero, en esas décadas pasadas, a través de la interacción de esas tres dinámicas transformadoras y pertenencias colectivas. En una clase trabajadora diversa había en su interior especificidades nacionales (incluido la fuerte inmigración interior) y de género, así como particularidades de clase obrera distintas y en colaboración con sectores de las clases medias, tanto en los barrios populares cuanto en el ámbito cultural y profesional. La polarización, la lucha de clases, se estableció frente al Régimen franquista y las clases dominantes, conformándose esa identificación colectiva democrática y social, popular y de clase trabajadora, con rasgos plurinacionales y del incipiente feminismo.
Por otra parte, E. P. Thompson y Xavier Domènech con él, aparte del distanciamiento con el estructuralismo o el marxismo economicista y determinista, influyente en los años sesenta y setenta y hoy en declive, profundizan en esta nueva fundamentación teórica sociohistórica y relacional, que comparto. Supera también la retórica posestructuralista, muy diversa, que se ha ido ensanchando en los años ochenta y noventa y que goza de predicamento en diferentes corrientes políticas y movimientos sociales.
Así, explícitamente, critica la posición idealista de que los sujetos son construidos discursivamente y que la experiencia es un evento lingüístico, cuando, de forma realista, hay que destacar su carácter relacional y su proceso evolutivo, inserto en sus condiciones materiales de existencia, así como en el conjunto de tradiciones, normas y valores que permean su subjetividad. Se supera el simple mecanicismo economicista y el culturalismo idealista, por un enfoque más multidimensional e interactivo, con el acento en la experiencia vivida e interpretada del actor o sujeto colectivo. Se reafirma lo social, como dinámica viva y de agencia, vinculada a la realidad real de la gente, frente a su cosificación o su dilución en la abstracción conceptual y la muerte del sujeto.”
Referencia web original:
Referencia de la edición en Rebelión (30/11/2022):
https://rebelion.org/la-lucha-de-clases-antifranquista/
Referencia de la edición en Mientras Tanto (1/12/2022):
https://mientrastanto.org/218/de-otras-fuentes/la-lucha-de-clases-antifranquista/
Dinámicas transformadoras y renovación de la izquierda. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (4/10/2022)
Acabo de publicar el libro titulado las “Dinámicas transformadoras. Renovación de la izquierda y acción feminista, sociolaboral y ecopacifista”, del que expongo su presentación en este artículo del que entresaco varios párrafos:
“Explica las características y el marco de la acción democrática y los dilemas de la política progresista, así como las tendencias transformadoras de carácter sociopolítico en España, en el marco europeo y desde un enfoque realista, social y crítico que profundiza en varios conceptos fundamentales para clarificar los procesos de cambio político, como la formación de las identificaciones, los sujetos colectivos y la hegemonía ideológica.
Consta de seis capítulos complementarios. Los dos primeros sitúan el marco general de la trayectoria política progresista y varios de los debates sobre el diagnóstico y la estrategia reformadora de las izquierdas. Los tres siguientes profundizan en tres aspectos específicos (sociolaboral, feminismo y pacifismo) de gran relevancia, que tienen un impacto global: los cambios en el mercado de trabajo y las relaciones laborales, en este contexto de persistencia de la crisis social y la gestión del Gobierno de coalición progresista; los retos del feminismo y el debate sobre su orientación y su identidad, y la configuración de un nuevo pacifismo ante la guerra en Ucrania y los actuales conflictos geopolíticos. Y el sexto es una valoración más teórica sobre el papel de las identidades, la conformación de los sujetos colectivos y la acción por la hegemonía ideológico-cultural…
Los textos son el resultado de tres investigaciones académicas, dos de ellas presentadas en el reciente XIV Congreso de Sociología (29 de junio a 2 de julio de 2022), y de la reelaboración de artículos y ensayos publicados en los últimos meses en varios medios, entre ellos Nueva Tribuna.
Referencia web original:
Identitarismos. Antonio Antón, en Rebelión (6/09/2022)
Reflexión sobre los identitarismos, el contexto de los movimientos identitarios y el identitarismo de género. Destaco varios párrafos:
“Identitarismo o movimiento identitario se ha convertido en un concepto con distintos significados, la mayoría como descalificación o insulto. La interpretación dominante tiene que ver con el rechazo al nacionalismo etnicista (o racista), excluyente y reaccionario, promovido por las nuevas derechas, principalmente en Francia, con el ascenso de la ultraderecha, y EE. UU., con el supremacismo blanco ultraconservador trumpista…
En todo caso, este concepto de identitarismo hay que distinguirlo de las identidades o identificaciones colectivas con procesos de formación de nuevos movimientos y sujetos sociales con demandas parciales, desde los años sesenta, así como de las llamadas políticas de identidad como apoyo y refuerzo público a colectivos sociales discriminados, en general de carácter progresivo…
Así, resurge el nuevo foco identitario reaccionario, que tiene un perfil nacionalista excluyente (en nuestro caso, un centralista y ultraconservador españolismo), supremacista, machista y autoritario, ante las minorías, que forman mayorías sociales diversas, que avanzaban en sus derechos civiles y sociales y en la integración sociocultural…
Primero, sintetizo una posición unilateral: La infravaloración de la desigualdad por sexo/género y, por tanto, de la acción por la igualdad (por sexo/género), con el objetivo central casi exclusivamente de la libertad. No obstante, esa realidad desigual en las relaciones sociales (no solo culturales) de dominación y desventajas, como se admite en ocasiones, es estructural y está conectada con los núcleos de poder. Y no es abstracta; o sea, en esas relaciones estructurales e institucionales existen ganadores y perdedores, personas privilegiadas y personas subordinadas; no todas las personas están en las mismas condiciones, desde la violencia machista, hasta la brecha salarial y laboral, el reparto de los cuidados y los estereotipos de género. Exigen políticas específicas de reversión de la situación desventajosa y vertebración de la igualdad…
En definitiva, se trata de comprender este punto de partida discriminatorio (aparte del de clase social, étnico-cultural…) como base del conflicto de sexo/género y la formación del sujeto feminista para lo que lo principal no es la pertenencia e identidad de género, sino la actitud sociopolítica igualitaria-emancipadora…
Contemporizar con este orden machista institucionalizado, que a veces se llama patriarcado, no facilita el aislamiento de la reacción ultraderechista. Todo lo contrario, puede convertirse en un pretexto para no cambiar en profundidad la desigualdad de género (y entre los géneros), con debilitamiento de su credibilidad representativa y su legitimidad cívica.”
Referencia web original:
Clases trabajadoras y clases medias. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (16/08/2022)
Sobre los fundamentos del análisis de clase y el marco político actual que da nueva relevancia a la polarización social y política de las clases sociales y explicación de sus características. Selecciono varios párrafos:
“Para analizar las clases sociales en su situación objetiva, el criterio principal es la diferenciación en la posición de dominio / subordinación (explotación, expropiación, discriminación, subalternidad) entre los grupos sociales en el conjunto de sus relaciones sociales, económicas, familiares y laborales, incluido el componente de género por la dependencia y desventaja de las mujeres en esas estructuras. Tiene que ver con la segmentación del estilo de vida y de consumo, o sea, con los niveles de ingresos, empobrecimiento y desigualdad social, así como con la edad y las capacidades académicas y étnico-culturales. Existen buenos indicadores de rentas, tipo de ocupaciones o formación escolar, pero el análisis debe ser más complejo e interactivo.
Junto con estas condiciones ‘objetivas’ y su conciencia social el aspecto principal para analizar la clase como sujeto social, tal como expresa E. P. Thompson, es su experiencia relacional, sociopolítica y cultural, aspecto que habrá que considerar…
No se trata solamente de la constatación de una realidad objetiva de situaciones de clase contrapuestas sino que se asocia a toda una retórica de polarización de intereses y estrategias políticas. Constituye el marco del llamado giro a la izquierda o, si se quiere, la confrontación ideológica y política y la reafirmación partidaria (‘vamos a por todas’) frente a las derechas desde el nuevo discurso socialdemócrata…
Solo pongo el acento en la necesidad de la coherencia entre ese marco discursivo de confrontación política, la estrategia reformadora, incluido los próximos presupuestos generales, y la expectativa de avanzar en los resultados esperados de incrementar el apoyo social y electoral…
Las clases sociales nunca se habían ido. Solo se habían transformado, especialmente, su marco interpretativo y discursivo. Ante cierta dilución de las clases trabajadoras en las últimas décadas, ahora vuelven aunque sea de la mano del concepto mixto de clase media y trabajadora. Lo principal ahora es impulsar un reformismo fuerte de progreso…
El dato global más relevante es la composición ampliamente mayoritaria de las clases trabajadoras que en 2012 eran el 75,2% del total frente al 21% de las clases medias y la minoría del 3,8% de las clases dominantes. Este porcentaje de las capas altas apenas se modifica, pero sí observamos una modificación sustancial de más de seis puntos de incremento en 2022 de las clases medias (hasta el 27,4%) y una reducción de las clases trabajadoras (hasta el 68,7%). Sin embargo, la desproporción entre ambas todavía es muy grande: las clases medias no alcanzan la mitad de las clases trabajadoras. Esa es la situación ‘objetiva’ de clase social y la tendencia generada…
Junto con esa relativa mejora en esos segmentos significativos y ese estancamiento en la mayoría trabajadora respecto de sus condiciones laborales, el conjunto continúa sometido a la prepotencia empresarial y sus presiones por el incremento de la productividad, así como a la pérdida de condiciones y derechos que todavía persiste de la época más dura de los recortes sociales y de los servicios públicos, la devaluación salarial y la austeridad económica y presupuestaria. Es la base material del todavía existente malestar social, junto con la desconfianza en la clase política por su insuficiente gestión reformadora que dé más seguridad y certidumbre vital a esas mayorías de clase trabajadora.”
Referencia web original:
Un reformismo fuerte. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (20/07/2022)
Reflexión sobre las perspectivas transformadoras del Gobierno de coalición progresista y el perfil de las fuerzas alternativas a raíz del proceso de SUMAR que lidera Yolanda Díaz. Selecciono varios párrafos:
“El problema es la debilidad de la determinación estratégica por parte de la dirección socialista para reforzar un proyecto de progreso consecuente con una alternativa política reformadora y de alianzas creíbles para las elecciones generales de 2023. Es lo que subyace en la pluralidad del campo progresista y se expresa en la pugna entre las tendencias continuistas con su geometría variable y las dinámicas transformadoras por un auténtico giro social, democrático y plurinacional, en el marco de las dificultades contextuales y la oposición agresiva de las derechas.
Cuando las estructuras institucionales y socioeconómicas, el mercado, adoptan políticas regresivas todavía es más importante un reformismo fuerte de carácter progresivo. Una gestión política de reformas parciales no compensa suficientemente la dimensión de los retrocesos impuestos a las capas populares. Estas se encuentran peor que antes y exigen responsabilidad a las instituciones públicas que no pueden justificarse en su incapacidad para revertir la involución social y democrática. Es cuando se produce incomprensión y desafección social a la gestión timorata o insuficiente.
En una situación normalizada de crecimiento económico y progreso social las pequeñas reformas progresistas son positivas; añaden avances. En una situación de crisis social y dinámica regresiva de incremento de la desigualdad y la discriminación se necesita un reformismo fuerte y más generalizado, no solo para paliar parcialmente sino para asegurar una situación y una esperanza creíble de mejora vital a las mayorías sociales. Es la necesidad de la actual estrategia frente a la inflación que pasa por revitalizar las funciones del Estado: reguladora (precios y oligopolios), protectora (prestaciones, servicios públicos) y redistribuidora (reforma fiscal progresiva)…
De forma sintética, en el caso de las izquierdas (europeas), podemos decir que sus señas de identidad están constituidas por los valores igualitarios y democráticos, frente a la subordinación relacional y el autoritarismo conservador, así como por las políticas redistribuidoras, protectoras y reguladoras del mercado junto con la importancia de lo público y lo común, frente a las posiciones insolidarias y mercantilistas de las derechas.
