Sociólogo y politólogo.  Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)

Artículos propios. Año 2024


Con párrafos seleccionados, un breve comentario y la referencia web original. El texto completo pinchando en el enlace. Para acceder a los años anteriores en la entrada correspondiente de la Portada y de Publicaciones.

Desafíos articuladores y unitarios. Antonio Antón, en Público (16/06/2024)


Tras el balance de las elecciones europeas del 9J y la dimisión de Yolanda Díaz como coordinadora general de Movimiento Sumar, explico la fragilidad democrática y de la cultura pluralista en la izquierda transformadora y el corporativismo sectario en las élites alternativas como deficiencias que dificultan su tarea de representación y avance social y democrático. Reproduzco varios párrafos:


“Toda esta vertebración, poco transparente y sin criterios objetivos compartidos, afecta a la configuración democrático-pluralista del sujeto político, a su papel de mediación con la sociedad, a su prestigio como ‘mediador’ de las relaciones sociales y políticas; genera distanciamiento o desafección hacia esa dirigencia poco maleable. Es contraproducente con la senda hacia un frente amplio, unitario y plural…


Hace tiempo se había iniciado el cuestionamiento público de la legitimidad del liderazgo de Yolanda Díaz como garantizadora del ensanchamiento electoral y de influencia, beneficioso para el conjunto y cada parte del conglomerado, es decir, para un objetivo común, en el que quedaba fuera Podemos. La reacción inmediatista es a mirar por la posición institucional de cada cual a corto plazo; o sea, a cierta fragmentación y descomposición del proyecto e interés colectivo, visto como privilegio hegemonista de parte.


El divisionismo y el burocratismo de las élites partidistas es un tema polémico en la historia de las izquierdas y la ciencia política, desde la revolución francesa y pasando por las experiencias de estos dos siglos hasta el debate sobre la oligarquía de los partidos políticos de hace un siglo y replanteado en la actualidad.


Es necesaria la superación de esas inercias e intereses corporativos de las estructuras dirigentes de los partidos políticos, así como las deficiencias participativas de los hiperliderazgos. Se trata de reforzar, junto con su función representativa y gestora, un doble plano democrático: el talante unitario y colaborativo, y el respeto y la regulación de la pluralidad.


En definitiva, sin un cambio de actitud político-democrática, sobre todo, de la dirigencia de Sumar, con un modelo orgánico integrador y respetuoso con el pluralismo, no es posible una cooperación con Podemos, centrado en su propio autodesarrollo, ni la perspectiva de un frente amplio, que pueda abordar unitariamente la próxima etapa política y electoral de 2027, de municipales, autonómicas y generales, con el fin del ciclo institucional progresista en España. Como he dicho en otro lugar, la solución, de venir, vendrá de abajo y, en parte, de fuera de las dirigencias alternativas actuales. Es un desafío para la izquierda transformadora.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/84195/desafios-articuladores-y-unitarios/

Frente al declive. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (14/06/2024)


Análisis de las causas del declive de la izquierda alternativa, la respuesta renovadora fallida, la articulación unitaria y pluralista, con una bifurcación estratégica y un horizonte problemático. Selecciono varios párrafos:


“Hacer frente al declive representativo de la izquierda transformadora supone afrontar los tres tipos de causas, con credibilidad transformadora, democrática y unitaria: la ofensiva del poder establecido y las derechas con su acoso jurídico-mediático-policial, con la descalificación y el aislamiento político a los actores con capacidad de desafío transformador; la relativa renovación socialista y su ligero giro a la izquierda, con el efecto de achicar el espacio socioelectoral alternativo; las propias deficiencias y limitaciones de esa izquierda, en particular dos: la falta de arraigo social, y sus dificultades articuladoras y unitarias…


Esa voluntad estratégica transformadora es lo que el poder establecido no perdona y lo que se exige abandonar con una rectificación (rendición) y una (inmerecida) autocrítica como supuesto error estratégico (que no corresponde). Su persistente insistencia, con rigidez política y fanatismo mediático, busca la culpabilización alternativa como provocadora de toda la contraofensiva regresiva y autoritaria, tiende a justificar el castigo por haberla implementado y desgastar a sus promotores alternativos.


En cierta medida han conseguido sus objetivos, pero solo en parte. Los resultados del 9J son reflejo de ello. No obstante, persiste un doble factor, en un grave contexto, que impide ese cierre normalizador del continuismo y el bipartidismo corregido: una base social transformadora todavía relevante; una vertebración orgánica alternativa algo fragmentada y desconcertada pero todavía con potencialidad articuladora y representativa, que debe revalidar.


Además, existe una escasa legitimidad pública de las políticas regresivas y autoritarias, aun con el avance segregador conservador -del mercado y las posiciones con privilegios o expectativas comparativas superiores- como respuesta a la inacción transformadora.


Estamos en otra encrucijada estratégica. Veremos las dinámicas populares y las capacidades y la orientación de las dirigencias alternativas y del conjunto del bloque democrático y plurinacional para impulsar la remontada política y electoral y garantizar una etapa de progreso, que evite la involución derechista. El desafío inmediato: la capacidad de rearticulación de Sumar, tras la dimisión de Yolanda Díaz como coordinadora general y la crisis del espacio, y el grado de consolidación de Podemos en su autodesarrollo, con la vista puesta en el contexto sociopolítico, las dificultades unitarias y las posibilidades de cooperación alternativa y progresista en el próximo ciclo político-electoral hasta 2027.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/yolanda-diaz-sumar-podemos-9j-frente-declive/20240614171507227954.html

Encrucijada para las izquierdas. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 235 (1/06/2024)


Ensayo sobre la catarsis socialista, la necesidad del avance social y democrático, el dilema de Sánchez, la inconsistencia estratégica socialista y el refuerzo del bloque democrático y plurinacional. Selecciono varios párrafos:


“Por otra parte, parece que Podemos resiste con un mínimo electorado que no absorbe Sumar y le permite sobrevivir y condicionar las políticas públicas y la articulación de Sumar (y al propio PSOE), que debe cuidar también su flanco izquierdo. El futuro, necesariamente, debería pasar, ante los grandes retos existentes, por una nueva reagrupación con bases objetivas y democráticas, la reafirmación transformadora y la renovación orgánica más unitaria y superando las desconfianzas, prepotencias y sectarismos; al menos como hipótesis a medio plazo -el siguiente ciclo electoral- frente al riesgo de la irrelevancia.


En todo caso, el refuerzo del bloque democrático y plurinacional y, particularmente, el propio Partido Socialista, necesitarían del acicate de una izquierda transformadora revitalizada y unitaria, con suficiente credibilidad, cuestión imperiosa para desempeñar un papel significativo. E, igualmente, de las izquierdas nacionalistas -en competencia también con sus derechas nacionalistas-, con el realismo del devenir estatal y europeo.


Y todo ello, en la medida que haya una reactivación cívica masivas que renueve, regenere y amplíe las propias izquierdas y la articulación popular como factor clave para el refuerzo de ese bloque popular progresista. En definitiva, democratización y avance social van de la mano y de su interacción y consistencia depende el futuro del país (de países).”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/235/ensayo/encrucijada-para-las-izquierdas/

El desafío de la remontada alternativa. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 235 (1/06/2024)


“No es descartable la posibilidad de cierta recuperación de esa base social y su reflejo electoral e institucional; depende de las dinámicas sociopolíticas y la capacidad de las dirigencias alternativas”. Selecciono varios párrafos:


“En el plano estatal, no se ha cerrado el ciclo institucional de progreso, con la persistencia de un significativo campo sociopolítico a la izquierda del Partido Socialista, que condiciona las políticas públicas -más justicia social y democratización- y la representación político-institucional, con la superación del bipartidismo y la configuración de mayor pluralidad representativa…


O sea, el objetivo de Sumar del ensanchamiento representativo mediante la moderación política y la exclusión de Podemos (visto más como lastre que como activo), con la confianza de la benevolencia mediática por ello, está fracasando. Y se nota la dificultad para condicionar al PSOE y sus políticas continuistas o contraproducentes, sin una presión social conjunta. Todavía no es tarde para la rectificación por parte de la dirigencia de Sumar, y hay algunos indicios de expresión pública de discrepancias en el Gobierno, aunque sin puentes de diálogo con Podemos. Su proceso constitutivo hasta el otoño busca la legitimación de su actual diseño, pero las evidencias de sus dificultades exigen un replanteamiento global de su estrategia, más incisiva y unitaria…


La cuestión fundamental es, además de esas condiciones sociohistóricas o estructurales, la formación y consolidación de esas mareas sociopolíticas a través de una experiencia masiva de participación cívica en la defensa de sus intereses y demandas socioeconómicos y democráticos, así como la calidad de la articulación social y, específicamente, partidaria de su representación política e institucional…


Sin embargo, el PSOE (y la izquierda nacionalista) persiste en la absorción de parte de ese electorado alternativo, menos consistente por esa fragilidad política y articulatoria.”


Referencia web: https://mientrastanto.org/235/de-otras-fuentes/el-desafio-de-la-remontada-alternativa/


Referencia de la edición original en Rebelión (6/05/2024): https://rebelion.org/el-desafio-de-la-remontada-alternativa/

Transformar la izquierda. Antonio Antón, en Rebelión (27/05/2024)


Ponencia completa presentada en las Jornadas municipalistas de Zaragoza en Común. Selecciono varios párrafos:


“Tras la expectativa de ascenso electoral y la ilusión inicial de un frente amplio unitario (truncadas desde las elecciones autonómicas en Andalucía de junio de 2022 y hasta la asamblea de Magariños, en abril de 2023), se impone la necesidad del realismo sobre la continuación del declive representativo (28-M y 23J, y evidente desde las anteriores elecciones andaluzas y las posteriores gallegas, vascas y catalanas).


La doble conclusión es que, por un lado, disminuye la legitimación de la nueva estrategia de moderación reformadora y discursiva como la palanca de la remontada electoral, en un contexto de hegemonismo socialista; y por otro lado, se ve cuestionado su liderazgo colectivo, sin la expectativa de recuperación electoral prometida, aunque con continuidad de posiciones institucionales gubernamentales, y con el repliegue corporativo de cada grupo político. Además, se hace evidente la incapacidad política y articuladora de la dirigencia alternativa y se genera la tensión sobre el relato de sus causas y responsabilidades, con los intentos de legitimación respectiva de los diferentes grupos políticos, incluido Podemos…


El problema y la solución hacia la remontada, es doble: de carácter político, sobre la necesaria estrategia diferenciadora del partido socialista (y la izquierda nacionalista) con credibilidad transformadora real y arraigo social; y de capacidad articuladora unitaria con la necesaria cultura democrático-pluralista…


El pragmatismo sanchista y su hegemonismo político persiste en cerrar ese ciclo de adversarios estratégicos, con una legitimidad social significativa, que condicionen un proceso reformador relevante...


La opción confrontativa escogida -más allá de la retórica transformadora inicial y distintos errores discursivos- me pareció acertada, fue avalada por más del 80% de la militancia alternativa, y ya hemos visto lo que ha dado de sí: forzó la crisis y la renovación socialista, con su giro hacia la izquierda y la apertura democrática, hasta el desalojo gubernamental de la derecha con la moción de censura de 2018, junto con la posterior experiencia reformadora real aunque limitada, del gobierno progresista de coalición, en 2020/2023, y su prolongación posterior menos intensa.