Tres dinámicas globales han cambiado o superado esa gran tradición de izquierdas democráticas, sin hacer distingos entre opciones socialdemócratas, eurocomunistas, laboristas, radicales o anarquizantes: la relativa renovación temática, expresiva y de discursos, impulsada por los nuevos movimientos sociales (feministas y LGTBI, ecologistas, pacifistas, antirracistas…) desde los años sesenta y setenta, que configuraron la llamada nueva izquierda renovadora; el giro socioliberal, en los años noventa, de la mayoría de la socialdemocracia europea hacia la tercera vía o nuevo centro, así como el declive del eurocomunismo (y la desaparición del bloque soviético); la ofensiva neoliberal y globalizadora de las derechas, al mismo tiempo que el giro autoritario y ultraconservador de las nuevas derechas reaccionarias; la respuesta popular progresista e indignada, a raíz de la crisis socioeconómica y las políticas prepotentes de austeridad de hace una década, con la reconfiguración del nuevo espacio alternativo llamado ‘violeta, verde y rojo’, o bien progresismo de izquierdas con un fuerte componente feminista y ecologista y, en España, con gran peso de la necesaria democratización institucional y la articulación de la plurinacionalidad.“
Referencia web original:
Acerca del sujeto feminista. Antonio Antón Morón, en Mientras Tanto nº 214 (1/07/2022)
Destaco las conclusiones de este ensayo:
“En la formación de los sujetos colectivos lo relevante es la práctica relacional común y acumulada ante una situación discriminatoria y con una finalidad igualitaria-emancipadora. No es una simple unidad propositiva o de demandas de derechos. Exige compartir problemáticas similares y experiencias reivindicativas y de apoyo mutuo comunes y prolongadas, vividas e interpretadas.
El componente social de la interacción humana es el principal para forjar el reconocimiento y las pertenencias grupales e individuales y dar soporte a la acción colectiva. En ese sentido, hay varones feministas, solidarios con la causa feminista, que al igual que otras personas participan en ese sujeto feminista.
El feminismo, con sus distintos niveles de identificación y pertenencia colectiva y su pluralidad de ideas y prioridades, es un movimiento social, una corriente cultural, un actor fundamental que, en una acepción débil, se puede considerar un sujeto sociopolítico en formación, inserto en una renovada corriente popular más amplia que califico de nuevo progresismo de izquierdas, con fuertes componentes ecologistas y feministas.
La formación de un sujeto unitario superador de los sujetos o actores parciales va más allá de un liderazgo común (simbólico y legítimo), un objetivo genérico compartido (la democracia y la igualdad) o un enemigo similar (el poder establecido patriarcal-capitalista). Es un proceso sociohistórico y relacional complejo que necesita una prolongada experiencia compartida y una identificación múltiple que debe superar las tensiones derivadas de los intereses corporativos y sectarios producidos en cada élite respectiva.
El elemento sustantivo que configura ese proceso identificador feminista es la acción práctica, los vínculos sociales, la experiencia relacional por oponerse a esa subordinación y avanzar en la igualdad y la emancipación de las mujeres. La identificación feminista deriva del proceso de superación de la desigualdad basada en la conformación de géneros jerarquizados.
Para formar el sujeto sociopolítico, el llamado movimiento social y cultural feminista, es relativa la condición de la pertenencia a un sexo, un género o una opción sexual determinada, aunque haya diferencias entre ellas. Lo importante, en este caso, no es la situación ‘objetiva’ estática y rígida, sino la experiencia vivida y percibida como injusta de una situación discriminatoria y la actitud solidaria y de cambio frente a ella.
Desde la sociología crítica la pertenencia e identificación colectivas se van formado a través de las relaciones sociales, sobre la base de una práctica social prolongada, una interacción relacional solidaria tras esos objetivos de libertad e igualdad. Es decir, el hacerse e identificarse feminista es una conformación social, procesual e interactiva: supone comportamientos duraderos igualitarios-emancipadores y solidarios, interrelacionados con esa subjetividad. Es la experiencia vital, convenientemente interpretada, la participación en la pugna social y cultural en sentido amplio (incluyendo hábitos, estereotipos y costumbres además de subjetividad) frente a la desigualdad y la discriminación, la que va formando la identidad feminista, o cualquier otra de capas subalternas.”
Referencia web original:
https://www.mientrastanto.org/boletin-214/documentos/acerca-del-sujeto-feminista
Meritocracia y justicia social. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (31/05/2022)
Reflexión sobre las características de la meritocracia y la conveniencia de combinar tres tipos de justicia: equidad como proporcionalidad respecto de los méritos; igualdad de trato sin discriminación, y solidaridad o contrato social ante las necesidades. Transcribo la introducción:
“El criterio meritocrático como fundamento de la justicia tiene una larga tradición desde Aristóteles, aunque ya alude al criterio de necesidad. En los últimos siglos se ha ido combinando con otros dos tipos de justicia: la igualdad de trato o jurídica, basada en los derechos humanos, y la solidaridad como contrato social colectivo ante las necesidades sociales. Ambos son fundamento de la modernidad liberal o el estado de derecho, así como de la constitución de los Estados de bienestar, con su modelo protector y distributivo basado en la justicia social, tal como he explicado en el libro Cambios en el Estado de bienestar.
Acaba de publicarse una interesante y amplia investigación, DERRIBANDO EL DIQUE DE LA MERITOCRACIA, de Future Policy Lab, que ha dado lugar a un vivo debate, estimulado por el artículo de uno de sus autores, Bernardino León: “Si quieres una auténtica igualdad de oportunidades, olvídate de la meritocracia”. Aquí, en primer lugar, comento algunas de sus características y, en segundo lugar, señalo algunos aspectos teóricos sobre los tipos de justicia.
El Informe es una contundente y argumentada crítica contra la meritocracia. Parto del cuestionamiento de la meritocracia como factor (principal) de ascensor social, tal como promete la ideología neoliberal, y como señalan acertadamente diversos artículos, entre ellos, de Elizabet Duval (27/05/22), Lilith Verstrynge (28/05/2022) y Antonio Maestre (29/05/2022). Veamos algunos matices.
Existe un elemento débil en el planteamiento general: el riesgo de quedar en la simple denuncia del esquema meritocrático, sin capacidad para construir una alternativa positiva y realista. El problema se traslada a sobre qué bases justas se rellena esa tarea. Un peligro ante esa dificultad es la infravaloración de ese enfoque crítico y la deriva posibilista que puede conllevar una idea propuesta: ‘toda alternativa se forja con una alianza de lo nuevo y de lo viejo’. Supone una reinterpretación de la teoría de la contradicción de Hegel donde la alternativa, la síntesis, supera a ambas partes, tesis y antítesis, con algo cualitativamente nuevo aunque conserve parte de ellas. Ahí está la diferenciación en el grado de reforma o de ruptura de lo nuevo respecto de lo viejo, entre lo que se renueva y lo que se conserva.
En este caso, ese criterio supone mantener algo del sentido de la meritocracia, sin apuntar un marco y una práctica alternativas y realistas, es decir, a una síntesis superadora de la contradicción igualitarismo/meritocracia. Se quedaría en un simple equilibrio intermedio. Pero entonces no hay ruptura del marco individualista de la simple reciprocidad esfuerzo / recompensa.
Desde luego, el pensamiento crítico e igualitario no se debe asimilar solo a ‘denuncia’, sin alternativa constructiva positiva y real. Una vez criticado el mito de la meritocracia como legitimación de las desigualdades distributivas y de estatus, veamos el sentido de la meritocracia real. Se trata de analizar lo que puede ser justo del esfuerzo individual para combinarse con los otros tipos de justicia en un marco sociohistórico y estructural más amplio y superador del marco del individualismo neoliberal.”
Mimbres. Antonio Antón, en Público (27/05/2022)
Título escueto con el que hago alusión a las bases sociopolíticas para el frente amplio. Transcribo varios párrafos:
“El movimiento 15-M simboliza el conjunto de protestas sociales y cívicas de todo el lustro de 2010 a 2014, que es mucho más variado. Después de más de una década conviene este recordatorio para valorar con perspectiva histórica este amplio proceso de indignación popular y acción colectiva progresista y su impacto social y político. El asunto es qué podemos aprender de la experiencia de esta década y qué dinámicas transformadoras existen hoy para garantizar un avance de progreso, tal como he explicado en el libro “Perspectivas del cambio progresista”.
Aquí analizo la formación de un nuevo sujeto político en esta década, con nuevas identificaciones ideológicas, diferenciado de la socialdemocracia gobernante y más amplio y renovado que el electorado tradicional de Izquierda Unida. Se trata de la experiencia colectiva de un nuevo progresismo de izquierdas, con un perfil democrático, feminista, ecologista y sociolaboral; o sea, un espacio violeta, verde y rojo, de carácter confederal, con vocación transformadora, capacidad articuladora de lo social y lo institucional y con nuevos liderazgos.
Constituye el punto de partida para la nueva etapa que comienza de renovación y ampliación de ese espacio progresista, el llamado frente amplio, que Yolanda Díaz pretende liderar tras un proceso de consulta y la perspectiva de la confrontación en las elecciones generales de fin del año 2023, para profundizar en el cambio de progreso, desde una alianza plural progresista y de izquierdas…
Esas condiciones externas e internas desfavorables, que acompañan el declive y la división de ese conglomerado a la izquierda de la dirección socialista, necesitan un revulsivo. Su carácter y dimensión es el centro del debate actual sobre el llamado frente amplio, su fase previa constitutiva y el sentido de su proyecto político, su vertebración orgánica y su liderazgo, aspectos sobre los que habrá que volver.
En consecuencia, además de la cierta paridad representativa entre las derechas y las izquierdas estatales y la continuidad de los sectores nacionalistas periféricos, más proclives a una alianza de progreso, persiste esa base social transformadora, progresista y de izquierdas, conformada por una experiencia prolongada y variada de toda esta década y cuya consolidación y refuerzo es fundamental para el avance social y democrático.
Globalmente no se ha reducido esa izquierda social, sino que se ha fragmentado en su expresión representativa y su actitud transformadora, con mayor desconcierto estratégico, reducción de las expectativas o ilusiones de su implementación reformadora y desconfianza en la articulación política. No obstante, desde el punto de vista cuantitativo puede ser cifrada en los mismos seis millones, hoy más repartidos, incluidas las partes inclinadas hacia el PSOE, la abstención y la izquierda soberanista, así como con la expectativa de nuevos electores progresistas.
Son los mimbres sociopolíticos de los que partir desde el nuevo proyecto de frente amplio de Yolanda Díaz, para sumar y verificar sus particularidades a través de la consulta participativa diseñada, con la perspectiva de consolidar y ensanchar esa base social y electoral, conformar un proyecto compartido, renovar y madurar una representación plural y unitaria que tenga suficiente credibilidad transformadora y garantizar el proceso de cambio de progreso en esta década.”
Referencia web original:
La crisis de intermediación. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 211 (1/04/2022), y en Nueva Tribuna (29/03/2022)
Como contribución a este debate señalo algunas reflexiones. Entresaco varios párrafos:
“El movimiento 15-M simboliza el conjunto de protestas sociales y cívicas de todo el lustro de 2010 a 2014, que es mucho más variado. Después de más de una década conviene este recordatorio para valorar con perspectiva histórica este amplio proceso de indignación popular y acción colectiva progresista y su impacto social y político. El asunto es qué podemos aprender de la experiencia de esta década y qué dinámicas transformadoras existen hoy para garantizar un avance de progreso, tal como he explicado en el libro “Perspectivas del cambio progresista”.
Globalmente no se ha reducido esa izquierda social, sino que se ha fragmentado en su expresión representativa y su actitud transformadora, con mayor desconcierto estratégico, reducción de las expectativas o ilusiones de su implementación reformadora y desconfianza en la articulación política. No obstante, desde el punto de vista cuantitativo puede ser cifrada en los mismos seis millones, hoy más repartidos, incluidas las partes inclinadas hacia el PSOE, la abstención y la izquierda soberanista, así como con la expectativa de nuevos electores progresistas.
“Se acaba de publicar un interesante libro del profesor Ignacio Sánchez-Cuenca titulado “El desorden político”. Parte de un hecho relevante: la crisis de representación política y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas, llamadas populistas y que él prefiere definirlas como antiestablishment. Explica la idea acertada de que la economía no puede explicar este fenómeno; supera una simple interpretación economicista, bastante usual en otros medios y tradiciones teóricas, y profundiza en otros factores políticos. Así, pone el acento en la crisis de los mecanismos de la doble ‘intermediación’ en las democracias: de las demandas populares a través de los partidos políticos, y de la formación de la opinión pública con los medios de comunicación como mediadores.
Según el CIS se ha ido ampliado el grado de desconfianza en los partidos políticos y, en general, en la política institucional, en un clima de incertidumbre vital. Es un problema grave y, aunque no llega al cuestionamiento de la democracia, sí convive con significativas tendencias autoritarias y desafecciones institucionales. Por tanto, es imprescindible analizar este problema, llámese malestar cívico, desorden político, indiferencia pública o descohesión social, vinculado a un proceso sociopolítico más general: la desintermediación, como la falta de capacidad político-mediática de esas instituciones mediadoras en una democracia para articular las demandas sociales, conformar la legitimación cívica del poder político y gestionar el bien público.
Es un buen punto de partida para profundizar en este tema crucial de la mediación sociopolítica y mediática, en crisis y transformación más acelerada desde hace una década, con ejemplos actuales como en el conflicto del transporte o la pluralidad y emergencia partidistas, y cuya evolución futura no está clara. Es un asunto relevante para definir el sentido de las políticas públicas y la calidad democrática de nuestro sistema institucional y representativo. Como contribución a este debate señalo algunas reflexiones iniciadas en el libro Perspectivas del cambio progresista.”
Referencia web original: https://www.mientrastanto.org/boletin-211/ensayo/la-crisis-de-intermediacion
¿Un feminismo moderado?. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (21/02/2022), y Mientras Tanto nº 210 (1/03/2022)
En un artículo reciente de la activista y filósofa Clara Serra, “Contra la extrema derecha: un feminismo para todo el mundo”, se exponen algunas ideas importantes. Me permito algunas reflexiones complementarias, para profundizar en un debate abierto y constructivo:
“De este 'feminismo para todo el mundo' se puede derivar una infravaloración de la desigualdad de género que afecta de forma desventajosa a la mayoría de las mujeres, aunque se hable de 'combatir una estructura de dominación a la que todas y todos estamos igualmente sujetos'. Nos afecta a todas las personas, pero no por igual. De esa idea clave se deriva una política indiferenciada e irrelevante por sexo/género. Se destaca lo transversal con los hombres que da lugar a una acción ambigua o superficial en la erradicación de las desventajas relativas de las mujeres, de la discriminación femenina y sus causas sociohistóricas y estructurales. Ello supondría un feminismo moderado, y poco transformador y crítico respecto del objeto principal: la desigualdad de género, la discriminación por sexo, aun con diversos niveles…
En la acción por la igualdad hay que incorporar y convencer a todos y todas y demostrar sus ventajas colectivas, conformando personas libres e iguales. Pero los procesos transformadores requieren considerar las desigualdades y subordinaciones diferenciadas por sexo (y otras categorías) y dar pasos efectivos admitiendo la existencia de desiguales puntos de partida, condiciones sociales y trayectorias vitales. Eso no es buscar falsos culpables o caer en el victimismo, sino es realismo respecto de la persistencia de la desigualdad de poder y de ventajas (mayores o menores y en proceso) y firmeza para cambiarlas desde la justicia compartida de los derechos humanos…
Al final queda lo sustantivo a transformar: el cambio de las desiguales relaciones sociales, culturales y de poder, en múltiples campos con el reparto igualitario de los papeles sociales o estatus; desde la distribución desigual de las tareas de cuidados, familiares y reproductivas (con la ampliación diferenciada en la crisis sanitaria actual) hasta la segmentación profesional y la precariedad laboral (consolidada en el crisis socioeconómica y las políticas neoliberales), los estereotipos discriminatorios en el ámbito educativo y cultural o el acoso y la violencia machista como presión por su control y dominación, llegando a la paridad representativa en las instituciones públicas y privadas…
Ello supone partir de la constatación de un estatus desigual que da lugar a un conflicto social profundo y la necesidad de una política feminista transformadora de las desventajas femeninas que lleva a rebajar los privilegios masculinos y las estructuras de poder beneficiadas por esa desigualdad y la división de papeles sociales desiguales…
En definitiva, es insuficiente un feminismo moderado, retórico o superficial; no se puede contemporizar, ser neutral o ambiguo con el machismo y la desigualdad. Hay que reafirmar el feminismo frente al machismo; puede haber distintos grados pero no transversalidad sino oposición. La identificación y la acción feminista se concretan contra la discriminación y las desventajas de las mujeres (y por supuesto contra todas las de todos los seres humanos). Hay que valorar las desventajas y las ventajas de género que están repartidas de forma desigual, conformando esa estructura de desigualdad y dominación que perjudica más a la mayoría de las mujeres. Por ello son las más interesadas en la acción contra la discriminación y la subordinación, es decir en la acción por el reconocimiento y la distribución, por la igualdad y la emancipación femenina. Así, las mujeres feministas conforman el núcleo principal del feminismo e incluyendo, por supuesto, la participación masculina solidaria.
Por tanto, es necesario un feminismo transformador y crítico respecto de esa estructura de poder y división que reproduce las desigualdades (en este caso de sexo/género), con la perspectiva de favorecer a toda la humanidad, con unas relaciones justas, igualitarias-emancipadoras.”
Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/feminismo-moderado-machismo-ultraderecha-igualdad/20220221125503195697.html
Referencia de la versión en Mientras Tanto: http://www.mientrastanto.org/boletin-210/de-otras-fuentes/un-feminismo-moderado
El marco de la reforma laboral. Antonio Antón, en Público (28/01/2022)
Dejo este artículo valorativo de un tema complejo, candente y de fuerte impacto social y político. Reproduzco su primera parte:
“El día 3 de febrero se somete al Congreso de los Diputados la convalidación del Real Decreto-ley firmado por el Ejecutivo el pasado 28 de diciembre sobre la reforma laboral, aprobada tras la prolongada negociación y el acuerdo tripartito entre el Gobierno, las organizaciones sindicales (CCOO y UGT) y las organizaciones empresariales (CEOE y Cepyme).
El contenido y su valoración está sometido a un fuerte debate, en particular sobre su impacto positivo en el mercado de trabajo y las relaciones laborales. Pero, sobre todo, esa mirada sustantiva se entrecruza con su significado político e institucional en este contexto.
Este cambio normativo tiene una gran relevancia social y política, así como amplios efectos sobre la legitimidad institucional de los distintos actores. La actitud ante esta reforma laboral expresa las distintas estrategias y alianzas políticas y la reafirmación o no del bloque de investidura como base de la gobernabilidad, con la perspectiva de su impacto electoral con los reequilibrios de fuerzas políticas en los próximos comicios hasta las elecciones generales y el proyecto de país y de gobernanza subsiguiente.
Es uno de los ejes principales de la agenda social y laboral de la legislatura que, junto con el tema territorial, el económico-fiscal y la democratización institucional, condiciona el carácter de ésta y su futuro. Visto desde los socios nacionalistas del Ejecutivo, y aparte de competir con él en la representación de una agenda social de progreso, supone un aviso para el avance en otro tema estratégico: el conflicto catalán y, en general, la crisis territorial y el modelo plurinacional (o centralizado) de Estado.
Me centro, brevemente, en las medidas, especialmente, sobre la óptica para valorarlas. Después explico su impacto político-electoral según los resultados de esa votación: si se aprueba o no, con los apoyos de quién y a cambio de qué. De ahí se derivará el grado de cumplimiento del contrato social e institucional del Gobierno progresista de coalición, con su dimensión transformadora y sus alianzas principales para esta etapa hasta las elecciones generales, con su reflejo en la cohesión del propio Ejecutivo y la preferencia por el bloque de investidura o bien por Ciudadanos.
Por tanto, en este momento de tensión e incertidumbre, por la red de intereses contrapuestos y objetivos parciales de cada actor, confluye (como ya pasó en la negociación presupuestaria del año 2021 y otros momentos clave) la combinación de las distintas prioridades estratégicas y de alianzas, intentando justificarlas con su relato respectivo. Las opciones se están redefiniendo para dar respuesta a un problema socioeconómico y político fundamental como la precariedad laboral y social, abordar esta etapa con el refuerzo (o no) del acuerdo de coalición e investidura, encarar el próximo ciclo electoral con éxito frente a las derechas y garantizar la continuidad de una nueva legislatura de progreso y un proyecto de país más justo y democrático o bien apuntar al deseado (por algunos) reequilibrio centrista.
Esta reforma laboral, aunque limitada, es un avance significativo (no cosmético) para los derechos laborales. Sus medidas se pueden clasificar en tres campos. 1) Mejora las relaciones contractuales de las representaciones sindicales en la negociación colectiva con beneficios para la gente trabajadora y menor subordinación al poder empresarial, particularmente en las pymes: ultraactividad del convenio colectivo, convenios sectoriales para evitar la mayor indefensión respecto de la devaluación salarial en las empresas, mayor capacidad e influencia de la representación sindical… 2) Avance en los derechos y condiciones sociolaborales, particularmente en los sectores más vulnerables ante la contratación precaria (jóvenes, mujeres…) con reducción de la temporalidad e incremento de la inspección de trabajo. 3) Mejor regulación de la flexibilidad interna -ERTES- para frenar la externa -despidos- y evitar la destrucción de tejido productivo y mayor desempleo.
Ninguna medida tiene un carácter regresivo para la gente trabajadora, a diferencia de prácticamente todas las reformas laborales en estas cuatro décadas y, especialmente, la de 2012 del Gobierno del Partido Popular y las otras tres grandes reformas estructurales. Por tanto, la valoración sustantiva debe ser positiva: es una mejora para la mayoría popular y sus derechos laborales y sindicales.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/56224/el-marco-de-la-reforma-laboral/
Artículos destacados propios en 2021
El sentido del frente amplio. Antonio Antón, en Público (8/12/2021)
Expongo una reflexión sobre el carácter transformador de progreso del frente amplio propuesto por Yolanda Díaz. Transcribo los párrafos finales:
“Desde mi punto de vista, ese carácter transformador de progreso (igualitario-emancipador-solidario o espacio violeta, verde y rojo), más allá de las etiquetas y la dimensión de su base social, y ya ejemplificado en la propia gestión de Yolanda Díaz y su reconocido liderazgo por el grupo confederal de Unidas Podemos y sus confluencias, es la razón de ser de ese proyecto renovador.
Además, está subyacente no solo el freno al declive de Unidas Podemos y el reagrupamiento de todo el conglomerado de las fuerzas del cambio, sino el legítimo reequilibrio representativo de todo ese conjunto, y que su representatividad e influencia sea más favorable respecto del Partido Socialista, para garantizar mejor ese impulso reformador. Se trata de fortalecer de forma unitaria el conjunto del bloque progresista, incluido los sectores nacionalistas periféricos, tras un proyecto compartido de país y frente a las tentaciones centristas y los intentos reaccionarios.
Al mismo tiempo, supone recomponer sus respectivos papeles y su capacidad articuladora y representativa, con el resultante de un nuevo acuerdo programático y de gestión institucional, dando por supuesto que ambas formaciones del actual Gobierno de coalición son partidarias de renovar sus alianzas y se estabilizan los acuerdos de la actual mayoría parlamentaria progresista. Este es el contexto de este ilusionante proyecto. Queda pendiente analizar detenidamente las particularidades de la propuesta de frente amplio y sus distintas interpretaciones. Volveremos sobre ello.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/54442/el-sentido-del-frente-amplio/
Retos feministas. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 206 (noviembre 2021)
Expongo aquí dos temas controvertidos que suponen desafíos para el feminismo, los colectivos LGTBI y las fuerzas progresivas: la dimensión de la violencia machista y, más en general, del machismo, en el contexto del avance feminista y sus estrategias emancipadoras, y el reconocimiento de los derechos de las personas trans, en un debate con fuerte contenido simbólico y teórico.
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-206/ensayo/retos-feministas
El individuo y lo común. Antonio Antón, en Público (2/09/2021)
Reflexiono sobre varias ideas de actualidad y trasfondo teórico a raíz de una reseña de Carlos Prieto sobre Andrés Bilbao: El individuo es el sujeto sobre el que se ha construido la modernidad; el doble sentido de la individualización; el individuo (y el Estado) la base liberal del orden social, y lo común, eje imprescindible para la sociabilidad. Selecciono varios párrafos:
“El individuo es el sujeto sobre el que se ha construido la modernidad. El talante prometeico impulsado desde el Renacimiento permitirá el desborde de la naturalización del orden social derivado del pensamiento tradicional y su fundamentación religiosa. El concepto de individuo, inédito en la historia anterior, a lo largo de los siglos XVII y XVIII entrará en pugna con las referencias colectivas de Dios, Patria y Rey del Antiguo Régimen para constituirse en soporte de la sociabilidad. Legitimará la nueva dinámica de la economía de mercado, basada en el beneficio propio, y garantizará la inserción laboral de la nueva fuerza de trabajo a través del nuevo contrato (supuestamente) libre. La cobertura ideológica dominante es el liberalismo.