Pero aquel emplazamiento estratégico ha tenido una particularidad: la gran ofensiva, con la correspondiente guerra jurídica-mediática-institucional, del poder establecido -incluida la aquiescencia socialista- contra esas fuerzas del cambio con posiciones de cierto poder transformador y legitimación pública, que cuestionaba los privilegios de siempre…


Esa voluntad estratégica transformadora es lo que el poder establecido no perdona y lo que se exige abandonar con una rectificación (rendición) y una (inmerecida) autocrítica como supuesto error estratégico (que no corresponde) …


En cierta medida han conseguido sus objetivos, pero solo en parte. Persiste un doble factor, en un grave contexto, que impide ese cierre normalizador del continuismo y el bipartidismo corregido: una base social transformadora todavía relevante; una vertebración orgánica alternativa algo fragmentada y desconcertada pero todavía con potencialidad articuladora y representativa…


Por tanto, la dificultad principal en la izquierda alternativa no es la diferencia programática o ideológica en sus definiciones generales. Es otro el elemento político decisivo, con importantes conexiones ideológicas y organizativas: el corporativismo sectario de (parte de) sus élites respecto de la vertebración partidaria estatal (y autonómica), con sus expectativas y procesos aspiracionales para conseguir reconocimiento público y estatus institucional. Tiene una vinculación, a veces confusa o indirecta, con los intereses, demandas y expectativas del poder o de fracciones populares y grupos sociales diversos con polarización identitaria…


En definitiva, tras la experiencia de estos meses de cierto agotamiento representativo, a confirmar en los resultados de las elecciones europeas, se debe abrir una fase de reflexión y recomposición. Y veremos la capacidad de las élites dirigentes para remontar el declive y la fragmentación y avanzar en la colaboración y la perspectiva de una amplia alianza de la izquierda transformadora, como factor relevante dentro de un bloque democrático y plurinacional que impulse el avance social y de derechos frente a la involución reaccionaria de las derechas.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/transformar-la-izquierda/


Reeditado en Voces Críticas nº 45, Boletín sociocultural de Acción en Red-Madrid (16/06/2024):

https://mailchi.mp/0db230ff08ea/voces-crticas-junio-2024

La transformación de la izquierda. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (25/05/2024)


Extracto de la ponencia en las jornadas de Zaragoza en Común (mayo-2024). Selecciono varios párrafos:


“Hablo de encrucijada estratégica porque tras casi quince años de inicio del ciclo de activación cívica y respuesta progresista existe el debate sobre su final, el cierre del ciclo, con un cambio cualitativo en las tendencias sociopolíticas y las relaciones de fuerzas políticas en ese campo democrático y de izquierdas.


Existe una interpretación interesada sobre el cierre del proceso de cambio, el agotamiento del impulso reformador del 15M, en sentido amplio, con el debilitamiento del espacio político del cambio de progreso, y una nueva hegemonía socialista, con mayor continuismo y una subalternidad de las fuerzas alternativas, Sumar y Podemos, que tendrían una limitada operatividad movilizadora y gestora, aunque con cierta influencia institucional y discursiva.


El objetivo del poder establecido, desde el comienzo de esta etapa, ha sido frenar, debilitar y marginar esta dinámica transformadora y su expresión político institucional, en particular Podemos y su desafío de sorpasso al PSOE, con la superación del bipartidismo gobernante. Esta izquierda social y política se caracteriza por su radicalismo reformador, especialmente en dos campos: la justicia social y la democratización política, incluida la territorial. La normalización político-institucional consistiría en la vuelta a un bipartidismo imperfecto, sin el condicionamiento al Partido Socialista (y al conjunto del sistema) por una fuerza consistente y reformadora a su izquierda…


Se trata del ciclo actual de progreso que considero que no se ha agotado, pese al empeño de los grupos de poder por su cierre, en la doble dimensión como activación cívica y como espacio socioelectoral y político…

 

La doble conclusión es que, por un lado, disminuye la legitimación de la nueva estrategia de moderación reformadora y discursiva como la palanca de la remontada electoral, en un contexto de hegemonismo socialista; y por otro lado, se ve cuestionado su liderazgo colectivo, sin la expectativa de recuperación electoral prometida, aunque con continuidad de posiciones institucionales gubernamentales, y con el repliegue corporativo de cada grupo político.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-politico-transformacion-izquierda-gobierno-progreso/20240525111359227233.html

La falta de arraigo social. Antonio Antón, en Público (24/05/2024)


Analizo una deficiencia estructural de la izquierda transformadora, admitida parcialmente y sin resolver bien, que se debe superar. Selecciono varios párrafos:


“La falta de arraigo local es una deficiencia, abiertamente constatada en las últimas debacles electorales, reconocida a medias y, sobre todo, sin terminar de diagnosticar bien y, por tanto, de resolver. Más que un error, que también, es una deficiencia estructural de las fuerzas del cambio, reforzada por una orientación política unilateral, la prioridad institucional del acceso al gobierno central con la construcción de la representación política (los surfistas, no la ola que estaba dada). Además, está legitimada por una teoría idealista: la versión del populismo como idealismo discursivo, o la construcción de la realidad de pueblo desde las ideas… con el predominio de la actividad discursiva y de propaganda y no de la articulación social de base sobre la experiencia participativa en el conflicto social. Esa teoría era dominante en todas las sensibilidades del primer Podemos, aun con sus distintas variantes políticas, más transversales o más confrontativas…


En definitiva, tras la experiencia de estos meses de cierto agotamiento representativo, a confirmar en los resultados de las elecciones europeas, se debe abrir una fase de reflexión y recomposición. Y veremos la capacidad de las élites dirigentes para remontar el declive y la fragmentación y avanzar en la colaboración y la perspectiva de una amplia alianza de la izquierda transformadora, como factor relevante dentro de un bloque democrático y plurinacional que impulse el avance social y de derechos frente a la involución reaccionaria de las derechas.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/83515/la-falta-de-arraigo-social/

TRANSFORMAR LA IZQUIERDA. Antonio Antón y Luisa Broto

Jornadas municipalistas de Zaragoza en Común-PRIMERA SESIÓN (16/05/2024)


Sesión completa, con presentación, ponencias y debate, en YouTube (2h.)

Referencia:https://www.youtube.com/watch?v=R0KrBNEUXaw

Democratización y avance social. Antonio Antón, en Público (15/05/2024)


La combinación necesaria de los dos aspectos, regeneración democrática y reforma social. Selecciono varios párrafos:


“El Presidente Pedro Sánchez, tras su reflexión sobre la existencia de lawfare hacia su entorno familiar, con la conciencia de la degradación democrática y su confirmación de seguir liderando el país, se enfrenta a un importante dilema: qué hacer para evitar el acoso judicial, mediático y político del amenazante bloque conservador y garantizar su plan reformador progresista con su hegemonía institucional.


Lo más inmediato conseguido con su gesto ha sido priorizar un foco, la regeneración democrática, ante el relativo bloqueo de la reforma social, clave para el programa de la coalición, y la forzada amnistía, imprescindible para la investidura y la primera andadura de la legislatura. Ambos temas están forzados por sus dobles socios parlamentarios con sus respectivas bases sociales y condicionado por profundos problemas estructurales que deben afrontarse: la relevante desigualdad y precariedad social con el débil Estado de bienestar, y la democratización del Estado con la articulación de la plurinacionalidad…


A tenor de los pocos estudios demoscópicos recientes -veremos los resultados de las elecciones catalanas y, sobre todo, de las europeas-, el Partido Socialista se ha reforzado electoralmente, en particular por su izquierda a costa de Sumar que ha tenido que incrementar su diferenciación política más social y su perfil propio más crítico para resguardar su electorado… cosa habitual en la experiencia anterior de Unidas Podemos, calificada de ‘ruidosa’.


Por otra parte, parece que Podemos resiste con un mínimo electorado que no absorbe Sumar y le permite sobrevivir y condicionar las políticas públicas y la articulación de Sumar (y al propio PSOE), que debe cuidar también su flanco izquierdo. El futuro, necesariamente, debería pasar, ante los grandes retos existentes, por una nueva reagrupación con bases objetivas y democráticas, la reafirmación transformadora y la renovación orgánica más unitaria y superando las desconfianzas, prepotencias y sectarismos; al menos como hipótesis a medio plazo -el siguiente ciclo electoral- frente al riesgo de la irrelevancia.


En todo caso, el refuerzo del bloque democrático y plurinacional y, particularmente, el propio Partido Socialista, necesitarían del acicate de una izquierda transformadora revitalizada y unitaria, con suficiente credibilidad, cuestión imperiosa para desempeñar un papel significativo. E, igualmente, de las izquierdas nacionalistas -en competencia también con sus derechas nacionalistas-, con el realismo del devenir estatal y europeo.

Y todo ello, en la medida que haya una reactivación cívica masivas que renueve, regenere y amplíe las propias izquierdas y la articulación popular como factor clave para el refuerzo de ese bloque popular progresista. En definitiva, democratización y avance social van de la mano y de su interacción y consistencia depende el futuro del país (de países).”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/83263/democratizacion-y-avance-social/

Fortalecer la democracia. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (12/05/2024)


En defensa de la firmeza democrática. Selecciono varios párrafos:


“El Partido Socialista y el conjunto de las fuerzas progresistas y plurinacionales están en una encrucijada para afrontar la persistente deslegitimación social de las derechas y diversos poderes fácticos, a través de medios ilegítimos: la guerra jurídica o lawfare, y la instrumentalización mediática de la mentira y la descalificación pública. El Presidente Pedro Sánchez lo ha expuesto claramente, con la ayuda de una fuerte dramatización sobre la posibilidad de su dimisión y la generación de un vértigo político-emocional por la incertidumbre del vacío gubernamental y la inseguridad de la respuesta institucional progresista.


Se ha puesto en primer plano un problema grave de la democracia española: la extraordinaria capacidad de determinados poderes ocultos para condicionar, con mecanismos no democráticos, la gobernabilidad y, por tanto, la soberanía popular y la democracia. De pronto, ha adquirido una relevancia masiva la degradación de este sistema democrático y la influencia de operadores iliberales para forzar el cambio de representantes elegidos democráticamente y frenar los avances sociales y de progreso. Tiene un sentido político claro: debilitar el bloque democrático y plurinacional, junto con el gobierno de coalición progresista, y reforzar los sectores derechistas, que tratan de cerrar el ciclo de progreso y abrir una dinámica regresiva y autoritaria…


La particularidad ahora es que, una vez debilitado Podemos y neutralizado el posible ascenso de Sumar, el obstáculo principal para las derechas y las cloacas del Estado es el propio Partido Socialista. Así, aunque de forma preventiva hace ya una década que preparan los chantajes familiares necesarios al Presidente Pedro Sánchez para forzarle a una mayor moderación política, con la aceptación de la hegemonía del Partido Popular, y ahora los redoblan, se incrementa la crispación y operan con toda la máquina del fango.


No obstante, fracasa toda la operación derechista para obligarle a dimitir y abrir el camino para el acceso gubernamental conservador e imprimir su giro regresivo, centralizador y de colonización institucional, particularmente con la instrumentalización de los dos poderes más operativos hoy: el judicial y el mediático.

La catarsis promovida por el presidente del Ejecutivo ha tenido un efecto positivo: ha manifestado la profundidad y gravedad del déficit democrático de nuestro sistema político, que atenta al corazón mismo de la gobernanza y la ética pública. Existen una clase política de derechas y unos grupos de poder fáctico que desprecian los valores y los procedimientos básicos de la democracia, y utilizan el ventajismo político ilegítimo como medio de deslegitimación del adversario -enemigo- y garantía de su acceso al poder y su control.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/gobierno-fortalecer-democracia-ulltraderecha-fascismo/20240511230950226863.html

El desafío de la remontada alternativa. Antonio Antón, en Rebelión (6/05/2024)


El agotamiento del impulso reformador, las deficiencias de las dirigencias alternativas y la búsqueda de respuestas. Selecciono varios párrafos:


“En el plano estatal, no se ha cerrado el ciclo institucional de progreso, con la persistencia de un significativo campo sociopolítico a la izquierda del Partido Socialista, que condiciona las políticas públicas -más justicia social y democratización- y la representación político-institucional, con la superación del bipartidismo y la configuración de mayor pluralidad representativa…


O sea, el objetivo de Sumar del ensanchamiento representativo mediante la moderación política y la exclusión de Podemos (visto más como lastre que como activo), con la confianza de la benevolencia mediática por ello, está fracasando. Y se nota la dificultad para condicionar al PSOE y sus políticas continuistas o contraproducentes, sin una presión social conjunta. Todavía no es tarde para la rectificación por parte de la dirigencia de Sumar, y hay algunos indicios de expresión pública de discrepancias en el Gobierno, aunque sin puentes de diálogo con Podemos. Su proceso constitutivo hasta el otoño busca la legitimación de su actual diseño, pero las evidencias de sus dificultades exigen un replanteamiento global de su estrategia, más incisiva y unitaria.


Todavía no es tarde para la recomposición de la izquierda transformadora, en la perspectiva de las próximas elecciones generales de 2027 (o anticipadas), que serán decisivas para la supervivencia de todo el espacio como actor determinante del proceso de cambio de progreso en España. O, dicho de otra manera, de cierre de este ciclo de exigencia reformadora, social y democratizadora, y vuelta a la normalización bipartidista, con el riesgo de la victoria involucionista de las derechas y, en el menos malo de los casos, con la continuidad de la prevalencia gubernamental socialista con su pretensión de mayor autonomía en su gestión centrista respecto de su izquierda y el bloque nacionalista.