La particularidad actual es que, dado el desenfrenado individualismo, base del consumismo compulsivo y la competitividad instrumental frente al ‘otro’, en el marco de las fuertes desigualdades sociales de la actual etapa neoliberal, se han generado reafirmaciones populares en lo común, en el interés general. Y es preciso valorar su significado según su función social de acuerdo con los otros dos ejes valorativos: el respeto individual y los valores universales progresistas de libertad, igualdad y solidaridad.
En la actual experiencia de la pandemia, con la crisis de los sistemas de protección social, sanitaria y de cuidados, la exigencia feminista por evitar el sobreesfuerzo femenino en la reproducción vital y la mayor necesidad de apoyo público y colectivo se ha revalorizado la importancia de lo común; a lo que habría que complementar con la sostenibilidad medioambiental, base material para la reproducción de la humanidad…
El proceso de individualización tiene un carácter doble como la propia modernidad. Por un lado, libera a los individuos de las ataduras de las rigideces estamentales y las estructuras sociales y de poder premodernas, poniendo el énfasis en la libertad y la igualdad de los individuos. Por otro lado, tiende a destruir los vínculos sociales y comunitarios que reforzaban las experiencias y las costumbres comunes de las capas populares que se enfrentan a los nuevos poderes emergentes (económicos e institucionales) que constriñen las bases para su libertad y su igualdad reales…
Bilbao encadena los tres procesos: individualización, fuerza de trabajo (libre e igual en lo formal) y economía de mercado como nueva relación de dominación de las nuevas élites (burguesas). Es en ese marco en el que explica la justificación liberal de la relación del nuevo individuo como fundamento de la sociabilidad, entendida como nuevo orden social… capitalista. Es una profunda crítica a los fundamentos del liberalismo que apunta a generar otras bases de la sociabilidad, que no pueden ser las de la sociedad tradicional desigualitaria y dominadora de las viejas élites que pretendían representar su particular bien común…
La experiencia y el significado de lo común, al igual que la individualización, tampoco son unívocas. La solución no está en la premodernidad comunal; tampoco en una postmodernidad con acentuación del individualismo. La interacción y el reequilibrio de los dos componentes, individual y colectivo, es imprescindible para una nueva modernidad más equilibrada y justa…
Se trata de respetar al individuo, al ser humano con sus derechos, y combinarlo con el bien común, ambos siempre en disputa por su sentido, su representación y su equilibrio. Pero ello supone volver a los fundamentos de la sociabilidad (u orden social), es decir, a valorar el carácter doble del individuo en su componente individual y su carácter social, de vínculo colectivo y pertenencia a unas redes sociales. Es un proceso que no es natural sino construido de forma sociocultural, estructural e histórica en el que importa la agencia humana y la subjetividad, empezando por la propia ética progresiva y los valores de libertad, igualdad y solidaridad.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/51819/el-individuo-y-lo-comun/
Perspectivas para las izquierdas. Antonio Antón, en Rebelión (2/09/2021)
Analizo los rasgos de la nueva etapa política, las características de los electorados y su perfil ideológico, la polarización izquierdas y derechas y los desafíos para las fuerzas del cambio. Destaco varios párrafos:
“Aparecen tres dilemas relevantes a dilucidar: ¿Tiene suficiente consistencia el proyecto y las fuerzas progresistas, representado por el actual sistema de alianzas, para liderar otra legislatura y profundizar en su agenda reformadora, frente al supuesto avance electoral de las derechas pero aisladas del bloque nacionalista? Aparte de la pugna en las derechas, con la probable absorción de Ciudadanos por parte del Partido Popular y la persistencia de VOX, con la correspondiente derechización de ambos ¿se va a modificar el mapa de las izquierdas con una recomposición de sus equilibrios estratégicos y representativos, con mayor o menor prevalencia del Partido Socialista, y las inclinaciones centristas de un sector del mismo, respecto del espacio del cambio, con una agenda firme de progreso?. ¿Va a avanzar un proceso colaborativo y confluyente entre las fuerzas del cambio (Unidas Podemos junto con En Comú Podem y Galicia en Común, con Más País-Compromís, así como con otros sectores diferenciados del PSOE), que no solo permita ampliar el campo electoral común y su reflejo institucional sino promover una mayor activación cívica?...
Como decía antes, a pesar de cierto crecimiento de MP/Comprom. y relativo debilitamiento de UP/ECP, las diferencias de uno a tres son sustanciales, se mantienen y su traducción a escaños (según KEY DATA) sería de 6 a 21, con perjuicio para ambos yendo separados, y con la reducción institucional de los primeros, prácticamente, al ámbito de dos territorios, Madrid y País Valenciano. Esa división de candidaturas les penalizaría para las elecciones generales que es donde hay una mayor constricción para traducir los votos en escaños por la ley electoral, al menos en 46 provincias.
Por tanto, el reto que tienen ambos es cómo ensanchar el conjunto del espacio del cambio, diferenciado del Partido Socialista, al mismo tiempo que dar pasos en su colaboración para presentar una alternativa creíble y unitaria, particularmente, para las elecciones generales de 2023. A estos dos rasgos, compatibilidad y complementariedad de sus respectivas bases electorales y eficacia en su traducción parlamentaria, se añaden las dificultades y los beneficios de remontar las tensiones pasadas y articular sus respectivos perfiles políticos y legítimos intereses partidistas desde el respeto a la pluralidad, liderazgos compartidos y formas de entendimiento democráticas y cooperativas. Pero sobre ello habrá que volver con detenimiento.”
Referencia web original: https://rebelion.org/perspectivas-para-las-izquierdas/
Hacia un espacio feminista, ecologista y de izquierdas. Antonio Antón, en Rebelión (2/07/2021)
En un artículo reciente Izquierdas y guerras culturales he abordado la emergencia de los nuevos movimientos sociales y las controversias culturales para la renovación y/o superación de las izquierdas. Ahora me centro en la configuración de una nueva dinámica sociopolítica diferenciada de la socialdemocracia dominante, así como en las características de los tres componentes fundamentales, aparte de la plurinacionalidad y la democratización, que tiene este nuevo proceso en el campo social progresivo, feminista, ecologista y social, y su articulación en un espacio político transformador.
Referencia web original: https://rebelion.org/hacia-un-espacio-feminista-ecologista-y-de-izquierdas/
Fortalecer la identidad feminista, no diluirla. Antonio Antón, en Público (27/05/2021)
Explico el carácter de las identidades y su evolución histórica y contextual, la relación entre identidad particular y ciudadanía universal, el sentido de la identificación como relación social y reconocimiento y la idea de que la identidad feminista es clave para el sujeto feminista transformador. Destaco varios párrafos finales:
“Estos conceptos de pertenencia, identidad o sujeto tienen un carácter relacional y sociohistórico o procesual. El aspecto principal es el del comportamiento prolongado, las prácticas y vínculos sociales en relación con otros grupos sociales. En este caso, en la participación en los procesos igualitarios y de emancipación de la subordinación femenina y la discriminación derivada de la desigualdad de género.
O sea, se puede decir que para ser feminista no es imprescindible tener una identidad de género mujer (o varón o no binario), pero sí, valga la redundancia, ‘actuar’ de forma feminista, con criterios igualitario-emancipadores que es lo que define al feminismo. El feminismo es inclusivo de todas las personas participantes en ese proceso de liberación frente a la desigualdad de género y entre los géneros, por su superación como orden jerárquico discriminatorio. En ese sentido, es excluyente o crítico frente a comportamientos machistas; no es transversal sino dicotómico, enfrentado al machismo y el poder patriarcal-capitalista, aunque se produzcan situaciones intermedias.
La identidad, lo que somos, no deriva mecánicamente de nuestro sexo o las condiciones materiales, ni solo de nuestros deseos o proyectos. Quienes somos lo construimos a través de nuestra experiencia relacional, mediada por nuestra vivencia, interpretación y aspiraciones, y condicionado por nuestro estatus y las estructuras sociales y de poder. En ese sentido, tiene más que ver con lo que hacemos y con quién y cómo nos relacionamos; forma parte de la interacción humana, que genera reconocimiento y estatus diferenciados, base de la identificación personal y grupal.
Lecciones madrileñas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (10/05/2021)
En este amplio ensayo analizo los resultados de las elecciones del 4M en la CAM y saco diversas enseñanzas para contribuir a un debate necesario para una reflexión autocrítica y la reorientación estratégica de las principales fuerzas de las izquierdas. Selecciono varios párrafos iniciales:
En ese sentido, y a falta de algunos datos que nos podrá reportar el estudio poselectoral del CIS, particularmente sobre las transferencias de votos y las características de cada electorado, se trata de profundizar en dos aspectos. Por un lado, en el significado y la interacción de esos cuatro hechos relevantes, a través de la adjunta tabla sobre los resultados electorales. Por otro lado, la reflexión sobre la configuración y las perspectivas de las izquierdas, a partir de los tres gráficos siguientes sobre la evolución de las diferencias entre izquierdas y derechas, la comparación entre el electorado socialista y el de las fuerzas del cambio de progreso y la evolución de la composición interna de ellas.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-200/ensayo/la-encrucijada-electoral-madrilena
Feminismos y derechos humanos. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 199 (marzo, 2021)
Debate telemático junto con Violeta Assiego (118´): https://www.youtube.com/watch?v=IrEV_CYW210
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-199/ensayo/feminismos-y-derechos-humanos
Desarrollo de mi intervención en un debate, junto con Violeta Assiego, en Acción en Red el 29/01/2021. Trato las siguientes cuestiones: La nueva ola feminista, Carácter y ejes de los feminismos, Las distintas corrientes feministas y sus fundamentos ideológicos, Algunas definiciones sobre la clasificación de los feminismos, La unidad y la pugna interna en el feminismo, Identidades y formación de actores y sujetos colectivos, La pertenencia al feminismo, Diferenciar identidad de género de identidad feminista, El carácter relacional del feminismo, Pelea por la orientación feminista, Movimientos sociales y movimientos globales (post o trans) y La reafirmación feminista.
“En definitiva, los procesos de identificación y activación feminista se conforman en base a la dinámica binaria de polarización por el cambio de las relaciones sociales desiguales y dominadoras, expresadas con especial agudeza en la violencia machista y los mecanismos segregadores. El enfoque no binario es incapaz de explicar la profundidad de la realidad desigual y apoyar una estrategia transformadora eficaz. Pero esa polarización binaria absoluta, aplicada a otros campos (de género, sexo u opción sexual, por no hablar de otros tipos de relaciones interpersonales) generan dinámicas sectarias y excluyentes. Más, cuando distintas identidades de género o normatividades sexuales pueden ser legítimas y complementarias y forjar trayectorias unitarias o cooperativas frente a adversarios comunes y aun con disensos y conflictos parciales. La solución es la combinación de esa firmeza transformadora igualitaria-emancipadora con el respeto y la tolerancia a la diversidad y el pluralismo de las opciones vitales de cada persona y grupo social.
En resumen, hay un intento de superación, por una parte, de ideas posmodernas y, por otra parte, del estructuralismo mecanicista y excluyente, a través de un feminismo (o una dinámica queer) social y relacional, ni determinista ni solo cultural (o idealista). A pesar de los límites de pensadoras interesantes como Holly Lewis, este esfuerzo por superar las deficiencias de esas posiciones extremas esencialistas y posestructuralistas, buscando enfoques más multidimensionales e interactivos constituye una vía fructífera para elaborar un feminismo (y una teoría queer) transformador, en el marco de una teoría social crítica y realista y una dinámica igualitaria y emancipadora.”
Reeditado por Rebelión (18/03/2021): https://rebelion.org/feminismos-y-derechos-humanos/
¿Una teoría «queer» anticapitalista? Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 198 (febrero 2021)
Valoro aquí el libro “La Política de todes. Feminismo, teoría queer y marxismo en la intersección”, de Holly Lewis, con aportaciones de interés y algunas matizaciones. Selecciono los dos párrafos finales:
Y como tal realidad, en la que se integran condiciones, relación social y subjetividad, de forma interactiva y procesual, las identidades, personales y grupales, pueden ser más o menos ambivalentes, abiertas, inclusivas, densas y múltiples y conectadas con el estatus y los derechos como ser humano. En el movimiento feminista y, en particular, en la presente ola feminista ha predominado la acción colectiva progresiva, contra la violencia machista, por la igualdad social y de género y por la libertad para decidir las propias trayectorias vitales.
Existen, aparte del sector permanente de activistas, diversos niveles de identificación con el feminismo: más del 80% de la población es partidaria de la igualdad entre mujeres y hombres; más de la mitad (casi dos tercios de mujeres y un tercio de los varones) tienen conciencia feminista, y varios millones, mayoría mujeres, han participado en las actividades y movilizaciones feministas que, en sentido estricto constituirían el movimiento feminista, en cuanto sujeto social activo legitimado por los dos niveles anteriores. Pues bien, esos procesos identificatorios y participativos tienen un contenido igualitario-emancipador y, aun con sus luces y sombras, rigideces e insuficiencias, son progresivos y beneficiosos para la sociedad.
En conclusión, la identidad feminista es positiva y legítima no solo porque expresa un compromiso liberador de un grupo social discriminado sino porque está inscrita en un proceso igualitario-liberador de la humanidad. La activación feminista se enlaza con la articulación más amplia y compleja de un campo sociopolítico y cultural de progreso. La pertenencia al feminismo la da la interacción social frente al machismo como orden estructural, el comportamiento personal y colectivo frente a la desigualdad de género, reforzada por una subjetividad emancipadora. En ese sentido, hay que fortalecerla, no diluirla.”
Publicado por Nueva Tribuna (22/02/2021): https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/teoria-queer-anticapitalista-feminismo/20210222123139184873.html
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-198/ensayo/una-teoria-queer-anticapitalista
Reeditado por Rebelión (11/02/2021): https://rebelion.org/una-teoria-queer-anticapitalista/
La encrucijada electoral madrileña. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 200 (abril 2021)
Analizo el contexto de las elecciones del 4 de mayo con el reto de desalojar a Díaz Ayuso y su alianza con la ultraderecha del Gobierno madrileño, la propuesta centrista y excluyente de Gabilondo con la difícil unidad progresista y la necesaria cooperación entre Más Madrid y Unidas Podemos. Selecciono varios párrafos:
“Los resultados de las elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid, así como la experiencia de su campaña electoral expresan varias enseñanzas. Se conocen los cuatro hechos básicos: victoria del trumpismo del Partido Popular de Isabel Díaz Ayuso, que ha absorbido al electorado de Ciudadanos; consolidación del ultraderechismo de VOX, con fuerte influencia político-ideológica y limitado peso institucional; fracaso de la estrategia errática y perdedora del socialista Gabilondo, con su inicial orientación centrista y excluyente, que ha arrastrado a la derrota de una alternativa creíble y unitaria de izquierdas, y crecimiento del espacio del cambio de progreso, con el incremento significativo de ambas fuerzas, Más Madrid y Unidas Podemos, cuya representación conjunta desborda ampliamente la representatividad del Partido Socialista.
Se trata de afrontar, desde un proyecto progresista y solidario de país, los grandes retos presentes: atajar la crisis sanitaria y socioeconómica; relanzar la modernización económica, productiva y medioambiental; fortalecer la cohesión social, la igualdad de género y la protección pública, y regenerar y democratizar la vida institucional y la regulación de la plurinacionalidad…
Derrotar a las derechas es lo prioritario. En particular, no ha sido posible una alianza electoral y existen proyectos diferentes de los dos grupos políticos, aparte de reticencias históricas. No obstante, aparte de un mínimo compromiso de cooperación, ese acuerdo básico facilitaría un entendimiento de ambas fuerzas para encarar el reto más importante a medio plazo: la unidad electoral del espacio del cambio de progreso en las próximas elecciones generales.”
Aquí, me detengo en valorar esa tercera opción, propuesta por Gabilondo. Las tres ideas que adelanto son: es irrealista al confiar en el acuerdo con Ciudadanos; es divisiva al romper el campo común progresista y desplazar abiertamente a Unidas Podemos, generando una dinámica competitiva con su izquierda, y es desactivadora de la movilización electoral de las izquierdas por un cambio progresista, elemento clave y colectivo del conjunto del campo progresista para incrementar su participación y vencer a las derechas. Por tanto, la conclusión es que es perdedora, frustra los deseos de cambio de progreso y no incrementa las expectativas de mejora electoral de las fuerzas progresistas. Expresa la dificultad de la unidad entre las izquierdas…
Cabe otra hipótesis, acariciada por un sector socialista y diferentes grupos de poder por si falla la anterior de mayoría de las derechas. En esa circunstancia de presencia institucional de Cs y contando con su secundaria disponibilidad para formar un gobierno centrista con la exclusión de UP, también se abriría la posibilidad de la alternativa del socialista Gabilondo. Sin embargo, exigiría otras tres condiciones adicionales: la suficiencia de la suma de ese tripartito (PSOE, Cs y MM), la irrelevancia de UP para formar Gobierno y la aceptación por MM del veto socialista (y de Cs) a UP. A pesar de los deseos de Gabilondo, es dudoso que se cumplan esas cuatro condiciones para alumbrar ese proyecto centrista, excluyente y de ruptura del campo progresista, con efectos desestabilizadores para el gobierno de coalición estatal… Solamente comento el frágil y engañoso ropaje discursivo con el que pretende justificarlo: transversal, plural y abierto. Son bellas palabras que en este contexto adquieren un significado contrario a su sentido unitario e integrador…
“Se produce cierta complejidad y, al mismo tiempo, impaciencia por comprender y adecuarse a las nuevas condiciones y objetivos. Se encadenan los dos ámbitos, el estatal y el de la Comunidad de Madrid. Se combinan las tareas inmediatas, derrotar a las derechas del Partido Popular y Vox (Ciudadanos se va cayendo), en su principal feudo de poder institucional y con su radicalización trumpista, con los objetivos a medio plazo: impulsar el cambio de progreso en lo que queda de legislatura y ganar las elecciones generales (previstas para dentro de más de dos años) por las fuerzas de izquierdas para asegurarlo en la siguiente, así como consolidar el gobierno de coalición, la alianza progresista y la articulación plurinacional…
Referencia web original: https://nuevatribuna.publico.es/articulo/actualidad/elecciones4m-analisis-poselectoral-victora-derecha-derrota-izquierda/20210510163345187567.html
Lo que se ventila este cuatro de mayo en Madrid es la alternativa entre la involución social y democrática y el avance de progreso y sus implicaciones en los dos ámbitos, regional y estatal…
El bloque de las derechas se concentra, se fortalece y queda hegemonizado por el PP de Ayuso, y en el bloque de las izquierdas o campo progresista se produce una doble tendencia: debilitamiento del PSOE junto con ascenso de MM y UP, aunque insuficiente para compensar el fuerte descenso socialista...
La continuada gestión institucional del Partido Popular durante el último cuarto de siglo se puede resumir en cuatro ejes: políticas neoliberales y de recorte de los servicios públicos; incremento de la desigualdad social y la precarización laboral, vital y habitacional de las mayorías sociales; degradación democrática derivada de la corrupción demostrada y la manipulación mediática e institucional, y conservadurismo reaccionario, centralista y antifeminista…
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/49430/fortalecer-la-identidad-feminista-no-diluirla/
El refuerzo del Estado de bienestar. Antonio Antón, en Público (13/01/2021)
Aquí explico las condiciones y las estrategias para el avance (o retroceso) del papel protector, redistribuidor y regulador del Estado de bienestar, en el actual marco europeo de modernización económica. Selecciono varios párrafos:
“El aspecto más relevante es que este proceso regresivo, dominante en las élites institucionales hasta hace poco, es valorado como injusto por amplios sectores de la sociedad. Ello ha condicionado el actual giro europeo más expansionista ante la actual crisis sanitaria y socioeconómica derivada de la pandemia. La desigualdad y la injusticia social han llegado a ser intolerables…
Lo que se ventila es la legitimación de los distintos actores en pugna, los fundamentos que justifican unas posiciones u otras y, sobre todo, los criterios normativos, las políticas y los cambios institucionales necesarios para superarla y poner las bases de una salida de progreso y una democracia social, frente al modelo regresivo y reaccionario de las derechas…
Por último, esa propuesta centrista y excluyente también conlleva sus riesgos para Más Madrid, si aparece muy subordinado a ese plan. Necesita rechazarlo con firmeza. No solo verbalmente con la opinión en contra del veto a Unidas Podemos, sino con el compromiso común de estas dos formaciones de impedirlo, es decir, de exigir conjuntamente un gobierno y una política de progreso sin exclusiones. Se trata de avanzar en la cooperación y no en la competitividad…
Las grietas económicas y sociopolíticas producidas, especialmente las brechas internas y entre países, el Norte y el Sur, han supuesto que, ahora, las políticas económicas dominantes en la Unión Europea y, específicamente, su nuevo plan de recuperación económica para los próximos años haya tenido que abandonar la rigidez austeritaria y adoptar medidas más expansionistas, de modernización económica y de protección y cohesión social, aunque están por ver su alcance y su implementación…
Los principales grupos de poder pretenden frenar el desarrollo de una dinámica de progreso que tiene la legitimidad de una mayoría social y parlamentaria, intentando desactivar el apoyo social a este Gobierno de coalición de izquierdas. Tratan de impedir un proyecto de modernización económica, democratización institucional y refuerzo del débil Estado de bienestar, con la mejora de los servicios públicos y la protección social, que constituyen el reto principal del actual Ejecutivo progresista. Su firmeza y capacidad política y el grado de apoyo ciudadano para superar ese desafío van a condicionar la senda social y político-institucional de esta década que comienza y el modelo de país resultante.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/43736/el-refuerzo-del-estado-de-bienestar/
Un feminismo fuerte, igualitario y crítico. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 197 (01/01/2021)
Ensayo donde explico el feminismo como sujeto social, su pugna interna, las características de los tres feminismos, sus discrepancias, la tradición transformadora progresista del feminismo, las insuficiencias de los feminismos socioliberal y postmoderno y la apuesta por un feminismo crítico por la igualdad y la emancipación de las mujeres. Transcribo un apartado:
“Las tres principales tendencias feministas actuales se constituyen respecto de los tres ejes de la acción feminista de esta cuarta ola: por la igualdad social y relacional, frente a la violencia machista y por la libertad sexual y de género. La pugna interpretativa, argumentativa y representativa de sus élites respectivas expresa una fragmentación organizativa y una debilidad de liderazgo y teórica. Se enfrentan a la tarea democrática de adquirir autoridad y posiciones de prestigio y estatus, con actitudes diferenciadas en esos tres ejes, aunque con ideas básicas comunes que facilitan la expresión masiva de las grandes movilizaciones feministas. Lo analizo desde la sociología crítica.
El problema de fondo que subyace es el descontento popular feminista por la falta de igualdad sustantiva en las relaciones sociales, laborales e institucionales, interpelada, interpretada, representada y orientada desde esa trayectoria igualitaria y transformadora, hoy oscurecida en el ámbito mediático. Las tres sensibilidades, socioliberal, posmoderna y crítica o transformadora, conforman un impacto heterogéneo por abajo, en el conjunto de las bases feministas, entre las que no hay una articulación organizativa estable, ni una referencia cultural unificada ni una cohesión ideológica. En el amplio conglomerado llamado movimiento feminista, predomina el eclecticismo o posiciones mixtas e intermedias respecto de esos diferentes posicionamientos de las élites o personas más activistas.
El activismo discursivo, mediático y en redes sociales, busca la legitimidad en los procesos de formación de liderazgos de las personas y grupos de referencia. Pero, a veces, el exceso de confrontación con estilo descalificador debilita el interés común. Sus efectos son la desactivación de la acción colectiva (e individual) por la igualdad real de la mayoría de las mujeres (y capas subalternas), así como la polarización extrema sobre los otros dos ejes sin avanzar en su transformación preventiva y real: medidas necesarias para acabar con la violencia machista, dando respuesta a la situación de las mujeres víctimas, y favorecer la libertad de opciones sexuales y de género.