Pero, se habría agotado la gran relevancia del impulso reformador y democrático de estos quince años, en espera de un nuevo recomienzo de la activación cívica y la articulación partidaria. La radiografía de las elecciones europeas del 9 de junio nos dará pistas sobre esa trayectoria en España y también en la Unión Europea…


La cuestión fundamental es, además de esas condiciones sociohistóricas o estructurales, la formación y consolidación de esas mareas sociopolíticas a través de una experiencia masiva de participación cívica en la defensa de sus intereses y demandas socioeconómicos y democráticos, así como la calidad de la articulación social y, específicamente, partidaria de su representación política e institucional.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/el-desafio-de-la-remontada-alternativa/

Regeneración democrática y reforma social. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (4/05/2024)


Existen tres dinámicas interconectadas: la necesidad y el alcance de un movimiento regenerador de la vida pública y democratizador, en particular, del poder judicial y los aparatos mediáticos, puesto de manifiesto por el Presidente del Gobierno; el reajuste de las prioridades entre los ejes fundamentales de la legislatura, con el refuerzo de la reforma sociolaboral, distributiva y plurinacional, y el papel de la activación cívica y la polarización político-ideológica frente a la ofensiva derechista. Vayamos por partes…


En ese sentido está por ver el alcance del movimiento por la regeneración democrática promovido por el Partido Socialista y las fuerzas progresistas, a raíz de la reflexión de Pedro Sánchez sobre el acoso judicial y mediático, en los dos planos, a corto y a medio plazo. Por un lado, más allá del interés inmediato socialista por incrementar su centralidad política respecto de sus socios gubernamentales y de investidura y mejorar sus expectativas electorales para los comicios europeos, para frenar a las derechas y asegurar mayor autonomía, legitimidad pública y capacidad de gobernabilidad. Por otro lado, a medio plazo, cómo se reajustan los ejes reformadores de la legislatura, bastante bloqueados, y frente a la contraofensiva derechista; parece que se prioriza la regeneración democrática y se relega una imprescindible reforma social, laboral, distributiva y fiscal, y una vez terminado, con la aprobación de la amnistía, el nuevo equilibrio -inestable- sobre la cuestión territorial.


Lo que queda claro es que va a continuar la polarización político-ideológica, acompañada con la crispación deslegitimadora de las derechas. Y está por ver, por una parte, el grado de la cohesión de la alianza gubernamental, con la presión hacia la subordinación de Sumar. Y, por otra parte, y el nivel de la unidad del conjunto del bloque democrático y plurinacional. Todo ello bajo este plan continuista y hegemonista del Partido Socialista, con escasa reforma social y leve regeneración de los aparatos judicial y mediáticos, en un incierto contexto socioeconómico y geopolítico, así como por la previsible derechización institucional europea. Por tanto, permanece el desafío de una reforma social y democratizadora sustantiva que conecte con los intereses y demandas de la mayoría cívica.”


Referencia web original:  

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/politica-regeneracion-democratica-reforma-social-feminismo/20240504152626226597.html

¿Podrá Sumar?. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 234 (1/05/2024)


En este ensayo, tras esta pequeña descripción inicial, explico, en primer lugar, el contexto político con las características del sanchismo para enmarcar su alianza con Sumar. En segundo lugar, señalo el estancamiento del espacio alternativo y la necesidad de su remontada representativa, con la duda, en tercer lugar, de su capacidad para afrontar los desafíos estratégicos. Finalmente, analizo la idea de que la democracia será social, participativa y solidaria, o no será, con la evaluación de los valores ideológicos, progresistas y combinados, de libertad, igualdad y solidaridad. Selecciono varios párrafos:


“La hipótesis aquí dibujada es el estancamiento representativo y de influencia de la izquierda transformadora, con un importante impacto en la reducción de escaños parlamentarios agudizado por su división y el deterioro asimétrico de la legitimidad de sus liderazgos. Así, en la reciente encuesta de 40dB (8/04/2024), desde el porcentaje del 12,31% conseguido en las elecciones generales del 23J por Sumar -con sus aliados e incluido Podemos-, ahora pasa al 8,2%, más de cuatro puntos menos, mientras Podemos, presentándose en solitario, consigue el 2,9%, o sea, en una proporción de uno a tres; del total de ese electorado alternativo del 23J casi un tercio (31%) opta por Podemos y algo menos de la mitad (49%) votaría por Sumar (y sus aliados).


Además de su confirmación analítica, este panorama exige un reajuste, sobre todo, de la actitud democrática, unitaria y pluralista para deliberar y decidir sobre la orientación política y la conformación de sus equilibrios internos y sus dirigencias. Es una base mínima de respeto, reconocimiento y confianza para dialogar y establecer pautas comunes de colaboración y poder dar otro paso consensuado hacia un acuerdo más global, con vistas a las próximas elecciones generales y más allá.


La fotografía electoral de las europeas proporcionará algunos indicios detallados de la realidad representativa. Junto con la experiencia reciente y el conjunto del contexto de este próximo verano y otoño proporcionará elementos para encarar la reflexión crítica y, en su caso, la reorientación más inclusiva y respetuosa de la conformación de esta izquierda transformadora.


Por tanto, para avanzar en la respuesta a ese interrogante, habrá que esperar a la trayectoria práctica de los próximos meses, el panorama tras las elecciones europeas, los próximos presupuestos generales y el perfil de la legislatura, así como los reajustes constituyentes de este conglomerado alternativo en este periodo hasta finales de año, y comprobar si se confirman estas tendencias y las capacidades articuladoras y participativas de los sectores más activos e influyentes y los dirigentes alternativos.


Por ello, me parece más apropiado señalar el problema como duda y, al mismo tiempo, como emplazamiento para superarlo: ¿serán capaces el conjunto de estas fuerzas en torno a Sumar, e incluido Podemos y, en particular, sus élites directivas, de afrontar sus desafíos estratégicos y organizativos, ampliar su espacio representativo y consolidar una dinámica democratizadora y de progreso?. Y, paralelamente, ¿serán capaces de favorecer los vínculos con las izquierdas nacionalistas y el propio Partido Socialista, desde su doble identidad social y confederal/plurinacional, como argamasa para el conjunto del bloque democrático?. Lo dejo abierto, recordando lo que tengo escrito en el libro Izquierda transformadora: la solución, de venir, vendrá por el impulso de abajo y, en parte, de fuera de los liderazgos actuales.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/234/ensayo/podra-sumar/

Incertidumbres para las izquierdas. Antonio Antón, en Público (27/04/2024)


Tras un comentario sobre el anuncio de Pedro Sánchez sobre su posible dimisión, expongo un análisis sobre el descenso y reajuste representativo entre Sumar/Podemos, según datos del CIS. Selecciono varios párrafos:


Conociendo la trayectoria política y humana del Presidente Pedro Sánchez, con su capacidad de resistencia y su pragmatismo político, no es difícil adivinar el sentido de su último gesto de decir basta a la descalificación mediática y judicial de la ultraderecha, con la cobertura de las derechas y redefinir su respuesta. Interpreto que no va a consistir en una rendición, sino en un contraataque: reforzar su liderazgo y la prevalencia socialista, junto con sus aliados del bloque democrático y plurinacional, y evitar el desborde de las derechas y su estrategia de desgaste y crispación. Está por ver su concreción.


Parece improbable un adelanto de las elecciones generales, con demasiados riesgos para el campo progresista respecto de ese objetivo. Veremos la fórmula elegida para reafirmar la primacía socialista, en el marco necesario de reforzar la ética y la democracia, junto con sus socios de investidura, frente a los intentos involucionistas y autoritarios de las derechas extremas. En particular, deberá enfrentarse al acoso jurídico y mediático del bloque derechista, del que hay precedentes relevantes contra representantes de la izquierda con influencia institucional, y abordar la necesaria regeneración democrática de los órganos de la judicatura y frente a la práctica deslegitimadora y antidemocrática del lawfare hacia un golpe de Estado blando.


Todo ello añade más incertidumbre a las ya existentes sobre la estabilidad del Gobierno de coalición y la dinámica política de la legislatura, empezando por los emplazamientos inmediatos de las elecciones catalanas y europeas, la aprobación de la ley de amnistía, el aplazamiento presupuestario o las dificultades para las reformas sociales, en el marco de la construcción europea y el conflicto geopolítico. Me voy a detener en un aspecto particular, las perspectivas de la izquierda alternativa y su impacto en el reequilibrio de la alianza de gobierno entre Partido Socialista y Sumar en este incierto contexto…


Pero, la segunda consideración relevante es su distribución; así, si en el acuerdo preelectoral de las elecciones generales del 23J se había impuesto un reconocimiento de la representatividad de Podemos en torno al 22%, ahora tendría el doble, el 44% del conjunto del conglomerado de la izquierda transformadora, habiéndose reducido la representatividad del conjunto actual de Sumar al 56%. Supondría un importante reequilibrio comparativo, particularmente problemático para Sumar y sus amplias expectativas, así como un balón de oxígeno para Podemos, aunque en caso de ir por separado y dada la normativa electoral penalizaría mucho más a este último en su acceso a los escaños.


Traducido esos datos sobre las elecciones europeas a posibilidades de escaños europarlamentarios, a Sumar le corresponderían 3,25, o sea, seguros tres y por restos el cuarto improbable y que, precisamente, ha sido adjudicado a Izquierda Unida, siendo objeto de tensión al considerarse marginada; mientras que a Podemos le corresponderían 2,66 escaños, es decir, dos seguros y el tercero con un resto superior al de Sumar. Por otra parte, a la izquierda nacionalista le corresponderían 2,37 escaños, o sea, difícil de alcanzar el tercero.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/82681/incertidumbres-para-las-izquierdas/

Las dificultades de Sumar. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (16/04/2024)


Se va imponiendo una realidad: sus dificultades para aumentar su influencia política y su legitimidad pública, que queda reflejada en el retraimiento de sus expectativas electorales y, sobre todo, en los problemas articulatorios del conjunto de este conglomerado. Destaco varios párrafos:


“Por tanto, en este último proceso del espacio alternativo se ha producido un reequilibrio de la dirigencia del conjunto, con la primacía del núcleo dirigente en torno a Yolanda Díaz y su orientación más moderada, amable y dialogadora frente a la actitud más exigente, crítica y confrontativa de Podemos. No obstante, esa recomposición del liderazgo y su reorientación discursiva y estratégica más moderada no ha permitido conseguir a la dirigencia de Sumar dos objetivos centrales que fundamentaban la legitimidad de toda la operación renovadora y sustitutiva de Unidas Podemos. Por un lado, incrementar su peso representativo y de influencia para condicionar más y mejor el proceso reformador del país. Por otro lado, unificar y fortalecer el propio espacio sociopolítico y partidario, agrupando y dando coherencia al conjunto de esa corriente confederal, superando, en primer lugar, la división con Podemos, y consiguiendo un estatus social e institucional con credibilidad transformadora.


En todo caso, se puede avanzar una constatación: no hay una remontada de las fuerzas del cambio y, en particular de Sumar, como alternativa dominante que pretendía asegurarla con su nueva oferta política y de liderazgo. Ello explica el relativo desconcierto y desánimo respecto de las expectativas previas. Supone, al menos, las dudas sobre la eficacia de sus pasos dados y abre el dilema sobre sus planes inmediatos y su trayectoria hasta el otoño con su Asamblea constituyente. Y, por otro lado, se deberá complementar con el balance por Podemos del alcance de su plan de fortalecimiento y su capacidad de supervivencia como actor significativo…


Por tanto, se ha producido el reemplazo en la dirigencia, las responsabilidades institucionales y la orientación de la estrategia y la gestión política del espacio, más moderada, posibilista y colaboradora con el PSOE. Sin embargo, ese giro orgánico, gestor y discursivo no ha permitido llegar a la aspiración inicial de unificar el conjunto del conglomerado a la izquierda del Partido Socialista y, sobre todo, asegurar su ampliación representativa y política, con la suficiente credibilidad transformadora y legitimidad pública.”


https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/politica-dificultades-sumar-yolanda-diaz/20240416110818225960.html

¿Serán capaces?. Antonio Antón, en Público (16/04/2024)


Estamos en un proceso de transición en la conformación y recomposición de la izquierda transformadora. Todavía no hay certezas claras. Planteo la reflexión en términos de duda: ¿Serán capaces las dirigencias alternativas de afrontar los desafíos estratégicos y unitarios?. Selecciono varios párrafos:


“A un plan inicial de Podemos de abordar una renovación del liderazgo con cierto continuismo de la orientación política y su primacía orgánica, ha seguido el plan más drástico de reorientación política moderada y cambio de la primacía dirigente que es lo que, con amplio apoyo mediático e institucional, se ha impuesto con la constitución de Sumar y la ruptura final con un Podemos en situación defensiva.