Los tres ejes temáticos constituyen la experiencia sustantiva de las actuales movilizaciones feministas ante la persistencia y gravedad de sus desventajas. Es el fundamento que sostiene su carácter transformador y unitario. Pero hay algunas élites, con distintas justificaciones, que priorizan su interés corporativo por ocupar posiciones de privilegio o situar su marco interpretativo particular como el dominante.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-197/ensayo/un-feminismo-fuerte-igualitario-y-critico
Reeditado por Rebelión (12/01/2021): https://rebelion.org/un-feminismo-fuerte-igualitario-y-critico/
Artículos destacados propios en 2020
Crisis y estrategias. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 196 (diciembre 2020)
Ensayo en el que analizo las características de la actual crisis, el fracaso de las estrategias reaccionarias y centristas, las políticas de la coalición gubernamental de progreso y los retos del conjunto de fuerzas progresistas. Transcribo un par de párrafos:
“Llevamos una década de deslegitimación y recomposición de la clase política (bipartidista) anterior. El proceso continúa y el estatus actual es modificable. Todas las persistentes estrategias para evitar una salida progresista y neutralizar las fuerzas del cambio de progreso no han conseguido sus objetivos. Pero no paran en el empeño para cerrar esa oportunidad costosamente formada por una década de activación popular progresista y de izquierdas, abanderada tras la justicia social y la democracia…
Es la perspectiva que temen esas fuerzas reaccionarias y que tienen que asumir: mantenerse en la oposición durante toda la legislatura, sin capacidad de influencia para impedir el grueso de las políticas públicas de progreso y la consolidación de su representación política e institucional. Así, a través de la crispación, expresan su impotencia para frenar una gestión progresista, aunque sea lenta y limitada. Y, además, manifiestan su incapacidad para impedir el fortalecimiento de una política y una alianza de progreso más firme, que se pueda prolongar a otra legislatura y abrir una dinámica de cambio sustantivo en España que, a su vez, condicione el modelo de país y el de la construcción europea.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-196/ensayo/crisis-y-estrategias
Judith Butler y la pertenencia al feminismo. Antonio Antón. Mientras Tanto nº 195 (noviembre 2020)
“En una interesante entrevista a Judith Butler sobre las guerras culturales (tiene un acceso en castellano), esta conocida feminista estadounidense de orientación posestructuralista apuesta por “renovar el compromiso feminista con la igualdad de género y la libertad de género”. Otra formulación reciente es “el feminismo es una lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, pero también es una investigación sobre el género en sí mismo, más allá de las categorías de hombre o mujer”. Son ideas que comparto al poner el acento en dos cuestiones básicas para un enfoque realista, multidimensional y sociohistórico: la acción práctica y relacional en los procesos identificatorios y de emancipación, y la igualdad de género, entre hombres y mujeres, al partir de su realidad de desventaja, desigualdad o discriminación. Son relevantes sus posiciones sobre ‘El género en disputa’ y ‘Deshacer el género’. No entro ahora en ello. Tengo una amplia valoración de su pensamiento, así como el de otras corrientes feministas en el reciente libro “Identidades feministas y teoría crítica”. Me detengo aquí en otras formulaciones sobre un aspecto particular: su posición sobre la pertenencia al feminismo. En conversación con ella y frente a las corrientes esencialistas explico mi enfoque crítico.
Su criterio de pertenencia al feminismo es inclusivo al considerar partícipes a todas las personas, incluido hombres, que se ‘aferran a las proposiciones básicas de libertad e igualdad’. Así se supera la interpretación biologicista y excluyente de que solo pueden ser feministas las mujeres. No obstante, es insuficiente por tener un sesgo idealista (posestructuralista) al poner el énfasis en lo discursivo, o sea, en las ideas o propuestas, con su sobrevaloración de su influencia en la formación de la identidad, feminista en este caso.
Desde la sociología crítica la pertenencia e identificación colectivas se van formado a través de las relaciones sociales, sobre la base de una práctica social prolongada, una interacción relacional solidaria tras esos objetivos de libertad e igualdad. Es decir, el hacerse e identificarse feminista es una conformación social, procesual e interactiva: supone comportamientos duraderos igualitarios-emancipadores y solidarios, interrelacionados con esa subjetividad. Es la experiencia vital, convenientemente interpretada, la participación en la pugna social y cultural en sentido amplio (incluyendo hábitos, estereotipos y costumbres además de subjetividad) frente a la desigualdad y la discriminación, la que va formando la identidad feminista (o cualquier otra de capas subalternas). Veamos algunos enfoques implicados en esta controversia.”
Referencia web: http://www.mientrastanto.org/boletin-195/ensayo/judith-butler-y-la-pertenencia-al-feminismo
Versión original en Público (10/10): https://blogs.publico.es/otrasmiradas/38742/judith-butler-y-la-pertenencia-al-feminismo/
Debilidades intelectuales de las izquierdas. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (9/10/2020)
“Un rasgo que condiciona las ideas del campo progresista y, específicamente, de su intelectualidad, es de carácter práctico y normativo. Aparecen, con otras formas, dos viejos debates sobre la orientación general de las izquierdas o fuerzas alternativas: 1) la importancia de la acción por la igualdad, en todos sus aspectos e incluida la de género, junto con la diferenciación con la pasada gestión liberal o retórica de la socialdemocracia y la reaccionaria de las derechas; 2) las formas organizativas y de acción social y política para propugnar el cambio y la mejora de la sociedad. Y ligado con ello, 3) cuáles son las necesidades y perspectivas teóricas para favorecer una interpretación más rigurosa y realista, que sirvan para mejorar la acción práctica y la conformación de un bloque social progresista y alternativo y, en particular, una configuración más sólida de las propias bases del espacio del cambio de progreso…
La cuestión para valorar es que el debilitamiento de la dimensión, la profundidad y la unidad de ideas propias, independientes y críticas, en las izquierdas, incluida las alternativas y radicales, así como en distintos movimientos y agrupaciones sociales y políticas progresistas, facilita el relleno con ideas ajenas a esa tradición, heterogéneas entre sí y acríticas y dependientes de otras instituciones y grupos mediáticos. La dificultad para elaborar ideas diferenciadas del discurso liberal dominante y mantener un pensamiento social progresista y democrático facilita la permanencia de una cultura más o menos ecléctica en asuntos clave. Las condiciones de la pugna cultural son muy desiguales…
Para impulsar una corriente sociopolítica más amplia o unificar un bloque social y político más complejo, por las diferentes sensibilidades existentes y su configuración plurinacional como el configurado por las fuerzas del cambio, es más necesaria una actividad crítica y teórica significativa, al menos en las élites de las organizaciones sociales y políticas, y madurar una comunidad intelectual progresista y con cierta actividad divulgativa…
Entre la intelectualidad progresista y las élites políticas y asociativas es necesario un impulso crítico, científico, para analizar también este campo, en pugna con las interpretaciones irracionales e idealistas, o simplemente superficiales. El aspecto central no es exclusivamente mejorar el conocimiento de la realidad, que ya es importante, sino prepararse mejor para dar respuestas adecuadas y justas ante esos problemas: conocer la realidad para transformarla.”
Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-anton/debilidades-intelectuales-izquierdas/20201009134028179954.html
Identidad feminista no es identidad de género. Antonio Antón, en Rebelión (10/09/2020)
En este artículo distingo entre los dos tipos de identidades, la feminista y la de género, y explico la formación del sujeto feminista, diferenciado y partícipe de un movimiento popular global o interseccional:
“En la identidad feminista influye el sexo (mujer) y el género (femenino). Pero no de forma determinista, sea biológica o estructural. Sí tiene importancia la realidad vivida, sentida y percibida de una desigualdad injusta, es decir, la pertenencia a un grupo social discriminado y con desventajas concretas, o bien con suficiente sensibilidad y solidaridad respecto de su situación.
Pero, sobre todo, el elemento sustantivo que configura ese proceso identificador feminista es la acción práctica, los vínculos sociales, la experiencia relacional por oponerse a esa subordinación y avanzar en la igualdad y la emancipación de las mujeres. La identificación feminista deriva del proceso de superación de la desigualdad basada en la conformación de géneros jerarquizados. Se trata de la actitud transformadora respecto de las funciones sociales, productivas y reproductivas desventajosas para la mitad de la población. Supone un cambio de su estatus vital subordinado…
La formación de un sujeto unitario superador de los sujetos o actores parciales va más allá de un liderazgo común (simbólico y legítimo), un objetivo genérico compartido (la democracia y la igualdad) o un enemigo similar (el poder establecido patriarcal-capitalista). Es un proceso sociohistórico y relacional complejo que necesita una prolongada experiencia compartida que debe superar las tensiones derivadas de los intereses corporativos y sectarios de cada élite respectiva, con su rigidez doctrinal legitimadora.”
La versión inicial se publica en CTXT (19/08): https://ctxt.es/es/20200801/Firmas/33121/identidad-feminista-transfobia-transfeminismo-antonio-anton.htm
El carácter social del feminismo. Antonio Antón, en Público (8/08/2020)
Destaco en este artículo el sentido social y transformador de las relaciones sociales del movimiento feminista, acompañado por el cambio cultural:
“En conclusión, los feminismos, como pertenencia grupal e identificación colectiva, se constituyen a través de una acción práctica y solidaria de carácter igualitario-emancipador por cambiar las relaciones desiguales e injustas que sufren las mujeres, las situaciones de desventaja que padecen. Su cultura emancipadora, en sentido amplio, incluye el cambio de hábitos, estereotipos y costumbres discriminatorios, y es consustancial a los feminismos. Conlleva la crítica y la oposición a los privilegios de género, los discursos y políticas machistas y las estructuras sociales dominadoras. Su implicación práctica democrático-igualitaria consolida una nueva subjetividad que, a su vez, refuerza sus valores solidarios y su motivación liberadora. Considerar al movimiento feminista como exclusivamente cultural relega la prioridad por el cambio de las relaciones reales desventajosas u opresivas y dificulta una acción crítica, popular, realista y transformadora. Es, sobre todo, un movimiento social, aunque con un gran componente cultural. El cambio feminista, además de las subjetividades, debe transformar las relaciones sociales de desigualdad y dominación; debe ser relacional.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/35772/el-caracter-social-del-feminismo/
Los tres ejes del feminismo. Antonio Antón, en Público (24/07/2020)
Destaco lo que, a mi modo de ver, son tres ejes feministas fundamentales y su complementariedad. Selecciono varios párrafos:
“Empiezo por matizar el énfasis unilateral en la pugna cultural, derivado de la prioridad por el tema de la sexualidad, como tarea central y eje principal de diferenciación entre corrientes feministas. Esta temática de la libertad sexual es fundamental para los colectivos LGTBI y el propio feminismo. El problema es su encaje en el conjunto de tareas y discursos feministas. Así, al priorizarlo de forma permanente y casi exclusiva, se infravalora la acción colectiva por la igualdad relacional efectiva y contra la violencia machista, cuestiones apoyadas por más de la mitad de la población adulta, unos veinte millones, especialmente de las mujeres. Son dos aspectos sustantivos de la activación feminista que, sin embargo, al situarlos en un segundo plano en los discursos y la acción colectiva de algunas élites, se dificulta la capacidad transformadora del conjunto de la realidad discriminatoria de las mujeres. Y esa unilateralidad no les permiten un mayor arraigo entre ellas…
Se trata de superar la idea convencional de la existencia de dos sexos o dos géneros rígidos y excluyentes y reconocer una pluralidad heterogénea de opciones intermedias, mixtas e indiferenciadas, así como sus derechos igualitarios y su legitimidad como proyecto vital decidido libremente…
La reacción agresiva en torno a la normativa sobre la libertad sexual y los derechos de las personas trans expresa el agotamiento del feminismo socioliberal y formalista y su retórica esencialista; pretende esconder su responsabilidad en el bloqueo de la situación discriminatoria de las mujeres; constituye un freno a las demandas feministas en los tres campos: igualdad relacional real, evitar la violencia machista con medidas efectivas y no del simple punitivismo legal y desarrollar los derechos sexuales…
Dicho de otra forma, el refuerzo de la libertad sexual y de género y la colaboración entre movimiento feminista y colectivos LGTBI no debiera hacerse a costa de la difuminación de la acción contra la discriminación femenina en esos otros dos campos de la igualdad relacional y contra la violencia machista. Sería caer en la trampa de las derechas y esos sectores puritanos y punitivistas, así como neutralizar o distorsionar las demandas masivas de las movilizaciones feministas.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/dominiopublico/33902/los-tres-ejes-del-feminismo/
Desafíos para el Gobierno. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 192 (julio 2020)
En este ensayo explico los tres rasgos distintivos de la actual coyuntura sociopolítica: las estrategias (confrontativa y centrista) de las derechas contra el Gobierno progresista de coalición, el fuerte consenso social progresista, que constituye una amplia base para apoyar su programa, y los retos a corto y medio plazo del Gobierno y las fuerzas de progreso:
“El cambio de contexto, derivado de la crisis sanitaria por la Covid-19 y la consiguiente crisis social, económica y vital, modifica el marco de los planes gubernamentales iniciales y, junto con la respuesta inmediata a la citada crisis, exige una adaptación de su proyecto en los dos planos: a corto y a medio y largo plazo. Más allá de la ambigüedad de ciertas palabras, como modulación o adaptación del proyecto gubernamental pactado, voy a valorar los retos del Gobierno, una vez explicado el fracaso de la estrategia confrontativa de las derechas y el riesgo de la nueva estrategia ‘moderada’ que ha reaparecido, con su correspondiente objetivo de reajuste centrista para encarar la crisis social, económica e institucional…
Derivados de esa polarización entre las derechas y las izquierdas (y los nacionalismos), existen tres retos inmediatos e interrelacionados para resolver por el Gobierno de coalición y garantizar su sostenibilidad a medio plazo, con suficientes apoyos sociales y parlamentarios…
En resumen, desde los poderes establecidos se está organizando el intento, otra vez, de cerrar la oportunidad de una etapa de transformación progresista, aislar a las fuerzas sociales y políticas del cambio de progreso, garantizar el continuismo económico-social y restaurar un nuevo bipartidismo consensual y excluyente que asegure la estabilidad del orden establecido. No cabe duda de que hay detrás fuerzas poderosas y que de fructificar las consecuencias sociales y políticas serían desastrosas. Pero, en el actual contexto, si no se cometen errores graves por las fuerzas progresistas, ambas versiones, la dura y la blanda, están condenadas al fracaso, aunque no por ello hay que desconocerlas o despreciar su embate. La solución sigue siendo la reafirmación popular en una política de progreso, con su activación cívica, y la determinación y unidad de la coalición gubernamental con los apoyos progresistas y democráticos.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-192/ensayo/desafios-para-el-gobierno
Polémicas sobre las rentas básicas. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 191 (junio 2020)
"Acabo de publicar un amplio estudio teórico sobre los tres tipos de rentas básicas, con una valoración crítica al modelo ortodoxo de Renta Básica Universal (RBU), que defiende la Red Global de Renta básica, inspirada en su presidente internacional Van Parijs, y la defensa de una renta social contra la vulnerabilidad socioeconómica, la gran prioridad del momento (ver Rentas sociales: igualdad, libertad y reciprocidad).
Ambos modelos se presentan como una superación del actual e insuficiente sistema de Rentas Mínimas de Inserción de las Comunidades Autónomas, ante lo que el Gobierno va a aprobar una propuesta de mejora con el citado IMV, complementaria con ellas, centrada en la acción contra la pobreza y cuya orientación integradora e igualitaria comparto, aunque su dimensión y su desarrollo en un plan articulado y convergente está por concretar y habrá que analizar.
En este ensayo pretendo clarificar los fundamentos teóricos y éticos de los distintos modelos de rentas básicas o sociales y las principales controversias y polémicas. Está dividido en tres partes. La primera explica los “Tres modelos de rentas básicas” y enmarca el criterio de su incondicionalidad; la segunda analiza “La reciprocidad en las rentas sociales”, y la tercera profundiza en “Los debates sobre las rentas básicas”, desde un enfoque social, relacional y contractualista."
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-191/ensayo/polemicas-sobre-las-rentas-basicas
Rentas básicas garantizadas. Antonio Antón. Mientras Tanto nº 190 (mayo 2020)
Ante la crudeza de la nueva dimensión de vulnerabilidad socioeconómica por la pandemia del coronavirus y sus consecuencias económicas y de empleo, se ha ido poniendo en primer plano la necesidad de una renta social garantizada como garantía de último recurso para evitar la dinámica de desigualdad y exclusión social. Aquí la explico sus características y el debate suscitado. Selecciono varios párrafos:
“Me centro en esa medida social urgente, llámese ingreso mínimo vital, renta básica, renta garantizada, renta mínima… Se trata de una renta social o pública que busca compensar a la gente que ha visto disminuir sus recursos y aumentar sus necesidades vitales y se mantiene en una situación vulnerable. Además de su impacto económico tiene, sobre todo, un papel social reequilibrador o de rescate ciudadano para superar el riesgo de pobreza…
Aludo a dos aspectos generales con los que se interrelaciona una renta social y sobre los que hay una diversidad de opiniones. Primero, su relación con el empleo (o el trabajo), que entiendo complementario de la protección social…
Segundo, hay que definir su objetivo, aclarar el debate de su universalidad e incondicionalidad, así como abordar las características de su gestión. Mi posición ya la he adelantado: garantizar unas condiciones de existencia dignas a las personas vulnerables, necesitadas de una protección pública…
En los últimos años, tras la crisis social y económica, la propuesta de una renta social (o básica) garantizada, dentro de un plan más global de rescate ciudadano, ha tenido una mayor repercusión pública, aunque sin apenas cambios normativos y presupuestarios, solo algunos retóricos. Los argumentos, críticas y justificaciones teóricas apenas han cambiado en estas tres décadas…
En definitiva, el punto de partida y el objetivo para una renta social es la existencia de una situación de vulnerabilidad social y económica a resolver, de un rescate ciudadano a implementar con la garantía de una vida digna, del acceso a la plena ciudadanía social y a la integración en la vida cívica de los sectores vulnerables.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-190/ensayo/rentas-basicas-garantizadas
El gran pacto, improbable. Antonio Antón, en Público (26/04/2020)
Explico la paradoja de por qué la mayoría ciudadana pide diálogo y, al mismo tiempo, ve improbable un acuerdo global, así como la necesidad de un plan modernizador, democratizador e igualitario y el conflicto de poder. Selecciono varios párrafos:
“Los Pactos de la Moncloa conllevaron para las derechas dos condiciones fundamentales que consiguieron entonces y ahora no pueden: su orientación neoliberal y su hegemonía política, con la marginación de la activación popular. Su reedición supondría cambiar a este Gobierno de coalición progresista, desalojando a Unidas Podemos, y reorientar sus prioridades. Como su emplazamiento es imposible de aceptar por el Partido socialista (y sus aliados), se pasan al boicot…
No hay alternativa a la mayoría de progreso de la investidura. Ya se intentó durante un lustro con distintas fórmulas. La resiliencia cívica y el 10-N las sepultó. Una variante, también fracasada, es cambiar de Presidente, a lo que se prestarían algunos sectores socialistas (como en el fiasco susanista contra Sánchez) poniendo otro candidato que garantizase un pacto de gobernabilidad con el PP. No obstante, para la dirección socialista no hay mejor oferta que el actual acuerdo de progreso…
La apuesta de las derechas a medio plazo parece que es promover el desgaste gubernamental, romper la coalición progresista y presionar para la convocatoria de elecciones anticipadas para retomar la hegemonía institucional. Interés partidista, alejado de sus grandes palabras de defender el bienestar social o un proyecto solidario de país, que le pasará factura…
Al Gobierno solo le cabe dos atareas entrelazadas. Primero, dialogar con el conjunto de fuerzas parlamentarias, agentes sociales y Comunidades Autónoma (y grandes municipios), con la posibilidad de llegar a algún acuerdo parcial con ellos. Segundo, reforzar la actual mayoría de la investidura y la alianza progresista y ampliar su legitimidad social, e implementar un plan modernizador, equitativo y democratizador. En definitiva, hacer frente a la pugna de legitimación pública y consolidar una trayectoria de progreso, en beneficio de la mayoría social, que pueda prolongarse para la próxima legislatura.”
Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/32281/el-gran-pacto-improbable/
El vacío teórico socialista. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 189 (abril 2020)
Una reflexión en la que explico las implicaciones estratégicas y de alianzas del relativo vacío teórico socialista, a raíz de la aportación de Manuel Cruz, intelectual y senador del PSC:
“En definitiva, no se trata de analizar el futuro desde una bola de cristal. Solo hay que señalar que los motivos del presente acuerdo gubernamental no derivan de compartir una estrategia (y una teoría) de progreso, sino de una conveniencia táctica mutua derivada del reequilibrio de poder tras el 10-N… que puede cambiar para la siguiente legislatura. La razón es que, especialmente, la dirección socialista no está interesada en elaborar y compartir con las fuerzas del cambio un diseño de país más ambicioso, común y duradero. Esa es la moraleja que, indirectamente, podemos sacar de la valoración de este senador del PSC, en funciones más de intelectual, sobre los déficits del ideario socialista, el cual tiene grandes repercusiones estratégicas que no aborda en su artículo. Así, volviendo al principio, el Partido Socialista y, en otro plano, el conjunto de las fuerzas progresistas y de izquierda tienen un reto por delante: impulsar un proyecto democrático y transformador de progreso, compartido e integrador del rojo, verde y violeta (y la plurinacionalidad).
En particular, partiendo de la refundación teórica que reclama Manuel Cruz, sobre todo el PSC y el sanchismo deben clarificar qué contenido sustantivo debería tener ese ideario socialista para fijar un rumbo a su estrategia a medio plazo y clarificar su acción gubernamental y de alianzas con un proyecto más nítido, social y democrático de país; y, de paso, construir una referencia renovadora de la socialdemocracia y el conjunto de las izquierdas para al menos todo el sur de Europa. El riesgo es que quede en el enésimo lavado de cara, con la consiguiente continuidad de la crisis de las izquierdas y la recomposición de las derechas. Por ello hay que tomarse en serio el diagnóstico del político-intelectual catalán, completarlo y avanzar en un plan transformador y una teoría crítica.”
Referencia web: http://www.mientrastanto.org/boletin-189/ensayo/el-vacio-teorico-socialista
Una versión inicial se edita en Nueva Tribuna (19/03): https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-anton/vacio-teorico-socialista/20200319002524172279.html
Identidades e interseccionalidad. Antonio Antón, en Mientras Tanto, nº 188 (marzo 2020)
Ensayo completo donde explico los procesos identitarios, la interseccionalidad como interacción de identidades, la articulación (interseccional) de la acción colectiva e institucional, la identificación feminista, los procesos identificadores y el sentido de las identidades. Expongo un párrafo de la introducción:
“Estos dos conceptos, identidad e interseccionalidad, han recobrado relevancia en el pensamiento social y, en particular, para la teoría feminista. Hacen referencia a algunas características de los grupos sociales, su reconocimiento y su relación, que conforman su actitud sociopolítica en un contexto de grandes transformaciones sociales. Por separado pero, sobre todo, juntos, ayudan a explicar la formación de nuevos actores (o sujetos), individuales y colectivos, y sus procesos participativos y colaborativos en el marco del cambio sociocultural y político. Conllevan una experiencia relacional diversa que se combina con lo común de la interacción humana, al mismo tiempo que con su pluralidad.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-188/ensayo/identidades-e-interseccionalidad
El nuevo progresismo de izquierdas. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 187 (febrero 2020)
Síntesis del Informe sobre las características sociodemográficas y de cultura política, de los electorados, particularmente de los progresistas o de izquierda, a partir del Barómetro del CIS:
“El perfil mayoritario de la base social y electoral de las fuerzas del cambio de progreso es el siguiente: Joven, urbano, de clase trabajadora y estudios medios, con cultura política progresista, feminista, ecologista y de izquierdas. Algunos de estos rasgos rompen o matizan cierto estereotipo sobre el electorado de Unidas Podemos y sus convergencias y aliados. Tiene unas diferencias significativas con los del conjunto de la sociedad y, en particular, los del Partido Socialista, la otra formación caracterizada de izquierdas o progresista y que, conjuntamente, van a gobernar España con un proyecto compartido…
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-187/ensayo/el-nuevo-progresismo-de-izquierdas
Nuevo Gobierno: Unidad para cambiar. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (14/01/2020)
A raíz de la encuesta de 40dB explico la actitud y las expectativas de los electorados progresistas y de las derechas respecto de la cohesión y la gestión del nuevo Ejecutivo de coalición:
Los desafíos estratégicos y políticos para las fuerzas del cambio, así como el reto de su propia configuración organizativa, teórica y de liderazgo, son impresionantes. Comienza un nuevo ciclo político e institucional, en el marco de la continuidad de una grave crisis social para la mayoría popular y con las imprescindibles agendas transformadoras, social y democrática. Del acierto de su gestión y sus relaciones con el Partido Socialista, así como de su capacidad de articular a una parte relevante de la sociedad, junto con la activación cívica, van a depender los equilibrios representativos de ambas fuerzas y el futuro del cambio real de progreso.”