Persisten los retos estratégicos y cooperativos del conjunto de esta izquierda transformadora para frenar su deterioro político y apostar por una recomposición unitaria y plural, en torno a una dinámica política reformadora y democratizadora de país. Todavía es pronto para calificar todo el proceso de estos dos/tres años como fallido para renovar y fortalecer las opciones de progreso y valorar como irreversible su declive político y su división, junto con el avance representativo socialista (y las izquierdas nacionalistas) … y su posible consecuencia de una próxima victoria de las derechas…


Además de su confirmación analítica, este panorama exige un reajuste, sobre todo, de la actitud democrática, unitaria y pluralista para deliberar y decidir sobre la orientación política y la conformación de sus equilibrios internos y sus dirigencias. Es una base mínima de respeto, reconocimiento y confianza para dialogar y establecer pautas comunes de colaboración y poder dar otro paso consensuado hacia un acuerdo más global, con vistas a las próximas elecciones generales y más allá.


En todo caso, me parece más apropiado señalar el problema como duda y, al mismo tiempo, como emplazamiento para superarlo: ¿serán capaces el conjunto de estas fuerzas en torno a Sumar, e incluido Podemos y, en particular, sus élites directivas, de afrontar sus desafíos estratégicos y organizativos, ampliar su espacio representativo y consolidar una dinámica democratizadora y de progreso?. Y, paralelamente, ¿serán capaces de favorecer los vínculos con las izquierdas nacionalistas y el propio Partido Socialista, desde su doble identidad social y confederal/plurinacional, como argamasa para el conjunto del bloque democrático?. Lo dejo abierto, recordando lo que tengo escrito en el libro Izquierda transformadora: la solución, de venir, vendrá por el impulso de abajo y, en parte, de fuera de los liderazgos actuales.”


Referencia web original:  

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/82321/seran-capaces/

Reforma, pluralismo y democracia social. Antonio Antón, en Rebelión (13/04/2024) y en Nueva Tribuna (25/04/2024)


Tras un análisis sintético del contexto, me detengo en dos aspectos: la importancia de promover reformas sustantivas y el pluralismo en el campo progresista, y la idea de que la democracia será social, participativa y solidaria, o no será. Transcribo varios párrafos de la última parte:


“En ese sentido, es insuficiente que la pugna ideológica frente a las derechas se restrinja a la libertad, como plantea la ponencia política de Sumar. Es fundamental no solo la disputa cultural sino, sobre todo, las transformaciones institucionales y estructurales que faciliten la libertad real de la gente y la emancipación respecto de las subordinaciones de todo tipo, es decir, la eliminación de las dinámicas de dominación.


No obstante, siguiendo la mejor tradición de las izquierdas democráticas y fuerzas progresistas, desde la revolución francesa y el republicanismo cívico, la política transformadora debe incorporar y combinar otros dos ejes fundamentales, la igualdad y la solidaridad.


Así la igualdad social, no solo retórica o formal en el plano jurídico o de los derechos, sigue siendo fundamental respecto del conjunto de estructuras sociales, económicas y políticas con profundas situaciones de desigualdad. La lucha contra la desigualdad es un patrimonio de las izquierdas durante estos dos siglos, y es imprescindible para avanzar en la igualdad de oportunidades y condiciones igualitarias, individuales y colectivas, en particular entre los grupos subalternos, con fuertes y gravosas desigualdades existentes de clase, de sexo/género o étnico-culturales, de raza u origen nacional...


Igualmente, es necesaria la solidaridad (o comunalidad y mejor que fraternidad por su sesgo masculino), considerada como proceso de cooperación social, incluido en los propios mecanismos protectores del Estado de bienestar, y apoyo comunitario. Es doblemente relevante en las actuales dinámicas de individualismo y desprotección pública, con la exigencia del reparto solidario de las tareas reproductivas y de cuidados, junto con su colectivización. Sigue siendo un elemento fundamental del feminismo, el ecologismo, el sindicalismo y la solidaridad internacional, así como con componentes de identificación sociocultural y sentido de pertenencia de clase o de grupo nacional. Se basa en el doble papel del ser humano, su carácter individual y social, con lo que la interacción humana, además de necesaria debe seguir unos criterios éticos, con unos derechos humanos y sociales que refuercen la sociabilidad, la cohesión y la integración social.


En definitiva, los tres valores tienen características propias pero, sobre todo, tienen una interacción entre ellos para que se apliquen de forma combinada y con las prioridades adecuadas en cada momento y circunstancia. Desde la perspectiva emancipadora, tienen plena vigencia ideológica y hay que readecuar y fortalecer su implementación en estas sociedades con fuertes tendencias dominadoras, segmentadoras e insolidarias. Es la mejor forma de reforzar la democracia social, participativa y solidaria y avanzar en el bien común.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/reforma-pluralismo-y-democracia-social/


Referencia de la versión en Nueva Tribuna, 'Democracia social y pluralista' (25/04/2024):

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/democracia-social-pluralista/20240425192019226284.html

El pragmatismo del sanchismo y los reequilibrios de poder. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (9/04/2024) y en Rebelión (19/04/2024)


Una caracterización de la estrategia socialista para enmarcar su actitud y sus objetivos respecto de la alianza con Sumar y, en general, con la izquierda transformadora y los grupos nacionalistas. Selecciono dos párrafos:


“O sea, el sanchismo, al que tanto ataca las derechas, precisamente por su relación y su dependencia de esos otros dos sectores, necesita sus apoyos… reconvertidos en virtuosos. Lo que se ventila, aparte de evitar la involución derechista, es la modificación de los equilibrios entre esas tres patas progresistas: la socialista, la nacionalista y la izquierda transformadora. Ese espacio alternativo debe valorar su consistencia, su recomposición interna entre Sumar y Podemos y su orientación política, aunque se puede considerar hoy el sector institucionalmente más débil. Así, el plan socialista consiste en recuperar terreno electoral y ampliar su propia autonomía respecto del resto de fuerzas progresistas, achicando el espacio político a su izquierda y reduciendo su influencia institucional y sociopolítica… a un ritmo y con unas condiciones que no pongan en peligro la mayoría representativa del conjunto.


En esta etapa es adecuada esa percepción de estos equilibrios de poder para mantener un gobierno progresista para la próxima legislatura, haya o no haya adelantamiento electoral. Pero, sobre todo, es realista contemplar el objetivo socialista de gobernar en solitario y, por tanto, de modificar esa realidad plural y de dependencia política y su consiguiente necesidad negociadora y transaccional. O sea, en el fondo, el freno a su hegemonismo irrefrenable y el continuismo socioeconómico y político depende de la consistencia y amplitud de un espacio democrático, plurinacional y reformador a su izquierda que persista en el cambio de progreso.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/politica-pragmatismo-sanchismo-reequilibrios-poder-psoe/20240409131740225695.html


Referencia de la versión en Rebelión (19/04/2024), titulada "Pragmatismo y hegemonismo socialista":

https://rebelion.org/pragmatismo-y-hegemonismo-socialista/

Sobre el consentimiento y el deseo. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 233 (1/04/2024)


Versión ampliada de la comunicación de Sociología de Género al XV Congreso Español de Sociología, Sevilla, 2024. Transcribo su introducción:


“Existe una amplia corriente feminista que, tal como detallo en el reciente libro Feminismos. Retos y teorías (2023), ya no se resigna ante los comportamientos machistas y la discriminación femenina, no acepta la prepotencia sexista ni los malos tratos, no normaliza los machismos cotidianos ni tampoco la desigualdad por género u opción sexual y sus estereotipos legitimadores. Esa tendencia sociopolítica y cultural de fondo, con sus altibajos, exige profundizar en un cambio cultural y relacional igualitario. En una coyuntura favorable, con este desencadenante, su expresividad ha resurgido estos años en la esfera pública.


Tal como he analizado en otro libro, Izquierda transformadora(2024), se refuerza el feminismo y el consentimiento, como acuerdo libre e igualitario en las relaciones sexuales (y sociales en general), con una perspectiva relacional y colectiva, superando el simple deseo individual que es un motor ambiguo de las relaciones humanas y cuyo sentido hay que valorar según su impacto en las relaciones sociales. Por ello, el deseo sexual —la libido— hay que analizarlo en el contexto social, su interacción personal y los valores en que está inserto. Por ejemplo, en el caso que nos ocupa del deseo sexual, puede ser compatible con una versión machista de su expresión por parte de Luis Rubiales que ejerce su prepotencia sexual y su abuso de autoridad, aunque aparezca camuflado en su supuesta espontaneidad y jolgorio como en el caso de La Manada.


El conflicto actual que tratamos no es, principalmente, entre libre deseo sexual y puritanismo, campo en el que hay que avanzar frente a las corrientes reaccionarias, sino entre relaciones igualitarias y voluntarias frente a acoso y dominación machistas.


La experiencia feminista y progresista actual refuerza el consentimiento como criterio fundamental y complementario con el respeto relacional a los derechos humanos; se supera, así, la prioridad por el simple deseo o el interés individual expresada por una diversidad ideológica de agentes. La legitimidad de unas relaciones iguales y libres se basa en la voluntariedad de la relación, en el consentimiento mutuo. Es la gran enseñanza ética y sociopolítica de esta parte de la pugna contra las últimas agresiones sexuales, de gran trascendencia mediática, cuya masiva respuesta feminista ha constituido un ejemplo solidario para el avance cultural y de derechos.


El criterio del consentimiento presupone voluntariedad y acuerdo y está amparado por el contractualismo entre las partes; desborda el simple individualismo, rechaza la dominación o imposición unilateral —patriarcal— en las relaciones sociales, y es superior al impulso del deseo propio y la simple voluntad individual que obvia la relación interpersonal consentida. Hacer del deseo la primacía valorativa de una conducta correría el riesgo de ventajismo instrumental de la persona más fuerte, con el desdén al aspecto principal: el consentimiento. El paso del deseo subjetivo —o la simple fantasía y la masturbación— a su realización relacional necesita contar con la otra persona.


Por tanto, una persona, éticamente, no es plenamente soberana para imponer a otra la actuación que desee o decida, ya que tiene que considerar también la voluntad de la otra persona. Supone la prioridad de asegurar condiciones cívicas de la interacción humana como el respeto y el reconocimiento mutuos.


Desde ese enfoque relacional del consentimiento reflexiono ahora sobre algunas ideas aparecidas en el debate público, especialmente a partir del librito de Clara Serra, ‘El sentido de consentir’(2024), donde se abordan muchos temas de interés, aunque controvertidos. Me permito aportar algunas ideas para clarificar el sentido del consentimiento y su relación con el deseo, junto con sus fundamentos teóricos.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/233/ensayo/sobre-el-consentimiento-y-el-deseo/


Se reedita en Voces Críticas, nº 45 (15/04/2024):

https://mailchi.mp/f492e642c460/voces-crticas-n-45-abril-2024

Deseo y nihilismo. Antonio Antón, en Público (17/03/2024)


Reproduzco varios párrafos de esta reflexión:


“El ¡SE ACABÓ! defendido como idea fundamental en este 8 de Marzo masivo, demuestra una buena orientación feminista, con el refuerzo del consentimiento frente a la lacra de la violencia machista. Esta gran movilización, en el marco de la actual ola feminista de los últimos años contra el acoso sexista y los privilegios y la desigualdad de género, contrasta con la opinión de que el feminismo ha ido demasiado lejos y tiene que rebajar sus objetivos, en particular, la exigencia de consentimiento para asegurar la voluntariedad de las relaciones sexuales y la libertad sexual. Critico aquí, desde el punto de vista teórico, algunos de los fundamentos posmodernos que relativizan la importancia del consentimiento.


Además de las dos posiciones que ningunean el consentimiento, la teoría -estructuralista- de la dominación y el neoliberalismo -radical-, desde cierto pensamiento posmoderno se contribuye al combate contra el consentimiento con la crítica a su fundamento doctrinal en el contractualismo y basándose en la importancia del inconsciente. No se trata de valorar las bases del pensamiento psicoanalítico, desde Freud, Foucault y Lacan, sino de su expresión más posmoderna, individualista e idealista. La idea más extrema, de origen en Nietzsche, se basa en la inexistencia de un sujeto pensante o racional o, simplemente, relacional/social; solo existiría el sujeto impulsivo o pasional, con la pulsión del deseo sexual (la libido) o la voluntad de poder inseparable de la sexualidad, tal como bien explican Judith Butler y Éric Marty (El sexo de los Modernos. Pensamiento de lo Neutro y teoría del género, 2022)…


Ese escepticismo filosófico, ya presente en algunos filósofos griegos de la antigüedad, niega la posibilidad de conocer la realidad, consideran la existencia de dos esferas sin conexión, la realidad (material, social o cultural) y la mente. Frente a las certezas del conocer por el racionalismo y el empirismo de la experiencia, la teoría del conocimiento posmoderna se va al extremo contrario, al relativismo y la incapacidad humana para conocer. Así, se llega al nihilismo como negación de la existencia de una realidad objetiva que fundamente el conocimiento y la moral. Se trata del énfasis en el ‘no saber’ del deseo sexual que conlleva la indefinición sobre la voluntariedad y el acuerdo y la impotencia ante la agresión sexual…


El sujeto deseante y opaco, así como el irracionalismo o el escepticismo filosófico no sirven para fundamentar un feminismo crítico, popular y transformador respecto de las profundas relaciones de desigualdad. Su individualismo abstracto le impide valorar y cambiar las condiciones de subordinación de las interdependencias del ser humano. En ese sentido, la sexualidad no solo es la expresión de un deseo individual, la libido, sino, sobre todo, una interacción humana y, por tanto, inserta en una relación social y las normas cívicas que la regulan…

En definitiva, la prioridad del consentimiento y la voluntariedad es lo que, en un contexto relacional concreto, da sentido a una relación sexual libre y no impuesta. Es la enseñanza ética y teórica que ha proporcionado esta masiva y mediática experiencia feminista frente a la prepotencia machista.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/dominiopublico/60319/deseo-y-nihilismo/

El consentimiento se refuerza: ¡SE ACABÓ!. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (11/03/2024)


Tras una pequeña valoración sobre el éxito participativo de este 8 de Marzo, una reflexión crítica frente a la relativización del consentimiento como eje contra la violencia machista. Selecciono varios párrafos:


“Pero todavía es más significativo el contenido general que se ha aclamado en esta manifestación madrileña mayoritaria y en la gran mayoría de las movilizaciones de todo el Estado, con la reafirmación del ¡SE ACABÓ!. Se trata de la referencia principal contra la violencia machista que ha constituido un reto cívico fundamental en estos meses (y años) y que se ha extendido, en general, a la exigencia feminista frente a los privilegios y desigualdades de género y el patriarcado, así como contra el actual genocidio palestino, con fuerte impacto para mujeres e infancia. Se ha demostrado la persistencia de un movimiento feminista masivo, de mayorías, crítico, popular y transformador. Y con esa idea central contra la violencia sexista, se refuerza su justificación fundamental basada en la exigencia de consentimiento y voluntariedad en las relaciones sexuales, no en la imposición y el acoso machistas que coartan la libertad de las mujeres.


Veamos algunas ideas que desde cierto feminismo van en sentido contrario de esta mayoría social feminista, intentando rebajar la importancia del consentimiento y la acción colectiva frente a la violencia machista, relativizando el foco sobre la imprescindible superación de esta lacra social….


La libertad sexual exige relaciones consentidas y, al mismo tiempo, frente al puritanismo, que sean libres y placenteras (no exentas de incertidumbres). El derecho al sexo -compartido- se sobreentiende que es relacional y, por tanto, debe ser ‘consentido’, no forzado unilateralmente o impuesto. El consentimiento, como más garantía frente a la agresión machista y con la exigencia de voluntariedad y libertad sexual, junto con mayor credibilidad para las mujeres, debe ser reforzado, no rebajado.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/consentimiento-8m-feminismo-se-acabo/20240311192626224701.html

Debates sobre el consentimiento. Antonio Antón, en Rebelión (9/03/2024)


Versión ampliada de la Comunicación de Sociología del Género al XV Congreso Español de Sociología, Sevilla, 2024. Reproduzco varios párrafos:


En definitiva, es positiva la idea de conjugar consentimiento y deseo, pero respetando la prioridad de cada uno de ellos en su campo relacional e individual respectivo. No es admisible una apariencia ecléctica de combinar las dos posiciones -consentimiento y deseo-, pero siempre apostando por la superioridad del segundo y la subordinación del primero, al que se critica de forma continuada.


La conclusión es que el deseo (o la voluntad) individual puede ser legítimo para guiar los objetivos y prácticas sexuales, pero en el plano relacional, es decir, en la trayectoria práctica de la interdependencia con otras personas hay una condición (social, cultural y ética) feminista básica, que es la voluntariedad de ambas personas, con la concreción de un acuerdo, pacto, contrato o consentimiento, más o menos explícito, pero evidente.


Por tanto, la compatibilidad entre ambos criterios la podemos establecer en la prioridad de cada uno de ellos en campos y dinámicas diferentes. Así, hay que salir del marco individualista -deseante- y comprender y actuar en el marco relacional -consentido, con buenos tratos-. El consentimiento da respuesta a la violencia machista; el deseo sexual al puritanismo. La libertad sexual se garantiza por la voluntariedad y el acuerdo y, al mismo tiempo, con la libre expresión del deseo.


En consecuencia, a través de cierta habilidad discursiva de reinterpretación del papel del consentimiento, se pretende establecer el ‘verdadero’ sentido de un consentir subalterno, según ese enfoque individualista posmoderno, frente al contenido del consentimiento como acuerdo interpersonal, para acomodarlo a una nueva versión argumentada de la prioridad del deseo. Así, se consigue la subordinación del consentimiento, descalificando su sentido relacional frente a la violencia machista, para resaltar la libre expresión del deseo individual sin ningún contrapeso social y ético.


El problema es que, aunque se suele expresar como fundamento para la liberación sexual femenina, la defensa dogmática e individualizadora del deseo sexual se adjudica de forma indiferenciada respecto de varones y mujeres pero, como existen distintas relaciones de estatus y poder, adquiere diferente significado práctico. Y, para el caso que nos ocupa de la violencia sexista, practicada generalizadamente de varones hacia mujeres, queda sin deslegitimar la simple libido impositiva, como deseo sexual irrefrenable, y la voluntad de varones machistas y prepotentes que imponen su agresión sexual… dejándose llevar por su deseo, o legitimándose en él. Esa ambigüedad del deseo sexual o, mejor, su carácter polisémico, al materializarse con otra persona, es cuando debe clarificar su sentido relacional, o sea, su voluntariedad y su consentimiento o, bien, la imposición y el abuso sexual, sin caer en la indefinición pasiva o en el ‘no saber’ como agente sin voluntad.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/debates-sobre-el-consentimiento/

La interacción entre deseo y consentimiento. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (6/03/2024)


Segunda parte de la versión ampliada de la Comunicación al XV Congreso Español de Sociología, Sevilla, 2024. Reproduzco varios párrafos:


“Las mujeres (todas las personas) pueden no saber lo que quieren y durante una trayectoria… hasta que saben y expresan una voluntad o una decisión, el NO o el SÍ de la relación, aunque sea en distintas etapas y prácticas. Y la indefinición puede durar un tiempo, incluso con el deseo y el placer por distintos derroteros. Pero cuando se expresa la voluntad, del no consentimiento, prima su soberanía… frente a la decisión -deseo o voluntad- del otro.


En definitiva, es positiva la idea de conjugar consentimiento y deseo, pero respetando la prioridad de cada uno de ellos en su campo relacional e individual respectivo. No es admisible una apariencia ecléctica de combinar las dos posiciones -consentimiento y deseo-, pero siempre apostando por la superioridad del segundo y la subordinación del primero, al que se critica de forma continuada.


La conclusión es que el deseo (o la voluntad) individual puede ser legítimo para guiar los objetivos y prácticas sexuales, pero en el plano relacional, es decir, en la trayectoria práctica de la interdependencia con otras personas hay una condición (social, cultural y ética) feminista básica, que es la voluntariedad de ambas personas, con la concreción de un acuerdo, pacto, contrato o consentimiento, más o menos explícito, pero evidente.


Por tanto, la compatibilidad entre ambos criterios la podemos establecer en la prioridad de cada uno de ellos en campos y dinámicas diferentes. Así, hay que salir del marco individualista -deseante- y comprender y actuar en el marco relacional -consentido, con buenos tratos-. El consentimiento da respuesta a la violencia machista; el deseo sexual al puritanismo. La libertad sexual se garantiza por la voluntariedad y el acuerdo y, al mismo tiempo, con la libre expresión del deseo.”


Referencia web original:  

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/interaccion-deseo-consentimiento/20240306080354224433.html

Acerca del consentimiento. Antonio Antón, en Público (6/03/2024)


Reproduzco varios párrafos de estasintética Comunicación de Sociología del Género al próximo XV Congreso Español de Sociología:


La claridad sociopolítica feminista del consentimiento ha sido masiva y se ha expresado a nivel público ante hechos como el beso no consentido de Luis Rubiales a la campeona mundial, Jenni Hermoso, o la reciente repulsa social a la violación juzgada del futbolista Dani Alves, en cuya sentencia el tribunal ha ratificado el criterio del consentimiento para valorar la violencia machista. No obstante, continúa la disputa por su significado…


En consecuencia, es positiva la idea de conjugar consentimiento y deseo, pero respetando la prioridad de cada uno de ellos en su campo relacional e individual respectivo y frente a hechos diferentes: evitar la agresión sexual y facilitar una relación voluntaria, deseada y placentera. No es admisible una apariencia ecléctica de combinar las dos posiciones -consentimiento y deseo-, pero siempre apostando por la superioridad del segundo y la subordinación del primero, al que se critica de forma continuada a pesar de su gran apoyo social, al menos entre la mayoría del campo feminista y progresista.


La conclusión es que el deseo (o la voluntad) individual puede ser legítimo para guiar los objetivos y prácticas sexuales, pero en el plano relacional, es decir, en la trayectoria práctica de la interdependencia con otras personas hay una condición (social, cultural y ética) feminista básica, que es la voluntariedad de ambas personas, con la concreción de un acuerdo, pacto, contrato o consentimiento, más o menos explícito, pero evidente. Por tanto, la compatibilidad entre ambos criterios la podemos establecer en la prioridad de cada uno de ellos en campos y trayectorias diferentes. Así, hay que salir del marco individualista -deseante- y comprender y actuar en el marco relacional -consentido, con buenos tratos-, en el que se puede expresar toda la diversidad sexual… excepto la agresión sexista, la imposición no consentida, cuya caracterización es ya de violencia machista, no de sexualidad libre.


En definitiva, la prioridad del consentimiento y la voluntariedad es lo que, en un contexto relacional concreto, da sentido a una relación sexual libre y no impuesta. Es la enseñanza ética y teórica que ha proporcionado esta masiva y mediática experiencia feminista frente a la prepotencia machista.


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/80872/acerca-del-consentimiento/

Controversias sobre el consentimiento. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (4/03/2024)


Desde un enfoque relacional del consentimiento reflexiono sobre algunas ideas aparecidas en el debate público, especialmente a partir del librito de Clara Serra, El sentido de consentir (2024), donde se abordan muchos temas de interés, aunque controvertidos. Me permito aportar algunas ideas para clarificar el sentido del consentimiento y su relación con el deseo, junto con sus fundamentos teóricos. Selecciono varios párrafos:


“Las mujeres, ante una violación, pueden ‘decir’ -o pensar- que ‘no’, pero no ser suficiente para evitarla y estar sometidas a la imposición violenta y forzada; es decir, están obligadas ‘prácticamente’ a la relación sexual no consentida, contra la voluntad interior, o sea, ‘impuesta’. No se trata de la exigencia de ser heroica -hasta con el riesgo de la propia vida- para demostrar que no se accede, tolera, permite… o consiente. Y si no somos libres para decir que ‘no’, tampoco lo seríamos para decir que ‘sí’. Por tanto, el consentimiento no es oscuro, ni ambivalente, ni contiene proyectos autoritarios de dominación sino relaciones respetuosas y acordadas, es decir, basadas en el contractualismo voluntario, no en la imposición o el sometimiento abusivo…


A lo que se opone el consentimiento es, por una parte, al reaccionarismo patriarcal y autoritario que impone las ventajas de poder e imposición machista, con subordinación femenina, y, por otra parte, también al individualismo neoliberal de no reconocer o valorar a la otra persona. Y, por supuesto, se diferencia del individualismo idealista posmoderno, para el que prácticamente no existe el otro, infravalora el componente social del individuo, no contempla la relación social, solo prioriza el ‘deseo’ individual… y lo que venga después es indiferente en el plano social y ético. Por eso choca el consentimiento, como relación social voluntaria, con el pensamiento posmoderno individualista e irrealista.