“Dos aspectos generales se pueden destacar. Primero, la fuerte división social existente respecto de la actitud ante el nuevo Ejecutivo plural, entre la mayoría de los electorados de las tres derechas, escéptica, y la mayoría de la base social de progreso, esperanzada. Segundo, aparte de la desconfianza de la gente votante a las derechas, estimulada por sus dirigentes a través de la estrategia de la crispación, es relevante la existencia de sectores socialistas y, en menor medida, de Unidas Podemos que consideran al Gobierno plural excesivamente dividido e incapaz de afrontar los grandes retos transformadores. Son temas para reflexionar…
En definitiva, además de hacer frente a la oposición crispada de las derechas e impulsar un proyecto de cambio de progreso, con sabiduría, justicia, firmeza democrática y serenidad (las clásicas prudencia, justicia, fortaleza y templanza), el nuevo Gobierno progresista de coalición tiene dos grandes desafíos: forjar una dinámica unitaria, plural desde la lealtad al proyecto compartido, e iniciar unas reformas sociales y democráticas inaplazables. Estas, aunque sean parciales y lentas, deben prefigurar un compromiso real de cambio, democrático e igualitario, y un horizonte transformador. Ello permitirá una mayor conexión institucional con las mayorías sociales, facilitará la participación cívica y permitirá fortalecer el progresismo de izquierdas que garantice el cambio de ciclo político de progreso. La pugna por la legitimidad de este proyecto democratizador y por la justicia social va a ser dura. Su fracaso abriría las puertas a la involución social y política. El desafío afecta a toda la ciudadanía progresista y de izquierdas. Con realismo, habrá que reafirmar el sí se puede.”
Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-anton/nuevo-gobierno-unidad-cambiar/20200114082545170048.html
Artículos destacados propios en 2019
Nueva etapa gubernamental. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 185 (diciembre 2019)
“El preacuerdo del presidente socialista Pedro Sánchez y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, responde a las demandas y expectativas de una mayoría progresista amplia. Contiene propuestas para encarar los grandes retos sociales, institucionales y territoriales. Tiene unas posiciones integradoras e intermedias de los planteamientos de ambas formaciones políticas, con sus riesgos y sus límites, entre ellos la necesidad de ampliar sus apoyos parlamentarios, en particular los de ERC, cuestión a resolver en las próximas semanas. Aquí expongo una valoración general sobre el carácter del nuevo sanchismo y el marco del necesario acuerdo gubernamental cuyas características y alcance están por determinar.”
Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-185/ensayo/nueva-etapa-gubernamental
Resiliencia y mal menor, Antonio Antón, en Pensamiento Crítico (octubre 2019)
“Se necesita una reflexión estratégica. Por mi parte, aquí la abordo con esta aportación teórica en torno a un concepto nuevo, resiliencia, como actitud resistente y adaptativa ante importantes dificultades, y su conexión con otra idea antigua, proveniente de la conciencia trágica griega, la cultura del mal menor como elección obligada entre dos males. Se trata de profundizar en un enfoque realista y crítico que tiene grandes implicaciones políticas y que atraviesa el debate público.”
Referencia web original: http://www.pensamientocritico.org/resiliencia-y-mal-menor/
El antineoliberalismo de Nancy Fraser. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (12/09/2019)
Una evaluación de su pensamiento estratégico en la que destaco su caracterización del neoliberalismo progresista, una alianza contrahegemónica multidimensional, la oposición al neoliberalismo y el autoritarismo y la pugna por la hegemonía en los movimientos sociales:
“Por tanto, como señala FRASER, dominación de clase y jerarquía de estatus son parte integral de la sociedad capitalista. La opresión de género o etnia-raza no son superestructurales (o culturales), sino estructurales respecto del orden social institucionalizado: son facetas de la misma gente… popular (y algunas también de sectores oligárquicos). Así, frente a la actitud superficialmente moralizante que hoy impera en los círculos progresistas, afirma que ‘lo que debería distinguir a la izquierda de esas posturas es la atención a las bases estructurales fundamentales de la opresión social’.
En definitiva, hay que reconocer que el racismo y el sexismo no son solo ‘superestructurales’ o culturales, sino ‘estructurales’. Con esa posición se combate la idea tradicional y excluyente de clase trabajadora (a veces identificada con los varones blancos) como opuesta a mujeres, inmigrantes, personas de color… que serían segmentos sin pertenencia de clase trabajadora, cuando en muchos campos son mayoritarios. De ahí se deduce su afirmación de que el ‘reconocimiento y la distribución son fundamentales para este análisis por razones históricas’ y para un proyecto transformador.”
Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-anton/antineoliberalismo-nancy-fraser/20190912120601166066.html
A propósito del estudio de Alberto Garzón (La identidad de clase). Antonio Antón, en Nueva Tribuna (13/08/2019)
Realizo un comentario sobre la ‘identidad de clase’, a propósito del estudio de Alberto Garzón sobre la expresión electoral de la clase trabajadora:
“El artículo, avance de una investigación más amplia pendiente de publicar, pone de relevancia el factor de clase respecto de la expresión político-electoral. Es decir, valora la interacción entre la realidad ‘objetiva’ de clase del electorado y su identificación política. Tiene un enfoque realista con abundante justificación empírica y alusiones teóricas. No obstante caben algunos comentarios relacionados con la necesidad de una visión multidimensional, inclusiva y renovada del concepto de clase y superadora del determinismo económico para definir mejor la formación de un sujeto social y político democrático-igualitario y su papel transformador en el actual contexto.”
Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-anton/proposito-estudio-alberto-garzon/20190813115151165304.html
Carácter de los sujetos, de Antonio Antón en Nueva Tribuna (12/07/2019)
Extracto de una Comunicación al reciente Congreso Español de Sociología (Valencia, julio de 2019) donde explico el concepto de sujeto colectivo como agente activo que comparte realidades, vínculos, trayectorias y demandas, así como los procesos de reconocimiento e identificación y la experiencia de los movimientos sociales y la unidad popular.
Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-anton/caracter-de-los-sujetos/20190712110616164436.html
Habrá trabajo, pero de mala calidad, Antonio Antón en CTXT (8/05/2019)
“El problema principal del empleo es su precarización, no su desaparición. Según la OIT, 2.000 millones de personas, el 61% de la población activa mundial, tenía un puesto informal en 2016… La crisis socioeconómica y las políticas de ajuste y austeridad aplicadas en esta última década han ocasionado graves consecuencias sociolaborales: paro masivo, precarización del empleo, devaluación salarial, segmentación y segregación y desequilibrio en las relaciones laborales. Disminuye el empleo decente o de calidad y se genera empobrecimiento, desigualdad e incertidumbre. Por tanto, hay que volver a analizar con realismo estas tendencias, hacer frente a los prejuicios convencionales y explicar sus implicaciones sociolaborales y normativas. [En este artículo analizo] primero, las tendencias del empleo mundial. Segundo, el impacto tecnológico en el empleo señalando que el problema principal es el tipo de poder. Tercero, una de sus implicaciones normativas: la renta básica. Termino con unas conclusiones.”
Referencia web original: https://ctxt.es/es/20190508/Politica/26017/Antonio-Anton-empleo-economia-trabajo-calidad-temporalidad-precariedad.htm
Debates sobre feminismo, Antonio Antón, en Pensamiento Crítico (22/03/2019)
“El feminismo tiene numerosos retos por delante para el fortalecimiento de su impacto transformador de relaciones sociales y estructuras institucionales machistas. A pesar de la masiva sensibilización feminista, este año no se han producido avances significativos frente a esa realidad discriminatoria y sí nuevos riesgos de involución derivados de la regresión de las derechas. El proceso de este nuevo 8 de marzo está demostrando su capacidad unitaria, expresiva y movilizadora, la exigencia de reconocimiento y derechos de las mujeres (y personas LGTBIQ) y la articulación de unas demandas cívicas por una igualdad fuerte y efectiva. Primero hago un análisis de la activación feminista, particularmente, de las jóvenes. Segundo, expongo varias reflexiones de carácter teórico sobre el feminismo.”
Referencia web original: http://www.pensamientocritico.org/debates-sobre-feminismo/
Salir del bloqueo, Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 176, febrero/2019
Versión completa donde detallo los dilemas estratégicos y organizativos de las fuerzas del cambio:
“Es necesaria una profunda reflexión y un impulso renovado para avanzar en la democracia y la igualdad, así como en la consolidación y unidad de las fuerzas del cambio. Partiendo de estos hechos, desde un enfoque crítico de la sociología política y de los movimientos sociales, me centro en tres aspectos encadenados y complementarios para clarificar las opciones progresivas. Primero, las dificultades y características de una estrategia de progreso por parte de las fuerzas del cambio, considerando las implicaciones del ascenso del bloque reaccionario de las tres derechas y la ambivalencia de la dirección socialista. Segundo, cómo superar la situación de bloqueo político y, especialmente, la subjetividad de ansiedad existente en mucha gente progresista por el temor a un retroceso político y representativo, así como fortalecer, con fundamentos realistas, una activación cívica y una voluntad colectiva igualitarias y democratizadoras en torno a un renovado proyecto de país, democrático, social y plurinacional. Tercero, cómo avanzar en una vertebración organizativa del conjunto de las fuerzas del cambio y, en particular, de Podemos sobre la base de una unidad y colaboración desde la pluralidad y el talante democrático e integrador, puestos en cuestión ahora por la crisis en Madrid (y estatal), a raíz de la candidatura autonómica de Íñigo Errejón con la plataforma Más Madrid y la respuesta contundente de la dirección… Por último, explico la necesidad y las características de un proyecto renovado de cambio.”
Referencia web original:
http://www.mientrastanto.org/boletin-176/ensayo/salir-del-bloqueo
Reeditado (24/02): http://www.pensamientocritico.org/salir-del-bloqueo/
Artículos destacados propios en 2018
Formación y diversidad del sujeto. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 173 (1/11/2018)
En este ensayo, “apunto a una articulación democrática y participativa del sujeto como actor cívico en sus distintas configuraciones parciales, trayectorias específicas e interacciones socioculturales y políticas, sean movimientos sociales, tendencias sociopolíticas o corrientes de opinión, con una dinámica y una base social vinculadas a las clases trabajadoras o capas populares (pueblo). Ese sujeto colectivo o corriente popular está conformado histórica y relacionalmente, a través de la interacción práctica por intereses y demandas compartidas, bajo el respeto a su pluralidad interna; por tanto, con mecanismos democráticos, unitarios y flexibles, y con objetivos y dinámicas comunes diferenciadas del poder dominante.”
Referencia web original:
http://www.mientrastanto.org/boletin-173/ensayo/formacion-y-diversidad-del-sujeto
Lecciones catalanas. Antonio Antón, en Pensamiento Crítico (6/10/2018)
Tras una pequeña síntesis introductoria del contexto, el objeto de estas reflexiones es la valoración de los fundamentos ideológico-políticos del nacionalismo excluyente catalán representado por el liderazgo de C. Puigdemont, en el marco del conflicto nacional y social en Cataluña y España y la reacción del nacionalismo conservador español. En particular, explicaré su relación con el etnopopulismo, así como su singularidad y su diferenciación respecto de las tendencias de extrema derecha y las dinámicas de recomposición de las élites que se están produciendo en diversos países europeos. De esta experiencia se sacan diferentes enseñanzas estratégicas y teóricas. Son, aunque no solo, lecciones catalanas a considerar para el cambio político de progreso en España y la Unión Europea.