En definitiva, el sentido del consentimiento sí se ha abordado públicamente y está claro su contenido sociopolítico más reequilibrador frente a la relación sexual coactiva, su influencia en el comportamiento social más respetuoso con las mujeres, su papel más garantista contra la violencia machista. Precisamente por ello ha recibido la gran campaña crítica y descalificadora de las derechas, que refuerza al sector más autoritario y conservador de los varones, algunos de ellos jóvenes; así como, a veces, ha recibido la desconsideración de sectores socialistas, incluso de algunas feministas, acomodaticios ante esa avalancha reaccionaria descalificadora.


O sea, la claridad sociopolítica feminista del consentimiento ha sido masiva y se ha expresado a nivel público ante hechos como el beso no consentido de Luis Rubiales a la campeona mundial, Jenni Hermoso, o la reciente repulsa social a la violación juzgada del futbolista Dani Alves, en cuya sentencia el tribunal ha ratificado el criterio del consentimiento para valorar la violencia machista. No obstante, continúa la disputa por su significado.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/controversias-consentimiento/20240304153454224301.html

Izquierda transformadora: Introducción. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 232 (marzo).


Reproduzco los párrafos iniciales y el final de la introducción de esta obra:


“Este libro,Izquierda transformadora—edición digital y de acceso libre (366 pp.)— tiene por objeto el análisis de las características y la evolución de la izquierda transformadora en el contexto sociohistórico de los últimos quince años en España y, de manera detallada, su rearticulación en estos dos últimos años en torno a la frágil relación Sumar/Podemos con la perspectiva inicial de formar un frente amplio alternativo, con sus dificultades y condiciones, y rota más tarde.


Utilizo de forma preferente la expresión ‘izquierda transformadora’ para caracterizar a todo el conjunto de formaciones políticas, agrupadas en la coalición electoral Sumar para las elecciones generales del 23 de julio de 2023 —incluido Podemos—, que mantienen una actitud más exigente y reformadora en beneficio de la mayoría popular. Está diferenciada de la socialdemocracia retórica del Partido Socialista que, en el comienzo de este ciclo sociopolítico progresista en 2010, ejercía una gestión dominante de carácter socioliberal ante la crisis socioeconómica, aunque luego, tras un lustro de crisis, se ha renovado parcialmente con el nuevosanchismo. Por otro lado, se diferencia de las izquierdas nacionalistas periféricas, con puntos comunes en su identidad social y sensibilidad plurinacional pero distintas de estas respecto de su énfasis en el nacionalismo particular. Así, esta izquierda nueva tiene un perfil más crítico, democratizador e igualitario, por la justicia social, laboral y distributiva, además de otros ejes específicos como su feminismo, su ecologismo y su plurinacionalidad federal/confederal…


El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social, y la sociología del género, con un enfoque realista, relacional y sociohistórico.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/232/ensayo/izquierda-transformadora-introduccion/

Feminismo de la igualdad. Carmen Heredero y Antonio Antón, en Mientras Tanto, nº 232 (1/03/2024)


A raíz de los intentos de fundamentación programática del nuevo ministerio socialista de Igualdad, rebajando la importancia del consentimiento, y el nombramiento de la directora del Instituto de las mujeres, con posiciones contra la Ley trans, se analizan las perspectivas alicortas del feminismo institucional y los retos igualitarios del feminismo transformador. Se seleccionan los últimos párrafos:


“Parece que los derroteros del nuevo Ejecutivo van por otro camino. Se está intentando poner las bases doctrinales, las responsabilidades ejecutivas y la distorsión de las prioridades feministas para dar soporte a un feminismo institucional alicorto, sin abordar convenientemente los grandes retos feministas. Su plan puede tener elementos positivos y de continuidad con el feminismo socialista anterior que, particularmente, en el primer gobierno de Rodríguez Zapatero (2004/2008) supuso unas reformas legales y simbólicas significativas, especialmente con la Ley de Igualdad, la Ley contra la Violencia de género y la Ley del matrimonio igualitario.


La evidencia empírica e histórica ha demostrado que, en estas dos últimas décadas, aquel feminismo institucional, levemente reformador y muchas veces solo retórico, superficial y formalista, se ha visto como insuficiente por la nueva y masiva conciencia feminista, especialmente de mujeres jóvenes, en unas condiciones desiguales insostenibles. Esa demanda igualitaria es la base social justificativa para el impulso renovador de estos años.


Precisamente, esa situación de bloqueo en la igualdad de género, con la persistencia de la subordinación femenina y el acoso machista, ha sido cuestionada y desbordada por las exigencias de la cuarta ola feminista de amplia base crítica y popular que, sobre todo, desde 2018, alumbró las nuevas demandas de derechos y condiciones igualitarias y emancipadoras para las mujeres y colectivos LGTBI.


De fondo, este feminismo transformador, real y sustantivo, ligado a la tradición igualitaria-emancipadora de los feminismos anteriores, ha constituido la mejor expresión sociopolítica y cultural progresista de los últimos años y una masiva dinámica popular reformadora de las relaciones sociales e institucionales. Es por lo que tiene enemigos poderosos, con estrategias de división, descalificación y distorsión de su dinámica liberadora.


Por tanto, el diseño de este feminismo institucional socialista, dentro de su tradición de un feminismo levemente reformador, formalista y retórico empieza a distanciarse del necesario impulso y consolidación de los derechos feministas y el avance en la igualdad real. Se quedará en cambios superficiales, dirigidos a mejorar el estatus de ciertas élites y capas acomodadas y, en particular, a conseguir un aval legitimador del nuevo ministerio de Igualdad, sin remover mucho las relaciones desiguales, la persistente discriminación femenina y los abusos de poder patriarcal, así como evitar la amenaza de retrocesos promovidos desde sectores reaccionarios.


En definitiva, tras la mejora de los derechos feministas en la anterior legislatura, aun con sus controversias, el reto es el avance significativo en la igualdad real, sin rebajar la exigencia de consentimiento en las relaciones sexuales -la experiencia de Jenni Hermoso y las campeonas mundiales frente al beso no consentido de Rubiales ha sido muy ilustrativa-, como garantía de libertad y no imposición. Frente a los límites previsibles del nuevo ministerio de Igualdad y el feminismo institucional, se dibuja sobre todo una tarea transformadora para el conjunto del movimiento feminista y las fuerzas progresistas.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/232/de-otras-fuentes/feminismo-de-la-igualdad/


La versión inicial se editó en Público /5/01/2024:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/78628/feminismo-de-la-igualdad/

Enseñanzas y perspectivas. Antonio Antón, en Rebelión (29/02/2024)


Reproduzco los párrafos finales:


“Como se ha dicho, se ha ido produciendo un cierto declive gradual de ese espacio, aunque una parte votante desplazada hacia el PSOE (o la izquierda nacionalista) se puede considerar todavía una base social transformadora y reversible o dual en su expresión electoral. La opinión realista es que, por una parte, todavía permanece algo de ese impulso transformador desde abajo, con esa experiencia sociopolítica y una cultura política más social y democrática, que explica la permanencia -debilitada- de un espacio sociopolítico y electoral más crítico y exigente que el Partido Socialista y diferenciado del nacionalismo. Por otra parte, además de evitar las insuficiencias y limitaciones de la dirigencia de los grupos alternativos, en particular de Sumar y Podemos, es necesaria la revitalización y la cooperación de ese espacio.


No obstante, esa aproximación unitaria va a venir (si viene a corto o medio plazo), fundamentalmente, en la medida que haya una reactivación cívica de distintos movimientos sociales y su mayor o menor convergencia e impacto sociopolítico y cultural; por otro lado, según la capacidad socialdemócrata para neutralizarlo o reorientarlo. Ello permitiría condicionar a las estructuras partidarias alternativas con un proceso democrático de cambio de progreso, más unitario, constructivo, plural y reformador, en el marco de su actual recomposición.


O sea, la solución, de venir, vendrá de abajo y, en parte, de fuera de las élites partidistas actuales, y su liderazgo se renovará y fortalecerá en la medida que se impulse, regule y coordine esta combinación de la activación cívica, el arraigo social y la acción democrática y plural de todo el conglomerado alternativo con su gestión institucional. Y ello supondría, en tensión con la dinámica de debilitamiento y división de esta izquierda transformadora, con sus pugnas corporativas y sus implicaciones para la gobernabilidad de progreso, una renovación y recomposición de las estructuras partidarias, en un nuevo proceso de refundación, camino de un amplio frente cívico, unitario, democrático y popular.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/ensenanzas-y-perspectivas/

Lecciones en torno a la recomposición de la izquierda transformadora. Antonio Antón, en Público (25/02/2024)


“La izquierda alternativa, diferenciada del PSOE y de la izquierda nacionalista, está en un proceso transitorio de rearticulación. La coalición Sumar y Podemos, además del Partido Socialista, se han llevado un batacazo en las elecciones gallegas. Junto con la experiencia de sus tensas relaciones en los últimos meses y los retos inmediatos de las elecciones europeas exigen una reflexión colectiva. Se trata de valorar su papel y su futuro, en el marco del objetivo compartido de reforzar el bloque progresista, democrático y plurinacional frente a la ofensiva de las derechas…


La consolidación del bipartidismo es difícil, al menos en la izquierda, con la completa hegemonía del Partido Socialista, a través de la mayor absorción, minoración y subordinación de Sumar y la (casi) marginación de Podemos, que haría innecesario incluso un gobierno de coalición y se abriría su acariciado objetivo por gobernar en solitario o con mayor autonomía respecto de su izquierda; igualmente, respecto del nacionalismo de izquierda (ERC, EH-Bildu y BNG), aunque es más difícil su neutralización por el peso de la plurinacionalidad de la sociedad española.


No obstante, el conflicto social y democrático (incluido el ecológico, el feminista y el territorial) persiste y hay espacio sociopolítico para una izquierda social y política transformadora o, si se quiere, una fuerza democratizadora y reformadora de lo socioeconómico y laboral -un nuevo y renovado laborismo-. En ese sentido, la existencia y relevancia de Podemos, frena tres dinámicas problemáticas: La moderación de Sumar con su subordinación a la estrategia socialista; la propia tendencia centrista del PSOE, y la desarticulación de un frente plurinacional relevante, incorporado a la llamada dirección de Estado, vista con recelo en la izquierda moderada y sin convicciones federalistas. Pero ese digno y valiente papel, con el desafío al poder establecido y las inercias adaptativas, es el fundamento que explica su freno por los poderes fácticos.


Por tanto, el debilitamiento de Podemos es perjudicial para mantener un espacio sociopolítico y electoral relevante autónomo del Partido Socialista, con un empuje transformador, aunque también puede representar una parte social significativa de la alianza de Sumar. Todavía hay vasos comunicantes entre las bases sociales de las dos sensibilidades y con la socialista. Así, se debería tender, especialmente por abajo, al establecimiento de puentes unitarios y consensuar una competencia ordenada y democrática que defina los equilibrios representativos en cada coyuntura, y se puedan sumar realmente todos los esfuerzos transformadores con su representatividad real.


En definitiva, al igual que en los grandes movimientos populares progresistas o amplios frentes sociales y políticos, es posible combinar diversidad y colaboración, frente al bloque de los poderosos. En consecuencia, es conveniente resaltar los intereses y objetivos comunes, así como consensuar los procedimientos democráticos para articular las estructuras orgánicas y de representación y la regulación de los desacuerdos y la pluralidad existentes.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/80508/lecciones-izquierda/

Arraigo social y reactivación cívica, claves para la remontada alternativa. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (21/02/2024)


Transcribo la introducción de esta reflexión:


“Hay un problema estructural en la conformación de la izquierda transformadora: su vinculación con el tejido asociativo y popular, con los movimientos sociales y sus activistas, incluido el sindicalismo, el feminismo y el ecologismo, muchos con doble militancia en organizaciones sociales y políticas, así como con las demandas surgida de abajo, de la propia sociedad civil.


En esta década, se ha construido una representación política al calor de un amplio y heterogéneo movimiento popular, por la activación cívica y la protesta social progresista simbolizadas por el movimiento 15-M. Pero, aparte del descenso relativo de la movilización social -salvo la cuarta ola feminista y ciertas movilizaciones parciales, como la de la sanidad pública o los pensionistas-, se ha producido un giro estratégico, discursivo y organizativo por la preferencia de la acción comunicativa, como constructora de campo electoral, y la acción institucional como gestión reformadora que legitima y reproduce a esa representación partidaria.


No obstante, esos dos ejes, discursivo e institucional, son insuficientes para evitar su declive representativo. Y, junto con otras causas, como el acoso político y mediático y la capacidad renovadora del propio Partido Socialista, se ha ido viendo el factor decisivo de otro rasgo fundamental de su articulación: el déficit de su arraigo social, denominado mediáticamente como inserción en el territorio. Se trata de esa vinculación real y directa con la gente, especialmente la más activa y sensibilizada, con su problemática y sus aspiraciones para articular las políticas públicas. El impacto ha sido evidente en los últimos comicios autonómicos gallegos, al igual que en los anteriores del 28 de mayo, sin que en unas elecciones generales como las del 23-J tenga el mismo peso al complementarse con la credibilidad gestora y transformadora del conjunto del país.


En ese sentido, la prioridad reformadora de la izquierda alternativa, dentro del bloque progresista, democrático y plurinacional, no es solo sobre las cosas cotidianas de las condiciones de vida, trabajo, protección pública o sostenibilidad medioambiental de las mayorías sociales, sino también la necesidad para abordar y ser creíble respecto de las políticas globales, las estrategias y los relatos que están vinculadas con ellas. Y, normalmente, están en pugna con los de las derechas reaccionarias, incluso con el socioliberalismo continuista.


Forman parte de la legitimación y articulación de las representaciones políticas, su papel mediador con las demandas populares y, por tanto, por la pugna -legítima- por el poder institucional. Se trata de ligar esas aspiraciones ciudadanas inmediatas con la problemática de fondo sociolaboral, económica y democrática, con un objetivo más profundo de la justicia social y la democracia, con la defensa del Estado de bienestar y de derecho y los servicios públicos, con la redistribución pública, la justicia fiscal y la protección social, por una dinámica igualitaria y emancipadora, característica de la izquierda democrática.


Por tanto, la solución viene por el refuerzo de ese arraigo social y la voluntad y la credibilidad transformadora de la representación política de la izquierda alternativa, acompañada de la activación cívica y la pugna ideológica y cultural desde los valores progresistas y los derechos humanos, sociales y democráticos.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/politica-arraigo-social-reactivacion-civica-claves-remontada-alternativa/20240220175817223766.html

Sumar y Podemos en la encrucijada. Antonio Antón, en Rebelión (20/02/2024)

 

Transcribo la introducción de este ensayo y sus conclusiones:


“En un libro reciente, Izquierda transformadora, he analizado las características y la evolución de este espacio sociopolítico y electoral desde el movimiento 15-M, la aparición y el papel de Podemos y las distintas convergencias y aliados y, particularmente, el desarrollo de los dos últimos años de la relación entre Sumar y Podemos. Por tanto, considerando el contexto sociohistórico y los condicionamientos políticos y estructurales, aquí me centro en la conformación de la representatividad y la relación entre estos grupos políticos tras el 23J, con la vista puesta en el hecho inmediato más significativo, las elecciones europeas y la experiencia sociopolítica de estos meses, que va a condicionar su futuro competitivo y/o unitario con su correspondiente rearticulación para la etapa posterior que culminará en las próximas elecciones generales (y locales) de 2027, o antes si son adelantadas. Y, finalmente, expondré una valoración de su relación y su futuro…


Por tanto, Sumar no ha cumplido sus expectativas de ensanchamiento electoral y de capacidad de unificar el conjunto del espacio: ha mejorado la integración de una parte que estaba fuera de Unidas Podemos, básicamente las formaciones del acuerdo del Turia (Más Madrid/Más País, Compromís, Chunta Aragonesista, MES de Illes y Dragó canario), pero ha favorecido la separación de Podemos, que era la fuerza organizada principal y no reconocida de todo el conglomerado. Lo que sí ha conseguido Sumar es sustituir la primacía del liderazgo del conjunto de la alianza e imprimir un discurso más amable -salvo con su izquierda-, pero sin evitar el declive representativo de la izquierda transformadora, a tenor de los resultados del 23J y las posteriores encuestas.


En definitiva, contando con la previsible competencia y reconfiguración representativa en las elecciones europeas, está pendiente un doble proceso con mutua interacción: el impulso de una dinámica transformadora creíble, en el marco de un acuerdo global de progreso del bloque democrático y plurinacional, y la articulación en la izquierda transformadora de mecanismos unitarios con respeto al pluralismo existente y procedimientos democráticos, en la perspectiva de avanzar en un amplio frente alternativo.”


Referencia web original

https://rebelion.org/sumar-y-podemos-en-la-encrucijada/

Representatividad y relación entre Sumar/Podemos. Antonio Antón en Público (17/02/2024)


Análisis, a raíz de los estudios recientes del CIS, para darle un sentido más objetivo y realista a esos dos temas delicados y complejos. Selecciono varios párrafos:


“Hasta aquí, los números objetivos de la representatividad electoral de cada cual y la trayectoria última. El peso y la proporción del espacio en conjunto y cada una de sus tendencias se va configurando. La dinámica de declive electoral se ha frenado, aunque se estanca el descenso respecto del periodo anterior; la articulación orgánica de Sumar todavía es incipiente y frágil pero se va consolidando como la coalición más representativa de esa izquierda diferenciada de la socialdemocracia -y la izquierda nacionalista- con hasta 2,5 millones de votos.


No obstante, Podemos, frente a algunos augurios, continua sin desaparecer, con un electorado propio significativo (unos 700 mil) pero lejos del peso mayoritario y decisivo en todo el conglomerado alternativo de la etapa anterior.


Las dos tendencias permanecen, en agria disputa, sin terminar de consolidarse en sus respectivas bases socio-electorales pero dibujando unas proporciones aproximadas de su representatividad electoral y, sobre todo, de la primacía dirigente de Movimiento Sumar, con un talante más moderado, dialogador y transversal, y la posición más secundaria de Podemos, con un enfoque más transformador, exigente y de izquierdas.


En ese sentido, las elecciones europeas constituyen un proceso de legitimación socio-electoral y político de las dos formaciones (y de una posible tercera) para medir su representatividad y establecer con mayor objetividad las bases relacionales entre ellas. La particularidad es que, con distrito único estatal, se necesitan cerca de 400.000 votos para acceder a un escaño, y trasladando estos porcentajes, aun con la previsión de un aumento de la abstención, habitual respecto de las elecciones generales o las territoriales, tenemos que Podemos tendría asegurado una eurodiputada, con posibilidades de la segunda, y Sumar entre cinco y seis. La pugna por la influencia política y el reconocimiento electoral continuaría.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/80173/representatividad-y-relacion-entre-sumar-podemos/

Empuje reformador y unitario. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (14/02/2024)


La idea desarrollada es que sí es posible implementar medidas sociales igualitarias y de progreso, aunque limitadas por ese tipo de mayoría parlamentaria necesaria y un ambiente social poco activo, así como en el ámbito democrático y territorial, y acompañadas de un proceso unitario e integrador en la izquierda transformadora. Selecciono varios párrafos:


“En el doble proceso de la formación de Sumar, de escucha ciudadana y de legitimación y refuerzo de su autonomía y su nuevo liderazgo respecto de Unidas Podemos, se muestra la incapacidad o falta de voluntad para articular un procedimiento democrático o una articulación de la representatividad de cada corriente interna, con una orientación política consensuada. Se impone el objetivo imperioso del desplazamiento del anterior núcleo dirigente, con una dinámica competitiva a nivel interno, al mismo tiempo que con un discurso externo más amable y una gestión institucional más posibilista o acomodaticia a la preponderancia socialista; su valoración es que Podemos resta más que suma y su papel debe reducirse al mínimo, recogiendo o trasvasando parte de su base social y de su militancia. Se cierra el diálogo interno y se abre la confrontación, en clara contraposición con la integración y la suma de todos en la pluralidad, así como con la oferta dialogadora y el mecanismo de la negociación en otros ámbitos políticos. El resultado es una lucha fratricida penosa que retrata la débil capacidad articuladora de esta representación de la nueva política…


En definitiva, contando con la previsible competencia y reconfiguración representativa en las elecciones europeas, está pendiente un doble proceso con mutua interacción: el impulso de una dinámica transformadora creíble, en el marco de un acuerdo global de progreso del bloque democrático y plurinacional, y la articulación en la izquierda transformadora de mecanismos unitarios con respeto al pluralismo existente y procedimientos democráticos, en la perspectiva de avanzar en un amplio frente alternativo.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/empuje-reformador-unitario-psoe-sumar-izquierda-gobierno/20240213181024223472.html

El conflicto del subsidio de desempleo. Antonio Antón, en Rebelión (26/01/2024)


En este ensayo se analiza el significado de recorte social en el contexto sociohistórico, la injusticia para personas desempleadas mayores de 52 años, las medidas positivas y negativas en el decreto, el que el coste de las mejoras de unos se financia con la reducción para otros, así como el fiasco parlamentario, la ruptura en la izquierda y la necesidad de su recomposición.


Referencia web original:

https://rebelion.org/el-conflicto-del-subsidio-de-desempleo/

Recorte y/o mejoras en el subsidio de desempleo. Antonio Antón, en Público (25/01/2024)


Análisis de la ambivalencia del decreto no aprobado en el Parlamento y pendiente de negociar para evitar lo negativo y reforzar lo positivo. Selecciono varios párrafos:


En el decreto de modificación del subsidio de desempleo se combinan tres tipos de medidas, más significativas. Las primeras, positivas. Para menores de 52 años, con derecho a percepción -hoy unos 264.000 -38% del total-, se incrementaría el importe de 480 euros hasta los 570 euros (95% del IPREM) durante los primeros seis meses y a 540 (90%) los seis meses siguientes, manteniéndose en los 480 euros (80%) durante el resto del periodo hasta un total de 21 meses. Es un incremento limitado pero real. El segundo tipo de medidas también es positivo, la ampliación de la cobertura a varios colectivos, los más significativos… No obstante, el tercer tipo de ajustes para personas mayores de 52 años con derecho al subsidio de paro, previsto también para junio de 2024 para los nuevos perceptores, es negativo…


Por tanto, el grueso de las medidas positivas del subsidio a menores de 52 años y la ampliación de su cobertura a otros colectivos, se financiarían con el recorte impuesto a los mayores de 52 años. Se produce un desplazamiento del gasto público de un colectivo social vulnerable -con la expectativa de su vuelta al empleo y con una duración determinada- a otro también (más) vulnerable -acentuando su carácter asistencial, indefinido y fuera del mercado laboral-. Se opone al criterio global de progresividad fiscal, de ampliar los recursos de los sectores pudientes hacia los más desfavorecidos, junto con promover un mercado de trabajo más digno, en el que todavía hay 2,7 millones de personas desempleadas, de ellos un millón de larga duración, con protección social insuficiente e inadecuadas políticas activas.


En consecuencia, el intercambio de ventajas y desventajas entre colectivos vulnerables es segregador, el Estado cargaría sobre ellos la responsabilidad de la situación de paro y la insuficiencia protectora. El decreto afectaba de forma desigual, con algunos retrocesos y en competencia entre distintos colectivos, y conllevaba un carácter insolidario. Ese recorte es social y divisivo, y además tiene implicaciones políticas y también éticas e ideológicas. Una reforma progresista para la gente parada exigiría un plan ambicioso de recursos públicos y cohesión social.


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/79245/recorte-y-o-mejoras-en-el-subsidio-de-desempleo/

El fiasco del subsidio de paro. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (24/01/2024)


Analizo la injusticia para personas desempleadas mayores de 52 años y el fracaso parlamentario, la ruptura en la izquierda y la necesidad de su recomposición. Selecciono varios párrafos:


En ese marco de pacto progresista y plurinacional de la investidura de Sánchez, con cierta garantía de estabilidad gubernamental y parlamentaria frente a la estrategia derechista, se ha producido el desencuentro sobre el decreto del subsidio de desempleo, entre Podemos y el Gobierno de coalición, que ha provocado su no aprobación parlamentaria, con el correspondiente conflicto político, en especial con Sumar que protagonizaba su contenido.


No se trata de un desajuste normativo más o un tema secundario. Y aunque es una medida parcial en esa trayectoria compartida frente a las derechas reaccionarias, está rodeada de una fuerte controversia en la que se dilucida un doble componente. Por un lado, su carácter de recorte social a un sector vulnerable y, por tanto, su papel como mal precedente para una dinámica de progreso, en defensa del interés de las capas populares y el bienestar general. Por otro lado, su impacto en los procesos de legitimación de los actores políticos, en particular entre el promotor, el Ministerio de Trabajo con Yolanda Díaz a la cabeza, que busca consolidar su hegemonía representativa en el espacio a la izquierda del PSOE, y la dirección de Podemos y su capacidad de iniciativa política una vez salido del grupo parlamentario conjunto y su apuesta por demostrar su representatividad en las elecciones europeas con un perfil diferenciado y, según ellos, no reconocida en su pertenencia a la coalición.


En definitiva, se trata de evaluar el hecho en sí mismo, el carácter (in)justo del recorte incorporado en el decreto -la reducción de la cotización de los mayores de 52 años, con minoración de su futura pensión-, la valoración comparativa entre esa medida negativa -o justificada- del decreto, y otras medidas positivas, reconocidas por todas las partes -excepto por las derechas-, y los motivos y efectos político-electorales de esa falta de acuerdo entre la dirigencia de Sumar (y PSOE) y la de Podemos.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/fiasco-subsidio-paro-laboral-psoe-sumar-podemos/20240124191925222537.html

Izquierda transformadora. Antonio Antón Morón. Publicaciones de asociados de la FES-Federación Española de Sociología (24/01/2024)


Reseña:

El contenido tiene un doble hilo conductor. Por un lado, esanalítico de los rasgos principalesde esta dinámica social y política, así como de su contexto socioeconómico, institucional y de alianzas en las diferentes fases. Así, se explican la situación de Sumar en la encrucijada (cap. 4), la compleja formación del frente amplio (cap. 8), el balance y la situación tras las elecciones generales del 23-J con las características de la nueva etapa progresista, su gobernabilidad y la agenda social y territorial (cap. 9) y la articulación de la izquierda transformadora, así como sus perspectivas (cap. 10).


Por otro lado, es valorativo con distintas reflexiones de carácter teórico y estratégico sobre el alcance del cambio de progreso, así como de varios debates específicos con una dimensión global. En ese sentido, se abordan las transformaciones sociales y su relación con las identidades colectivas (cap. 1), la interacción entre sujetos, acción colectiva y hegemonía (cap. 2), el significado y la vigencia de las clases sociales (cap. 3), los retos del feminismo junto con la prioridad del consentimiento (cap. 6) y el carácter de la nueva cuestión social, las insuficiencias del liberalismo y la necesidad de profundizar en el pensamiento crítico (cap. 7). Como temática mixta y que enlaza los dos campos de estudio está el carácter de la estrategia transformadora (cap. 5), con la vinculación entre estrategia de cambio, proyecto de país y fuerza social.


Libro digital y de acceso libre. Ediciones Dyskolo (366 pp.):

https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib087


Referencia web original:

https://fes-sociologia.com/noticia/Izquierda-transformadora-Antonio-Anton-Moron-1705513648

Presentación del libro “Izquierda transformadora”. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (17/01/2023)


Este libro,Izquierda transformadora, edición digital y de acceso libre (366 pp.), que presento con estas líneas, tiene por objeto el análisis de las características y la evolución de la izquierda transformadora en el contexto sociohistórico de losúltimos quince años en Españay, de manera detallada, su rearticulación en estos dos últimos años en torno a la frágil coalición Sumar/Podemos para las elecciones generales de 23 de julio de 2023, con la perspectiva de formar un frente amplio alternativo, con sus dificultades y condiciones, y rota más tarde…


El contenido tiene un doble hilo conductor. Por un lado, esanalítico de los rasgos principalesde esta dinámica social y política, así como de su contexto socioeconómico, institucional y de alianzas en las diferentes fases. Así, se explican la situación de Sumar en la encrucijada (cap. 4), la compleja formación del frente amplio (cap. 8), el balance y la situación tras las elecciones generales del 23-J con las características de la nueva etapa progresista, su gobernabilidad y la agenda social y territorial (cap. 9) y la articulación de la izquierda transformadora, así como sus perspectivas (cap. 10).


Por otro lado, esvalorativo con distintas reflexiones de carácter teórico y estratégicosobre el alcance del cambio de progreso, así como de varios debates específicos con una dimensión global. En ese sentido, se abordan las transformaciones sociales y su relación con las identidades colectivas (cap. 1), la interacción entre sujetos, acción colectiva y hegemonía (cap. 2), el significado y la vigencia de las clases sociales (cap. 3), los retos del feminismo junto con la prioridad del consentimiento (cap. 6) y el carácter de la nueva cuestión social, las insuficiencias del liberalismo y la necesidad de profundizar en el pensamiento crítico (cap. 7). Como temática mixta y que enlaza los dos campos de estudio está el carácter de la estrategia transformadora (cap. 5), con la vinculación entre estrategia de cambio, proyecto de país y fuerza social.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/libros-presentacion-izquierda-transformadora-cultura-social-historia/20240117114527222091.html

Feminismo de la igualdad. Carmen Heredero y Antonio Antón, en Público (5/01/2024)


A raíz de los intentos de fundamentación programática del nuevo ministerio socialista de Igualdad, rebajando la importancia del consentimiento, y el nombramiento de la directora del Instituto de las mujeres, con posiciones contra la Ley trans, se analizan las perspectivas alicortas del feminismo institucional y los retos igualitarios del feminismo transformador. Se seleccionan los últimos párrafos:


“Parece que los derroteros del nuevo Ejecutivo van por otro camino. Se está intentando poner las bases doctrinales, las responsabilidades ejecutivas y la distorsión de las prioridades feministas para dar soporte a un feminismo institucional alicorto, sin abordar convenientemente los grandes retos feministas. Su plan puede tener elementos positivos y de continuidad con el feminismo socialista anterior que, particularmente, en el primer gobierno de Rodríguez Zapatero (2004/2008) supuso unas reformas legales y simbólicas significativas, especialmente con la Ley de Igualdad, la Ley contra la Violencia de género y la Ley del matrimonio igualitario.

La evidencia empírica e histórica ha demostrado que, en estas dos últimas décadas, aquel feminismo institucional, levemente reformador y muchas veces solo retórico, superficial y formalista, se ha visto como insuficiente por la nueva y masiva conciencia feminista, especialmente de mujeres jóvenes, en unas condiciones desiguales insostenibles. Esa demanda igualitaria es la base social justificativa para el impulso renovador de estos años.


Precisamente, esa situación de bloqueo en la igualdad de género, con la persistencia de la subordinación femenina y el acoso machista, ha sido cuestionada y desbordada por las exigencias de la cuarta ola feminista de amplia base crítica y popular que, sobre todo, desde 2018, alumbró las nuevas demandas de derechos y condiciones igualitarias y emancipadoras para las mujeres y colectivos LGTBI.


De fondo, este feminismo transformador, real y sustantivo, ligado a la tradición igualitaria-emancipadora de los feminismos anteriores, ha constituido la mejor expresión sociopolítica y cultural progresista de los últimos años y una masiva dinámica popular reformadora de las relaciones sociales e institucionales. Es por lo que tiene enemigos poderosos, con estrategias de división, descalificación y distorsión de su dinámica liberadora.


Por tanto, el diseño de este feminismo institucional socialista, dentro de su tradición de un feminismo levemente reformador, formalista y retórico empieza a distanciarse del necesario impulso y consolidación de los derechos feministas y el avance en la igualdad real. Se quedará en cambios superficiales, dirigidos a mejorar el estatus de ciertas élites y capas acomodadas y, en particular, a conseguir un aval legitimador del nuevo ministerio de Igualdad, sin remover mucho las relaciones desiguales, la persistente discriminación femenina y los abusos de poder patriarcal, así como evitar la amenaza de retrocesos promovidos desde sectores reaccionarios.


En definitiva, tras la mejora de los derechos feministas en la anterior legislatura, aun con sus controversias, el reto es el avance significativo en la igualdad real, sin rebajar la exigencia de consentimiento en las relaciones sexuales -la experiencia de Jenni Hermoso y las campeonas mundiales frente al beso no consentido de Rubiales ha sido muy ilustrativa-, como garantía de libertad y no imposición. Frente a los límites previsibles del nuevo ministerio de Igualdad y el feminismo institucional, se dibuja sobre todo una tarea transformadora para el conjunto del movimiento feminista y las fuerzas progresistas.”


Referencia web original:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/78628/feminismo-de-la-igualdad/


Se reedita en Voces Críticas nº 43 (15/01/2024):

https://mailchi.mp/3e628909f033/boletn-voces-crticas-n-43-enero-2024

Camino por recorrer. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 230 (1/01/2024)

 

El frágil acuerdo entre Sumar y Podemos se ha roto. Es necesario analizar su significado, el contexto, las perspectivas estratégicas y el futuro y, sobre todo, definir los retos para la izquierda transformadora y el camino por recorrer. En este ensayo explico las siguientes secciones: Poner las luces largas; Superar la fragmentación, la prepotencia y el sectarismo; Qué tipo de cambios se producen, por qué y cuáles son sus efectos; Perspectivas estratégicas y frente amplio; Retos para la izquierda transformadora.

 

Referencia web original

https://mientrastanto.org/230/ensayo/camino-por-recorrer/


Se reedita en Voces Críticas nº 43 (15/01/2024):

https://mailchi.mp/3e628909f033/boletn-voces-crticas-n-43-enero-2024

La ambivalencia del liberalismo. Antonio Antón, en Nueva Tribuna (11/12/2023), y en Mientras Tanto nº 230 (1/01/2024)


Analizo dos aspectos, el carácter doble del liberalismo y su relación con las otras dos grandes tendencias ideológicas, la derecha conservadora y reaccionaria y la izquierda, por un lado, y la pugna por la verdad y la legitimidad democrática de las distintas corrientes políticas y socioculturales, por otro lado. Además, añado la caracterización de un socioliberalismo irrealista y antipluralista. Transcribo los párrafos finales:


“Además de ese alejamiento del realismo analítico y la orientación reformadora progresista, esta evolución del liberalismo político ha tenido otra característica sustancial: su carácter antipluralista con su correspondiente déficit democrático. Junto con rasgos elitistas, tecnocráticos y de restricción participativa se configura su adversario principal a reducir y deslegitimar: la izquierda. No se trata de la normalizada competencia política y electoral por hacer prevalecer la propia representatividad e influencia sociopolítica, sino de la prioridad, con armas ventajosas de todo tipo -mediáticas, jurídicas, institucionales…-, de desprestigiar a las izquierdas transformadoras y limitar su influencia política. Los consensos con las derechas y el orden establecido van en detrimento de la colaboración con las izquierdas y una dinámica de cambio progresista.


Todo ello denota una débil cultura democrática, sin una perspectiva unitaria para impulsar un cambio de progreso. Y lo más problemático es la justificación para consolidar ese aislamiento de los grupos sociales y políticos alternativos, desautorizando su base de legitimidad: acusarles de irrealismo y, por tanto, de inutilidad práctica para la gente común; o sea, atacando su identidad transformadora e infravalorando sus valores democráticos y de justicia social. Con ello se llega a la gran inversión cínica o hipócrita del liberalismo centrista -no hablamos de las derechas reaccionarias-, con peso en la socialdemocracia europea, de disputar a la izquierda su carácter realista y de arraigo entre las capas populares y la sociedad, así como su función reformadora y democrática por la igualdad, la libertad y la solidaridad.


En definitiva, el liberalismo es ambivalente. Particularmente, el liberalismo político y social, tiene componentes progresistas como la defensa de las libertades individuales, la tolerancia relacional, el Estado de derecho y los derechos humanos, pero también conlleva dinámicas regresivas frente a los derechos sociales, una democracia participativa o una ciudadanía social plena, con una dinámica basada en unos valores de igualdad real y democracia participativa frente al poder establecido.”


Referencia web original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/ambivalencia-liberalismo/20231211151213220660.html


Una versión inicial se publica en Rebelión (23/11/2023):

https://rebelion.org/el-caracter-doble-del-liberalismo/


Referencia web de la reedición en MientrasTanto (1/01/2024):

https://mientrastanto.org/230/de-otras-fuentes/la-ambivalencia-del-liberalismo/